miércoles, 10 de diciembre de 2014

"Tendencias de la economía mundial" (noviembre 2014)


Hace unas semanas la FED yanqui terminó con su programa de "relajamiento cuantitativo" (compra de bonos para generar mayor masa monetaria y así impulsar la demanda y la inversión), bajo el argumento que el empleo ya mostraba claros signos de recuperación y que el crecimiento "normal" no estaba lejano. Sin embargo, lo empírico es que la inversión no se ha recuperado, como señalan desde Michael Roberts hasta la IFCI. Y la inversión depende de la tasa de ganancia en el sector "productivo": según Michael Roberts ésta no se ha recuperado, y esto es lo que explica el hecho de que la crisis no se haya "superado". De ahí también que el fin del relajamiento cuantitativo no haya sido acompañado en lo inmediato con la necesaria alza de la tasa de interés de referencia. Sin embargo, la FED se verá obligada a alzar, más temprano que tarde, la tasa de interés de referencia: las consecuencias de esta acción (que se explica porque se deberá frenar la inflación en una economía "recalentada") no son alagueñas para el capitalismo yanqui.
 
La contracara directa de de esta política yanqui, es el keynesianismo neoliberal drástico del Japón de Abe. Hace unas semanas este país comenzó una compra de bonos muy masiva, un "relajamiento cuantitativo" tres veces mayor (manteniendo las proporciones de cada economía) que el aplicado por los yanquis en 2008. Con esto, Japón intenta devaluar radicalmente su moneda, eliminar la deflación interna y mejorar su competitividad.
 
En la Eurozona Draghi sigue una política expansiva moderada: se bajan aún más las tasas de interés de referencia (ya muy bajas -hoy están casi en 0%-), pero aún no toma el paso de compra de bonos (que algunos argumentan es anticonstitucional si opera a nivel europeo).
 
En Rusia, el rublo ha perdido casi la mitad de su valor desde principios de año, lo que lleva a Putin a alzar las tasas de interés para atraer capital y controlar esta exagerada devualación. No son sólo el conflicto ucraniano y las sanciones que ha supuesto las que explican la drástica caída de la economía rusa, la misma también se deriva en parte de una tendencia a la baja en los precios del petróleo...
 
Entonces, comienza la "guerra de monedas"...