lunes, 29 de abril de 2013

Cambios en Cuba (2010)

La siguientes es una suerte de síntesis que escribí en 2010 acerca de los cambios recientes en Cuba. La misma está basada en la revisión de todas las noticias que el Diario la Tercera de Chile publicó ese mismo año, así como también en algunos artículos editados por Le Monde Diplomatique (versión chilena). 

Contexto

Ciertos conjuntos de necesidades básicas insatisfechas debido a:

a) Coyuntura: los tres ciclones de los últimos años, degradación de los términos del intercambio –aunque este es también estructural (baja del precio del níquel, exportación, alza de la cotización de los alimentos, importación), crisis internacional

b) Estructurales: embargo EEUU, baja productividad de la agricultura pública (el 70% del total lo cubren los privados, por lo cual se importan 66% de los alimentos), 50% de la superficie agrícola está sin cultivar; 33% de la producción agrícola se pierde por problemas de coordinación entre productores, intermediarios, distribuidores y lugares de acopio.

La nueva estratificación social surgida de las reformas mercantiles de los años 1990 favoreció el surgimiento de una nueva pequeña burguesía y el desarrollo de desigualdades que afectan particularmente a la población negra

Debido a esto –y otros factores que sería muy largo apuntar- , el 20% de la población vive por debajo del nivel de la pobreza (según una encuesta norteamericana realizada en 2010)

Así las cosas, la tendencia dirigente hegemónica cree que: el factor fundamental de la crisis es el paternalismo e igualitarismo del estado, al tiempo que destacan como causante de la situación que se agrava a la falta de motivación de los trabajadores. Raúl castro, efectivamente declaró: “Cuba no puede ser el único país del mundo en que se puede vivir sin trabajar”; su hermano Fidel, aimismo, estimó que, “el modelo cubano ya no funciona”; por último, militares directores de empresas establecen que la nación cubana debe adaptarse a los cánones de la globalización y seguir la senda de Vietnam y China

Reformas al modelo (¿transformación para la permanencia del socialismo o en dirección hacia el capitalismo?)

1) Promoción de la inversión extranjera

2) Aumento sector privado

2.1) Los privados pueden contratar mano de obra (en 83 actividades, entre ellas restaurantes, albañilería y transporte, de un total de 178 que se liberan como susceptibles de ejercicio por cuenta propia). Contratar mano de obra estuvo prohibido desde 1968. Por ejemplo, actividades ahora privadas serían la peluquería y el servicio de taxis (esto último había intentado aplicarse en 1990 ya sin mejor suerte).

2.2) Creación de medianas y pequeñas empresas con régimen tributario especial para el trabajo privado. La tributación de estas empresas fluctuará entre el 25% y el 50%, estando exentas de pago de impuestos aquellas iniciativas que obtengan menos de 225 dólares anuales.

3) Raúl castro declara que las retenciones de pago disminuirán, sino desparecerán para 2011. Estas suponen un porcentaje de no pago por parte de los bancos cubanos a los suministradores extranjeros

4) Autorizar el mercado inmobiliario (proscrito desde 1959)

4.1) Autorizar la construcción de viviendas por cuenta propia a poseedores de terrenos y títulos…gracias a la venta, por parte del Estado, de insumos y materiales

5) Eliminación de la libreta de abastecimiento o racionamiento (existente desde 1963 como una forma de satisfacción y bienestar igualitaria)

6) Fomento de la producción agrícola (venta por parte del Estado de insumos de producción sin subsidios, lo que alzará sus precios)

6.1) El Estado se deshace de las improductivas granjas fiscales a favor de unidades familiares y cooperativas (particulares), a las cuales, en vista de que ya han demostrado ser más eficientes productivamente hablando, se les facilitará gran contingente de tierras agrícolas públicas de manera casi gratuita.

7) Contactos comerciales y de cooperación

7.1) Con Brasil: asistencia técnica y social en el rubro pyme

7.2) Con China: es el segundo socio comercial de Cuba –después de Venezuela. A partir de los créditos blandos chinos Cuba ha remozado su industria, sus automóviles, su producción. Asimismo, entre ambos países poseen 13 empresas mixtas, 7 de ellas en el enclave cubano. Dentro de estas últimas se cuenta un nuevo hotel de lujo en la Habana, con 51% de capital chino, y un 49% de capital cubano.

