martes, 28 de enero de 2014

Comentario a miembro del Fel sobre el horizonte de una "sociedad de derechos" (septiembre 2013)

http://www.anarkismo.net/article/26235

...3) Usted escribe:

"La centralidad pasa por la construcción de un bloque de clase de contenido democrático bajo orientación socialista, que permita conjugar una mayoría electoral con mecanismos de presión de acción directa que agrupen a los sectores “anti neoliberales”, “anticapitalistas” y “progresistas” en un programa de reformas democráticas bajo hegemonía socialista: que apuesten a la construcción de un Estado de Derecho, garante de los intereses de los trabajadores, de contenido patriótico y que conjugue un modelo de desarrollo integral, de respeto del ser humano y del medio ambiente"

Diferimos completamente:
a) La creación de un estado garante de derechos no hace más que perennizar la división entre sociedad civil y estado. Esta es la crítica que Marx le hace a la mera "revolución política" ya en 1843 (Cuestión Judía). Por lo demás, hoy quienes demandan una nueva sociedad de derechos mencionan muy poco a los trabajadores y al campo de la producción. El discurso de los "derechos" está estructuralmente imposibilitado de ser radical e ir a los fundamentos de lo real (como dice Duncan Kennedy): quizás sea ésta la razón de que el mismo entre tan poco al campo de la producción (e.g. derecho efectivo a la huelga, a la sindicalización, fuera el multirut, fuera la contratación legal de krumiros, abajo el subcontrato, todos a planta, indexación salarial, etc).

b) Quienes hoy hegemonizan el discurso de los derechos son, obviamente, los progres y los antineoliberales. Si planteamos una alianza con ellos bajo el discurso de los "derechos" siempre tendremos las de perder. Por lo demás, estas "alianzas" siempre irán a saco roto si nuestro objetivo es superar la sociedad de clases existente. Esto porque el objetivo de estos grupos no es éste (antes bien, su horizonte es humanizar el capitalismo, lo que es una imposibilidad). En términos políticos, si no queremos renunciar a nuestro objetivo (una sociedad posclasista) al articular la acción práctica, solo podríamos llegar a "acuerdos", nunca a "alianzas" con estos sectores (ambos son muy distintos). 

c) El desarrollo nacional autónomo nunca existió ni existirá. Este es un mito que comparten desde Rostow hasta los dependentistas (ni siquiera el "capitalismo en un sólo país", a la Brenner, ha probado haber sucedido efectivamente). Por lo mismo, no tiene sentido hablar de un "modelo de desarrollo de contenido patriótico" (además del sabor medio nacionalista que tiene la expresión). Al respecto le recomiendo un artículo de Weffort de 1972 y un trabajo de Nigel Harris de fines de los 1970s.