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sábado, 12 de marzo de 2016

El banco central europeo recorta las tasas y vierte más dinero en los mercados financieros


By Nick Beams 
11 March 2016
El Banco Central Europeo (BCE) ayer (10 de marzo) dio a conocer una nueva serie de medidas inscritas bajo el marco de su programa de relajamiento cuantitativo, que incluyen una expansión en la compra de activos financieros, una nueva baja en las tasas de interés, así como también un incremento en el financiamiento de los bancos. Estas medidas no son más que una apuesta desesperada para contrarrestar la cada vez más desmejorada perspectiva de la zona euro y la economía global.
El BCE redujo su tasa de depósito a -0.4 desde el anterior -0.3, e incrementó la compra de activos financieros desde el actual nivel de 60 billones de euros al mes, a 80 billones de euros al mes. A esto se suma el hecho de que por primera vez se incluye la compra de deuda emitida por corporaciones no financieras. Anteriormente este programa, que se estableció operará hasta marzo de 2017 o incluso más allá si se considera necesario, solo incluía la compra de deuda soberana.
También se incluye la extensión de los créditos a los bancos bajo las denominadas operaciones de refinanciamiento de largo plazo, con cobros de tasas tan bajas como -0.4 por ciento –en los hechos se les paga para que se endeuden.
Sin embargo, el efecto inmediato de estas medidas fue justamente el opuesto al deseado. Inicialmente, los mercados se alzaron debido a que la expansión del programa de compra de activos a 20 millones de euros fue mayor de lo esperado, pero al final de día terminaron a la baja. El euro primero bajó frente al dólar, pero luego se alzó rápidamente, en uno de los vaivenes monetarios diarios más grandes de la historia. En Wall Street el Dow Jones cayó tanto como 178 puntos, esto antes de alzarse para terminar el día solo 5 puntos por debajo.  
La causa de estos vaivenes en las monedas y en los mercados accionarios, parece haber sido la declaración del presidente del BCE Mario Draghi, quien sostuvo que no habría nuevas rebajas a las tasas de interés.  Dijo que, si bien las tasas de interés “permanecerán bajas, bien bajas, por un largo período…no anticipamos una nueva necesidad de bajar las tasas más todavía en el futuro”  
Draghi indicó que el banco central no podía bajar a placer las tasas sin que hubiera consecuencias para el sistema bancario. Desde el giro del Banco de Japón hacia tasas negativas a fines de enero y la difusión del régimen de tasas negativas a tantos países hasta llegar a llegar a incluir un cuarto del producto bruto global, han comenzado a surgir importantes preocupaciones debido a que el mismo ha tenido un impacto negativo en el modelo de negocios de los bancos, con significativas bajas en los valores accionarios de éstos.
En sus ya preparadas declaraciones, Draghi formula una evaluación pesimista de la economía de la zona euro. El crecimiento real del PIB para el cuarto cuarto de 2015 fue de 0.3 porciento. Apoyado en la demanda interna, fue “enfriado por la contribución negativa de las exportaciones netas”, mientras los estudios más recientes apuntan “una dinámica de crecimiento más baja de lo esperado para el comienzo del año”   
Su evaluación de las perspectivas inmediatas fue internamente contradictoria. Comenzó estableciendo que el BCE esperaba que “la recuperación económica continuara a un ritmo moderado” –el mantra estándar de todas las instituciones financieras mundiales aún antes una perspectiva económica mundial que no deja desmejorar-
“Sin embargo”, continuó, “la recuperación económica en el zona euro continúa siendo enfriada por las bajas perspectivas de crecimiento en los mercados emergentes, la volatilidad de los mercados financieros, los necesarios ajustes en los balances de algunos sectores (la necesidad de reducir préstamos con altos riesgos de no pago por parte de los bancos europeos) y el lento ritmo al cual se implementan las reformas estructurales”
El último punto es una referencia a la demanda de larga data del BCE de que la flexibilidad en el mercado de trabajo –la destrucción de las condiciones de trabajo- sea intensificada en el conjunto del área euro
Sobre todo “los riesgos en el área euro permanecen inclinados negativamente”, lo cual se relaciona con “la alta incertidumbre en la economía global así como también los riesgos geopolíticos”, con el BCE habiendo rebajado su estimación de crecimiento desde su reunión de diciembre.
La lógica oficial que sustenta al programa de estímulo monetario es el alza de la tasa de inflación de la zona euro hacia un nivel de 2% pero no más allá. La tasa inflacionaria de Febrero fue -0.2 comparada con el 0.3 de Enero y solo sería de 0.1 por ciento para 2016 en su conjunto, esto según las estimaciones de propio BCE.  
Durante la sesión de preguntas y respuestas, Draghi intentó responder la crítica de que la política del banco central era inefectiva y que el mismo “ya no tenía más herramientas”. Argumentó que la nueva batería de medidas era “muy significativa”, y que era estúpido pensar que se podía volver al 2 por ciento con una economía que aún no se había recuperado. Pero una vez existiera una sólida recuperación en la zona euro se vería un alza de salarios y precios   
La afirmación de que el programa del BCE y otros bancos centrales eventualmente traerá una recuperación, ha sido plenamente refutada por la misma realidad económica. Ya han pasado 7 años desde el derrumbe de 2008 y el producto de la zona euro aún no alcanza los niveles obtenidos antes de la crisis financiera.
Las subsiguientes declaraciones de Draghi dejaron entrever la verdadera naturaleza de estas “medidas poco convencionales” adoptadas por las autoridades financieras. “Supóngase que no hubiéramos actuado en ningún sentido…¿Cuál habría sido el contrafáctico? Y por supuesto consideramos que el contrafáctico hubiera sido una desastrosa deflación”, dijo Draghi.  
En otras palabras, las acciones del BCE no son un programa cuyo objetivo sea una recuperación económica real –su efecto más significativo ha sido el incremento de la riqueza financiera y la ampliación de la desigualdad social-, sino que meramente suponen una operación de contención para sostener el sistema financiero y prevenir un colapso como el de los 1930s. Más todavía, el hecho de que el programa haya debido ser continuamente ampliado, significa quelas contradicciones subyacentes, no solo no han sido resueltas, sino que las mismas se intensifican.
En la víspera de la reunión del BCE, el principal estratega de inversión del Bank of America Michael Hartnett, apuntó que las políticas de los bancos centrales los últimos 7años no han estimulado el crecimiento económico
“La falla de estos 7 años es que la narrativa subyacente de los mercados continúa deflacionaria, esto a pesar de 619 recortes en la tasa de interés, $10.4 trillones en compras de activos financieros por parte de los bancos centrales, $9 trillones de deuda soberana global con rendimientos de 0 porciento –aproximadamente igual a un 23 por ciento  de toda la deuda soberana mundial”, dijo. No existen signos de que un estímulo monetario llevará a una aceleración del PIB “en ningún momento cercano”.
Si bien las últimas medidas no harán nada que impulse el crecimiento de la economía real, éstas sí tendrán un impacto. A pesar de afirmaciones en contrario de Draghi, implican una intensificación de una guerra de monedas en la cual cada país trata de mejorar su posición en los mercados globales mediante la baja en el valor de su propia moneda a expensas de sus rivales.
En un intento por desestimar tales críticas, Draghi se refirió a la reciente reunión del G-20 en Shangai, donde “todos los países acordaron solemnemente evitar tal guerra”, pero luego reconoció que algunas de las últimas medidas sí se “derramarían en el mercado mundial de divisas”
El otro impacto de importancia será en el mercado de bonos. La mayor compra de activos incrementará su precio y bajará su rendimiento (las dos se mueven en dirección inversa), en algunos casos hacia territorio negativo. Esto implicará que la inversión en bonos no será llevada a cabo para asegurar un ingreso mediante el pago de intereses, sino que con el objetivo de vender el mismo bono a un precio aún mayor en tanto las tasas de interés caen.
Como un analista comentó con precisión, con bonos de rendimiento negativo “estás esencialmente rogando para venderle esencialmente a un tonto más grande”
En otras palabras, mientras las medidas del BCE no lograrán impulsar la economía real, ellas sí contribuirán a transformar el mercado de bonos en un gigantesco esquema Ponzi dependiente del continuo influjo de dinero, por tanto creando las condiciones para un nuevo desastre financiero.
Traducción: manuel salgado

