viernes, 10 de enero de 2014

Repuesta a crítica sobre columna acerca de Riesco y el PC (mayo 2013)


Repuesta a crítica sobre columna acerca de Riesco y el PC (mayo 2013)


1)      De acuerdo

2)      Riesco puede no formar parte del Comité Central, sin embargo, sí posee tres características relevantes en nuestro contexto:
a)      Fue candidato a diputado por el PC en 2005
b)      Escribe como comunista de Vicuña Mackenna
c)       La misiva a Escalona (de septiembre de 2012) ha fungido como “carta guía” de la política del PC en estos últimos meses. Ejemplos:
i)                    En su carta habla de la necesidad de gobernabilidad que Bachelet le proveería al chile post-piñera. Dos meses después, Ballesteros se fotografía con Lagos y habla de que el PC apoyaría una próxima candidatura de la concertación y sería éste el que le proveería de gobernabilidad al Chile post-piñera
ii)                   La propaganda del PC desde septiembre 2012 (“ahora los trabajadores”) acepta implícitamente la tesis de que las movilizaciones de 2011 fueron “clasemedieras” (cuestión que afirma Riesco en su carta)
iii)                 Riesco dice que hay que votar por Bachelet en su carta; 6 meses después el PC de vicuña, ¿qué establece?:  a votar por Bachelet “compañeros”

3)      Aquí diferimos sustantivamente. Y este es el meollo del artículo. Voy a detallar más aquí, porque el punto lo amerita:
a)      Conjuntar a los clásicos con Marx es un error. Razones:
i)                    Sus teorías del valor son diferentes. En el caso de Smith es más evidente (se confunde y es poco sistemático, en suma, termina afirmando un postura como la de Di Filipo: el “valor”  es el valor “comandado por el dinero”…). Ricardo no tiene no es capaz de reconocer el plusvalor.
Fuentes: Fred Moseley, Andrew Kliman, Guglielmo Carchedi (vea mi trabajo en este mismo blog:
ii)                   Sus teorías de la competencia de capitales son distintas (tal como menciona Paresh Chattopadhyay) –esto también es un insumo para el punto 4)

Competencia de capitales

Aún si la economía marxista tiende a distinguir bien entre la noción de competencia neoclásica y la de la economía neoclásica (en este sentido, la “libre competencia” clásica es distinta de la “competencia perfecta” neoclásica), ésta, por lo general, confunde la noción de competencia de la economía clásica con la noción de competencia marxista. Esta es una distinción que al mismo Marx no le pasa por alto. Es que, en tanto los neoclásicos y los economistas políticos clásicos conciben la competencia en términos puramente negativos (en efecto, el “dejar pasar, dejar hacer” de los fisiócratas coincidía con una forma de concebir la competencia en la cual ésta era sólo la negación del monopolio). En efecto, la noción de competencia que ambas tradiciones comparten se basa en la negación histórica de los monopolios como resabios medievalesEn cambio, Marx concibe la competencia no sólo en términos negativos sino también otorgándole un rasgo positivo: la competencia de capitales es la forma fenoménica necesaria de existencia del capital, en la cual “éste necesariamente se repele a sí mismo”. “La naturaleza interna de capital, la determinación esencial del capital, sólo puede aparecer en la interacción recíproca de diferentes capitales, esto es, en la competencia, y por lo tanto se muestra a sí misma como una necesidad externa” 

Es un error establecer que según Marx la competencia es la naturaleza interna del capital. La naturaleza interna del capital no es la competencia, sino el sobrepasar todas las proporciones existentes para crear el plusvalor y acrecentar las fuerzas productivas. Esta tendencia interna sólo aparece y es realizada en la realidad fenoménica como las acciones recíprocas de muchos capitales, como un límite impuesto (a un capital individual) por otro capital, hasta tanto el capital sólo puede existir como pluralidad de capitales. La competencia sólo ejecuta las leyes internas del capital, las realiza, pero no las establece.

La realidad esencial del capital es su ser total, el capital en general, el capital como clase“No obstante, en tanto el capital no existe sin la valorización, y en tanto el valor que constituye la base del capital sólo puede existir  necesariamente mediante el intercambio con otro valor mostrando el estado de permanente repulsión, es absurdo imaginar un capital universal que no se encontrara a sí mismo enfrentándose con otros capitales para realizar intercambios”

Desde este punto de vista debe enfatizarse de que no existe ningún capitalismo monopolista como distinto de un capitalismo competitivo. Todo capitalismo es competitivo en tanto el capital sólo puede aparecer como muchos capitales (en sus interacciones recíprocas). Eso que usualmente se denomina la fase monopolista del capitalismo sólo constituye una fase particular en la socialización del capital, alcanzada mediante la mayor concentración y centralización del capital sin importar la formas de competencia de éste.  

