martes, 7 de mayo de 2013

Notas sobre el debate de los modos de producción (V. Acumulación primitiva permanente)


1.      ¿Trabajo no libre como acumulación primitiva? (Tom Brass)

“En el siglo veintiuno….existen numerosos instancias de empresas con un funcionamiento capitalista completo que a través del globo introducen, reintroducen y reproducen relaciones de trabajo que son no-libres” (ejemplos: servidumbre por deudas en India y AL, el peonaje, fábricas clandestinas (taller de explotación laboral) y trabajo cautivo en eeuu, el programa de offshore de Canadá (migrantes), la contratación de trabajo migrante en Sudáfrica y Estados unidos, un sistema de capataces en GB, trabajadores no libres en el oeste africano de las plantaciones, trabajo industrial no libre en Pakistán y China, etc)

Retener ejemplos

Los defensores más ardiente de la tesis de que el trabajo no-libre era ineficiente fueron anti-marxistas (Adam Smith, Max Weber, John Stuart Mill, John Bright). Los argumentos de estos autores giraban en torno a: a) la nula motivación de los trabajadores no-libres en el proceso de trabajo; b) la imposibilidad de calificación de los trabajadores no libres y, por tanto, la imposibilidad de su combinación con fuerzas productivas avanzadas; c) el hecho de que la expansión del trabajo no libre limita la generación de demanda y así imposibilita la fase de la realización. Ahora, estos argumentos ya no se sostienen por sí mismos: a) la motivación de los trabajadores libres asalariados es un mito para más del 80% de la fuerza de trabajo asalariado mundial (que desarrolla trabajo no calificado), así como también existían algunas motivaciones para el trabajador no libre, signadas por ciertas posibilidades ascenso social (Post de nuevo); b) el trabajador no libre puede muy bien ser calificado (Post describe ejemplos ilustrativos); c) la tesis de que el trabajo no libre imposibilita la generación de un mercado realizador, pierde fuerza una vez las mercancías tienden a realzarse cada vez en un mercado mundial y no interno…

Dentro del campo marxista existe la tesis del semi-feudalismo, la cual sostiene que el trabajo no-libre y el capitalismo son incompatibles (Patnaik, Byres, Dingwaney)

Deproletarización: el trabajo no libre no sólo no es incompatible con el capitalismo, sino que es en algunas ocasiones es una opción tomada por el mismo funcionamiento del capital. Es que el proceso de deproletarización es una parte esencial de la lucha entre el trabajo y el capital (permite despolitizar, abaratar y disciplinar la fuerza de trabajo). Es un proceso que supone que trabajadores que antes habían mercantilizado su fuerza de trabajo, ahora devienen trabajadores no-libres (su fuerza de trabajo deja de ser una mercancía, o es comercializada por un intermediario)

Esta dinámica se corresponde con la dinámica de descomposición/recomposición del proceso de trabajo. Estos nuevos trabajadores no-libres: a) no poseen tierra; b) todavía trabajan para alguien de manera permanente, estacional u ocasional; c) todavía pueden ser “combinados” con fuerzas productivas avanzadas; c) aún reciben un salario monetario; d) bajo el control del contratista, su fuerza de trabajo puede aún circular en el mercado de trabajo; e) no son capaces ya de vender personalmente su fuerza de trabajo
(Es interesante notar que para Brass el subcontrato en el chile actual supondría una forma de trabajo no-libre)Retener, retener, retener

“De acuerdo a Marx, “la acumulación primitiva no solamente precede la acumulación capitalista”, sino que también “es una acumulación que no es el resultado del modo capitalista de producción sino su punto de partida”. Tal acumulación es denominada “primitiva” porque, en sus palabras,
“Conforma la prehistoria del capital, y del modo de producción que corresponde al capital(Marx, El capital). Esta idea la reafirman Lenin, Kautsky y Dobb.