miércoles, 30 de abril de 2014

Detrás de los planes de Shorten para “reconstruir” el Partido Laborista australiano (Abril 2014)


Por James Cogan, 26 de Abril de 2014
Bill Shorten, el líder del Partido Laborista Australiano (ALP en inglés), emitió un discurso el último martes (22 de Abril) llamando a que la vaciada y desacreditada organización sea reconstruida como “un partido democrático, abierto y seguro de de sí mismo”. Publicitó este discurso en tanto “conversación honesta sobre por qué perdimos el poder”. El Partido Laborista dejó el gobierno luego de la elección de Septiembre de 2013, en la cual obtuvo su porcentaje de votación más bajo en 110 años. “Si no cambiamos –declaró Shorten-, estamos poniendo nuestro propio futuro en riesgo”   
Shorten presentó una historia en la cual el Partido Laborista habría perdido su apoyo, porque éste sería hoy un aparato antidemocrático dominado por facciones vinculadas al mundo sindical. Dejó fuera de su “honesta conversación” la verdadera razón de la hostilidad hacia el Partido Laborista, esto es, las políticas anti-clase obrera que éste ha implementado. Las políticas que Shorten sí consignó en su discurso –como ejemplos de por qué la gente pondría “su fe, confianza y esperanza en el Partido Laborista”-, solo sirvieron para subrayar el por qué el pueblo trabajador se encuentra absolutamente alienado respecto de esta organización.
Shorten recordó la introducción de la educación universitaria gratuita por el gobierno laborista de Whitlam en 1974. Apenas una década más tarde, el gobierno laborista de Hawke reimpuso las tasas bajo la forma del Programa de Contribución a la Educación Superior, el cual hoy cobra a los estudiantes una tasa diferida que va de $6.000 a $10.000 anuales para obtener su título.
También celebró la introducción de la jubilación obligatoria por el gobierno laborista de Keating en 1992. Este esquema ha sido utilizado por el gobierno y los sindicatos para trabajar con la patronal en orden de suprimir el crecimiento de los salarios. Ha devenido en un juguete de $1,6 millones de la finanza, con los administradores de los fondos,  funcionarios sindicales y  corredores desviando decenas de billones en cobros, mientras los ricos lo utilizan para evadir impuestos. Su existencia está siendo utilizada para reclamar la eliminación de los subsidios a los pensionados, cuando las condiciones actuales de los obreros nunca les permitirán acumular suficiente jubilación para sostener su retiro.
Shorten también alabó el cínico perdón hecho en 2008 por el gobierno laborista de Rudd a las “generaciones robadas” –los aborígenes australianos que fueron separados de sus familias durante el siglo XX-. La inutilidad de este perdón está demostrada por el continuo deterioro de las horrorosas condiciones sociales soportadas por la gran mayoría de la población indígena, el sector más oprimido de la clase obrera australiana.  
Por último, Shorten citó el Programa Nacional de Seguro para la Discapacidad (NDIS en inglés) introducido por el gobierno laborista de Gillard en 2013, consignándolo como “una reforma que cambió la vida (de estas personas)”. Para los australianos discapacitados, cambiará sus vidas bajo la forma de una incluso mayor pobreza y explotación. El NDIS supone la privatización de los servicios de discapacidad y una drástica reevaluación de lo que constituye la discapacidad. Su objetivo declarado es reintroducir a la fuerza de trabajo a 400 mil personas hoy clasificadas como discapacitadas, y por tanto eliminarlas de la Pensión de Apoyo a la Discapacidad (DSP en inglés).
El plan de Shorten para la renovación democrática de la ALP requirió una reescritura de la historia de este partido: “Cuando el Partido Laborista nació –declaró- la visión de sus fundadores fue la de un partido basado en la militancia. Pero en los tiempos más recientes, el rol de los sindicatos dentro de nuestro partido ha devenido en una toma de decisiones faccional y centralizada. Si debemos renovar y reconstruir el Partido Laborista, debemos reconstruirlo como un partido basado en la militancia, no uno fundado en las facciones”
“En realidad, el Partido Laborista fue una organización altamente burocratizada desde sus orígenes. Formado como el brazo político de los sindicatos, se opuso al marxismo desde el comienzo y propuso un programa pro-capitalista reformista-nacional. Promovió la colaboración de clases mediante el “sistema de árbitros” y las panaceas racistas de la “Australia blanca”. En tiempos de crisis, incluyendo las dos guerras mundiales y la Gran Depresión, el Partido Laborista fue el instrumento principal utilizado por la clase dominante para subordinar a la clase obrera al estado-nación capitalista”
