martes, 7 de mayo de 2013

Clases, base y superestructura (Ellen Meiksins Wood)


1.      El concepto de clase en E.P. Thompson (Ellen Meiksins Wood)

“Ningún otro rasgo es mas característico de los marxismos occidentales, ni más revelador de sus premisas profundamente antidemocráticas. Tanto si se trata de la Escuela de Frankfurt como de Althusser, están marcados por el mismo fuerte énfasis en el peso ineluctable de los modos ideológicos de dominación: una dominación que destruye cada espacio para la iniciativa o la creatividad de la masa del pueblo; una dominación de la que solamente la minoría ilustrada de los intelectuales puede liberarse [...] es esta una triste premisa con la cual debería emprender la teoría socialista (todos los hombres y mujeres, a excepción de nosotros, son originalmente estúpidos) y que conduce naturalmente a conclusiones pesimistas o autoritarias”
(E. P. Thompson, Miseria de la teoría)

Al situar la lucha de clases en el centro de la teoría y la práctica, Thompson pretendía rescatar la "historia desde abajo"… contra el programa de "socialismo desde arriba", en sus diversas encarnaciones desde el fabianismo hasta el stalinismo

“Si la conciencia de clase es en sí misma un proceso histórico, y no puede derivar
simplemente de la posición económica de los agentes de clase (un marxismo realmente no-reductivo), entonces todo el problema de la política marxista queda atrapado en las conexiones, relacionadas pero no necesariamente correspondientes, entre la clase-en-si misma y la clase-para-si-misma. El fundir a ambas en la categoria global de "experiencia" equivale a implicar no obstante todas las complejidades de cualquier análisis particular que "la clase" esta siempre realmente en su sitio, a la mano, y que puede ser convocada "para el socialismo" (Stuart Hall)

Corriente historia desde abajo (historia social): el termino en el sentido en que (todavía) se aplica a un movimiento historiográfico que derivo gran parte de su primer ímpetu del British Communist Party Historians Group en las décadas de los cuarenta y cincuenta y que busco explorar la amplia base social de los procesos históricos e iluminar el papel del "pueblo común".

A menudo, se implica también en las elocuentes invocaciones de Thompson a las tradiciones de los "ingleses nacidos libres" y del "pueblo común", que viven en la tradición popular con solo que puedan librarse de sus constituyentes burgueses.

Thompson ha sido acusado frecuentemente de sumergir los determinantes objetivos o las condiciones estructurales de la clase en una nocion esencialmente subjetiva e históricamente contingente de "experiencia". Se dice que define la clase en términos de conciencia de clase y cultura en vez de reconocer el principio materialista fundamental de que "las clases están constituidas por modos de producción" que objetivamente distribuyen a la gente en clases. Por consiguiente, niega que las clases puedan definirse estructuralmente con alguna precisión "con referencia a las relaciones de produccion". Algunos críticos sugieren que, como consecuencia, para Thompson no hay clase donde no hay conciencia de clase.

La idea es que absorbiendo o elevando las condiciones estructurales de la clase "al nivel de 'la experiencia' " es decir, absorbiendo los determinantes objetivos en experiencias subjetivas, conciencia y cultura en efecto Thompson descubre, a la clase en todas partes, completa y "pronta" en todas las manifestaciones de cultura popular.
Según este argumento, en la medida en que Thompson trata efectivamente todas las experiencias vividas por las clases subordinadas en igual forma y sin distinción como experiencias de dase, y más particularmente, todas sus protestas y resistencias igualmente como luchas de dase, sucumbe a una especie de "populismo demasiado simple", una fe revolucionaria en el potencial revolucionario de la cultura popular, y subestima la necesidad de una practica política organizada y ardua para construir la lucha por el socialismo.

Sin embargo Decir que "la conciencia de clase es en sí misma un proceso histórico, y no puede derivar simplemente de la posición económica de los agentes de clase" es precisamente negar que " 'la clase' esta siempre realmente en su sitio". La conclusión de que la clase siempre esta ahí, pronta, puede decirse que se adapta mucho mejor a la premisa de que las clases son dadas directamente por las relaciones objetivas de producción que al principio en que verdaderamente se basa el trabajo histórico de Thompson: que las clases deben ser hechas o formadas, y que son hechas y formadas en el proceso de conflicto y lucha…. A este respecto, lo que Stuart Hall toma aparentemente como subordinación de Thompson a las condiciones estructurales de la experiencia histórica procede exactamente de su negativa a dar por descontado que la clase siempre está en el lugar justo y en estado de alerta

Thompson, sugiere Cohen, rechaza la definición estructural de clase y define la clase "en referencia a" la conciencia de clase… "El resultado", afirma Perry Anderson, coincidiendo con el juicio de Cohen, "es una definición de la clase excesivamente voluntarista y subjetivista

Para Thompson, no se trata de definir a las clases "en referencia a" la conciencia de clase en vez de a las relaciones de producción, sino más bien de investigar los procesos mediante los cuales las relaciones de producción dan lugar en realidad a las formaciones de clase y la "disposición a comportarse como clase".

Ahora bien, a no ser que la proposición de que "las clases están constituidas por modos de producción" se interprete en el sentido lo que en el caso de Perry Anderson indudablemente no debe ser de que los modos de producción constituyen inmediatamente formaciones de clase activas o que el proceso de formación de clases es sencillo y mecánico, Thompson (sin duda con algunas reservas estilísticas) podría aceptarlo gustosamente. El peligro es que podemos exigir demasiado de la formula "los modos de producción constituyen clases", con su engañosa precisión. Podemos caer en una petición de principio a propósito de la clase La proposición de que "las clases están constituidas por modos de producción" puede ocultar la cuestión de cómo es que las formaciones de clase están constituidas por modos de producción y como, una vez que los "agentes" han sido objetivamente "distribuidos" dentro de cada clase, estas clases objetivamente constituidas dan origen a formaciones de clase reales (y cambiantes).

Discutir. La autora pareciera trabajar con una noción nominalista de modo de producción

El proyecto histórico de Thompson presupone que las relaciones de producción distribuyen a la gente en situaciones de clase, que estas situaciones llevan consigo antagonismos objetivos esenciales y conflictos de intereses, y que por consiguiente crean condiciones de lucha. Las formaciones de clase y el descubrimiento de la conciencia de clase surgen del proceso de la lucha, a medida que la gente "experimenta" y "maneja" sus situaciones de clase

En definitiva, ¿qué es una formación de clase?

En este sentido es que la lucha de clases precede a las clases. Decir que la explotación es "experimentada en forma de clase y solo luego da origen a las formaciones de clase" es decir precisamente que las condiciones de explotación, las relaciones de producción, están objetivamente allí para ser experimentadas

Sólo puede afirmar esto si tiene una noción no conflictiva de clase, un modo de producción estático y no dinámicamente contradictorio

No obstante, las determinaciones objetivas no se sobreimponen a un material desnudo y en blanco sino a seres históricos activos y conscientes. Las formaciones de clase emergen y se desarrollan "conforme hombres y mujeres viven sus relaciones productivas y experimentan sus situaciones determinadas, dentro del 'conjunto de relaciones sociales', con su cultura y expectativas heredadas

La historia como no objetiva, los seres humanos concretos como socialmente culturales primero, no como socialmente productores

Ciertamente, esto significa que ninguna definición estructural de clase puede por si sola resolver el problema de la formación de clase y que "ningún modelo puede darnos lo que debería ser la 'verdadera' formación de clase para cierta 'etapa' del proceso"…. Con el fin de experimentar cosas en "formas de clase" las personas deben ser objetivamente distribuidas en situaciones de clase; pero este es el principio, no el fin, de la formación de clases

De hecho, se acusa a Thompson de voluntarismo y subjetivismo no porque descuide las determinaciones objetivas de clase, estructurales, sino al contrario, porque se niega a relegar el proceso de formación de clases que es su preocupación básica a una esfera de simple contingencia y subjetividad alejada de la esfera de la determinación material objetiva, como sus críticos parecen hacer
Thompson no procede de un dualismo teórico que opone la estructura a la historia e identifica la explicación "estructural" de la clase con el trazado de locaciones de clases objetivas y estáticas al tiempo que reserva el proceso de formación de clases para una forma aparentemente menor de explicación histórica y empírica.
Por el contrario, Thompson tomando seriamente los principios del materialismo histórico y su concepción de los procesos históricos estructurados materialmente trata el proceso de formación de clases como proceso histórico moldeado por la "lógica" de las determinaciones materiales

La negación de la clase, especialmente allí donde no hay claridad histórica para imponer su realidad ante nuestra atención, no se puede contestar simplemente recitando la definición "estructural" de la clase. Esto, en realidad, no es mejor que la reducción de la clase a una construcción teórica impuesta a la evidencia. Lo que se necesita es un modo de demostrar como la estructuración de la sociedad en "formas de clase" afecta efectivamente las relaciones sociales y los procesos históricos

Asi pues, la cuestión consiste en tener una concepción de la clase que nos invite a descubrir como las situaciones objetivas de la clase moldean realmente la realidad social, y no simplemente afirmar y reafirmar la proposición tautológica de que "clase = relación con los medios de producción". El concepto de clase como relación y proceso enfatiza que las relaciones objetivas con los medios de producción son significativas en la medida en que establecen antagonismos y generan conflictos y luchas; que estos conflictos y luchas moldean la experiencia social "en formas de clase", incluso cuando no se expresan en conciencia de clase y formaciones claramente visibles; y que a través del tiempo podemos discernir como estas relaciones imponen su lógica, su esquema, en los procesos sociales

