lunes, 29 de abril de 2013

Fases del desarrollo capitalista (varios autores, 2001)


       Fases del desarrollo capitalista (varios autores)

Introducción

“¿Representa la coyuntura en curso una nueva fase del capitalismo, una transición entre fases capitalistas, una transición más allá del capitalismo, o una fase poscapitalista? ¿Cuáles son las variables más adecuadas para construir una teoría de las fases capitalistas: la relación capital-trabajo, los bloques hegemónicos, los sistemas nacionales de innovación, mercancías características, tecnologías de punta, sectores económicos, y así sucesivamente?”

I.                   Relaciones internacionales y disciplina capitalista (Kees Van der Pijl)

“…el capital no es, como los economistas creen, la forma absoluta del desarrollo de las fuerzas productivas…es una disciplina sobre ellas, la cual deviene superflua y limitante a un cierto nivel de su desarrollo” (Marx, Grundrisse)

Todas las formas de organización del proceso de trabajo han sido, hasta el momento, explotadoras. En el caso del capitalismo, el desarrollo de las fuerzas productivas mediante la organización el proceso de trabajo, cristaliza mediante la contradicción entre dos tendencias: la desigualdad social, derivada de la generalización de la mercantilización de la vida social (privatización); junto con la interdependencia planificada, la socialización del trabajo (Vergesellschaftung), la cooperación social.

Bajo esta perspectiva, puede entenderse que el socialismo se desarrolla internamente a la sociedad capitalista antes que rompiendo radicalmente con éste. Las fases capitalistas, por otra parte, son momentos de crecimiento de un orden alternativo potencial, aún si las mismas están mediadas por la lucha de clases.  

1.      Existen tres fases de disciplinamiento del capital, cada una de ellas internalizándose de manera más profunda en el metabolismo entre sociedad y naturaleza, y generando así sus propias formas de resistencia

a)      Proceso de acumulación originaria
b)      Proceso de producción capitalista (subordinación del proceso técnico de trabajo a la valorización del capital)
c)      Proceso de reproducción social (tiempo fuera del lugar de trabajo, ocio, vida cotidiana, entorno natural –ecología-, etc)

Cada una de estas fases se superpone y complementa con las otras.

2.      Un segundo aspecto susceptible de conceptualizarse mediante “fases” es la internacionalización del capital. Esta dimensión se encuentra estrechamente ligada al disciplinamiento del capital, siendo, sin embargo más concreta, en tanto incluye la dimensión espacial.

a)      Internacionalización del circuito del capital mediante la forma-mercancía (comercio ligado al proceso productivo del capital)

Mercancía característica: algodón
b)      Internacionalización del circuito del capital mediante la forma-dinero (inversión extranjera en producción capitalista, flujos de cartera e inversiones directas)

Mercancía característica: hierro    

c)      La internacionalización del capital productivo mismo (socialización transnacional del trabajo)

Mercancía característica: automóvil…..luego: microelectrónica

Cada una de estas fases se superpone y complementa con las otras.

“Con cada avance, las luchas de clases provocadas por la imposición de la disciplina capitalista devienen más complejas, en tanto más aspectos de la vida se encuentran involucrados tratando con las presiones disciplinarias representadas por el capital. Los conflictos que resultan de estas presiones, y las mediaciones a través de las cuales estos son transmitidos a la estructura social, devienen más variados también”

La alienación está estrechamente vinculada con la objetificación (cosificación), con la idea de que las cosas dominan al hombre y su sociedad en tanto que fuerza externa independiente. Si esta forma es derivada de la generalización mercantil en la vida social, también se presenta bajo una forma diferenciada a través del Estado y las relaciones entre las distintas sociedades (tratadas como unidades discretas por la teoría realista de las relaciones internacionales)

Las razones que explican el desarrollo del capitalismo en la Europa occidental del norte son: a) relativa escasez de trabajo (lo que determinó la emergencia de técnica que acrecieran la productividad); b) los enormes productos y ganancias del comercio ultramarino, una vez la plata de América permitió a los europeos apropiarse de las rutas comerciales asiáticas

Reconocer por qué el capitalismo se afincó particularmente en Inglaterra, supone indagar en dos razones más:
a)      La particular relación establecida entre el Estado y la sociedad a partir de la revolución gloriosa de 1688. Si bien en un comienzo el Estado tuvo que intervenir directamente con cierta fuerza y profundidad para unificar la descentralización y “anarquía” feudales, luego, una fuerte tradición normanda de autonomía antimonárquica hizo que el estado adoptara un papel de promotor de la autorregulación mercantil de la sociedad civil
b)      Los asentamientos coloniales (Norteamérica y Australia) Estos permitieron a Inglaterra aumentar sus posibilidades de victoria en las sucesivas guerras con las potencias competidoras durante los siglos XVII y XVIII (Holanda, Francia, Austria, España).

“El capitalismo no es una formación social localizada en los límites de una porción del espacio global disponible (sea un Estado-nación o como en Bretaña, un Estado multinacional), sino que es una formación social global, con la evolución histórica de las fuerzas sociales tendencialmente deviniendo globales en carácter” (Henk Overbeek)

El desarrollo del capitalismo en dimensiones globales ha sido mediado por el crecimiento y la consolidación, en retos decisivos que incluyen a guerra, de este “centro lockeano”.

Centro lockeano: concepto tomado de Halford Mackinder, quien lo utilizó en 1904 para denotar la centralidad del imperio ruso zarista en función de su gran masa de tierras, y la importancia de éstas para con el desarrollo del ferrocarril (motor de la modernización en la época). Esta diferencia haría preponderante al imperio ruso por sobre una pequeña Inglaterra que ya había comenzado a sufrir derrotas sucesivas. El autor define esta noción así: “núcleo integrado de la economía política global”

El desarrollo de este “centro lockeano” transitó a través de distintas formaciones sociales modélicas. Fundamental fue Francia, donde la acumulación fue propugnada por el Estado, desde arriba, fundamentando así formas tributarias de explotación y el balance y tensión de fuerzas que éstas suponen (en oposición a la autorregulación mercantil de la sociedad civil)

La urbanización es un proceso que acompaña la industrialización, no porque las industrias se localicen preferentemente en las ciudades (muchas veces no es así), sino porque la acumulación primitiva que da pie para la industrialización y la generalización de la forma mercantil, supone una migración de campesinos desposeído de sus tierras hacia  las ciudades. Este proceso supone la reunión e amplias masas de trabajadores desarraigados en las ciudades, lo cual explica un tipo de movilización masiva resistente con cierta imagen de sociedad futura (utopismo)

Gran Bretaña se mantuvo hegemónica ampliamente hasta finales del siglo XIX (en 1860 poseía el 2% de la población mundial, mientras contenía el 45% de la producción industrial mundial)

El proyecto nazi-fascista estudió la estructura de la Commonwealth para imitar su forma en una posterior expansión.

Así, como existe una formación social global tendencialmente expansiva, también existe un proceso de formación de clases global, junto con una socialización internacional de la fuerza de trabajo

Durante el periodo de hegemonía Británica, la tendencia dominante en la capacidad industrial era a concentrar en el “centro lockeano” su contingente más crecido, y a disminuir en los países contendores. En lo que refiere a la transición entre centros hegemónicos, el trasvase de poder de poder hacia eeuu fue uno más paulatino y gradual, una “transición-fusión” pacífica (ya en el siglo XX firmaron un tratado de no agresión mutua, por ejemplo)

La idea de un centro lockeano supone una suerte de integración progresiva de formaciones sociales. Así, primeramente se fusionan eeuu y Gran Bretaña; luego se integra Francia (la cual no pierde el rasgo hobessiano de su Estado).

Centro lockeano-retadores en la industria del algodón y grandes guerras

Total Heartland (100)
1834
1852
1861

1867

1913
Gran Bretaña
87.7
76.6
72.9
Guerra Civil
81.0

64.5
EEUU
12.2
23.4
27.1
Guerra Civil
19.0

35.5
Retadores







Francia

21.9
19.1
12.9
Guerra austro-prusiana
16.9
Guerra Franco-prusiana
8.6
Alemania
5.5
3.8
5.3
Guerra austro-prusiana
4.8
Guerra Franco-prusiana
12.8
Austria-Hungría
7.0
5.9
4.2

3.6

5.6

Centro lockeano-retadores en la producción de hierro y grandes guerras mundiales

Total Heartland (100)
1880
1900

1910

1925
1938

1950
1957
EEUU
42.8
61.3

72.8

75.5
62.7

78.3
74.5
Gran Bretaña
44.2
29.5

17.8
Primera Guerra Mundial
12.3
23.5
Segunda guerra Mundial
14.4
15.6
Francia
13.0
9.3

9.4

12.2
13.7

7.3
9.9
Retadores










Alemania/FRG
23.6
38.2

36.0

12.0
51.8

10.5
18.2
Rusia/URSS
9.9
13.0
Guerra ruso-japonesa
9.7

3.1
39.6

23.8
34.7
Japón
-
-

-

2.2
14.3

4.3
9.4

Centro lockeano-retadores en el desarrollo de la “producción” de pasajeros por automóviles

Total Heartland (100)
              1960
              1982
EEUU
         54.4
              31.3
Canada
          2.6
               5.1
EEC (incluye GB)
         42.0
              61.3
Australia
          1.0
               2.3
Retadores


Japón
          1.3
              43.3
URSS
          1.1
               8.3
Brasil
          0.3
               3.0

“Por lo tanto, el desafío al capitalismo deviene grandemente externo a él, un desafío entre sistemas” (1930). El autor denomina como liberalismo corporativo al consenso keynesiano-fordista.
La inversión extranjera directa fue abrumadoramente hecha desde las economías pertenecientes al “centro lockeano” (1930 en adelante). “Si tomamos la industria del automóvil como indicador de esta fase, la URSS nunca tuvieron siquiera una chance de alcanzar al “centro lockeano”, y los esfuerzos en este sector nunca igualaron el desafío que de hecho podía postular en la industria pesada”

“Cuando la revolución microelectrónica hizo su impacto en el desarrollo capitalista, el bloque soviético fue completamente superado por la nueva camada de “retadores”, tanto por Estados vasallos como Taiwán y Corea del Sur, como los países productores más grandes de América Latina” (sus exportaciones de maquinaria y equipo a la ocde habían bajado de 22.7% a 4.6% -del total de exportaciones fuera de la ocde hechas hacia la ocde- entre 1973 y 1987). “La posición retadora de URSS había sido ya reducida a la dimensión diplomático-militar…”

“Por lo tanto, en el ámbito textil, los estados del “centro lockeano” se habían afianzado a sí mismos en un cartel hasta 1990, el “Acuerdo Multifibra”, antes que el control fuera efectivamente tomado por las grandes corporaciones operando en el mercado mundial liberalizado. En este escenario, aún bien reciente, los estados asiáticos vasallos podrán competir con las grandes corporaciones del centro lockeano en la producción textil intensiva en capital”  
“En otras palabras, la producción textil capitalista está en camino de devenir global doscientos años después de la revolución industrial en Inglaterra, pero sólo después de que el gran capital de los Estados del centro lockeano fue capaz de hacerse con el control del mercado mundial a partir de un cartel antecedente”

En lo que refiere a la segunda generación de la industrialización (hierro), sólo en 1997 China habría devenido el mayor productor de hierro del mundo; sin embargo, su posición sólo sería un 52.1% de la producción de hierro en el centro lockeano (eeuu, cuatro más grandes productores de europa).

El autor predice la generalización de la tendencia a una crisis de desgaste:
a)      Desgaste de la biosfera en función de la recurrente acumulación primitiva
b)      Desgaste de la internacionalización del capital (habrá una regresión en la socialización internacional del trabajo, con circuitos desarticulados de dinero-capital y el componente especulativo que esto supone –minando de esta forma la capacidad productiva-)
c)      Desgaste de la expansión geopolítica del “centro lockeano” (la dilución de la sociedad civil transnacional y el retorno a un imperialismo belicoso)

La estrategia para contener la industrialización de las formaciones retadoras implementada por eeuu en los 80’s (un corte radical de la inflación del dólar, con la subsecuente alza sustantiva en las tasas de interés y una reducción en el mercado de exportación para los países retadores), ha sido probado y ha funcionado (hasta el momento)

II.                Fortunas e infortunios del post-fordismo (Alain Lipietz)

En tiempos de crisis se tiende a idealizar el orden social en declinación en tanto que paraíso perdido. Esto es lo que sucede con la crisis del fordismo: el periodo que lo subsigue es una transición entre distintos nuevos modelos. Empero, si bien el neo-taylorismo (“modelo flexible” o “liberal productivista”), con base en eeuu pareciera el predominante, aún no se encuentra estabilizado y ante él se yerguen modelos competidores menos liberales en Asia y Europa.

Sociedad del globo de aire caliente (forma gráfica de presentar la estructura social)

-          Fordismo-taylorismo: una particular organización del trabajo (un paradigma tecnológico) que habilitaba alzas de productividad sostenidas. Descansaba en la división entre los que conciben y los que ejecutan
-          Una lógica macroeconómica (régimen de acumulación) basada en la redistribución sistemática de las alzas de productividad a cada clase social (poder de compra, demanda agregada)
-          Un modo de regulación, un paquete de reglas de gobierno que suponía un sistema centralizado de redistribución de las alzas en la productividad, una red estabilizada de negociación colectiva, legislación social y un Estado de bienestar

Una estructura social como un balón de aire caliente panzón -pocos ricos, pocos pobres y muchos en el medio- la cual se eleva continuamente y como un todo. Una forma de escalera social donde las distancias sociales permanecen iguales, pero todas se elevan juntas

Kalecki: identificó el vínculo perdido entre Marx y Keynes en su refugio en Inglaterra en el periodo entreguerras. Escribió: “Quienes ganan un salario gastan lo que ganan, los capitalistas ganan lo que gastan”

Globalización: la internacionalización extensiva de los mercados y las redes productivas sin una correspondiente armonización de los compromisos salariales.

La “teoría” del fin del trabajo no se condice ni siquiera con la tendencia dominante en la esfera productiva: las alzas en la productividad han sido mucho menores desde finales de los 70’s que durante el “consenso keynesiano” (1949-1974: 5.2%; 1974 -: 2.6% -en Francia-). En la misma línea, la eficiencia del capital (el valor del producto en relación con el valor del equipo utilizado para producirlo) está decreciendo continuamente (hasta un 43% en Francia desde 1965)

“Hoy en día, en Francia, tal como en los Estados Unidos, la crisis ha finalizado para el capital. La tasa de ganancia ha sido restaurada al nivel que tuvo entre 1950 y 1970. ¿Quién ha pagado por esto? En gran parte, los trabajadores”

Esto se basa en una definición particular de la tasa de ganancia: ganancia sobre capital invertido, lo que es igual a= la tasa de margen (la ganancia sobre el valor añadido), multiplicada por la eficiencia del capital (valor añadido sobre capital invertido). Aún si esta segunda tiene una tendencia a “caer” (como diría Marx), la tasa de ganancia puede ser reestablecida por una más rápida reducción en la porción asignada a los salarios (pareciera definir la tasa de margen como la tasa de plusvalor: cuánto del valor añadido es ganancia y cuánto es salario) 

La reducción de la eficiencia del capital ha sido compensado por alzas en la productividad (30% en 12 años en Francia) que no han implicado una reducción en las horas de trabajo o un incremento en los salarios reales (desde 1973, los salarios reales se han reducido en eeuu en un 10%).