Durante el boom económico que sobrevino luego de la Segunda Guerra Mundial, el partido tuvo una activa base de apoyo en la clase obrera derivada de su promoción de  reformas que mejoraron las condiciones de vida. Su estructura faccional, si bien reflejaba los intereses en competencia de los distintos sindicatos, era el resultado de una división del trabajo –la “derecha” estaba más estrechamente vinculada a los negocios y la finanza y seguía las señales de Washington, mientras la “izquierda”, apoyada por el partido comunista australiano, utilizó su fraseología “progresista” e incluso “socialista” para desviar la crítica y la oposición de la clase obrera-. Los conflictos faccionales eran siempre más por posiciones y puestos parlamentarios que por cuestiones políticas. Las estructuras del partido estaban altamente burocratizadas y siempre cubiertas contra cualquier participación democrática genuina de las bases.
El colapso del apoyo al Partido Laborista fue producto de la globalización de la producción a fines de los 1970s y 1980s, la cual minó los programas reformistas nacionales en Australia y en el mundo entero. Las “reformas” introducidas por los gobiernos laboristas de Hawke y Keating entre 1983 y 1996, no fueron para mejorar la suerte de la clase obrera, sino que para hacer al empresariado australiano “internacionalmente competitivo” a expensas de la clase obrera. Todas las facciones del Partido Laborista, especialmente la “izquierda” apoyada por los sindicatos y el partido comunista, apoyaron la agenda pro-mercado  suprimieron la oposición que emergía en el seno de los obreros hacia la destrucción de puestos de trabajo, salarios y condiciones conquistadas mediante arduas luchas.
La activa militancia y el amplio apoyo en la clase obrera, colapsó como resultado de esto, y nunca se ha recuperado. Salió del gobierno en 1996 y no fue reelecto hasta 2007, en ese momento fundamentalmente sobre la base de que el Partido Laborista era el “mal menor” en comparación con el gobierno de coalición de Howard. El apoyo del partido laborista se hundió a nuevos bajos, en tanto el gobierno de Rudd comenzó a implementar la agenda del gran empresariado.
Luego del golpe político del 23-24 de Junio de 2010 dentro del ALP, el cual sacó de la noche a la mañana a Kevin Rudd e instaló a Julia Gillard, el partido giró todavía más a la derecha, desempolvando medidas de austeridad que recortaron el gasto público y alineándose plenamente con la escalada militar de EEUU contra China en Asia-pacífico.
Shorten declara que él democratizará el Partido Laborista. Pero él fue uno de los hombres fuertes de las facciones, con estrechos vínculos con la embajada de EEUU, que removió a Rudd a espaldas de la militancia partidaria y del pueblo australiano. En las elecciones partidarias de octubre del año anterior, el 60 por ciento de los miembros del ALP votaron por su rival, Anthony Albanese, en gran parte debido a la historia de Shorten como matón faccional.
Las reformas propuestas por Shorten a la organización, tal como las primarias al estilo de EEUU para seleccionar candidatos, no tienen que ver con la democracia. Antes bien, en línea con las demandas de sectores de los medios y del establishment corporativo, Shorten busca reforzar un liderazgo parlamentario que esté libre de la influencia de los intereses sectoriales de las ramas estatales y los sindicatos, más maleable a los de la elite financiera y empresarial e impermeable a la oposición de la clase obrera.

Los medios de Murdoch declararon el miércoles (23 de abril) que Shorten tiene un largo camino si es que quiere satisfacer sus demandas. La editorial en El Australiano desestimó el discurso de Shorten como un “voladero de luces”. Si bien celebra sus “tímidas propuestas” para cambiar el ALP, afirma que el partido laborista “debe renovar su programa para reflejar una agenda de reforma moderna, basada en presupuestos prudentes, soluciones de mercado que refuercen la productividad, la aspiración y el emprendimiento individuales”. Hasta que no hiciera esto, la editorial concluyó, el partido laborista permanecerá “crónicamente no apto para gobernar” y se le negará el apoyo para volver al poder.

Traducción: Manuel Salgado


viernes, 18 de abril de 2014

Unión Europea: de la comunidad económica a la alianza belicista (14 de Abril 2014)

14 de abril de 21014
Las potencias europeas, lideradas por Alemania, están en un curso confrontacional con Rusia. Persiguen objetivos políticos no sólo externos, sino también domésticos.
Instigar esta crisis y confrontación con Moscú tiene el objetivo de unificar una Unión Europea dividida y silenciar toda oposición social. Anteriormente, la identidad de la UE estaba fundada en cuestiones económicas, tales como la libre circulación del capital y los bienes y una moneda común. En el futuro, la lucha contra un enemigo común reemplazará a la economía como la base de la cohesión interna de la UE.

Un número de editoriales de la prensa alemana dan cuenta de esto. El corresponsal en Bruselas de Der Spiegel, Gregor Peter Schmitz, escribiendo el 20 de marzo bajo el título “La gran oportunidad europea”, estableció, “A pesar de lo triste que pueda ser la crisis en Crimea en muchos respectos, ésta también ofrece una oportunidad histórica: unificar más poderosamente a Europa”.