Así, la libre competencia no es más que el libre movimiento de capitales dentro e sus propias condiciones y los monopolios son naturales y emerge dentro del marco de la competencia capitalista.

La noción de competencia de Adam Smith, al no reconocer éste la realidad del capital social total sino partir del punto de vista del capitalista individual, supone que ésta le impone leyes externas al capital (no propias de sí mismo). De hecho, la mano invisible de Smith crea la sociedad como un todo a partir de los individuos. El elemento clave de esta creación es la ausencia de cualquier determinación por parte de la totalidad social fuera de la actividad de sus partes…
b)      Afirmar que el capitalismo chileno aún lucha con formas no capitalistas (¿precapitalistas?) y que por esta razón no puede establecerse como tal, implica:

i)                    Explicitar cuál es esta forma no capitalista (o precapitalista). A lo que Riesco pareciera aludir con su tesis del “capitalismo deformado” es la clase (sic) de los rentistas. Me parece que su argumento va en el mismo sentido (si no es así, requeriría clarificación). En el único caso en que el mpc en Chile se articula con formas o modos precapitalistas, es con las comunidades mapuche en el sur (y ésta es una cuestión a investigar y reflexionar –e.g. modos de articulación-)

ii)                   Asumir que el capitalismo es meramente “plusvalor relativo” y “trabajo asalariado libre”. Argumentar en otro sentido supone obviar que el modo de producción capitalista, supone, entre otros rasgos:
-          Plusvalor absoluto
-          Acumulación primitiva permanente
-          Modo de producción pequeño mercantil simple (reproducido en cada fase del mpc)
-          Formas de explotación distintas al trabajo asalariado (aparcería, esclavitud, etc)
-          Desarrollo cíclico de formas de explotación “no-libres”
-          Etc.
En esto no me baso en Gunder Frank y Wallerstein (“la mera incorporación al mercado mundial significa ya capitalismo”), sino que en una extensísima revisión bibliográfica en lo que refiere al debate sobre los modos de producción (que puede ver en este blog también –y que sigo desarrollando…pretendo escribir un trabajo en los próximos mese al respecto-). Mi perspectiva está informada por los desarrollos de autores como: Tom Brass, Jairus Banaji, Paresh Cahttopadhyay, Francois Chevalier, Henry Bernstein, Roger Bartra, Pierre Vilar, Henry heller, Peter Kriedte, etc.
ii.1) Asumir que el capitalismo chileno aún lucha por superar formas no capitalistas (¿precapitalistas?), implica adoptar una posición contraria a la historiografía marxista más acabada sobre el tema.
ii.1.1) En lo fundamental, obviar el trabajo de Agustín Cueva, quien afirma que:
-          Chile es capitalista desde mediados del siglo XIX (y no por su enclave minero, sino que por su clase dominante agraria)
-          La transición al capitalismo en América Latina en general es propia de finales del siglo XIX
(Le invito a revisar la larga ficha que hice de su texto de 1977 en este blog)
ii.1.2) Afirmar, con Laclau y Petras, que Chile aún combinaba capitalismo con feudalismo a finales de los 1960s.
-          Laclau confunde capitalismo con trabajo asalariado y plusvalor relativo (trabaja con tipos ideales). Además, su misma deriva es similar a la de Hindess y Hirst, quienes de ultra-estructuralistas (y, en último análisis, autores que operan con la noción weberiana de “tipo ideal”),luego rechazan el mismo concepto de modo de producción (y Laclau, 10 años después, llega incluso a rechazar la noción de totalidad y el concepto de sociedad)
-          Petras (junto a Zeitlin) traspuso a Weber para el campo chileno de los 1960s (aún si él no afirma enfáticamente que éste era “feudal”)
ii.1.3) Posiblemente confundir “revolución burguesa” con “transición capitalista”. Para la primera, como señala Roxborough, hay muchos candidatos en el caso de AL (guerras de independencia, guerras entre 1825-1865, finales siglo XIX, ISI, milagro brasileño y mexicano de fines de los 1960s, etc); y esto aún si la supuesta revolución burguesa se concibe como inconclusa, parcial y en continuación. En suma, aquí me apoyo en Neil Davidson, quien argumentó en 2005 que la “transición al capitalismo” no requiere de revoluciones burguesas en todos los países para ocurrir:
c)       Algunas desarrollos de Marx que apoyan mi tesis:

i)                    “La producción de plusvalor relativo, revoluciona más y más el proceso técnico de trabajo, y la composición de la sociedad. Por tanto, presupone un modo específico, el modo capitalista de producción, un modo que, junto con sus métodos, medios y condiciones, emerge y se desarrolla espontáneamente sobre el fundamento que ofrece la subsunción formal del trabajo al capital. En el curso de este desarrollo, la subsunción formal es reemplaza por la subsunción real del trabajo al capital”  (Marx, El capital)

