domingo, 11 de mayo de 2014

Comentario a un aporte de Lavín Mujica (mayo 2014)


Comparto la perspectiva estratégica de la unidad obrero-estudiantil, y también el espíritu de la columna del compañero Lavín Mujica. Espero que se le siga dando espacio en éste y otros medios de comunicación similares. Sin embargo, difiero en el análisis de "los de arriba" que aquí realiza. En lo fundamental, porque creo que las "tibias reformas" (para utilizar la expresión de Lavín Mujica) de la Nueva Mayoría, sí están siendo (y serán) aceptadas (incluso formuladas) por la clase dominante.

Este es un debate largo, por lo que ahora sólo presento algunas ideas al respecto. Lo fundamental, para mí, es entender que la oposición que se observa a las "tibias reformas" es una oposición aparente y superficial. Lo es porque se queda meramente en el terreno "político-formal" y no traspasa al campo propio de la "política patronal" (intereses de clase). Éste es el significado de que sea la UDI quien se oponga recalcitrantemente a cualquier "tibia reforma", pero que a la vez las patronales no tengan problemas con las mismas. Que las patronales no tienen problemas con las mismas lo demuestran los siguientes hechos: i) la cpc y la sofofa se han turnado (una a favor y la otra en contra dependiendo de la ocasión) para declarar que no tienen problemas con la reforma tributaria; ii) los mismos patrones piden reformas en el mundo del trabajo para contener la "explosividad social" (e.g. http://sindical.cl/2013/11/empresarios-pro-sindicalizacion/); iii) la cpc y la sofofa han buscado y entablado conversaciones en buenos términos con la cúpula de la cut en torno a las reformas laborales; iv) los grandes patrones (Luksic, Angelini) financiaron en no menor medida la campaña de la Nueva Mayoría; v) el mismo presidente de la asociación de bancos fue un "vocero programático" de la candidatura de Bachelet. Por lo demás, el mismo hecho de que existan conflictos dentro de la derecha recalcitrante y que los mismos hayan resultado en "descolgados" que no tengan muchos problemas con las "tibias reformas" (Evpoli, Amplitud), nos demuestra cómo la clase dominante (en general) no se opone a éstas. Claro está que existen patrones como Von Appen, pero estos están siendo (y serán) silenciados.