El líder del partido verde y ministro del exterior Joschka Fischer, afirmó aprobatoriamente en un comentario para el Süddeutsche Zeitung del 30 de marzo, que el conflicto con Moscú le recordaba a los europeos que “la UE no es meramente una comunidad económica, sino un actor político” cuyos “intereses estratégicos” habían “resurgido poderosamente”.
El presidente del Comité de Asuntos Extranjeros del Bundestag (parlamento) alemán, Norbert Röttgen, explicó en el Financial Times del 20 de marzo: “Pero este conflicto no es sólo acerca de Crimea o Ucrania…Si en el pasado frecuentemente luchamos para poder hablar al unísono, el conflicto con Rusia está forzando a los europeos a cerrar filas. Puede devenir el catalizador de una política exterior y de seguridad común”. 
Al girar hacia una política exterior agresiva y militarista, la élite dominante está respondiendo a una profunda crisis del capitalismo europeo. Todos los intentos de unificar a Europa económica y socialmente han fracasado. Las medidas de austeridad con las cuales Bruselas y Berlín respondieron a la crisis financiera de 2008, han exacerbado los conflictos entre los miembros de la UE  e intensificado ampliamente los antagonismos clasistas.
Las relaciones sociales están tensadas hasta un punto de ruptura. Dentro de la UE, oficialmente existen 26 millones de desempleados, lo que corresponde a una tasa del 11 por ciento. Existe una pobreza miserable en muchas regiones, especialmente en los países del Este que fueron incorporados a la UE hace 10 años, así como también en los países que han tenido que someterse a los programas de austeridad dictados por la UE y el Fondo Monetario Internacional. Pero incluso en la supuestamente rica Alemania, uno de tres empleados se considera trabaja bajo condiciones precarias y 6 millones dependen de los “beneficios” otorgados por el Estado.
Más y más personas comienzan a oponerse a la UE y la ven por lo que es –una herramienta de los bancos y corporaciones más poderosos, dirigida contra el pueblo trabajador y que crea, no las condiciones de una unificación progresista de Europa, sino una que permite la intensificación de los conflictos nacionalistas-. Los partidos que se oponen a la UE se espera tengan una alta votación en las elecciones europeas del próximo mes.
Bajo estas circunstancias, la propaganda de guerra contra Rusia sirve para desviar las tensiones internas y proyectarlas hacia fuera contra un enemigo externo. Esto se aplica especialmente en Europa del Este, donde políticos corruptos por largo tiempo han explotado la fobia a los rusos para mantener y asegurar su dominio.
El gobierno alemán, que por largo tiempo buscó una relación cooperativa con Moscú, se ha embarcado ahora en una senda anti-rusa. Considera que una política agresiva respecto de Rusia es un medio apropiado para aunar firmemente a la UE y asegurar el dominio alemán en Europa. Está implementando en la práctica la proclama de Febrero que establecía “el fin de la política de moderación militar” y la adopción de una nueva política basada en “una contribución más temprana, resuelta y sustancial respecto de la política exterior y de seguridad”.
Alemania está preparada a utilizar cualquier medio para cumplir estos fines. La OTAN ha comenzado a trasladar sus aviones, barcos y tropas hacia la frontera rusa y empieza ya a realizar maniobras militares.
En Ucrania, las fuerzas nacionalistas derechistas y fascistas que llegaron al poder con el apoyo de las potencias occidentales, han creado una situación tan explosiva, que el más pequeño incidente puede escalar y convertirse en un conflicto más amplio o en una guerra. Esforzándose por integrar a Ucrania en la esfera de influencia de la OTAN y aislar a Rusia, el gobierno alemán y sus aliados están dispuestos a consentir el riesgo de una guerra nuclear.

Su intervención en Ucrania tiene un propósito más. Al colaborar con partidos fascistas y grupos paramilitares, han creado un precedente para toda Europa.
Por largo tiempo, entre los partidos establecidos la regla era que (oficialmente al menos), no se colaboraba con los partidos que defendieron a los nazis y sus crímenes o que propagandizaron el anti-semitismo. El partido Svoboda claramente cae en esta categoría.
Pero a lo largo de los últimos meses, personeros europeos y norteamericanos de alto nivel se han reunido con el líder de Svoboda Oleh Tyahnybok y han colaborado estrechamente con su organización. Las diatribas anti-semitas de Tyahnybok están documentadas y pueden ser apreciadas en youtube. El héroe de Svoboda, Stepan Bandera, fue un colaborador de los nazis, responsable del asesinato masivo de judíos y comunistas. Bandera permaneció como un firme defensor de Mussolini hasta su muerte en Munich en 1959.
Lo que se aplica a Svoboda aún más lo hace respecto de los grupos milicianos fascistas del Sector Derechista, de cuyos servicios las potencias occidentales se sirvieron para derrocar al presidente ucraniano electo Viktor Yanukovych. No sólo fascistas, sino que también conocidos elementos criminales pueden ser encontrados en las filas del Sector Derechista. 
La cooperación con Svoboda y el Sector Derechista ha abierto la puerta para la utilización de tales fuerzas contra la clase obrera en otros países europeos. Los preparativos en este respecto ya están bien avanzados.
Panayiotis Baltakos, un cercano colaborador del primer ministro griego Antonis Samaras, tuvo que renunciar algunos días atrás luego de que emergiera un video mostrando sus estrechas y amistosas relaciones con la organización fascista Amanecer Dorado. En Francia, el presidente Hollande ha nombrado a Manuel Valls como líder del gobierno, en conocimiento de que las políticas neoliberales y anti-inmigración de Valls le otorgarán un nuevo impulso al Frente Nacional neo-fascista de Marine Le Pen. En Hungría, el partido fascista Jobbik acaba de obtener más de un quinto de los votos, siendo promovido sistemáticamente por el partido gobernante Fidesz
Los líderes europeos pueden optar por este camino porque ninguno de los partidos establecidos se les opone. Los partidos de la izquierda oficial, y los partidos de la pseudo-izquierda que se encuentran en su órbita, apoyan esta política belicista y la colaboración con los fascistas ucranianos. Glorifican el golpe fascista en Kiev como una “revolución democrática” y muestran a Rusia como el “agresor”. El Partido de Izquierda alemán ha respondido al resurgir del militarismo alemán apoyando por primera vez el despliegue de las Bundeswehr (fuerzas armadas) fuera de Alemania, con sus cinco miembros parlamentarios votando a favor de tal despliegue en el Mediterráneo.
Aquellos que desean luchar contra el fascismo y la guerra debieran apoyar al Partido Socialista de la Igualdad (PSG) en Alemania y al Partido Socialista de la Igualdad en Inglaterra (SEP), los cuales participan el próximo mes en las elecciones europeas en función de la unificación de la clase obrera en contra del militarismo, la austeridad y la amenaza de una dictadura. El PSG y el SEP rechazan la Unión Europea y luchan por los Estados Unidos Socialistas de Europa. Solo la unificación de Europa sobre una base socialista puede evitar que el continente vuelva a caer en el nacionalismo y la guerra.
Peter Schwarz
Traducción: Manuel Salgado


domingo, 9 de marzo de 2014

¿Qué sucede en Bosnia? (Febrero 2014)

¿Qué sucede en Bosnia?