“Es fácil ver cómo, asociada como está con la expropiación forzada del pequeño propietario campesino, la acumulación primitiva puede ser extendida temporal y conceptualmente para dar cuenta de la existencia de otras formas de coerción en el presente.  Esto es, cuando aplicada actualmente para explicar la continua presencia en el sistema capitalista global de formas –tales como el trabajo servil- que en otras ocasiones han sido clasificadas como arreglos contractuales anómalos y precapitalistas”

La idea de extender el concepto de acumulación primitiva más allá del origen el capitalismo hacia el funcionamiento dinámico regular del mismo, emerge con los debates acerca del tercer mundo en los 60’s (desarrollismo, dependencia, modernización). Supone un refugio teórico para los sostenedores de la tesis del semifeudalismo, aún bajo el neoliberalismo (mediante la acumulación primitiva recurrente se reproducirían de manera constante relaciones de producción no capitalistas). De esta manera, un vínculo sistemático entre el capitalismo avanzado y el trabajo no-libre se niega.

Retener génesis de la cuestión acerca de la acumulación primitiva permanente. Establecer que este concepto puede ser utilizado sin caer en una reafirmación de las tesis acerca del semi-feudalismo: no se reproducirían mediante ellas formas no-capitalistas, sino las mismas condiciones de existencia del núcleo estructural (desarrollo de nuestra tesis)

 Autores que reconocen este vínculo sistemático, al entender que las formas de trabajo no libre solo pueden darse en la periferia, también caen en un error.
Retener y matizar nuestra tesis con esto. De alguna manera, las formas no-libres de trabajo, en tanto existen también en los centros, refuerzan nuestra tesis de que lo que nosotros denominamos “condiciones de existencia” modifica el mismo núcleo estructural en su composición interna y en sus necesidades estructurales espacialmente próximas

 Es que, Wallerstein no comprende que el trabajo no libre también se presenta en los centros, además de que el mismo no requiere la adscripción a la tierra (como asume Wallerstein), ya que aún se da con trabajadores sin tierra.
Retener también esta cuestión. Ver que el problema del campesinado no es la única expresión de la deproletarización

Asimismo, Miles yerra cuando postula que el trabajo no libre es solo función de un capitalismo que se expande a zonas donde el trabajo pequeño-campesino es eminente.

Sobre la acumulación por desposesión (“nuevo imperialismo”): “Aunque menciona todas la formas y procesos involucradas en lo que denomina acumulación por desposesión, Harvey no dice nada acerca de cómo y por qué esto afecta las relaciones por medio de las cuales la fuerza de trabajo se reproduce”

“…Harvey yerra al no reconocer el espacio que la no-libertad podría ocupar en su marco teorético. ¿Por qué las relaciones de producción no-libres no pueden ser vistas como un caso de acumulación por desposesión (para el usar el término preferido por Harvey), donde los propietarios de la fuerza de trabajo se encuentran concernidos? Esto es, literalmente desposeyendo a los trabajadores de la capacidad personal para mercantilizar o recomodificar su única mercancía…Dentro de un capitalismo de funcionamiento completo, por tanto, esto correspondería a una situación donde todas las ventajas que habían acumulado los trabajadores como resultado de la lucha de clase salarial, les han sido quitadas, incluyendo esa importante habilidad para vender su propia fuerza de trabajo a los empleadores”

Retener desarrollo de Brass de las tesis de acumulación por desposesión

“Mucho de la teoría desarrollista actual utiliza el concepto de acumulación primitiva, sin embargo, no tiende a categorizar el continuo empleo de trabajadores no-libres como una instancia de este proceso. El trabajo no-libre es percibido como aceptable pero no efectivamente reproducido por el propio capitalismo”

“En lo que concierne a la acumulación primitiva, el problema teorético descansa en una frecuente confusión de dos situaciones distintas: entre la acumulación primitiva como creadora de las condiciones para la acumulación capitalista propiamente tal, y como en efecto el ser un forma de acumulación capitalista. En la teoría marxista temprana, la acumulación primitiva correspondía a la prehistoria del capitalismo. Como utilizada por varios análisis del desarrollo reciente, en contraste, la acumulación primitiva es simplemente una forma de “capitalismo salvaje” localizada dentro, y emblemática de, un proyecto neoliberal de acumulación”

