viernes, 5 de septiembre de 2014

La imposibilidad de una vuelta a los 1990s (principios de septiembre)

http://eldesconcierto.cl/la-muerte-subita-del-nuevo-ciclo-politico/

Críticas:

(i) El proyecto de la Michelle electoral, el programa con el que salió la NM, nunca fue reformista (ni de lejos):

http://marxsimoanticapitalista.blogspot.com/2014/01/la-nueva-mayoria-y-lo-que-se-viene-dic.html

(ii) Es imposible una vuelta a los 1990s, y no sólo porque la historia no se repite. Así como dentro del campo político han aparecido nuevas variantes patronales con cierta autonomía relativa (RD, PRO, Amplitud), la misma lucha de los explotados gana fuerza (paros en solidaridad, paros por rama, crecimiento del sindicalismo de corte más clasista con la CGT, la CNT, el CEPCH, la UCT, atisbos clasistas en el mismo seno de la CUT -Lucía Vega en Valdivia, movilizaciones de pueblos no necesariamente de línea patronal -magallanes, Aysén, freirina, copiapó, calama, etc-, organización en el mundo obrero más golpeado -subcontratados de los puertos, peonetas-, luchas obreras en lugares anormales -recolectores de basura, trabajadores municipales, sector público honorario, etc). Todo esto no existía en los 1990s

(iii) El fetiche de la "calle" no es necesariamente progresivo. Así como fascistas del tipo de Allamand eran duchos en la lucha callejera durante la UP (Allamand era dirigente de la feses), hoy la calle no sólo sirve a los obreros explotados: no es sólo que muchas marchas parezcan carnaval (como dijo hace un mes un dirigente de la Fenapo), sino que tenemos todo un tipo de "marcha progre" que comienza a generalizarse (ciclistas furiosos, marcha de la marihuana, la marcha de las mil marchas de marzo de este año, etc).
La dicotomía calle/parlamento es errada. Y lo es no sólo porque niega el parlamento (como no haría un leninismo que entiende la flexibilidad de la táctica), sino porque no menciona lo principal: la lucha en el punto de producción, la lucha inmediata contra los patrones directos...más todavía, es errada porque meramente celebra un "espacio de lucha" y no consigna un agente específico de cambio (que para nosotros los comunistas siempre es la clase obrera).