viernes, 10 de enero de 2014

Debate con mi hermano -crítica y defensa del marxismo- (fines 2012)

Debate con mi hermano (fines 2012)

Poncho (1)

Manuel,

    ¿Tienes una fotocopia del libro de Daniel Gherin que me comentaste? Si no la tienes, ¿podrías sacar una para mí?

    Aprovecho de adjuntarte dos citas de distintos libros. Ambas hablan, en parte, sobre lo que conversamos del concepto de campesinos, y como espero tranformar en una costumbre, tienen por objeto hacerte pensar fuera de los marcos de la ortodoxia marxista.

William H. Sewell, A Rhetoric of Bourgeois Revolution:
“orthodox Marxism has no monopoly on conceptualizing the social. The social sciences, including their Marxian variants, have developed many ways of thinking about humans as social beings: not only Marx’s concepts of class and mode of production but also Weber’s status hierarchies and forms of rationality, Malinowski’s social structures, Gramsci’s hegemony, Goffman’s interaction rituals, Thompson’s experience and agency, Foucaul’s power/knowledge and disciplinary regimes, Durkheim’s social integration and collective representations, Braudel’s structures, conjunctures, and events, Giddens’s duality of structures, Geertz’s cultural systems, and Bourdieu’s habitus and symbolic capital, to name only a few” (30)

Neil Diamant, Revolutionizing the Family:
“I, like Max Weber, believe that the essence of social inquiry should be the development of clear concepts, rather than general causal explanations valid across many different historical contexts. The challenge is to create or develop concepts that allow enough space to fit contextualized, local facts and that also permit a reasonable degree of ‘stretching’ to other contexts” (325)

Abrazos,
Poncho

Respuesta propia (1)

Poncho. El libro de Guerin lo acabo de devolver. Cuando lo necesites te lo saco y lo fotocopiamos.
Con respecto a la cuestión que conversamos por skype, agradezco la intención de seguir discutiendo al respecto. Ahora, las dos citas que presentas no me dicen nada mucho. En específico, la primera sólo es una declaración de intenciones que explicita la "diversidad" existente en las ciencias sociales. La cuestión es que para un estudiante de sociología como yo, que además le interesa el tema y ha leído harto, el asunto no se reduce al desconocimiento sobre la existencia de otras vertientes sociológicas. De Weber y Durkheim he leído harto. A Malinowski, Goffman  y Geertz también los conozco bastante. Gramsci es un marxista que, según ambos concordamos, está algo sobrevalorado. También de él he leído algo. A Bourdieu y Foucault los conozco bastante. Braudel lo conozco sin haberlo leído mucho. Giddens no vale mucho la pena leerlo -es casi un ideólogo del socialismo rosa y la renovación del partido laborista inglés-.

El punto es que, conociendo todos estos enfoques, considero -luego de hartas reflexiones-, que la teoría marxista es la más fértil, acabada y racional con respecto a la comprensión y explicación de la realidad social. Podría ahondar largamente en razones; aquí presentaré las que se me vienen a la cabeza y me parecen más acabadas. Un primer punto es la epistemología. Tanto Weber como Durkheim, como muy bien señala Gillian Rose, trabajan bajo un marco neokantiano. Esto quiere decir que no articulan una epistemología realista y quedan presos de "noumeno" kantiano. En weber esto se expresa en su nominalismo. En Durkheim, en el hecho de que hipostasia la sociedad, la cual deviene actor antropomórfico. Goffman, por su parte, se queda en lo microsocial y no puede ir más allá (por lo demás evidencia rasgos psicologicistas). Malinowski es un funcionalista que hoy cualquier antropólogo criticaría con facilidad; la teoría de la cultura de Clifford Geertz no tiene demasiadas posibilidades de generalización. Por otro lado, Foucault trabaja bajo un marco algo idealista en tanto no fundamenta el poder en las luchas; su deriva postestructuralista también denota sus fundamentos neokantianos. Y Bourdieu, como colofón, no pisa para nada fuerte cuando desarrolla su teoría del capital cultural (el capital es un relación social de producción...Bourdieu no logra elaborar este tipo de concepto para lo "cultural": para él, el capital es mero recurso, igual que para los neoclásicos -el capital se identifica a las máquinas, las que son endilgadas como "productivas", con lo cual, además, se fundamenta la idea de una ganancia "justa")

Hay muchas tesis marxistas que son más racionales que cualquiera de las "alternativas" teóricas existentes. La idea de la lucha de clases, la comprensión de la economía y su carácter determinante, las tesis materialistas, etc. Y hay muchos ejemplos empíricos de que los conceptos y el método de Marx y sus seguidores son más adecuados para enfrentar la realidad y comprenderla. No voy a seguir en esto; aunque, si te interesa un fundamentación más acuciosa, puedo elaborarla.

