miércoles, 16 de octubre de 2013

Un comentario a una columna de Frei Betto (izquierda o anticapitalismo) (2013)

Un comentario a una columna de Frei Betto


Buen artículo. Varios comentarios.

1) Como muy bien afirma Betto, la distinción izquierda/derecha nace en la asamblea nacional de la revolución francesa. Como tal, sin embargo, es una distinción interna a las clases dominantes. No existían elementos "populares" (explotados/productores) en esta asamblea. Quienes representaban a la izquierda eran jacobinos como Robespierre; éstos eran parte de la "penumbra burguesa" (Draper/Anderson). Por lo mismo, la discusión entre la izquierda y la derecha fue entre distintos tipos de desarrollo capitalista, o entre feudalismo y capitalismo. La sociedad de clases no se cuestionaba.

Es por esto que a un izquierdista no le es muy difícil pasarse a la derecha: no hay diferencia de fundamentos entre ambos. Y es en razón de esto, por otra parte, que a quienes les enmierda la desigualdad de clases, antes que ser de izquierda, deben identificarse con las luchas anticapitalistas de las "clases populares". En el caso de la revolución francesa, debemos retomar el proyecto igualitarista de los "rabiosos" (e.g. Babeuf).

Antes que izquierda, entonces, anticapitalismo.

Por otra parte, la misma identificación con "los pobres" y "las injusticias" no es ajena a:

1) religiosos conservadores
2) gente de derecha (la udi popular, gente como Kast, etc)

La misma tradición marxista no hace uso de estas nociones, y ésto por buenas razones:

1) la pobreza, en tanto situación material considerada en términos "absolutos", puede ser solucionada y aún mantenerse la explotación capitalista

1') El problema es la desigualdad de clases y la diferencia de bienestar material considerada en términos "relativos"

2) La "injusticia" es una bandera de lucha que comparten gente de derecha como Longueira y Lavín. 

Esto es posible porque la justicia es un término formal que no denota nada sustantivo. Puede significar:
 a) mero cumplimiento de la ley;
b) "a cada uno según su trabajo" (premisa meritocrática individualista);
 c) fin a los abusos (necesidad de un poco más de regulación);
d) armonía (triunfo del "bien" sobre el "mal");
 e) colaboración de clases (los negocios éticos, el buen patrón y la responsabilidad social empresarial)

El mismo Marx no operaba con la noción de "justicia" y "derechos", porque se daba cuenta de estas cosas. Los patrones pueden reclamar "justicia" y "derecho" y en realidad sólo reclamar su autoridad para explotar. El Capital fue escrito para fundar científicamente una crítica al capitalismo, una crítica objetiva y material; no subjetiva y moral. Bajo el capitalismo, libertad e igualdad existen; existen porque son definidas en términos negativos y formales. Bajo el capitalismo, la "apariencia" (que es constitutiva de la esencia) de hecho muestra como las cosas se intercambian por su valor y el obrero recibe un "salario justo"...

Sólo adoptando una posición anticapitalista, objetiva y material, la oposición a la sociedad de clases deviene una oposición de fundamentos. Si nos interesa transformar la realidad, hay que dejar de lado la identificación con la izquierda (que siempre será en gran medida "burguesa"), la justicia y la pobreza. Antes bien, tenemos que hablar de:

a) anticapitalismo
b) igualitarismo material
c) libertad positiva y colectiva
d) contradicciones materiales y objetivas

Por último, todo esto significa abandonar las "nuevas izquierdas" (la izquierda ética de Bobbio y Betto, por ejemplo); significa una opción neotradicionalista: la identificación con las luchas anticapitalistas del movimiento obrero mundial (la comuna de parís del 71, los obreros trotskystas bolivianos del 52, los trotskystas muertos por fidel luego de su toma del poder, el movimiento obrero chileno de principios de siglo, el cordobazo del 68', etc). Como dice Kagarlitsky, los cambios sustanciales siempre se han dado a partir de movimientos neo-tradicionalistas (Lutero, Calvino, revolucionarios franceses, etc).