martes, 3 de junio de 2014

Comentarios al lúcido análisis de "Trabajadores al poder" (junio 2014)

http://unicasolucionrevolucion.blogspot.com/2014/06/sobre-la-reforma-tributaria-de-la-nueva.html?showComment=1401808236780

Ahora nos vamos entendiendo. Muy buena contribución. Espero que ganen influencia en las fracciones obreras organizadas y no organizadas. Mantengan el trabajo (se aprecia el aporte).

Dos apuntes críticos:

(i) Si bien comparto el juicio de que este gobierno de la NM es uno patronal claramente (cuestión que sólo algunos en nuestro campo objetivo dicen o creen), quizás no sea tan buena idea "unilateralizar" el argumento. Es cierto -y muy relevante- que grandes patrones y banqueros dieron su apoyo a Bachelet (Awad incluso fue, como he escrito algunas veces, casi un vocero de la NM). Sin embargo, esta constatación no es igual a decir que este es un gobierno del gran capital, un gobierno mediante el cual el gran capital se expresa directamente y sin mediaciones. Al respecto se pueden mencionar varios hechos. Primero, varios grandes patrones apoyaron a los candidatos de la derecha conservadora (udi, rn, etc). Incluso, me atrevo a decir que fueron más los grandes patrones que apoyaron a este último campo antes que a la NM. Segundo, los grandes patrones vienen apoyando (financiera, social y mediáticamente) a los gobiernos de la Concertación por lo menos desde el primer gobierno de Bachelet o mediados del gobierno de Lagos (aún si soy joven, me parece recordar que es precisamente la constatación de que el discurso de Lagos del 2000 -"crecer con igualdad"- no minaba sus intereses en ningún sentido, lo que hizo a los grandes patrones apoyar decididamente a la concertación -su apoyo siempre ha estado, pero me parece que es más claro a partir de 2001-). Por esto, el apoyo de Luksic, Awad y otros a la NM no rompe ninguna tendencia, sino que confirma algo ya establecido. Así, si afirmamos que el gran capital se expresa directamente y sin mediaciones a través de la NM, tendríamos que consignar que esto es así desde ya hace tiempo. Por mi parte, no creo que esta sea la situación objetiva en lo actual.

 Entendiendo que un análisis de todo el período concertacionista no tiene lugar aquí, sólo apunto unas pocas cuestiones. Primero, la constatación de que la mera manipulación (la expresión directa y sin mediaciones) de un gobierno capitalista por parte de la clase dominante/explotadora, es una situación más bien rara en la historia. Lo común es lo contrario. Así, el análisis debe apuntar a distinguir en la práctica, en la política concreta, estas mediaciones. Esto requiere harto cabeceo, por lo que sólo consigno lo que ahora me parece relevante. Por una parte, la política gubernamental de estos últimos meses da cuenta un manejo político bastante acabado por parte de la NM. Esto no es una opción que sea estructuralmente viable para los grandes patrones, los cuales son ciegos (relativamente) respecto de las políticas necesarias para mantener su dominio/explotación en el mediano-largo plazo. Éste es el sentido de la frase de Kautsky (creo), de que "la burguesía reina pero no gobierna", así como también esto es lo que nos permite interpretar correctamente el período gubernamental de Piñera. Algunos hechos que demuestran el manejo gubernamental acabado de la NM, a mi juicio, son los siguientes: i) la forma en que se ha tratado el tema de los portuarios; ii) la manera en que se ha abordado la cuestión de los recolectores de basura; iii) las muy limitadas concesiones que se han dado al sector pesquero (pequeña propiedad con polarización obrera); iv) la neutralización de la CAT, la UNT y la constramet (que en principio pueden ser más críticas que la misma dirigencia CUT); v) la limitación de las críticas de la anef; vi) la búsqueda de creación de bases sociales aclasistas en el mundo del trabajo, a través de la "defensa" de los actores, las mujeres, comerciantes ambulantes, etc; vii) las mesas que el gobierno ha comenzado conformar los obreros forestales en el sur (que reúnen como a 20 confederaciones); viii) el giro más "democrático" respecto de la cuestión mapuche; ix) el inteligente plan de capitalización de codelco (que vienen pidiendo algunas cúpulas dirigenciales hace rato), de enap y de enami; etc

 Una segunda cuestión tiene que ver con la cuestión de las fracciones que componen la clase dominante/explotadora. Lo que llama aquí mi atención, es el hecho de que bajo la NM, si bien se suben los impuestos a los grandes patrones (muuuy poco), se mantiene la tendencia a la hora de bajar los impuestos a las "personas" más ricas. Digo se mantiene, porque desde 1990 se vienen bajando los impuestos a las "personas" más ricas. Por lo mismo, esta es ya una tendencia objetiva de larga data, la cual se mantiene y reafirma bajo el nuevo reacomodo que "propone" la NM. ¿Cómo interpretamos la misma? Para mí, ésta tiene que ver con el favorecimiento de la fracción burguesa que se involucra en el proceso de trabajo en "puestos de dirección y gestión", que "posee" los medios de producción, pero que las más de la veces no es necesariamente "propietaria" de los mismos (esto es, no define directamente las decisiones de acumulación, dónde se reinvierte el excedente y dónde no).


Pero bueno, nada está aún muy definido, el proceso está en estado de crisálida. Ya desde noviembre del año pasado vengo sosteniendo que es probable que se dé un giro a izquierda durante este gobierno, giro que se expresará mediante "descuelgues" en la superestructura política. Estos descuelgues fundamentarán que el próximo gobierno burgués-capitalista sea "progre" (o incluso socialdemócrata, aunque esto no lo veo muy probable). ¿Qué hacer ante todo esto? Profundizar las contradicciones en el seno de la clase dominante/explotadora, aprovechar las "disputas en las alturas". Aprovecharla para que aumente la fuerza, organización y programa de la clase obrera, de todos los productores/explotados (¡que excluyen a las pymes!). Aprovecharla para que en un futuro no lejano, cualquier obrero de a pie sepa en lo concreto por qué "clase" y "pueblo" no son lo mismo, por qué es necesario adoptar una perspectiva clasista y no populista.