Alternativas al neo-taylorismo flexible: movilización de recursos humanos para promover la productividad, movilización de los trabajadores en la batalla competitiva de la productividad y la calidad. Este camino involucra promover activamente el crecimiento de la productividad del trabajo, sin necesariamente descansar en una progresivamente sofisticada y costosa maquinaria. Esta alternativa puede ser “comprometida” al nivel de la firma individual (Japón), de la rama de producción (en Alemania y el norte de Italia), o de toda la sociedad (Escandinavia)

Estos modelos alternativos son los que han triunfado, según Lipietz (son la tendencia que se generalizará). La tasa de ganancia se ha recuperado en estos países mediante una mayor productividad del trabajo, la cual ha borrado la ineficiencia del capital. El mayor compromiso de los trabajadores en el control de la producción ha supuesto que Alemania y Japón tengan los salarios más latos del mundo pero sean a la vez muy competitivo en productos de alta calidad y precio (lo que ha determinado un redistribución del plusvalor mundial en dirección a estos países)

Todo este argumento difiere de lo que elabora Moseley, para quien la tasa de ganancia se ha recuperado sólo en un 30% a sus niveles de 1960. Este otro autor, que si trabaja con conceptos marxistas rigurosos, también establece que, desde finales de los 70’s, la economía en general ha estado estancada (artículos posteriores en este mismo libro le darán en algún sentido la razón a Moseley)

La sociedad del reloj de arena (forma gráfica de presentar la estructura social)

-          Desde finales de los 70’s, principios de los 80’s
-          Francia escogió el modelo anglosajón (neotaylorismo-flexible) con los primeros ministros Raymond Barré y Laurent Fabius (“la France qui gagne”- “la Francia que gana”-)
-          Un medio que se reduce, pocos muy ricos, y muchos muy pobres
-          Desempleo estructural (permanente): exclusión. Esto es una novedad en los centros capitalistas; no constituye un ejército de reserva: ni siquiera disciplina a la fuerza de trabajo activa
-          Los excluidos no tienen ya el potencial de ser contratados. Lo que es ganado y gastado por los trabajadores integrados no los beneficia: una alza en los salarios no es suficiente para producir nueva demanda y así fomentar la producción y el empleo; por el contrario, corre el riesgo de perderse en importaciones

Desde 1945, Francia estuvo muy necesitada de mano de obra, dadas las bajas de la guerra. Aún con la migración campo-ciudad y la repatriación de mano de obras de las excolonias (Argelia), hasta 1975 el flujo de población inmigrante necesaria fue creciente y progresivo (llegaron a componer el 7.4% de la población en 1975)  

“En la sociedad del globo de aire caliente, en tanto el montante de salarios representa algo así como el 70% del producto total, las firmas no tienen ninguna preocupación acerca de la demanda efectiva: nunca les faltarán consumidores. Rn la sociedad del reloj de arena, este porcentaje cae peligrosamente a cerca de un 50% (56% en Francia en 1994). ¿Será gastada la otra mitad del ingreso? Esto depende del estado de ánimo de los ricos”
“La dinámica económica de la sociedad del reloj de arena es entonces profundamente cíclica: en ciertos puntos los ricos ahorrarán mucho y la producción declinará, en otros momentos ellos gastarán mucho y la producción se descontrolorá”

“La globalización se refiere a la interdependencia creciente entre los mercados nacionales que lleva hacia un mercado mundial unificado. Estamos aún lejos de esto, pero la integración de los mercados nacionales, o por lo menos continentales, está procediendo a prisa. Antes, cuando el flujo de demanda decrecía en un país, podíamos esperar compensarla expandiendo los mercados en otros países. Hoy en día, todo un continente, o incluso los tres grandes bloques regionales (Europa, América y Asia) pueden encontrarse en recesión simultáneamente”.
(Comentario: se olvida que no hay nada especialmente nuevo en esto: las crisis del capital han sido antes ya mundiales (1930, 1873, 1973, etc)

Contradicciones neoliberales: se hacen recortes en el gasto público y en los servicios estatales, mientras se le pide a la gente que consuma. En realidad, se pide a los asalariados ricos que consuman y a los capitalistas… 

Contradicción actual: una política monetaria expansiva, que baja la tasa de interés (incentivando al capital a invertir y a las familias a gastar en casas, por ejemplo) es posible en un centro hegemónico (cuya moneda es la divisa mundial); sin embargo, no es posible en países que deben equilibrar sus “balanzas de pago”: éstos deben mantener fuertes sus monedas, para lo cual alzan sus tasas de interés de modo de atraer a capital extranjero)

Aún si Europa y Japón entraron al nuevo siglo estancados, en crisis y con desempleo estructural, mientras Estados Unidos lo hizo con buen crecimiento y nivel de empleo, el autor sigue manteniendo que el modelo europeo y japonés es superior al norteamericano. No necesariamente porque es más equitativo, sino porque es más competitivo. Lo paradójico de la situación de final de siglo se explicaría por la variable de los modos de regulación. Mientras en Europa la unificación monetaria (Acta única Europea -1988-, Tratado de Maastricht-1992- ) se dio en el marco de una política monetaria y presupuestaria extremadamente restrictiva y los mercados (como “salidas”) tradicionales de Europa del este colapsaban por el quiebre de la Unión Soviética, en eeuu, la reserva federal conducía una política semi-keynesiana expansiva en términos económicos. En el caso de Asia, primeramente hay que establecer la heterogeneidad de sus modelos (desde los círculos de calidad japoneses, al taylorismo primitivo de Tailandia). La unidad de la región está dada por su la ligazón de las monedas del base de la jerarquía de valor con el dólar, el cae se depreciaba en relación con el yen. Por otro, mientras el resto del mundo se desindustrializaba, el capital financiero acudía a Asia y la región crecía y se modernizaba (1985-1997). Esta tendencia se revirtió en 1997: la crisis financiera asiática fue una típica crisis de sobreproducción (superacumulación). A partir de ahí el yen se desvalorizó con respecto al dólar.

El boom norteamericano de los 90’s también se explica por los “trabajadores pobres” (pobres productivos y mal remunerados). Esta situación próspera se verá prontamente terminada por una crisis (la cual, al igual que la crisis de 1929, será una crisis de escasez de demanda). La misma, por lo demás, será también mundial. Se aboga por un retorno a un paradigma redistributivo de tipo más fordista-keynesiano.

(Críticas: empíricamente autores sostienen alternativamente que: Japón entró en estancamiento a mitad de los 80’s –cuando la tasa de ganancia comienza a caer en línea con la tasa yanqui que cae antes-; que Japón estuvo estancado toda la década del 90’ –hito en la crisis de 1992-. Existen interpretaciones alternativas de la crisis de 1929: no derivada de una teoría del subconsumo –como la que soporta Lipietz-, sino de la TDTG –Henryk Grossman-, o de la desproporcionalidad –artículo posterior en este libro-)

Se acepta la idea mítica del “capitalismo casino”

III.              La desintegración del capitalismo: una fase de transición excapitalista (John Bell y Thomas Sekine) 

El capitalismo se ha desintegrado y ya no vivimos en una sociedad propiamente capitalista.

Capitalismo (dos definiciones)
a)      Un capitalista utiliza cierta cantidad de dinero como capital, esto es, invirtiéndolo (avanzándolo) en un tipo de empresa u otro, con el propósito de beneficiarse de él (Capitalismo I)
b)      Aquél sistema social al cual la expansión de esas actividades capitalistas ha dado nacimiento (una sociedad capitalista, Capitalismo II)

Se propone que el capitalismo II puede diluirse mientras el capitalismo I se refuerza.

(Comentario: la distinción analítica es errada. Con la noción de capitalismo se hace referencia a un modo de producción, un marco estructural erigido a partir de una forma particular de organizar el trabajo. Las conductas de los individuos son subsidiarias y no definen ningún modo de producción, sino que lo hacen funcionar –le proporcionan su dinámica particular-. Esto es, una conducta llevada por el interés de la ganancia no es susceptible de definir nada: la intención de acumular y sustraer rentabilidad es transhistórica –es anterior al capitalismo-. El capitalismo sólo puede significar: unas formaciones sociales determinadas donde la desposesión de los productores de sus medios de producción y subsistencia articula una totalidad en la cual los propietarios privados de ellos producen anárquicamente para el mercado. La búsqueda de la ganancia es una categoría sistémica no renunciable; esto es, si existe un modo de producción capitalista, los agentes del capital explotarán trabajo en busca de ganancia “necesariamente”. La idea de que existe una acción dirigida al beneficio que logra su objetivo en términos sociales no dice nada del marco estructural vigente. Para que exista mpc debe regir la ley del valor –existir el mercado como ente generalizado-)

Los autores postulan que el Estado Burgués “falleció” en el periodo entre-guerras. El estado socialdemócrata o de “bienestar” (y el fascista) no serían ya Estados burgueses.

(Comentario: existe una confusión importante en los términos. La noción de Estado burgués será siempre descriptiva, a lo más rigurosamente “cultural”. La forma de Estado debe ser conceptualizada de acuerdo a la naturaleza de sus funciones en un modo de producción determinado. La referencia correcta es el carácter capitalista o no del Estado. Con respecto al fascismo, es pertinente precisar que cristaliza en una forma de gobierno que desarrollo un tipo de capitalismo –el capitalismo monopolista de Estado-. Con respecto a esto ver Poulantzas y Sweezy. Con respecto a los estados socialdemócratas, es importante destacar que no eliminaron la vigencia de la ley del valor y el mercado; todo lo contrario, ampliaron la mercantilización de la vida social asalarizando a los trabajadores y sometiendo a la producción capitalista las esfera más íntimas de la reproducción social. Teniendo esto en cuenta, es crucial enfatizar en la imposibilidad de la tesis de los autores)

El Estado socialdemócrata desarrolló el Capitalismo I, pero hizo retroceder al Capitalismo II, al cual sólo le dejó una zona de funcionamiento segura más reducida (¡!). Este proceso pudo ser llevado a cabo por el nacimiento de un nuevo modo de producción  fordista (¡!), el cual suponía una elevada tecnología avanzada y alzas de productividad suficientes para que el excedente fuera repartido de manera amigable entre capitalistas y obreros (¡!)

Luego de la segunda posguerra hubo de reconvertirse la mayor parte de la producción destinada a armamento en bienes de consumo y de capital. Esto fue facilitado por el plan Marshall, las políticas keynesianas (Acta de empleo de 1946), la vuelta de los soldados (poder compra y fuerza de trabajo), la liberación de los “fondos de guerra” (el Estado devolvía lo que le habían prestado los privados durante la guerra, lo cual podía invertirse y consumirse), el crecimiento de la demanda externa (plan Marshall), etc

Época del capitalismo II (antes del periodo entreguerras): del carbón o la hulla
Época del capitalismo I (desde el periodo entreguerras): del petróleo

El carbón y el petróleo son ambos combustibles fósiles; por lo tanto, uno puede hacerse la impresión de que sus efectos económicos son similares también. Nada está más alejado de la verdad. Mientras las minas de carbón implican la dureza del trabajo físico y usualmente están asociadas con la imagen de “macho” del minero resistente, el petróleo es sacado de la tierra de manera casi automática una vez la misma es perforada. Contrariamente al carbón, el petróleo no solamente puede hacer funcionar motores de combustión interna, sino que también puede reemplazar muchas materias primas con materiales sintéticos (fibras, resinas, detergentes). Por lo tanto, causa revoluciones energéticas tanto en la producción como en el transporte, al tiempo que impulsa la desvinculación de la industria de la agricultura hasta su mismo límite. Con el petróleo, puede ser incluso afirmado que, en principio, los seres humanos se encuentran liberados del dolor y la fatiga del trabajo productivo (trabajo que produce objetos materiales), en tanto su movilización y despliegue no determina más la estructura básica de la sociedad humana”     

(Comentario: los autores trabajan con una noción errada de “trabajo productivo”, en tanto la misma es fisicalista y reproduce la ideología de la división entre trabajo manual y trabajo intelectual)

La época fordista supuso un acusamiento de la concentración y el monopolio (las empresas gigantes más productivas se apropiaban de más valor del que producían, por lo que crecían en tamaño y natalidad mucho más rápido que las empresas pequeñas y de baja productividad)

Las crisis petroleras se interpretan como crisis de devastación de la naturaleza y de sobreexplotación de los recursos naturales. A esto se suma una explicación de la crisis del modelo fordista fundada en la tesis del subconsumo o en alguna versión keynesiana de ésta.

Se acepta la idea mítica del “capitalismo casino” y el postfordismo

Se toman cómo los hechos más importantes de los 70’s a:
-          Las crisis petroleras
-          La caída del régimen financiero internacional de tasa de intercambio fijas
(¡No existe ninguna referencia a la producción, la tasa de ganancia, la crisis de subconsumo, desproporcionalidad,  la TDTG, o incluso las acusadas luchas de clases a lo largo del planeta!)

El alza de los precios del petróleo en tres o cuatro veces por el cartel de la opep, supuso un cambio en la matriz tecnológica: de bienes “grandes-pesados-largos-gruesos” que eran altamente consumidores de energía, a bienes “pequeños-livianos-cortos-delgados” que eran ahorradores de energía. Así, la microelectrónica, la fibra de carbono y la genética fueron las bases para un nuevo tipo de alta tecnología, la cual reducía costos y era más flexible

Se establece la emergencia de un nuevo modo de producción post-fordista y el mito de la sociedad del conocimiento. El mito es enfatizado por la “creencia” en la existencia de unas sociedades post-fordistas en las cuales el trabajo productivo es muy menor, siendo más relevante el trabajo intelectual en el sector servicios, el cual no produce objetos materiales (toda esta disquisición descansan en nociones erradas de trabajo productivo)

Las grandes corporaciones pidieron prestados cada vez menos fondos por el estancamiento de la economía, la baja demanda, la necesidad de recortar gastos en función del cambio en la matriz energética, y también en función de su propio autofinanciamiento. Así, cuando incluso el gran capital industrial comenzó a operar sus fondos sobrantes en el mercado financiero, es que se estabilizó una situación en la cual existió gran cantidad de dinero ocioso: de aquí los préstamos al tercer mundo y la “financiarización”.
 
Se sostiene que la mayor parte del trabajo actual es improductivo (bajo una noción errada de “productivo”). Asimismo, estaríamos en una sociedad de la información en la cual la base material ya no determinaría la superestructura (la economía sería sólo determinante hasta la época del carbón, no del petróleo). Se sostiene que la ley del valor deja de tener vigencia en tanto lo que prima es la redistribución en función de las rentas absolutas (e.g. petróleo)

Existen ciertos valores de uso que no pueden devenir valores de cambio (funcionar bajo una lógica capitalista). Esto es lo que sucedería bajo el postfordismo (¡ejemplos!...¡desarrollo lógico de la aserción teórica!)

La financiarización del capitalismo será el fin (muy próximo ya) del capitalismo I.

Ver crisis Rusa de 1998

Interpreta el capitalismo II como basado en el intercambio (mercado), el capitalismo I de la socialdemocracia en la redistribución (planificación), y la sociedad futura como basada en la reciprocidad (contrariamente a la dos anteriores, es una sociedad feliz no basad en la producción). Utiliza aquí los principios pergeñados por Polanyi

Los autores se basan el hecho de que un capitalismo en regla mercantiliza la totalidad de los “valores de uso”. Mientras menos valores de uso el sistema mercantiliza menor grado de capitalismo tenemos. Esta es una noción estadístico-cuantitativa errada de la realidad. Primero, y fundamentalmente, porque ignora la noción de dominancia. Segundo, porque ignora que el capitalismo, como conceptualizado por Marx, supone la necesidad de esferas no mercantilizables (presencia del Estado, por ejemplo). Tercero, la no mercantilización de ciertas esferas de la vida no es relevante si las mismas no suponen bienes producidos (ergo, la articulación de modos de producción), y, por el contrario, estos valores de uso son “libres”. La idea de que el capitalismo posea límites objetivos en la imposibilidad de mercantilizar ciertos “valores de uso”, sólo pondría coto a su dominancia en el caso de que los mismos existieran en función e otros modos productivos: si no es así, la tesis deja de ser materialista, en el sentido de que la reproducción de la sociedad deja de ser determinada por la producción –y en un sentido deja de ser racional, porque no es consciente del vínculo eterno entre el hombre y su entorno, siempre mediado por el trabajo y la producción.

 La idea de desincrustamiento (desvinculación) de la “economía” con respecto de la “sociedad”, es entendida como un paralelo de las tesis materialistas de Marx. Esto es igualar un paradigma teórico que se caracteriza por no hipostasiar lo real-social /Marx9, con uno que eminentemente hipostasia esto mismo (Polanyi)

IV.             El desarrollo capitalista bajo una perspectiva histórico-global (Giovanni Arrighi y Jason Moore)

La dinámica de los capitalismos nacionales debe ser distinguida de la dinámica del capitalismo global. Si bien ambas dinámicas se imbrican y relacionan recíprocamente, son, no obstante, diferentes.
Para analizar la dinámica del capitalismo mundial debe entenderse que el mismo no se compone de una “suma” de Estados nacionales, sino que se desarrolla en el contexto de un sistema de tales estados.

En la historia del capitalismo mundial pueden distinguirse cuatro ciclos sistémicos de acumulación (fases de desarrollo capitalista), cada uno de ellos subdividido en dos fases: una de expansión material y otra, subsecuente, de expansión financiera. Cada uno de estos ciclos sistémicos se solapa en su declinación con el advenimiento del siguiente. Esto es porque los momentos de expansión financiera no han constituido sólo el crepúsculo de un régimen de acumulación, sino también el momento de transición de un régimen a otro (y de un liderazgo a otro). Asimismo, su dinámica secuencial es progresiva: bajo una suerte de reproducción ampliada, el capitalismo mundial va deviniendo mundial y profundizándose desde el primer ciclo hasta el último (cuarto, actual).

“El capitalismo financiero no fue ningún hijo recién nacido de los 1900’s; yo podría argumentar que en el pasado –digamos en Génova y Amsterdam- siguiendo una ola de crecimiento en el capitalismo comercial y en la acumulación de capital en una escala trascendente a los canales normales para la inversión, el capitalismo financiero estaba ya en posición de tomar el control y dominar, por algún tiempo al menos, las actividades del mundo de los negocios” (Fernand Braudel)

Los autores se afirman en esta cita de Braudel y en los largos desarrollos de “Civilización y Capitalismo” (del mismo autor), los cuales tienen la premisa citada como núcleo base.
También se apoyan en la historia reciente del siglo XX: en sus comienzos era reconocido el predominio del capital financiero; en las postrimerías del mismo sucede de la misma forma.

