miércoles, 11 de junio de 2014

Escritos de Trotsky


I. “Explicar pacientemente” (1930)

“…en vez de dar consejos tácticos en el sentido estricto del término, me creo en la obligación de tratar ciertas cuestiones de principios, porque sin la clarificación preliminar de las mismas cualquier cambio de opiniones sobre problemas prácticos resultaría un castillo de arena”

“Ustedes tienen reservas sobre la frase “explicar pacientemente”, que utilicé para caracterizar las tareas fundamentales de los comunistas austríacos. Dicen que la misma podría haber sido apropiada hace dos años pero que, dada la tempestuosa marcha de los acontecimientos, no hay tiempo para eso. “Ahora es tarde”, agregan…”

“…la fórmula “explicar pacientemente” fue utilizada por primera vez por Lenin, en abril de 1917. Seis meses más tarde conquistamos el poderno es lo mismo que el partido revolucionario explique pacientemente, a que emplee tácticas dilatorias, el gradualismo o el sectarismo aislado. “Explicar pacientemente” no implica explicar las cosas de manera incoherente, indolente, con cuentagotas”

“Comprended que sois una pequeña minoría y reconocedlo abiertamente; no os propongáis tareas que exceden vuestras fuerzas, como el derrocamiento “inmediato” del Gobierno Provisional; no temáis quedar en oposición a los defensistas, a los que siguen hoy la abrumadora mayoría de las masas; tratad de comprender la psicología de los defensistas honestos –obreros y campesinos- y explicadles pacientemente como poner fin a la guerra” (Lenin, abril de 1917)

“No creáis que existen recetas sofisticadas ni ardides que os permitirán fortaleceros repentinamente sin ganar la conciencia de las masas; dedicad todo vuestro tiempo, toda vuestra impaciencia revolucionaria, a “explicar pacientemente” (Lenin, abril de 1917)

“Pero si se supone que la marcha de los acontecimientos del próximo período será verdaderamente tempestuosa…los frutos que dará el “explicar pacientemente”, se acrecentarán rápidamente”

Contra el aventurerismo sustituista

“La pura impaciencia política, que busca cosechar antes de sembrar, conduce al oportunismo, al aventurerismo, o a una combinación de ambos. En los últimos cinco o seis años hemos observado en todos los países decenas de ejemplos de intentos oportunistas o aventureristas de fortalecer artificialmente la participación del proletariado sin su participación consciente. Todos estos intentos culminaron en el fracaso y sólo sirvieron para debilitar al sector revolucionario”

Explicar pacientemente = ganar la confianza de las masas (clase obrera)

“Dicen ustedes que el estado de ánimo de las masas socialdemócratas de Austria es revolucionario, pero que su disposición a hacer la revolución se ve paralizada por el poderoso aparato de la socialdemocracia austríaca. Ustedes, dicen que a las masas “sólo les falta la dirección apropiada”. “¡Sólo!”.  Pero esta pequeña palabra implica nada menos que toda la actividad del partido revolucionario, desde los primeros esfuerzos propagandísticos hasta la conquista del poder. Si no se gana la confianza de las masas a través de sus experiencias en la lucha, no puede haber dirección revolucionaria. En algunos períodos se tarda décadas en ganar esa confianza. En etapas revolucionarias, unos mese pueden ser más fructíferos (con una política correcta) que años enteros de desarrollo pacífico. Pero el partido jamás puede saltarse esta tarea fundamental”

“La frase “explicar pacientemente” se refiere sobre todo al objetivo “¡Ganar la confianza de los obreros!...contra los métodos de fantoche y las maquinaciones de trastienda, cuyo fin es engañar a la historia e imponer la propia voluntad sobre la clase”

Selección desde la base y no siguiendo a burócratas ambiguos

“Un órgano de oposición socialdemócrata que realmente exprese los sentimientos de honestos obreros socialdemócratas, enfurecidos con sus dirigentes, tendría una gran importancia sintomática (lo que no excluiría de nuestra parte una lucha implacable contra sus vacilaciones; por el contrario, las presupondría)”

Si el grupo de ustedes representa una tendencia de obreros socialdemócratas de base, es mediante su intervención que expulsarán a los dirigentes; no lo lograrán persiguiendo a burócratas ambiguos. Los obreros saben bien quién de los suyos cree ciegamente en la dirección, quién la critica, quién está enfurecido con ella. En tales circunstancias, la selección desde abajo es mil veces más digna de confianza que la selección desde arriba. Pero para eso, desde luego, hay que contar con apoyo desde abajo”

Contra el vanguardismo espurio del método clandestino

“…si se hace como defensa frente a la policía no hay más remedio. No obstante, hay que comprender lo perjudicial que es el anonimato para un grupo nuevo que lucha por ganarse la confianza de las masas”

“Los métodos encubiertos jamás produjeron buenos resultados en la política proletaria revolucionaria. Los años recientes lo demostraron con creces”

Social-fascismo

Recordar que este engendro estalinista que existió entre 1928 y 1934, no sólo consignaba a la socialdemocracia como “social-fascista”, sino que a toda variante política no estalinista se la consignaba como fascista (liberal-fascismo, fascismo laborista, trosko-fascismo). “Los estalinistas abandonaron esta teoría en alguna fecha indeterminada de 1934, sin dar explicaciones”

II. Cómo dirigir una discusión política (1937)

Esquematizar en una discusión

“Naturalmente es demasiado fácil ser super-sabio a una gran distancia del campo de batalla y decir a cada uno de los combatientes que “exagera un poco”

“Es difícil no exagerar una disputa de opiniones. Pero es muy peligroso esquematizar la exageración”

Discutir sin amenazar con un quiebre, sobre el centralismo democrático

“Como regla general, creo que no es correcto comenzar una discusión con una amenaza de severas consecuencias organizativas. Una discusión es una discusión: es un intento de convencerse el uno al otro. El balance de la discusión puede revelar puntos de vista irreconciliables y llevar a medidas organizativas. Pero es absolutamente claro que la perspectiva de tales medidas no puede considerarse como argumento”

“…camaradas que dicen que “la más mínima desviación del bolchevismo implica una ruptura con éste”. Tal afirmación es absurda. Un partido viviente puede sólo alcanzar una política relativamente correcta, por aproximaciones sucesivas; esto es, por desviaciones sucesivas a la derecha y a la izquierda. Lo mismo es verdad individualmente para cada miembro del partido”

“El vigor del partido y la habilidad de sus dirigentes se prueban por sus capacidades de asimilar las desviaciones parciales a tiempo y no permitirles que  lleven a una ruptura completa con el marxismo”

Práctica organizativa y línea política

“…la práctica organizativa se desprende la política general solamente en última instancia. En otras palabras, que tiene, dentro de ciertos límites, una importancia independiente; que puede, por consecuencia, influenciar para bien o para mal, la política general”

“El régimen del partido se construirá, corregirá y mejorará durante años y años en conexión con una política correcta”

“Usted rechaza, y con razón, la afirmación de que “la más mínima desviación del bolchevismo implica necesariamente una ruptura con éste”. Pero usted repite en la página siguiente la misma afirmación solamente que en relación con el problema organizativo. Desea proveer, de un solo golpe, una base perfecta para el edificio del partido, y este objetivo lo domina con un poder tal, que está listo a renunciar no solamente a una política marxista “perfecta”, sino incluso a una lucha común por acercase a tal política, sobre uno de los más importantes problemas de este período histórico”

III. Comunismo y sindicalismo (1929)

“El problema de los sindicatos, es uno de los más importantes para el movimiento obrero y por lo tanto también para la Oposición. Si ésta no tiene una posición clara sobre el tema no podrá ganar una influencia real sobre la clase obrera”

1) “El partido comunista es la herramienta fundamental para la acción revolucionaria del proletariado, la organización de combate de su vanguardia que debe erigirse en dirección de la clase obrera en todos los ámbitos de su lucha, sin excepción, y por lo tanto también en el campo sindical”

2) “Los que, por principio, contraponen autonomía sindical a dirección del Partido Comunista  están contraponiendo –quiéranlo o no- a sector proletario más atrasado con la vanguardia de la clase obrera, la lucha por las conquistas inmediatas con la lucha por la completa liberación de los trabajadores, el reformismo con el comunismo, el oportunismo con el marxismo revolucionario”

3) “El sindicalismo francés de preguerra, en la época de su surgimiento y expansión, al luchar por su autonomía sindical luchaba en realidad por su independencia del gobierno burgués y sus partidos, entre ellos, el socialismo reformista-parlamentario. Esta fue una lucha contra el oportunismo librada de manera revolucionaria…En este sentido, el sindicalismo no hizo un fetiche de la autonomía de las organizaciones de masas”

4) “La teoría de la minoría activa era esencialmente una teoría incompleta del partido proletario. En toda su práctica el sindicalismo revolucionario era un embrión de partido revolucionario, contra el oportunismo; es decir, era un notable precursor del comunismo revolucionario”

5) Errores del anarco-sindicalismo: i) comprensión errónea de la naturaleza del Estado y de su papel en la lucha de clases (error estratégico); ii) errores tácticos, como el fetichismo hacia la huelga general, el desconocimiento de la relación entre la insurrección y la toma del poder

6) “Después de la guerra, el sindicalismo francés encontró en el comunismo su refutación, y también su desarrollo y su realización plena. Intentar revivir ahora el sindicalismo revolucionario sería tratar de hacer retroceder la historia”

7) “Los epígonos del sindicalismo transforman (en las palabras) la independencia de las organizaciones sindicales de la burguesía y de los socialistas reformistas, en independencia en general, en independencia absoluta de todos los partidos, incluyendo el comunista”

8) “La independencia de la influencia de la burguesía no puede ser un estado pasivo. Solamente se expresa mediante actos políticos, o sea mediante la lucha contra la burguesía”

9) “Los epígonos del sindicalismo querrían hacernos creer que los sindicatos son suficientes por sí mismos. Esto teóricamente no quiere decir nada, pero en la práctica significa la disolución de la vanguardia revolucionaria en la retaguardia de masas, o sea en los sindicatos”

“Pretender que los sindicatos son autosuficientes porque el proletariado ya ha alcanzado su “mayoría” de edad, es sencillamente adular al proletariado. Es decirle que es lo que no es ni podrá ser bajo el capitalismo, y mantener en el atraso y la ignorancia a enormes masas de obreros, permitiendo sólo a la vanguardia la posibilidad de superar las dificultades y llegar a una clara comprensión de las tareas del conjunto de su clase”

10) “La autonomía real, práctica y no metafísica, de la organización sindical, no se ve perturbada ni disminuida en los más mínimo por el intento del Partido Comunista de influir sobre ella”

“Que los comunistas ganen la mayoría en los órganos directivos está totalmente de acuerdo con el principio de autonomía, o sea de libre autogestión de los sindicatos”

11) “Por supuesto que  los comunistas se someten en los sindicatos, sin importar que puesto ocupen, a la disciplina partidaria. Esto no excluye sino que presupone su sumisión a la disciplina sindical”

“En estas cuestiones, con fórmulas jurídicas –y la autonomía es una fórmula puramente jurídica- no se va a ninguna parte”

12) “Pero el criterio principal es la influencia del partido sobre la clase obrera, que se mide por la circulación de la prensa comunista, la concurrencia a actos del partido, el número de votos obtenidos en las elecciones y, lo que es especialmente importante, el número de obreras y obreros que responden activamente a los llamamientos del partido a la lucha”

13) “En tiempos de “paz”, cuando las formas más militantes de acción sindical consisten en huelgas económicas aisladas, el papel directo del partido en la acción sindical pasa a segundo plano. Por regla general, el partido no interviene sobre cada huelga aislada. Ayuda al sindicato a decidir si es oportuna, a través de su información económica, política y sus consejos. Colabora en la huelga mediante la agitación, etc. Pero en la huelga el primer lugar por supuesto corresponde al sindicato. La situación cambia radicalmente cuando la movilización adquiere la forma de una huelga general o incluso en una lucha directa por el poder. En esas condiciones el papel de dirección del partido es directo e inmediato. Los sindicatos –naturalmente los que no se pasan al otro lado de la barricada- se convierten en aparatos organizativos del partido que aparece, ante toda la clase, como el líder de la revolución y asume toda la responsabilidad. Entre la huelga económica parcial y la insurrección revolucionaria, hay toda una gama de posibles relaciones entre el partido y los sindicatos, varios grados de influencia directa e inmediata, etc. Pero, cualesquiera que sean las condiciones, el partido trata de ganar influencia y para ello cuenta con la autonomía de los sindicatos, que (sobra decirlo) no están “sometidos” a él organizativamente”

14) “Los hechos demuestran que no existen en ninguna parte sindicatos políticamente “independientes”. Nunca los hubo y la experiencia y la teoría nos dice que nunca los habrá”   

15) “La expresión más acabada de este sindicalismo fuera de época es la llamada Liga Sindicalista (Ligue Syndicaliste). Por sus características, aparece como una organización política que trata de subordinar el movimiento sindical a su influencia. Concretamente, recluta a sus militantes según el método de los grupos políticos y no el de los sindicatos. Tiene una plataforma, ya que no un programa, y lo defiende en sus publicaciones. Tiene su propia disciplina interna dentro del movimiento sindical. En los congresos de las confederaciones sus partidarios actúan como fracción política, lo mismo que los comunistas”

“La Liga no actúa abiertamente en nombre del derecho y la necesidad de la minoría más avanzada de luchar para extender su influencia sobre las masas. Se presenta bajo el disfraz de lo que llama “independencia sindical”…En cambio el Partido Comunista dice abiertamente a la clase obrera: este es mi programa, mis tácticas y mi política, y se lo propongo  a los sindicatosLos obreros deben desconfiar doblemente de los aspirantes a dirigentes que actúan de incógnito, pretendiendo hacerles creer que no necesitan ninguna dirección”

“La Liga sindicalista…Mientras acepta la revolución proletaria e incluso la dictadura del proletariado, ignora al partido y lucha contra la influencia comunista, sin la cual la revolución proletaria sería siempre una frase vacía”

17) “La ideología de la independencia no tiene nada en común con las ideas y sentimientos del proletariado como clase. Si el partido, mediante su dirección, es capaz de garantizar una política correcta, clara y firme en los sindicatos, a ningún obrero se le ocurrirá rebelarse contra la dirección el partido”

