miércoles, 16 de octubre de 2013

Hacia una constitución hecha a mano y sin permiso (2013)



Aún teniéndole respeto a la compañera -como sucede en mi caso-, es necesario apuntar cierta cuestión crítica fundamental. En lo esencial, esa confianza ciega en el "pueblo soberano" (a la rousseau) me produce ciertas dudas. Es claro que los métodos internos de las clases explotadas deben ser siempre los más democráticos, igualitarios y participativos; ahora, estos son métodos no generalizables al conjunto del país. La clase dominante local no es una ínfima minoría (1%, cinco familias, oligarquía, etc), sino que, como tal, es mucho mayor. Esto en su forma capitalista. En su forma burguesa (extracción y condición de clase dominante, pero posición de clase no directamente "patronal"), su extensión es aún más grande. Y en términos ideológico-político esto crece aún más. Ahora, frente a.este "bloque social" no se puede actuar de manera democráticamente ingenua (como incluirlos, por ejemplo, en la constituyente social). No por nada el "peladito" hablaba específicamente de una "democracia de los explotados"...

Por la otra vereda, es importante consignar que, antes de establecer el proceso constituyente propuesto por la compañera, será necesario un largo y tedioso proceso de autoconcientización, organización y lucha material. Este proceso debiera potenciar a las clases explotadas en su conjunto, potenciamiento que se expresaría en, por ejemplo:

i) Una central sindical nacional no burocratizada ni patronal
ii) Dirigentes de base territoriales que no se vendan por un puestillo en el parlamento (tipo Iván Fuentes), ni tengan lazos orgánicos con los capitalistas/burgueses locales (tipo dirigentes concerta y alianza hoy en los municipios)

Cuando i) y ii) se cumplan (al menos como tendencia), recién será momento de pensar la constituyente social....