Déjenme enfatizar la cualidad que a mi parece un rasgo esencial de la historia general del capitalismo: su flexibilidad ilimitada, su capacidad para el cambio y la adaptación. Si existe, como yo creo, una cierta unidad en el capitalismo, desde el siglo XIII en Italia al presente occidental, es sobre todo aquí donde esta unidad debe ser localizada y observada” (Braudel)

Durante largos periodos, sin embargo, el capitalismo pareciera especializarse, como cuando se arraiga en la industria productiva durante el siglo XIX. No obstante, este tipo de especialización no le otorga al capitalismo su verdadera identidad, lo cual sólo puede ser sostenido mediante una mirada de corto plazo:

“Después del boom inicial de la mecanización el tipo más avanzado de capitalismo revirtió hacia el eclecticismo, hacia una indivisibilidad de intereses podríamos decir, como si la ventaja característica de situarse en las altura de comando de la economía…consistiera precisamente en no tener que confinarse a sí mismo a una única alternativa, de ser eminentemente adaptable, por lo tanto no especializado” (Braudel)

Los autores basan su teorización en la “fórmula general del capital”: D-M-D’. Una suma inicial de dinero-capital permite una amplia flexibilidad y libertad de movimientos, la cual se invierte en ciertas mercancías físicas sólo como un “medio” para conseguir una flexibilidad y  libertad ampliadas. Así, la flexibilidad perdida y la limitación acrecentada que supone la fijación del dinero-capital en la forma mercancía, constituye no es definitiva, sólo temporal. Por lo demás, si de parte de los capitalistas se observa que la posibilidad de mayor libertad y flexibilidad no está dada por su futura transformación en mercancía, éstos sistemáticamente mantendrán su dinero-capital bajo forma líquida (forma financiera que les permite una mayor flexibilidad en lo presente)

A la luz de estas observaciones, podríamos interpretar la “fórmula general del capital” de Marx (D-M-D’) como representado no sólo la lógica individual de las inversiones capitalistas, sino también un patrón recurrente del capitalismo histórico como sistema mundial. El aspecto central de set patrón es la alternancia de épocas de expansión material (esto es, fases de acumulación D-M) con fases de renacimiento financiero y expansión (esto es, fases M-D’)”

   Cuatro ciclos sistémicos de acumulación:
a)      Ciclo genovés-ibérico (s XV al comienzo del s XVII)
b)      Ciclo holandés (desde el final del s XVI al siglo XVIII tardío)
c)      Ciclo británico (desde la mitad del siglo XVIII hasta el comienzo del siglo XX)
d)     Ciclo estadounidense (desde el final del siglo XIX hasta el presente)

“Las estrategias y estructura mediante las cuales estas agencias líderes promovieron, organizaron y regularon la expansión o reestructuración de la economía capitalista mundial es lo que entenderemos como régimen de acumulación a escala mundial. El principal propósito del concepto de ciclo sistémico es describir y elucidar la formación, consolidación y desintegración de los sucesivos regímenes mediante los cuales el sistema capitalista mundial desde su embrión en la edad media tardía hasta su dimensión global presente”

“Las expansiones materiales ocurren en función de la emergencia de un bloque gubernamental particular y unas agencias de negocios capaces de dirigir el sistema hacia una más amplia y más profunda división del trabajo, la cual crea las condiciones para mayores retornos al capital invertido en el comercio y la producción”
 Durante la fase de expansión material existe una dinámica cooperativa entre los principales núcleos capitalistas (consciente o inconsciente); sin embargo, una vez sucede una crisis de sobreacumulación de capital (nuevas inversiones harían decrecer demasiado la tasa de ganancia), emerge una dinámica competitiva entre éstos principales núcleos. En estos momentos, la distinción analítica relevante no está signada por el reconocimiento de la unidades características del sistema (e.g. formas empresariales), sino que por las estructuras que dan forma al sistema mismo (e.g. hoy en día, organizaciones internacionales como la onu, el fmi, el bm, etc)

En los momentos de crisis, de transición hacia una fase financiera, existen tres formas de generar ganancias:
a)      Algunos capitalistas realizan ganancias a costa de otros capitalistas, por lo que existe una redistribución de las ganancias pero no una expansión en el total de las mismas
b)      Las ganancias de la clase capitalista como un todo se expanden a través de una redistribución del valor entre las clases: se rompen los compromisos con los trabajadores, se generalizan las acumulaciones primitivas, se establecen planes de reestructuración, etc.
c)      La rentabilidad del capital puede aumentar porque la esfera financiera permite a los capitales individuales situar sus inversiones en las zonas de mayores retornos (la forma líquida y móvil del capital financiero facilita esto, sumado a su característica de gran acumulación de capitales dispersos)

La forma a) ocurre en el momento en que la crisis de sobreacumulación liga el final del momento de expansión material con el momento de expansión financiera. Esta forma generaliza la dinámica competitiva y hace que cada capital prefiera permanecer bajo forma líquida dados los bajos márgenes de ganancia. Ahora bien, la misma no proporciona la explicación para las largas fases de expansión financiera (por lo general de medio siglo); ésta sólo obtiene una base más firme en función de la competencia interestatal por el capital móvil: ésta determina rompimiento de compromisos con los trabajadores, reestructuraciones, etc por parte de los estados individuales para atrae al capital móvil. Así, sólo la forma b) (recién descrita), habilita una expansión financiera de cierta duración, la cual se afirma porque de esta manera el capital móvil puede llegar más fácilmente a las áreas de mayor rentabilidad (forma c)). Y este es el vínculo final: la forma c) permite una superación del régimen de acumulación en declinación por una nueva agencia dirigente (y la emergencia de una nueva fase de expansión material)

Esto último, según los autores no es mero accidente. Asimismo, para fundamentar la acusada competencia interestatal paralela a la expansión financiera utilizan a Max Weber.

La idea de que el sistema de crédito y las deudas nacionales eran cruciales para la transferencia de pluscapital desde los centros declinantes a los emergentes, fue ya señalada por Marx. Aún si no es un elemento demasiado desarrollado en su teoría, ya que incluso lo incluye dentro de los mecanismos de acumulación primitiva, el mismo si cumple un papel en el desarrollo y profundización del capitalismo como sistema mundial a través de agencias líderes diferenciadas a través del tiempo. 

“Las deudas nacionales, e.g., la alienación del Estado –tanto despótico, constitucional como republicano- marcaron con su sello la era capitalista…” (Marx)

“Con la deuda nacional emergió un sistema de crédito internacional, el cual usualmente ocultó una de las fuentes de acumulación primitiva en esto u otros pueblos. Fue así como los villanos del sistema veneciano de robo, formaron la base secreta de acumulación de riqueza bajo la forma capital de Holanda, a la cual Venecia le prestó grandes sumas de dinero en su decadencia. De la misma forma fue con Holanda e Inglaterra…Una de sus líneas principales de negocios, por lo tanto, fue el prestar enormes cantidades de capital, especialmente a su gran rival Inglaterra. Y lo mismo está sucediendo hoy en día entre Inglaterra y Estados Unidos” (Marx)

Si bien Marx entiende que estos procesos no son parte de la dinámica de funcionamiento del capital, sino su punto de partida, la cual cuestión merece reflexionarse.

Los autores se apoyan en cierta tradición intelectual para distinguir sus cuatro “fases”. Braudel habla del largo siglo XVI (1450-1650); Hobsbawn del largo siglo XIX (1776-1914) –hegemonía británica-. Así, entienden la existencia de cuatro siglos largos:

a)      Cada uno de ellos subdividido en tres etapas: la primera, de expansión financiera, en la cual el nuevo régimen de acumulación se desarrolla en el interior del anterior. La segunda, de expansión material, mediante la cual la agencia líder desarrolla y expande la nueva forma de acumulación. La tercera, de declinación del régimen, momento en el cual un nuevo régimen de acumulación en competencia comienza a emerger de las entrañas del crepuscular.

b)      El inicio de una fase de expansión financiera (y de un siglo largo), se ha denominado como “crisis señalada”. Crisis: marca un punto de giro, un tiempo crucial de decisión. Este periodo puede manifestarse como una suerte de “época dorada” (expansión y crecimiento); sin embargo, nunca implica otra cosa sino una crisis subyacente a expresarse en el futuro.

c)      Se denomina “crisis terminal” al momento en el cual el nuevo régimen de acumulación sucede al anterior

Aún si todos los “siglos largos” que han existido tienen una duración de más de un siglo, progresivamente han devenido más cortos y con un proceso de expansión mayor y más rápido (220 años para Génova-Iberia; 180 años para Holanda; 130 años para Inglaterra; 100 para años eeuu). Asimismo, cada régimen supone un centro de liderazgo cada vez más grande y complejo.

a)      Génova: una pequeña ciudad-estado dividida y sin defensas militares propias (debía “comprar” su defensa militar –externalización-); menor en territorio controlado y poder a las potencias de su época. Aún así, su clase dominante (constituida a través de una diáspora cosmopolita), logró “dominar” al resto de las potencias a través de su poder financiero y comercial haciéndolas competir entre sí por sus recursos líquidos.

b)      Holanda: las provincias unidas combinaron elementos de las declinantes ciudades-estado y los emergentes estados nacionales. Con su suficiente poder comercial para transferir los recursos coloniales que canalizaba España, así como también para defenderse navalmente de Inglaterra y terrestremente de las otras potencias (internalizó los costos de protección)

c)      Britania: funcionó incorporando los dos elementos anteriores –logró que los estados rivales compitieran por su capital móvil como Génova; logró internalizar sus costos de protección como Holanda-, al tiempo que le sumaba la internalización de los costos de producción: ahora la producción agrícola y manufacturera era realizada internamente. Asimismo, ya no sólo era un Estado- nación, sino un imperio territorial.

d)     Estados Unidos: era más que un imperio territorial colonial, era un complejo militar industrial continental. Internalizó no sólo los costos de producción y protección sino que también los costos de transacción: los mercados de los cuales dependía la autoexpansión del capital

Cada uno de estos “ciclos” ha supuesto la revitalización de aquél patrón y régimen anterior al cual los mismos sucedían. Esto es, la internalización de los costos de protección por parte de Holanda supuso un revivir del capitalismo de estado veneciano (anterior a la hegemonía de Génova); la internalización de los costos de producción por parte de Inglaterra implicó una revitalización del cosmopolitismo genovés y el territorialismo español; la internalización de los costos de transacción por parte de eeuu, llevó a una reemergencia de las prácticas hegemónicas holandesas.

Esta dinámica se enmarca en una suerte de movimiento pendular: desde regímenes de acumulación “imperiales-cosmopolitas-expansivos” (difusión geográfica), a regímenes de acumulación “corporativos-nacionales intensivos” (consolidación y profundización geográfica). Los primeros están representados por Génova e Inglaterra, los segundos por Holanda y eeuu. Este movimiento pendular oscurece la tendencia a la ampliación, profundización y generalización del capitalismo y sus sucesivas agencias dominantes: en la transición hacia regímenes expansivos se magnifica (en lo apariencial) la amplitud alcanzada por la estructura; en la transición hacia regímenes intensivos pareciera encogerse (en lo aparente) la tendencia a la difusión-ampliación del capitalismo y sus agencias.
 En la comparación ente regímenes expansivos-cosmopolitas se visualiza el acortamiento del tiempo de vida de regímenes más densos y amplios (el ciclo inglés duró 130 años, un 40% menos que la duración del ciclo genovés; el ciclo norteamericano ha durado 100 años, un 45% que el ciclo holandés.

“Esta contradicción entre la autoexpansión del capital por una lado, y el desarrollo de las fuerzas materiales de producción y un apropiado mercado mundial por el otro, puede de hecho ser reformulada en términos incluso más generales que los que Marx utilizó. Porque el capitalismo histórico como sistema mundial de acumulación, devino un “modo de producción” –esto es, internalizó sus costos de producción- sólo en su tercera fase de desarrollo (Britania). Y, sin embargo, la principal barrera al desarrollo capitalista es el capital mismo, que la autoexpansión del capital existente está en constante tensión, y recurrentemente entra en contradicción abierta, con la expansión del intercambio mundial y la producción y la creación de un mercado mundial apropiado –todo esto estaba claramente en moción durante las dos primeras etapas de desarrollo, a pesar de la continua externalización de la producción agrícola e industrial por las agencias dominantes de la acumulación de capital en escala mundial”

En ambas fases el puto de partida y de clausura de la producción y el intercambio mundiales como un fin en y por si mismo por parte de una agencia capitalista particular. En la primera etapa, los grandes descubrimientos, la expansión del comercio a larga distancia dentro y a través de los límites de imperio ibérico, y la creación e un mercado mundial embrionario en Antwerp, Lyon y Sevilla, fueron para el capital genovés un mero medio de su autoexpansión. Y cuando alrededor de 1560 estos medios ya no sirvieron más a este propósito, el capital genovés rápidamente se desmarcó del comercio para especializarse en la finanza.

“Desde este punto de vista, en el siglo diecinueve el capital británico simplemente repitió un patrón que había sido establecido mucho antes de que el capitalismo histórico como modo de acumulación deviniera también un modo de producción”

“El mismo patrón fue repetido 100 años después por el capital norteamericano. Este último giro desde el comercio y la producción hacia la especulación financiera y la intermediación –como los tres siglos análogos de los siglos anteriores- puede ser interpretado como reflejando la misma contradicción subyacente entre la autoexpansión del capital y la expansión del mercado y la producción mundiales, que en nuestro esquema corresponden al desarrollo de las fuerzas productivas en la sociedad mundial. La contradicción es que la expansión del comercio y la producción mundiales fue en todas las instancias un mero medio en la tarea signada primariamente por el incremento del valor del capital, y sin embargo, tendió a reducir la tasa de ganancia y así a disminuir el valor del capital”

(Comentario: la idea de los ciclos de acumulación, cuando retroproyectada a un tiempo anterior a la afirmación del mecanismo del plusvalor relativo, es problemática. Asume que la dinámica cíclica del mpc no se transforma cuando éste deviene dominante –al momento en que se afirma el plusvalor relativo-)

(Comentario: se conjunta comercio y producción para oponerlo a las finanzas –más bien comercio y finanzas van ligados, como opuestos a la producción-. La contradicción entre fuerzas productivas y relaciones sociales de producción –entre la productividad y sus frutos y las relaciones sociales de producción: el trabajo asalariado concomitante a la propiedad privada de los medios de producción, esto es, la producción para la ganancia, para un margen de ganancia que no puede decrecer a ojos del capitalista individual –la presencia de las clases-….es reemplazada por el desarrollo de la producción y el comercio (mercado mundial) como opuesto a la valorización del capital –la idea del valor que se autolimita; sin embargo, no se especifica el proceso concreto que produce la contradicción-. Así, Arrighi se queda en la fórmula aún vacía de contenido de “valor de cambio” como opuesto a “valor de uso” (valor que se autolimita). La contradicción entre la ffpp y la rsp especifica y concretiza esta fórmula general, le otorga un contenido sustantivo –de ahí su vinculación con los modos de producción y su transformación-. Por otro lado, la fórmula generalizante valor de cambio/valor de uso está afincada en una lógica dinámica de los modos de acumulación (a los cuales es ajena la noción de determinancia). Además, está el punto de que la dinámica del “modo acumulación” no es inherentemente relacional (ni clasista): la lucha de clases pareciera no cumplir ningún papel. En último análisis el esquema lógico que presentan los autores elimina la determinación por la esfera productiva, ya que es el comercio y la finanza lo que domina unas formas productivas externas aún no asalarizadas, en el caso de las dos primeras fases descritas. Sería, por tanto, un “capital” exento de clase obrera el que dominaría a formas productivas anteriores. Y, en estrechamente vinculado con esto, la dinámica lógica presentada, aún si mantiene la noción de inmanencia, no supone que la dinámica deviene transformación mediante una relación entre clases (ligadas y que se explican por sus relaciones de producción) sino por una contradicción no relacional: el capital consigo mismo –el valor que se autolimita-. Ahora bien, la idea hegeliana de un valor que se autolimita sólo tiene sentido si se la incluye bajo el marco clasista propuesto por Marx: el capital es una relación social de producción que supone la clase obrera; no, como proponen los autores una entidad que se autoexpande sin base de sustentación propia (en términos rigurosos la fórmula propuesta por estos autores no es de autolimitación, sino de limitación externa: son los valores de uso producto de formas productivas externas –no asalarizadas-, lo que limitan la acumulación). Asimismo, se reemplaza la dinámica-transformación entre modos de producción por una dinámica no relacional entre fases cíclicas de acumulación: se sustrae la noción fuerte de revolución –determinada por la lucha política de clases- por una competencia “gradual” entre Estados (los estados reemplazan a las clases y el cambio en la hegemonía de uno y otro no es función de una revolución.
 Otro punto importante es que la reinterpretación del mecanismo del cambio social por Arrighi y Moore supone una omisión palmaria de la TDTG como mecanismo relevante. La crisis, bajo este marco, no devienen en transformación es revolucionarias, sino que son momento transicionales algo graduales. El hecho de omitir la TDTG está dado, quizás, por la indistinción entre el momento en que el capital subordina “realmente” al trabajo y sus momentos anteriores –por la no distinción entre la afirmación del mecanismo del plusvalor relativo y el mecanismo del plusvalor absoluto)

Predicciones de los autores:
-          En 20 años más (escrito en 1999) el régimen estadounidense experimentará su crisis terminal
-          En otros 20 años será sucedido por un régimen de acumulación nuevo, capaz de sustentar una emergente expansión material
-          Este régimen nuevo será cosmopolita expansivo
-          El mismo internalizará todos los “costos” anteriores y sumará la internalización de los “costos de reproducción” (las externalidades de las que hoy en día los yanquis no se preocupan)
-          Desarrollará una suerte de Estado mundial

Ahora bien, el decurso de la historia no supone procesos radicalmente contingentes, sino que el marco estructural provee una serie de circunstancias y opciones que determinan un rango  de opciones a tomar (esto es lo que sucede en los momentos transicionales de un régimen de acumulación a otro) (¡ni siquiera en este momento se menciona la lucha de clases!)