Claro está que cualquiera que sean las condiciones la consigna abstracta de independencia nunca surgirá de las masas. La burocracia sindical es otra cosa. No sólo tiene celos profesionales respecto de la burocracia partidaria, sino que tiende a independizarse también del control de la vanguardia del proletariado. La consigna de independencia es, por sus mismas bases, una consigna burocrática y no de clase”

18) “Bajo el fetiche de la “independencia”, la Liga Sindicalista convierte en fetiche también la unidad sindical”

“No hace falta decir que mantener la unidad de las organizaciones sindicales tiene enormes ventajas, tanto desde el punto de vista de las tareas diarias del proletariado como desde el de la lucha del Partido Comunista por extender su influencia sobre las masas. Pero la realidad nos muestra que a partir de los primeros éxitos el ala revolucionaria en los sindicatos, los oportunistas han tomado deliberadamente la senda de la rupturaPero de esto no se desprende que la fórmula vacua de la unidad sea más importante para nosotros que las tareas revolucionarias de la clase obrera

19) “En tales condiciones, sería alimentar vanas esperanzas pretender unificar el movimiento sindical mediante una simple llamada a la unidad”

En realidad, el futuro de la revolución no depende de la fusión de los dos aparatos sindicales, sino de la unificación de la mayoría de la clase obrera alrededor de consignas y métodos de lucha revolucionarios”
“Actualmente, la unificación de la clase obrera sólo es posible mediante la lucha contra los colaboracionistas de clase, que se encuentra no sólo en los partidos políticos sino también en los sindicatos”

22) “La oposición sindicalNo lucha contra los actos arbitrarios y los métodos incorrectos de la dirección comunista, sino contra la influencia comunista en la clase obreraLa oposición no lucha contra los métodos caricaturescos del antimilitarismo, sino que plantea una orientación pacifista. En otras palabras, la oposición sindical está evolucionando manifiestamente en un sentido reformista”

23) “Es totalmente incorrecto afirmar que –contrariamente a lo sucedido en Alemania, Checoslovaquia y otros países- no se ha constituido en los últimos años en Francia, un ala derecha en el campo revolucionario. Lo que pasa es que la oposición de derecha francesa, renegando de la política revolucionaria del comunismo, ha asumido, conforme a las tradiciones del movimiento obrero francés, un carácter sindicalista, ocultando de este modo su fisonomía política. En el fondo la mayoría de la oposición sindical representa el ala derecha”

24) “El problema de la relación entre el partido, que representa al proletariado como debería ser, y los sindicatos, que lo representan tal cual es, es el más fundamental del marxismo revolucionario”

25) “Bien entendida, la tarea del Partido Comunista no consiste solamente en ganar influencia en los sindicatos tal como son, sino en ganar a través de los sindicatos influencia en la mayoría de la clase obrera”

“Si el Partido paga su influencia en los sindicatos al precio de limitar su alcance o de fraccionarlos –convirtiéndolos en auxiliares del partido para objetivos puntuales o impidiéndoles convertirse en auténticas organizaciones de masas-, las relaciones entre el partido y la clase son erróneas”

“La inconstancia de la política comunista oficial refleja su tendencia aventurera a convertirse en amos de la clase obrera en el menor tiempo posible, mediante malabarismo, maquinaciones, una agitación superficial, etc. Sin embargo, el modo de salir de esta situación no es contraponer los sindicatos al Partido (o a la fracción), sino luchar implacablemente por cambiar toda la política del partido, incluso la sindical”

27) “La verdad nunca ha sido la suma de pequeños errores. Una organización revolucionaria no puede nunca componerse de pequeños grupos conservadores, que lo primero que buscan es diferenciarse unos de otros. Hay épocas en que la tendencia revolucionaria se ve reducida a una pequeña minoría dentro del movimiento obrero. Pero lo que esas épocas exigen no es hacer arreglos entre pequeños grupos, tapándose mutuamente los pecados, sino por el contrario una lucha doblemente implacable por una perspectiva correcta y una educación de los cuadros en el espíritu del auténtico marxismo. Solamente así es posible la victoria”

“Las tesis propuestas son un primer paso hacia esa definición, que es el preludio de una lucha exitosa contra la charlatanería revolucionaria y contra la esencia oportunista”
    
IV. Consideraciones de principio sobre el entrismo (1933)

 “Por supuesto, un partido marxista debe aspirar a su plena independencia y a la mayor homogeneidad, pero en su proceso de formación a menudo debe actuar como fracción de un partido centrista o incluso reformista. Así, durante muchos años los bolcheviques estuvieron dentro del mismo partido que los mencheviques. También la Tercera internacional se formó gradualmente a partir de la Segunda”

Centrismo

“Como ya lo dijimos más de una vez el centrismo es un rótulo que abarca a las más variadas tendencias y grupos que están entre el reformismo y el marxismo. Ante cada grupo centrista hay que colocar una flecha indicadora de la orientación de su desarrollo: de derecha izquierda o de izquierda a derecha”

“El centrismo burocrático, debido a todos sus zigzags, presenta un carácter extremadamente conservador que se corresponde con su base social, la burocracia soviética. Después de una experiencia de diez años llegamos a la conclusión de que el centrismo burocrático no se acerca al marxismo, de cuyas filas surgió, y es incapaz de hacerlo. Precisamente por esto rompimos con la Comintern”

“Mientras los partidos comunistas oficiales se debilitan y descomponen, del campo reformista –que creció considerablemente- se separan sectores de izquierda. Estos también son centristas, pero van hacia la izquierda y, como lo demostró la experiencia, pueden desarrollarse y volverse permeables a la influencia marxista. Recordemos una vez más que la Tercera Internacional se formó a partir de organizaciones de este tipo”

Entrismo

“En ese momento criticamos al grupo Walcher-Froelich, Thomas y otros, no porque entraron a un partido centrista de izquierda, sino porque lo hicieron sin un programa completo y un periódico propio

“Algunos de sus dirigentes siguen considerando la crítica marxista es sinónimo de “sectarismo”…(olvidan) que ningún grupo revolucionario puede vivir sin un laboratorio ideológico constantemente creativo”

“Vale la pena entrar al ILP solamente si nos hacemos el propósito de ayudar a este partido, es decir, a su mayoría revolucionaria, a transformarse en un verdadero partido marxista. Por supuesto, sería inadmisible entrar si el Comité Central del ILP exigiera a nuestros amigos que renuncien a sus ideas o a luchar abiertamente por ellas en el partido. Pero es absolutamente correcto asumir la obligación de luchar por nuestras posiciones dentro de los límites que imponen los estatutos del partido y su disciplina. La gran ventaja de la Oposición de Izquierda es que cuenta con un programa teóricamente elaborado, una experiencia y un control internacionales. En estas condiciones no existe la menor base para temer que los bolcheviques leninistas británicos se disuelvan en el ILP sin dejar huellas”

“Se puede objetar que la debilidad numérica de nuestra sección británica no nos permitiría jugar en el ILP el mismo rol que jugó en el SAP el grupo Walcher-Froelich. Es posible. Pero aún si el ILP está condenado a desintegrarse, los bolcheviques leninistas pueden salvar para la revolución a un importante núcleo de ese partido” 






V. El arte de la revolución (Capítulo XX, tomo III de la “Historia de la Revolución Rusa”, 1933)

“Al igual que la guerra la gente no hace por gusto la revolución. Sin embargo, la diferencia radica en que, en una guerra, el papel decisivo es el de la coacción; en una revolución no hay otra coacción que la de las circunstancias. La revolución se produce cuando no queda ya otro camino. La insurrección, elevándose por encima de la revolución como una cresta en la cadena montañosa de los acontecimientos, no puede ser provocada artificialmente, lo mismo que la revolución en su conjunto”

“De ordinario se opone la conspiración a la insurrección, como la acción concertada de una minoría ante el movimiento elemental de la mayoría. En efecto: una insurrección victoriosa sólo puede ser la obra de una clase destinada a ponerse a la cabeza de la nación; es profundamente distinta, tanto por significación histórica como por sus métodos, de un golpe de Estado realizado por conspiradores que actúan a espaldas de las masas”

“De hecho, en toda sociedad de clases existen suficientes contradicciones como para que entre las fisuras se pueda urdir un complot”

En estado puro, la conspiración, incluso en caso de victoria, sólo puede reemplazar en el poder camarillas de la misma clase dirigentela victoria de un régimen social sobre otro sólo se ha dado en la historia mediante insurrecciones de masas. Mientras que, frecuentemente, los complots periódicos son la expresión del marasmo y la descomposición de la sociedad, la insurrección popular, en cambio, surge de ordinario como resultado de una rápida evolución anterior que rompe el viejo equilibrio de la nación”

Lo que acabamos de decir no significa en absoluto que la insurrección popular y la conspiración se excluyan mutuamente en todas las circunstancias. Un elemento de conspiración entre casi siempre en la insurrección en mayor o menor medida. Etapa históricamente condicionada de la revolución, la insurrección de masas no es nunca exclusivamente elemental. Aunque estalle de improviso para la mayoría de sus participantes, es fecundada por aquellas ideas en las que los insurrectos vean una salida para los dolores de su existencia”

“Pero una insurrección de masas puede ser prevista y preparada. Puede ser organizada de antemano. En este caso, el complot se subordina a la insurrección, la sirve, facilita su marcha, acelera su victoria. Cuanto más elevado es el nivel de un movimiento político revolucionario y más seria su dirección, mayor es el lugar que ocupa la conspiración en la insurrección popular”

“Es indispensable comprender exactamente la relación entre la insurrección y la conspiración, tanto en lo que las opone como en lo que se complementan recíprocamente”

“Es cierto que la historia demuestra que una insurrección popular puede vencer en ciertas condiciones sin complot. Al surgir por el ímpetu “elemental” de una revuelta general, en diversas protestas, huelgas, manifestaciones, escaramuzas callejeras, la insurrección puede arrastrar a una parte del ejército, paralizar las fuerzas del enemigo y derribar el viejo poder”

Esto es –hasta cierto punto- lo que sucedió en febrero de 1917 en Rusia. Un cuadro análogo presenta el desarrollo de las revoluciones alemana y austrohúngara durante el otoño de 1918. En la medida en que en estos dos casos no estaban a la cabeza de los insurrectos partidos profundamente penetrados de los intereses y designios de la insurrección, la victoria de esta debía transmitir el poder inevitablemente a las manos de los partidos que se habían opuesto a la insurrección hasta el último momento. Derribar el antiguo poder es una cosa. Otra diferentes es adueñarse de él

“En la combinación de la insurrección de masas con la conspiración, en la subordinación del complot a la insurrección, en la organización de la insurrección a través de la conspiración, radica el terreno complicado y lleno de responsabilidades de la política revolucionaria que Marx y Engels denominaban el “arte de la insurrección”. Ello supone una justa dirección general de las masas, una orientación flexible ante cualquier cambio de las circunstancias, un plan meditado de ofensiva, prudencia en la preparación técnica y audacia para dar el golpe”

Socialdemocracia: “Lo que niega como “blanquismo” o, peor aún, como bolchevismo, es la preparación consciente de la insurrección, el plan, la conspiración…Tras una falsa objetividad se esconde una política de defensa de la sociedad capitalista”

¿Blanquismo o marxismo?

“Del hecho que la incapacidad táctica condenaba al fracaso a la revolución, Blanqui deducía que la observación de las reglas de la táctica insurreccional era capaz por sí misma de asegurar la victoria. Solamente a partir de esto es legítimo oponer el blanquismo al marxismo. La conspiración no sustituye a la insurrección. La minoría activa del proletariado, por bien organizada que esté, no puede conquistar el poder independientemente de la situación general del país: en esto el blanquismo es condenado por la historia”

“Al proletariado no le basta con la insurrección de las de las fuerzas elementales para la conquista del poder. Necesita la organización correspondiente, el plan, la conspiración. Es así como Lenin plantea la cuestión”

La crítica de Engels, dirigida contra el fetichismo de la barricada, se apoyaba en la evolución de la técnica en general y de la técnica militar. La técnica insurreccional del blanquismo correspondía al carácter del viejo París, a su proletariado compuesto a medias de artesanos; a las calles estrechas y al sistema militar de Luis Felipe”.

“En principio el error del blanquismo consistía en la identificación de revolución con insurrección. El error técnico del blanquismo consistía en identificar la insurrección con la barricada. La crítica  marxista fue dirigida contra los dos errores”

La crítica de Engels no tenía nada en común con una renuncia a los métodos revolucionarios en provecho del parlamentarismo puro, como intentaron demostrar en su tiempo los filisteos de la socialdemocracia alemana, con el concurso de la censura de los Hohenzollern”
“Los reformistas, en cambio, intentaban concluir de la negación del papel decisivo de la barricada la negación de la violencia revolucionaria en general”

Sobre los soviets

“La organización con la que el proletariado pudo no sólo derribar el antiguo régimen, sino también sustituirlo, es el soviet…Los soviets son los órganos de preparación de las masas para la insurrección, los órganos de la insurrección y, después de la victoria, los órganos del poder”

“Sin embargo, los soviets no resuelven por sí mismos la cuestión. Según su programa y dirección, pueden servir para diversos fines. El partido es quien da a los soviets el programa. Si en una situación revolucionaria –y fuera de ella son generalmente imposibles- los soviets engloban a toda la clase, a excepción de las capas completamente atrasadas, pasivas o desmoralizadasEl problema de la conquista del poder sólo puede ser resuelto por la combinación del partido con los soviets, o con otras organizaciones de masas más o menos equivalentes a los soviets”

¿Conspiracionismo?