 (Ergo, el mpc es antes –cronológica y lógicamente- subsunción formal –y recordemos que en ella es eminente el plusvalor absoluto)

ii)                   Ross Gandy interpreta de esta manera lo escrito por Marx (en el sentido de que la subsunción formal y el capitalismo anterior a la revolución industrial inglesa es ya capitalismo):

-          Lo que dijo Marx fue que los descubrimientos sólo habían acelerado el proceso (El capital III). Antes de los descubrimientos en cuestión ya había surgido la manufactura capitalista en los Países Bajos (La Ideología Alemana). Luego vinieron los “grandes descubrimientos” que estimularon el crecimiento de este tipo de capitalismo en Flandes y en Holanda. En el siglo XVI la metrópoli flamenca de Amberes se convirtió en el centro del capitalismo europeo en pañales; y en el siglo XVII había una mayor acumulación de capital en la república holandesa que en todo el resto de Europa tomada en conjunto (El Capital I). El imperio holandés daba vuelta a la tierra y Holanda completó su revolución política burguesa en el siglo XVII. En cambio, el Portugal feudal arrancó en 1500, con un imperio fabuloso pero sin manufacturas. Portugal perdió su imperio oriental que cayó en manos de los holandeses, y el oro y la plata de América se filtró de la España medieval a las manos de los burgueses de Amsterdam (El capital III)

iii)                 Marx habla del modo de producción moderno burgués y es enfático al afirmar que lo componen tres grandes clases en el último capítulo del tomo III de El capital (terratenientes, obreros y capitalistas industriales). Marx hablaba de capitalismo aquí (nótese)

4)      (Véase lo de Chattopadhyay en 3)- a)- ii) )
5) Véase mi crítica a la tesis del 1% aquí:
6)      Es posible que revise el libro que me recomienda. Sin embargo, la cita siguiente da cuenta de cuán idealizada es la noción del Estado de Bienestar europeo que tiene Riesco (en la carta):
“Al menos, existe una experiencia histórica en que los primeros Estados capitalistas, han dejado atrás guerras pasadas y se han propuesto construir en paz un mercado común, lo cual ha requerido que paralelamente vayan creando instituciones estatales supranacionales, que lo regulen y protejan sobre un espacio mayor de soberanía compartida”
7)      Voy a revisar los artículos de Lara y Caputo sobre el tema. Mi concepción de la laboral del valor está tomada de Andrew Kliman y Guglielmo Carchedi (como desarrollo en el trabajo que le cito más arriba). Eso sí, me parece extraño eso de que se pueda afirmar la TDTMG sin tener una teoría del valor marxista (algún ejemplo de algún autor sería de utilidad)
i)                    Para afirmar lo que afirmo parto de intuiciones y del espíritu general de las cartas. Siendo como es traductor de Brenner, me parecía lógico que Riesco no sustentara una teoría del valor propiamente marxista. Además, todo el cuento de los monopolios, que afirma enfáticamente Riesco, es eso: un cuento (véase Guerrero, Chattopadhyay y Shaik).

8, 9)“…no estar en un capitalismo propiamente tal”. Ese es todo el meollo de la cuestión (que desarrollo en 3)). El mpc está compuesto de clase obrera, clase capitalistas, terratenientes y pequeña burguesía (como señala Ross Gandy). Los terratenientes no son una clase no capitalista, sino que propia del modo de producción moderno burgués (como lo denomina Marx en el Prefacio de 1859)

