lunes, 29 de abril de 2013

Algo sobre Touraine y una defensa del marxismo


Algo sobre Touraine y una defensa del marxismo

...Olía a Touraine, por la cuestión de los "actores". Conozco sus planteamientos (no soy un experto en Touraine, sin embargo); no comparto para nada éstos. En primer lugar, fue pionero en establecer al estudiantado (fundamentalmente universitario) como una clase de potencial revolucionario, lo que es un absurdo. Luego, y en relación con ésto, pionero fue también en intentar comprender el rol de los nuevos movimientos sociales, lo cual lo alejó más de una comprensión racional de lo real social. Cuando piensa criticar el marxismo en tanto que filosofía de la historia no hace más que fabricar un muñeco de paja (una caricatura): el mismo Marx y el fértil trabajo de sus herederos hasta hoy en el materialismo histórico, niegan esta estupidez. Su teoría de los 60's 70's es de un formalismo muy propio de la época, y aún si pone el acento en la acción y en los actores no deja de mostrar un carácter pseudoconcreto. El matiz marxista que posee la misma es lo único rescatable (todo ese cuento del sistema de acción histórico y demases es un absurdo). Por lo demás, su noción de clase social es racionalmente deficiente...

En general, todo este marco errado lo lleva luego a establecer la teoría de la sociedad posindustrial, lo que es otro absurdo (hablar de sociedad industrial es no entender las diferencias radicales en las diferentes dinámicas sociales -por ejemplo se podría igualar a la sociedad soviética con el capitalismo francés-, además de ser una definición conceptual no relacional ni materialista, sino que sustancialista y que se queda en la apariencia). Más tarde, planteará su teoría de la desmodernización -errada y posmoderna, ni siquiera es coherente en su exposición y lleva a la confusión sociológica y política-; todo esto imbricado con el deber ser de una democracia "en sí" -lo que no existe-, muy en la línea de Garretón y toda la prole progre a la cual no le es grato hablar ya de lucha de clases...

Con respecto a lo otro, aún si Habermas se consideró a si mismo un marxista en una época, sus desarrollos teóricos rompen con el paradigma marxista. Su teoría no es materialista, no tiene en cuenta a las clases y, lo peor de todo, esencializa y eterniza la técnica capitalista como la única técnica susceptible de desarrollo bajo una sociedad moderna (entiende que la división social de trabajo capitalista es la única posible).

Las críticas a la teoría del "valor-trabajo" caen en tiesto roto; conozco de cerca el debate en torno al tema, ya que realicé mi primer taller sobre él. La forma más racional de explicar la economía continúa siendo un marxismo bien entendido; tal como lo presentan Andrew Kliman, Alan Freeman, Guglielmo Carchedi y Anwar Shaik. Los pastiches regulacionistas y neorricardianos no pasan la prueba de la racionalidad -si quiere le mando el trabajo que realicé...son una 35 pp…la crítica a la ley de la tendencia decreciente de la tasa media de ganancia de Okishio, descansa en un error; la crítica al teoría del valor trabajo de Robinson es incluso ingenua; la idea de Sraffa se queda todavía en Ricardo; el problema de la producción conjunta que señala Morishima es solucionado por Freeman…etc . Con respecto a la lucha de clases, la misma sigue siendo tan válida como lo fué siempre desde Marx. De partida, porque la noción de clase marxista es la que mejor da cuenta de la realidad y se imbrica en una ambiciosa teoría de la totalidad social -por contra un weberiano, puede "crear" clases casi a voluntad-. Es la única que intenta explicar la reproducción de la realidad de manera materialista, que a la vez comprende las determinaciones estructurales y la posible modificación de las mismas por los agentes sociales. Por lo demás, si se rechaza la premisa de la lucha de clases, ¿Cuál es la alternativa? ¿Una sociedad de individuos, de consumidores, de identidades descentradas, de movimientos sociales heterogéneos sin base clasista, etc? Habría que aclarar si lo que se encuentra demodé son las “clases” o la idea de “lucha”. Si se rechaza la idea de “lucha” nos quedamos con la teoría del consenso, el funcionalismo y sin grandes posibilidades de reconocer la dinámica en la sociedades –todo lo cual debe rechazarse-. El rechazo de la noción de “clase” no tiene sentido, hasta un weberiano o incluso un durkheimiano hablarán de clases. La cuestión es que la visión de las clases marxistas es la que tiene más desarrollo bibliográfico e investigación; es la más comprehensiva y abarcante; es la única que incluye la reproducción dinámica de las formaciones sociales; etc. La teoría de los modos de producción, por otra parte -cuyo debate trabajo yo este semestre-, es también la forma más racional y comprehensiva de entender la realidad...si quiere le envío el trabajo a final de semestre. En síntesis, claramente el marxismo es una ciencia, una ciencia social -nunca una ideología como comprendería erradamente un Lukacs historicista, que además no enfoca bien la noción de ideología-.
La idea de una sociología de los sujetos, de una sociología de los actores, cae en un historicismo no materialista; esto muy bien podría afirmar un althusseriano de Touraine. Las ideas de la diferencia y de la igualdad dejan de tener sentido si se considerar en abstracto; las mismas se inscriben siempre en un marco social definido. La diferencia por sí misma no es positiva; por el contrario, implica la idea de una posición no sujeta a discusión racional. El pluralismo bajo el mpc no es posible, la diferencia "real" -no mera apariencia- no existe bajo este modo de producción. Existe una diferencia que es sustancial y que es la única que merece ser combatida de manera radical: la diferencia clasista. Para combatir esta diferencia tenemos que negar cualquier intento de diferencia que suponga la explotación y la apropiación privada de los medios de producción. Con respecto a la igualdad, el debate cualitativo debe situarse donde debe: igualdad material, igualdad sustantiva, esto es lo que diferencia a una política anticapitalista de la idea de meritocracia propia del mpc.

Con respecto a la idea de la democracia, hay que empezar entendiendo que esta noción sin apelativos no dice nada preciso -no funciona unívocamente como concepto sino que multívocamente como término-. Wood y Therborn entienden muy bien cómo la democracia bajo el capitalismo sólo puede ser formal y representativa, así despojada de su natural radicalidad. Si entendemos la democracia como democracia sustantiva, como democratización social, como poder sobre la economía (González Casanova), como democratización del excedente, democratización de las decisiones acerca de cómo organizamos el proceso de trabajo y la división social de éste...entonces no me opondría a igualar a la misma con la transición socialista. Esto es, la democracia no es mero procedimiento como querrían los liberales, la democracia sí define positivamente contenidos.

atte
msm