“Más de una vez, y mucho antes de la insurrección de octubre, los bolcheviques habían tenido que refutar más de una vez las acusaciones que les dirigían sus adversarios, quienes les imputaban maquinaciones conspirativas y blanquismo. Y sin embargo, nadie como Lenin llevó una lucha tan intransigente contra el sistema de pura conspiración”

“…la vieja táctica socialista revolucionaria del terror individual contra los agentes del zarismo, resistiéndose a la crítica implacable de los bolcheviques, que oponían al individualismo aventurero de la intelligentzia el camino de la insurrección de masas. Pero al rechazar todas las variantes del blanquismo y el anarquismo, Lenin no se postraba ni un minuto ante la fuerza elemental “sagrada” de las masas”

La metáfora del parto y la necesidad de un diagnóstico correcto

 “Pero el hecho de que no pueda provocar cuando se quiere un levantamiento y que para la victoria sea necesario organizar oportunamente la insurrección, plantea a la dirección revolucionaria el problema de dar un diagnóstico exacto: es preciso sorprender a tiempo la insurrección que asciende para completarla con una conspiración”

“Aunque se haya abusado mucho de la imagen, la intervención obstétrica en un parto sigue siendo la ilustración más viva de esta intromisión consciente en un proceso elemental. Herzen acusaba hace tiempo a su amigo Bakunin de que, en todas sus empresas revolucionarias, invariablemente tomaba el segundo mes de embarazo por el noveno. En cuanto a Herzen, estaba más bien dispuesto a negar el embarazo incluso en el noveno mes”

Sobre el momento revolucionario

“Entre el momento en que la tentativa de provocar un levantamiento, por ser aún inevitablemente prematura, conduciría a un aborto revolucionario, y el otro momento en que la situación favorable debe ser considerada ya como irremediablemente perdida, transcurre un cierto período de la revolución –puede medirse en semanas y, algunas veces, en meses- durante el cual la insurrección puede realizarse con más o menos probabilidades de triunfo. Discernir este período relativamente corto y escoger después un momento determinado, en el sentido preciso del día y la hora, para dar el último golpe, constituye la tarea más llena de responsabilidades para la dirección revolucionaria”

Premisas de la insurrección

(i) “Como resultado de su incapacidad manifiesta para sacar al país del callejón, las clases dirigentes pierden fe en sí mismas, los viejos partidos se descomponen, se produce una lucha encarnizada entre grupos y camarillas y se centran todas las esperanzas en un milagro o en un taumaturgo”. Esta es una premisa política muy importante, pero pasiva

(ii) “La nueva consciencia política de la clase revolucionaria, que constituye la principal premisa táctica de la insurrección, se manifiesta por una furiosa hostilidad al orden establecido y por la intención de realizar los esfuerzos más heroicos y estar dispuesta tener víctimas para arrastrar al país a un camino de rehabilitación”

(iii) “Los dos campos principales, los grandes propietarios y el proletariado, no representan, sin embargo, la totalidad de la nación. Entre ellos se insertan las amplias capas de la pequeñaburguesía, que recorren toda la gama del prisma económico y político. El descontento de las capas intermedias, sus desilusiones ante la política de clase dirigente, su impaciencia y su rebeldía, su disposición a apoyar la alternativa audazmente revolucionaria del proletariado, constituyen la tercera condición política de la insurrección, en parte pasiva en la medida en que neutralice a los estratos superiores de la pequeña burguesía, y en parte activa, en la medida que empuje a los sectores más pobres a luchar directamente codo a codo con los obreros”

“La reciprocidad condicional de esas premisas es evidente: cuanto más resuelta y firmemente actúe el proletariado y, por tanto, mayores sean sus posibilidades de arrastrar a las capas intermedias, tanto más aislada quedará la clase dominante y más se acentuará su  desmoralización. Y, en cambio, la disgregación de los grupos dirigentes lleva agua al molino de la clase revolucionaria”

(iv) “El proletariado sólo puede adquirir esa confianza en sus propias fuerzas –indispensable para la revolución- cuando descubre ante él una clara perspectiva, cuando tiene la posibilidad de verificar activamente la relación de fuerzas que cambia a su favorla condición, última en su enumeración pero no en su importancia, de la conquista del poder: al partido revolucionario como vanguardia…”

“Una situación revolucionaria no es eterna. De todas las premisas de una insurrección, la más inestable es el estado de ánimo de la pequeñaburguesía…Son precisamente los violentos y rápidos cambios de su estado de ánimo los que dan esa inestabilidad a cada situación revolucionaria”

¿Mayorías efectivas o mayorías formales?

“La resolución del congreso bolchevique de Julio, que prevenía a los obreros de los conflictos prematuros, indicaba al mismo tiempo que se haría necesario aceptar la batalla “cuando la crisis de toda la nación y el profundo levantamiento de las masas creasen las condiciones favorables para que los elementos pobres de las ciudades y del campo hagan suya la causa de los obreros”. Ese momento llegó en septiembre y en octubre. La insurrección podía contar en adelante con el éxito, puesto que podía apoyarse en una auténtica mayoría popular. Por supuesto, esto no ha de comprenderse formalmente. Si se hubiera abierto previamente un referéndum sobre la cuestión de la insurrección, habría dado resultados extremadamente contradictorios e indecisos. La disponibilidad íntima a apoyar la insurrección no es en absoluto identificable con la facultad de ser consciente de antemano de su necesidad”

“Las consultas parlamentarias al pueblo tienen lugar todas al mismo tiempo; sin embargo, en tiempos de revolución, las diversas capas populares llegan a las mismas conclusiones con un retraso inevitable, a veces muy pequeñoY cuando, por la marcha de los acontecimientos, se hace urgente una gran decisión práctica, lo último que se podrá hacer es recurrir a un referéndum. Las diferencias de nivel y de consciencia de las diversas capas populares se reducen a través de la acción: los elementos de vanguardia arrastran  a los vacilantes y aíslan a los que se resisten. La mayoría no se cuenta, se conquista”

“Para que los soldados, los campesinos, las nacionalidades oprimidas, errando en la tormenta de nieve de las papeletas electorales, conociesen a los bolcheviques en la práctica, era necesario que los bolcheviques tomasen el poder”

“¿Cuál debía ser la relación de fuerzas que permitiese al proletariado conquistar el poder? “En un momento decisivo, sobre un punto decisivo, hay que tener una aplastante superioridad de fuerzas” (Lenin)

Los bolcheviques no cómo “intelectuales de gabinete”

“La nulidad de los demócratas, incluso de los que estaban más a la izquierda, procedía de la falta de confianza de los escépticos “instruidos” respecto a esas masas oscuras que  captan los fenómenos globalmente, sin entrar en los detalles y los matices. Una actitud intelectual, tan falsamente aristocrática y desdeñosa del pueblo, era extraña al bolchevismo, contraria a su misma naturaleza. Los bolcheviques no eran hombres de manos blancas, amigos del pueblo trabajando en su gabinete, pedantes. No tenían miedo de las capas atrasadas que por primera vez se elevaban de las profundidades”

La insurrección de Octubre

“Hacia el otoño los conciliadores de derecha habían perdido ya definitivamente la posibilidad de hablar en las fábricas y en los cuarteles. Pero los de izquierda intentaban todavía persuadir a las masas de que la insurrección era una locura”

“Pero las masas querían acción y no lecciones de moral…Sújanov cuenta que, bajo un cielo lluvioso, intentó convencer a los obreros de los talleres de Pútilov de que era  posible arreglar todo sin insurrección. Fue interrumpido por voces impacientes. Le escucharon dos o tres minutos y le interrumpieron de nuevo. “Después de varias tentativas abandoné…”

Sobre el ejército y el problema de las armas

“Atraerse a las tropas es la primera tarea de toda insurrección. Esto se logra principalmente por medio de la huelga general, las demostraciones de masas, las escaramuzas callejeras, los combates de barricadas”

“Aunque la aplastante mayoría de la guarnición se colocase al lado de los obreros, la minoría estaba contra los obreros, contra la insurrección, contra los bolcheviques. Esa pequeña minoría se componía de los elementos más cualificados del ejército: el cuerpo de oficiales, los junkers, los batallones de choque y quizás también los cosacos. No se puede conquistar políticamente a estos elementos: había que vencerlos” 

“La guardia obrera, cuyas tradiciones se remontan al año 1905, renació con la revolución de Febrero…los depósitos de artillería habían dejado escapar, durante las jornadas del derrocamiento de la monarquía, treinta mil revólveres y cuarenta mil fusiles. Además, una considerable cantidad de armas, cayó en las manos del pueblo a consecuencia del desarme de la policía y gracias a los regimientos simpatizantes. Nadie respondió cuando se exigió la restitución de las armas…”

“Un fusil en las manos de un obrero significa un principio histórico bien distinto que en las manos de un estudiante”

 “El hecho de que los obreros poseyesen armas inquietó desde un principio a las clases dominantes, ya que de esta forma se desplazaba bruscamente la relación de fuerzas en las fábricas…Pero en las regiones industriales de provincia, el reforzamiento de la guardia obrera implicaba la subversión de todas las relaciones, no sólo en el interior de la empresa, sino también mucho más en sus alrededores. Los obreros armados destituían a los contramaestres, a los ingenieros, e incluso los detenían. Por decisión de las asambleas de fábrica, los guardias rojos eran frecuentemente pagados con los fondos de las empresas…Los obreros armados liquidaron casi imperceptiblemente el poder oficial, sustituyéndolo por los órganos soviéticos. El sabotaje practicado por los propietarios y los administradores imponía  a los obreros la necesidad de proteger las empresas: máquinas, depósitos, reservas de carbón y materias primas. Los papeles estaban invertidos. El obrero estrechaba sólidamente los puños sobre su fusil para defender la fábrica, en la cual veía la fuente misma de su poder. De este modo, los elementos de la dictadura obrera se constituían en las empresas y los distritos, aún antes de que el proletariado en su totalidad se hubiese apoderado del poder estatal”

“De todas partes llegaban rumores alarmantes que anunciaban nuevas sacudidas. En vísperas de la manifestación de julio se esperaba ver el distrito incendiado. Los obreros buscaban armas golpeando en todas las puertas, y a veces las derribaban”

“Los acontecimientos de Julio modifican inmediatamente la situación de la Guardia Roja. El desarme de los obreros se efectúa ya abiertamente y no por la persuasión, sino por el empleo de la fuerza. Bajo la apariencia de entregar las armas, los obreros sólo entregan los desechos. Todo lo que vale algo es cuidadosamente escondido. Los fusiles son repartidos entre los miembros seguros del partido. Las ametralladoras se entierran cubiertas de grasa. Los destacamentos de la guardia y pasan a la clandestinidad, uniéndose más estrechamente a los bolcheviques”

“La tarea de armamento de los obreros estaba concentrada en un principio en los comités de fábrica y los comités de distrito del partido. Restablecida después del aplastamiento de Julio, la Organización militar de los bolcheviques, que hasta entonces sólo había trabajado entre la guarnición y en el frente, se ocupó por primera vez de instruir a la Guardia Roja procurando instructores a los obreros y, en algunos casos, armas”

“…dar otro sentido a la Guardia Roja. Ya no es la milicia de las fábricas y de los barrios obreros, sino que son los cuadros del futuro ejército de la insurrección. Durante el mes de agosto se hicieron más frecuentes los incendios en los talleres y las fábricas. Cada una de las crisis que se suceden va precedida de una convulsión en la conciencia colectiva, que envía delante de ella una onda alarmante. Los comités de fábrica trabajan intensamente para proteger a las empresas contra los atentados. Se sacan los fusiles escondidos. El levantamiento de Kornilov legaliza definitivamente a la Guardia Roja”

La instrucción referente al arte del manejo del fusil, que antes se hacía en habitaciones y tugurios –cuenta el obrero Skorinko-, se hacía ahora al aire libre, en los jardines y en las avenidas”. “El taller se transforma en plaza de armas –afirma el obrero Rakitov-. Ante los tornos los fresadores tienen la mochila en la bandolera y el fusil sobre la máquina
“Mientras que se dislocaban definitivamente las antiguas tropas del zar, en las fábricas se asentaban las bases del futuro ejército rojo”

“Una vez sobrepasado el peligro de Kornilov, los conciliadores obstaculizaron la ejecución de sus compromisos: sólo entregaron 300 fusiles a los treinta mil obreros de Putilov. Pronto cesó completamente el suministro de armas”

“El paso del Soviet a manos de los bolcheviques modifica radicalmente la situación de la guardia roja. Perseguida o tolerada hasta entonces, se transforma en un órgano oficial del-Soviet, que ya extiende su brazo hasta el poder. Frecuentemente los obreros pueden procurarse armas y sólo piden al Soviet una autorización. Desde finales de Septiembre, y sobre todo después del 10 de octubre, los preparativos de la insurrección se plantean abiertamente en el orden del día. Un mes antes del levantamiento, se realizan intensivamente ejercicios militares, especialmente de tiro, en decenas de fábricas de Petrogrado”
“Los obreros reclaman cada vez más impacientemente, las armas del Soviet, pero hay infinitamente menos fusiles que manos tendidas para recibirlos. “Yo iba diariamente al Smolni –cuenta el ingeniero Kozmin- y veía a los obreros y marineros acercarse a Trotsky, ofreciéndole o pidiéndole armas para los obreros, informándole de la distribución de esas armas y preguntándole: ¿Cuándo comenzará esto? La impaciencia era grande…”

“Formalmente, la Guardia Roja sigue siendo independiente de los partidos. Pero cuanto más próximo está el desenlace, tanto más los bolcheviques están en primer plano: constituyen el núcleo de cada compañía, tienen en sus manos el aparato de mando y enlace con las otras empresas y distritos. Los obreros sin partido y los socialistas revolucionarios sin partido siguen a los bolcheviques”     

“Sin embargo, aún en vísperas de la insurrección, las filas de la Guardia Roja son poco numerosas…Los recursos en armamentos seguían siendo muy limitados: por débil que fuese el gobierno, no se podían ocupar los arsenales sin lanzarse por el camino de la insurrección”

“El 22 tuvo lugar la conferencia de Guardia Roja de toda la ciudad: un centenar de delegados representaban aproximadamente a 20 mil combatientes. La cifra no debe ser tomada muy a la letra: no todos los inscritos se mostraron activos: en cambio, numerosos voluntarios acudieron a los destacamentos en los momentos de peligro. Los estatutos adoptados al día siguiente por la Conferencia definen a la guardia roja como “la organización de las fuerzas armadas del proletariado para combatir a la contrarrevolución y defender las conquistas de la revolución”. Notemos esto: veinticuatro horas antes de la insurrección, el problema se define en términos defensivos y no ofensivos”

“Todos los mandos son electivos. Esto no supone ningún riesgo: todos son voluntarios y se conocen bien entre ellos”

“Las obreras crean destacamentos de ambulancias. En la fábrica de material para los hospitales militares se anuncian cursos para enfermeras”

“Un número creciente de obreros sin partido se incorporaba a los ejércitos de tiro y de maniobra. Aumentaba el número de los cuerpos de la guardia”

“El 23…un menchevique intentó hablar contra el levantamiento, pero su tentativa fue ahogada bajo una tempestad de indignación: “¡Basta, ya ha pasado el tiempo de las discusiones!”

