miércoles, 16 de octubre de 2013

La revolución como proceso epocal y pregunta abierta (julio 2013)

La revolución como proceso epocal y pregunta abierta

Hoy, en el Chile actual, hay quienes han llegado a preguntarse si no es ya tiempo de una “revolución”. No sería cosa sino de “tomarse poder” y transformar lo dado, en tanto las condiciones objetivas permiten la oportunidad “única” de un acto tal.

Desde esta tronera, creemos que esta tesis cae en un “inmediatismo táctico”, y a la vez opera implícitamente con una noción equivocada de lo que es (y lo que supone) una “revolución”. Ésta, aquí planteamos, no es un mero “putsch”, el cual aprovecharía un momento de desconcierto dentro de las clase(s) dominante(s), sino que en sí misma implica: a) una prolongada y profunda preparación previa a la toma del poder del Estado (o su sucedáneo); b) varias décadas (o incluso más) de transformación de la formación social de que se trate; c) una perspectiva y un horizonte internacionalista (de lo local, a lo nacional, a lo regional, a lo mundial). Si bien es cierto que una “revolución” supone aprovechar un momento preciso en el tiempo en una formación determinada (la “crisis nacional objetiva” de Lenin), la misma es, ante todo, un proceso epocal.  Este es el sentido de la expresión de Marx en el Manifiesto: “una época de revolución social”. Por lo demás, la misma historia nos da cuenta de que las revoluciones con mayor éxito hasta el momento (las revoluciones burguesas), supusieron, precisamente, toda una época de “revolución social”. Más de dos siglos de “revoluciones burguesas nacionales” fueron necesarios para que los distintos Estados se acomodaran y funcionaran de acuerdo a la lógica del modo de producción capitalista (o el “modo de producción moderno burgués”, como establece Marx en el Prefacio de 1859)[1]. Por lo mismo, una revolución contra la sociedad de clases  hoy existente en Chile y en la región latinoamericana, en tanto momento crucial de transformación de las estructuras estatales, y si es que desea fungir en tanto que “divisoria de aguas” (aquí comenzamos a trascender el capitalismo…), debe necesariamente auto-comprenderse como proceso social epocal. Asimismo, y a diferencia de las revoluciones burguesas nacionales, la revolución contra el capitalismo es una revolución consciente de sí misma en el sentido más propio de la palabra (no como lo fueron las revoluciones burguesas, sólo parcialmente conscientes –como señalan Callinicos y Davidson).

 Ahora bien, si el objetivo es una revolución tal como la hemos definido, la pregunta que emerge necesariamente es la siguiente: ¿cómo hacemos para que suceda? Muchos hoy en día no tienen en cuenta el avance sustantivo inscrito en la pregunta antecedente, si es que la comparamos a la luz de la Segunda internacional de Karl Kautsky, una organización que propugnaba que el partido proletario no “hacía” la revolución sino que esperaba que ésta “sucediera”. Las deudas deben reconocerse: el hecho de que podamos formular esta pregunta se debe a Lenin y Trotsky (la variante bolchevique rusa de la Segunda Internacional). Fueron ellos quienes formularon teórica y prácticamente la necesidad de preparar a revolución mediante estructuras organizativas afines (el partido como “unidad de combate”, tal como lo interpreta Therborn). Y estos desarrollos no suponían tampoco el reverso de articular tesis voluntaristas: la revolución debía hacerse, pero siempre dependiendo de la existencia de una “crisis nacional objetiva” (como cuando el Estado zarista ruso prácticamente “se cayó” en 1917). Implícitamente, hemos venido definiendo dos condiciones para la existencia de una revolución social capaz de trascender el capitalismo: a) la existencia de una estructura organizativa como unidad de combate y b) la presencia de una crisis nacional objetiva. Como puede verse, estas dos condiciones no constituyen una mera “fórmula” a ser aplicada mecánicamente en cualquier momento histórico y en la formación social que sea; antes bien, fungen en tanto que “indicaciones generales” sobre la posibilidad de trascender una sociedad de clases como la capitalista actual.

 Es dentro de este marco de “indicaciones generales”, que las clases productoras y explotadas deben responder a una serie de problemáticas propias del capitalismo, si su objetivo es trascender a éste y no meramente “regularlo”. La respuesta a estas preguntas siempre será, como dijera Vladimir Illich, una respuesta concreta a una situación concreta. Nunca podrá plantearse en términos generales pertinentes a cualquier momento histórico; éste es de hecho el sentido del concepto de praxis en el marxismo. En lo que sigue plantearemos algunas de estas preguntas que creemos requieren respuesta en el Chile latinoamericano actual (la lista que proponemos no es exhaustiva)

1)      ¿Qué es lo que existe y cómo existe?

