lunes, 17 de junio de 2013

Sobre el trabajo productivo e improductivo (Diego Guerrero)

Sobre el trabajo productivo e improductivo--------Diego Guerrero

Posiciones----1) Todo trabajo que reciba un ingreso es productivo (basado en las cuenta de ingreso, cuyas premisas suelen ser keynesianas)---Autores: Joan Robinson y HB Davis

2) Todo trabajo involucrado en la producción material de mercancías físicas (por tanto, sujeto a las relaciones de asalarización capitalista) es trabajo productivo (algunos servicios estrechamente ligados a la producción a veces se incluyen). Trabajo improductivo (servicios y labores en la circulación; siendo que muchas veces ambas dimensiones se indistinguen en estos análisis, además de que aún se les reconoce la característica de asalarización capitalista)
----Autores: Poulantzas, Mandel, Nagels, Isao Hashimoto, Henryk Grossman, autores de países socialistas (este último grupo, dentro del cual podemos proporcionar el ejemplo de Paltsev, se ve de alguna manera forzado en esta dirección, porque las relaciones de asalarización capitalista no existen formalmente en sus países, por lo cual terminan derivando en la primacía del valor de uso)

Poulantzas: “Cuando se compra el trabajo para consumirlo como valor de uso, como servicio, no para ponerlo como factor vivo en lugar del valor del capital variable e incorporarlo al proceso capitalista de producción, el trabajo no es trabajo productivo y el trabajador asalariado no es trabajador productivo…el capitalista, pues, no se le enfrenta como tal, como representante del capital; por ese trabajo intercambia su dinero como rédito, no como capital” (Marx)
Pero lo que Poulantzas no sabe ver es que Marx utiliza aquí el término servicio para designar el trabajo no capitalista…No hay, por tanto, contradicción con todos aquellos pasajes en que Marx insiste en el carácter productivo de determinados servicios, como los del maestro, la cantante, el actor, etc…Más bien, puede afirmarse…que Poulantzas confunde la relación consumidor/servicio con la relación empresarios de los servicios/trabajador de los servicios, puesto que, entre el asalariado de una empresa capitalista de servicios y su capitalista, la relación es exactamente la misma que la que existe al interior de las demás empresas capitalistas, es decir, el trabajo del asalariado se cambia contra capital variable del empresario, que a su vez vende la mercancía obtenida al consumidor

Mandel incorpora al trabajo improductivo todo el sector de los servicios (al cual se iguala con el trabajo en el sector comercial y bancario, y, así, afirmando que en él solo se redistribuye la plusvalía), sosteniendo que este trabajo produce plusvalía desde el punto de vista de capital individual, pero no así desde el punto de vista del capital social

Si, siguiendo a Grossman, se exigiera un soporte físico a las mercancías para poder hablar de acumulación, habría que excluir, consecuentemente, toda una serie de mercancías de consumo perecedero, de imposible acumulación física.

3) Es trabajo improductivo la producción de lujo y la producción “irracional” (publicidad, armamento, etc)

3.1) Baran y Sweezy: su criterio está basado en considerar productivas todas las actividades que si se mantendrían en una sociedad ordenada racionalmente.

3.2) Morris, Gillman: los trabajadores cuyo trabajo no se incorpora en un activo o en un servicio que pueda ser utilizado en un próximo ciclo de producción son improductivos

Este criterio contradice el criterio de Marx, según el cual “la producción para el consumo improductivo es tan productiva como la producción para el consumo productivo”. Asimismo, la noción de estos autores, afirma Gough, es una mayor reformulación del concepto smithiano de trabajo productivo, que implicaba la producción de valor por medio de la producción de mercancías materiales (excluidos los servicios) y, además, necesarias (excluidos los bienes de lujo)

Yaffe y Bullock se suman de alguna manera a la posición anterior: se caracteriza como productivo no al trabajo que crea plusvalor (todo plusvalor es acumulable), sino exclusivamente al trabajo que crea plusvalor por medio de la creación de mercancías “acumulables” o “reproductivas”

3.3) Gough, Blake, Kudrov, Nikitin: existen razones de peso para incluir en el sector productivo a ramas de la economía como la enseñanza, la sanidad, los servicios públicostodos ellos participan directamente en la reproducción del factor esencial de la producción: la mano de obra, intervienen en la formación de su precio e influyen en el nivel de productividad del trabajo y la eficacia de la producción social

Estos autores contravienen la precisión justa de Marx, la cual establece que el resultado de un trabajo productivo debe necesariamente vender su “producto” en el mercado para ser realizado (debe ser mercancía), ya que suponen la connotación de productivo para trabajos propios a la esfera del Estado (públicos), que no producen mercancías vendibles.