“Es tan irresistible el movimiento que se apodera incluso de los mencheviques: “se enrolan en la Guardia Roja –cuenta Tatiana Graf-, participan en todos los servicios de mando y hasta muestran iniciativa”

“Skorinko describe el modo en que, el día 23, socialistas revolucionarios y mencheviques, jóvenes y viejos, fraternizaron con los bolcheviques dentro del destacamento, y cómo el mismo abrazó con alegría a su padre, obrero de la misma fábrica. El obrero Peskovoy cuenta: en el destacamento armado “había jóvenes obreros, de dieciséis años aproximadamente, y viejos de hasta la cincuentena”. La mezcla de edades añadía ímpetu y espíritu combativo”

“La historia de la Guardia Roja es en gran medida la historia de la dualidad de poderes: ésta, por sus contradicciones internas y sus conflictos, facilitaba a los obreros la creación de una importante fuerza armada desde antes de la insurrección…destacamentos obreros que existían en todo el país en el momento de la insurrección. En todo caso, decenas y decenas de miles de obreros armados constituían los cuadros de la insurrección. Las reservas eran casi inagotables”

“Evidentemente, la organización de la Guardia Roja estaba muy lejos de ser perfecta. Todo se hacía apresuradamente, en bloque, no siempre con destreza. La mayor parte de los guardias rojos estaban mal preparados, los servicios de enlace marchaban mal, los avituallamientos no eran muchos, el cuerpo de ambulancias no estaba todavía dispuesto. Pero, completada con los obreros más capaces de sacrificio, la  Guardia Roja ardía en deseos de llevar esta vez la lucha hasta el final. Y esto es lo que decidió el asunto”

El campo enemigo

“La fuerza social del otro campo, estaba constituida por las clases dominantes…¿La joven generación, los hijos, los estudiantes? Casi todos eran hostiles a la insurrección de Octubre. Pero la mayor parte de ellos, como sus padres, esperaban a distancia el resultado de los combates. Una parte se adhirió más tarde a los oficiales y a los junkers, que ya antes eran reclutados en gran parte entre los estudiantes”

“El derrumbe de los partidos conciliadores mostraba que las clases dominantes se habían quedado sin ejército”

Transporte, comunicaciones, distinciones de clase y una perspectiva materialista

“La importancia de los raíles en la vida de los Estado Modernos hacía que la cuestión de los ferroviarios ocupase un lugar dominante en los cálculos políticos de ambos campos…El “Vikjel” (comité ejecutivo panruso de los ferroviarios), que se había formado tardíamente, tenía raíces mucho más sólidas entre los empleados que entre los obreros…Sólo una minoría de los ferroviarios seguía a los bolcheviques, principalmente en los depósitos y talleres…en la masa de empleados y obreros conciliadores, la huelga ferroviaria de septiembre produjo un brusco viraje hacia la izquierda. El descontento provocado por el “Vikjel”, que se había comprometido con sus  zig-zags, era cada vez más resuelto. Lenin señalaba que “los ejércitos de ferroviarios y de empleados de Correos continúan en agudo conflicto con el Gobierno”. Esto era casi suficiente ya desde el punto de vista de los problemas inmediatos de la insurrección”

“…Correos y Telégrafos. Según el bolchevique Boki, “los aparatos telegráficos están custodiados, sobre todo por kadetes”. Pero aún así, el personal inferior se oponía con hostilidad a la jerarquía. Entre los carteros había un grupo dispuesto a apoderarse del Correo. Era inútil soñaren convencer a todos los ferroviarios y empleados de Correos únicamente con palabras. Si hubiesen vacilado los bolcheviques, habrían dominado los kadetes y los dirigentes conciliadores. Si la dirección revolucionaria actuaba resueltamente, la base debía arrastrar tras ella a las capas intermedias, aislando a los dirigentes del “Vikjel”. La estadística no es suficiente en los cálculos de la revolución: es necesario el coeficiente de la acción viva”

Específicamente sobre el ejército

“Si en su conjunto el ejército es una aglomeración social, cuando se escinde abiertamente, los dos ejércitos son conglomerados de campos opuestos. El ejército de los poseedores lleva adentro el gusano del aislamiento y de la disgregación”

“Después de la ruptura de Kerenski con Kornilov, los hoteles, los restaurantes y los garitos estaban repletos de oficiales hostiles al gobierno. Sin embargo, su odio contra los bolcheviques era infinitamente más vivo…Tal es la invocación del oficial Sinegub, uno de los más valerosos defensores del Palacio de Invierno el día de la insurrección. Pero no hubo más que raras unidades que se mostraron dispuestas a la lucha, aunque el cuerpo de oficiales era muy numeroso. Ya el complot de Kornilov había mostrado que el cuerpo de oficiales, profundamente desmoralizado, no constituía una fuerza combativa”

“La composición social de los junkers es heterogénea y no hay unanimidad entre ellos. Junto a los militares por herencia, hijos y nietos de oficiales, hay un buen número de elementos adventicios, reclutados por las necesidades de la guerra ya en tiempos de la monarquía…La composición heterogénea de las escuelas miliares y su completo aislamiento del ejército daba como resultado que en las horas críticas también los junkers comenzasen a tener sus mítines: ¿qué harán los cosacos? ¿se moverán otras fuerzas aparte de nosotros? Y, en general, ¿valía la pena batirse por el gobierno provisional?”

“…los junkers…y, aunque hablen con desdén de los soldados, los consideran con suma aprehensión…Sus temores está suficientemente motivados. Miles de miradas hostiles observan a los junkers desde los cuarteles vecinos y los barrios obreros. La vigilancia es tanta cuanto que en cada escuela hay un destacamento de soldados que en las palabras conservan la neutralidad, pero que de hecho se inclinan a favor de los insurrectos. Los arsenales de las escuelas están en manos de los soldados rasos”

“Durante el mes de octubre hubo nuevas elecciones de comités en el ejército y en todas partes con un notable cambio a favor de los bolcheviques”

“El 23, los representantes de los diversos contingentes del frente desfilaron ante el Soviet de Petrogrado reclamando la paz: en caso contrario, las tropas se lanzarían contra la retaguardia y “exterminarían a todos los parásitos que se disponen a guerrear otros diez años más”. Tomad el poder, decían al Soviet las gentes del frente: “las trincheras os apoyarán”

“De aquel frente que, en los primeros días besaba manos y pies al sacrificador liberal, que llevaba en triunfo a los ministros kadetes, se embriagaba con los discursos de Kerenski y creía que los bolcheviques eran agentes de Alemania, no quedaba nada”

“El desenlace se acerca –escribía el mismo día de la insurrección de Petrogrado Budberg- y no puede haber ninguna duda sobre su desenlace; en nuestro frente no hay un sólo contingente…que no esté en poder de los bolcheviques”

Indeterminación y planificación

“Asegurarse condiciones que excluyesen todo peligro, era hacer inútil la insurrección: su función es precisamente romper los obstáculos que no se pueden eliminar por la política. No se puede calcular todo de antemano. Pero todo lo que se podía prever fue calculado”

 VI. El frente único defensivo (1933)

“Los desacuerdos entre el comunismo y la socialdemocracia han llegado muy lejos. Yo los considero irreconciliables. Sin embargo, el curso de los acontecimientos plantea con frecuencia ante la clase obrera tareas que exigen imperiosamente la acción común de los dos partidos…Ahora es mucho más fácil emprender una acción conjunta, cuando para el proletariado no se trata de iniciar la ofensiva por lograr nuevos objetivos, sino de defender las posiciones ya conquistadas”

“El proletariado alemán está en una situación que retrocede y entrega sus posiciones. Seguramente no faltan charlatanes que afirmen que al parecer estamos en presencia de una ofensiva revolucionaria…Pero hoy el problema es detener la retirada desordenada y proceder a agrupar las fuerzas para la ofensiva”

Frase: “En política, como en el arte militar, comprender claramente un problema es facilitar su solución. Estar intoxicado de frases es ayudar al adversario”

“El objetivo del capital y de la casta terrateniente está claro: aplastar las organizaciones del proletariado, quitarles la posibilidad no sólo de tomar la ofensiva, sino también de defenderse”

Autocita de 1930:

“El partido comunista debe llamar a la defensa de las posiciones materiales y morales que la clase obrera ha logrado conquistar en el Estado alemán. Esto se refiere muy directamente al destino de las organizaciones políticas obreras, los sindicatos, periódicos, imprentas, clubs, bibliotecas, etc. Los obreros comunistas deben decir a sus compañeros socialdemócratas: “Las políticas de nuestros partidos se oponen irreconciliablemente; pero si los fascistas vienen esta noche a destrozar el local de vuestra organización, vendremos corriendo, arma en mano, para ayudaros. ¿Nos prometéis que si nuestra organización es amenazada correréis en nuestra ayuda?” Esta es la quintaesencia de nuestra política en el período actual. Toda nuestra agitación debe ser acometida en este tono”(León Trotsky, 1930)

“Incluso ahora es posible alterar la relación de fuerzas a favor del proletariado. Para este objetivo, hay que tener un plan, un método, una combinación de fuerzas para la defensa. Pero, ante todo, hay que tener la voluntad de defenderse. Me apresuro a añadir que sólo se defiende bien quien no se limita a la defensiva, sino quien, a la primera ocasión, está decidido a pasar a la ofensiva”




¿Pacto de no agresión o frente defensivo?

“Los dirigentes socialdemócratas proponen al partido comunista sellar un “pacto de no agresión”. Cuando leí por primera vez esta frase en el Vorwarts, pensé que era una broma casual y no muy feliz”

“La fórmula ha sido copiada de la diplomaciados Estados tienen causas suficientes para ir a la guerra, pero se comprometen durante un período determinado a no recurrir mutuamente a la fuerza de las armas…Suponiendo que estallase una guerra entre Alemania y Polonia, el pacto citado no obligaría en forma alguna a la Unión Soviética a acudir en ayuda de Polonia. No agresión, y nada más. No implica, de ninguna manera, una acción defensiva común; por el contrario, la excluye”

“Si se quiere emplear el lenguaje de la diplomacia, sería mejor hablar no de un pacto de no agresión, sino de una alianza defensiva contra un tercer partido, es decir, contra el fascismo. El objetivo no es detener ni conjurar una lucha armada entre comunistas y socialdemócratas –en eso no hay problema de un peligro de guerra-, sino de unir las fuerzas de los socialdemócratas y de los comunistas contra el ataque armado que ya han lanzado contra ellos los nacionalsocialistas”

El frente único defensivo no niega la lucha interna

“La necesidad de un acuerdo de lucha proviene de la existencia de dos partidos, pero no la suprime. La vida política continúa. Cada partido, incluso aunque adopte la actitud más sincera sobre la cuestión del frente único, no puede dejar de pensar en su propio futuro”

“El comunista inteligente, el bolchevique sensato, dirá al socialdemócrata: “Eres consciente de mi hostilidad hacia las opiniones expresadas por el Vorwarts. Dedico y dedicaré toda mi energía a socavar la peligrosa influencia que este periódico tiene entre los obreros. Pero eso lo hago y lo haré mediante mis discursos, la crítica y la persuasión. Pero lo fascistas quieren acabar arbitrariamente con la existencia del Vorwarts. Te prometo que conjuntamente con vosotros defenderé vuestro periódico hasta el límite de mi capacidad, pero espero que digas que el primer llamamiento también vendréis en defensa de Die Rote Fahne, prescindiendo de tu actitud hacia su opiniones”

“El bolchevique no exige al socialdemócratas que cambie la opinión que tiene del bolchevismo y la prensa bolchevique. Además, no pide que el socialdemócrata guarde silencio durante la duración del acuerdo sobre su opinión del comunismo”

“El comunista dice: “En tanto yo no te haya convencido a ti y tú no me hayas convencido a mí, nos criticaremos mutuamente con total libertad, utilizando los argumentos y términos que cada cual juzgue necesarios. Pero, cuando el fascista quiera amordazarnos la boca: ¡lo rechazaremos juntos!”

“Lo que es cierto en cada caso particular también es cierto como regla general: la lucha inevitable en que están empeñados la socialdemocracia y el comunismo por ganar la dirección de la clase obrera, no puede ni debe impedirles cerrar sus filas cuando hay golpes que amenazan a la clase obrera en su conjunto”

Dos pesos y dos balanzas

“¿Por qué esas exigencias de Hilferding para con los comunistas? O un cese completo de la crítica mutua, es decir, de la lucha de tendencias en el seno de la clase obrera, o un rechazo de toda acción conjunta. “¡O todo, o nada!”. La socialdemocracia nunca ha planteado tales ultimátums a la sociedad burguesa. Todo obrero socialdemócratas debe reflexionar sobre estos dos pesos y estas dos medidas”

¿Borrón y cuenta nueva?