En la actual transición pueden reconocerse ciertas anomalías:
a)      Si el centro hegemónico pasa de ser acreedor mundial a deudor mundial, siempre antes lo había hecho mediante la pérdida de su poder militar. En este caso, eeuu ha retenido su poder militar, el cual es abrumadoramente superior al de las potencias retadoras
b)      Los próximos centros hegemónicos (potencias retadoras) quiebran la tendencia: ya no se mueven hacia el oeste, sino que no son occidentales (países asiáticos). Asimismo, parecieran quebrar la tendencia desde ciudades estados a imperios continentales (ya que “Japón y asociados” son prácticamente ciudades-estado) –esta aserción final es rebatida por la actual emergencia de China-
c)      Todas las transiciones anteriores han estado marcadas por el escalamiento del conflicto social. Sin embargo, si antes el conflicto fue una consecuencia de la competencia inter-capitalista, hoy es más una causa: la idea de que la expansión financiera es función del ataque de eeuu contra las potencias emergentes y la clase obrera mundial 

V.                Lucha de clases y sobre-acumulación del capital (Simon Clarke) –según Callinicos este autor le resta importancia a la ley de la TDTG en “La teoría de las crisis de Marx (1994)-

“…la contradicción entre el carácter global del capital y la forma nacional del Estado no es un fenómeno nuevo, sino que ha sido característico del capitalismo desde las fases más tempranas del capitalismo comercial, subyaciendo el desarrollo histórico de los estados capitalistas dentro del sistema internacional de estados. En periodos de acumulación sostenida en escala mundial esta contradicción es suspendida, en tanto la internacionalización del capital abre oportunidades tanto para el capital como para el Estado. En periodos de crisis, al contradicción reemerge. Desde este punto de vista, la presente crisis no es una manifestación de una transición de una fase del capitalismo a otra, sino que una expresión de la forma contradictoria del modo capitalista de producción, que se manifiesta de manera más dramática en la crisis periódicas

El marco de análisis supone trascender el nacionalismo metodológico: ir más allá de la comprensión de lo existente compuesto de estados nacionales discretos, sino que estructurado al nivel de una economía global y un sistema de estados nación.

El autor cuestiona la interpretación “regulacionista” del periodo de la posguerra, según la cual este periodo habría supuesto un quiebre fundamental con las anteriores formas adoptadas por el desarrollo del mpc. Esta interpretación también subraya en demasía la estabilidad de este marco “keynesiano de bienestar”, al tiempo que enfatiza en el hecho de que la crisis de los años 70’s fue solamente una crisis del modo de regulación del capitalismo, un quiebre en la regulación nacional impuesta a un capitalismo que se internacionalizaba progresivamente. Esta interpretación sería sólo superficial para nuestro autor.

“El capitalismo ha sido un fenómeno global desde sus orígenes en el capitalismo comercial medieval”. Ya desde el siglo XIII al siglo XV, las monarquías más altivas se encontraban sometidas a rescate por las deudas con los banqueros italianos, los cuales dictaban los términos de las relaciones internacionales.

La penetración del capital en la producción arraigó al capital más firmemente dentro de la jurisdicción territorial de una monarquía particular, pero al desarrollo capitalista aún dependía de la penetración en el mercado mundial. Fue la expansión comercial de los siglos XVII y XVIII la que pavimentó el camino para la revolución industrial británica, cuyo ímpetu dependió en el acceso del capital británico a los mercados mundiales como fuentes de insumos y “salidas” para su producto en expansión

Ya Adam Smith advirtió el carácter nocivo del cosmopolitismo del capital: si es que era gravado en demasía en un estado-nación particular, luego huiría hacia otros lugares menos gravosos.

La subordinación del estado nacional al capital global no fue un resultado automático, sino que supuso fuertes tensiones y resistencias. Por ejemplo, el patrón oro, en tanto sacrificaba la producción en función del dinero mundial (crisis deflacionarias), fue visto como un signo del poder de los banqueros por sobre los estados nacionales (y hay que recordar que el oro era el símbolo del dominio del capital global sobre el estado nacional. “En consecuencia, la adopción del patrón oro fue un componente esencial de la formación de estado nacional moderno, la subordinación del estado al capital global  siendo un complemento esencial a la jurisdicción interna (doméstica) del estado nacional”

“La liberalización económica de los años 1840’s a los años 1860’s, que fue la condición para la participación plena de la naciones particulares en la dinámica de acumulación del capital, y la rápida disolución de las formas precapitalistas de producción, destruyó los fundamentos económicos, sociales y políticos de los estados nacionales que habían emergido desde la edad media
Ahora bien, la primera crisis capitalista global de 1873 rompió esta suerte de “tendencia”. La crisis de sobreacumulación supuso una acusación de la lucha de clases y de los antagonismos internos al capital, determinando la caída de la forma de Estado liberal vigente hasta ese momento. La respuesta a esta crisis fue la reconstrucción del Estado bajo un marco inequívocamente nacional.
 “Así, no involucró la formación de unidades políticas discretas e independientes, sino la demarcación de las jurisdicciones nacionales bajo un nuevo sistema imperialista de estados nacionales. En consecuencia, el nacimiento de los modernos estados nacionales democráticos, estuvo estrechamente asociado con el desarrollo de un sistema político internacional, fuera del alcance de cualquier proceso democrático, y la subordinación de los estados nacionales al capital global en la forma constitutiva del patrón oro, cuya generalización data del último cuarto del siglo XIX, un proceso que solamente fue completado cuando la adherencia de eeuu al patrón oro fue confirmada por la victoria republicana de 1896”

“Aún si el moderno Estado-nación está constituido políticamente sobre una base nacional, su carácter de clase no se define en términos nacionales. El carácter de clase del Estado capitalista esta últimamente determinado por la separación del Estado de la sociedad civil, y la correspondiente subordinación del estado y la sociedad civil a la regla del dinero y la ley. No obstante, la ley capitalista de la propiedad y el contrato trasciende los sistemas legales nacionales, y el dinero mundial trasciende las monedas nacionales. Por lo tanto la subordinación del estado a la regla del dinero y la ley, que es el fundamento de la forma constitutiva del Estado capitalista, confina al Estado dentro de los límites impuestos por la forma contradictoria de la acumulación del capital a una escala mundial. Consecuentemente, la forma nacional el estado capitalista puede ser definida sólo como una condensación,  o un punto nodal, de un sistema estatal internacional. En este sentido, la formación de un Estado verdaderamente internacional, transnacional o mundial, supondría no una adaptación racional del Estado capitalista al carácter global de la acumulación del capital, sino una transformación fundamental de la forma estatal, la cual sólo podría estar basada en una inversión e la relación entre el capital y el Estado, entre la política y la economía, una inversión que sería difícilmente consistente con la existencia continuada del modo capitalista de producción

(Comentario: si bien podemos estar de acuerdo con este planteamiento, el mismo requiere cierto desarrollo argumental capaz de llenar los vacíos formados por los saltos lógicos dados por el autor. Así, de la separación del estado de la sociedad civil, pasamos a la subordinación de ambos con respecto al dinero y la ley. Me parece que la noción marxista afirma que el estado se encuentra subordinado a la sociedad civil, en la cual se inscribe la economía y el fundamento de las clases sociales. Para ser consistente con el paradigma marxista debiera afirmarse la existencia de una sociedad civil transnacional. Más que nada, toda la temática anexa a la cuestión de la relación entre la sociedad civil y el Estado es una que debe ser parcialmente rechazada, tomada con mucha precaución. Lo que explica la emergencia de una forma estatal particular es un modo de funcionamiento, una dinámica específica de la economía, la cual “secreta” en tanto que emanación estructural ciertas premisas que cristalizan en formas institucionales características –tomando las formas institucionales existentes y transformándolas, proporcionándoles un carácter burgués o capitalista-. Ahora bien, si empíricamente podemos establecer que el capitalismo fue desde sus inicios un modo de producción mundial o global, esto solo lo podemos afirmar entendiéndolo como un sistema global determinado por la producción. Esto es, el capitalismo es global porque los circuitos comerciales que se ligan a los centros productivos donde la asalarización capitalista es eminente, se encuentran determinados por la dinámica propia de estas zonas productivas especiales. Esto es, la forma de funcionamiento específica de la producción capitalista en Inglaterra (por ejemplo), determina el patrón de comportamiento de los intercambios mercantiles, los cuales sí poseen un alcance global. Ahora bien, los procesos de trabajo y los modos de producción precapitalistas (o no capitalistas, nacidos de la vinculación con el mercado mundial capitalista) muchas veces continúan prosperando bajo esta articulación compleja. Así, aún si el mercado capitalista mundial es dominante, el mismo se apropia y transforma formas de intercambio y producción no capitalista, lo cual habilita ciertas modificaciones en el mercado capitalista mundial como tal. Esto es, puede hablarse de un capitalismo global, el cual, sin embargo, existiría por la determinación de la esfera productiva asalarizada de forma capitalista en un mercado mundial cuyo carácter capitalista es en algún grado modificado por formas d de intercambio y producción no capitalista o precapitalista. También, una vez la asalarización productiva del capitalismo comienza a generalizarse por el mundo entero, el carácter del mercado mundial deviene más propiamente capitalista, así como el mismo “mundo” deviene propiamente capitalista (reproducido en todas sus determinaciones por relaciones capitalistas de producción y sus necesidades concomitantes - Estado, ciertos valores de uso no mercantilizados, etc-). Ahora bien, el sentido global del capitalismo no se explica como una necesidad estructural irrenunciable –por el hecho de que la producción capitalista requiera permanentemente de zonas a las cuales vender sus outputs sobrantes y desde las cuales conseguir sus insumos, lo que sería una tesis luxemburguista la cual esencializaría la necesidad de zonas precapitalistas para el capitalismo-, sino por su carácter expansivo inherente: una de sus posibilidades de desarrollo es ampliar los mercados –globalizando el comercio-, otra es profundizar los mismos –trabajando en términos internos-. Sin embargo, es la misma competencia capitalista, la que tiende a generar monopolios y ha de hacer decrecer la tasa de ganancia la que determina el impulso global del capitalismo –una suerte de contratendencia. En algún sentido, el capitalismo funciona mediante la ampliación de los mercados (desarrollo de las fuerzas productivas), pero no es necesario que esta ampliación suponga un límite precapitalista necesario (así como también la ampliación de los mercados puede darse mediante la profundización de los mismos).
 Por otra parte, el autor afirma que la ley, el contrato y el dinero trascienden el Estado capitalista nacional; que estos elementos globales, determinan la existencia del Estado capitalista. Sin embargo, esto pareciera algo circular: lo que se quiere probar es el carácter subordinado del estado frente a un capital siempre global; sin embargo, esto sólo se afirma, no se razona al respecto –a lo más se dan algunos ejemplos empíricos como con Adam Smith y cuando los centros hegemónicos del capital estaban en Italia-. Debe probarse teóricamente que el capital es originariamente global.  Y, aún si hemos podido razonar este postulado más arriba, resta sin embargo la cuestión fundamental: ¿por qué el punto nodal, la condensación de la ley, el contrato y la propiedad se afirma en la forma de estado-nación? ¿Por qué en un sistema de estados nacionales? ¿por qué no en una suerte de Estado mundial o global? Pareciera que la respuesta a esta pregunta esencial estuviera dada por las formas históricas bajo las cuales se desarrolla el capitalismo. Esto es, el capital nace y germina como una semilla en una zona (o zonas, la investigación histórica nos informará sobre esto) porque requiere de condiciones materiales particulares (un cierto grado de desarrollo de las fuerzas productivas, unas formas organizativas específicas, etc). Ahora, para afirmarse como modo de producción (y más que nada, en un principio, como forma de organización del proceso de trabajo) requiere de formas institucionales y culturales dadas, las cuales pueden generalizar una forma de relación específica a un nivel espacial abarcable. Esta es la función que cumplen los estados nacionales, los cuales existen, de alguna manera, anteriormente a la emergencia de la relación de asalarización capitalista, pero que asimismo constituyen un entorno necesario para el desarrollo y la generalización del mpc. Así, lo que en realidad sucede es que el mpc en germen utiliza como instrumentos, una forma institucional (Estado)  y una forma cultural (nación) ya dadas, a los cuales transforma progresivamente y “funcionaliza” para ampliarse espacialmente. No obstante, ¿por qué la relación capitalista requiere de un estado nacional precisamente? Porque estas fueron formas con las cuales convivió históricamente en sus inicios; las mismas le permitieron ampliarse. Terminó funcionalizándolas y transformándolas en su naturaleza. ¿Por qué el Estado nacional es necesario para el funcionamiento del capitalismo? ¿Por qué es precisamente ese punto nodal específico y no otro? Porque el desarrollo de un modo de producción nuevo, no es nunca asocial, sino que depende de las relaciones empíricas de un grupo particular; esto es, no se genera simultáneamente en varios lugares a la vez, sino sólo allí donde las condiciones materiales son suficientes –a la vez que cumplen un rol otros factores: política, forma de Estado, vinculación con otras zonas del mundo, etc). Éste es sentido del desarrollo desigual y combinado. Por otra parte, el capitalismo requiere como punto nodal de cristalización de la ley, el contrato y la propiedad, al Estado nacional, porque es esta forma “compleja” la que habilita el mayor grado de unificación y orden posible en un planeta donde la diversidad cultural y de “poblaciones” es una realidad ya dada, anterior al capitalismo. Si este es un argumento histórico-empírico, el mismo da cuenta de ciertas condiciones materiales (e históricas) necesarias para la misma existencia del capitalismo. Esto porque el capitalismo no sólo emerge a través del desarrollo desigual y combinado, mediante el cual se expande y amplía, sino que funciona –dinámicamente hablando- a través de este patrón. Y la forma de estado nacional –el sistema internacional de estados- se adecua de buena manera a la generalización de esta tendencia al desarrollo “desigual y combinado”, en tanto fija y de algún modo esencializa la desigualdad y la diferencia. Que el capitalismo funciona homogeneizando a través de la forma mercantil, no quita que esta misma homogeneización necesita y requiera la desigualdad y la diferencia. Y esta es una afirmación teórica fuerte: la dinámica del mpc requiere de la desigualdad de productividades, la formación progresiva de monopolios –que a la vez que eliminan pequeñas unidades empresariales, crean también otras-, la redistribución del plusvalor en función de las productividades diferenciales de acuerdo al reparto del producto social, etc. Así como no existe una perecuación simultánea y atemporal de la tasa de ganancia –como afirmarían lo sraffianos y los neoclásicos-, sino una tendencia que funciona mediante la creación y la superación continua de las desigualdades, así también no es posible teóricamente la existencia de un estado mundial, al menos en el  sentido homogeneizador y unificador que se le puede dar al mismo.  A esto se suma el peso de la historia: culturas, naciones, tradiciones ya dadas y reproducidas por largo tiempo. Quizás podríamos decir que la posibilidad de un Estado mundial sólo existe si al Estado se le sustrae su carácter homogeneizador-unificador eminente (carácter francés). Si es que puede existir un estado mundial, éste sólo permanecerá porque reproduce un nivel de desigualdad necesario al funcionamiento del capitalismo….los estados nacionales ya dados fueron inicialmente feudales (o monárquicos); la lucha o el compromiso con la aristocracia feudal fue la que hizo a la burguesía instrumentalizar estas formas institucionales y culturales. Fue solamente después, debido a la lucha de los trabajadores que estas formas devinieron verdaderamente nacionales (homogeneizadoras-unificantes). Claramente, esta lucha no es externa al mpc, sino que es funcional, al menos en algún sentido, a su desarrollo. La pregunta, entonces, es sí por sobre lo ya dado (al menos en germen) el capital es capaz de crear instituciones propias y características: una cultura mundial cosmopolita y sistema de organización mundial que trascienda el sistema de estados nacionales. Pareciera altamente imposible: el capital no ha creado algo así en toda su historia, o, si lo ha creado, ha sido en compleja contradicción con su forma material basal fundamental (su ampliación al nivel del Estado-nación). Por lo demás, para esto se requeriría un tipo de unidad burguesa-capitalista muy difícil de alcanzar bajo el contexto del antagonismo competitivo estructuralmente inherente al mpc. Quizás una lucha encarnizada de la clase trabajadora mundial (que además debiera ser  altamente simultánea) sea la que lleva a este tipo de unidad política superior….)

El autor  sostiene que, aunque el carácter de clase del estado capitalista se define en términos mundiales, su legitimidad política se establece al nivel nacional. Así, las contradicciones globales del capitalismo se expresan bajo la forma de contradicciones nacionales (proteccionismo o no proteccionismo, por ejemplo). Por otro lado, el autor interpreta la contradicción entre la ffpp y la rsp como una que se supera en búsqueda de fuentes de materias y primas y de demanda para “salidas” alrededor del mundo (nos parece que esta interpretación es errada, como ya establecimos)

Sin embargo, la crisis no ha emergido como resultado de la internacionalización del capital sino, por el contrario, porque el intento del capital de superar las barreras de la acumulación mediante la penetración de los mercados mundiales ha llegado a su límite en tanto la sobreacumulación aparece en escala global. El cambio de forma de una fase del ciclo a otra no se encuentra en el hecho del carácter global de la acumulación del capital, sino en su forma

De acuerdo a la versión regulacionista de la historia, el marco nacional de un “modo de regulación” podía contener la tendencia a las crisis de sobreacumulación del capital. Por lo tanto, la tendencia a la internacionalización que comienza en los 70’s mina estos modos de regulación nacionales y es, por esto, determinante de la crisis. Contrariamente, Clarke argumenta que la internacionalización del capital no es una tendencia radicalmente nueva a partir de los 70’s, sino que estaba ya presente y generalizándose al comienzo de la segunda posguerra. En este sentido, al crisis no existe porque el capitalismo se haya vuelto más internacional, sino porque el capital ya no pudo seguir aplazándola mediante la extensión de los mercados.