Esto se aplica en particular a las formaciones sociales anteriores al advenimiento del capitalismo industrial, el cual, en la Inglaterra del siglo XIX produjo por primera vez en la historia formaciones de clase visibles sin ninguna ambigüedad, forzando a los observadores a tomar nota de la clase

Su propósito aquí no ha sido el de negar la existencia de la clase en ausencia de la conciencia de clase sino, por el contrario, responder a tales negativas mostrando como los determinantes de clase moldean los procesos sociales, como la gente actúa "en formas de clase", incluso antes y como precondición de las formaciones "maduras" de clase con sus instituciones y valores conscientemente definidos como clase. Asi, por ejemplo, la formula "lucha de clase sin clase", que Thompson propone tentativamente para describir la sociedad inglesa en el siglo xviii, pretende precisamente transmitir los efectos de las relaciones sociales estructuradas como clase sobre los agentes faltos de conciencia de clase y como precondición para las formaciones de clase conscientes

Pero el punto es que Thompson trabaja con una noción weberiana de clase social (“comunidad de clase”). “Lucha de clases sin clases”, implica concebir  que las clases sólo existen en tanto que formas maduras (comunidades de clase conscientes, organizadas, etc)

Alegar que se requiere una definición puramente estructural para rescatar la aplicabilidad universal de la "clase" es lo mismo que sugerir que en ausencia de la conciencia de clase las clases existen solo como "relaciones objetivas con los medios de producción", sin ninguna consecuencia práctica para la dinámica del proceso social. Asi pues, quizá no sea Thompson, sino sus críticos, quienes efectivamente reducen la clase a conciencia de clase.

La cuestión es que la posición objetiva si tiene consecuencias –siempre- en la dinámica social. Siempre tiene consecuencias prácticas; sin importar si existe una consciencia de clase o no. La gente actúa de forma clasista sin necesidad de la existencia de una consciencia de clase. Existe lo que se denomina instintito de clase. Quizás fuera interesante trabajar con distintas formas de consciencia que poseen las clases (pero no vincularlo con una dicotomía mecánica intereses objetivos/falsa consciencia)

Thompson, por el contrario, parece argumentar que "las relaciones objetivas de producción" siempre importan, se hallen o no expresadas en una conciencia de clase bien definida; si bien importan en formas diferentes en distintos contextos históricos y solo producen formaciones de clase como resultado de procesos históricos.

Si Thompson efectivamente distingue entre situaciones de clase y formaciones de clase, es quizá porque, a diferencia de aquellos que equiparan la clase con las relaciones de producción, el encuentra necesario distinguir entre las condiciones de la clase y la clase misma. Y si subraya esta distinción, es con el fin de enfocar la atención a los complejos y a menudo contradictorios procesos históricos mediante los cuales, en determinadas condiciones históricas, las primeras dan origen a las segundas.

De hecho, sugiere Anderson, el advenimiento del capitalismo industrial se convierte simplemente en un momento en un largo proceso básicamente "subjetivo", retrocediendo hasta la época Tudor, en donde la formación de la clase obrera inglesa aparece como un desarrollo gradual en una tradición constante de cultura popular. No existe, según Anderson, ningún tratamiento real del proceso histórico total en el que grupos heterogéneos de artesanos, pequeños propietarios, trabajadores agrícolas, trabajadores a domicilio y pobres ocasionales eran gradualmente agrupados, distribuidos y reducidos a la condición de mano de obra sometida al capital

Por lo tanto, Thompson no nos da ningún medio de probar su argumento de que "la clase obrera inglesa se hizo a si misma tanto como fue hecha", puesto que no nos proporciona ninguna medida de la relación proporcional entre "agente" y "necesidad". Lo que se necesitaría es por lo menos una "exploración conjunta de la agrupación y transformación objetiva de una fuerza de trabajo por la revolución industrial, y de la germinación subjetiva de una cultura de clase en respuesta a aquella

Thompson: su énfasis en la continuidad de las tradiciones populares a través de la "catastrófica" ruptura que significo la revolución industrial; y su insistencia en situar históricamente los momentos cruciales en la formación de la clase obrera inglesa de tal forma que el momento álgido viene en el periodo 1790-1832, esto es, antes de que la transformación real de la producción y la fuerza de trabajo por el capitalismo industrial estuviese muy avanzada y sin tomar en cuenta los tremendos cambios ocurridos en la clase trabajadora desde entonces
Concluir el proceso del "hacer" en 1832, cuando la transformación industrial estaba lejos de concluirse, puede parecer implicar que los desarrollos en la conciencia de clase, instituciones y valores subrayados por Thompson ocurrieron independientemente de las transformaciones "objetivas" en el modo de producción.

El (Thompson) considera su argumento no como una negación sino como una reafirmación de su opinión de que el periodo de la Revolución industrial representa un punto histórico importante, de hecho "catastrófico", señalado por el surgimiento de una clase suficientemente nueva para parecer "una nueva raza". En otras palabras, su objetivo no es afirmar la subjetiva continuidad de la cultura de la clase obrera contra las transformaciones objetivas radicales del desarrollo capitalista sino, al contrario, revelar y explicar los cambios dentro de las continuidades

Entre otras cosas, está respondiendo a una variedad de ortodoxias históricas e ideológicas recientes, que cuestionan la importancia de las dislocaciones e interrupciones traídas por el capitalismo industrial, o, en caso que admitan la existencia de conflictos dentro de las tendencias generalmente progresivas y mejora-doras de la "industrialización", las atribuyen a causas externas al sistema de producción

Un énfasis en la diversidad de la experiencia de la clase trabajadora, en las diferencias entre la experiencia "preindustrial" de trabajadores a domicilio o artesanos y la de los obreros industriales totalmente absorbidos en el nuevo orden industrial, puede ser particularmente útil a la ideología capitalista

¿Negación del proceso de acumulación primitiva como estructuralmente distinto?

Explicar por qué, aunque a juzgar por ciertos patrones estadísticos puede haber habido un ligero mejoramiento en los patrones materiales estándar en el periodo 1790-1840, esta ligera mejoría fue experimentada por los trabajadores como una "catástrofe", la cual enfrentaron creando nuevas formaciones de clase, "instituciones fuertemente basadas y autoconscientes: sindicatos, sociedades cooperativas, movimientos educativos y religiosos, organizaciones políticas, publicaciones"

Explicar el hecho de que esta formación de clase es ya visible cuando el nuevo sistema de producción aun esta sin desarrollarse; que gran número de los trabajadores que constituyen esta formación de clase, y de hecho inician sus instituciones características, aparentemente no pertenecen a una "raza nueva" producida por la industrialización, sino que siguen perteneciendo a formas ostensiblemente "preindustriales" de mano de obra a domicilio y artesanal; sería difícil sostener que la nueva clase fue simplemente creada por las nuevas formas de producción características del capitalismo industrial. Para explicar la incontestable presencia de formaciones de clase que unieron las formas de trabajo nuevas y tradicionales artesanos, trabajadores a domicilio, obreros fabriles se hace necesario identificar una experiencia unificadora

Aquí los críticos de Thompson pueden argumentar como lo sugiere la crítica de
Anderson que Thompson confía demasiado en las experiencias "subjetivas", en el sufrimiento y en la continuidad de la cultura popular para superar la diversidad objetiva de artesanos y obreros fabriles sin tomar en cuenta los procesos que en realidad, objetivamente, los unificaban en una sola clase… Thompson, aunque indudablemente interesado en la "calidad de vida", no define sus condiciones simplemente en términos subjetivos, sino en términos de las realidades objetivas de las relaciones capitalistas de producción y su expresión en la organización de la vida. Asi, la única y más importante condición objetiva experimentada en común por varios tipos de trabajadores durante el periodo en cuestión fue la intensificación de la explotación; y Thompson dedica la parte segunda y central de La formación histórica de la clase obrera, precedida por un capítulo titulado "Explotación", a una descripción de sus efectos
Distribución y organización del trabajo (así como del ocio), muy especialmente sus consecuencias para la disciplina laboral y la intensidad de trabajo, por ejemplo en la extensión del horario laboral, la creciente especialización, el quebrantamiento de la economía familiar en formas legales y políticas, y como la intensificación de la explotación era agravada por la represión política contrarrevolucionaria.
Estos son factores que ciertamente, desde un punto de vista marxista, no pueden ser desdeñados como "subjetivos"; y Thompson los contrasta con los "hechos desnudos" del argumento "empirista", no como subjetividad contra objetividad, sino como determinaciones reales objetivas que subyacen a los "hechos"

Las determinaciones objetivas subyacentes que afectaron a los acontecimientos de 1790-1832 fueron, pues, resultado de los modos capitalistas de expropiación

Tener en cuenta esta cuestión para la reflexión sobre el proceso de acumulación primitiva

Estos factores afectaban tanto a las formas de trabajo "tradicional" como a las nuevas; y su "experiencia" común, con las luchas que llevaba consigo en un periodo de transicion que produjo un momento de particular transparencia en las relaciones de explotación, una claridad intensificada por la represión política subyace al proceso de formación de clase.