El frente único contra el fascismo es solamente un capítulo en el libro de la lucha del proletariado. Los capítulos pasados no pueden borrarse. El pasado no puede olvidarse, Debemos partir de él…Nosotros, los bolcheviques, hemos enseñado a los obreros a no olvidar nada”

No confundir a la burocracia con el partido

“Sí, nosotros los comunistas sabemos positivamente que los funcionarios socialdemócratas y sindicales seguirán evitando la lucha con sus mejores recursos. En el momento crítico, un amplio sector de la burocracia se pasará directamente a los fascistas. El otro sector, que habrá logrado enviar a cualquier otro país sus recursos financieros cuidadosamente acumulados, emigrará en el momento oportuno”

Pero nosotros no confundimos este sector, en la actualidad el más influyente de la burocracia reformista, con el partido socialdemócratas o con los sindicatos en su totalidad. El núcleo proletario del partido luchará con golpes efectivos, y arrastrará tras él a un buen sector del aparato. Por eso, sin tener la más ligera confianza en la burocracia socialdemócrata, los comunistas no pueden dejar de dirigirse a todo el partido. Sólo de esta manera será posible separar a los que quieren luchar de los que quieren desertar”

El frente único desde una perspectiva materialista

“Debemos levantar el frente único no en las nubes, sino sobre la base sentada por todo el desarrollo anterior”
“El frente único debe tener sus órganos. No hay ninguna necesidad de imaginar cómo pueden ser: la situación misma dicta la naturaleza de esos órganos. En muchas localidades, los obreros ya han insinuado la forma de organización del frente único, como una especie de consorcio defensivo basado en todas las organizaciones e instituciones proletarias locales. Ésta es una iniciativa que hay que tomar, profundizar, consolidar y extender, hasta cubrir los centros industriales con consorcios, vinculándolos mutuamente y preparando un congreso obrero alemán de defensa”

El frente único como la unidad de la clase (empleados + desempleados)

“El hecho de que los obreros empleados y los parados se separen cada vez más, conlleva un peligro mortal no sólo para los convenios colectivos, sino también para los sindicatos, incluso sin necesidad alguna de una cruzada fascista. El frente único entre socialdemócratas y comunistas significa ante todo un frente único de los obreros empleados y parados”

Control obrero de la producción y frente único

“…la lucha por el pan diario, extendida y agudizada, conduce directamente, en las condiciones actuales, a la lucha por el control obrero de la producción”

“¿Puede ser que éstos no tengan derecho a saber hacia dónde el propietario dirige el establecimiento, por qué reduce la producción y expulsa a los obreros, cómo fija los precios, etc? Se nos responderá: “Secretos comerciales”…Productores y consumidores, los obreros en esta doble condición, deben conquistar el derecho a controlar todas las operaciones de sus establecimientos, desenmascarando el fraude y el engaño para defender sus intereses y los de todo el pueblo, hechos y cifra en la mano. La lucha por el control obrero de la producción, puede y debe convertirse en la consigna del frente único

Unificación nacional y lucha democrática

“El Vorwarts sigue recurriendo a Marx, a Engels, a Wilhelm Liebknecht, a Bebel, que desde 1848 a 1871 habló de la lucha por la unidad de la nación alemana. ¡Falsos recursos! En esa época era cuestión de concluir la revolución burguesa. Todo revolucionario proletario tenía que luchar contra el particularismo y el provincianismo heredado del feudalismo. Todo revolucionario proletario tenía que luchar contra este particularismo y provincianismo en nombre de la formación de un Estado nacional. En la época actual, tal objetivo está investido con un carácter progresivo sólo en China, en Indochina, en India, en Indonesia y demás países coloniales atrasados y semicoloniales. Para los países avanzados de Europa, las fronteras nacionales son exactamente las mismas cadenas reaccionarias que fueron en otro tiempo las fronteras feudales”

“La salida no está en la “liberación nacional” de Alemania, sino en la liberación de Europa de las fronteras nacionales. Es un problema que la burguesía no puede resolver, menos de lo que en su época pudieron los señores feudales poner fin al particularismo. De aquí que la coalición con la burguesía sea doblemente censurable. Una revolución proletaria es necesaria. Una federación de las repúblicas proletarias de Europa y de todo el mundo es necesaria”

Democracia y dictadura

 “Los resultados están a la mano: la democracia burguesa se transforma legalmente, pacíficamente, en una dictadura fascista. El secreto es bastante sencillo: la democracia burguesa y la dictadura fascista son los instrumentos de una sola clase, los explotadores. Es absolutamente imposible impedir la sustitución de un instrumento por otro recurriendo a la constitución, al Tribunal Supremo de Leipzig, a las nuevas elecciones, etc. Lo necesario es movilizar las fuerzas revolucionarias del proletariado. El fetichismo constitucional presta la mejor ayuda al fascismo…Si la democracia de Weimar señaló el camino para la dictadura fascista, ¿cómo puede esperarse que señale el camino para el socialismo?”

“Entonces, ¿abajo con el Reichstag y las elecciones?:

“No, no es eso lo que quiero decir. Nosotros somos marxistas, y no anarquistas. Defendemos la utilización del parlamento: no es un instrumento para transformar la sociedad, sino un medio de reagrupar a los obreros”

“Nosotros, los comunistas, no podemos ni queremos establecer la dictadura del proletariado contra vosotros ni sin vosotros, obreros socialdemócratas. Queremos llegar a esta dictadura junto con vosotros. Y nosotros contemplamos la defensa común contra el fascismo como el primer paso en este sentido. Evidentemente, a nuestros ojos, el Reichstag no es una conquista histórica capital que el proletariado deba defender contra los vándalos fascistas. Hay cosas más valiosas. Dentro del marco de la democracia burguesa y paralela a la incesante lucha contra ella, los elementos de la democracia proletaria se han formado a lo largo de muchas décadas: partidos políticos, prensa obrera, sindicato, comité de fábrica, clubs, cooperativas, sociedades deportivas, etc. La misión del fascismo no es tanto completar la destrucción de la democracia burguesa como aplastar los primeros esbozos de democracia proletaria

“El fascismo amenaza el núcleo vital de la democracia obrera. Esto mismo dicta claramente el programa del frente único. Estamos dispuestos a defender vuestras imprentas y las nuestras, pero también el principio democrático de la libertad de prensa; vuestros locales y los nuestros, pero también el principio democrático de libertad de reunión y asociación. Somos materialistas, y por eso no separamos el alma del cuerpo. En tanto no tengamos todavía la fuerza para establecer el sistema soviético, nos situamos en el terreno de la democracia burguesa. Pero, al mismo tiempo, no abrigamos ninguna ilusión”  

Libertad de prensa 

“¿Y qué haréis con la prensa socialdemócrata si lográis tomar el poder? ¿Prohibiréis nuestros periódicos igual que los bolcheviques rusos prohibieron los periódicos mencheviques?”

“Planteas el problema equivocadamente. ¿Qué entiendes por “nuestros periódicos”? En Rusia, la dictadura del proletariado se demostró posible  sólo después de que la abrumadora mayoría de los obreros mencheviques se pasara al lado de los bolcheviques, mientras que los despojos pequeñoburgueses del menchevismo intentaban colaborar en la lucha burguesa por la restauración de la “democracia”, es decir, el capitalismo. Sin embargo, incluso en Rusia no inscribimos en modo alguno en nuestra bandera la prohibición de los periódicos mencheviques. Fuimos empujados a hacerlo por las condiciones increíblemente duras de la lucha que había que sostener para salvar y mantener la dictadura revolucionaria”

“Sin embargo, no quiero decir que el estado obrero tolere ni aún un día el régimen de “la libertad (burguesa) de la prensa”, es decir, el estado de cosas en que sólo aquéllos que controlan las imprentas, las papeleras, las librerías, etc, es decir, los capitalistas, pueden publicar periódicos y libros. La libertad de prensa burguesa significa un monopolio del capital financiero para imponer los prejuicios capitalistas al pueblo mediante cientos y miles de periódicos encargados de esparcir el virus de la mentira con la forma técnica más perfecta. La libertad proletaria de prensa, significará la nacionalización de las imprentas, de las papeleras, y de las librerías en interés de los obreros. Nosotros no separamos el alma del cuerpo. La libertad de prensa, sin linotipias, sin imprentas y sin papel, es una ficción miserable. En el Estado proletario, los medios técnicos de imprimir se pondrán a disposición de grupos de ciudadanos según su importancia numérica real”

VII. La composición social del partido (1937)

El partido sólo tiene una minoría de auténticos obreros de fábrica. Al comienzo esto es inevitable para cualquier partido obrero revolucionario…Los elementos no proletarios constituyen una levadura muy necesaria, y que creo podemos enorgullecernos de la buena calidad de estos elementos. Pero existe el peligro de que en el próximo período el partido reciba más “levadura” de la que necesita”

“Naturalmente, no se trata de impedir la afluencia de intelectuales mediante métodos artificiales (el malthusianismo político sería, en el mejor de los casos, prematuro), sino orientar en la práctica a toda la organización hacia las fábrica, las huelgas, los sindicatos”

“La orientación del conjunto del partido hacia el trabajo de fábrica está íntimamente vinculada al problema de la estructura organizativa del partido. En vista de nuestro escaso número y de nuestra brevísima experiencia en el trabajo de masas, no creo que pudiéramos establecer reglas tajantes para la organización partidaria en este momento. Debemos dejarles un cierto margen de maniobra a las organizaciones locales. En cuanto al Comité Nacional, para que pueda improvisar, adaptar y elegir los métodos y formas más adecuadas para abordar nuestras tareas, sería funesto imitar a un partido grande, con sus normas de actividad”

“…no podemos dedicar fuerzas suficientes o iguales a todas las fábricas. En el próximo período, la organización local puede concentrar su actividad en una, dos o tres fábricas de su zona”

“No podemos afiliar a los no obreros a los sindicatos obreros. Pero sí podemos construir con éxito comisiones de apoyo para el trabajo oral y literario vinculadas a nuestros camaradas en los sindicatos. Las condiciones inquebrantables deberían ser: no darles órdenes a los obreros, sino ayudarlos, hacer sugerencias, armarlos con hechos, ideas, prensa fabril, volantes, etc”

“Semejante colaboración sería de un enorme valor pedagógico, por un lado, para los camaradas obreros y, por el otro, para los no obreros que necesiten una sólida reeducación”

“Repito: la distribución y alineación de nuestras fuerzas no debe responder a un esquema apriorístico, sino a las tareas concretas y concretamente elaboradas en distintas partes del país, o inclusive de una ciudad. Sólo podemos sentar una norma general: el militante del partido que en tres o seis meses no gana un obrero nuevo para el partido no es un buen militante”

Si nos diéramos esa orientación general y si verificáramos los resultados prácticos semana a semana, evitaríamos un gran peligro, a saber: que los intelectuales y los trabajadores de cuello blanco suprimieran a la minoría obrera, la condenaran al silencio y transformaran al partido en un club de discusión de alto nivel, pero absolutamente inhabitable para los obreros”

“La selección de funcionarios del partido de abajo hacia arriba debe obedecer al mismo criterio. Naturalmente, no podemos elegir exclusivamente obreros, ni siquiera una mayoría de obreros. No todos los obreros están a la altura de la tarea. Pero todo funcionario debe estar atento a los problemas y necesidades del obrero. Muchos intelectuales y semi-intelectuales aterrorizan a los obreros mediante generalidades abstractas y paralizan la voluntad de actuar. El funcionario de un partido revolucionario debe tener en primer término buen oído, y sólo en segundo término buena lengua”

“Debemos elaborar, en la forma que corresponda, las mismas reglas para el trabajo y captación juvenil; en caso contrario, corremos el riesgo de transformar a los buenos elementos jóvenes en diletantes revolucionarios, en lugar de combatientes revolucionarios”

VIII. Los consejos de fábrica y el control obrero de la producción (1931)

Consejos de fábrica legales

“…señalaba de modo suficientemente inequívoco que los consejos de fábrica solamente pueden convertirse en órganos de control obrero partiendo de la premisa de una presión tal por parte de las masas, que la dualidad de poder en las fábricas y en el país esté ya parcialmente en preparación y parcialmente establecida. Está claro que esto tiene tan pocas posibilidades de ocurrir bajo la ley existente sobre consejos de fábrica como la revolución de tener lugar bajo el marco de la constitución de Weimar”

“Y sólo los anarquistas pueden sacar de esto la conclusión de que es impermisible explotar tanto la constitución de Weimar como la ley sobre consejos de fábrica. Es necesario explotar tanto la una como la otra. Pero en forma revolucionaria. Los consejos de fábrica no son lo que la ley hace de ellos, sino lo que los trabajadores hacen de ello. A partir de un momento determinado, los trabajadores “dislocan” el marco de la ley o lo echan abajo, o simplemente lo desprecian en su totalidad. Precisamente en eso consiste la transición a una situación puramente revolucionaria”

El partido en las fábricas

“Que se vaya a encontrar muy a menudo a carreristas, fascistas y socialdemócratas en los consejos de fábrica, no dice nada en contra de su utilización, sino que prueba simplemente la debilidad del partido revolucionario. Mientras los trabajadores toleren semejantes delegados en los consejos de fábrica, no serán capaces de hacer la revolución. Apartado de los trabajadores, el partido no puede hacerse más fuerte, porque la arena más importante de la actividad de los trabajadores es la fábrica”

Parados y empleados

“¿Descuidar enteramente a los trabajadores ocupados y poner todas las esperanzas en los parados? Esa sería una táctica puramente anarquista. Naturalmente, los parados constituyen un poderoso factor revolucionario, particularmente en Alemania. Pero no como un ejército proletario independiente, sino más bien como el ala izquierda de ese ejército. El núcleo fundamental de los obreros se encontrará siempre en las fábricas. Es por esto que el problema de los consejos de fábricas continúa presente con toda su agudeza”

“Es más, incluso para los parados no es en absoluto indiferente qué ocurre en las empresas y en el proceso de producción en su conjunto. Los parados deben ser incluidos sin reservas en el control de la producción”

La religión ultraizquierdista de los soviets

“Como puedo colegir de su carta, están ustedes también en contra del trabajo en los sindicatos y la participación en el parlamento. Si es así, entonces nos separa un abismo a unos de otros. Yo soy marxista, no bakuninista. Yo me baso en la realidad de la sociedad burguesa de cara a encontrar en ella las fuerzas y las palancas con que derrocarla”

“A los consejos de fábrica, los sindicatos y el parlamento contraponen ustedes…los sovietNo solamente no tienen ustedes soviets, ni siquiera tienen un puente hacia ellos, ni siquiera una carretera hasta el puente, ni tan siquiera un camino a la carretera. Die Aktion ha transformado los soviets en un fetiche, en un espectro suprasocial, en un mito religioso. La mitología sirve al pueblo para esconder su propia debilidad o al menos para consolarse: “Como somos impotentes frente a la muerte, como no podemos hacer nada en las fábricas, entonces…entonces como recompensa por ello, nos elevamos a una altura tal que los soviets caen del cielo para ayudarnos”. Ahí está toda la filosofía de los ultraizquierdistas alemanes”

IX. Los sindicatos en la era de la decadencia imperialista (tomado de “Sobre los sindicatos” –ver fecha exacta)

Hay una característica común, en el desarrollo, o para ser más exactos en la degeneración, de las modernas organizaciones sindicales de todo el mundo. Su acercamiento y su vinculación cada vez más estrecha con el poder estatal. Este proceso es igualmente característico de los sindicatos neutrales, socialdemócratas, comunistas y “anarquistas”. Este sólo hecho demuestra que la tendencia a “estrechar vínculos” no es propia de tal o cual doctrina, sino que proviene de condiciones sociales comunes para todos los sindicatos”

“El capitalismo monopolista no se basa en la competencia y en la libre iniciativa privada sino en una dirección centralizada. Las camarillas capitalistas que encabezan los poderosos trusts, monopolios, bancas, etc, encaran la vida económica de la misma perspectiva que lo hace el poder estatal…los sindicatos de las ramas más importantes de la industria se ven privados de la posibilidad de aprovechar la competencia entre las distintas empresas. Deben enfrentar a un adversario capitalista centralizado, íntimamente ligado al poder estatal. De ahí la necesidad que tienen los sindicatos –mientras se mantengan en una posición reformista, o sea de adaptación a la propiedad privada- de adaptarse al Estado capitalista y de luchar por su cooperación. A los ojos de la burocracia sindical, la tarea principal es la de liberar al Estado de sus ataduras capitalistas, de debilitar su dependencia de los monopolios y volcarlos a su favor”

“Al transformar los sindicatos en organismos del Estado el fascismo no inventó nada nuevo: simplemente llevó hasta sus últimas consecuencias las tendencias inherentes al imperialismo”

“Como el capitalismo imperialista crea en las colonias y semi-colonias unes trato de aristócratas y burócratas obreros, éstos necesitan el apoyo de gobiernos coloniales y semicoloniales, que jueguen el rol de protectores, de patrocinantes y a la vez de árbitros. Esta es la base social más importante del carácter bonapartista y semi-bonapartista de los gobiernos de las colonias y de los países atrasados en general”

¿Dejar los sindicatos o adoptar una perspectiva materialista? 