Con respecto a los problemas concretos del debate: a) el "campesinado" es una categoría descriptiva que no llega a ser explicativa. No llega a ser un concepto por dos cuestiones que se encuentran imbricadas. Por un lado, no posee univocidad: se refiere a realidades distintas a las cuales reúne en una expresión genérica. Así, el "campesino" comprende desde el propietario de una finca con 20 asalariados, hasta el asalariado rural, el productor autosuficiente, el pequeño productor que no asalariza pero que se vincula al mercado, el arrendatario, el terrateniente, etc. Bien, tu dirás, ¿qué importa que se refiera a esta realidad heterogénea si igual, de todas maneras, todas estas "heterogeneidades" comparten un modo de vida rural, un cierto ethos cultural específico? Primero, es dudoso que compartan un cierto ethos cultural particular: hay agentes ligados al mercado, otros que no lo están, otros más que lo están a medias, los de más allá son subordinados y los de más acá son superdordinantes, etc; todas estas realidades diferenciadas tienen por fuerza que generar patrones de conducta y valores distintos. Es aquí donde entra el otro elemento imbricado con el anterior: al "confundir" en una categoría realidades sociales diferentes, se confunden leyes de movimiento objetivas distintas. Así, es imposible captar la dinámica social, sus patrones de reproducción. Y esto no es discutible de manera racional. Charles Post muestra de manera palmaria como no es lo mismo un productor autosuficiente (basado en el valor de uso) que un pequeño productor ligado al mercado capitalista (y ejemplos como éste hay varios -una parte importante de mi trabajo este semestre es debatir esas distinciones-).

Un ejemplo claro de una categoría que no funciona como concepto y ofusca el análisis científico, es la noción de "industrial". Los sociólogos hablaron mucho de la sociedad industrial -y ahora lo hacen de la sociedad postindustrial-; sin embargo, esta categoría reúne en sí misma realidades distintas con leyes de movimiento diferenciadas: el ejemplo más claro es la "sociedad industrial" de la urss, en la cual la ley del valor no regía y por lo tanto poseía leyes objetivas de movimiento muy distintas al mpc

Para concluir este largo correo, quiero aclararte que lo que tú ves como una estrechez es una virtud (y en términos personales parte de un amplio conocimiento y curiosidad). Esto es, el poseer una teoría explicativa de la totalidad social es siempre un plus de racionalidad. Y esto lo verifican diversas disciplinas: son los mismos límites los que llevan a pensar -en sociología del arte se dice que el artista creador sólo emerge gracias a la necesidad....Por ejemplo, el poseer una teoría que explica las clases de manera realista y materialista, inhibe la práctica de weberiana de "crear" clases a placer según varíen las posiciones de los grupos en el mercado o su fuerza relativa. Con esto, un weberiano no explica lo real social, sólo la describe, quedándose en lo fenoménico y aparente.

atte
msm

Poncho (2)

Manuel,

   Valoro el conocimiento que tienes del marxismo y te pido disculpa si te sientes atacado. Creo que en la academia, la misma "diversidad" de las ciencias sociales de la cual te burlas, le ofrece al marxismo su nicho. Hasta cierto punto, veo con cierta admiración el conocimiento que tienes de los debates y autores marxistas.
   Sin embargo, lo veo también con mucho recelo. Como señalas, el asunto no es sobre el desconocimiento de otras aproximaciones al estudio de lo social, sino precisamente de tu actitud hacia ellas. Aunque algo en broma, te tildé de ortodoxo en el mail anterior, y me sorprende negativamente ver en tu respuesta una defensa del marxismo en tanto ortodoxia. Es eso lo que trato de combatir.
    Cuando tildas de "alternativas" y entrecomillas con desdén el valor de la "diversidad" de las ciencias sociales, me preocupo. Cuando tu respuesta es descartar racionalmente cada una de las otras aproximaciones de lo social, me preocupo aún más. Lo que se le critica al marxismo no son sólo sus fundamentos epistemológicos, sino también su falta de apertura hacia otros enfoques. Ambas cosas van de la mano. Su epistemología tiene un caracter totalizante que la cierra a otras formas de aprehender lo social. Reduce el valor de las ciencias sociales a descubrir "una teoría explicativa de la totalidad social," comprender las causas de la sociedad "en última instancia" y la cacha y la espada. Todo el resto es "epifenómeno," término con que se desestima lo que son sin duda objetos de investigación muchísimo más interesantes que la piedra filosofal que el marxismo cree haber encontrado.
    La falta de apertura se evidencia en la reacción defensiva de tu marxismo contra cualquiera otra "alternativa." Los que, de lejos, nos declaramos admiradores de Thomspon, Foucault, Geertz, Goffman e incluso Marx, no sentimos la necesidad de desestimar las otras aproximaciones. En mi opinión, un investigador debiera posicionarse ante la utilización de estos enfoques con mayor apertura, seleccionando el que le sea más útil en base a su objeto de estudio, tomando algo de Fulano o de Sutano según sea necesario; si se pueden mezclar, mejor. Me sorprende saber que todo el resto de los autores citados sean simples neo-kantianos de los cuales poco podemos aprender. Si creemos que el marxismo tiene todas respuestas (o, en tu caso, las mejores respuesas), puede que sea porque no hemos planteado suficientes preguntas.