i)                    Sobre las clases. He leído mucho al respecto. Me quedo con el marco de Lenin, los desarrollos de Gugliemo Carchedi y los apuntes de Anderson y Draper (ver al final)
10) Concedo que el concepto de “utilidad” está mal utilizado. Sobre la cuestión de la renta (absoluta y diferencial), es Marx y no los clásicos quien de hecho es capaz de resolverla. Al menos, en lo que he leído, me quedo con los desarrollos de Pierre Vilar y Pierre Phillipe Rey, rechazando lo postulado por Georges Comninel.
11) Vuelo a citar (mi columna es explícita cuando dice basarse en lo que Riesco escribe en dos cartas en 2012 –en nada más):
“Al menos, existe una experiencia histórica en que los primeros Estados capitalistas, han dejado atrás guerras pasadas y se han propuesto construir en paz un mercado común, lo cual ha requerido que paralelamente vayan creando instituciones estatales supranacionales, que lo regulen y protejan sobre un espacio mayor de soberanía compartida”
Esta cita no es rebatible
12)  Este es un punto central. Lo que postula Riesco es que su “capitalismo deformado” es tal porque le falta intervención estatal explícita. Lo que yo afirmo es:
i) El capitalismo que emergió después de los “30 dorados” supone aún una mayor intervención estatal que anteriormente (al menos “nunca” una menor). Lo que cambia es su forma, funciones y temáticas. La “sociedad neoliberal” (si se me permite una licencia conceptual) es una sociedad estatista. Por lo mismo cito a Andrew Gamble y Ellen Meiksins Wood. Concebir que el capitalismo “funciona mal” porque le falta “intervención estatal” es teóricamente incorrecto (como usted menciona, el estado es siempre necesario al capitalismo, es parte del mismo –como señalarían los “teóricos de la derivación”, por ejemplo)
13) Allende era marxista (esto no es debatible). La UP planteaba una transición democrática al socialismo. No por nada Goran Therborn entiende que la experiencia chilena es un ejemplo “previo” del eurocomunismo (que en la teoría, al menos en algún sentido, aún planteaba el socialismo -aún si en la práctica fue procapitalista y nefasto-). Ahora, yo no me quedo con la impresión de que la UP “in pleno” buscara el “socialismo”; dentro de ella existían contradicciones internas (entre estrategias anticapitalistas y estrategias capitalistas). A esto se sumaba el anticapitalismo del MIR y otros. Al respecto, le recomiendo el libro de Stefan de Vylder de 1974 (esta es una parte de la ficha que hice sobre el libro):
14) Sería la tercera vez que presento la cita de Riesco. No lo haré. Sobre el estado bienestar, es pertinente ver: Shaik, Guerrero, Bottomore, etc
i) Le atribuyo a Riesco la postura que le critiqué a Faundes (porque me pareció en el mismo espíritu):
…Si en el libro que usted cita plantea cuestiones distintas, muy bien puede ser así. La columna que escribo es explícita en establecer que se critica al Riesco de las dos cartas citadas.
15) Todo lo demás, puede pasar. Pero leerme como un “populista” es un error gratuito. Es Riesco quien habla de pueblo y sectores mesocráticos. Yo no opero con estos conceptos; defiendo la teoría de clases. Las clases se definen por:

 a) Relación con los medios de producción; b) el papel desempeñado en la organización social del trabajo; c) y la forma y cuantía de la riqueza social apropiada;   
 A esto hay que sumarle, d)"trayectoria de clase" (incluir aquí la distinción tríadica: extracción, condición, posición); e) sobredeterminación  estamental (modo de vida); f) sobredeterminación política e ideológica 

c.3) Incluir críticamente dos cuestiones: la noción Draper-Anderson:

“…(la burguesía) es una penumbra social entorno al núcleo duro de capitalistas propiamente hablando, matizándose (oscureciéndose) en los diversos elementos sociales que funcionan como servidores o parásitos del capital sin ser propietarios ellos mismos de capital” (Hal Draper)

“…está masa está típicamente compuesta…por la gama de grupos profesionales, administrativos y técnicos que disfrutan las condiciones de vida de los capitalistas mismos –todo aquello que por costumbre incluimos en el término “burguesía” en oposición a “capital”…” (Perry Anderson)

c.4) Hacer la crítica de Carchedi a Wright


-          Olin Wright transforma la noción marxista de explotación en un término que hace referencia a la distribución. Este autor considera que una clase (e.g. señores feudales) derivan su existencia mejorada de la apropiación de excedente de otra clase trabajadora (e.g. siervos). La definición de Olin Wright de explotación versa como sigue: “una apropiación económicamente opresiva de los frutos del trabajo de una clase por otra”. “Pero al hacer esto Wright pierde de vista la especificidad del capitalismo: el hecho de que las relaciones de explotación son primero relaciones de producción. “En otras palabras –dice Colletti- la apropiación capitalista no exclusiva o primariamente una apropiación de cosas, sino que una apropiación de la subjetividad, de la energía trabajadora misma, de los poderes físicos e intelectuales del hombre”…Supongamos que los capitalistas devolvieran a los trabajadores el excedente que se han apropiado…En este caso no existiría explotación, en términos de distribución. Sin embargo, al nivel de la producción, no existiría cambio….Como resultado, está implícita en este enfoque de la explotación la noción de que si los ricos desaparecieran podría existir una redistribución equitativa de la riqueza producida de la misma forma, e.g. en una forma capitalista, bajo el sistema de relaciones de producción capitalista. La afinidad entre la teoría de los juegos y las políticas reformistas por tanto deviene clara
-          Para Olin Wright en todas las sociedades de clase existe apropiación de excedente; para Carchedi en todas las sociedades de clase existen ciertas clases que producen para otras