“A primera vista, podría deducirse de lo antedicho que los sindicatos dejan de serlo en la era imperialista. Casi no dan cabida a la democracia obrera que, en los buenos tiempos, en que reinaba el libre comercio, constituía la esencia de la vida interna de las organizaciones obreras”

“Al no existir la democracia obrera, no hay posibilidad alguna de luchar libremente por influir sobre los miembros del sindicato. Con esto desaparece, para los revolucionarios, el campo principal de trabajo en los sindicatos. Sin embargo, esta posición sería falsa hasta la médula. No podemos elegir a nuestro gusto y placer el campo de trabajo ni las condiciones en que desarrollaremos nuestra actividad”

“Menos aún podemos renunciar al trabajo interno sistemático dentro de los sindicatos de tipo totalitario o semi-totalitario, solamente porque dependan directa o indirectamente del Estado corporativo, o porque la burocracia no les dé a los revolucionarios la posibilidad de trabajar libremente en ellos. Hay que luchar bajo todas estas condiciones que creó la evolución anterior, en la que hay que incluir los errores de la clase obrera y los crímenes de sus dirigentes. En los países fascistas y semi-fascistas es imposible llevar a cabo un trabajo revolucionario que no sea clandestino, ilegal, conspirativo. En los sindicatos totalitarios o semi-totalitarios es imposible o casi imposible llevar a cabo un trabajo que no sea conspirativo. Tenemos que adaptarnos a las condiciones existentes en cada país dado para movilizar a las masas”

Consignas

“La primera consigna es: independencia total e incondicional de los sindicatos respecto del estado capitalista. Esto significa luchar por convertir a los sindicatos en organismos de las grandes masas explotadas y no de la aristocracia obrera”

“La segunda consigna es: democracia sindical. Esta segunda consigna se desprende directamente de la primera”

El fin de los sindicatos neutrales y la tarea de unos sindicatos necesariamente políticos

“En otras palabras, los sindicatos actualmente no pueden ser simplemente los órganos democráticos que eran en la época del capitalismo libre y ya no pueden ser políticamente neutrales, o sea limitarse a servir a las necesidades cotidianas de la clase obrera. Ya no pueden ser anarquistas, es decir, ya no puede ignorar la influencia decisiva del Estado en la vida del pueblo y de las clases. Ya no pueden ser reformistas, porque las condiciones objetivas no dan cabida a ninguna reforma seria y duradera. Los sindicatos de nuestro tiempo pueden servir como herramientas secundarias del capitalismo imperialista para la subordinación y adoctrinamiento de los obreros y para frenar la revolución, o bien convertirse, por el contrario, en las herramientas del movimiento revolucionario del proletariado”

“La neutralidad de los sindicatos es total e irreversiblemente cosa del pasado. Ha desaparecido junto con la libre democracia burguesa”

No darle la espalda a la clase obrera

De todo lo anterior se desprende claramente que, a pesar de la degeneración progresiva de los sindicatos y de sus vínculos cada vez más estrechos con el estado imperialista, el trabajo en los sindicatos no ha perdido para nada su importancia, sino que la mantiene y en cierta medida hasta es aún más importante que nunca para todo partido revolucionario. Se trata esencialmente de luchar por ganar influencia en la clase obrera. Toda organización, todo partido, toda fracción que se permita tener una posición ultimatista respecto a los sindicatos, lo que implica volverle la espalda a la clase obrera solo por no estar de acuerdo con su organización, está destinada a perecer

La imposibilidad de un sindicalismo reformista independiente

“La intensificación de las contradicciones de clase dentro de cada país, de los antagonismos entre un país y otro, producen una situación en que el capitalismo imperialista puede tolerar (claro que por cierto lapso) una burocracia reformista, siempre que ésta le sirva directamente como un pequeño pero activo accionista de sus empresas imperialistas, de sus planes y programas…”

“¿Significa esto que, en la era del imperialismo, la existencia de sindicatos independientes es,  en general, imposible? Sería básicamente erróneo plantear así esta cuestión. Lo que es imposible es la existencia de sindicatos reformistas independientes o semi-independientes. Es muy posible la existencia de sindicatos revolucionarios que no sólo sean agentes de la política imperialista, sino que se planteen como tarea directamente el derrocamiento del capitalismo dominante. En la era de la decadencia imperialista, los sindicatos solamente pueden ser independientes en la medida en que sean conscientes de ser en la práctica los organismos de la revolución proletaria. En este sentido, el programa de consignas de transición adoptado por el último congreso de la IV Internacional, no es sólo un programa para la actividad del partido, sino que, en rasgos generales, es el programa para la actividad de los sindicatos”

Todo esto se repite a lo largo de los diferentes países:

(i) Inglaterra: “los dirigentes sindicales son hoy, especialmente en el terreno de la política exterior, fieles agentes del partido conservador”

(ii) Francia:   “…no había cabida para la existencia independiente de sindicatos estalinistas. Se unieron a los llamados anarco-sindicalistas bajo la dirección de Jouhaux, y el resultado de esta unificación no fue un giro general a la izquierda, sino a la derecha. La dirección de la CGT es el agente más directo y abierto del capitalismo imperialista francés”

(iii) Estados Unidos: “La lucha en las altas esferas entre la vieja y la nueva federación puede en gran medida reducirse a la lucha por la simpatía y el apoyo de Roosevelt y su gabinete”

(iv) España: “En cuanto a los sindicatos anarco-sindicalistas, se transformaron en instrumentos de los republicanos burgueses. Sus dirigentes se convirtieron en ministros burgueses conservadores. El que esta metamorfosis tuviera lugar en condiciones de guerra civil no atenúa su significación”

(v) Holanda:...la llamada organización anarco-sindicalista estaba en realidad bajo el control del gobierno imperialista”

“Los sucesos de los últimos tiempos (antes de la guerra) han demostrado muy claramente que el anarquismo, que en cuanto teoría no es más que un liberalismo llevado hasta sus últimas consecuencias, no era en la práctica más que propaganda pacífica dentro de la república democrática, cuya protección necesitaba. Si dejamos de lado los actos de terrorismo individual, etc, el anarquismo, como sistema de movilización de masas y como política, no ofrece más que material de propaganda bajo la protección de las leyes. En situaciones de crisis los anarquistas siempre hacen lo contrario de lo que predican en tiempos de paz. Esto ya lo había señalado el propio Marx refiriéndose a la Comuna de París. Y se repitió en mucho mayor escala en la experiencia de la revolución española”

 X. Los sindicatos en la era de la transición (1938)

“En la lucha por las reivindicaciones parciales y transicionales, los obreros necesitan más que nunca organizaciones de masas, fundamentalmente sindicatos”

Los bolcheviques leninistas están en primera fila en todo tipo de lucha, incluso cuando se refiere a los más modestos intereses materiales o derechos democráticos de la clase obrera. Toman parte activamente en los sindicatos de masas con el objeto de fortalecerlos y acrecentar su espíritu militante. Luchan implacablemente contra todo intento de someter a los sindicatos al Estado burgués”

“Solamente en base a este trabajo se puede luchar con éxito  en el seno de los sindicatos contra la burocracia reformista, incluida la estalinista. El intento sectario de crear o mantener pequeños sindicatos “revolucionarios” como una segunda edición del partido, significa de hecho renunciar a la lucha por la dirección de la clase obrera”

“Al mismo tiempo, la Cuarta Internacional repudia y condena resueltamente todo fetichismo de los sindicatos, propio de trade-unionistas y de sindicalistas”

a) “Los sindicatos, por sus objetivos, su composición y el carácter de su reclutamiento no tienen, ni pueden tenerlo, un programa revolucionario acabado. Por lo tanto, no pueden sustituir al partido. La creación de partidos revolucionarios nacionales, secciones de la Cuarta Internacional, es el objetivo central de la época de transición”

b) “Los sindicatos, aun los más poderosos, no abarcan más del 20 al 25 por ciento de la clase obrera, y esto con predominio de sus capas más calificadas y mejor pagadas. La mayoría más oprimida de la clase obrera, es arrastrada a la lucha episódicamente en los períodos de auge excepcional del movimiento obrero. En esos momentos, es necesario crear organizaciones ad hoc, que abarquen toda la masa en lucha; los comités de huelga, los comités de fábrica y finalmente los soviets”

c) “En tanto que organizaciones de las capas superiores del proletariado, los sindicatos, como lo atestigua toda la experiencia histórica, incluso la aún fresca de las organizaciones anarco-sindicalistas de España, desarrollan poderosas tendencias a la conciliación con el régimen democrático burgués. En los períodos agudos de la lucha de clases, los aparatos dirigentes de los sindicatos se esfuerzan por convertirse en amos del movimiento de masas para domesticarlo. Esto se produce ya con ocasión de simples huelgas, sobre todo en las ocupaciones de fábrica, que sacuden los principios de la propiedad burguesa. En tiempos de guerra o de revolución, cuando la situación de la burguesía se hace particularmente difícil, los dirigentes sindicales se convierten generalmente en ministros burgueses”

“Por lo tanto, las secciones de la cuarta Internacional no sólo deben esforzarse constantemente por renovar el aparato de los sindicatos proponiendo atrevida y resueltamente en los momentos críticos nuevos líderes dispuestos a la lucha en lugar de los funcionarios rutinarios y trepadores. También deben crear, en todos los casos en que sea posible, organizaciones de combate autónomas que respondan mejor a los objetivos d la lucha de masas contra la sociedad burguesa, no retrocediendo, si fuera necesario, ni ante una ruptura directa con el aparato conservador de los sindicatos. Si bien sería criminal volverles la espalda a las organizaciones de masas para alimentar ficciones sectarias, no lo es menos el tolerar pasivamente la subordinación del movimiento revolucionario de masas al control de camarillas burocráticas abiertamente reaccionarias o conservadoras (“progresistas”) enmascaradas. Los sindicatos no son un fin en sí mismos, son sólo medios a emplear en la marcha hacia la revolución proletaria”

Comité fabrica y ocupación de fábrica

“El movimiento obrero de una época transicional no tiene un carácter regular y parejo; es apasionado, explosivo. Las consignas, lo mismo que las formas de organización, deben estar subordinadas a ese carácter del movimiento. Huyendo de la rutina como de la peste, la dirección debe ser sensible a la iniciativa de las masas”

“Las huelgas con ocupación de fábrica, una de las manifestaciones más recientes de esta iniciativa, rebasan los límites de los procedimientos capitalistas “normales”. Independientemente de las reivindicaciones de los huelguistas, la ocupación temporal de las empresas asesta un duro golpe al fetiche de la propiedad capitalista. Toda huelga con ocupación plantea prácticamente  el problema de saber quién es el dueño de la fábrica: si el capitalista o los obreros”

“Si la ocupación promueve esta cuestión episódicamente, el comité de fábrica da a la misma una expresión organizativa. Elegido por los obreros y empleados de la empresa, el comité de fábrica se convierte inmediatamente  en un contrapeso de las decisiones de la administración”

“Allí donde los obreros de la empresa están ya desde los períodos “tranquilos” totalmente comprendidos en los sindicatos, el comité coincidirá formalmente con el órgano del sindicato, pero renovará su composición y ampliará sus funciones. Sin embargo, la significación principal de los comités reside en que se transformen en estados mayores para las capas obreras que, por lo general, el sindicato no es capaz de llevar a la acción. Y es precisamente de esas capas más explotadas de donde surgirán los destacamentos más abnegados de la revolución”

“A partir del momento de la aparición del comité de fábrica, se establece de hecho una dualidad de poder. Por su esencia, ésta tiene algo de transicional, porque encierra en sí misma, dos regímenes irreconciliables: el del capitalismo y el proletario. La importancia principal de los comités de fábrica consiste precisamente en abrir un período prerrevolucionario ya que no directamente revolucionario, entre el régimen burgués y el régimen proletario. Que la propaganda por los comités de fábrica no es prematura ni artificial lo demuestran ampliamente las oleadas de ocupaciones que se han desencadenado en algunos países”

XII. Los ultraizquierdistas en general y los incurables en particular (algunas consideraciones teóricas) (1937)

 “La ideología marxista es concreta, es decir, comprende todos los factores decisivos de una cuestión determinada, no sólo en sus relación recíprocas, sino también en su desarrollo. No diluye la situación del momento presente en la perspectiva general; sino que, mediante la perspectiva general, hace posible el análisis de la situación presente con todas sus particularidades. Precisamente es con este análisis concreto como comienza la política. La manera de pensar oportunista, así como la sectaria, tienen un rasgo en común: que extraen de la complejidad de las  circunstancias y de las fuerzas en presencia, uno o dos factores que les parecen los más importantes –y que a veces lo son realmente-, los aíslan de la realidad compleja y les atribuyen una fuerza sin límites ni restricciones”

Durante mucho tiempo antes de la guerra, el reformismo se ha servido de esta manera de factores muy importantes pero temporales: el fuerte desarrollo del capitalismo, la elevación del nivel de vida del proletariado, la estabilidad de la democracia, etc”

“Es el sectarismo quien se sirve ahora de las tendencias y factores más importantes: el declive del capitalismo, el descenso del nivel de vida de las masas, la descomposición de la democracia, etc. Pero, lo mismo que el reformismo de la época precedente, el sectarismo transforma las tendencias históricas en factores omnipotentes y absolutos. Los ultraizquierdistas detienen su análisis justo donde éste comienza. Oponen a la realidad un esquema prefabricado. Ahora bien, las masas viven en la realidad, y por esto el esquema sectario no tiene la menor influencia en la mentalidad de los obreros. Por su misma esencia, el sectarismo está condenado a la esterilidad”

“El capitalismo imperialista no es capaz ya de desarrollar las fuerzas productivas de la humanidad, y por esta razón, no puede dar a los obreros ni concesiones materiales ni reformas sociales efectivas. Todo esto es exacto. Pero todo esto no es exacto más que a escala de toda una época. Existen ramas de la industria que después de la guerra se han desarrollado con una fuerza prodigiosa (la del automóvil, la aviación, electricidad, radio), pese al hecho de que la producción general no se eleve o se eleve muy poco, por encima del nivel de antes o de durante la guerra. Esta economía podrida tiene además sus flujos y reflujos. Los obreros no terminan casi nunca con su lucha, que a veces sale victoriosa….”