“Porque reifican el salario, sin embargo, muchos de los que se denominan marxistas confunden el hecho del pago realizado al trabajo (trabajo asalariado) con una fuerza de trabajo que es libre. Los dos aspectos son, por supuesto, distintos: uno tiene que ver con el tipo de relación de producción que vincula al trabajador a su empleador, mientras el otro concierne a la forma tomada por la remuneración del trabajo gastado…El hecho de que hayan sido pagados no es signo de la presencia de una fuerza de trabajo que es libre, como muchos ejemplos de pagos a esclavos cautivos, los contratos de explotación, peones por endeudamiento, etc muestran”

“…si el trabajo no libre no solo es característico no sólo del amanecer del capitalismo –y por tanto confinado a la acumulación primitiva- sino del capitalismo per se, entonces esto concede de hecho el punto acerca de la aceptabilidad de la empresa capitalista de arreglos laborales que no sean libres. Por lo tanto cuestiona la visión de que un capitalismo en completo funcionamiento, depende, para su proceso de acumulación, de la presencia de una fuerza de trabajo que es libre”

“…¿cómo puede venir la acumulación primitiva mucho después de que el desarrollo capitalista se haya establecido en contextos nacionales fuera de europa, como Rusia y china?...La culpa no descansa en Marx, quien fue claro acerca del hecho de que en toda formación social la acumulación primitiva ocurrió en el amanecer del capitalismo, sino de que aquellos que aplican el mismo concepto de una manera ahistórica a contextos en los cuales el capitalismo ya se ha establecido…”

El autor está en desacuerdo con Perelman (quien sostiene las tesis de la acumulación primitiva recurrente).

“Lo que ha sido dicho aquí debe, por lo tanto, ser enfatizado: es el trabajo no-libre –no la acumulación primitiva- lo que es visto como un fenómeno contemporáneo. Consecuentemente es el primero, y no el último, el que yo mantengo debe ser situado centralmente en el contexto del capitalismo propiamente tal”

Este es el debate central. Nuestra propuesta puede combinar ambas tesis (y pretendemos no de una manera ecléctica

Para Marx, la acumulación primitiva implicaba dos fenómenos estructurales (a los cuales se refería el concepto): a) la desposesión del trabajador de sus medios de producción y subsistencia; b) la liberación del trabajador del control ejercido por un empleador particular. Este proceso es estructuralmente concomitante a un proceso de formación de clase. Más tarde, sin embargo, este proceso de formación de clase da lugar a un lucha de clases propiamente tal (con clases formadas, incorporadas a la dinámica propia de un modo de producción específico). Una de las armas de lucha del capital es de hecho el imposibilitar que los trabajadores mercantilicen libremente su única mercancía, la fuerza de trabajo
Es el proceso de lucha de clases que sigue a la formación de las clases, el que sitúa en liza el proceso de proletarización (mercantilización de la fuerza de trabajo) y deproletarización.
El proceso de deproletarización (trabajo no libre) es característico de la fase actual del capitalismo, en la cual el argumento de generar demanda mediante el salario no tiene sentido (se produce para el mercado mundial) y el ejército industrial de reserva es muy crecido. Como estas condiciones no existían bajo las anteriores fases (y particularmente durante la fase fordista keynesiana), muchos marxistas pensaron que era estructuralmente inviable para el capitalismo el utilizar trabajo no-libre.

Sin embargo, si lo opuesto es el caso y -como se argumenta aquí- el trabajo servil es en ciertas circunstancias la forma relacional preferida por el capital, entonces éste se incrementará a la par del desarrollo económico. De acuerdo a este pronóstico, el trabajo no-libre es ipso facto una parte del problema del capitalismo” 

Por esto mismo, una burguesía agraria (o más precisamente, una burguesía con derechos de propiedad e intereses agrarios) no se deshace y no deshará del trabajo no libre, una tarea que, como Trotsky infirió, sólo el proletariado puede lograr”