Tener en cuenta para la reflexión acerca del proceso de acumulación primitiva. Retener la idea de la transición como un momento de transparencia en las relaciones de explotación

La importancia particular y la sutileza del argumento de Thompson consisten precisamente en su demostración de que la aparente continuidad de las formas "preindustriales" puede ser engañosa. Argumenta que la producción domestica y artesanal fueron ellas mismas transformadas incluso cuando no fueron desplazadas por el mismo proceso objetivo y el mismo modo de explotación que crearon el sistema fabril. De hecho, a menudo fue en las industrias que empleaban trabajadores a domicilio donde la nueva relación de explotación resulto más transparente
¿Cómo puede afirmar esta cuestión Meiksins Wood cuando su alumno Comninel solo considera que el capitalismo existe cuando el plusvalor relativo, la subsunción real y la gran industria están vigentes? ¿Cómo puede hacerlo cuando el mismo Post trabaja con una idea semejante para analizar el decurso yanqui? Otra cuestión interesante es que el marxismo político se apoya en Brenner, para quien, paradójicamente, el capitalismo existe antes de la subsunción real (verificar) y antes de la gran industria (pero al parecer no antes que plusvalor relativo

Pero el numero de los empleados en industrias de trabajo a domicilio se multiplico enormemente entre 1780-1830 Eran los molinos que hilaban la fibra y las fundiciones que hacían las barras de fierro las que requerían emplear trabajadores… eran componentes complementarios de un único proceso [... ] Además de esto, la degradación de los trabajadores a domicilio era muy raramente tan simple como la frase "desplazados por un proceso de innovaciones mecánicas" lo sugiere; era llevada a cabo por métodos de explotación similares a los de los trabajos considerados más indignos y a menudo precedía a la competencia de las maquinas [...] En realidad, podemos decir que el trabajo a domicilio en gran escala era tan intrínseco a esta revolución como la producción fabril y el vapor

En efecto, Thompson socava los fundamentos ideológicos de sus adversarios simplemente desplazando el foco del análisis de la "industrialización" al capitalismo… En otro lugar, Thompson cuestiona explícitamente el "sospechoso" concepto de "industrialismo", que mistifica las realidades sociales del capitalismo industrial tratándolas como si pertenecieran a algún proceso inevitable, "supuestamente neutral, tecnológicamente determinado, conocido como 'industrialización

Thompson puede explicar la presencia histórica de las formaciones de clase obrera en las fases más tempranas de la industrialización, basándose en que las relaciones de producción y explotación esencialmente capitalistas estaban ya instaladas (y de hecho eran las precondiciones para la industrialización misma)

La "sujeción formal" representa el establecimiento de la relación capitalista entre apropiador y productor y la precondición para, y de hecho la fuerza motivadora de, la subsiguiente transformación "real" de la producción, a menudo llamada "industrialización". Actúa como una fuerza determinante sobre diversos tipos de trabajadores, y como experiencia unificadora, incluso antes de que el proceso de "sujeción real" los incorpore a todos ellos y los "agrupe" en factorías.

Retener como Meiksins Wood establece quizás como la subsunción formal contiene la tendencia endógena a generar la subsunción real. Retener como la autora establece de manera fuerte que la subsunción formal es ya capitalismo y no solamente una transición o un híbrido. Retener como Meiksins Wood iguala subsunción real con industrialización

De hecho, la conexión entre relaciones de producción y formación de clase probablemente no puedan nunca corregirse de otra manera, puesto que las personas nunca son agrupadas directa y realmente en formaciones de clase en el proceso de producción. Incluso cuando el "agrupamiento y transformación" de la fuerza laboral ha concluido, las personas son agrupadas todo lo mas en unidades de producción, factorías, etcétera. Su agrupación en formaciones de clase que trascienden tales unidades individuales es un proceso de tipo diferente, que depende de su conciencia de, y propensión a actuar sobre, una experiencia común e intereses comunes.

El punto es que Meiksins Wood considera que las formaciones de clase son construidas casi autónomamente por la clase misma. Las formaciones de clase, aquí sostenemos, derivan de procesos objetivos llevados a cabos por la clase capitalista: es ésta clase la que crea pueblos obreros, ciudades dormitorios, etc. Si bien existe una dialéctica reflejada en la lucha de clases, hay que tener en cuenta que las instituciones obreras están fuertemente determinadas por sus condiciones materiales (tradiciones de sus miembros que por origen fueron parte de otras clases parte de otros modos de producción, recursos, tradiciones, etc). En este sentido, la cultura de clase obrera y sus formas de vida (la formación de clase) está fuertemente determinada por la dinámica de acumulación del capital. La autonomía de la clase obrera sólo entra de manera subordinada. Además, es el mismo proceso de trabajo capitalista el que, creando un EIR y estableciendo la recurrente rotación de la mano de obra, genera una formación de clase determinada (homogeneización clase obrera) –ver la cita de Marx que consigna Livingstone-

Quizá Thompson está siendo criticado por concentrarse en la sujeción formal a expensas de la real. Ciertamente hay debilidades en sus argumentos surgidas de su enfoque en la fuerza determinante y unificadora de la explotación capitalista y sus efectos en los trabajadores "preindustriales", y su relativo olvido de la especificidad de la "industrialización" y la producción maquinista, la posterior "catástrofe" ocasionada por la consumación de la "sujeción real".

Perry Anderson, por ejemplo, se refiere a los profundos cambios en la organización industrial y política y en la conciencia de clase de los trabajadores después de la década de 1840, cuando la transformación se hallaba más o menos consumada; cambios que, según sugiere, el argumento de Thompson no puede explicar…. 47. Anderson se refiere aquí a la discusión de Gareth Stedman Jones sobre la "reformación" de la clase trabajadora inglesa en la parte final del siglo XIX, en "Working Class Culture and Working-Class Politics in London, 1870-1890: Notes on the Remaking of a "Working Class"

Existen otras razones teóricas y políticas más generales para negar que la formación de la clase trabajadora inglesa fuese la "generación espontanea del sistema fabril". El principio teórico y metodológico básico de todo el proyecto histórico de Thompson es que las determinaciones objetivas la transformación de las relaciones de producción y de las condiciones de trabajo nunca se imponen sobre "alguna materia prima humana indefinible e indiferenciada" sino sobre seres históricos, portadores de legados históricos, tradiciones y valores.  Esto significa, entre otras cosas, que necesariamente hay continuidades que atraviesan todas las transformaciones históricas, incluso las más radicales, y de hecho que las transformaciones radicales pueden ser reveladas y sustanciadas precisamente .solo? rastreándolas en las continuidades

Es un buen argumento. Pensar cómo los modos de producción pueden ser acumulativos (si se suceden cronológicamente). O, si los modos transicionales (¿?) puede ser acumulativos. Si la subsunción formal se autorrepite a lo largo de la historia del mpc

Para su materialismo histórico es esencial reconocer que "objetivo" y "subjetivo" no son entidades separadas dualistamente (que se prestan fácilmente a la medición de "necesidad" y "agente"), relacionadas una con otra solo externa y mecánicamente, "una de ellas secuencial respecto de la otra", como estimulo objetivo y respuesta subjetiva. Es necesario incorporar de alguna manera en el análisis social el papel de los seres históricos conscientes y activos, quienes son "sujetos" y "objetos" a un mismo tiempo, simultáneamente agentes y fuerzas materiales en los procesos objetivos

Esto quiere decir que Thompson no debe localizar la esencia de la clase simplemente en "posiciones estructurales" sino en relaciones: las relaciones de explotación, conflicto y lucha que proporcionan el impulso a los procesos de formación de clases
Claramente, su preferencia por tratar a la clase como relación y proceso mas que, por ejemplo, como una estructura que entra en relaciones y sufre procesos exige un examen más profundo

(La cuestión es que las posiciones estructurales son en sí mismas relacionales: no son más que la expresión de las relaciones sociales de producción, las cuales existen en tanto que proceso de producción dinámico –revolucionarización de los métodos de producción, reproducción ampliada)

"La clase como relación" verdaderamente implica dos relaciones: la existente entre las clases y la existente entre los miembros de una misma clase

Reflexión y discusión. ¿Puede establecerse una jerarquía de determinación? Creemos que es posible así sea. La relación de explotación entre las clases, en tanto determina la dinámica del proceso de producción y así el movimiento y la acumulación propia de un modo de producción, determina la existencia de la otra relación. Relación de explotación siempre existe de manera similar y con igual fuerza (teórica). Relación entre los mismos miembros de una clase no es necesaria como vigencia empírica (los periodos de atomización de la clase obrera son periodos con relaciones intraclase muy débiles)

Incluso el criterio de relación con los medios de producción no es suficiente para marcar tales fronteras y fácilmente puede ser asimilado a la teoría de la estratificación convencional. Es posible, por ejemplo, tratar las "relaciones con los medios de producción" como meros diferenciales de ingreso, situando su importancia no en las relaciones sociales explotadoras y antagónicas que conllevan sino en las diferentes "oportunidades de mercado" que confieren. Las diferencias entre las clases se vuelven así indeterminadas e inconsecuentes. Si las clases entran en cualquier relación en absoluto, es la relación indirecta e impersonal de la competencia individual en el mercado, en donde no hay brechas cualitativas claras o antagonismos sino solo un continuum cuantitativo de relativa ventaja y desventaja en la competencia por bienes y servicios

(Esta es una buena manera de criticar a Weber y a los marxistas que a veces se muestran weberianos. Lo importante es establecer que las relaciones con los medios de producción no son graduales, sino radicales (de fundamento); esto es, poseedor-no poseedor; propietario/no propietario: no existen situaciones intermedias

Es explícitamente contra la clase como una "categoria de estratificación" que Thompson dirige gran parte de su argumentación acerca de la clase como una relación, y precisamente basándose en que las teorías de la estratificación tienden a volver invisible a la clase.