Palabrería revolucionaria, medidas parciales y análisis concreto

“Un líder sindical que se deje llevar exclusivamente por la tendencia del capitalismo a pudrirse para renunciar a toda lucha económica y parcial, será, en efecto, a pesar de sus concepciones “revolucionarias”, un agente de la reacción. Un líder sindicalista marxista debe considerar no sólo las tendencias generales del capitalismo, sino analizar también los factores específicos de la situación, la coyuntura, las condiciones locales y también el elemento psicológico, para proponer una actitud de lucha, de expectativa o retroceso”

Comunismo vs fascismo

“Es cierto que nuestra época se caracteriza políticamente por una lucha a muerte entre el socialismo (comunismo) y el fascismo. Pero, desgraciadamente, esto no significa que el proletariado sea ya y en todas partes consciente de esta alternativa, ni que pueda, en un país determinado, en un momento dado, desinteresarse de la lucha parcial para salvaguardar sus libertades democráticas. La alternativa fundamental: comunismo o fascismo, establecida por Lenin, se ha convertido para muchos en una fórmula hueca”

“La lucha que comienza no es la lucha entre la democracia burguesa y el fascismo, como piensan algunos, sino entre el fascismo y el socialismo” (Andrés Nin) –“Esta fórmula era demás común en la corriente del POUM”
“Nin ha transformado prácticamente la fórmula leninista en su contraria: ha entrado en un gobierno burgués que tenía por objetivo expoliar y asfixiar todas las conquistas, todos los puntos de apoyo de la revolución socialista naciente. El fondo de su pensamiento era aproximadamente éste: puesto que esta revolución es una revolución socialista “por esencia”, nuestra entrada en el gobierno no puede hacer otra cosa que ayudarla”

El POUM (Partido obrero de unificación marxista), fundado en España en 1935, cuando la Oposición de Izquierda española, dirigida por Andrés Nin, rompió con Trotsky y se unió con el bloque obrero y campesino, dirigido por Joaquín Maurín. Trotsky calificará de traición el ingreso del POUM al Frente Popular

“No, desde abril de 1931 el gran drama español ha tomado el carácter de una revolución “republicana” y “democrática”. Durante los años que siguieron la burguesía ha sabido imponer su sello a los sucesos, aunque la alternativa leninista: comunismo o fascismo, haya conservado –en último análisis- todo su valor. Cuanto más los centristas de izquierda y los sectarios transforman esta alternativa en una ley supra-histórica, menos son capaces de arrancar a las masas de la influencia burguesa”

“Los ultraizquierdistas dicen…¡Se nos quiere acorralar así a la elección entre democracia burguesa y el fascismo! ¡Pero esto es oportunismo puro! La revolución española es, en el fondo, la lucha entre el socialismo y el fascismo. La democracia burguesa no presenta la menor salida…Y así continúan”

“La alternativa: socialismo o fascismo, significa solamente, y esto es bastante importante, que la revolución española no puede ser victoriosa más que por la dictadura del proletariadoSe trata también, y toda la tarea política está ahí, en transformar esta revolución híbrida, confusa, medio ciega y medio sorda, en revolución socialista. Hace falta no sólo decir lo que es, sino también saber partir de lo que es”

“La lucha en España está dirigida actualmente, Negrín-Stalin de ninguna manera representan el socialismo. Al contrario, representan un freno “democrático” que impide el movimiento hacia el socialismo. La alternativa histórica: comunismo o fascismo, no ha encontrado todavía su expresión política”

Respecto de la guerra civil en España, “hay que tomar este hecho tal como es, es decir como la lucha armada entre dos campos sociales, subyugados, de un lado por la democracia burguesa, y del otro por el fascismo bien comprobado. Se trata de encontrar una actitud justa con respecto a esta lucha híbrida, para transformarla desde dentro en lucha por la dictadura del proletariado”

“El gobierno de Negrín-Stalin es un freno cuasi-democrático en el camino al socialismo, pero es también un freno, ciertamente ni seguro ni perdurable, pero por lo menos un freno, en el camino del fascismo. La tarea no es solamente apreciar teóricamente los dos campos en su justo valor, sino también utilizar prácticamente su lucha para dar un salto hacia adelante”

Los bolcheviques en la lucha entre Kerensky y Kornilov

“Los centristas de izquierda, como los incurables “ultraizquierdistas”, citan a menudo el ejemplo de la política bolchevique en el conflicto Kerensky-Kornilov, sin comprender nada. El POUM dice: “Pero los bolcheviques luchaban junto a Kerensky”. Los ultraizquierdistas responden: “Pero los bolcheviques negaron, hasta frente a la amenaza de Kornilov, toda confianza en Kerensky”. Los dos tienen razón…a medias, es decir, se equivocan completamente. Los bolcheviques no permanecieron neutrales en el campo de Kerensky y el de Kornilov. Aceptaron el mando oficial, mientras no fueron lo suficientemente fuertes para derribarlo. Es precisamente del mes de agosto, cuando se produce el levantamiento de Kornilov, del que data la ascensión prodigiosa de los bolcheviques. Esta ascensión no fue posible más que gracias al doble aspecto de la política bolchevique. Al participar en primera línea en la lucha contra Kornilov, los bolcheviques no tenían la menor responsabilidad por la política de Kerensky, al contrario, la denunciaban como responsable del asalto reaccionario y como incapaz de dominarlo. Es así como se prepararon las políticas de la revolución de Octubre, en la que la alternativa: bolchevismo o contrarrevolución (comunismo o fascismo), de ser una tendencia histórica, llegó a ser una realidad viva e inmediata”  

XIII. ¿Qué es una situación revolucionaria? (1931)

1) “Para analizar una situación desde un punto de vista revolucionario, es necesario distinguir entre las condiciones económicas y sociales de una situación revolucionaria y la situación revolucionaria misma”

2) “Las condiciones económicas y sociales de una situación revolucionaria se dan, hablando en general, cuando las fuerzas productivas de un país están en decadencia; cuando disminuye sistemáticamente el peso del país capitalista en el mercado mundial y los ingresos de las clases también se reducen sistemáticamente; cuando el desempleo ya no es simplemente la consecuencia de una fluctuación coyuntural, sino un mal social permanente con tendencia a incrementarse”

“Pero no debemos olvidar que a la situación revolucionaria la definimos políticamente, no sólo sociológicamente, y aquí entra el factor subjetivo, el cual no consiste solamente en el problema del partido del proletariado, sino que una cuestión de conciencia de todas las clases…”

3) “La situación revolucionaria sólo se da cuando las condiciones económicas y sociales que permiten la revolución provocan cambios bruscos en la conciencia de la sociedad y de sus diferentes clases”

“Pero la situación revolucionaria se desarrolla sólo cuando el proletariado comienza a buscar una salida, no sobre los carriles de la vieja sociedad, sino por el camino de la insurrección revolucionaria contra el orden existente. Esta es la condición subjetiva más importante de una situación revolucionaria. La intensidad de los sentimientos revolucionarios de las masas es uno de los índices más importantes de la madurez de la situación revolucionaria”

“No se puede saber por adelantado, ni indicar con exactitud matemática, en qué momento de estos procesos está madura la situación revolucionaria. El partido revolucionario sólo puede descubrirlo a través de la lucha por el crecimiento de sus fuerzas e influencia sobre las masas, sobre los campesinos y la pequeñaburguesía de las ciudades, etc; y el por el debilitamiento de la resistencia de las clases dominantes”

“Pero cuando se alteran radicalmente las condiciones económicas, la respuesta psicológica, ya demorada, puede aparecer muy rápido. Y así sucedan rápido o lentamente, esos cambios inevitablemente deben alterar el estado de ánimo de las clases. Sólo entonces tenemos una situación revolucionaria”

9) “Las condiciones políticas de una situación revolucionaria se desarrollan simultánea y más o menos paralelamente, pero esto no significa que madurarán todas al mismo tiempo; éste es el peligro que nos amenaza. De las condiciones políticas en sazón, la más inmadura es el partido revolucionario del proletariado. No está excluida la posibilidad de que la transformación revolucionaria del proletariado y de la clase media, y la desintegración de la clase dominante, se desarrollen más rápidamente que la maduración del partido comunista. Esto significa que podría darse una verdadera situación revolucionaria sin un partido adecuado. En cierta medida se repetiría lo que sucedió en Alemania en 1923”

Sobre el kerenskismo

“…esto es suficiente para explicar por qué es totalmente erróneo plantear que en Inglaterra el conflicto político se da entre la democracia y el fascismo. La era fascista comienza en serio después de una victoria importante y temporalmente decisiva de la burguesía sobre la clase obrera. Pero en Inglaterra las grandes luchas todavía no se libraronserá posiblemente liberal-laborista, que en un futuro próximo puede resultar más peligroso que el espectro del fascismo. Condicionalmente llamamos a esta etapa kerenskismo británico”

“Pero hay que añadir que no necesariamente en toda etapa y en todos los países el kerenskismo será tan débil como lo fue el ruso, que era débil porque el partido bolchevique era fuerte. Por ejemplo, en España el kerenskismo –la coalición de liberales y “socialistas”- no es de ninguna manera tan débil como lo fue en Rusia, y ello se debe a la debilidad del partido comunista. El kerenskismo combina la fraseología reformista, “revolucionaria”, “democrática”, “socialista” y las reformas sociales democráticas de secundaria importancia con la represión al ala izquierda de la clase obrera”

“La derrota del futro lloydgeorgismo sólo será posible si sabemos prever su llegada, si no nos dejamos hipnotizar por el espectro del fascismo, que hoy es un peligro mucho más lejano que Lloyd George y su herramienta del futuro, el partido laborista”

XIV. Sobre el centralismo democrático. Unas pocas palabras acerca del régimen del partido (1937)

“Tampoco pienso que pueda dar una fórmula tal sobre el centralismo democrático que “de una vez por todas” elimine malentendidos y falsas interpretaciones. Un partido es un organismo activo. Se desarrolla en la lucha contra obstáculos exteriores y contradicciones internas”

“El régimen de un partido no cae hecho del cielo, sino que se forma gradualmente en la lucha”

“La línea política predomina sobre el régimen; en primer lugar, es necesario definir problemas estratégicos y métodos tácticos con el fin de resolverlos. Las formas organizativas deberían corresponder a la estrategia y a la táctica. Solamente una política correcta, puede garantizar un régimen partidista saludable. Se entiende que esto no significa que el desarrollo del partido no dará lugar a tales problemas de organización. Pero implica que la fórmula para un centralismo democrático debe encontrar inevitablemente una expresión diferente en los partidos de diversos países y en distintos estados de desarrollo de un mismo partido”

“La democracia y el centralismo no se encuentran en absoluto en una proporción invariable de la una con el otro. Todo depende de circunstancias concretas, de la situación política del país, de la fuerza y la experiencia del partido, del nivel general de sus miembros, de la autoridad que las directivas han logrado ganar. Antes de una conferencia, cuando el problema consiste en formular una línea política para el próximo período, la democracia triunfa sobre el centralismo. Pero cuando se trata de la acción política, el centralismo subordina a la democracia”

La democracia “afirma de nuevo sus derechos cuando el partido siente la necesidad de examinar críticamente sus propias acciones. El equilibrio entre la democracia y el centralismo se establece en la lucha actual, en ciertos momentos es violado y luego se restablece de nuevo”

La madurez de cada miembro del partido se expresa particularmente en el hecho de que no exige del régimen partidista más de lo que éste puede dar. La persona que define su actitud hacia el partido por los golpes personales que le dan en la nariz, es un pobre revolucionario. Es necesario, por supuesto, luchar contra todos los errores individuales de los dirigentes, toda injusticia, etc. Pero es necesario determinar estas “injusticias” y “errores” no en ellos mismos, sino en conexión con el desarrollo general del partido a escala nacional e internacional. Un juicio correcto y un sentido de las proporciones en política son extremadamente importantesLa persona que tiene propensión a hacer una montaña de un grano de arena puede causar mucho daño al partido y a sí mismo”

“Cada revolucionario real que nota las equivocaciones del régimen partidista, debe primero que todo decirse: “¡Debemos traer al partido una docena de nuevos trabajadores!” Los jóvenes trabajadores deben llamar al orden a los escépticos, los pesimistas y los traficantes de quejas…”

