sábado, 24 de mayo de 2014

¿Los últimos estertores del capitalismo? (Reseña del libro “Zombie Capitalism”, Chris Harman, 2009, por Graham Balmer)

Chris Harman es un economista trotskysta de larga trayectoria, con base en el SWP inglés. Su libro “Explaining the crisis” de hace 25 años es un clásico. Su actual libro (2009) sobre la crisis capitalista comenzada en 2008 ha sido bien criticado por keynesianos de izquierda con base en el periódico inglés progre “The Guadian”.

Tesis fundamental del libro de Harman

-          La actual crisis se explica por la TDTMG, al igual que las crisis 2que comenzaron en 1929 y en 1975.

-          La característica distintiva de la actual crisis, es que la misma se deriva de una suerte de “onda larga recesiva” (aun si Harman rechaza la teoría de las ondas largas –que, por otra parte, siempre han sido ondas largas de crecimiento…-). Es la conocida tesis del estancamiento: la economía capitalista estaría estancada desde 1980 y no se habría recuperado hasta la actualidad. En este estancamiento es crucial el hecho de que la tasa de ganancia no se ha recuperado (no lo ha hecho ni en los 1990s ni en los 2000s)

-          La actual crisis se explica por una tasa de ganancia  crónicamente a la baja, lo cual ha hecho que los capitalistas desvíen los recursos desde el sector “productivo” al sector “financiero”: es por esto que la presente crisis “aparece” mediante “burbujas financieras”  

-          “…la financialización proveyó un motor sustituto, bajo la forma de la deuda, para la economía mundial” (Harman)

Tanto Paul Mattick como Rolando Astarita argumentan que la deuda no puede ser un motor sustituto por períodos de décadas, que es lo que propone Harman.

-          Por otra parte, Harman no tiene problemas en añadir una dosis de “subconsumismo” para explicar la actual crisis. La cuestión de la deuda (crucial para sostener la inversión y el consumo) constituyó una suerte de “keynesianismo privatizado”

Misma crítica anterior (Mattick incluso sostiene la crítica a esta tesis en su importante crítica a la economía keynesiana). Por otra parte, Harman muestra aquí “eclecticismo”, el cual, como todo “eclecticismo”, espurio. La teoría de la TDTMG y la teoría del subconsumo no son complementarias, sino que la primera incluye la segunda como una cuestión subsidiaria y aparente. No puede afirmarse la vigencia de ambas teorías, o es la TDTMG o es la teoría del subconsumo


Crítica de Balmer

(i) Harman presenta muy poca información empírica para validar sus tesis (sólo dos cuadros y algunas cifras en otras páginas)

(ii) La base empírica que toma Harman no demuestra en realidad su tesis:

a) El primer cuadro de Harman está tomado del trabajo de Dumenil y Levy “The real and financial components of profitability”. No obstante, en este trabajo de 2004 los autores afirman que la tasa de ganancia (yanqui) del sector productivo (no financiero), creció hasta fines de los 1960s, bajó entre fines de los 1960s y principios de los 1980s, y se recuperó alcanzado sus niveles de los 1950s hasta el 2000.

b) El segundo cuadro está basado en el libro de Robert Brenner, “The economics of global turbulence”. La tesis empírica que desarrolla Brenner en este libro no demuestra una baja de la tasa de ganancia desde fines de 1970s hasta los 2000s, sino que es claro al afirmar que la tasa de ganancia se recuperó a mediados de los 1980s, aún si su recuperación fue leve y en ningún caso supone la restitución de las tasas de ganancia de los 1950s. En segundo lugar, Brenner sostiene lo anterior con información empírica sólo de EEUU, Japón y Alemania (y de ahí generaliza su tesis para la economía capitalista mundial).Tercero, Robert Brenner excluye de su análisis todos aquellos sectores económicos que muestran un crecimiento de los beneficios capitalistas (especialmente a partir de los 1990s): el sector financiero (que es ya 1/5 de las ganancias yanquis), las ganancias repatriadas (que son ya un 1/3 de las ganancias yanquis) y la remuneración de los ejecutivos (que en las últimas 2 décadas se ha doblado)

c) Tanto los trabajos de Brenner como los de Dumenil y Levy consignan datos sólo hasta el año 2000, cuando, según Balmer, el crecimiento mayor de los beneficios capitalistas precisamente se dio entre 2003 y 2007

d) Harman toma el trabajo de 2004 de Fred Moseley, “Is the US economy heading for a hard landing?, e intenta sostener que Moseley consigna en él solo una recuperación leve de la tasa de ganancia (en ningún caso a los niveles de los 1950s). Sin embargo, la lectura de Harman es en extremo forzada, como muestra la siguiente cita del texto de Moseley consignada por Balmer:

“Ha pasado un largo tiempo, pero la tasa de ganancia ahora se acerca a los peak previos que alcanzó en los 1960s…Los últimos años en específico, desde la recesión de 2001, han visto una bastante poderosa recuperación de los beneficios, en tanto los salarios reales no se han incrementado en ningún caso y la productividad ha crecido bien rápidamente…Y estos estimados no incluyen los beneficios que las compañías estadounidenses obtiene de su producción foránea, sino que sólo incluyen los beneficios de la producción doméstica de EEUU. Si añadiéramos las ganancias de la producción foránea de las empresas estadounidenses, pareciera ser que la recuperación de la tasa de ganancia se encuentra ya casi completada” (Fred Moseley, 2004)   

(iii) Harman observa que la inversión en los centros imperialistas se muestra hace décadas muy baja. Según él, esto se debe a la baja tasa de ganancia en los centros. Así, introduce la tesis de que la tasa de inversión es directamente proporcional respecto de la tasa de ganancia. Ahora bien, es precisamente este vínculo mecánico el que cuestiona Balmer: la tasa de inversión históricamente no mostrado esta relación mecánica directa con la tasa de ganancia…
(hay que tener en cuenta que aquí Balmer no es riguroso porque siempre tiende a hablar de “levels of profit” –niveles de ganancia-, por lo que aquí nunca es claro si está hablando de la “masa de ganancia” o de la “tasa de ganancia”, una distinción que es crucial para poder desarrollar fértilmente la teoría de la TDTMG )

…Respecto a lo anterior, véase lo siguiente. En los 1950s la alta tasa de ganancia no coincidió con una alta tasa de inversión (está se mantuvo baja ya que debido a la alta productividad la máquinas eran baratas). De fines de los 1960s hasta principios de los 1980s, la tasa de ganancia bajó pero la tasa de inversión subió. Esto porque, a la vez que los patrones contrarrestaban la militancia y combatividad obrera reemplazando trabajadores por máquinas, la baja productividad hizo a estas mismas máquinas más onerosas.

(iv) Harman pinta un cuadro demasiado rosa de los “treinta dorados” (e.g. habla de la existencia solo de “recesiones de crecimiento”). Lo cierto según Balmer, no obstante, es que no existió un período continuado y prolongado de alta inversión en activos no residenciales, la inversión en capital fijo no fue constante ni al alza…

(v) Harman no tiene en cuenta la sustantiva alza de la productividad que viene ocurriendo desde fines de los 1980s, derivada de lo que vulgarmente se conoce como la “revolución de las tecnologías de la información y la comunicación” (ICT revolution). En términos marxistas, esta “revolución” ha supuesto un abaratamiento bastante crecido del capital constante y una reducción algo menor en el costo laboral (capital variable) –esto último debido a varios factores (ideas nuestras): i) reducción política de los salarios; ii) reducción relativa de los costos para calificar la mano de obra (un experto en computación es menos oneroso de educar que un experto en grandes máquinas y procesos mecánicos complejos); iii) fragmentación de la jornada laboral que permite mayor explotación (se aprovechan los tiempos que antes eran “muertos”); etc

La reducción del costo del capital constante fijo (oficinas, máquinas, fábricas) y la del capital constante circulante (materias primas), es una importante contratendencia respecto de la TDTMG  (e.g. El Capital III, capítulo V). Sin embargo, Harman no tiene en cuenta esta contratendencia y sólo consigna dos tipos de contratendencias fundamentales: a) aumento de la tasa de explotación (prolongación de la jornada de trabajo, recorte salarial, abaratamiento de los bienes salariales); b) crisis estructurales que destruyen y devalúan capital. Y aún es más: Harman argumenta que el mecanismo “b” ya no opera casi bajo el capitalismo actual, ya que las crisis actuales defienden a los grandes capitales improductivos (los salvatajes, el “too big to fail”). Entonces, es sólo de acuerdo con esto que Harman puede sostener la existencia de una tasa de ganancia declinante desde 1980 (porque no considera una importante contratendencia y establece que otra importante hoy ya no opera)