Abrazos,
Poncho

Respuesta propia (2)

No, para nada me he sentido atacado. Si el mail anterior fue extenso, era para aclarar bien los puntos (hasta donde se puede). Igual lo releí y me parece errado considerar que el mismo presenta algún esbozo de virulencia. La cuestión es que tú ves ortodoxia donde hay fertilidad y creatividad. Sencillamente pienso que la ciencia -esto es, el conocimiento crítico y racional- no es mera cuestión de eclecticismo. Algo así plantea Dahrendorf. Pienso que es un error; el estudio empírico de la realidad con conceptos adecuados tiende a confirmar tanto el método como la mayoría de las tesis sustantivas del marxismo. Ahora, éste no es un dogma ni un recetario; todo lo contrario. Es un método que porta ciertas herramientas conceptuales, las cuales llevan adosadas, por lo general, tesis sustantivas.
La crítica de que esto es "cerrado" (y autoritario) es facilista. La cuestión es debatir racionalmente (como vienen haciendo muchos marxistas desde el fin del siglo XIX); esto es, discutir cuestiones de método y tesis sustantivas. Durante más de medio siglo se criticó aceradamente la teoría del valor-trabajo marxista; ante la inexistencia de una mejor alternativa, muchos continuaron investigando sus problemáticas: dieron con que sigue siendo una base científica firme para interrogar la sociedad. La teoría de la lucha de clases, en combinación con las tesis referidas a la contradicción entre las fuerzas productivas y relaciones de producción, es un terreno fértil para comprender los cambios estructurales. Por otra parte, y esto es algo que muestra como el marxismo no es un dogma, es interesante constatar como para Lenin la ley del valor dejaba de funcionar bajo el capitalismo monopolista-imperialista; en este sentido, esto en Lenin limita el análisis racional.
 Es una cuestión de epistemología. Es una cuestión de postular la existencia de la objetividad (no entendida en sentido positivista, sino crítico). Es una cuestión de de demostrar empírica y teóricamente que la realidad no es una simple tabula rasa donde el investigador puede vaciar sus intereses particulares. Es una cuestión de trabajar con una epistemología realista, y no bajo el nominalismo perspectivista weberiano. Es una cuestión de desarrollar lo inherentemente crítico de la ciencia. Por poner un ejemplo, el eclecticismo de Bourdieu lo lleva a postular (sin saberlo) una noción neoclásica de capital. Aquí no es cuestión de otorgarle la suficiente autonomía a lo cultural, de tratar de visibilizar las cuestiones de la superestructura, de no caer en el mecanicismo o el determinismo, etc...es cuestión de desarrollar un análisis crítico (esto, es científico). Si utilizamos la noción de capital como recurso y analogamos sus variantes económica y cultural, nos quedamos con la fundamentación de la "ganancia justa" y con la idea de que el capital es una cosa (una máquina).
 Es una cuestión de epistemología. La realidad es relacional: no se compone se sustancias con propiedades (a la aristotélica)...esto es, el poder del capitalista se explica porque, mediante una relación social de producción, se apropia del trabajo del obrero. Si luego queremos decir que esto no basta para explicar y comprender una totalidad que es mucho más compleja, esto está bien, pero sería deseable que no nos llevara (como a Bourdieu) a un análisis sustancialista (¡él, que se precia de comprender relacionalmente la realidad!) que además termina por justificar (implícitamente) la "ganancia justa".

No es cuestión de practicar el eclecticismo para justificar la ampliación de las humanidades y así vivir tranquilos consumiendo el trabajo de la clase obrera. La realidad llama urgentemente a que la ciencia social sea crítica (esto es, científica).

Me gustaría que la cuestión se quedara en lo racional. Yo discutí tesis de manera racional. Tú presentaste un alegato completamente moral. Me gustaría que fundamentaras por qué es cerrado hacer la crítica de la categoría de "campesinado". Lo mismo puedes hacer con el ejemplo de la "sociedad industrial" que yo proporcioné a manera ilustrativa. No puedo argumentar por tí, pero me gustaría que realmente lo hicieras.
Por lo demás, no es cuestión de "admirar" a nadie. Esto es contrario a un pensamiento racional. Es decir, aquí los juicios sobre la brillantez y la inteligencia de las personas están completamente fuera de lugar. Lo que debe ser evaluado son los argumentos racionales, la perspectivas teórico-epistemológicas, las demostraciones empíricas. Marx mismo utilizó la categoría de campesinado de manera laxa. Marx mismo hizo uso poco riguroso del concepto de clase, modo de producción, fuerzas productivas y relaciones de producción. Si queremos comprender la realidad y transformarla, debemos pensar, reflexionar, criticar...todo esto sin consideraciones por una supuesta "admiración".

