miércoles, 10 de diciembre de 2014

Ir más allá de la interpretación semifeudal de la teoría de la revolución permanente


Hace unos meses Rolando Astarita respondió una crítica mía, diciendo que la "revolución permanente" para Trotsky era una cuestión propia de los "países atrasados". En primer lugar, la misma categoría "atrasado" tiene un resabio desarrollista tipo rostow, cepal y dependentismo. Segundo, la misma división mecánica entre países atrasados y países avanzados, es propia del marxismo deformado de Stalin, quien nunca habla de desarrollo desigual y combinado, sino sólo de desarrollo desigual. Tercero, operar con la categoría "atrasado" supone un vacío terminológico en el cual caben no solo el "capitalismo atrasado", sino también la tesis "semifeudalismo". Cuarto, Trotsky no formuló su teoría de la revolución permanente para los "países atrasados" en 1906 (como sea que se entienda esta categoría espuria), sino que lo hizo explícitamente estudiando las condiciones de una formación social con un desarrollo capitalista no menor, en su relación con las condiciones de los países capitalistas "avanzados".

 "La teoría de la revolución permanente, tal como la había formulado Trotsky hasta ese momento, estaba referida a la revolución rusa y europea, no a los países atrasados, a los que él no prestó mayor atención hasta después de la Revolución de Octubre. Trotsky consideraba que la revolución permanente, como combinación de las revoluciones democrático-burguesa y socialista y como la necesidad de la conquista del poder por el proletariado para resolver las tareas de la revolución democrática, era una teoría para la revolución en el imperio zarista combinada con la revolución europea. Es decir, era una teoría para los países adelantados y para un país como Rusia, europeo y atrasado, pero con elementos de fuerte desarrollo capitalista (según dice en su conocida exposición de la Ley del desarrollo desigual y combinado en el prólogo a la Historia de la Revolución Rusa)" (Nahuel Moreno, 1982)

 De ahí que incluso Gramsci, en sus tesis de Lyon de 1926, aplique conceptualmente la tesis de la revolución permanente (con las reivindicaciones transicionales) a un país como Italia (al cual consigna como capitalista pleno, pero cuyo desarrollo es desigual y combinado -lo cual consigna conceptualmente pero no terminológicamente).

Es sólo a partir de septiembre de 1927 que Trotsky abandona su posición semietapista (tipo Lenin para rusia de 1905) respecto de los países "atrasados" de Astarita (China e India), y comienza a aplicar a ellos la teoría de la revolución permanente. Ya en 1930, consigna lo central de ésta: la tesis del desarrollo desigual y "combinado".