Esta pregunta plantea de entrada la necesidad de definición (lo que es crucial). La respuesta más general (y poco precisa) sería establecer la existencia del capitalismo. Muchos hablan de capitalismo (sociólogos, antropólogos, institucionalistas, etc); sin embargo, la definición y explicación más acertada de éste sólo podrá encontrarse –aquí postulamos- bajo el paradigma marxista. La misma supone la utilización de una serie de conceptos (relaciones de producción, formas de explotación, fuerzas productivas, esfera de la producción, esfera de la circulación, capital “en general”, capitales “particulares”, lucha de clases, modo de producción, etc) y la verificación sistemática de una serie de tesis sustantivas (“tendencia descendente de la tasa media de ganancia”, “depauperación relativa de la clase obrera”, vigencia de la “ley del valor”, etc). Sólo mediante este paradigma (y su aplicación y desarrollo a situaciones concretas) se podrá trascender el capitalismo; no sólo porque Marx era revolucionario (y quienes le siguieron también lo fueron), sino porque es sólo éste paradigma el que es capaz de reproducir lo real de forma más detallada, abarcante y explicativa.

2)      ¿Qué y quiénes son los que permiten la trascendencia de lo que existe?

 Derivada de la pregunta anterior, la respuesta a esta cuestión es clara: lo que permite la trascendencia del capitalismo es su estructura contradictoria interna (e.g. contradicción entre fuerzas productivas y relaciones de producción), estructura cuya manifestación agencial más importante (en términos coyunturales) es la “lucha de clases”. Son las clases explotadas/productoras las llamadas a trascender el capitalismo, la “clase obrera” y sus aliados. Esto implica rechazar los siguientes conceptos que intentan sustituir al agente central del cambio en toda sociedad capitalista: a) “ciudadano” (como explicita Marx en 1843); b) “pueblo” (como deja claro Lenin varias veces); c) “campesinado” (como critica Trotsky); d) “estudiantes” (rechazar la alternativa propuesta por Touraine en los 1960’s), e) “multitud” (bajo la redefinición espuria del “sujeto revolucionario” por un Toni Negri); f) “mayorías oprimidas” (como quisiera la teoría feminista y los progres hoy en día); g) “los más pobres y explotados” (como quiso la teoría dependentista errada de Gunder Frank), etc. Asimismo, la respuesta a esta pregunta supone identificar sin ambages al enemigo: la clase capitalista in pleno. Y, así, rechazar todas aquellas alternativas que se han propuesto y aún se proponen como sustituto: a) oligarquía, b) terratenientes feudales; c) ricos; d) imperialismo; e) cinco familias dueñas del país; f) el 1%, etc. En tanto que concepto central, es pertinente definir yexplicar la categoría de “clase”; esto lo hacemos en la siguiente nota al pie[2].  
…Dadas estas respuestas, la clase obrera y sus clases y fracciones de clase aliadas, debe contestar las siguientes preguntas (que quedan abiertas).

3)      ¿Cuál es la forma actual del capitalismo?
¿Posee éste fases? Si es así, ¿cuáles son y en cuál nos encontramos? ¿Cómo se diferencia mundialmente el capitalismo? ¿Es un sistema-mundo, una totalidad compuesta de centro y periferia, una estructura que abarca metrópolis y satélites, una unidad de primer y tercer mundo?
¿Qué queremos decir con imperialismo? ¿Es éste un concepto útil para trascender el capitalismo? ¿Es una fase del capitalismo? ¿O es una relación entre países? ¿Cuáles son las determinantes de esta relación: materias primas, mercados, sobreacumulación en los centros, etc?
¿Cuáles –si es que existen- son las contradicciones emergentes del capitalismo?