Otra crítica podría estar vista por el hecho económico básico de que todos los trabajos propios a una formación social determinada no pueden forman un fondo común de trabajo indiferenciado, ya que es solo el trabajo asalariado capitalista el que permite esta “transformación” mediante la reducción del tiempo de trabajo a un mínimo necesario, la creación del trabajo abstracto y la categoría paralela de valor (que proporciona la posibilidad de comparabilidad)

3.4) Gough, Palazuelos, etc: puede considerar productiva aquellla actividad social que supone el abaratamiento de la reproducción de la fuerza de trabajo (servicios sociales e infraestructura). También se realiza la distinción entre trabajo productivo y trabajo reproductivo: así, la construcción de una autopista por medio del Estado puede ser improductiva pero es ciertamente reproductiva (entra en la producción de otros bines y servicios), como la producción de armamentos es ciertamente no reproductiva e improductiva…

Adam Smith: en una segunda concepción del trabajo productivo incluye, erróneamente, a todo trabajo que produce mercancías (produce valor). Aquí Smith retrocede del plusvalor al valor, del capital a la mercancía.


4) En cuanto mercancías –es decir, como unidad de su valor de uso y de su valor de cambio- los servicios desaparecen en el consumo al mismo tiempo que son producidos. Pero el valor de cambio no desaparece, porque reaparece en D’. Los servicios entran, pues, con pleno derecho, en el proceso de acumulación de capital.
(Olin Wright, Arthaud Berthaud, Sydney Coontz, David Rosenberg, Colliot-Thelene, Jacques Bidet, Peter Meiksins, Gouverneur, Anna Burger)

Crítica a Poulantzas: “Al nivel de la determinación general del trabajo productivo, la expresión producción material designa la transformación de la naturaleza en general, la que permite al hombre satisfacer sus necesidades…Se pone el acento sobre la naturaleza de la producción en general como producción para las necesidades, no sobre la naturaleza de una producción específica de bienes materiales. Dicho de otra manera, la distinción producto material/producto inmaterial no se sitúa al nivel de la determinación general. El producto que se extrae de la materia puede ser tanto un producto material como un servicio” (Berthaud) (se contraviene la posición de Poulantzas, el cual fundamenta parcialmente la noción de trabajo físico-material en la determinación general del trabajo productivo hecha por Marx)

Delaunay y Gadrey: fundamentan la “productividad” de los servicios en el hecho de que también sean “materiales”. Existirían diferentes tipos de materialidad, y la materialidad de estos últimos estaría dada por el hecho de que sean actividades que existan en le tiempo y en el espacio; que utilicen medios de trabajo y de producción; que finalicen en un resultado determinable.

Paul Boccara: “que los servicios se vendan también como mercancías (en función del valor de la fuerza de trabajo comprada por un tiempo) no cambia en nada el hecho de que no crean valor mercantil…el trabajo productivo es aquél que efectivamente se aplica a la naturaleza exterior para transformarla, produciendo productos materiales…en tanto que el trabajo no productivo se aplica a los hombres” (retener esta concepción alternativa)

Circulación pura (circulación formal, para Rubin): ejemplos----a) cuando el producto está en el mercado, la actividad de comercializar y calcular antes de ponerse de acuerdo en el trato; b) comercio especulativo de la bolsa; c) compraventa de bienes inmuebles;
d) no implica solo el traspaso de propiedad, sino también el traspaso de posesión (por lo cual entrarían en esta categoría el arrendamiento y el alquiler, la toma de un préstamo)

Circulación real (continuación de la producción en la circulación): envasado, transporte, etc

Diego Guerrero: elabora un argumento que entiende que los servicios como la publicidad, empresas de estudios de mercado, marketing; sí son productivas, con la condición de que supongan una relación de asalarización capitalista y la venta de un bien o un servicio en el mercado. El hecho de que se encuentren próximas en extremo a la esfera de la circulación pura, o de que existan sólo por el crecimiento desproporcionado de la esfera de la circulación (por los problemas mismos de realización), no legitima la operación que la identifica con un trabajo improductivo.

Según Marx las actividades de circulación (pura) no supondrán su ampliación relativa con el desarrollo del MPC, sino más bien su reducción relativa.

