lunes, 17 de junio de 2013

Sobre el mito pyme (citas de Poulantzas)

“Ahora, bien, hay que entenderse en cuanto a los términos. Si se entiende por pequeño capital la pequeña burguesía artesana, manufacturera y comercial, la búsqueda de esta alianza es justa, ya que, en efecto, esta pequeña burguesía no pertenece al capital a secas, es decir, a las fracciones de la burguesía: en este sentido, el término “pequeño capital” es, en lo que la concierne, enteramente falso. Pero el empleo del término pequeño capital reviste aquí una función completamente distinta: al no hablar más que de “grandes monopolios” y de “pequeño capital”, al escamotear por lo tanto al capital no monopolista o “capital medio”, se da a entender que todo lo que no perteneciera a los “grandes monopolios”, única fracción dominante, formaría automáticamente parte del “pequeño capital”, susceptible de alianza con la clase obrera, incluyendo en el “pequeño capital” al capital medio, y asimilándolo así a la pequeña burguesía. Las raras veces en que este Traité habla del capital medio, es para situarlo del mismo lado que el pequeño, en su supuesta contradicción común con el gran capital” (también es una crítica a Ph. Herzog, “Politique economique et planification”) (“Las clases sociales en el capitalismo actual”, Nicos Poulantzas)

…de grande y de mediano capital…Estos términos, pueden de hecho ser comprendidos como remitiendo a unos criterios empíricos directamente visibles y mensurables tales como el tamaño de la empresa, el número de obreros empleados, etc, que no constituyen sino efectos, e indicios completamente relativos, de la diferenciación entre capital monopolista y capital no monopolista. Pero hay algo más grave: pareciendo implicar una escala graduada y homogénea en el orden de repartición de los diversos capitales, incluso un proceso de reproducción y de valorización de capital  unilineal, y continuo…de una parte, esfumar las líneas de demarcación, y las contradicciones específicas, entre capital monopolista y capital no monopolista, y esto, suponiendo una línea de paso progresiva y uniforme entre los diversos componentes del capital. Se acredita así, la imagen-mito de una burguesía como totalidad integrada, organizada en niveles continuos…de otra parte, esfumar, esta vez, las líneas de demarcación de clase entre el capital a secas, la burguesía de una parte, y la pequeña producción manufacturera y artesanal, la pequeña burguesía, de otra. Esto se hace por la introducción subrepticia, en esta escala de magnitud, del término de pequeño capital, que cubre la pequeña burguesía. Se mantiene el término de gran capital con el fin de designar el capital monopolista, al que se limita de hecho la burguesía, y se emplea el término de capas no monopolistas incluyendo en ellas, en una línea de continuidad, el capital medio –el resto de la burguesía- y el pequeño capital –la pequeña burguesía-, y dando entender que todo lo que no es gran capital no pertenece ya a la burguesía. El capital medio se supone así tener, frente al grande, el mismo tipo de contradicciones que la pequeña burguesía frente a la burguesía, y presentaría entonces las mismas posibilidades de alianza con la clase obrera que la pequeña burguesía…Se acredita así el mito de una unidad de las empresas pequeñas y mediana (PME), que no es de hecho sino un medio por el cual el capital no monopolista subordina a la pequeña burguesía apoyándose sobre ella en su lucha contra el capital monopolista y le crea la ilusión de una comunidad de intereses: ¡basta recordar que aquí que el “sindicato” de las PME agrupa en Francia empresas que cuentan de 0 a 300 asalariados” (“Las clases sociales en el capitalismo actual”, Nicos Poulantzas)


“Vemos bien aquí que la identificación capital no monopolista/pequeñaburguesía (PME), que, en el caso de la estrategia antimonopolista, da lugar a un oportunismo de derecha, puede igualmente dar lugar a un oportunismo de izquierda; esta identificación puede conducir a considerar, bajo el término pequeño capital, a la pequeña burguesía como formando parte del capital no monopolista (burguesía) y a excluir, así, a priori,  las posibilidades de alianza con las fuerzas populares que, según las coyunturas, puede presentar” (“Las clases sociales en el capitalismo actual”, Nicos Poulantzas)