XV. Sobre el voto secreto (1929)

“Durante la Guerra Civil se instituyó el voto no secreto en los sindicatos, los soviets y el partido comunista como medio de presión sobre los elementos atrasados, fluctuantes o reaccionarios. Pero en las condiciones totalmente distintas de fines de la década del 20, el voto cantado era fundamentalmente un arma que utilizaba el aparato estalinista para presionar contra los elementos opositores o independientes”

“Respecto de voto secreto, creo recordar que en mi carta dije claramente: hay que aplicarlo primero en el partido, luego en los sindicatos, después, según los resultados, en los soviets. El voto público fue creado para controlar al enemigo mediante la presión la presión de la opinión pública de los obreros y, sobre todo, de su vanguardia. Pero en la actualidad la burocracia partidaria emplea este instrumento en el partido contra las masas, y en los sindicatos contra todos los obreros”

“…en una serie de regiones, las masas partidarias sabían, desde hace uno dos o tres años, que a la cabeza del comité regional del partido y del comité ejecutivo regional de los soviets había aventureros, elementos desleales, futuros traidores; lo sabían, y sin embargo guardaban silencio. En una situación semejante, el voto secreto es la primera condición necesaria para el restablecimiento de la democracia en el partido”

“Es obvio que, en el caso de que la experiencia en los sindicatos sea favorable, se podría aplicar el voto secreto en los soviets –al principio sólo parcialmente-, de manera que en ninguna circunstancia nos veamos obligados a aplicarlo en general”

“Es superfluo agregar que la consigna del voto secreto no reviste un carácter principista o de verdad universal, obligatorio en todas las ocasiones. Es una consigna ad hoc, derivada de la crisis de las contradicciones existentes entre los cuadros y el partido. Pero en la situación actual es una consigna muy importante”

“El Partido Social revolucionario  (SR), fundado en 1900, llegó a ser la expresión política de todas las corrientes populistas que existían en Rusia y fue el que más influencia tuvo en el campesinado antes de la revolución. Los mencheviques, dirigidos por Julius  Martov, se constituyeron en 1903 como fracción interna del POSDR (Partido obrero socialdemócrata ruso), transformándose luego, como sus adversarios bolcheviques, en un partido independiente”

XVI. Terror individual y terror de masas (1936)

“Pero no se puede provocar una revolución a voluntad. Estalla –como dijo una vez Engels- como un cataclismo natural en la historia humana. Y en la sala de parto no se pueden discutir las ventajas y desventajas de los dolores de parto. El partido revolucionario trata de aliviar los dolores de parto de la revolución, y reducir al mínimo el consiguiente derramamiento de sangre”

“En la historia rusa el terror individual desempeñó un papel importante como arma política de un estrecho sector de la intelectualidad en lucha contra el zarismo. La tendencia marxista surgió en la lucha frontal contra el método terrorista individual. No es casual que los marxistas trataran de basarse en la evolución social, es decir en el movimiento que estaba naciendo, mientras que los intelectuales, aislados de las masas, trataban de provocar artificialmente “su” propia revolución, bajo su propia autoridad, arrojando bombas”

“Mi tránsito de la inmadurez a la madurez política transcurrió en una atmósfera de lucha contra las ilusiones aventuristas y terroristas. Entre 1897 y 1908 publiqué numerosos artículos y pronuncié muchos discursos contra el terrorismo individual y por la lucha de clases revolucionaria”

“El argumento principal se puede sintetizar de la siguiente manera: el terrorismo individual es ilícito sobre todo porque las masas pierden conciencia de su propia importancia, aceptan su impotencia y ponen su atención y esperas en el gran vengador y libertador”

“Los caballeros dirigentes se creen hacedores de la historia y benefactores irremplazables de la humanidad. En realidad, Stalin no es más que el representante de la casta dominante. Su fuerza le da fuerza; su inteligencia le da inteligencia…Poco cambiaría con la eliminación de Stalin. Si las masas permanecen pasivas y atomizadas, Molotov u otro cumplirá las mismas funciones y con el mismo éxito”

“La lucha contra el terrorismo le sirve a la burocracia para ahogar todo intento de oposición, todo pensamiento crítico en el país y sobre todo en el propio partido gobernante. En estas condiciones, el empleo del terrorismo sería un suicidio político y físico en su forma más flagrante”

Friederich Adler (1879-1960): secretario del partido socialdemócrata austríaco desde 1911 hasta 1916, cuando fue encarcelado por asesinar al primer ministro. Liberado por la revolución de 1918, fundó la Internacional Dos y Media, a la que luego reunificó con la Segunda. A partir de 1923 fue secretario de la organización reunificada”

XVII. Una explicación necesaria a los sindicalistas comunistas (1923)

Se critica a Louzon (sindicalista francés), quien postula la independencia sindical frente a los “ataques” de la Internacional Comunista

Internacional Sindical Roja: conocida como Profintern (sigla de sus iniciales en ruso). Fue fundada en Moscú en 1921 en oposición a la Federación Obrera Internacional reformista (“amarilla”) con sede central en Amsterdam. Fue disuelta en 1937 como parte de la política del estalinismo…”

Los sindicatos representan a toda la clase obrera. El partido, en cambio, no es más que el partido (Louzon)

“…¿los sindicatos representan a toda la clase obrera? ¿De qué país está hablando? Si se refiere a Francia, por lo que sabemos allí los sindicatos no incluyen, desgraciadamente, ni a la mitad de la clase obrera…han  roto la organización sindical francesa en dos. Ninguna de las dos confederaciones abarca más de 300 mil obreros”

“Pero si quisiéramos dirigirnos a toda la clase obrera, desgraciadamente la encontraríamos dividida, impotente, muda”

“Los distintos sectores de la clase, organizados en diferentes confederaciones, los diferentes sindicatos de una misma confederación, los diferentes grupos de un mismo sindicato, nos darán respuestas diversas. Pero la abrumadora mayoría del proletariado, que sigue fuera de ambas confederaciones, no nos dará actualmente ninguna respuesta. No hay ningún país en que la organización sindical abarque a toda la clase obrera, pero en algunos al menos comprende un vasto sector. No es el caso de Francia”

¿Anexión mecánica o proceso?

“No se trata, para el partido ni para los sindicatos, de “anexarse” al proletariado…sino de ganarse la confianza del proletariado”

“Si el proletariado como clase fuera capaz de comprender inmediatamente su tarea histórica, no serían necesarios ni el partido ni los sindicatos: la revolución proletaria habría nacido simultáneamente con el proletariado. Por el contrario, el proceso mediante el cual el proletariado comprende su misión histórica es largo y penoso, y está plagado de contradicciones internas”

Sindicalismo revolucionario, contra los partidos

“También los sindicatos comienzan como un pequeño grupo de obreros activos y crecen gradualmente, a medida que su experiencia les permite ganar la confianza de las masas”

“…los ideólogos burgueses contraponen a la totalidad de  la clase obrera, no sólo con el partido de la clase obrera, sino también con sus organizaciones sindicales, a las que acusan de querer “anexársela”. “Le Temps” lo dice cada vez que hay una huelga”

“Veamos entonces que las críticas planteadas por el camarada Louzon a las “pretensiones del partido”, se aplican igualmente a las pretensiones de los sindicatos. Sobre todo en Francia, ya que el sindicalismo francés –debemos repetirlo- ha sido y es, organizativa y teóricamente, igual que un partido. Así fue que llegó, durante su período clásico (1905-1907), a la teoría de la “minoría activa”, y no a “la clase obrera en sí misma” (como afirma demagógicamente Louzon)

“Pero el partido del sindicalismo revolucionario, siente la misma aversión por los partidos en general que toda la clase obrera francesa. Por lo tanto no asumió el nombre de partido y se mantiene incompleto en cuánto organización. Es un partido que intentó diluir a sus miembros en la asociación sindical, o al menos enmascarase tras los sindicatos”

El comunismo contra la máquina guevarista

“El sindicalismo revolucionario, que fue en muchos aspectos el precursor del comunismo en Francia, ha adoptado la teoría de la minoría activa, es decir del partido, pero sin convertirse abiertamente en un partido. De esta forma, ha impedido que los sindicatos se transformaran en una organización de la totalidad de la clase obrera (lo que no es posible en un sistema capitalista) o al menos de importantes masas de ella. Los comunistas no le temen a la palabra partido, porque su partido no tiene ni tendrá nada en común con los otros partidos”  

“Por lo tanto los comunistas no tienen ninguna razón, ni ideológica ni organizativa, para esconderse tras los sindicatos. No los utilizan para maquinaciones de trastienda. No los rompen cuando están en minoría. No perturban de ningún modo el desarrollo independiente”

“Pero al mismo tiempo el partido comunista se reserva el derecho a expresar sus opiniones sobre todos los problemas del movimiento obrero, incluso sobre los sindicales, de criticar las tácticas de los sindicatos y de hacerles propuestas concretas que aquéllos, por su parte, son libres de aceptar o rechazar. El partido se esfuerza con la acción práctica en ganar la confianza de la clase obrera y, sobre todo, del sector organizado en los sindicatos”

Relación histórica entre Partido y sindicato

 “Es cierto que Marx escribió en 1868 que el partido obrero saldría de los sindicatos. Cuando escribía esto pensaba principalmente en Inglaterra, que era el único país capitalista desarrollado que ya tenía grandes organizaciones obreras…La experiencia histórica confirmó las profecías de Marx en lo que respecta a Inglaterra. El Partido Laborista inglés se construyó realmente sobre la base de los sindicatos. ¿Pero cree el camarada Louzon que el Partido Laborista inglés actual, con la dirección de Henderson y Clynes, se lo puede considerar auténticamente representativo de los intereses de la totalidad del proletariado?”
“…si bien en Inglaterra los sindicatos están más cerca de representar a la totalidad de la clase obrera que en cualquier otra parte…”

“En Rusia –y con relación a las leyes del desarrollo capitalista Rusia está en las antípodas de Gran Bretaña- el partido comunista, que originalmente fue el partido socialdemócrata, es anterior a los sindicatos y los creó…¿Diría el camarada Louzon que la evolución de Rusia entra en contradicción con el marxismo? ¿No es más sencillo decir que, el planteo de Marx sobre el origen sindical del partido es aplicable a Inglaterra como lo demostró la experiencia –y sólo hasta cierto punto-, pero que Marx nunca tuvo la más mínima intención de sentar una ley que el mismo llamaba con desprecio “suprahistórica”?”

“Los demás países de Europa, incluida Francia, se encuentran en este aspecto entre Rusia y Gran Bretaña. En algunos países los sindicatos son anteriores al partido, en otros se dio el caso contrario

“Cuando los sindicatos ingleses apoyaban alternativamente a los conservadores y a los liberales y en cierta medida eran un apéndice sindical de esos partidos, cuando la organización política de los obreros alemanes no era más que el ala izquierda del partido democrático, cuando los seguidores de Lasalle y Eisenach se peleaban entre sí; entonces Marx reivindicaba la independencia de los sindicatos de todo partido”

“Cuando Marx exigía la total independencia de los sindicatos de todos los partidos y sectas existentes, es decir, de todos los partidos y sectas burguesas y pequeñoburguesas, lo hacía con el objeto de facilitar al socialismo científico su predominio en los sindicatos. Marx nunca consideró al partido del socialismo científico uno más de los tanto partidos políticos existentes (parlamentarios, democráticos, etc). Para Marx, la Internacional era la clase obrera consciente, representada en ese momento por una vanguardia aún muy pequeña”

“Marx no dio ninguna respuesta universal al problema de las relaciones entre el partido y el sindicato, tampoco podía hacerlo. Estas relaciones dependen de circunstancias que varían en cada caso. Si el partido y la confederación sindical tienen una representación mutua en sus comités centrales, o si forman comisiones de acción conjunta cuando es necesario, no tiene mayor importancia”

“El Partido, para merecer ese nombre, debe incluir a toda la vanguardia de la clase obrera y usar su influencia ideológica para que puedan fructificar todas las manifestaciones del movimiento obrero, el primer lugar el movimiento sindical. Pero para que las organizaciones sindicales merezcan ese nombre, deben abarcar una masa creciente de obreros, y entre ellos a muchos elementos atrasados”

“Wilhelm Liebknecht y August Bebel, seguidores de Marx en Alemania, fundaron el partido obrero socialdemócrata en 1869 en Eisenach, en oposición a la Unión General de obreros alemanes, lasallista. Lasallistas y eisenacheanos unieron finalmente sus movimiento en 1875 en una convención celebrada en Gotha”

XVIII. ¡Otra vez los prejuicios socialdemócratas! (1923)

“Los argumentos del camarada Louzon respecto a que los sindicatos no quieren mancharse con el contacto con las organizaciones de la democracia burguesa son un débil eco del anarquismo. Puede suponerse que la mayoría de los obreros organizados en la CGTU votaran en las elecciones por el partido comunista (al menos esperamos que el camarada Louzon, como miembro del partido comunista, los llame a hacerlo), mientras que la mayoría de los miembro de la confederación amarilla votarán por el partido de Blum, Renaudel. El sindicato, como forma organizativa, no se adapta a la lucha parlamentaria, pero los obreros organizados en los sindicatos tendrán igualmente sus diputados. Es un simple caso de división del trabajo dentro de una misma clase. ¿O acaso a los obreros franceses les es indiferente lo que pasa en el parlamento? Ellos no piensan así”

“Los sindicatos han reaccionado muchas veces ante la labor legislativa del parlamento, y lo seguirán haciendo en el futuro. Y si, al mismo tiempo, hay legisladores comunistas en el parlamento, que trabajen hombro a hombro con los sindicatos revolucionarios contra los actos de violencia y los golpes de la “democracia” imperialista, es una ventaja y no una desventaja. La tradición francesa dice que los diputados son traidores. Pero el partido comunista francés ha sido creado con el fin explícito de barrer con esa tradición. Si algún diputado se aparta de la línea clasista, será expulsado del partido. Nuestro partido francés ha aprendido a hacerlo y la desconfianza es totalmente infundada. Louzon se queja de que el partido tiene muchos intelectuales pequeño-burgueses. Es cierto. Pero el cuarto congreso de la IC lo reconoció, y adoptó una resolución al respecto, que no ha dejado de tener su efecto…Ya hay un número considerable de obreros en el Comité Central de nuestro partido francés. Esto se refleja en todo el partido”