Si bien la identificación de antagonismos en la relación entre clases es una condición necesaria para una definición de la clase, no es suficiente. Esto nos conduce a la clase como relación interna, una relación entre miembros de una clase

La proposición de que las relaciones productivas son el fundamento de las relaciones de clase es indudablemente la base de cualquier teoría materialista de la clase; pero por si sola no hace avanzar mucho la cuestión…. definir precisamente la naturaleza de la conexión entre la clase y su fundamento en la producción

Continuar reflexión. Retener la última frase: definir precisamente la naturaleza de la conexión entre la clase y su fundamento en la producción

Sin embargo, las relaciones de clase no son reductibles a relaciones productivas

Mas fundamentalmente, incluso si el apropiador individual debe su poder de explotación al poder de clase que lo respalda, no son las clases, las que producen y apropian. Para decirlo muy sencillamente: las personas agrupadas en una clase no están todas ellas directamente vinculadas por el proceso de producción mismo o por el proceso de apropiación.

Ver cómo la autora confunde lo que Cliff separa (relaciones de producción y formas de apropiación)

Los trabajadores de una fábrica, agrupados por el capitalista en una división cooperativa del trabajo, están directamente vinculados al proceso de producción. Cada uno de los trabajadores esta también en una especie de relación directa con el capitalista particular igual como el campesino está directamente relacionado con el latifundista que se apropia de su renta. Una relación directa de algún tipo puede también decirse que existe, por ejemplo, entre los campesinos que trabajan independientemente unos de otros pero que comparten al mismo terrateniente, aun cuando no se unan deliberadamente en contra suya. La relación entre miembros de una dase, o entre estos miembros y otras clases es, sin embargo, de una especie diferente. Ni el proceso de producción mismo ni el proceso de extracción de plusvalía pueden realmente agruparlos. La "clase" no se refiere simplemente a los trabajadores agrupados en una unidad de producción u opuestos a un explotador común en una unidad de apropiación. La clase implica una conexión que se extiende mas allá del proceso de producción inmediato y del nexo inmediato de extracción, una conexión que se proyecta a través de las unidades de producción y apropiación particulares. Las conexiones y oposiciones contenidas en el proceso de producción son la base de la clase; pero la relación entre personas que ocupan posiciones similares en las relaciones de producción no la da directamente el proceso de producción y apropiación

El punto es que Meiksins Wood considera que las formaciones de clase son construidas casi autónomamente por la clase misma. Las formaciones de clase, aquí sostenemos, derivan de procesos objetivos llevados a cabos por la clase capitalista: es ésta clase la que crea pueblos obreros, ciudades dormitorios, etc. Si bien existe una dialéctica reflejada en la lucha de clases, hay que tener en cuenta que las instituciones obreras están fuertemente determinadas por sus condiciones materiales (tradiciones de sus miembros que por origen fueron parte de otras clases parte de otros modos de producción, recursos, tradiciones, etc). En este sentido, la cultura de lcase obrera y sus formas de vida (la formación de clase) está fuertemente determinada por la dinámica de acumulación del capital. La autonomía de la clase obrera sólo entra de manera subordinada. Además, es el mismo proceso de trabajo capitalista el que, creando un EIR y estableciendo la recurrente rotación de la mano de obra, genera una formación de clase determinada (homogeneización clase obrera) –ver la cita de Marx que consigna Livingstone
Reflexión y discusión. ¿Puede establecerse una jerarquía de determinación? Creemos que es posible así sea. La relación de explotación entre las clases, en tanto determina la dinámica del proceso de producción y así el movimiento y la acumulación propia de un modo de producción, determina la existencia de la otra relación. Relación de explotación siempre existe de manera similar y con igual fuerza (teórica). Relación entre los mismos miembros de una clase no es necesaria como vigencia empírica (los periodos de atomización de la clase obrera son periodos con relaciones intraclase muy débiles)

Los lazos que vinculan a los miembros de una clase no se definen con la simple afirmación de que la clase es determinada estructuralmente por las relaciones de producción. Todavía falta por explicar en qué sentido y a través de cuales mediaciones las relaciones de producción establecen contactos entre personas que, aunque ocupen posiciones similares en las relaciones de producción, no están efectivamente agrupadas en el proceso de producción y apropiación. En La formación histórica de la clase obrera, como ya vimos, Thompson estudio precisamente esta cuestión. Allí busco explicar la existencia de relaciones de clase entre trabajadores, no directamente agrupados en el proceso de producción e incluso ocupados en formas de producción ampliamente divergentes.

(Retener la cuestión de las mediaciones. En este punto nosotros señalamos la descalificación/homogeneización, la alta rotación de la mano de obra, la creación por el capital de barrios obreros, la existencia del EIR)

Si bien las personas pueden participar directamente en la producción y la apropiación las combinaciones, divisiones y conflictos generados por estos procesos la dase no se presenta a ellos en forma tan inmediata. Puesto que las personas no están nunca realmente "agrupadas" en clases, la presión determinante ejercida por un modo de producción en la formación de las clases no puede ser fácilmente expresada sin hacer referencia a algo así como una experiencia común

(Nuestro argumento anterior acerca de las mediaciones tiene que intentar incorporar incluso la fragmentación de la clase obrera en una misma unidad productiva. Otra cosa, ¿no cae nuestro argumento en el olvido de la problemática de las capacidades de clase que plantea Wright?)

Una vez que el medio o "experiencia" se introduce en la ecuación entre relaciones de producción y clase, también se reproducen las particularidades históricas y culturales de este medio

Thompson ha sido acusado de idealismo debido a su énfasis en la "experiencia", como si esta nocion hubiera escapado a sus amarras materiales. Su utilización de este concepto, sin embargo, ciertamente no pretende destruir la conexión entre "ser social" y conciencia social o siquiera negar la primacía que el materialismo histórico concede al ser social en su relación con la conciencia su empleo primordial del término es como "un necesario término medio entre el ser social y la conciencia social", el medio en el que el ser social determina la conciencia: "es por medio de la experiencia como el modo de producción ejerce una presión determinante sobre otras actividades".41 En este sentido, la experiencia es precisamente "la experiencia de la determinacion".42 En efecto, en la medida en que el concepto de Marx del ser social mismo se refiere claramente no solo al modo de producción como una "estructura objetiva" impersonal, sino al modo como las personas lo viven (apenas si podemos evitar el decir que lo experimentan), la "experiencia" de Thompson equivale sustancialmente al "ser social"

El concepto de "experiencia", por lo tanto, significa precisamente que las "estructuras objetivas" hacen algo a las vidas de las personas, y que por eso es que, por ejemplo tenemos clases y no solo relaciones de producción… La carga del mensaje teórico contenido en el concepto de "experiencia" significa, entre otras cosas, que la operación de determinadas presiones es una cuestión histórica y, por tanto, en lo inmediato, una cuestión empírica. Por consiguiente, no puede haber ruptura entre lo teórico y lo empírico, y Thompson el historiador de inmediato hace suya la tarea presentada por Thompson el teórico.

Ni Marx, ni Thompson, ni nadie ha diseñado un vocabulario teórico "riguroso" para expresar el efecto de las condiciones materiales sobre seres activos y conscientes seres cuya actividad consciente es ella misma una fuerza material o para abarcar el hecho de que estos efectos asumen una infinita variedad de formas empíricas históricamente especificas

Tampoco basta con conceder simplemente la existencia de estas complejidades en algún otro orden de realidad en la esfera de la historia como diferente de la esfera de las "estructuras objetivas"que pertenece a un nivel de discurso diferente, el "empírico" en oposición al "teórico". De alguna manera han de ser reconocidas por el marco teórico mismo y ser abarcadas en la misma nocion de "estructura"; como, por ejemplo, sucede en la nocion de Thompson del "proceso estructurado".

La autora no puede concebir las relaciones de producción como dinámicas. ¿Se debe esto al inmediatismo de la fábrica aislada? ¿Pueden concebirse las relaciones de producción en la fábrica aislada, en el punto inmediato de apropiación? ¿No supone esto la eliminación de la dinámica y la abstracción vacía? ¿Qué implicancias tiene esto para las relaciones sociales de producción? ¿Puede concebirse éstas, aún analíticamente, fuera de la competencia de capitales y la circulación? ¿Cómo se entiende la relación de determinación por las rsp? ¿Puede salvarse la misma?

La nocion de clase como un "proceso estructurado", por el contrario, reconoce que si bien la base estructural de la formación de clase debe buscarse en las relaciones de producción antagónicas, las formas particulares en que las presiones estructurales ejercidas por estas relaciones operan realmente en la formación de las clases sigue siendo una cuestión abierta que deberá ser resuelta empíricamente mediante el análisis histórico y sociológico. Semejante concepción de la clase también reconoce que ahí es donde residen las cuestiones más importantes y problemáticas acerca de la clase, y que la utilidad de cualquier análisis de la clase reside en su habilidad para explicar el proceso de formación de clases, fisto significa que cualquier definición de clase debe favorecer, no excluir, la investigación del proceso

no toma en cuenta la diferencia entre, por una parte, la conciencia de clase esto es, el conocimiento activo de la identidad de clase y, por otra parte, las formas de conciencia que son moldeadas en diversas formas por las "presiones determinantes" de situaciones objetivas de clase aunque sin hallar expresión en una identidad de clase autoconsciente y activa. Thompson se interesa especialmente por los procesos históricos que tienen lugar entre ambas.