“La fuerza de trabajo no es libre porque el capitalismo se encuentre en sus comienzos –esto es, donde la acumulación se encuentra en su fase primitiva-, sino, más bien, porque éste se encuentra maduro. Donde la acumulación tiene un alcance global, como sucede actualmente, puede ser argumentado que el capital tiene ahora la confianza y el poder para dispensar del compromiso con el trabajo que había tenido en el pasado”

El trabajo no-libre no se reduce a los productores agrarios “adscritos” a la tierra y sujetos a la coerción, sino que incluye a trabajadores asalariados y a la fuerza de trabajo migrante

Por lo general las tesis sobre el semifeudalismo tienden a darle primacía a la ffpp

“Aún si notó la existencia de continuidades entre la acumulación primitiva y el modo capitalista de producción, él (Marx) sin embargo enfatizó en el rol prefigurante de la primera. Marx entendía el capitalismo como la normalización de la acumulación primitiva: condiciones y procesos que parecían anómalos históricamente, en el caso de la acumulación primitiva emergen como centrales para la reproducción del capitalismo propiamente tal”

Retener esta tesis. Expresa de buena manera los presupuestos de nuestra propuesta (y niega de plano los desarrollos de Balibar)

Dentro de los marxistas que reconocen que el trabajo no libre puede ser un resultado de la lucha de clases, se encuentra Ernest Mandel. Habiendo notado que en una nación capitalista avanzada el objeto de la no-libertad era “recuperar la tasa de ganancia a expensas de la clase trabajadora, la cual se encuentra desprovistas de sus medios políticos y sindicales de defensa”, él luego afirmó: “En la forma extrema que sumió (el régimen de trabajo capitalista), sobre todo en Alemania, durante la segunda guerra mundial, el fascismo va más allá de la militarización del trabajo, a la abolición del trabajo libre en el sentido estricto de la palabra…”



2.  La acumulación primitiva en el marxismo, ¿separación histórica o transhistórica de los medios de producción? (Paul Zarembka)

“los cercamientos”, esto es, el proceso de separación de los trabajadores de cualquier medio de producción para así convertirlos en trabajadores asalariados libres para los fines de la explotación capitalista…. Es un proceso que no sólo ha ocurrido en el pasado, sino que continúa hasta hoy en día

error teórico básico, que radica en la presentación de la “acumulación originaria” como un concepto aplicable a todas las etapas del desarrollo capitalista, y no ya solo como el proceso de transición inicial del modo de producción feudal al capitalista

En este sentido, sugerimos que la “acumulación de capital” propiamente dicha, sin la necesidad del adjetivo “primitiva”, incluye la fuerza y la violencia para lograr los objetivos capitalistas de separación entre productores y medios de producción. No hace falta recurrir a la palabra “primitiva” para reconocer este hecho. Las reflexiones de Rosa Luxemburgo son consistentes con nuestra perspectiva. Lenin, al definir la acumulación de capital como reproducción en escala ampliada, fue en parte responsable de dicha distorsión, pero siguiendo cierta ambiguedad presente en el propio Marx, problema que Luxemburgo abordó

Lenin
Paralelamente a su delimitación de la acumulación de capital propiamente dicha, donde deja afuera a la separación forzosa, Lenin se refiere a la “acumulación originaria”: “De la acumulación de capital bajo el capitalismo debemos distinguir lo que se conoce como acumulación primitiva: la separación forzosa del trabajador de los medios de producción, la expulsión de los campesinos de sus tierras, el robo de tierras comunales, el sistema de colonias y deudas nacionales, los aranceles proteccionistas, etc. La ‘acumulación originaria’ crea al proletariado ‘libre’ por un lado, y al dueño del dinero, el capitalista, por el otro (Lenin, 1915: 64).
Dado que la acumulación de capital propiamente dicha no incluye la separación, podemos conjeturar que Lenin estaría de acuerdo con el uso transhistórico que le da The Commoner a la “acumulación originaria”, en tanto concepto aplicable a cualquier tiempo histórico

