martes, 18 de marzo de 2014

Crítica al discurso de la "justicia social" (marzo 2014)

Reto al compañero Vergara Perucich a que me cite una frase (sólo una) en la que Marx hable de “justicia social”. Como marxista, le diré que encontrará cero frases. Y esto no es gratuito. El discurso de la “justicia” se encuentra imposibilitado de adoptar una postura clasista genuina, como muy bien sabe implícitamente todo obrero en su práctica cotidiana al enfrentar al patrón. La lucha relevante para los explotados es una que involucra “intereses”, no “derechos” ni “justicia”. Partamos por el hecho de que nadie sabe muy bien qué es la “justicia social”:
a) ¿Será dar a cada uno según se merece?
b) ¿Dar a cada uno por igual?
c) ¿Dar a cada uno según se necesidad?
d) ¿Redistribuir la riqueza?
e) ¿Regular?
f) ¿Hacer cumplir la ley o lo razonable?
g) etc, etc, etc
Y en todos estos aspectos estamos adoptando una postura ficticia: la del rey (el tercero imparcial) que actúa por sobre las clases y su lucha. Y en todos estos casos estamos actuando post-facto, después de que el acto productivo (esencial y determinante de la dinámica propia de toda totalidad social) haya ocurrido (ergo, actuamos en el campo de la circulación).
Y a todo esto tenemos que sumar el eticisimo moralista neo-kantiano (una forma más de idealismo), que supone abordar los problemas sociales en el campo de la justicia (los valores, la moral- bien/mal-, lo superestructural).
Dos insumos para que vea de qué estoy hablando