Precio y valor de uso pueden encontrarse en bienes que en realidad no son mercancías (ya que no son producto de trabajo), como serían los recursos naturales apropiados y vendidos

Gouverneur subraya el hecho de que pueden designarse dos tipos de trabajo productivo: aquél que sólo produce valor (mercancías), y aquél que produce valor y a la vez plusvalor. La importancia de realizar esta distinción, y de no amalgamar el trabajo que solo produce mercancías con el trabajo improductivo, está en el hecho de que el primero es capaz de autofinanciarse (y hasta es capaz de transferir valor –plustrabajo- a empresas capitalistas más poderosas en el mercado, aumentando el acervo de plusvalía)

Este fenómeno, de la transferencia de valor desde los trabajadores autónomos al sector capitalista, no es sólo característico del capitalismo monopolista, sino que también fue esencial en el capitalismo competitivo y durante la acumulación primitiva (permitió la monopolización de los medios de producción)

Creemos preciso efectuar una clara distinción entre el trabajo doméstico que realza un ama de casa en su hogar, y el que realiza un trabajador asalariado del servicio doméstico. El primer caso supone un trabajo típicamente privado, no social. El segundo, por su parte, implica un trabajo social (aun si un es un trabajo no mercantil) en tanto asume la forma de la relación salarial (aun si no es un trabajo productivo) y supone explotación (aunque lo que se apropie sean valores de uso no mediados por el mercado)

Producción no mercantil (ergo, no productiva)---trabajo asalariado doméstico, funcionarios públicos (sin excepción, ya que producto no se vende), funcionarios privados (ligados a sindicatos, centros de madres, organizaciones culturales y religiosas; instituciones todas las cuales no producen un “producto” que será vendido)

A)    La teoría marxista del trabajo productivo e improductivo para el capital (teoría interior al modo de producción capitalista, basada en el desarrollo de la ley del valor)
B)    El análisis marxiano de la productividad o improductividad de los diversos trabajos y profesiones, desde el punto de vista de la sucesión histórica de los modos de producción (teoría exterior al modo de producción capitalista), es decir la teoría de la reproducción social----exige distinguir el contenido material (y poner énfasis en éste) de la forma social de producción…

Dentro de la categoría B, más amplia que A y fundada únicamente en la existencia de antagonismos de clase en el modo de producción capitalista, tenemos que establecer el carácter improductivo (superfluo para la reproducción del capital y en términos sociales para todo MP) de la i) ampliación de las funciones del Estado(represivas fundamentalmente), ii) el crecimiento de las funciones técnicas de control y vigilancia del trabajo (trabajo improductivo de plusvalía pero necesario para la reproducción social capitalista), iii) la producción de armamentos y de bienes de lujo (productivo de plusvalía pero no reproductivo para el capital…), iv) la inflación de la esfera de la publicidad
 Trabajo productivo en B serían actividades no capitalistas propias del estado como la salud, educación, cultura, etc, las cuales si existirían en una sociedad comunista

Trabajo reproductivo/ trabajo no reproductivo (en Marx un ejemplo de trabajo no reproductivo pero productivo de plusvalía, es el trabajo productor de bienes de lujo)

La noción de excedente físico es un sinsentido. La materia no se crea ni se destruye, solo se transforma. La genialidad de Marx consistió en darse cuenta, por primera vez, de que, a diferencia de lo que ocurre con la materia en sí, o con la energía en sí, cuyo total no puede medirse en ninguna unidad física concreta, y cuyas transformaciones tampoco, con esa parte específica que es la energía consumida por el ejercicio de las manos y los cerebros humanos ocurre lo contrario.

En el MPC existe el fenómeno de la cohesión en cada polo clasista enfrentado: por un lado el comunismo obrero (generado por las condiciones objetivas de “socialización  de la producción”); por el otro el comunismo capitalista, impuesto por la necesidad de explotar colectivamente a la clase obrera. Asimismo, existe el fenómeno de la competencia y el conflicto (tanto intraclases, como interclases)

Pero que el trabajo abstracto no se mida directamente por medio de un reloj, no le quita un ápice de objetividad a la medida indirecta que nos proporciona el mercado. De hecho, las medidas indirectas muy frecuentes en todos los campos de la física. Piénsese, por ejemplo, en la temperatura: puede medirse a través de la longitud de una columna de mercurio; o en la velocidad: a través del ángulo de la aguja del cuentakilómetros.

Depreciación física/Depreciación moral (del capital constante): la primera posee determinantes técnico-físicos; la segunda es una obsolescencia “técnica” ligada al fenómeno de la competencia (la máquina pierde valor, y eventualmente deja de usarse, no porque perdiera sus atributos físicos por desgaste, sino porque ya no es productiva para el nivel competitivo impuesto en el MPC)

Antonio Bort formula una crítica de Balibar en la cual rechaza que la caída en la tasa media de ganancia no se presente en la historia efectiva