Fecha: 16 de Febrero 2014

Desde el comienzo de las recientes luchas en Bosnia, he recibido muchas preguntas de los compañeros de occidente acerca del carácter de éstas y sobre qué estaba sucediendo realmente. Muchos camaradas no estaban satisfechos con la cobertura mediática, la cual no proveía la suficiente información. Inicialmente, he decidido ser cuidadoso y no comentar sobre Bosnia, porque siento que no poseo la suficiente información para elaborar un análisis más profundo. Ciertamente, un análisis final más acabado seguirá más tarde.
Entonces, ¿qué sucede en Bosnia?

De la lucha industrial a los motines

Todo comenzó con demostraciones obreras en cinco fábricas de Tuzla: Dita, Polihem, Poliolhem, GUMARA y Konjuh. Los obreros protestaban contra la privatización de sus compañías, lo cual las había llevado a la quiebra y a cierres. Uno podría pensar que ésta es sólo otra de la historias de los obreros de la ex-Yugoslavia, porque de hecho estos casos son efectivamente comunes; sin embargo, quizás precisamente porque los mismos son comunes, los trabajadores fueron más allá. Dado que los obreros fueron persistentes en sus demostraciones, la policía intervino golpeándolos y arrestando a muchos de ellos. Esa fue la chispa que encendió un fuego salvaje.  

El 7 de Febrero Bosnia se había levantado protestando contra el gobierno corrupto, el desempleo y la situación social general. La situación estalló y las masas estaban en las calles.

En Tuzla, la policía se rindió ante quienes protestaban, bajando sus escudos, cascos y bastones, y permitió que las masas irrumpieran en los establecimientos. Quienes protestaban quemaron el cuartel general de la Asamblea General de la Ciudad de Tuzla, y también el de la Administración de la Ciudad. Los obreros de las cinco fábricas de Tuzla presentaron sus demandas:

1.       Mantención del orden público mediante la cooperación de los ciudadanos, la policía y la protección civil, para de esta manera evitar cualquier criminalización, politización y manipulación de cualquier protesta

2.       Establecimiento de un gobierno técnico, compuesto por profesionales sin filiación partidaria, gente sin compromisos que no haya tenido ningún puesto en cualquier nivel del gobierno, el cual conducirá al cantón de Tuzla a la elección de 2014. Este gobierno tendrá el deber de emitir planes y reportes semanales acerca de sus actividades y respecto de los logros de los objetivos fijados. El trabajo del gobierno debe ser monitoreado por todos los ciudadanos interesados

3.       Resolver, mediante un procedimiento de emergencia, la cuestión de la regularización de la privatización de las siguientes compañías Dita, Polihem, Poliolhem, GUMARA y Konjuh, y, además:

a) Reconocer los años de servicio y asegurar la provisión de salud para los obreros
b) Recapturar los activos ilegalmente adquiridos
c) Realizar una revisión de la privatización
d) Devolver las fábricas a los obreros y ponerlas bajo control de las autoridades públicas para de esta manera salvaguardar el interés público, así como comenzar la producción en aquellas fábricas donde esto sea posible

4.       Igualar los salarios de los representantes del gobierno con los salarios de los empleados en los sectores público y privado

5.       Cancelación de los pagos adicionales a los representantes del gobierno, tales como ingresos personales, por participación en comisiones, en comités y en otros cuerpos, así como también otras compensaciones inadmisibles e injustificadas qe los trabajadores en los sectores público y privado no tienen

6.       Abolición de los salarios para los ministros -y posiblemente otros oficiales de gobierno- que reciben pagos después de que su mandato haya expirado o terminado[1]

En Sarajevo, quienes protestaban quemaron los cuarteles generales de la Presidencia de Bosnia y Herzegovina y el Gobierno del cantón de Sarajevo, junto con varios automóviles. Vidrios fueron destruidos en el Banco Hypo. El edificio del Archivo de Bosnia y Herzegovina fue alcanzado por el fuego y algunos materiales fueron destruidos. Es aleccionador, sin embargo, recalcar que los hechos atestiguan contra la campaña mediática, la cual sostiene que quienes protestaban le prendieron fuego deliberadamente. Dado que el material databa del tiempo del Imperio Austro-Húngaro, los medios han utilizado este incidente para desacreditar las demostraciones.
  
En Mostar, los protestantes irrumpieron y quemaron los cuarteles generales del gobierno de Herzegoneretvanio. Luego de esto, quemaron con coctéles molotov los cuarteles generales de la Administración de la Ciudad, de la Unión Croata Democrática[2] y del Partido Acción Democrática[3]. La policía no intervino, porque en los últimos meses no ha sido escogido un director de la policía regional, quien es el único que puede activar a las Fuerzas Especiales. En estas demostraciones, participaron protestando miembros de “ambos lados del río” (e.g. Bosnios y Croatas).

En Zenica, quienes protestaban irrumpieron en la oficina del alcalde, y éste dijo que renunciaría si esto ayudaba a resolver la crisis. El primer ministro del cantón de Tuzla, Sead Causevic, ofreció también su renuncia. ¿Fue ésta una primera victoria para el movimiento?