4)      ¿Cuál es la relación de la clase obrera con las instituciones propias del capitalismo?
3.1) Con sus propias organizaciones
¿En qué momentos es necesario un solo partido unificado y en qué momentos es necesaria la generación de una multitud de colectivos obreros?
¿Cómo funciona en la práctica el centralismo democrático y como evitamos su deformación estalinista?
¿Cuál es la relación entre las organizaciones más propiamente políticas de la clase obrera y sus organizaciones sindicales? ¿Debe rechazarse la lucha sindical como planteaban fracciones de la izquierda comunista en los 1920s y 1960s-70s? ¿La organización sindical es siempre positiva como plantean los socialdemócratas? ¿Qué significa en la práctica un sindicalismo revolucionario? ¿Son los consejos o soviets una estructura organizativa viable y permanente, esto es, suficiente y necesaria para trascender el capitalismo?
¿Cuál es la función de las organizaciones culturales y cuál es su relación con la clase obrera? ¿Diluye la lucha cultural –por su sentido meramente afirmativo, identitario y festivo- la lucha de clases necesaria para la transformación del capitalismo?

3.2) Con el Estado
¿En qué momentos la legalidad de las organizaciones obreras es necesaria y en qué momentos no lo es?
¿Cuando la lucha electoral puede ser llegar a ser más que una mera acumulación ficticia de votos?
¿Cuál es el sentido específico de la fórmula “destrucción del “Estado capitalista-burgués”?
¿Qué implicamos con la “dictadura del proletariado”?
¿Qué significa la “democracia de los explotados” –como postula Lenin-?
¿Qué significa y que implica la violencia revolucionaria? Esto es, ¿cuál es la violencia con un sentido “anticapitalista objetivo”?

4) ¿Cuál es la relación de la clase consigo misma?[3]

¿Cuál es la relación de la clase con las nuevas generaciones y sus condiciones de vida? Al respecto, Karl Marx y Brian Simon efectivamente aún tienen algo que decir:
“La parte más ilustrada de la clase obrera entiende que el futuro de su clase, y, por tanto, de la humanidad, depende por completo de la formación de la nueva generación obrera…ellos saben que, antes que cualquier cosa, los niños y jóvenes deben ser salvados de los aplastantes efectos del actual sistema” (Karl Marx, en una alocución pública a la Primera Internacional, 1867)

“No puede existir ninguna  duda que Marx (y también Engels) pusieron una gran importancia en la lucha de la clase obrera en aras de los medios de educación para sus hijos” (Brian Simon)
¿Qué implica el poder de clase? Al respecto Tony Cliff también tuvo algo que comunicar:
“La cuestión del poder es la clave. Esa sensación de seguridad es fundamental. Lord Acton dijo que "el poder corrompe y que el poder absoluto corrompe absolutamente". El refrán debió de decir: "El poder corrompe, y la falta de poder corrompe absolutamente"…No hay nada peor que la sumisión. No hay nada mejor que la lucha, que la pelea” (Tony Cliff)

Por último, el movimiento obrero debe resolver la siguiente cuestión  ¿qué significa en la práctica la “solidaridad de clase”?



[1] En el caso de la revolución social burguesa-capitalista la preparación previa de la revolución es la emergencia del mismo “capitalismo” en modos de producción anteriores; en el caso de una revolución social que trasciende el capitalismo, esta preparación previa tiene que ver con la problemática Partido-sindicato-consejos obreros-Estado. Esto porque el  modo de producción que supera el capitalismo no existe previamente en éste, como si lo hizo el capitalismo en relación al feudalismo (el capitalismo sólo prepara las “condiciones de su superación” en tanto que “potencias”, no en tanto que realidad económica efectiva)
[2] Las clases se definen por:
a) Relación con los medios de producción;
b) Papel desempeñado en la organización social del trabajo;
c) Forma y cuantía de la riqueza social apropiada   
A esto hay que sumarle:
d) “trayectoria de clase”
e) extracción
f) condición
g) posición
e) sobredeterminación  estamental (modo de vida);
f) sobredeterminación política e ideológica 
Asimismo, incluir críticamente dos cuestiones: la noción Draper-Anderson:
“…(la burguesía) es una penumbra social entorno al núcleo duro de capitalistas propiamente hablando, matizándose (oscureciéndose) en los diversos elementos sociales que funcionan como servidores o parásitos del capital sin ser propietarios ellos mismos de capital” (Hal Draper)
 “…está masa está típicamente compuesta…por la gama de grupos profesionales, administrativos y técnicos que disfrutan las condiciones de vida de los capitalistas mismos –todo aquello que por costumbre incluimos en el término “burguesía” en oposición a “capital”…” (Perry Anderson)



[3] Esto en tanto las clases no son “unidades últimas”, sino que realidades heterogéneas divididas en fracciones, momentos vitales de sus miembros, en generaciones, etc