Se me ocurre quizás que ese gusto por la diversidad y el perspectivismo, no es más que expresión de un pensamiento que sabe que no enfrenta la tarea de transformar lo dado.

atte
msm

Poncho (3)

Manuel,

    La discusión la tendremos que dejar para Santiago, pues en realidad me falta el tiempo y el ánimo para contestarte como es debido.
    Sólo un par de comentarios: No tengo une empacho en admitir que "no enfrent[o] la tarea de transformar lo dado." No tenía idea que lo que Marx dijo al pasar, en un papelito de 11 líneas, era también mi tarea. Esa tarea se la dejaré a los iluminados.
   Me cuesta entender como se me tilda de moralista si se tratan como equivalentes términos tales como ciencia y crítica, se endiosa a la racionalidad, se pone a la teoría en un pedestal, y se parte del supuesto que "la realidad llama urgentemente a que la ciencia social sea crítica." Lo que intenté fue una crítica externa, con el objeto de hacerte reconsiderar el marxismo desde fuera.


Abrazos,
Poncho


Respuesta propia (3)

Está bien, corremos por caminos distintos. Con respecto a lo de moralidad, no veo bien en que sentido interpretaste mi respuesta. A lo que apunto es simple: tú respuesta estaba encaminada hacia un juicio moral sobre una forma de pensar personal ("me preocupa que tú"...repetido varias veces). En mi caso, no he enjuiciado tu forma de pensar o teorizar de manera particular, personalizando la cuestión; mas bien, he enfatizado en el hecho de que es muy probable que una postura epistemológica nominalista, basada en un perspectivismo relativista, no suponga la necesidad de pasar por el cedazo de la comprobación práctica. Es simple de entender: a este tipo de posturas no le es adecuada la comprobación práctica porque suponen el hecho de que no existe algo así como un patrón dinámico de reproducción objetivo. De dos alternativas

a todas luces excluyentes, las dos pueden ser científicamente válidas, ya que ninguna de ellas pasará, de todos modos, por la comprobación práctica. Ahora bien, yo nunca establecí que esa fuera tu postura, aún si es probable que lo sea (viendo lo que escribes). Tampoco te llamo a modificar tu forma de concebir la realidad, nunca he hecho alusión a esto. Sólo saco los corolarios de una postura dada.

Con lo de que se necesita urgentemente una ciencia social crítica (me re-cito sin mirar bien lo que escribí, pero confío que citas bien), estoy siendo tautológico. La ciencia es crítica (creo que eso lo dejo claro en algún pasaje). En este sentido, a lo que apunto es enfatizar en el carácter científico-crítico. Ejemplo práctico: repitiendo, diría que debe comprenderse la realidad como relacional, reproducida mediante una dinámica de contradicciones, y que a la vez comprende que lo único que existe no es el "fenómeno aislado" de Kant, sino una estructura relacional que explica la emergencia de ciertas apariencias específicas. Este es un llamado, por lo tanto, no hacia una moral distinta, sino a acentuar el análisis científico.
Quizás es difícil de comprender porque se vive inmerso en una cultura común y académica neokantiana, la cual separa el hecho del valor y propone una acción moral subjetiva. En ese sentido, el que encuentres moralismo en lo que planteo deriva de esa incapacidad para comprender que llamo a mayor racionalidad (no a mayor "moralidad").

No voy a enzarzarme en cuestiones que no he dicho, ni tampoco en afirmaciones de doble filo que sólo buscan herir personalmente, pasando nuevamente al psicologismo y el moralismo. Aún así, voy a afirmar dos cosas: a) no he endiosado la teoría, sino la racionalidad (lo que no es lo mismo -como ya dije, racionalidad implica coherencia, correspondencia y carácter abarcante-); b) la crítica al iluminismo es vana, cuando lo que se llama es a la práctica de la racionalidad (la verdad sobre el fundamento de lo que sucede no es propiedad de nadie, sino que sólo demanda entrar en el terreno de la racionalidad). Por otra parte, si afirmar que algo es objetivo, que se necesita analizar sus leyes de movimiento,etc, es ser un iluminado, no veo cual pueda otra opción racional.

Es difícil no contestar a ataques personales, quizás por esto tenía que considerar los dos últimos puntos. Cuídese y suerte en la lectura.

atte

msm