(vi) La evaluación actual de Harman de China y las “economías comandadas” de antes de 1991 es dudosa, sino errada.

a) En primer lugar, la misma base teórica del SWP es altamente cuestionable: esta facción trostkysta consideraba a la urss un “capitalismo de Estado”, pero no porque la ley de valor se impusiera internacionalmente mediante la competencia militar (como argumenta Tony Cliff, para quien la economía soviética, considerada sólo en términos internos, no era una economía capitalista), sino porque “internamente” la URRS ya era capitalista. Así, para Harman y el SWP lo ocurrido en china desde 1976 y en Rusia desde 1991fue un mero cambio de “forma” (de un tipo de capitalismo a otro tipo de capitalismo): no implicó una expansión del espacio de acumulación en términos geográficos (materias primas y equipo) y sociales (crecimiento de las fuerza de trabajo susceptible de ser explotada mediante métodos capitalistas), no implicó una expansión de la ley del valor. Así, eliminando estas cuestiones Harman elimina también una contratendencia esencial respecto de la vigencia de la TDTMG     

b) En segundo lugar, Harman mismo se contradice cuando toca el problema específico chino. Respecto de China, este autor afirma que existe una sobreinversión, la cual explica una tendencia a la crisis de sobre-acumulación. Sin embargo, se intenta afirmar a la vez que en la economía china la tasa de ganancia ha descendido sostenidamente. El problema con estas afirmaciones doble: i) los estudios más rigurosos muestran que la tasa de ganancia china no ha descendido en las últimas décadas (lo que explica el masivo excedente exportado en forma de crédito hacia EEUU); ii) aún si se probara que la tasa de ganancia china ha caído sostenidamente, el hecho de que Harman afirma a la vez la existencia de sobreinversión, hace que se resiente su tesis que vincula mecánicamente tasa de inversión con tasa de ganancia

(vii) “La tasa de interés usualmente ha sido confundida en los escritos económicos del mainstream con la tasa de ganancia. Pero, de hecho, el nivel y la dirección de movimiento de las dos son bastante diferentes…En tanto los beneficios de los capitalistas productivos son la fuente principal de los fondos de préstamo, una alta tasa de ganancia incentivará una baja tasa de interés. De otra parte, si los beneficios son bajos, en mayor medida los capitalistas productivos querrán ellos mismos pedir prestado y esto ejercerá presión sobre una tasas de interés que se alzarán” (Harman)

Aceptando estos desarrollos de Harman, Balmer consigna que el mismo autor se auto-refuta: si bien es cierto que la tasa de ganancia fue baja en los 1970s-1980s y la tasa de interés alta, desde 1990 la tasa de interés ha sido sostenidamente baja. Esto, según la misma premisa de Harman implica que la tasa de ganancia debió crecer de manera importante desde 1990. De hecho, fue así: la baja tasa de interés en los centros capitalistas entre 1990 y 2007, se debió, en lo fundamental, al crecimiento del excedente chino (que se exportó en forma de crédito a los países que ese momento conformaban el G7)


Para nuestra propia evaluación de esta importante temática, ver: i) desarrollos de Carchedi, Shaik, Roberts y Mattick jr sobre la última crisis (quienes afirman la TDTMG); ii) tener en cuenta la distinción y vinculación entre la tasa de ganancia nacional, la tasa de ganancia de los centros capitalistas, la tasa de ganancia de la semiperiferia, la tasa de ganancia de la periferia y la tasa de ganancia mundial; iii) enfatizar en la distinción entre masa de ganancia y tasa de ganancia; iv) averiguar con mayor precisión qué es la “composición materializada del capital” y la “composición técnica del capital” y como se relacionan con la “composición orgánica” ( a veces también se habla de la “composición en valor”); v) entender que la resolución de este problema supone unificar toda la teoría marxista (teoría de las clases;  distinción entre trabajo productivo e improductivo; relación entre lo internacional y lo nacional; concepción marxista de los estados que durante décadas tuvieron economías comandadas –qué fueron, en qué se transformaron para ser lo que actualmente son, cómo se transformaron (teoría de la revolución que conecta modos de producción distintos), teoría de las formas de explotación como complemento de la teoría de los modos de producción, etc-; teoría de las leyes de movimiento de los modos de producción (ciclo de lucha de clases ciclos económicos de negocios, ciclos basados en la TDTMG, ondas largas, etc)