De acuerdo al diario croata Lista Jutanrji, en la protestas de Sarajevo 93 personas resultaron lesionadas, de las cuales 73 fueron policías y 20 civiles. La generalizada represión policiaca fue realmente severa, y fue uno de los gatillantes de los motines. Existen numerosos videos que muestran a la policía golpeando a la gente, lanzándole piedras o arrojándola a un río. Algunos políticos de la Unión Europea incluso amenazaron con intervención armada[4] si es que los motines no cesaban. Y esto no debe ser tomado como una mera amenaza, ya que Himzo Selimovic, director del Directorio para la Coordinación de las Unidades de Policía de la Federación Bosnia, demandó a la UE y a la comunidad internacional una intervención armada si es que los motines continuaban[5]. Luego de esto, ofreció su renuncia. También es importante mencionar cómo el gobierno ruso atacó a la UE por su condena a los motines, y utilizó a Bosnia para nuevamente señalar el apoyo de la UE a los motines de oposición en Ucrania[6]. ¿Realmente veremos una intervención armada en Bosnia?

Muchas personas se sorprendieron por tal estallido de rabia y violencia en tan corto período de tiempo. Pero, ¿es esto realmente tan sorprendente luego de la “Primavera Árabe”, Grecia y otras luchas similares que hemos presenciado recientemente?  Los participantes en estos motines fueron en su mayoría gente joven, y si tenemos en cuenta que en realidad las generaciones jóvenes de la exYugoslavia realmente no tienen futuro, la cuestión deja de ser tan sorprendente. Pero lo que nos atañe fue mucho más que violencia irracional. Quienes protestaban sólo atacaron los símbolos del poder y la corrupción –e-g- edificios gubernamentales y de los partidos-, precisamente los lugares que son responsables de su situación

Los motines se detuvieron, pero la lucha continuó –ahora bajo otras formas-.

Pequeño comentario acerca de la cobertura mediática

Durante los motines, los medios bosnios intentaron presentar a quienes protestaban como hooligans y vándalos que no tenían respaldo por parte de los ciudadanos bosnios. La quema de Archivo les ayudó a dar vida a este cuadro. La casa de noticias Al Jazeera fue una de las máquinas mediáticas más grandes que en este sentido advirtió a los ciudadanos: no dejen sus hogares a menos que sea realmente urgente, y  organizó entrevistas con sindicalistas quienes llamaban a organizar mejor a la policía para que ésta reprimiera a quienes protestaban, y que a la vez intentaron desacreditar las afirmaciones que sostenían que éstas protestas fueron iniciadas por obreros[7].

Los medios serbios y bosnios intentaron presentar a los motines como una conspiración Bosnia contra las otras dos naciones
Han existido unos pocos medios de la izquierda liberal que intentaban informar objetivamente o que mostraron su apoyo a quienes protestaban. También se encuentran muchos grupos de Facebook desarrollados por quienes participaron en los motines y que intentan ofrecer una “alternativa” a los medios tradicionales
Para los angloparlantes, es importante enfatizar que un grupo de académicos han montado un Archivo en internet, Bosnia-Herzegovina Protest Files, donde se pueden encontrar traducciones al inglés de todos los documentos que son relevantes para el movimiento. Un artículo posteado en el sitio de Jasmin Mujanovic, “The Demands of People of Bosnia and Herzegovina”, también es muy útil, ya que él agrupó todas las demandas que la gente a emitido durante estas demostraciones

Contexto político y económico

Bosnia y Herzegovina es, probablemente, uno de los países más complejos de Europa. La sangrienta guerra civil de 1992-1995 terminó con el Acuerdo de Dayton, que fue firmado también por Croacia y Serbia, dividió a Bosnia en dos entidades: la Federación Bosnia y la Republika Srpska (República de los Bosnios Serbios), y el Distrito Brčko, un unidad auto-gobernada que es formalmente parte de ambas entidades. Aún después de terminada la guerra, bosnia y Herzegovina siempre ha sido un área “explosiva” debido a su complejidad administrativa y a los intereses de las elites políticas que frecuentemente provocan las hostilidad nacional entre bosnios, croatas y serbios. Hasta el momento, las elites políticas han mantenido a la gente fija en sus identidades nacionales. Las élites serbias han intentado obtener mayor autonomía para la Republika Srpska; las elites bosnias intentaron lograr una Bosnia más centralizada, en tanto las élites croatas han estado luchando por una tercera entidad –una croata-. El ministro croata de Relaciones Exteriores, Vesna Pusic, recientemente apoyó esta idea como una posible solución a la crisis en Bosnia[8].

Dado que he mencionado la complejidad administrativa, es importante comentar cómo ésta también arrastra consigo ineficiencia administrativa, la cual afecta las vidas del pueblo bosnio. Por ejemplo, los motines están enraizados en protestas en pro de un Número Ciudadano Maestro Único[9], un número que el gobierno emite pero que ha sido incapaz de hacerlo. Debido a esto, los bebés recién nacidos no han podido obtener cuidados de salud o han tenido que abandonar Bosnia para conseguirlos en otra parte  

Cuando hablamos de Bosnia, la gente gusta de mencionar sólo los problemas relacionados con la identidad nacional, mientras “se olvidan” los problemas sociales. Bosnia se encuentra realmente en una gran crisis económica, la cual ha fortalecido las medidas de austeridad y la flexibilización del mercado de trabajo, junto a problemas ya conocidos que se derivan de la privatización de los 1990s, un increíblemente alto desempleo (¡44% de los trabajadores están desempleados!) y un alto número de obreros que trabajan y no reciben sus salarios. La privatización de las compañías en los países de la exYugoslavia usualmente derivó en quiebras que dejaron a los obreros sin trabajo, en tanto los nuevos propietarios no estaban interesados en invertir en las compañías, sino sólo en “absorber” capital y excedente lo más rápido posible. Esto creó todo un estrato de gente rica que los obreros desprecian. Debido a la experiencia de socialismo auto-gestionario de Yugoslavia, los obreros se sienten muy conectados con sus lugares de trabajo. No pueden comprender el nuevo mantra de la flexibilización de los mercados, tampoco por qué sus compañías están quiebra.

