miércoles, 16 de octubre de 2013

Comentarios a una columna de Ignacio Sandoval sobre los movimientos sociales (junio 2013)

Comentarios a una columna de Ignacio Sandoval sobre los movimientos sociales


Aquí está lo del Nacho. Agrego, como comentario a pie de página, lo que no se pudo subir:
a)"...autores como Cohen, Touraine y Habermas fustigaban la posibilidad de la teoría marxista de comprender correctamente los procesos de constitución y la potencialidad de los nuevos movimientos sociales"

Si nos referimos al Cohen "el analítico", yo lo sacaría y pondría ejemplos más cercanos a la región: Garretón, Norbert Lechner, Moulian. Haría una sugerencia de que este giro teórico se vincula con el giro posmarxista tipo Laclau... 

c) "...una extracción, condición e interés de clases en la heterogeneidad del movimiento social"

agregaría "posición" de clase

d) "...o ultra iría más allá de lo posible y lo deseable, mientras que lo razonable remitiría a esta idea de lo racional del movimiento social
"...razonable vendría de la justificada, espontánea y pragmática experiencia política del sujeto-ciudadano (malestar + racionalidad)"


Estoy de acuerdo con el sentido general de esta idea; sin embargo, trataría de no dejar la "racionalidad" fuera del movimiento clasista de los trabajadores. Criticaría la utilización de la noción de "ultrismo" en el sentido de que trabaja con la idea del "justo medio" aristotélico: así, desarrollaría el argumento recordando que Aristóteles pensaba que la virtud estaba en las "clases medias" -ergo, este discurso sería paradigmáticamente clasemediero-. De otra parte, reuniría dos conceptos que, bien comprendidos, deben ir unidos: "radicalidad" (ir a la raíz, a los fundamentos) y "racionalidad" (e.g. comprender lo determinante de lo real y su movimiento)
En este sentido, antes que una sugerencia a la "racionalidad", haría un vinculación de este "ciudadano molesto" con una suerte de sentido crítico respecto a la idea de rebasar los parámetros morales aceptables (lo que es "razonable" en jerga común). Así, haría una sugerencia crítica a movimientos sociales basados en patrones "morales", de "justicia", de necesidad de "regulación" (para preservar la "identidad" particular, también). Así, criticaríamos la suerte de base teórica que constituye Barrington Moore para los movimientos sociales (según él, la gente se rebela porque tiene un sentido moral de lo que es justo o injusto, no por intereses materiales concretos y definidos)


e) "Lo importante es que la expresión no institucionalizada, ni organizada de la clase obrera dentro del movimiento social, condena a ésta a la derrota frente al enemigo pequeño-burgués"

Estoy de acuerdo con esto. De hecho, lo conversamos uno de los días de reunión y me sorprendió hallar una opinión tan semejante a la mía. Sin embargo, trataría de delimitar bien a quién nos estamos refiriendo: me pareció claro que es a las "clases profesionales", aquella capa que está del lado del trabajo intelectual exclusivamente, antes que a la pequeñaburguesía in pleno (que sería más abarcante). En este sentido, quizás modificaría la terminología (para no incluir a los pescadores, la gente que tiene una tienda chica en la esquina de la villa o la población, etc).
También dejaría de lado la idea de un "enemigo pequeñoburgués"; esto, en el sentido de que confunde lo esencial (el enemigo es la clase capitalista in pleno, la clase explotadora). De alguna manera, trabajaría con la idea de "clase apoyo", o "capa colchón". Ocuparía la idea que ya deslice en otro lado:

“…(la burguesía) es una penumbra social entorno al núcleo duro de capitalistas propiamente hablando, matizándose (oscureciéndose ) en los diversos elementos sociales que funcionan como servidores o parásitos del capital sin ser propietarios ellos mismos de capital (Hal Draper)

“…está masa está típicamente compuesta…por la gama de grupos profesionales, administrativos y técnicos que disfrutan las condiciones de vida de los capitalistas mismos –todo aquello que por costumbre incluimos en el término “burguesía” en oposición a “capital”…” (Perry Anderson)