7.3) Con México, Chile, Libia, Irán, Japón (aumento del librecomercio internacional)

8) Turismo: diez proyectos, que esperan aprobación de la dirigencia cubana, tienen buenas probabilidades de llegar a concretarse. Suponen, en general, la construcción de campos de golf, marinas y villas de lujo. La fórmula estará dada a partir de la conjunción del capital estatal con el capital extranjero internacional (Canadá, España, Vietnam, Gran bretaña e, incluso, quizás, EEUU). Por ejemplo, Hoteles Meliá y también capitales provenientes de Qatar, construirán establecimientos de lujo en la isla.

8.1) De esta manera, se apuesta por el turismo especializado (ecoturismo, turismo aventura, turismo deportivo, etc)

9) Eliminación de comedores obreros en 13 ministerios espera ser generalizada a todo el país en el corto plazo (suponían un gasto excesivo ya que funcionaban a base de divisas). Estos comedores gratuitos serán reemplazados por un desembolso de 0,70 dólares para los afectados.

10) 500.000 desafectados del servicio público: 25% de los empleados en el sector estatal serían excedentarios; el plan, que ahora desafecta el 12% de la fuerza laboral estatal, trabaja en la dirección de la desvinculación de un 20% de los empleados fiscales a mediano plazo. A modo de ilustración, puede citarse el caso de los servicios de salud, los cuales están siendo inspeccionados en busaca de una mayor “racionalización” y “flexibilización” en la entrega de sus servicios.

11) Eliminación parcial de becas de estudio

12) Aumento en 5 años de la edad jubilatoria

Comentario
Para no aburrir, solo indicaré que me parece bastante clara la dirección que toma el pueblo cubano mediante sus dirigentes, ésta supone un alejamiento de la economía centralizada estatal –que, bajo alguna concepción, podría ser considerada socialista- en función de la asunción parcial y gradual de un tipo de capitalismo –recordemos que las versiones de éste son muy diferentes según tiempo y espacio-. El tipo de sistema económico-social que asumirá Cuba se modelará a la luz de proyectos como el brasileño o, quizás el venezolano. Asimismo, existe la posibilidad cierta de que la isla devenga una nueva china (en pequeña escala), toda vez que la liberalización económica puede aún mantener el férreo control político de la casta hoy dirigente.
 Las reformas citadas, indican que el Estado saneará su déficit mediante el traspaso de sectores económicos a ciertas capas sociales que han logrado encumbrarse en alguna medida bajo el modelo cubano –tanto estratos burocráticos como grupos que funcionan al borde lo legal-. Lo público se deshará de su población sobrante en términos laborales (despidos en lo fiscal), y en términos de satisfacción de necesidades (término de libretas de abastecimiento y comedores obreros).  Si a esto se le suma la venta, por parte del Estado, de insumos productivos a personas privadas, vemos que la esfera pública comporta real y efectivamente caracteres de empresa capitalista (realiza transacciones con sus ciudadanos, se orienta hacia el equilibrio y el beneficio).
Asimismo, la apertura comercial gana terreno, viniendo a concluir un proceso de cancelación de la autosustentación interna. En esta línea, Cuba asume su carácter de país dependiente y tercermundista, toda vez que promueve el fomento de una arista clave en estos países: el turismo (realmente, la gente murió en y por la revolución, para que ahora el capital extranjero desembarque su despilfarro suntuario en campos de golf y hoteles de lujo).
 Por último, no está demás recordar que la asalarización privada, no estatal, supone un mayor riesgo de explotación (al tiempo que aumenta el gasto público si se quiere fiscalizar efectivamente este mercado de mano de obra). La asalarización privada de la mano de obra supone una apropiación privada del plusvalor, no una retención estatal –supuestamente pública, por tanto susceptible de redirigirse hacia áreas que la misma sociedad, en su conjunto, considere necesarias de desarrollo- de el sobretrabajo. Por tanto, el plusvalor se acumula en manos de particulares, los cuales pueden dictaminar a su libre arbitrio el modo como éste es utilizado, sin tener en consideración a la sociedad como totalidad.