Los fundamentos del boom de la posguerra fueron puesto sin duda por la actividad del Estado en el periodo de la reconstrucción. Sin embargo, el rasgo crucial de esta actividad de los estados nacionales no fue tanto fomentar la reestructuración de las fuerzas productivas, ni aún contener las aspiraciones de la clase trabajadora en orden de alzar la tasa de ganancia, sino que el éxito del esfuerzo dominado por eeuu para reconstruir un sistema internacional de cambio y pagos mediante el cual los flujos internacionales del dinero-capital podían acomodarse al desarrollo desigual de  las fuerzas productivas en una escala mundial. La remoción de los controles estatales sobre los movimientos internacionales de mercancías y de capital fue a la vez una precondición y un resultado de esta estrategia de reconstrucción. La liberalización del sistema financiero internacional ent5onces hizo posible la rápida internacionalización del capital, mediante la cual los capitales más avanzados fueron capaces de suspender las barreras a la acumulación…Fue la sostenida acumulación del boom de la posguerra, basada en la rápida internacionalización del capital y en la liberalización de los movimientos internacionales de las mercancías, el dinero y el capital productivo, lo que hizo posible las políticas keynesianas de intervencionismo y planificación económica…”

El crecimiento enorme de la posguerra del sistema de crédito hizo posible la superación de las crisis periódicas y el sostenimiento de la acumulación, al costo de una inflación creciente. Sin embargo, este no fue un rasgo de un nuevo modo de regulación. Lo que fue nuevo, fue la voluntad de los gobiernos para perseguir sistemáticamente políticas inflacionarias de crédito en el intento de evitar las crisis, una política a la cual los capitalistas se habían opuesto de manera ampliamente exitosa en el pasado. En consecuencia, no expresaba un cambio en la forma del Estado, sino un giro en el balance de las fuerzas de clase, expresado mediante la presión política de la clase obrera.

 (Comentario: retener esta interpretación del periodo keynesiano: no es que ciertas alza en la productividad permitieran una repartición amigable del excedente entre capitalistas y obreros, sino que éste fue un factor que permitió, entre otros, una lucha de clase más exitosa para la clase trabajadora. Por otra parte, debe establecerse que el desarrollo del sistema de crédito sólo aplaza las crisis, ya que no elimina la tendencia a la caída en la tasa de ganancia).

“La crisis del keynesianismo no expresó la barrera puesta por el capital internacional a la acumulación del capital doméstico, sino que expresó la barrera colocada a las aspiraciones materiales de la clase trabajadora por la necesidad del capital de subordinar el desarrollo de las fuerzas productivas a la forma social de la producción capitalista”

“La crisis de 1974, fue una crisis de sobreacumulación clásica…Sin importar la profundidad de la recesión de 1979-1981, ni cuán grandes fueron sus costos sociales, ella no fue suficiente para restaurar las condiciones para la acumulación sostenida, ni aún removió la tendencia  la sobreacumulación y la crisis. Como en la década del 70, las políticas fiscales restrictivas fueron pronto revertidas, y la acumulación global fue renovada bajo las bases del keynesianismo militarista de Reagan”

El colapso del bloque soviético al final de los años 80’s sirvió para distraer la atención e la crisis global del capitalismo, sin importar el hecho de que la “crisis del socialismo” fue, más que cualquier otra cosa, ella misma un resultado de la sobreacumulación y el desarrollo desigual del capital en una escala global, que impactó en el bloque soviético bajo la forma de una presión competitiva mundial incrementada, un creciente costo del gasto militar, y una enorme carga de deuda de moneda mundial –divisa”

“El boom de la reconstrucción de la posguerra estuvo basado en la reintegración de la economía capitalista global sobre la base del desmantelamiento de las barreras la libre movimiento de las mercancías que habían sido erigidas en el periodo entre-guerras en tanto los gobiernos nacionales habían buscado proteger sus economías domésticas de los estragos de la depresión”

En cambio, en la periferia capitalista y en el bloque soviético se mantuvieron las políticas proteccionistas implementadas para fomentar la industrialización durante el periodo entre-guerras, por lo cual estas zonas no participaron el boom de la posguerra ni en sus determinantes centrales en los centros occidentales dominantes.

“La globalización durante el curso del último cuarto de siglo fue, por lo tanto, bajo ningún concepto un proceso automático, sino el resultado de un periodo extendido de crisis política y económica al nivel nacional, que hizo emerger intensas luchas de clases y tensiones políticas…Así, mientras la globalización fue en ningún sentido automática, sí fue, sin embargo, la expresión inevitable de la dinámica de acumulación del capital” (estimulada después de la crisis financiera de 1987).

La apertura del mercado chino y el bloque soviético abrió nuevas tierras mercantilizables por el capital como nunca antes en la historia, suplementando la ya limitada base que suponían AL y los tigres asiáticos

“El hecho de que la acumulación capitalista tome siempre y en todo lugar la forma de la sobreacumulación y el desarrollo desigual del capital, implica que la acumulación capitalista siempre será interrumpida  crisis signadas por la devaluación de capital y destrucción de capital productivo. Sin embargo, mientras cada crisis local tiene repercusiones más amplias, y arriesga una reacción en cadena que puede llevar a una crisis general, tal generalización de la crisis ajo ningún sentido es necesaria, si es que las pérdidas pueden ser redistribuidas antes acumuladas” (esto es lo que sucedió con las crisis de 1987 y 1997)

“La competencia capitalista compele a cada capitalista a intensificar la explotación de sus propios trabajadores como su propia contribución para intensificar la explotación de la clase trabajadora como un todo”

“La devaluación de capital y la destrucción de capacidad productiva no es solamente el Armagedón que se cierne sobre el horizonte, sino la amenaza que enfrenta cada capitalista cotidianamente”

“Mientras el contradictorio modo de acumulación capitalista puede permanecer incambiado, las formas económicas, sociales y políticas mediante las cuales esas contradicciones subyacentes se expresan, las luchas en las cuales se incrustan y los resultados a los cuales esas luchas dan luz, no son impuestas por ninguna lógica económica. Los resultados políticos están determinados por las respuestas políticas frente a las dificultades económicas emergentes” (Reflexión)

VI.             El Estado, la globalización y las fases del desarrollo capitalista (David Kotz)----Estructura social de acumulación (ESA)

El periodo keynesiano (de “Pax americana”) no ha sido el único periodo de prosperidad y crecimiento que ha experimentado el capitalismo. Antes han existido al menos dos (1845-1870; 1890-1913). Esto ha llevado a algunos autores a teorizar sobre la teoría de las “ondas largas”.

La supuesta mejoría de la economía de eeuu en los 90’s no augura una tendencia de crecimiento a largo o mediano plazo. El nivel de productividad ha sido menor en esta década que en la anterior (80’s).

Desde el término de la última ESA, hace más de 35 años, aún no ha cristalizado ninguna nueva fase capitalista (signada por el comienzo y desarrollo de periodos de prosperidad y crecimiento –por esto no puede afirmarse la existencia de una ESA neoliberal-)

Se interpreta que, hasta la mitad de los 70’s, cada nueva ESA ha supuesto una mayor intervención-participación estatal.

Con el advenimiento de la ola neoliberal se desregulan sectores nunca antes liberalizados (e.g. transporte, comunicaciones, energía)

Eeuu se ha caracterizado históricamente por una alta tasa de recolección de impuestos fijados por la ley. Sin embargo, una ley de 1998 quebró en algún sentido esta tendencia, al restarle poder al servicio de impuestos internos.

El sistema de Bretton Woods: bajo el mismo el intercambio (comercio) y la inversión devino libera para cruzar las fronteras imperiales. Ciertos aspectos del sistema de Bretton Woods fueron favorables para la expansión tanto del comercio cono de la inversión internacionales. La razón de la exportación de mercancías con respecto al pib sólo en productos físicos se ha triplicado desde 1950; la proporción de inversión extranjera directa es casi en 1913 (9.0) que en 1995 (10.1); el flujo neto de capitales (inversiones de cartera e inversiones directas) que traspasan los límites nacionales es menor en 1995 (2.7) que en 1913 (3.8)

Gran parte del comercio e intercambio mundiales es especulativo (no tiene base real): en 1973 el intercambio de bienes y servicios sólo montaba el 15% del intercambio internacional; en 1995 esta cifra había decrecido a 2%.

La corporaciones transnacionales existieron antes de la primera guerra mundial, fundamentalmente en el sector extractivo (petróleo y minería).

Aún si todos estos datos muestran la poca novedad de la reciente “globalización”, es pertinente consignar que sí ha aumentando grandemente el comercio entre países, ya que antes de la primera guerra mundial los intercambios eran imperiales (en el contexto de imperios discretos con base en un Estado-nación y no entre imperios)

Aún si es imposible de determinar con seguridad, existen estimaciones tentativas que sitúan el comercio intra-firmas transnacionales en un 30-40% del comercio mundial total.

“El rápido incremento en la exportación de mercancías comenzó en el periodo de Bretton Woods…Lo mismo con respecto al rol creciente de la transnacionales. Estos dos aspecto de la actual globalización tuvieron sus raíces en la era de la segunda posguerra…Esto sugiere, al menos en algún nivel, que la globalización refleja una tendencia a largo plazo en el proceso de acumulación de capital, no siendo tanto un resultado del quiebre del sistema de Bretton Woods y/o del incremento de la influencia de las políticas neoliberales”

“Una consecuencia importante de la globalización en este periodo ha sido hacer al capitalismo significativamente más competitivo, particularmente para las grandes corporaciones. La era dorada fue caracterizada por un significativo poder monopólico y oligopólico en las mayores economías capitalistas”

(Comentario: es importante consignar que el monopolio no niega la competencia. Lo que puede haberse transformado es la forma de la competencia con el término del periodo keynesiano, y quizás, si acaso, un poco el grado de la misma)

La idea de que el fin de la época dorada ha supuesto un fortalecimiento evidente para el capital, debe ser complejizada. Si esto es cierto con respecto a la relación capital-trabajo, no lo es tanto en la relación capital-capital (dada la competencia incrementada).

(Comentario: sin embargo, la relación relevante es la que implica el capital contra el trabajo. La competencia entre capitales siempre existirá bajo el capital; un cambio en la forma y en el nivel cuantitativo de la misma no le resta poder al capital frente al trabajo, ya que las relaciones de clase son entre clases (totalidades) y no entre agentes particulares de ambas)

A finales del siglo XIX cristalizó en eeuu una división importante entre el gran capital y los pequeños negocios. Y, ya en esta época, el gran capital favorecía una mayor intervención estatal junto con los grupos obreros organizados (el balance de la fuerzas dentro de esta alianza varió según países –en eeuu tuvieron gran peso las grandes corporaciones; en Suecia lo tuvo la clase obrera organizada-), mientras el pequeño capital tenía una política anti-intervencionista. Este mismo tipo de alianzas, ya más arraigadas y estabilizadas, cristalizó en el periodo 1933-1948. Las bases del apoyo de las grandes corporaciones a la intervención estatal estaban dadas porque las mismas se habían liberado de los peligros de la sobrevivencia inmediata, alcanzando un nivel de expectativas de mediano-largo plazo. Por el contrario, la cotidiana sobrevivencia que debían defender los pequeños negocios, hacía que sus horizontes fueran más inmediatos y, por lo tanto, los enajena de la posibilidad de apoyo a una política de intervención estatal.

Lo que ha cambiado desde la mitad de los 70’s es el hecho de que las grandes corporaciones han pasado, de apoyar la intervención estatal a rechazarla firmemente. Dentro de las razones que explican esto está su reciente libertad con respecto a los mercados nacionales de mercancías y trabajo, así como también el acrecentamiento de la competencia (lo cual acorta sus horizontes que ahora devienen más inmediatos)

“Sin embargo, el significado más importante de la globalización del capitalismo se refiere no al porcentaje del mundo que abarca, sino al grado en el cual los sistemas capitalistas en el mundo se encuentran integrados entre sí”

Consecuencias de la caída del socialismo de estado:
a)      Debilitamiento de la clase obrera en los países occidentales
b)      De alguna manera se evidenció que cualquier tipo de regulación estatal sobre la economía estaba destinado al fracaso
c)      El miedo al sistema rival había sido un aliciente mayor en las posiciones intervencionistas del gran capital occidental (miedo a que los trabajadores giraran hacia el comunismo)
d)     La existencia de un “sistema” competidor determinó un grado de unidad sin precedentes dentro de los países occidentales

“Dados sus muchos impactos, uno puede de hecho afirmar que la existencia de un sistema social rival relativamente fuerte fue un factor crítico en la maduración de un capitalismo regulado por el estado después de la segunda guerra mundial. La celebración capitalista con la repentina e inesperada desaparición de ese sistema quizás haya sido prematura. Su desaparición ha contribuido de manera significativa en al dificultad para reconstruir un capitalismo regulado por el Estado, sin el cual pudiera no existir un nuevo periodo de acumulación de capital rápido y estable”

La relativa expansión de la economía de eeuu durante la década del 90 llevó la tasa de desempleo bajo el 5%, fundamentalmente porque el lento crecimiento en la productividad del trabajo implicó la creación de un amplio número de trabajos mal remunerados (trabajos, por lo demás, de baja productividad). Por otra parte, la baja inflación se debió al muy limitado poder de la clase obrera, aún bajo las condiciones de un mercado laboral saturado, así como también por la baja continuada en el precio mundial de las materias primas

VII.          Espiral inversa en el desarrollo capitalista: ¿Qué implica esto para el siglo XXI? (Makoto Itoh)

La preocupación por las distintas fases del desarrollo capitalista, no es una propia de Marx, para quien lo esencial se situaba en el nivel Marx abstracto de las determinaciones esenciales de la economía capitalista en general.

La teoría del imperialismo de Lenin abreva en la noción de capital financiero de Hilferding, a la cual le adiciona un análisis del monopolio. Ahora bien, si bien Hilferding realizó un análisis al mismo nivel de abstracción que Marx, Lenin desarrolló un trabajo más empírico y concreto; esto fue lo que permitió distinguir fases en el desarrollo capitalista a partir de los cambio en las industrias líderes, la formas dominantes de capital y la formas de rivalidad entre los poderes económicos en el mercado mundial

Kozo Uno
a)      Deben distinguirse tres niveles de análisis en la economía política marxista. El primero, más abstracto, tiene su ejemplo en el capital, en el cual los ejemplos históricos son sólo eso, ilustraciones (puede ser desestimados de una análisis sistemático de la obra). Este nivel supondría el análisis de la economía capitalista en general, en sus determinaciones esenciales. El segundo nivel establecería un patrón más concreto de investigación empírica acerca de las distintas fases del desarrollo capitalista, signadas por las distintas formas de capital dominantes. El último nivel es el de la economía nacional en su devenir histórico y su contexto presente
b)     El autor entiende la existencia de tres fases de desarrollo capitalista: mercantilismo (basado en el predominio del capital mercantil fundado en la industria de la lana); liberalismo (dominado por el capital industrial con base en el algodón); imperialismo (dominado por los diferentes tipos de capital financiero con base en al industria pesada)
c)      Se propone que luego de la primera guerra mundial ya no es posible hablar de una fase de desarrollo capitalista con su propia lógica de desarrollo, ya que la amenaza del socialismo hizo a los gobiernos burgueses implementar masivas medidas de intervención. Este periodo sería, por lo tanto, un periodo transicional (y el autor establece que esta transición es hacia el socialismo)

Keynesianismo
-          “En medio del rápido crecimiento económico, el incremento anual en los ingresos derivados de los impuestos permitieron más y más a los Estados construir las necesarias infraestructuras.  El tipo de política fiscal keynesiana con déficit presupuestario devino innecesaria y no fue seguida en muchos países capitalistas, aún si una política monetaria consistente que mantenía las tasas de interés bajas fue efectiva para la acumulación de capital”
-          La “escuela de la regulación”, al enfatizar en el rol de un régimen particular de acumulación como fundamental para establecer el consenso de los “30 dorados”, estableció un acrítica al keynesianismo, para el cual este periodo se explicaría por la mera acción de los gobiernos en los que corresponde a la política fiscal y monetaria.

Condiciones concretas para el crecimiento económico de los 30 dorados:
a)      El fuerte poder competitivo internacional de la economía norteamericana
b)      Avances radicales en las innovaciones tecnológicas
c)      Flujo continuo de materias primas baratas desde el Tercer mundo (e.g. barril de petróleo a dos dólares)
d)     Existencia de una clase obrera calificada y sumisa, y muy adaptable a las cambiantes tecnologías

Cuando estas condiciones perdieron fuerza y se diluyeron, las políticas keynesianas no pudieron ya sostener el alto crecimiento y la prosperidad de los “30 adorados”

La introducción de la microelectrónica al proceso de producción supuso un abaratamiento en el capital invertido (inversiones ahorradoras de capital constante). Este nuevo tipo de producción automática supuso un acrecentamiento de la competencia, ya que la diversidad de productos y su rápido cambio, inhabilitaban la fijación y estabilización de monopolios.

“La fuerte marea de globalización capitalista con mega-competencia y neoliberalismo no es el producto de una evolución histórica simple y lineal del capitalismo desde sus orígenes y desarrollo. Significa una inversión espiral de retroceso, después de un siglo de intentos del capital, los trabajadores y el Estado de regular el mercado competitivo libre, así como del socialismo para construir una economía planificada sin libremercado”

Esta vuelta al libremercado supone una dinámica más pura y genuina del capital, lo cual hace emerger sus contradicciones esenciales con más fuerza: ahora más que nunca tienen validez los análisis abstractos de El Capital referidos a las determinaciones esenciales del mpc.