Este es el problema básico. ¿La acumulación capitalista incluye o no incluye la separación por la fuerza (no por un mecanismo económico automático) del productor de sus medios de vida y trabajo? Por lo demás, esto se relaciona con nuestra comprensión acerca de la acumulación capitalista. En tanto que acumulación de valor, nosotros entenderíamos que ésta se encuentra determinada por las leyes de movimiento del núcleo central del mpc; sin embargo, estas leyes son modificadas por las formas de explotación secundarias, de las cuales también se derivan ciertas leyes de movimiento secundarias
Además, el problema de la acumulación primitiva “permanente” es mal tratado sino se incluyen en él, además de la manida “separación”: a) la re-conjunción de ciertos productores con ciertos medios de producción (caso pequeño campesinado en México); b) la recreación de formas forzadas de trabajo capitalista; c) el proceso de desacumulación      

la introducción y el primer capítulo de su libro del año 2000, titulado La Invención del Capitalismo: Economía Política Clásica y la Historia Secreta de la Acumulación Originaria (Michael Perelman)

Acumulación primitiva: El problema aquí abordado es si el concepto es tan aplicable al mundo moderno como lo era antes del siglo XIX, o si sólo es aplicable a la transición del feudalismo al capitalismo. Sobre este punto, Perelman se siente al principio incómodo con el hecho de que Marx, incluso en los últimos años de su vida, “parecía tomar una posición casi Smithiana al disminuir la importancia de la acumulación primitiva, relegándola a un pasado lejano” (Perelman, 2000: 27). Sin embargo, más adelante dice que el material sobre la “acumulación primitiva” en el Tomo I de El Capital “no parece ser cualitativamente distinto” de la reflexión de Marx acerca la acumulación propiamente dicha (Perelman)

Más adelante, Perelman cita un pasaje del Tomo I, según el cual “la acumulación de capital es […] la multiplicación del proletariado”, llevándolo a afirmar de plano que aquí Marx se refiere a la “acumulación originaria” (Perelman, 2000: 36). En realidad, este pasaje del Tomo I aparece en la primera sección del capítulo “La ley general de la acumulación capitalista”, en el cual Marx no dice nada sobre la “acumulación primitiva… Perelman acepta que existe una ambigüedad teórica en Marx, y decide argumentar que la razón por la cual Marx desarrolla de forma insuficiente la importancia de la separación continua de los medios de producción reside en que, de resaltar aquello, habría tendido a socavarse la potencia de otro mensaje, que destaca la propia brutalidad que conllevan en sí mismas las fuerzas del mercado.

Retener precisión

Perelman dice basarse en un “importante” pasaje de El Capital para demostrar que Marx explícitamente consideró la “acumulación primitiva” como un proceso vigente incluso después de la constitución del modo de producción capitalista… porque “indica que Marx se dio cuenta de la naturaleza continua de la acumulación primitiva” (Perelman, 2000: 31). Los referentes inmediatos de dicho pasaje del texto parecen ser los “capitalistas menores” (en la edición de Progress y en el texto en alemán. No obstante, la traducción de la edición de Vintage, utilizada por Perelman, quizá incluya también a los campesinos).

(T.: En la edición en español de Siglo XXI, el mencionado pasaje se presenta de la siguiente manera: “La baja de la tasa de ganancia y la acumulación acelerada sólo son diferentes expresiones del mismo proceso en la medida en que ambas expresan el desarrollo de la fuerza productiva. Por su parte, la acumulación acelera el descenso de la tasa de ganancia, en tanto con ella está dada la concentración de los trabajos en gran escala y, por consiguiente, una más alta composición del capital. Por otra parte, la baja de la tasa de ganancia acelera, a su vez, la concentración del capital y su centralización mediante la expropiación de los capitalistas menores, mediante la expropiación del último resto de productores directos a los cuales aún les queda algo que expropiar. De esa manera se acelera, por otro lado, la acumulación, con arreglo a su masa, aunque con la tasa de ganancia disminuya la tasa de la acumulación (Marx, El capital III, 2005: 309-310. Destacados nuestros).