El modelo económico general de Bosnia está basado en la apertura a las inversiones de capital extranjero.  Andreja Zivkovic escribe cómo:

“Hasta 2008 los flujos de capital extranjero alimentaron un crecimiento basado en importaciones y deuda de consumo, pero al mismo tiempo destruyeron la industria y crearon la actual crisis de la deuda. De una parte, una moneda sobrevaluada apalancada respecto del euro permitió el endeudamiento necesario para pagar las importaciones; pero, de otra, actuó como un desincentivo para la inversión en la economía real e hizo poco competitivas a las exportaciones. Dado que la economía es completamente dependiente de fuentes de crecimiento externas, y a que la crisis de los mercados emergentes gatillada en Argentina sin ninguna duda tendrá repercusiones luego en la Eurozona, bosnia se encuentra hoy en un punto de inflexión”[10]

Burguesía: capitalismo, nacionalismo y teorías de la conspiración

Estos motines no solo despertaron a los trabajadores de Bosnia, sino que también a la burguesía. Ésta ha visto un auténtico movimiento en su contra, un movimiento basado en cuestiones sociales y de clase antes que en temas nacionales. Debió, entonces, intervenir lo más rápido posible

El primer ministro del Cantón de Sarajevo, Suad Zeljakovic, renunció a su puesto. La SDA llamó a calmar los ánimos y al procesamiento de los hooligans (vándalos). Pero ciertos académicos y políticos bosnios empezaron a afirmar que las demostraciones eran una conspiración contra los bosnios que deseaban una Bosnia más centralizada y unificada. Afirman que las demostraciones están organizadas por la UE con la intención de “federalizar” aún más Bosnia.

Las élites nacionales serbias y croatas han intentado presentar los motines y las luchas como una “Primavera Bosnia” (el político bosnio serbio Mladen Bosic comparó las protestas con la “Primavera Árabe”). Para ellos, estos motines no son otra cosa que una conspiración contra sus naciones, un intento de los nuevos partidos nacionalistas bosnios de atacar los gobiernos cantonales y crear una Bosnia centralizada donde los croatas y serbios serían meras minorías nacionales. Estos motines sólo fueron una “Revolución Yogurt” anti-burocrática de los bosnios. Este argumento dominó los medios nacionales y se apoyó en la afirmación de por qué no existían protestas fuera de la Federación.

El HDZ de Bosnia y Herzegovina afirmó que los motines constituían “un ejemplo clásico de golpe de Estado sobre instituciones que fueron creadas por Washington y la estructura de Dayton de la BiH, con el objetivo de destruir el sistema federal de la Federación de BiH y las instituciones regionales de gobierno”[11]. Sostuvo cómo que la como la consigna “¡Esto es Bosnia!” implicaba que un mensaje les estaba siendo enviado a los bosnios croatas. El arzobispo bosnio (católico) acusó a la comunidad internacional por los motines.

 Una variedad de teorías de la conspiración fueron el único santuario para la burguesía, la cual obviamente se rehúsa a creer que los obreros son capaces de pensar y actuar por su cuenta.

El presidente de la Republika Srpska, Milorad Dodik, afirmó que no existirían estallidos en Republika Srpska. Para él, el malestar era propio solo de la Federación, producto de una conspiración bosnia que buscaba una Bosnia Unida. Más tarde fue Belgrado para encontrarse con el vice-presidente Serbio Aleksandar Vučić, quien sostuvo cómo “la gente al otro lado del Río Drina (en Republika Srpska), siempre estuvo interesada en la opinión de Serbia, la cual sólo desea estabilidad”[12].

Pero mientras el vice-presidente serbio emitía sus llamados en pro de la estabilidad, el Sindicato de Policías de Belgrado publicaba una declaración en la que mostraba su simpatía por las protestas sociales de Bosnia, y afirmaba que un escenario similar era posible en Serbia, “donde también existen también muchos indigentes, desempleados, o personas empleadas que no reciben salario, con una corrupción en todos los niveles y una manipulación política de los ciudadanos” y amenazó con sumarse a las demostraciones si éstas emergían en Serbia[13]. Esto debe ser considerado seriamente, si tenemosen cuenta las luchas industriales de los obreros en Kraljevo y Vranje que incluso bloquearon una carretera el 12 de Febrero[14].

El primer ministro croata Zoran Milanivić visitó Mostar luego de los motines y trajo el mismo mensaje de “estabilidad” y deseando “calmar la situación”. Cuando los periodistas le preguntaron por qué él no visitaba, como primer ministro de otro país, la capital bosnia de Sarajevo, el replicó que Mostar se encontraba “más cerca”. Por supuesto, su intención era visitar una ciudad con mayoría croata, para así disuadir a los croatas de participar en las protestas.

Al mismo tiempo, la policía estaba arrestando croatas que intentaban organizar demostraciones en Livno contra la HDZ de Bosnia.  Protestas en apoyo fueron organizadas en todas las ciudades principales de Republika Srpska (pero con muy pocos participantes) y los trabajadores de la industria maderera en Drvar (RS) apoyaron las protestas. También, la Asociación de  Veteranos del Ejército emitió una declaración en la cual afirmaban que comenzarían las protestas si Milorad Dodik no renunciaba[15]. Es claro cómo la gente, a pesar de las manipulaciones de la burguesía y los medios, está intentando mostrar que estas demostraciones tienen un carácter social y de clase, y cómo intentan evitar que los nacionalistas la hagan enfrentarse entre sí. Como un graffiti en Tuzla versaba: “muerte a todos los nacionalistas”

Plenos: ¿organización de la lucha o su obstrucción?