Esto ya lo señalamos

La concepción que tiene Thompson de la clase como "relación" y "proceso" va dirigida precisamente contra definiciones que, en el mejor de los casos, implican que existe un punto en la formación de las clases donde es posible interrumpir el proceso y decir "aquí hay una clase, y no antes", o en el peor, y quizá mas comúnmente, tratan de definir las clases totalmente fuera del seno del tiempo y del proceso histórico

Pero esto tampoco resuelve la cuestión. La definición y el análisis son necesarios, sino caemos en un procesualismo barato. Pensar en las alternativas que la autora presenta. Por otro lado, la pregunta esencial es si los cortes o definiciones se derivan teórica o empíricamente…pensar. La autora respondería: la teoría es historia y la historia es teoría. Un resultado histórico no tiene demasiada validez sino tiene su grado de generalidad más allá de la contingencia específica

La clase como "estructura" o "identidad" conceptualiza hasta evaporarlo el hecho mismo que define el papel de la clase como fuerza conductora del movimiento histórico: el hecho de que la clase, al comienzo de un modo de producción histórico, no es lo que es al final

Reflexión

La identidad de un modo de producción se cree comúnmente que reside en la persistencia de sus relaciones de producción: en tanto que la forma en que "el trabajo excedente se extrae del productor directo" sigue siendo esencialmente la misma, tenemos derecho a referirnos a un modo de producción como "feudal", "capitalista", etcétera. Pero las relaciones de clase son por principio movimiento dentro del modo de producción. La historia de un modo de producción es la historia de la evolución de las relaciones de clase y, en particular, de sus cambiantes relaciones respecto de las relaciones de producción

Discutir. El movimiento de las relaciones de clase es el movimiento de un modo de producción. La historia de un modo de producción es la transformación de las rsp sin que cambie su estructura esencial, no la historia de unas cambiantes clases con respecto a unas rsp inmutables. Toda esta cuestión está relacionada con la concepción estática de modo de producción que tiene la autora. También trae a colación la cuestión de que si se define al modo de producción (y a las clases) por la relación de apropiación directa (pasaje Grundrisse) es muy probable concebir a éste de forma estática -¿es inherente a esta forma de concebir las clases y el modo de producción una percepción estática de éste, o es posible reformularla para que incluya la dinámica?

Las clases se desarrollan dentro de un modo de producción en el proceso de fusión en torno a las relaciones de producción y a medida que cambian la composición, cohesión, conciencia y organización de las formaciones de clase resultantes… Explicar el movimiento histórico, por lo tanto, significa precisamente negar que la relación entre la clase y las relaciones de producción es algo fijo

Discusión. No es que esta relación sea algo fijo, es que lo fundamental son los cambios en las rsp, los cuales dan pie y desarrollan cierto tipo de dinámica clasista

Asi como el énfasis de Thompson en el proceso de formación de la clase lo obliga a rechazar la simple ecuación "relaciones de producción = clase", así, puede afirmarse, debe disociarse de su contraria: la definición "unitaria" de las relaciones de producción como abarcadoras de la totalidad de las relaciones de clase. Este enfoque "unitario" (que ejemplifica Simon Qarke en su "Socialist Humanism and the Critique oi Economism", History Workshop Journal 8, otono de 1979, pp. 138-56, especialmente p. 144) se asocia en ocasiones con Thompson. Es correcto decir que este enfoque comparte la preocupación de Thompson por eliminar la artificial fragmentación de la experiencia de clase en esferas económicas, políticas y culturales separadas "regionalmente". No obstante, muchos defensores de Thompson pueden haberse excedido en su celo por restablecer la unidad de la experiencia social, si en ese proceso (como sus adversarios, aunque desde la dirección opuesta) han confundido las relaciones de producción con la clase, des conceptualizando en realidad el proceso de formación de la clase y las cambiantes relaciones de la clase con las relaciones de producción.

Reflexión

Las dificultades encontradas por las concepciones de la clase como identidad cuando tratan de explicar el movimiento histórico y el papel de la clase como fuerza histórica se manejan a menudo, como sugiere Thompson, atribuyendo volición personal a la clase como "Ello". La otra cara de esa moneda es la tendencia a atribuir fallos a algún tipo de
defecto personal en el "Ello", como "falsa conciencia"…. Lo que se presenta como una alternativa objetivista a Thompson resulta ser un subjetivismo y voluntarismo mas extremo e idealista, que simplemente transfiere la volición del albedrio humano… un Sujeto mas exaltado, la Clase, una cosa con una identidad estática, cuya voluntad esta básicamente libre de determinaciones históricas especificas.

Argumentos estructuralistas. Los "althusserianos", por ejemplo, pretenden expulsar la subjetividad totalmente de la teoría social y niegan el albedrio incluso a la clase-como-Ello; pero en cierto sentido, simplemente crean un Sujeto todavía mas imperioso, la Estructura misma, cuya voluntad es determinada tan solo por las contradicciones en su propia arbitraria personalidad.

Nos parece que la autora malcomprende a Althusser: identidad, personalidad y voluntad no tienen cabida en su propuesta. La estructura no es un sujeto

La distinción entre ""clase en si" y "clase para sí", sin embargo, no es simplemente una distinción analítica entre estructura objetiva de clase y conciencia de clase subjetiva. Se refiere a dos etapas diferentes en el proceso de la formación de la clase y, en cierto sentido, a dos diferentes modos históricos de relación entre estructura y conciencia. Si la "clase en sí misma" y la "clase para si" representan dos modos o etapas de la formación de la clase

igual de fácilmente podría ser acusado de conceder excesiva importancia a las condiciones objetivas y de alegar que observa la operación de las contradicciones de clase incluso en casos en que los actores históricos están muy lejos de percibirse a si mismos como pertenecientes a clases

La cuestión, pues, es aclarar si Thompson cruza la línea entre estos dos modos de clase demasiado pronto, si es demasiado rápido para percibir, en cualquier forma de conciencia tocada por circunstancias vitales objetivamente determinadas por la clase, la conciencia de clase que sugiere una disposición a actuar intencionalmente como clase

Aquí hay un peligro indudable. El romanticismo acerca de las costumbres y tradiciones del "pueblo" y acerca de la premisa radical contenida en la simple diferencia y carácter aparte de la cultura popular no es la más solida base para edificar un movimiento socialista o juzgar y superar la propia resistencia del "pueblo" a la política socialista. Pero Thompson desde luego no se hace ilusiones acerca de esto, independientemente de lo que puedan pensar sus sucesores en "historia del pueblo".

La forma como el proyecto histórico de Thompson confluye con su compromiso político' se sugiere en el prefacio a The Making of the English Working Class, cit. Aquí, por ejemplo, opone su propio trabajo a las "ortodoxias prevalecientes" de las escuelas de historia, citando en particular la "ortodoxia fabiana, en la que a la gran mayoría de los trabajadores se los ve como victimas pasivas del laissez faire, con la excepción de un punado de organizadores con visión (especialmente Francis Place)" (p. 12). Vale la pena señalar que este principio de la historiografía fabiana es reproducido en el programa político fabiana, con su visión de la clase trabajadora como víctima pasiva que requiere la imposición del socialismo desde arriba, no mediante la lucha de clases sino a través de reformas parciales e ingeniería social a cargo de una iluminada minoría de intelectuales y miembros filantrópicos de la clase dirigente

Todo lo que se necesita, como argumenta Thompson, es concebir la clase como una categoria estática, y preocuparse menos por el proceso histórico de la formación de clase que por la ubicación deductiva de las locaciones estructurales de clase o por la construcción teórica de una identidad) de clase ideal. Estos son los tipos de formulación que se dejan llevar con excesiva facilidad a pasar por alto las formas de conciencia de clase realmente históricas y por lo tanto imperfectas por juzgarlas "falsas" y por lo tanto necesitadas de sustitutos

Gran parte de sus trabajos se han dirigido, implícita o explícitamente, contra la opinión de que la hegemonía es unilateral y completa, imponiendo "una dominación global sobre los dominados o sobre todos aquellos que no son intelectuales llegando hasta el mismo umbral de su experiencia, e implantando en sus mentes desde el nacimiento categorías de subordinación de las que son incapaces de despojarse y que su experiencia es incapaz de corregir… Tal definición de la hegemonía se ajusta bien con elaboraciones teóricas de la clase según las cuales nada existe entre la objetiva constitución de clases por modos de producción, por una parte, y una conciencia de clase revolucionaria ideal, por la otra, excepto un vasto espectro empirico-historico (y por consiguiente impuro y teóricamente indigerible) de "falsa" conciencia.

Para Thompson, por el contrario, hegemonía no es sinónimo de dominación de una clase y sumisión de la otra. Mas bien, la hegemonía encarna la lucha de clase y lleva la marca de las clases subordinadas, su auto actividad y su resistencia se propone permitir el reconocimiento de formas de conciencia popular "imperfectas" o "parciales" como expresiones autenticas de la clase y la lucha de clase, validas en sus circunstancias históricas aun cuando sean "erróneas" desde el punto de vista del desarrollo posterior.
Una cosa es confundir el simple carácter aparte de la cultura popular con la oposición radical, pronta a ser enganchada inmediatamente para la lucha por el socialismo; y otra muy diferente es delinear simplemente el espacio donde el mandato cultural de la clase dominante no rige, e identificar la conciencia "popular" por mas resistente que esta sea a la formación de una "verdadera" conciencia de clase como el material a partir del cual puede y debe hacerse, sin embargo una conciencia de clase completa. Negar la autenticidad de la conciencia de clase "parcial", tratarla como falsa en vez de como una "opción bajo presión" históricamente inteligible, tiene importantes consecuencias estratégicas.