En resumen, Perelman convierte la “separación” en sinónimo de “acumulación primitiva”, y no logra reconocer la posibilidad de que la acumulación propiamente dicha pueda incluir la separación dentro del capitalismo por derecho propio (incluso cuando encuentra una cita al respecto).

Nosotros concordamos con Zarembka. También hay que estar de acuerdo con Brass, quien enfatiza en que la acumulación primitiva permanente no implica el reforzamiento del precapitalismo, sino que refuerza el capitalismo mismo (tanto en su núcleo estructural como en las tendencias secundarias que lo hacen ser)

Allí se argumenta que “la acumulación primitiva se encuentra necesariamente presente en los sistemas capitalistas ‘maduros’ y, dada la naturaleza conflictiva de las relaciones capitalistas, asume un carácter ‘continuo’” (De Angelis, 2012: 18). De Angelis propone que “la clave en el abordaje de Marx es el concepto de separación entre productores y medios de producción” y que la “la diferencia entre acumulación [propiamente dicha] y acumulación primitiva no es de carácter sustantivo, sino que la diferencia entre ambas radica en las condiciones y formas mediante las cuales esta separación es implementada en cada caso” [destacados del original] (De Angelis, 2012: 20). La “acumulación primitiva” implica la producción de una separación ex novo, mientras que la acumulación propiamente dicha supuestamente refiere a la misma separación pero “a una escala ampliada” (Massimo De Angelis, 2012: 23).

“La introducción de la maquinaria en esta coyuntura representa un acto de acumulación [propiamente dicha], de recreación de la separación a una escala ampliada, más allá de los límites establecidos por la “barrera social”. Racionalizando la jornada laboral, reestructurando el proceso de trabajo y despidiendo trabajadores, la introducción de la maquinaria apunta a eludir aquella “barrera social” que fue erigida y, por lo tanto, a recrear la separación entre los medios de producción y los productores a mayor escala. Haciendo esto, intensifica el trabajo al punto que “la jornada laboral de 10 horas, más concentrada, contiene mayor cantidad de trabajo, esto es, más fuerza de trabajo gastada, que la más porosa jornada de laboral de 12 horas” (citado de Marx, 1867: 500). No es necesario decir que cualquier intento de revocar la ley que sanciona [los límites a] la extensión de la jornada laboral hubiera sido, en cambio, un acto de producción ex novo de esa separación, un acto de acumulación primitiva” [destacados en el original] (De Angelis, 2000: 32).

Si entendemos bien, imponer más cantidad de horas de trabajo (revocando leyes sobre la jornada laboral) implica una separación ex novo (“acumulación primitiva”), mientras que establecer horas de trabajo más intensas (en este caso, a través de la introducción de maquinaria) implica una separación en escala ampliada (“acumulación” propiamente dicha).

Ver como de Angelis conjunta plusvalor absoluto con acumulación primitiva. Nuestra proposición de hecho se basa en tratar todo este campo de manea más fina y reconocer distintas realidades mediante distintos constructos analíticos

A lo largo del artículo de Bonefeld, ni siquiera se intenta plantear la distinción entre acumulación propiamente dicha y la “acumulación primitiva”; una deficiencia que De Angelis, por lo menos, trata de evitar. Si hemos de aceptar que la acumulación de capital es, en efecto, la separación de nuevos trabajadores de los medios de producción, entonces, ¿por qué molestarnos en utilizar el concepto de “acumulación primitiva”?

Más adelante, Bonefeld utiliza e interpreta La Acumulación del Capital de Rosa Luxemburg… era “posible para Luxemburgo aceptar la perspectiva de la acumulación primitiva como marca del período de transición hacia el capitalismo y proponer, al menos como implicancia, que [la separación de los trabajadores de los medios de producción] es un aspecto del carácter plagado de crisis de la acumulación capitalista” (Bonefeld)

Esto sería perfectamente correcto, excepto que Bonefeld utiliza “acumulación primitiva” en vez de la expresión entre paréntesis, mientras que Luxemburgo es absolutamente clara en que la “acumulación primitiva” es histórica:

“En la acumulación primitiva, esto es, en los primeros comienzos históricos del capitalismo de Europa a fines de la Edad Media y hasta entrado el siglo XIX, la liberación de los campesinos constituye, en Inglaterra y en el continente, el medio más importante para transformar en capital la masa de medios de producción y obreros. Pero en la política colonial moderna el capital realiza, actualmente, la misma tarea en una escala mucho mayor. […] Aquí no se trata ya de la acumulación primitiva, sino de una continuación del proceso hasta el día de hoy” (Luxemburgo)

Dicho de otra manera, Luxemburgo reconoce exactamente aquello sobre lo que el mentado número de The Commoner está llamando la atención: la desposesión; mientras continúa reservando el concepto de “acumulación primitiva” para referirse el período de surgimiento del modo de producción capitalista. Incluso, escribe con el espíritu de The Commoner cuando afirma que:

[…] la acumulación del capital, con su capacidad de expansión súbita, no puede aguardar al crecimiento natural de la población obrera ni conformarse con él, tampoco podrá aguardar la lenta descomposición natural de las formas no capitalistas y su tránsito a la economía y mercado. El capital no tiene, para la cuestión, más solución que la violencia, que constituye un método constante de acumulación de capital en el proceso histórico, no sólo en su génesis, sino en todo tiempo, hasta el día de hoy” (Luxemburgo)

En otras palabras, ¡podemos utilizar la interpretación que hace Luxemburgo de la “acumulación de capital” propiamente dicha como separación, con toda la sangre, sudor y lágrimas que esta conlleva! No hace falta que dejemos de considerar a la “acumulación primitiva” como un proceso histórico para poder enfrentar la realidad de la separación/desposesión.

 “La Llamada Acumulación Originaria”, en donde Marx señala que “la acumulación del capital presupone el plusvalor, el plusvalor [presupone] la producción capitalista” y, por lo tanto, “todo el proceso, pues, parece suponer una acumulación “originaria” previa a la acumulación capitalista (“previous accumulation”, como la llama Adam Smith), una acumulación que no es el resultado del modo de producción capitalista, sino su punto de partida" [destacados en el original] (Marx, 2005: 891). La “acumulación primitiva”, dice Marx, “aparece como originaria porque configura la prehistoria del capital y del modo de producción correspondiente al mismo” (Primer párrafo del Capítulo XXIV de El Capital)

[la] acumulación originaria […] en vez de resultado histórico es fundamento histórico de la producción específicamente capitalista…. Esta escisión entre las condiciones de trabajo, por una parte, y los productores, por la otra, es lo que constituye el concepto del capital: se inaugura con la acumulación originaria, aparece luego como proceso constante en la acumulación y concentración del capital y se manifiesta aquí finalmente como centralización de capitales ya existentes […] (Marx, 2005: 316 – este pasaje es citado por Bonefeld (2012: 62), y también por Perelman (2000: 31), pero ninguno reconoce que el pasaje sólo dice que la separación aparece tanto en la “acumulación primitiva” como en la “acumulación” [propiamente dicha])….La acumulación capitalista simplemente presenta como un proceso continuo lo que en la acumulación primitiva aparece como un proceso histórico distintivo, como el proceso de emergencia del capital y como la transición de un modo de producción a otro [destacados en el original] (Marx: 1910: 272 –este pasaje es citado por De Angelis (2012: 21) y por Bonefeld (2012: 64), ¡pero ninguno incluye la frase “como la transición de un modo de producción a otro”!)…Es esta separación la que constituye el concepto del capital y de la acumulación primitiva, que luego aparece como un proceso continuo en la acumulación del capital y aquí finalmente toma la forma de la centralización de capital ya existente […] [destacados en el original] (Marx, 1910: 311-312) ….La acumulación primitiva del capital...Este acto histórico es la génesis histórica del capital, el proceso histórico de separación [destacados en el original] (Marx, Capítulo XXIV de El Capital)