Modelos posteriores al fordismo:
-          Neofordismo: alza la productividad y la intensidad del trabajo sin redistribuir el producto entre los trabajadores
-          Volvoismo: refuerza las bases de la socialdemocracia ofreciendo a los trabajadores una mayor participación en el proceso decisional
-          Toyotismo: rota flexiblemente a trabajadores multi-calificados entre firmas manteniendo la lealtad y la cooperación de los mismos

Aún si durante gran parte de su historia moderna Japón se caracterizó por su carácter igualitario, en los 90’s el nivel de desigualdad creció sustancialmente (Tachibanaki afirma que en el año 2000 la desigualdad de ingresos es mayor en Japón que en eeuu)

IX .  Periodizando el capitalismo: tecnología, instituciones y relaciones de producción (Gerard Dumenil y Dominique Levy)

La dificultad para periodizar el desarrollo capitalista es la existencia de varios criterios en competencia: instituciones como firmas empresariales (su tamaño, formas de competencia), la división el trabajo, el marco legal, el Estado, etc. Esto se refleja en la variedad de denominaciones para los diferentes periodos del capitalismo (imperialismo, capitalismo de Estado, capitalismo monopolista, capitalismo de estado monopolista, capitalismo gerencial (managerial), keynesianismo, fordismo, neoliberalismo

Desde la guerra de secesión hasta 1980 la tasa de ganancia se mantuvo horizontal en la economía de eeuu. Sin embargo, pueden distinguirse tres periodos definidos (desde la guerra de secesión hasta 1900, la primera mitad del siglo XX, desde la mitad del siglo XX hasta 1980)

Esta periodización no es específica de la tasa de ganancia; el mismo patrón puede ser observado para la productividad del capital (el ratio de output en relación con el stock de capital), la productividad del trabajo y los salarios reales (en estas dos últimas medidas su alternancia periódica de crecimiento fue: lento-rápido-lento), el ratio capital-trabajo (su alternancia periódica fue: rápida-lenta-rápida)

El primer y el tercer periodo son similares en muchos respectos: el crecimiento de la productividad del trabajo y de los salarios reales fue lento, la relación capital-trabajo se elevó fuertemente, el stock de capital fijo incrementó más rápido que las “salidas” (la productividad del capital declinó), la tasa de ganancia cayó y el crecimiento de los salarios reales fue menor que su tendencia secular. Estos periodos evocan los análisis en el tercer tomo de El Capital, por lo cual pueden ser llamados “periodos a la Marx”. “Inversamente, a pesar de la Gran depresión, el segundo periodo aparece como sorprendentemente favorable: la tasa de crecimiento de la productividad del trabajo y de los salarios reales fue rápida, la productividad del capital y la tasa de ganancia se incrementaron”

Dos crisis estructurales: una al final del siglo XIX (¿1873-1890?); otra entre 1970-1980. Estas son crisis distintas a las recesiones derivadas del “ciclo de negocios” y se deben, fundamentalmente a la TDTG. Sus consecuencias son: lenta acumulación, amplias fluctuaciones en los negocios, desempleo duradero.

Gran Depresión: distinta a las otras dos crisis, no se debió a la TDTG, ya que ocurrió en un periodo de cambio técnico favorable. Sus razones están dadas, más bien por la gran heterogeneidad interna entre las distintas industrias y ramas de la economía, así como también a la inexistencia de un marco institucional capaz de estabilizar las variables macroeconómicas. La crisis terminó de destruir y devaluar el pequeño capital que aún no se había modernizado (era poco productivo); sin embargo, si aún detuvo la tendencia alcista por algunos años, sólo lo hizo temporalmente, ya que la misma luego se recuperó… 

La tasa de ganancia cayó grandemente a partir de 1970. En 1982 era sólo un 57% de su promedio en los años 1856-1965; en 1997, luego de una recuperación parcial, se había recuperado 65% de la caída que había sufrido la tasa de ganancia entre 1956-1965 y 1982. Se argumenta que esta recuperación parcial, basada en la mayor productividad del capital (pero que se expresa sólo en una leve mejoría para la tasa de ganancia), pudiera ser la señal del advenimiento de una cuarta fase en el desarrollo capitalista desde la guerra civil yanqui.

La TDTG y sus consecuencias a finales del siglo XIX, determinó un movimiento de cartelización monopolización. Primero las firmas se combinaron mediante acuerdo que aún les mantenían sus existencias como unidades separadas; luego, comenzó a suceder un verdadero proceso de fusión en que muchas empresas individuales tendieron a perder su unidad discreta separada.
Asimismo, esta tendencia activó la contratendencia a la caída de la tasa de ganancia media históricamente más relevante hasta la época. La revolución gerencial (managerial revolution) supuso una recuperación de la tasa de ganancia por diferentes métodos: redujo la relación capital-trabajo mediante la introducción de la cadena de montaje; efectos similares tuvieron las nuevas técnicas de comercialización, el manejo de inventarios y la liquidez. Esta tendencia creó las condiciones para que la lucha de la clase obrera pudiera acrecentar los salarios reales y hacer emerger una suerte de Estado social

Durante el siglo XIX el manejo financiero de la macroeconomía estaba en manos de bancos privados en los centros. Sin embargo, no existía una intención ni una política explícita de estas instituciones en el sentido referido. Esta situación comienza a cambiar con la creación de la reserva federal en 1913 (eeuu). Sin embargo, será sólo la Gran Depresión la que afirmará esta tendencia.

La inflación es siempre perjudicial para aquellos que poseen su riqueza en forma líquida (prestamistas y capital financiero). Es por esto que al neoliberalismo le interesa la mantención de bajas tasas de inflación, en tanto actúa salvaguardando los intereses del capital financiero

El autor augura que la cuarta fase que ahora posiblemente se experimenta, sea quizás análoga a la segunda (los aumentos en la productividad del capital derivados de la revolución informacional, por ejemplo, llevarían a una fase de crecimiento…)

Aún si ya desde el comienzo de la segunda posguerra la TDTG estaba presente, no es sino hasta la década del 60 que la misma se comienza a manifestar con fuerza 

El perfil de la tasa de ganancia desplegado…es bastante evocativo de las ondas largas: aparentemente la tasa de ganancia tiene oscilaciones de cerca de un siglo. Una primera diferencia con el análisis de las ondas largas estándar es nosotros ponemos gran énfasis, en nuestra periodización del capitalismo de eeuu, más en el perfil de la tecnología y la distribución que en la tasa de crecimiento del producto o de los precios. Considerando la tendencia secular del producto en eeuu, en dólares constantes, desde la guerra civil, ninguna periodización obvia es aparente, como si es el caso para la tasa de ganancia, el costo del trabajo, o la productividad del trabajo y del capital” 

“Sobre todo es difícil identificar ciclos de 40-50 años a la Kondratieff. A partir de la tecnología, la distribución, la acumulación y el crecimiento, nosotros leemos movimientos seculares más largos. La acumulación y el crecimiento antes de la primera guerra reflejan largos ciclos de 20 años, lo que evoca ciclos de Kuznets”

Si bien es posible que las dos crisis estructurales derivadas de la TDTG fuera seguidas de un periodo de recuperación y crecimiento (cuyas condiciones fueron creadas por la crisis), lo distintivo de la Gran Depresión y el hecho de que no fuera seguida (al menos de manera evidente) por una recuperación y un crecimiento fuertes, hace dudar del movimiento cíclico descrito por Kondratieff (fases A y B)

Lo común de estas tres crisis, eso sí, es que proveyeron las condiciones para grandes transformaciones institucionales y para nuevas configuraciones de clase (liderazgos y compromisos).

“…pero la historia, de hecho, se encuentra aún moviéndose hacia adelante. Una nueva transición, similar a aquella entre el feudalismo y el capitalismo, está en marcha. Llevará a un orden pos-capitalista con una nueva clase dirigente gerencial” (¡Criticar!)

La distancia entre los trabajadores y los medios de producción se ha acrecentado con la reestructuración capitalista que ocurrió a partir de los años 70’s.

“El capitalismo gerencial es una formación social híbrida que combina rasgos capitalistas específicos y una nueva lógica gerencial que prefigura (presagia) un nuevo modo de producción. Dos distintas lógicas sociales pueden ser detectadas en las sociedades contemporáneas: 1) las reglas tradicionales del juego capitalista, con la maximización de la tasa de ganancia como su principio básico, y la propiedad privada (aunque colectiva) de los medios de producción; 2) las nuevas formas de socialización entre firmas, instituciones financieras y, fuera ellas, que progresivamente trascienden los límites de la propiedad privada” (¡Criticar!)

Compromiso de clase: puede ser incluida para incluir otras clases intermedias, o incluso los trabajadores mismos

La noción de “régimen” es por sí misma demasiado estrecha, y sería más apropiado recurrir a conceptos más amplios como configuraciones de poder o coyunturas. En eeuu y otros centros pueden reconocerse cuatro coyunturas desde la guerra de secesión:

a)      La dominación de los capitalista industriales en compromiso con los pequeños productores (tensionada por el movimiento de cartelización a finales del siglo XIX)
b)      En los comienzos del siglo XX, la hegemonía financiera en compromiso con los capitalistas clásicos (se cae en el mito de la división entre propiedad y control)
c)      Desde la Gran depresión hasta 1970 el dominio y autonomía creciente de los gerentes en alianza con los trabajadores (retroceso de las finanzas)
d)     Desde 1970 en adelante, la reafirmación del dominio de las finanzas, el quiebre del compromiso con los trabajadores y la subordinación parcial del personal gerencial

Lis fundamentos del compromiso keynesiano ya fueron puestos por la revolución gerencial; a las dos tendencias –que luego se imbrican y retroalimentan- las originaron tensiones sociales similares.

La clase capitalista reacciona de tres maneras ante la emergencia de una nueva clase dominante gerencial
a)      Resistencia: oposición a la gravitancia de las grandes corporaciones, oposición a la intervención del Estado y la respuesta neoliberal
b)      Adaptación: fusión entre ambas “clases” derivada de transformaciones que concilian el carácter privado de la apropiación del producto con la socialización progresiva de las fuerzas productivas
c)      Inflexión: rompimiento de la alianza entre gerentes y trabajadores para componer una nueva alianza entre capitalistas y managers.

Aún si la emergencia del neoliberalismo le ha quitado total sustento a la teoría del capitalismo gerencial, dado que los rasgos cruciales del capitalismo a secas se hacen ahora más evidentes, los autores siguen sosteniendo que existe una tendencia subyacente hacia un nuevo modo de producción…

XI. Clase, contradicción y economía capitalista (Stephen Resnick)

Se entiende que se debe establecer la distinción analítica entre la “estructura de clase de la economía” y la “estructura de no-clase de la economía”, pretendiendo que incluso Marx habría realizado y desarrollado sistemáticamente la misma (no le encontramos mucho sentido teórico a esta distinción)

Asimismo, se formula una concepción de dialéctica algo unilateral y errada: el siempre-cambiante sitio de las diversas interacciones determinantes que emanan desde estas estructuras de “clase” y de “no-clase” (¡! ¡Criticar!). Y el mismo patrón dialéctico se reconoce para los elementos componentes de ambas estructuras (la existencia de cada uno de ellos se encuentra sobredeterminada por las determinaciones combinadas que emanan desde todos los otros) (¡! ¡Criticar!)

“A otro nivel, concebida de esta manera, la economía debe exhibir un carácter profundamente desigual sino caótico…Constituida de esta manera, la economía deviene un siempre cambiante campo de remolinos de interacciones y procesos económicos cambiantes de “clase” y “no-clase”, cuyos efectos la empujan aquí y allá, continuamente cambiando su naturaleza y movimiento” (¡! ¡Criticar!)
“Ningún orden, ley de movimiento, o fin emerge desde esta relación entre los mercados (estructura no clasista) y las clases, sino que la misma contradicción lo hace. En este respecto, el caos y la inestabilidad caracterizan la operación de las corporaciones empresariales y de la economía capitalista en general” (¡! ¡Criticar!)

De otra forma se entiende a la estructura “no-clasista” como la esfera de la distribución del plusvalor a las clases subsumidas (gerentes, comerciantes, propietarios, prestamistas, terratenientes, etc). También el acceso a los medios de producción, la fuerza de trabajo, la supervisión, el crédito, investigación y desarrollo, seguridad, ideología, propiedad, comando, etc….

Las clases y los mercados se sobredeterminan mutuamente (¡!)

Dado lo contingente y caótico de la economía, es imposible determinar la existencia de tendencias de algún tipo (en función e la noción equivicada de dialéctica que soporta el autor)

“El argumento presentado acerca de las empresas, sus diferentes tasas de ganancia y gastos, y la economía toda constituida en contradicción, llevada hacia diversas direcciones por cualquier fuerza considerada, implica una existencia bastante frágil para cualquiera de ellos y por tanto para la explotación de clase. Ningún acontecimiento que haga época es requerido para su posible eliminación…Para el marxismo, el truco está en ver su siempre presente vulnerabilidad como una oportunidad para intervenir con el objetivo de reforzarla…” (¿!?)

 XII. ¿Ha contraatacado el Imperio? (Alan Freeman)

Uno puede rechazar por adelantado los intentos del profesor Kondratieff para asignar a las épocas que él denomina ciclos largos el mismo “ritmo estricto” que es observado para los “ciclos cortos”. Este intento es claramente una generalización equivocada basada en una analogía formal. La periodicidad de los ciclos cortos está condicionada por la dinámica interna de las fuerzas capitalistas siempre que existe y donde exista un mercado. Para aquellos largos intervalos (de cincuenta años) que el profesor Kondratieff propone precipitadamente también llamar ciclos, su carácter y duración está determinado no por la dinámica interna de las fuerzas capitalistas, sino que por las condiciones externas bajo las cuales el desarrollo capitalista ocurre. La absorción del capitalismo de nuevos países y continentes, el descubrimiento de nuevos recursos naturales, y, adicionalmente, importantes factores de orden superestructural, tal como las guerras y las revoluciones, determinan el carácter y la alternancia de épocas de desarrollo capitalista expansivas, estancadas o declinantes” (Trotsky)

Desde 1970 el mercado mundial ha sufrido una de sus más prolongadas fases de declinación e inestabilidad que se han conocido

a)      Esta declinación es endógena (al mercado). Un proceso regular de 20 a 30 años lleva a una crisis generalizada (desempleo masivo, bajo crecimiento, etc)
b)      La restauración no es endógena. La salida de la crisis depende de la intervención política, desde la dictadura hasta la guerra, siempre bajo formas cada vez más barbáricas; depende de la acción consciente de las clases y del poder que estas esgrimen
c)      La polarización es endógena. Entendida como la diferencia creciente entre naciones ricas y naciones pobres (que se acusa cuando el mercado no se restringe y se detiene parcialmente cuando el mercado mundial se restringe)
d)     La restauración está vinculada con la polarización: cada nueva restauración ha acusado la tendencia polarizante
e)      La historia exhibe dos patrones de recuperación de una crisis generalizada. La primera está representa por la revolución industrial (en Inglaterra desde 1845) y el boom de la segunda posguerra. En ambos casos hubo expansión (incluso de los países rivales) bajo la hegemonía de un poder económico, prosperidad, y relativa paz y estabilidad. El segundo patrón tiene como ejemplo 1890-1913, cuando la tasa de ganancia no se recuperó a sus niveles anteriores y no hubo hegemonía de ningún poder, sino creciente miseria y barbarismo alrededor del mundo
f)       En el periodo que comienza a mitad de los años 70’s, sólo es posible un tipo de recuperación de este segundo tipo, por lo cual Freeman habla del retorno al “imperialismo clásico”

“Existe entonces una esfera para la elección humana consciente distinta de, y superior a, el mercado. Precisamente porque son exógenas al mercado, esta fuerzas no están gobernadas ni dominadas por él; precisamente porque el mercado endógenamente falla, son una parte necesaria de la vida. La política y la intervención social son esferas de actividad legítima, necesaria y autónoma…”

“Pero esto no reconoce realmente el problema. Con suficientes ecuaciones podríamos hacer a cualquier cosa en el mundo parte del mercado. Pero entonces no tendríamos ya una teoría del mercado sino una teoría del universo. El mercado capitalista es una institución social distinta, por ejemplo, del gobierno, y exhibe leyes que aplican bajo cualquier gobierno excepto aquellos que lo suprimen”

“No afirmo que el mercado opere independientemente de la política o de la tecnología. Interactúa con ellos. Pero “interacción” no es lo mismo que una propiedad interna. El mercado interactúa con el clima…Esta conexión realmente existe, sin embargo no significa que el clima sea parte del mercado, ni que la economía sea una rama de la meteorología. El curso efectivo del mercado emerge de su interacción con incontables instituciones; precisamente en orden de analizar esta interacción, tenemos que distinguirlo de éstas”

Los mercados no poseen leyes por una necesidad lógica; la existencia de estas leyes (en el sentido de la “tendencia” marxista) se prueba en la empiria.

Se afirma la TDTG y la ley del valor. “Este fenómeno es grandemente independiente de factores externos. Las prolongadas declinaciones de la tasa de ganancia de 1870-1890; 1902-1914; 1962-1978, ocurrieron bajo regímenes de regulación, tecnología y gobierno bien diferentes, pero adoptaron la misma forma en términos de valor”

“Específicamente, el avance tecnológico no contrarresta esta ley. Los periodos de cambio técnico más rápido, de torbellinos de innovación, son precisamente aquellos periodos en los cuales el stock de capital se está elevando y la tasa de ganancia está cayendo”

“Por lo general la inversión es positiva. Pero cuando el stock se está reduciendo, la misma deviene negativa –desacumulación-. Esto no es lo mismo que la destrucción física de stock. Simplemente significa que los capitalistas gastan su riqueza en el periodo vigente, una situación que Marx describe como la conversión del capital en ingresoDe hecho, si está ocurriendo un progreso técnico, la desacumulación se presentará incluso si los capitalistas reemplazan su stock físico…porque en cada periodo ellos necesitan gastar menos dinero para asegurar los mismos bienes

Esta circunstancia excepcional tiene lugar sólo durante las crisis. El capital que deja de expandirse se está destruyendo a sí mismo…sólo bajo el capitalismo debe el mercado expandirse para sobrevivir, por lo cual la acumulación deviene su forma de existencia. La crisis es, por lo tanto, una suspensión no del equilibrio, sino una suspensión del crecimiento. Esto le otorga un significado preciso a que la caída en la tasa de ganancia es endógena al capitalismo: puede ser revertida sólo mediante la suspensión de la acumulación capitalista misma

La ley de la acumulación es lo que yo denomino una “ley pura”; es expresada en los términos de una sola sustancia, valor, sin ningún ingrediente externo. Esto es lo que la hace universal; también lo que la hace endógena. Se aplica a pesar de la tecnología o del régimen monetario…la tecnología puede interactuar con esta ley, pero no puede suspenderla, porque no puede modificar la cantidad de valor que un número dado de trabajadores crea”

El autor argumenta que el mismo concepto de valor que explica la crisis de acumulación, también explica la tendencia a largo plazo a la polarización entre las naciones. Y esto es lo que hace al concepto de valor uno general y científico:
a)      Explica una variedad de fenómeno, no un sólo fenómeno
b)      Exhibe las relaciones entre fenómenos

-          Un grupo de naciones “avanzadas” que componen un cuarto de la población mundial, básicamente formado por los países que ya eran ricos a principios de siglo y pequeño número de adiciones periféricas 
-          Un grupo crecido de naciones pobres (75% de la población mundial), que a su vez se subdividen en países de “ingreso medio” (entre 1/5 y 1/10 del ingreso promedio de los países avanzados) e “ingreso bajo”.