Esta frase la emplea Raymond Williams en contra de la tendencia a denunciar o liquidar por escrito al pueblo como irremediablemente vulgar y corrupto cuando demuestra ser inadecuadamente revolucionario y estar demasiado dispuesto a sucumbir al capitalismo "consumista". Propone por el contrario la necesidad de entender estas respuestas como "opciones" de la gente real bajo las presiones de condiciones y contradicciones históricas reales. Entonces se vuelve posible percibir los recursos todavía disponibles en la clase trabajadora y edificar sobre ellos.

“Atenerse a los recursos existentes; aprender y quizá ensenar nuevos recursos; vivir las contradicciones y las opciones bajo presión, de modo que en vez de denunciarlas o escribir acerca de ellas había una oportunidad de entenderlas y empujarlas en otra dirección: si estas cosas eran populismo, entonces qué bueno que la izquierda británica, incluyendo a casi todos los marxistas, se atuvieron a él” (Raymond Williams)

Por supuesto, también aquí existen peligros. Atenerse a los recursos existentes" puede convertirse en una excusa para no ver mas allá de ellos; reconocer las "profundas raíces sociológicas" del "reformismo" como realidad política que debe enfrentarse puede llevar a aceptarlo como un límite en el horizonte de lucha. Una cosa es reconocer la autenticidad de las "opciones bajo presión" de la clase trabajadora y ser precavido con la nocion de falsa conciencia como una invitación a "liquidarla por escrito". Otra cosa muy diferente es pasar por alto los fracasos y limitaciones en muchas formas de organización e ideología de la clase trabajadora.

Por supuesto, seria útil que el mismo Thompson abordara esta cuestión y respondiera a quienes alegan que ya ha concedido demasiado a los limites de los "recursos existentes" y al "reformismo", o quizá que la categoria "pueblo" ha remplazado totalmente a la clase en su visión del cambio social y la acción política, con todas las consecuencias estratégicas que esto implica. Un argumento' particularmente poderoso ha sido presentado por Perry Anderson acerca de las limitaciones de la lucha de Thompson por la preservación de las libertades civiles. (Anderson, Arguments, cit., especialmente pp. 201-5). Y una critica muy responsable al enfoque de Thompson de la campaña por el desarme nuclear se halla contenida en Raymond Williams: "The Politics of Nuclear Disarmament", New Left Review, n. 124, noviembre diciembre de 1980, pp. 25-42. Ninguno de estos críticos cuestiona la vital necesidad de esas campanas, el papel tremendamente importante de Thompson en las mismas, o la profundidad de su compromiso con el socialismo; pero ambos, en diversas formas, piden una comprensión más específicamente socialista de los problemas y un programa de lucha más específicamente socialista

1.      Ellen Meiksins Wood (“La clase como proceso y relación”)

“En realidad sólo existen dos formas de pensar teóricamente la clase: ya sea como una ubicación estructural o como una relación social…una forma de estratificación, un estrato dentro de una estructura jerárquica, diferenciada según criterios económicos como el ingreso, las oportunidades de mercado o la ocupación. En contraste con este modelo geológico está la concepción sociohistórica de la clase como una relación entre apropiadores y productores, determinada por la forma específica en que “el plustrabajo se extrae de los productores directos”, para usar la frase de Marx”

“Si la segunda de estas concepciones es específicamente marxista, la primera cubre un amplio espectro de la sociología clásica, hasta e incluyendo algunas variedades de marxismo. Así que, por ejemplo, la clase definida como “una relación con los medios de producción” puede adoptar una forma no muy diferente de la diferenciación de los ingresos en la teoría de la estratificación convencional”

“En cambio, para el marxismo clásico el punto focal está en la relación social misma, la dinámica de la apropiación entre apropiadores y productores, las contradicciones y los conflictos que responden por los procesos sociales e históricos; y la desigualdad, como una mera medida comparativa, no tiene ningún valor teórico”

“Esta concepción de clase claramente marxista ha sido objeto de muy poco estudio por parte del propio Marx o de teóricos posteriores que han trabajado en la tradición materialista histórica. La excepción más notable ha sido E.P. Thompson pero, si bien él ejemplificó deliberadamente este concepto en su trabajo histórico, en realidad nunca detalló, en esos términos una teoría sistemática de clase”

“Donde los críticos de Thompson ven estructura en contraposición a procesos, o estructuras que experimentan procesos, Thompson ve procesos estructurados. Esta distinción refleja una diferencia epistemológica”

“…la visión del conocimiento teórico –el conocimiento de las estructuras- es una cuestión de representación conceptual estática, mientras que el movimiento y el flujo (junto con la historia) pertenecen a una esfera empírica diferente del conocimiento y, por el otro, una visión del conocimiento que no contrapone la estructura con la historia, en la que la teoría da cabida a categoría históricas, conceptos apropiados para la investigación de procesos”

Y esto es precisamente lo que el marco categorial de Wood no permite

“No es insignificante o teóricamente trivial distinguir entre la constitución de clases por modos de producción y el proceso de formación de clases. Tampoco es insignificante sugerir que, por más cabalmente que logremos situar a las personas en una gráfica de ubicación de clases, el problema de la formación de clases perdurará y puede ofrecer respuestas más importantes desde el punto de vista teórico y político. El aspecto crucial es que la carga principal de una teoría marxista de clase debe recaer menos en la identificación de la ubicación de las clases que en los procesos que explican la formación de la misma”

Ha enfrentado esas negativas insistiendo en la noción de clase como una relación y un proceso, que puede ser observado al paso del tiempo como un patrón en las relaciones, instituciones y valores sociales. La clase, en otras palabras, es un fenómeno sólo visible en forma de proceso”

2.      Repensar la estructura y la superestructura (Ellen Meiksins Wood)

“La metáfora estructura/superestructura siempre ha sido más problemática que útil. Aunque el propio Marx la utilizó en raras ocasiones y sólo en contextos por demás aforísticos y alusivos, se le ha adjuntado un peso teórico muy superior a sus limitadas posibilidades. En cierta media los problemas inherente a su empleo como una especie de abreviatura se vieron agravados por la tendencia de Engels a emplear un lenguaje que sugería la compartimentación de esfera cerradas o “niveles” –de índole económica, política e ideológica- , cuyas relaciones entre sí eran externas. Pero los verdaderos problemas empezaron con el establecimiento de ortodoxias estalinistas que elevaron –o redujeron- la metáfora al primer principio del dogma marxista-leninista”

“…Althusser y sus herederos encontraron una solución ingeniosa. Redefinieron las relaciones entre estructura y superestructura de tal forma que la impredecibilidad de la acción humana podía ser rigurosamente excluida de la ciencia de la sociedad, insistiendo en determinaciones completamente estructurales, y al mismo tiempo permitiendo la especificidad impredecible de la realidad histórica. Lograron esto con cierto número de argucias conceptuales, porque si bien prevalecía un determinismo rígido en el reino de la estructura social, resultó que este reino pertenecía, para todo fin práctico, a la esfera de la teoría pura, mientras que el mundo real y empírico –aunque de poco interés para la mayoría de los teóricos althusserianos-, siguió siendo (pese a todas las denuncias explícitas de contingencia) efectivamente contingente e irreductiblemente particular”

“La capital distinción althusseriana entre modo de producción y formación social ilustra este aspecto. El modo de producción determinado estructuralmente no existe desde el punto de vista empírico, mientras que la formación social que en realidad existe es particular, “coyuntural” y capaz de combinar en un número infinito de formas indeterminadas los diversos modos de producción e incluso varios niveles estructurales “relativamente (¿absolutamente?) autónomos”. Las consecuencias de esta simple dualidad entre el determinismo de la teoría estructuralista y la contingencia a la que relegó la historia quedaron ocultas por el hecho de que los althusserianos escribieron muy poca historia, pero también por el engañoso rigor de sus incursiones en el mundo empírico, donde la descripción simple se adornaba de explicación causal teóricamente rigurosa por medio de categorías taxonómicas infinitamente expandibles, derivadas de la teoría de la estructura”   

“El marxismo althusseriano, entonces, poco hizo por alejar los términos del debate teórico marxista del terreno establecido por la ortodoxia estalinista. El modelo estructura/superestructura conservó su naturaleza mecánica y su conceptualización de estructura social en términos de “factores”, “niveles” o “instancias” discretos, discontinuos y relacionados externamente, incluso si la relación mecánicamente determinista entre la base y sus determinaciones superestructurales se volvían realmente inoperantes en el mundo real por la rígida separación entre estructura e historia y por el aplazamiento indefinido de la determinación económica a una “última instancia” imprevisible”

Para evadir el marxismo vulgar y mecánico de la dicotomía estructura/superestructura, sólo debía postularse la rígida dualidad entre estructura e historia, entre determinismo absoluto y contingencia irreductible

Esta problemática es bien ilustrada por la deriva de los autores Hindess y Hirst, quienes fueron de un estructuralismo antihistórico y antiempírico hasta un empirismo y contingencialismo absoluto de la coyuntura particular (cuando devinieron postestructuralistas)

Retener que la afirmación de la no-correspondencia entre lo económico y lo político muy bien puede ser una argucia para abandonar la política de clase.