De Angelis y Bonefeld: Por un lado, deberían ser elogiados, ya que no es frecuente que se comprenda la “acumulación de capital” en sí misma como separación. No obstante, por otro lado, su posición es reduccionista. Un enfoque teórico más sólido implicaría quedarse con la definición de “acumulación primitiva” dada por Marx y, paralelamente, investigar más en profundidad el concepto de “acumulación de capital”, tal y como es utilizado a lo largo de su obra

“En gran parte de África aún sobreviven las relaciones comunales, ya que la dominación colonial fracasó (a un grado incomparable con el resto del mundo) en destruir la relación de la gente con la tierra [...]. Aún hoy en día, por lo menos el 60 por ciento de la población africana vive de la agricultura de subsistencia, llevada adelante mayormente por mujeres. Incluso luego de haber sido urbanizados, muchos africanos suelen sacar algún provecho y apoyo del pueblo, siendo el lugar de donde se puede obtener comida cuando se está en huelga o desempleado, a donde se piensa en volver cuando se hace uno viejo, y donde se puede obtener de algún jefe local una parcela de tierra sin utilizar para poder trabajarla, o de algún vecino o familiar un plato de sopa, si no se tiene nada con qué vivir” (Federici, 2001: 2).

Relevancia inmediata del debate acerca de los modos de producción. Ahora bien, nuestra propuesta es que la relevancia es teórico estructural y pertinente para la dinámica histórica del capitalismo, esto si entendemos la acumulación de forma más compleja y como poseyendo formas secundarias de explotación que, en tanto que condiciones de existencia del núcleo estructural, también afectan a éste.

Este autor y todos aquellos incluidos en la edición especial de The Commoner comparten una misma preocupación: es de suma importancia reconocer el proceso continuo de la separación de los trabajadores de sus medios de producción

Pero entonces, ¿por qué Marx menciona siquiera la “acumulación primitiva”? Parece haber tres posibles respuestas:
1)      la “acumulación primitiva” es separación ahí dónde y cuándo ocurra, mientras que la acumulación de capital propiamente dicha incluye esta separación y la expande, a la vez que también incluye algo más que no se encuentra claramente especificado;

2) el concepto de “acumulación primitiva” es reservado para describir la separación histórica que se produjo durante la transición del feudalismo al capitalismo, mientras que la acumulación propiamente dicha se centra en la separación que tiene lugar una vez consolidado el modo de producción capitalista;

2)      como en (2), la “acumulación primitiva” remite solamente a la separación histórica, y como en (1), la acumulación propiamente dicha es separación y también “algo más”.

En base a los textos de Marx y por una necesidad teórica, la primera alternativa debería de ser eliminada; la “acumulación primitiva” debería ser utilizada a fin resaltar un componente esencial para la comprensión específica de la transición del feudalismo al capitalismo. Dicho concepto nos encomienda la necesidad de comprender esa transición y no darla por sentada, sólo porque así pasó

La tercera alternativa es demasiado imprecisa, no sólo en el dossier que hemos analizado, sino en general. De hecho, aquí sostenemos que la negación a enfrentarse con la existencia de una ambigüedad en Marx, respecto del significado de la “acumulación de capital”, está en la raíz de la transformación de la “acumulación primitiva” en un concepto transhistórico.

Frank (1978, particularmente en el capítulo 7), distingue la “acumulación primaria” de la “primitiva”, refiriéndose con “primaria” solamente al socavamiento de las formas no-capitalistas de producción que se produce en el capitalismo moderno. De este modo, la “acumulación primitiva” mantiene el significado que le Marx en tanto separación “originaria” entre el trabajo y los medios de producción durante la primera transición al modo de producción capitalista, principalmente en Europa. A pesar de este avance, la acumulación de capital propiamente dicha retiene su ambiguedad en la obra de Frank.

Comprender la acumulación de capital propiamente dicha como un concepto que incluye los cercamientos y la separación de los medios de producción, abre nuevos horizontes para una comprensión marxista del problema, dado que al visibilizar la presencia de factores “extra-económicos” en el proceso mismo de acumulación, se torna imposible una interpretación economicista del capitalismo