Ver cómo nuestra distinción abreva en ambas perspectivas vinculándolas de manera fértil

-          “Una noción de explotación basada en la producción puede ser hecha de manera inmediata históricamente específica si inquirimos en la forma específica de las relaciones de producción. Lo mismo puede ser hecho con una noción de explotación basada en la distribución (e.g. ¿cómo es apropiado el excedente en cada sociedad específica?) sólo si uno tiene previamente una teoría de lo que es específicamente este excedente, cómo ha sido producido, por quién y para quién…Una teoría históricamente específica de la distribución presupone una teoría históricamente específica de la producción. Sin embargo, si uno permanece al nivel de la distribución, uno no puede proceder al análisis de las formas específicas de explotación. Todo lo que uno puede decir es que en una sociedad dividida en clases existe apropiación de excedente”

“…un análisis en términos de relaciones de producción, conceptualizadas como relaciones históricamente específicas, y un análisis en términos de relaciones de distribución, conceptualizadas como relaciones ahistóricas, son antitéticos porque ambos son el resultado de, y presuponen, dos métodos de abstracción antitéticos”

“En otras palabras, tener control económico efectivo de los recursos de capital significa de hecho ser capaz de decidir qué producir, para quién y cómo –significa tener control económico efectivo de los recursos de capital, significa ser propietario de ellos (to own them). La separación entre propiedad de los recursos de capital y propiedad de los recursos de organización no tiene significado, en tanto el control de la organización de los recursos de capital supone ser propietario de ellos, en el sentido de económico efectivo. Sostener esta distinción significaría reducir la propiedad a la propiedad legal…”

Misma crítica mía de hace 3 años

-          Se hace una crítica a la explotación de cualificaciones mediante las credenciales. Para Olin Wright los trabajadores calificados explotan a los no calificados y a los capitalistas no calificados; en términos verdaderamente marxistas, lo que sucede es que las condiciones de mercado de la fuerza de trabajo calificada permite a esta fracción de la clase obrera reducir su nivel de explotación

Misma crítica mía de hace 3 años

-          Olin Wright abandona la teoría laboral del valor marxista. Utiliza una teoría de los factores de producción (recursos de organización, credenciales, trabajo, capital). Para un marxista, en cambio, sólo la fuerza de trabajo produce valor; cualquier otro factor añadido sólo puede incrementar su productividad. Por lo demás, “la explotación- para Wright- está basada en la monopolización de ciertos recursos productivos cruciales”. Es, por tanto, la apropiación de producto excedente como resultado de una situación monopólica. Este es un concepto puramente redistribucional. Por último, para Olin Wright el valor de una mercancía es el precio que esta tendría en condiciones de competencia perfecta. El valor es aquí, por tanto, una categoría de los precios

-          “Wright introduce ocho clases más definidas en términos de posiciones contradictorias de clase. Estas posiciones tienen diferentes grados de propiedad de organización y calificación pero no son propietarios de los medios de producción…pero, como ha sido argumentado más arriba, si el control de los recursos de organización es simplemente el control económico (o propiedad real) de los recursos de capital, y las calificaciones no son separables de la fuerza de trabajo como recursos productivos,  la base para derivar relaciones de clase desde estas categorías colapsa. Lo que queda por tanto son grupos ocupacionales, que no son esencialmente diferentes de las categorías de la teoría de la estratificación”
Conclusión:
Agradezco sobremanera sus comentarios. La discusión racional es siempre bienvenida. Aún si escribí polémicamente (como avanza la discusión según Lenin), sigo manteniendo la mayor parte de lo que escribí en marzo de este año. Por lo demás, sus comentarios me clarifican que la crítica que hice realmente apuntaba al meollo de la cuestión en el Chile actual: hoy hay muchos en la izquierda que creen que el capitalismo no es esto que tenemos en el presente, sino una cosa muy distinta. Este es un error; implica llevar al absurdo las tesis estalinistas de la revolución en dos etapas y que en ningún caso eran válidas para los 1960s. Y para esto no hay que basarse ni en Wallerstein ni en Frank, sino que en autores como Cueva, Davidson, Bartra, Brass, Banaji, Chevalier, Byres, etc.