Esta tendencia nunca ha sido invertida (como sí lo ha sido la TDTG), sino neutralizada cuando los países se han desligado parcialmente del mercado –e.g. bajo el ISI en AL- (e.g. Brasil creció a un promedio de 6.4% anual entre 1960-1979; cayendo un 0.54% anual entre 1980-1994).

El pib percapita mundial promedio es de 3000 dólares en 1987. Y crece continuamente (en 1970 era de 2000 dólares). Esta cantidad de riqueza podría proveer una vida digna para cada ser humano de la tierra (salud, educación, jubilación, etc). No existe ninguna necesidad absoluta en el ser humano de producir más para poder sobrevivir.

“El punto es relevado por la actuación económica de China; cuando comparas la actuación en términos de “valor de uso” con la misma actuación en términos de “valor de cambio”, empezamos a tener cierto atisbo de lo que pudiera estar sucediendo. Entre 1980 y 1995, en dólares constantes de 1987, el output per capita chino se elevó 7.65 veces, mientras que su valor monetario creció menos que el de eeuu. Esto refleja la declinante razón e apropiación de trabajo”

“Una ley del valor pura se aplica independientemente de cualquiera otros factores. Pero la forma bajo la cual aparece ciertamente depende de otros factores”. En el caso de la desigualdad entre naciones, es interesante comprobar cómo éste es un proceso en el cual el mercado interactúa con la tecnología, reforzando sus tendencias intrínsecas. La idea de la redistribución del plusvalor en función de la mayor productividad derivada de un nivel tecnológico más avanzado, en un proceso que se refuerza a sí mismo, es bastante ilustrativa al respecto. Con la reestructuración capitalista post 70’s, se establecieron derechos de propiedad sobre la tecnología en términos mundiales, sancionando el monopolio de los países avanzados sobre la misma y legitimando la desigualdad entre naciones (en 1995 sólo 0.16% de las patentes mundiales son propiedad de agentes del Tercer mundo)

Otro modo de mantener la desigualdad entre naciones es mediante las medidas proteccionistas implementadas por los centros con respecto a sus industrias agrícolas y otras. Si las acciones anti-dumping era excepcionales en 1986, en 1992 los centros habían cursado 1.042, mientras el tercer mundo sólo 137. Esto es, la liberalización comercial no ha sido recíproca (sólo se permite el proteccionismo en los centros)

“Aún los vínculos estrechos no abolen esta distinción, en terminología marxista, entre la subsunción formal cuando una institución externa condiciona otra, y la subordinación real en la cual cada una es la condición de existencia de la otra. El trabajo, como una gran reserva de productores directos no asalariados, inicialmente existió como una condición externa de la existencia del mercado. El plusvalor relativo hizo al mercado condición de existencia del trabajo, creando una nueva totalidad que contuvo y transformó a ambos

“Por analogía con el trabajo, la tecnología se encuentra formalmente pero no realmente subsumida al capital. La presente fase ha introducido un nuevo y único elemento, que es el intento, mediante los derechos de propiedad universales,  de subsumir realmente la ciencia al capital. Esta empresa supone una contradicción: por ejemplo, efectivamente implica la restricción del intercambio de las mercancías normales, en cuanto hace ilegal la producción de algo cuya tecnología es propiedad de otro”

“”Lo clave para entender esto es la forma mediante la cual el capital organiza la tecnología, que es al mismo tiempo exógena al mercado capitalista y un prerrequisito del mismo. La ciencia es producida de manera “no-capitalista”. Pero, como la tecnología, se encuentra incorporad en procesos de producción definidos que requieren cantidades precisas de inversión de capital”

(Comentario: con respecto a estas dos últimas afirmaciones, Marcuse y la teoría crítica argumentarían de otra forma: la ciencia y la tecnología se encuentran subsumidas realmente al capital porque son parte de un mismo fenómeno que tiende a unilateralizar la razón haciéndola meramente formal-instrumental…es un tema a debatir)

XIII. Contradicciones imperialistas en el umbral del tercer milenio: ¿una nueva fase? (Guglielmo Carchedi)

La caída de la Unión soviética marcó el comienzo de una nueva fase de contradicciones inter-imperialistas. La misma no supone algo cualitativamente nuevo, sino que es sólo una extensión cuantitativa de tendencias ya presentes antecedentemente.

La unificación del continente europeo se fundamentó ideológicamente de esta forma:
a)      Fue una respuesta al hecho de que los países europeos, tomados individualmente, ya no tenía el suficiente peso para sostenerse a sí mismos en el mercado mundial
b)       Mediante esta medida se intentó evitar el proteccionismo que, se dice, habría tenido como una de sus consecuencias la segunda guerra mundial
c)      De esta manera se trató de contener el expansionismo de la unión soviética
d)     Fue determinada por el deseo francés de contener la reemergencia del expansionismo alemán

a’) Este argumento obscurece la intención y el impulso expansionista de la corporaciones europeas
b’) mediante este punto se evita la referencia al proteccionismo europeo con respecto al mundo no europeo, especialmente la periferia (e.g. política agrícola)
c’) Más que contener a la URSS por motivos ideológicos, se desea esto por razones de expansionismo económico
d’) Esta posición ofusca el mismo interés expansionista de Francia

Ahora bien, esta nueva unificación no elimina las contradicciones internas a los europeos, sino que las mismas se mantienen en un nuevo tipo de unidad y bajo forma modificada. Por lo demás, el mismo proceso no es función de una ausente voluntad democrático-popular, sino que se explica por la voluntad de dominio del gran capital europeo, el que intenta de esta manera configurar un nuevo polo imperialista

Imperialismo: sistemática apropiación de valor de una nación por otra. Existen al menos dos formas de imperialismo; el colonial (“clásico”, en él el centro imperial produce manufacturas y bienes de capital mientras las colonias lo proveen de materias primas) y el dependiente (si el anterior no habilita el desarrollo capitalista en las colonias, éste nuevo tipo de imperialismo si permite, al menos en algún grado, este tipo de desarrollo –e.g. AL y Asia-)

Imperialismo dependiente:
-          El capital en los países dependientes se adapta su producción y actividad económica general a los mercados del centro, mientras el centro exporta a la periferia (capital, infraestructura) elementos para que el proceso de pendencia continúe.
-          La periferia produce lo que el centro necesita mediante técnicas intensivas en trabajo (aún si el proceso de trabajo puede utilizar tecnología avanzada), por lo que existe una transferencia de valor de los países dependientes a los centros imperialistas
-          Como no pueden competir con el centro en términos de tecnologías más avanzadas, los países dependientes deben ahorrar en trabajo

La distinción entre ambos tipos de imperialismo es analítica; éstos pueden coexistir imbricados en formas híbridas con uno de los dos tipos siendo dominante.

Los países europeos, tomados como unidades individuales, establecen un tipo de relación imperialista colonial con los países africanos, caribeños y del pacífico. Los mismos, por otra parte, materializan una relación de imperialismo dependiente con los países del Este europeo. No obstante, es importante clarificar que las relaciones imperialistas no se dan sólo entre países individuales, sino que también entre el bloque imperialista (los centros tomados como totalidad) y la periferia. Este último tipo de relación se apoya en instituciones internacionales como el FMI, el BM, la OMC y la OTAN. 
Lo esencial es que estas instituciones hacen posible que todos los países que participan en la unión europea se puedan apropiar sistemáticamente de valor producir en la zona no-europea. Así, incluso países que individualmente no poseen el grado de desarrollo o el peso político-económico para establecer este tipo de apropiación de valor, una vez se unen al conjunto europeo, si participan (aunque de una manera subordinada) en la redistribución de estos “privilegios”.

El intercambio desigual determinado por las diferencia en la productividad (ergo, en la composición orgánica de las industrias), también tiene su expresión en la depreciación de la moneda del país en el cual las industrias son menos productivas (composición orgánica más baja) y la apreciación de la moneda en los países con industrias más productivas (composición orgánica más alta)

Un asegunda ventaja de ser el país imperialista dominante, está dada por el hecho de que la propia moneda deviene moneda mundial: “este país se apropia de valor internacional simplemente imprimiendo (con límites) papel moneda no convertible”

Si la UE tiene el peso económico para desafiar a eeuu, le falta la fuerza militar (y es este punto el que hace la diferencia)

Historia del Euro
-          En 1978 el ECU incluía a 9 países europeos, siendo el marco alemán el de mayor gravitancia (33% del ECU)
-          Este mayor peso del marco alemán se ha mantenido con la transformación del ECU en el Euro: lo cual supone, por lo demás, que la unificación europea refleja los intereses y la posición económica del capital alemán más que de otros capitales europeos.
-          Hasta 1992 existía una fijación de límites (banda de fluctuación) para el movimiento de las monedas europeas individuales. Estaba fijado en +/-2,25% (con una Italia en +/-6% hasta 1990)
-          Este marco beneficiaba a una Alemania de alta productividad y desmedraba a una Italia de baja productividad. Por un lado, la inflación no era conveniente para los alemanes porque afectaba su competitividad y hubiera obligado a devaluar su moneda (y el euro), lo cual atentaba contra la intención de hacer a ésta una moneda mundial. Por lo tanto, el enemigo número de Alemania era la inflación. Inversamente, para una Italia de baja productividad, la inflación era una manera de reducir los salarios y apropiarse más plusvalor y así alzar la tasa de ganancia. Dentro de la unidad europea esta política no era posible, por lo que Italia estaba en desventaja; tampoco era posible recurrir a devaluaciones competitivas (por la fijación de las fluctuaciones con respecto al euro). Como la alternativa de la inflación-devaluación estaba descartada, los empresas de los países tecnológicamente atrasados sólo podían alzar su tasa de ganancia mediante el mecanismo del plusvalor absoluto (intensificación del trabajo, prolongación de la jornada laboral)

Razones que explican la permanencia del euro y la unificación del continente:
-          Los capitales avanzados de Alemania “trabajaban” a favor de todos los capitales (oligopolios) avanzados de Europa, ya que forzaban a todos ellos a extraer mayores tasa de plusvalor
-          La inflación mina el poder de compra no sólo de la clase obrera sino también de más amplias clases, dentro de las que se encuentran potenciales aliados del capital. El evitar el recurso a la inflación y recurrir al mecanismo del plusvalor absoluto evita el hipotecar estos potenciales aliados por parte del capital.
-          El mecanismo del plusvalor absoluto alza la tasa de plusvalor junto con la masa de productos elaborada, mientras la inflación sólo alza la tasa de plusvalor, pero no acrece la producción
-          El mecanismo del plusvalor absoluto acrecienta el dominio del capital en el lugar de trabajo, debilitando al trabajador en general y sus organizaciones (lo cual no sucede con la inflación)
-          Se evita el mecanismo de las devaluaciones competitivas, el cual va ligado a la inflación.
-          El capital financiero alemán pareciera dominar; sin embargo, su función en la práctica es fomentar la mayor extracción de valor por parte del capital industrial. Instituciones como el banco central europeo (ampliamente autónomo) cumplen este rol.
-          El recurso a la inflación pierde sentido, al menos en alguna medida, en un mercado más amplio como el de toda Europa

Aún si eeuu y Europa son ambos países imperialistas dominantes, internamente Europa es dominada por eeuu, dada su falta de poder militar

La inclusión a una OTAN dominada por eeuu, supone la compra de armamento militar producido en eeuu por parte de los nuevos miembros. Así, sumado a este buen negocio para los yanquis, se encuentra la dependencia crediticia que se genera, los cuales no tienen los suficientes recursos para sostener y mantener este tipod e armamento e el tiempo.

1999: las universidades europeas forman 50000 alumnos asiáticos; las universidades yanquis 215000

Los promotores del mercado común europeo y el euro fueron, antes de devenir “representantes” políticos, hombres de negocios ligados a las grandes corporaciones. El ministro  de relaciones exteriores holandés, Beyer, antes de serlo fue ejecutivo de Phillips y director de Unilever (y antes de llegar al gabinete holandés pasó por el FMI. Por su parte, el padre de la integración europea, Monnet, siempre un fue un banquero de profesión.

Guerra de los Balcanes de 1992
-          Eeuu necesitaba contener las aspiraciones militaristas de Europa.
-          Para eeuu y Europa es un lugar estratégico para canalizar el petróleo que llega de la zona del Mar caspio

Criterios para unirse a la UE:
-          Déficit no debe ser mayor a 3% del pib
-          La deuda no debe ser mayor al 60% del pib
-          La inflación no puede ser más alta que un 1,5% más que el promedio de la inflación e los tres países con las tasas de inflación más bajas
-          La tasa de interés de largo plazo no puede ser más alta que un 2% más que el promedio de las tasas de los tres países con las tasas más bajas

Francia volvió a la OTAN en 1995, después de haberla abandonado en 1966

XIV. Periodizando el capitalismo y analizando el imperialismo: el marxismo clásico y la evolución capitalista (Alex Callinicos)

Según la teoría de la regulación (e.g. “A theory of capitalist regulation”, Michel Aglietta), los criterios comparativos fundamentales serían entre un “régimen intensivo de acumulación” (fordista), un “régimen extensivo de acumulación” (prefordista) y el post-fordismo

En los tres tomos del El Capital Marx tiene dos objetos: el objeto teórico del mpc y el objeto realmente existente de unas formaciones sociales donde el mpc es predominante. El desarrollo del marxismo después de Marx, giró en torno a estos dos objetos. La teoría de Hilferding sobre el “capital financiero” es tan importante porque sistematiza la teorización sobre ambos objetos. Sin embargo, el marxismo clásico, bajo la pluma de Lenin, Hilferding, Bujarin y Probrazhensky tendió a revisar y cuestionar implícitamente ideas centrales contenidas en El Capital: así, la TDTG, derivada de la vigencia de la ley del valor que supone la competencia entre capitalistas, es eliminada de la nueva fase “descubierta” por estos autores, en tanto la misma supone la predominancia de los monopolios que elimina la vigencia de la ley del valor. Esta consecuencia, implícita en los análisis del marxismo clásico es sistematizada por Baran y Sweezy en “El Capital monopolista”.
Así, lo característico del marxismo de la primera mitad del siglo XX es trabajar con una teoría de la crisis que elimina la TDTG. Para Hilferding, las crisis se derivaban de la desproporcionalidad (anarquía) y podían ser eliminadas mediante una intervención estatal adecuada. Para Bujarin, la desproporcionalidad no podía ser eliminada por prácticas estatales, ya que la contradicción entre capital y trabajo ahora tomaba dimensiones nacionales (la inmanencia de las crisis se expresaba en la guerra imperialista). Preobrazhensky, por su parte, entendía que el capitalismo monopolista hacía la desproporcionalidad más acusada, lo cual unido a una tendencia al subconsumo, explicaba la recurrencia de las crisis capitalistas

Una de los grandes avances del marxismo de la segunda mitad del siglo XX es el haber rescatado la teoría de la TDTG (aún y todo con el ataque sraffiano a la misma). Junto con las preocupaciones epistemológicas de Althusser que tendían a rebajar la influencia hegeliana en El Capital, estos dos nuevos desarrollos dirigieron una nueva atención a la estructura de El Capital y de alguna manera se preguntaron si la misma habilitaba la conceptualización posterior de fases de desarrollo capitalista.

La teoría de la regulación de Aglietta rechaza la noción de capitalismo monopolista. Para este autor, lo fundamental de la “actual” fase del desarrollo capitalista no son las grandes concentraciones de capital, sino que las condiciones de reproducción del capital en general. Implícitamente, se adopta una teoría de la crisis que enfatiza en la desproporcionalidad: se afirma que el Departamento I (medios de producción) tiende a desarrollarse más rápido es más productivo) que el Departamento II (medios de consumo). Sólo un alza del plusvalor relativo en conjunción con un Departamento II que rápidamente acelere su consumo de medios de producción y, por tanto, su producción de medios de consumo, pueden evitar que la tasa de ganancia caiga. Pero, sin embargo, como la contratendencia del plusvalor relativo requiere un decrecimiento relativo de la proporción del salario (capital variable) en el ingreso nacional, existirá una tendencia inherente a las crisis de realización. Es por esto que sólo un régimen de acumulación con un modo de regulación adecuado (Estado de bienestar, keynesianismo), puede sostener la demanda derivada del salario (e.g. subsidios, emisión, servicios sociales desmercantilizados que liberan dinero para el consumo, etc) y así evitar las crisis de realización (y armonizar la relación entre los departamentos I y II). Por otra parte, aún si Aglietta no adopta una teoría explícita de la desproporcionalidad (o, por otro lado, del subconsumo), sí adopta una suerte de teoría de la crisis subsidiaria derivada de las relaciones de explotación en su expresión en la circulación: la teoría de la compresión de las ganancias.