“Con arreglo al marco de referencia posmarxista, simplemente no es posible, por ejemplo, rechazar el “economicismo crudo” –por lo general concebido como determinismo tecnológico- y seguir creyendo en la política de clase, en el papel central del conflicto de clases en la historia, o en la primacía de la clase trabajadora en la lucha por el socialismo. Si una clase obrera unida y revolucionaria no emerge plena del desarrollo natural de las fuerzas productivas en el capitalismo, no existe conexión orgánica o privilegiada alguna entre la clase trabajadora y el socialismo o entre las condiciones económicas y las fuerzas políticas. En otras palabras, una vez más, ahí donde no existe una determinación simple, absoluta y mecánica hay contingencia absoluta. Y que Marx y el materialismo histórico se las arreglen”

Se reconoce que Thompson también dejó atraparse en este debate…

“En La Pobreza de la teoría, Thompson acusó a Althusser de identificar el modo de producción con la formación social –por ejemplo, el modo capitalista de producción con el capitalismo- de tal suerte que una descripción abstracta, aunque no crudamente economista de las leyes del capital,  toma el lugar de “una formación social en la totalidad de sus relaciones”. En otras palabras, Althusser, como Marx en su fase Grundrisse, fue acusado por Thompson de tratar el capital prácticamente como una idea hegeliana que se despliega en la historia y encarna en sí misma toda la sociedad capitalista, el capital en la totalidad de sus relaciones”

Esta crítica fue juzgada bastante mal: “…como dijera Perry Anderson, Althusser y Balibar adoptaron el concepto de formación social y lo distinguieron deliberadamente del modo de producción, justo para corregir la confusión constante en la literatura marxista entre la formación social y su infraestructura económica”. El concepto de formación social fue adoptado como una mejor “representación” de aquello que sólo describía de una manera demasiado unitaria y simple la noción de sociedad. También quiso reemplazar la noción hegeliana de totalidad (juzgada circular y expresiva)

“Como una advertencia forzosa de que la diversidad de las prácticas humanas en cualquier sociedad es irreductible a la mera practica económica. El problema al que se remitía es precisamente el que da pie a las preocupaciones de Thompson en torno a la base y la superestructura: la diferencia entre las meras estructuras económicas del capital y el complejo entramado de la vida cultural, política y social del capitalismo (francés, inglés o americano)” (Perry Anderson) 

Esta es una segunda cita en la que Anderson explica la razón de ser del concepto de formación social. En la primera, que consignamos al fichar “Transiciones desde la antigüedad al feudalismo”, argüía que el concepto se utilizaba porque daba cuenta mejor de que entidad las más de las veces está constituida por una imbricación de modos de producción. En esta segunda cita, Anderson explica que el concepto de formación social aprehende mejor la diversidad de una realidad dada porque incluye en sí mismo los distintos niveles que componen a una entidad (político, económico, cultural, ideológico). En ambas ocasiones Anderson yerra el punto. El concepto de formación social reemplaza al de sociedad porque reconoce la “unidad en la diferencia” hegeliana. Unidad en la diferencia que no se basa esencialmente en la “imbricación de distintos modos de producción” y tampoco en la heterogeneidad de niveles (e.g. base/superestructura), sino en la existencia de las clases. Por otro laso, Anderson, en esta segunda cita, pareciera dar por sentado de que la noción de formación social designa una sociedad nacional (“capitalismo francés, inglés, norteamericano”)

Para la autora el modo de producción althusseriano representa la “totalidad”, con sus niveles político, económico, ideológico, etc. Si bien esto no estaba demasiado claro para Balibar o Althusser (muy bien pudiera ser que el modo de producción sólo fuera la base a partir de la cual puede generarse una totalidad social), sí lo estaba para Poulantzas.

“Por cierto, poco se justifica el llamado que hace Poulantzas a la autoridad de Engels con respecto a esta concepción del modo de producción. La referencia de Engels a factores o elementos –independientemente de cuánto pudo haber contribuido al tratamiento de lo económico y lo político, etc como esferas o niveles separados y espacialmente autónomos –se aplica a las diferentes fuerzas que juntas determinan la historia de cualquier todo social, pero no aparece en la definición del modo de producción en sí mismo”

“El concepto de formación social tal como lo usan estos teóricos no pretende negar esta relación entre el modo de producción y la totalidad social que comprende; no se pretende, por ejemplo, negar que el modo de producción capitalista (MPC) equivale al capitalismo en la totalidad de sus relaciones. En cambio, el concepto de formación social implica que ninguna entidad social individual existente en la historia es “pura”; por ejemplo, ninguna sociedad existente representa el MPC puro y simple. O, para decirlo en otras palabras, el modo de producción consiste en un objeto abstracto formal que no existe en el sentido estricto de la realidad. Sólo existe formaciones sociales impuras, y éstas contendrán varios modos de producción coexistentes”

“En el modo de producción construido teóricamente, siguen existiendo relaciones estructurales tan rígidamente determinadas y monolíticas entre los niveles económico y superestructural autocontenidos, pero en el mundo histórico este bloque estructural puede fragmentarse y recombinarse en un número infinito de formas. Es como si las formaciones sociales históricas reales y concretas, estuvieran compuestas de elementos cuya lógica estructural interna está determinada en el nivel teórico, mientras que los procesos históricos se limitan a dividir y recombinar estos elementos en diversos (¿arbitrarias o contingentes?). El análisis histórico, entonces, no puede hacer mucho más que describir y clasificar las combinaciones de los modos de producción y los fragmentos de los mismos que constituyen una formación social dada”

Tratamiento de Poulantzas del problema del Estado
“Tras haber establecido el principio de que toda estructura social –con niveles económicos, políticos, ideológicos y teóricos- se encuentra contenida en el modo de producción abstracto formal, construye teóricamente la instancia política del mpc y produce un tipo de estado que corresponde a este modo de producción”

“Un estado es capitalista, entonces, no en virtud de su conexión con las relaciones capitalistas de producción sino de ciertas características estructurales derivadas, por medio de una construcción teórica autónoma de un mpc abstracto formal. Por eso es posible decir que una formación social en la que las relaciones capitalistas de producción aún no son dominantes puede ser caracterizada con un Estado capitalista”

“Y así es, de hecho, como Poulantzas describe el absolutismo europeo. El Estado absolutista es designado como un tipo de Estado capitalista, no porque guarde una relación real con las relaciones capitalistas de producción subyacentes (Poulantzas trata por todos los medios de subrayar que en esta etapa las relaciones capitalistas son muy rudimentarias), sino porque muestra ciertas características estructurales formales que él ha establecido de modo más o menos arbitrario, como correspondientes en teoría al mpc”

“En estos principios teóricos hay demasiado determinismo rígido y al mismo tiempo demasiada arbitrariedad y contingencia: es decir, demasiada determinación teórico-abstracta, casi idealista, y no la suficiente causalidad histórica”

“Tratar el absolutismo como una especie de antesala del capitalismo o como el reflejo de un equilibrio temporal entre una clase feudal en decadencia y una burguesía emergente, ha sido una práctica común entre los marxistas que denota una tendencia a evadir la cuestión de la transición del feudalismo al capitalismo asumiendo la existencia del capitalismo en algún lugar en los intersticios del feudalismo, en espera de ser liberado. Este procedimiento de dar por sentado precisamente lo que necesita ser explicado es frecuente en el marxismo estructuralista donde partes de cualquiera o de todos los modos de producción pueden considerarse presentes, según se requiera, sin explicación y sin proceso, en cualquier formación social, simplemente en espera de convertirse en dominante. El surgimiento del capitalismo puede explicarse tan sólo con afirmar, tautológicamente, que el mpc (o una parte importante de él como un tipo de estado capitalista) ya estaba presente en la combinación de modos de producción que constituían las formaciones sociales pertinentes”

“La forma económica específica en la que se extrae el plustrabajo impago al productor directo determina la relación de dominación y servidumbre tal como ésta surge directamente de la propia producción y a su vez reacciona en forma determinante sobre ella…En todos los casos, es la relación directa entre los propietarios de las condiciones de producción y los productores directos…donde encontraremos el secreto más íntimo, el fundamento oculto de toda la estructura social, y por consiguiente también de la forma política que presenta la relación de soberanía y de dependencia, en suma, de la forma específica de Estado existente en cada caso. Eso no impide que la misma base económica –la misma con arreglo a las condiciones principales- en virtud de incontables circunstancias empíricas…pueda presentar variaciones y matices en sus manifestaciones, las que sólo resultan comprensibles mediante el análisis de estas circunstancias empíricamente dadas” (Marx, Grundrisse)

“En todas las formas de sociedad (que en el contexto es una traducción menos engañosa de Gesellschaftsformen que “formación social”) existe una determinada producción que asigna a todas las otras su correspondiente rango (e) influencia, y cuyas relaciones por tanto asignan a todas las otras el rango y la influencia. Es una iluminación general e la que se bañan todos los colores y (que) modifica las particularidades de éstos. Es como un éter particular que determina el peso específico de todas las formas de existencia que allí toman relieve” (Marx, Grundrisse)

Interpretación de Wood del pasaje
1)      “La forma de sociedad se refiere a algo parecido al feudalismo (el orden feudal) o al capitalismo (sociedad burguesa) no sólo como un fenómeno concreto individual y único, como Inglaterra durante la revolución industrial (uno de los ejemplos de Poulantzas de una formación social), sino como una clase de fenómenos concretos que tienen cierto tipo de lógica sociohistórica en común;
2)      La intención del pasaje es, si acaso, subrayar la unidad, no la heterogeneidad de una formación social
3)      No se trata de varios modos de producción dominados por uno, sino, por ejemplo, de diferentes ramas de la producción asimiladas a la naturaleza específica de la rama que predomina en esa forma social”
 (la naturaleza particular de la agricultura en la sociedad feudal, la naturaleza particular de la industria capitalista bajo el mpc. Wood sostiene que Marx utiliza nociones similares en el tomo III de El capital para tratar a relación entre las diferentes ramas de la producción)