En Tuzla, Sarajevo, Bihač, Mostar and Brčko, plenos populares fueron organizados (para ser honesto, cada minuto una nueva ciudad intentar organizar su pleno, por lo que probablemente haya dejado fuera algunos de éstos)
Los plenos son asambleas con democracia directa que se inspiran en el modelo organizacional utilizado por los estudiantes croatas durante los bloqueos universitarios de 2009. Acerca de la cuestión “qué es un pleno”, el activista Damir Arsenijević afirma:

“Un pleno es una asamblea de todos los miembros de un grupo. Es un espacio público de debate. No tiene líderes o prohibiciones. Las decisiones son realizadas públicamente….Un pleno no es un partido político, o una ONG, o una “asociación de una persona”. Un pleno es la real y única democracia. Un pleno elabora y adopta demanda orientadas hacia todas las instituciones del poder estatal mediante su propia declaración. Todos soportan las declaraciones, porque son las palabras de todos nosotros y las demandas de todos nosotros. Todos los otros modos de actividad hacia las instituciones del Estado solo mantienen la corrupción, el robo de la política partidista, y la persecución del beneficio personal y el enriquecimiento a expensas de un pueblo al cual se le ha robado”[16]

Sin embargo, a pesar de que los plenos son vistos como una cuestión positiva –como lugares donde las masas pueden ser escuchadas- debo expresar cierto escepticismo respecto del pleno de Tuzla. Mi escepticismo proviene de la persistente omisión de las demandas obreras originales por parte del pleno. El pleno sólo llamó a demostraciones pacíficas y a un gobierno técnico, y no trató las cuestiones sociales originales que decían relación con las cinco compañías

“Los obreros de compañías fallidas, que por años han demandado sus derechos ante las instituciones cantonales, y los organizadores de las protestas en Tuzla, organizaron un pleno de ciudadanos, en el cual llamaron a todos los ciudadanos a unirse y en conjunto fortalecer y decidir propuestas que hoy se dirigirán el consejo del Cantón de Tuzla
Los organizadores en la reunión declararon que la lucha por sus derechos debía continuar por medios democráticos y escuchando las demandas de los ciudadanos, y que también se había obtenido el apoyo de miembros de la comunidad académica de Tuzla.
 Hemos invitado a todos los ciudadanos de Tuzla y estoy feliz de que muchos abogados, profesores, personas educadas y profesionales hayan respondido. Aquí presentamos tres puntos que proponemos, también se encuentran extendidos. Tal es la situación que no podemos hacer nada apresurados, deseamos que todo sea hecho con experticia y de acuerdo con la ley”[17]

Como podemos leer en las resoluciones de los plenos, parece ser que expertos pequeño-burgueses corrieron en ayuda de los trabajadores en lucha, para decirles qué es lo mejor y más realista hacer. También, el pleno en Tuzla tuvo la oportunidad de proponer a su propia gente, la cual tendrá el mandato para formar el gobierno local

En Sarajevo, el pleno incluyó demandas más populares que de hecho pueden abarcar el tipo de demandas que el pueblo propuso:

·         ¡Que se bajen los salaries y compensaciones para los funcionarios políticos de todos los niveles del gobierno!
·         ¡Fin a la compensación cuando el período en el cargo termina!
·         ¡Que se venda el nuevo parque de automóviles y se invierta el dinero en el desarrollo de las fábricas en quiebra!
·         ¡Reformar y transparentar los gastos e ingresos!
·         ¡Que se apruebe la ley respecto de los orígenes de la propiedad!
·         ¡Proceso a los sospechosos de abuso de poder!
·         Invalidar todos los contratos de privatización ilegales y establecer la responsabilidad de las autoridades
·         Formación de una comisión independiente anti-corrupción
·         El daño que resulte de las protestas deberá ser  costeado con aquella parte de los ingresos que está destinada a la compensación para los representantes del gobierno[18]

De todo esto, podemos ver cómo la lucha tomó otra forma –desde los motines a los plenos-. Tendremos que esperar para ver si cualquiera de estas demandas de hecho será puesta en acción. Hasta momento pareciera ser que  todo el mundo está contento de que la violencia se haya detenido. Pero la cuestión de cómo los plenos se vinculan a lucha aún está por resolver

Como podemos ver a través de la demandas, éstas son populares y se enraízan en la oposición hacia los políticos y las élites político-económicas. Podemos conectar estas demandas con aquellas luchas que ocurrieron en Egipto, Túnez o Turquía, donde todo el mundo también demandó mayores libertades democráticas y derechos sociales. Este tipo de demandas han devenido bastante comunes en las protestas de la exYugoslavia. Recordemos solamente las protestas croatas “bando lopovska” (¡banda de ladrones!), o las protestas contra el gobierno de marzo y abril de 2011. Éstas siempre han sido un ataque contra la arrogancia, la corrupción y la pobreza. Siempre han sido una demanda por la vigencia de la ley y el Estado de bienestar –por una “sociedad justa” dentro de la sociedad existente-. Algunas veces estas demandas están conectadas con una nostalgia por Yugoslavia y la seguridad social que ésta proveía. Estas demandas constituyen una lucha por mejores condiciones de vida –por un mejor futuro

Pero la gente debe darse cuenta de que todas estas demandas nunca serán satisfechas. Incluso cuando la burguesía está presionada a tal nivel que debe inclinarse ante los deseos de las masas, sólo espera el momento en que la presión afloja, cuando pueden activar la contraofensiva. No obstante, movimientos como éste ayudan a formar la conciencia de los trabajadores en vista de nuevas luchas. Pero los obreros también deben pensar qué hacer cuando el movimiento se agote. ¿Cómo continuarán su lucha?

También, es importante que nos preguntemos cómo esta lucha afectará a toda la región. ¿Debemos esperar luchas similares en Croacia, Serbia, Montenegro, Albania, Kosovo o Macedonia? Todos estos países se encuentran en una profunda crisis económica, y de tiempo en tiempo emergen movimientos que se enfrentan a la elite política. Aún así, es poco probable que la clase obrera de otros países hoy responda a la lucha en Bosnia, pero con el tiempo uno no debe excluir acciones conjuntas al nivel de la exYugoslavia


Traducido por Manuel Salgado



[2] La Unión Croata Democrática (Serbcro. HDZ) es un partido político de importancia en Bosnia. Son un partido demócrata cristiano de centro-derecha. El partido comparte su nombre con el partido del mismo nombre en Croacia, porque originalmente éstos constituían una sola organización
[3] El Partido Acción Democrática (Serbcro. SDA) es un partido político bosnio de importancia en el país. Son musulmanes democráticos de centro-derecha.
[7] Dragan Markovinai, “Narodni bunt i medijska demagogija,” Abrašmedija.
[10] Andreja Živković, “The People’s Uprising: A Break with Dayton Bosnia?” Lefteast.
[12] Marija Ristić, “Serbia, Croatia Meet Bosnian Leaders to ‘Calm’ Unrest,” Balkan Insight.
[16] Damir Arsenijević, “What is plenum?
[18] Ibid.