“En conjunto, entonces, estos pasajes de El Capital y los Grundrisse transmiten que en las relaciones de producción existe una lógica unificadora que se impone en toda sociedad, en la compleja variedad de su realidad empírica, en una forma que nos permite hablar de un orden feudal o de una sociedad capitalista, pero sin despojar a las sociedades feudales o capitalistas de la intrincada trama de su vida social, política, cultural y moral”

(Notar que Wood aquí habla de relaciones sociales de producción y no de relaciones de propiedad)

Intuición central del materialismo histórico según Thompson
“…no es que las sociedades son simplemente capital en la totalidad de sus relaciones, sino más bien que la lógica del proceso capitalista ha encontrado su expresión en todas las actividades de una sociedad y ha ejercido una presión determinante en su desarrollo y forma: esto es lo que nos permite hablar de capitalismo o de sociedades capitalistas”

“Entre estos dos extremos casi no hay cabida para las determinaciones económicas que, si bien permiten toda la gama de complejidades y especificidades históricas, están sin embargo (por citar a Thompson) “presentes todo el tiempo”, no sólo en última instancia, no de vuelta en un área de causación última (que) puede dejarse olvidada en su empíreo, no operativa sólo en un sentido de época, sino todo el tiempo”

“…una concepción de lo económico no como esfera regionalmente separada, de cierta forma “material”, en oposición a “social”, sino más bien como una irreductiblemente social, de hecho, una concepción de lo material tal como lo constituyen las relaciones y prácticas sociales. Por otro lado, la “estructura” -el proceso y las relaciones de producción- no es sólo económica, sino que también implica y se encarna en formas y relaciones jurídico-políticas e ideológicas que no pueden relegarse a una superestructura separa espacialmente”

“Cuando hablamos de modo de producción capitalista por beneficio nos referimos al mismo tiempo a una semilla de relaciones humanas características, de explotación, dominio y codicia, que son inseparables de este modo, y que encuentran su expresión simultánea en todos los sistemas del señor Williams. Dentro de los límites de la época existen tensiones y contradicciones características que no pueden trascenderse a menos que trascendemos la época misma, hay una lógica económica y una lógica moral, y es inútil discutir a cual le damos prioridad, puesto que son expresiones diferentes de la misma semilla de relaciones humanas…” (EP Thompson)

“Sin duda hay trampas en la fórmula de que las relaciones de producción encuentran una expresión simultánea en todos los niveles de la sociedad, no en una secuencia ascendente procedente de una estructura económica determinante hacia una superestructura epifenoménica. La determinación simultánea podría interpretarse como la total no determinación, incluso absoluta, la no causalidad. Pero la concepción de Thompson de simultaneidad es bastante más sutil”

“…investigar la relación entre causa y efecto en el proceso de determinación. Lo que interesa a Thompson son las relaciones y los procesos en los que las relaciones de producción –relaciones de explotación, dominio y apropiación- configuran o ejercen presiones sobre todos los aspectos d la vida social, al mismo tiempo y para siempre”

Wood vuelve a hablar de rsp. Asimismo supone que se componen de relaciones de apropiación…reflexionar

“Sólo en el modo de producción capitalista es posible distinguir instituciones y prácticas que son pura y claramente “económicas” (en el sentido estricto de la palabra, que en sí misma se deriva de la experiencia del capitalismo); e incluso aquí el modo de producción se expresa simultáneamente en aquellas instituciones y prácticas económicas y en ciertas normas y valores concomitantes que apuntalan los procesos y las relaciones de producción, así como el sistema de poder y dominio en torno al cual están organizados. Esto valores, normas, y formas culturales, no son menos reales que las formas específicamente económicas en las que se expresa el modo de producción”

No es muy distinto de lo que Poulantzas plantea con el hecho de que las rsp son ya políticas…

“…el derecho no se mantiene cortésmente en un nivel superestructural, sino que aparece en cualquier nivel y está implica en el modo de producción y en las relaciones productivas mismas” (EP Thompson)

“Estas propuestas no significan que la estructura incluya toda la superestructura, o que las relaciones de producción sean sinónimo de todas las relaciones sociales estructuradas por los antagonismos de clase…Significan, que algo de la llamada superestructura corresponde a la estructura productiva, y es la forma en que las relaciones de producción mismas se organizan, se viven y se disputan. En esta formulación se preservan la especificidad, la integridad y la fuerza determinante de las relaciones de producción y, en cierto sentido, se establece la distancia requerida que posibilita la causalidad entre la esfera de la producción y otros niveles sociales, mientras que al mismo tiempo se indica el principio de conexión y continuidad entre estas esferas independientes tratando a la economía como un fenómeno social”

“Thompson ha señalado que la metáfora (estructura/superestructura) no considera las diferentes formas en que las distintas clases se relacionan con el modo de producción, las diferentes en que sus respectivas instituciones y “culturas” expresan el modo de producción” Es adecuado para describir la cultura dominante, es inadecuada para describir la cultura de los gobernados

“Las costumbres, los rituales y los valores de las clases subordinadas pueden, según Thompson, ser vistas con frecuencia como inherentes al modo de producción en una forma en que no lo es la cultura dominante porque forman parte integral de los procesos mismos de reproducción de la vida y de sus condiciones materiales. En pocas palabras, suelen ser prácticas que constituyen la actividad misma de la productividad.  Al mismo tiempo, aunque la cultura de los gobernados con frecuencia es congruente con el sistema de producción y de poder imperante, es debido a que las clases subordinadas experimentan las relaciones de producción a su modo por lo que pueden caer en contradicción con el sentido común del poder, y son esas contradicciones las que producen las luchas, que determinan la reorganización y la transformación de los modos de producción”

“…relaciones de producción no como una abstracción, sino como un principio histórico operativo, visible en las transacciones diarias de la vida social, en instituciones y prácticas concretas fuera de la esfera de la producción misma”

“Debe señalarse, además, que en este respecto Thompson logra lo que los estructuralistas no pueden conseguir con su versión de la metáfora estructura/superestructura. Los últimos tienen poco que decir en respuesta a los defensores de la teoría de los desechos, que parece ser notablemente congruente con la concepción althusseriana de la formación social….Esos argumentos sólo pueden responderse si se reconoce que la historia no consiste en trozos estructurales discretos y discontinuos, con superestructuras separadas y distintas que hacen juego con cada estructura, más bien se mueve en procesos, en los que las relaciones de producción ejercen sus presiones transformando las realidades heredadas”

“En primer lugar, el análisis del siglo XVIII (y quizás de otros siglos) cuestiona la validez de separar el derecho como un todo y de ubicarlo en alguna superestructura tipológica. El derecho, cuando se considera como una institución (los tribunales, con su teatro clasista y sus procedimientos clasistas) o como el personal que lo integra (los jueces, abogados, jueces de paz) puede ser asimilado muy fácilmente al de la clase gobernante. Pero no todo aquello que implica el “derecho” se subsume en estas instituciones….Es más, si miramos de cerca un contexto agrario, la distinción entre el derecho, concebido como un elemento de la superestructura, por un lado, y la realidad de las fuerzas y relaciones productivas, por el otro, se vuelve cada vez más insostenible. Porque el derecho fue con frecuencia una definición de la práctica agraria verdadera, tal como se la ha llevado a cabo desde tiempos inmemoriales…de ahí que el derecho estuviera profundamente imbricado en la base misma de las relaciones productivas, que habían sido inoperantes sin él” (EP Thompson)

“Tampoco es simplemente cuestión e distinguir analíticamente la estructura material de las formas sociales en las que inevitablemente se encuentra inmersa en el mundo real. La concepción de Thompson es, en primer lugar, el rechazo de cualquier distinción analítica que esconda la naturaleza social de lo material (que está constituido no sólo de un sustrato natural, sino de relaciones y prácticas sociales implícitas  en la actividad productiva humana), rechazo que es indispensable para el materialismo histórico; pero, además, es una forma de desalentar los procedimientos analíticos que tienden a oscurecer las relaciones históricas….
 Como señala Perry Anderson, la principal objeción en contra de la metáfora estructura/superestructura que plantean Thompson y otros es que la distinción analítica entre los diversos niveles o instancias puede alentar la opinión de que existen sustantivamente como objetos separados, físicamente divisibles entre sí en el mundo real, creando una confusión entre procedimientos epistemológicos y categorías ontológicas. Sugiere que Althusser trató de evitar esa confusión insistiendo en una distinción entre el “objeto de conocimiento” y el “objeto verdadero”. Y sin embrago, los althusserianos han tenido lo peor de ambos mundos, ya que si bien sus instancias y niveles tienden constantemente a convertirse en categorías ontológicas, físicamente separadas entres sí en el mundo real, las relaciones entre los niveles han tendido han permanecer en el reino de la teoría pura, como objetos de conocimiento que tienen poca relación con las categorías ontológicas. Para Thompson, las que cuentan son las relaciones, y si ocasionalmente falla al permitir que las relaciones ontológicas se conviertan en combinaciones analíticas, este error es mucho menos perjudicial que el otro para la comprensión de la historia”