La reinterpretación de la teoría de la TDTG, en palabra de Aglietta, es ilustrativa de minusvaloración de la misma: “La ley de la tendencia descendente de la tasa de ganancia tiene entonces el siguiente significado. Afirma que una fase de acumulación aparentemente regular no tiene mecanismos auto-correctores que la puedan mantener indefinidamente”. De hecho, Norton afirma que los regulacionistas no suponen un quiebre radical con la teoría económica dominante, en tanto sólo formulan una suerte de desarrollo keynesiano.

Lipietz rechaza la teoría de los sistemas mundiales en 1980, fundamentalmente por lo que denomina su “pesimismo funcionalista”. Para esto subraya la independencia y aún gran peso de los Estados nacionales individuales.

La teoría de la regulación de Aglietta asume la necesidad de regular (modo de regulación) una fuerzas capitalistas ciegas, las cuales de este modo podrían asegurar la prosperidad y a cohesión social. Desde este punto de vista, Aglietta postula que la confrontación relevante es entre distintos tipos de capitalismo (y su opción es por un tipo de capitalismo renano o, alternativamente una suerte de capitalismo popular –trabajadores como accionistas, tal como lo proponía cierto sector de la izquierda opuesto al neoliberalismo de los tories-).

“Estas consideraciones sugieren que el concepto de “Fordismo”, del cual Aglietta ofreció la teorización más influyente, a lo más tiene un valor descriptivo para identificar ciertas características de la producción y el consumo capitalista durante el largo boom de los 50’s-60’s….pero le falta cualquier tipo de consideración teórica satisfactoria de las fuerzas motoras del boom y la depresión. De utilidad aún menor, aún al nivel descriptivo, es el concepto de post-fordismo”

Existen dos opciones extremas que deben ser rechazadas: por un lado, la teoría de la regulación, la cual elimina las tendencias generales (estructurales y abstractas) del modo de producción capitalista, cuando lo subdivide en periodos concretos poseedores de su propia lógica (derivada de complejos institucionales todavía); por otro, la teoría de la “lógica del capital”, la cual “sigue un procedimiento metafísico de deducción del comportamiento concreto de las economías capitalistas a partir de los rasgos postulados como intrínsecos al concepto de capital”

Un representante de esta última alternativa teórica es Robert Brenner, para quien la imposición de ciertas relaciones de producción  (relaciones sociales de propiedad) supone un constreñimiento en el comportamiento de los actores que supera toda tendencia histórica derivada de marcos institucionales. Así, el distinguir fases de desarrollo capitalista mediante conceptos intermedios, no tendría sentido: desde la teoría general abstracta del capital debería investigarse en el curso empírico de las economías donde el mpc es predominante…
 Callinicos cree que sí existe cierto espacio teórico para conceptos intermedios susceptibles de reconocer fases en el desarrollo del capitalismo. Así, tampoco habría que adoptar el contingencialismo postestructuralista de Norton, Resnick y Wolff, para quienes toda teorización que reconozca tendencias es esencialista (“esencia” para estos autores significa: “un aspecto constitutivamente separado de la vida social que se encuentra determinado por su propia naturaleza interna”)

Un autor de la corriente de Resnick, Cullenberg, postula: “Un análisis de una empresa capitalista descentrada y sus condiciones de existencia, nunca está completo. Siempre es el caso que las condiciones de existencia complejamente son sobredeterminadas entre sí, en un proceso contradictorio sin fin de desarrollo desigual”
Callinicos responde: “es difícil ver cómo este truismo, por sí mismo, puede llevarnos a la formulación de una teoría definida suficientemente determinada para admitir una evaluación crítica con respecto a su consistencia interna y su corroboración empírica”  

“¿Pero cómo es que una teoría puede generar hipótesis contrastables sino es que algunas de sus aserciones son tratadas, al menos apara algunos propósitos, como simplemente dados? La distinción que Imre Lakatos hizo entre un “núcleo duro” no revisable de un programa de investigación científica, y las hipótesis contratables de las que se puede dispensar generadas sobre esta base, refleja este requerimiento”

El mismo Capital de Marx no procede no como Resnick ni como Brenner:
 “Lejos de proceder mediante conceptos que se autoproducen, el pensamiento de Marx procedió más bien mediante conceptos posicionales, inaugurando la exploración (análisis) del espacio teórico abierto y cerrado por esta posición, luego por la posición e un nuevo concepto que amplía el campo teórico, y así sucesivamente: hasta la constitución de campos teóricos de extrema complejidad” (Althusser)

“Dumenil mismo describe el sistema del Capital como aquél de “abstracciones dosificadas o, si se prefiere, de una concretización construida elemento por elemento”. Este es un método de complicación progresiva, en el cual nuevas determinaciones son introducidas en etapas adecuadas del análisis…Cómo el mismo Marx escribió al comienzo del Volumen III, “Las varias formas de capital, como evolucionan en este libro, entonces se aproximan paso por paso a la forma que adoptan en la superficie de la sociedad, en la acción de los diferentes capitales entre sí, en la competencia, y en la conciencia misma de los agentes comunes de la producción”

“Este método de lo que Dumenil llama “concretización”, establece la pertinencia de ciertos conceptos abstractos y proposiciones para la comprensión de las economías capitalistas existentes…mediante un número de etapas intermedias. La relación entre lo abstracto y lo concreto no es aquí una deductiva: más bien involucra, bajo la feliz formulación de Althusser, la posición de los conceptos. En otras palabras, conceptos especificando una nueva determinación son introducidos cuando deviene necesario analizar un aspecto del modo capitalista antes excluido de la consideración” (así, el concepto de rotación del capital, introducido en el segundo tomo de El Capital e infelizmente no desarrollado de manera sistemática en el tercer volumen –ya que tiene importantes implicaciones para la comprensión de la tasa de ganancia-, no se encuentra contenido en el concepto de capital, cómo los “capitalistas lógicos” suponen: su inclusión adiciona nuevo contenido a la teoría y permite una mejor reconstrucción del modo capitalista)

“En un determinado nivel estructural, son introducidas categorías cuya legitimidad no se deriva del hecho de su deducción de categorías anteriores, sino de su conexión e una estructura global inteligible que conjuntamente constituyen…el pasaje a otr nivel es constituido por la introducción de una categoría nueva…la que abre una nueva totalidad categorial” (Jacques Bidet)

(Comentario: los desarrollos de estos cuatro párrafos anteriores llevan a largas reflexiones. ¿Se encuentra Callinicos argumentando a favor de un método de “aproximaciones sucesivas” a la Sweezy? ¿cómo sería esto coherente con su rechazo de todas las proposiciones sustantivas que caracterizan a este autor –e.g. rechazo de la TDTG-? ¿Acaso no argumentan en contrario de manera satisfactoria Rosdolsky y Moseley? ¿Existe algún vínculo sistemático entre la adopción de esta postura –que asimilamos a la de las “aproximaciones sucesivas”- y un rechazo althusseriano de la influencia decisiva de Hegel en Marx? ¿Supone adoptar la posición e Moseley reconocer este vínculo sistemático entre Hegel y Marx? ¿Son Moseley y Toni Smith parte de la corriente “lógica del capital” –o lo es alguno de ellos-? ¿Realmente la posición de Callinicos es igual a la de Sweezy? Lo efectivo es que tanto Toni Smith como Lebowitz deducen las categorías a partir del concepto de capital –y el argumento de Toni Smith es bastante acabado. Por otro lado, la investigación empírica ya ha resuelto definitivamente una cuestión crucial: Marx de hecho ya había pergeñado las líneas generales del tercer tomo de El capital –“problema de la transformación”- al momento de publicar el tomo I. En la misma línea, la distinción relevante entre el “capital en general” (I) y los “muchos capitales” (III), es una de niveles de abstracción, no corrección o incorrección empírica. Asimismo, no es que el primer tomo se refiera al “valor” y sólo el tercero incluya a las “clases” –como de hecho proponen los contingencialistas posestructuralistas-, sino que ambas realidades se encuentran ya contenidas en el concepto de capital. De algún modo, concordamos más con la propuesta de Moseley y Toni Smith: la diferencia de niveles de abstracción entre los tomos de El Capital es una que se explica por cuestiones expositivas –la cuestión e las clases y la perecuación de la tasa de ganancia ya Marx las tenía en mente al publica el primer tomo-, y no por cuestiones de método investigativo: la adición de nuevos conceptos es concordante y derivada de las determinaciones abstractas esenciales –capital, valor, mercancía, etc-, no son nuevos descubrimientos que adicionan de manera exógena un nuevo contenido…)

 El campo abierto por el concepto de formación social no es la única forma de concretizar el concepto abstracto y abarcante de modo de producción; el desarrollo de fases del mpc es otra forma de concretizar el mismo (Reflexión)

Brenner ha sido famosamente crítico de la teoría de los sistemas mundiales como practicada por Wallerstein y Gunder Frank, esencialmente porque proponen un capitalismo transhistórico indiferenciado, en el cual los distintos rasgos y consecuencias de las relaciones capitalistas de producción se han borrado. Este es un buen punto, sin embargo el mismo no elimina la necesidad de conceptualizar el patrón de interrelaciones entre la competencia internacional y la acumulación de capital. Lo significativo de la teoría clásica del imperialismo es precisamente que llena tal necesidad…”

 Callinicos rescata la teoría del imperialismo de Bujarin, a la cual señala como la más acabada (aún si contiene problemas). La idea básica es que Bujarin piensa en términos de economía mundial y de Estados fusionados con los capitales nacionales, por lo cual la competencia mundial no es ya primariamente económica sino militar. Lo cual le lleva, por su parte, a no poder analizar de buena manera la crisis de 1929 (cómo si pudo hacerlo la noción más compleja de crisis de Preobrazhenski). El defecto de la teoría de Bujarin es una tendencia a pensar en términos no dialécticos, esto es, entiendo la presencia de tendencias acabadas y no en desarrollo contradictorio con otras “contratendencias” (crítica de Lenin a Bujarin). Así, al tomar la teoría de Bujarin debemos entender que las tendencias estatistas (militaristas-proteccionistas) se combina de manera compleja con la tendencia a la internacionalización del capital y que, mientras una de ellas predomina en cierta fase, la otra sin embargo continúa actuando y se encuentra presente de forma subordinada. Asimismo, habría que sumar una adecuada teoría de las crisis, que incluyera sistemática la ley de la TDTG.

Una periodización basada en Bujarin (pero con las correcciones señaladas) distinguiría al menos tres fases:
-          1914-1945: tendencia predominante a la estatización-proteccionismo
-          1945-1973: ambas tendencias en balance
-          1973 en adelante: tendencia a la internacionalización (globalización)

La ventaja de una tal periodización es que vincula sistemáticamente la dimensión de la guerra y el militarismo con el mpc.  Para Callinicos la guerra no debe ser tomada como un factor externo, sino que uno interno y, por lo demás subordinado al mpc una vez éste deviene dominante (como de hecho sostiene Bujarin). Así, existiría una teoría más general de la competencia capitalista (teoría de al competencia sólo implícita en El Capital), la cual distinguiría al menos dos formas de competencia propias del mpc: la competencia económica y la competencia militar (sin reducir una a la otra)

Asimismo, el propio imperialismo no debe ser considerado sólo como una fase del capitalismo, sino que cómo un momento en la centralización y concentración del capital que por sí mismo sufre transformaciones y puede ser subdividido en fases.

“Teoría de la globalización, post-fordismo…estas creencias llevan a la peligrosa subestimación de la extensión en que los actores económicos líderes de la actualidad- las corporaciones multinacionales, los bancos de inversión, los hedge funds- depende de la afirmación del poder del Estado para efectivamente perseguir sus intereses”

La debilidad del análisis de Brenner y sus seguidores, está dado por el hecho de que, al partir de un modelo abstracto de capital ya dado, trata todos aquellos aspectos y determinaciones que aparecen como “aberrantes” (no se  corresponde con el modelo general del capital) como “no-capitalistas”. En cambio, la utilización del método de concretización y la idea de los “conceptos intermedios”, podrían determinar que estos aspectos nuevos y “aberrantes” son parte del modo  de producción capitalista, entendido éste como un sistema histórico en evolución que adopta sucesivamente formas concretas diferentes

“No puede haber, en la naturaleza de las cosas, una garantía de que esta teoría, modificada en las formas indicadas más arriba, sea exitosa al aprehender el camino principal del desarrollo capitalista. En último análisis, incluso el “núcleo duro” del programa de investigación cuyas predicciones fallan sistemáticamente,  devendrá después de todo no irrefutable. Pero me parece a mí que, al menos cuando puesta bajo el trasfondo de la teoría más amplia del modo de producción desarrollada por Marx, la teoría del imperialismo de hecho formula las preguntas adecuadas” (desde el punto de vista de Lakatos, la teoría del imperialismo compondría una parte importante del cinturón de hipótesis auxiliares, a través del cual el “núcleo duro” del programa de investigación es articulado y hecho susceptible de corroboración empírica y refutación)

En un cita se recuerda que Dumenil rechaza la importancia del valor de uso en el análisis del mpc (lo que concordante con nuestra crítica a la “Nueva Interpretación” de Foley)

(Comentario: es interesante que, de hecho, el marxismo “clásico” –al menos algunos de sus autores- que, por lo general, se lo comprendió como “ortodoxo”, no lo sea en realidad: una posición ortodoxa no negaría la vigencia de la teoría del valor y la ley de la TDTG)

XVI. Globalize, Globa-lize, Global lies: mitos de la economía mundial en los años 90’s (John Weeks)

Mito 1: La teoría neoclásica del comercio (Hecksher–Ohlin-Samuelson, “H-O-S”) es firme (sólida)
-          En la teoría ortodoxa no se encuentra la tesis de que el comercio desregulado mejora la eficiencia de cada firma individual mediante la acusación de la competencia internacional. Esta afirmación está basada en postulados prácticos, ya que la teoría estándar afirma que la productividad mejora porque los recursos son asignados de manera más eficiente (la idea de la especialización según las ventajas comparativas), no porque cada firma baje sus precios en función de la competencia. Esto porque la teoría estándar asume que cada productor en cada país opera a la máxima eficiencia técnica y económica.
-          La teoría ortodoxa predice que cada país se especializará en la producción de ciertos bienes de acuerdo a sus diferentes disponibilidades de capital y trabajo. El problema con esto metodológico. No existe forma de medir la cantidad de capital y trabajo de un país sin que a la vez esta medida no esté influida por los intercambios comerciales. No existe, por lo tanto un “ex ante”, un punto de referencia desde el cual se pueda comparar de manera válida. Por ejemplo, es claro que después del comercio (la única medición que es posible de realizar válidamente) el ordenamiento del uso de capital o trabajo por un país dado, puede modificarse (un país pobre en capital puede, con los efectos del comercio, exportar productos intensivos en capital). Además, dos estudios de Yeats (un economista del BM) concluyen que el patrón observado en los países en desarrollo difiere sustancialmente de las predicciones hechas a partir de la la teoría H-O-S)
-          De acuerdo a la teoría estándar, el comercio desregulado debiera reducir la inestabilidad de la tasa de intercambio real y fomentar un comercio balanceado sostenible. Esta premisa no explica ningún patrón de intercambio comercial hasta la fecha

“Los economistas neoclásicos han expresado una frustración creciente acerca de su fracaso para explicar el movimiento de la tasa de intercambio…A pesar de que éste es uno de los campos mejor investigados por la disciplina, ni un solo modelo o teoría ha pasado los test empíricos. Los fracasos han sido tan desastrosos que los economistas del mainstrean admiten su fracaso fácilmente” (David Harvey).
“…por qué los economistas se han encontrado tan desanimados acerca de su capacidad para explicar la determinación de…los flujos de capital” (Stein)

“Los defensores de la globalización le harían a uno creer que un gran corpus de una acabada teoría fundamenta las conclusiones de que: 1) el comercio desregulado fomenta una asignación eficiente de recursos; 2) el comercio desregulado asegura menos volatilidad en la tasa de intercambio; y 3) el comercio desregulado promoverá el equilibrio en la balanza de pagos. Estos son los mitos de la globalización”

 Mito 2: la globalización ha incrementado el comercio y la inversión internacional

Este es uno de los mitos de la globalización en el sentido de que, sorprendente, no reconoce que el comercio y la inversión vienen creciendo desde la segunda guerra mundial; esta tendencia no se ha acusado con el quiebre del modelo keynesiano.

En conjunto, existe poca evidencia convincente de que los niveles de inversión extranjera directa en el final de los 80’s y durante los 90’s, representaran algo distinto que una continuación de tendencias anteriores.
En lo que refiere a la tasa de exportación con respecto al pib mundial, la cuestión tiene ribetes similares. La tasa de crecimiento de las exportaciones crecía más rápido que el pib mundial ya desde la segunda guerra; en los 80’s-90’s esta tasa de crecimiento de las exportaciones se desaceleró en relación con el pib mundial en los países de la ocde. Esto es, la globalización hizo decrecer el nivel relativo de las exportaciones precisamente entre aquellos países que más producen y exportan. En AL, por otra parte, el crecimiento de las exportaciones en relación con el producto durante la década de los 80’s, no se explica por un crecimiento cualitativo de éstas, sino por la baja sistemática de los productos en esta década en la región. Sólo en Asia se visualiza una tendencia alcista significativa en las exportaciones en relación con el producto

Mito 3: la globalización mejoró la tasa de crecimiento

Esta aserción tampoco está basada en la teoría neoclásica estándar, ya que esta firma que la mejora en la eficiencia derivada de una asignación más adecuada de los recursos produce incrementos en el crecimiento y el bienestar de una vez para siempre (no una tasa de crecimiento constante)

                             1961-1980                                1984-1998
OCDE                  3.8% pib anual                             2.3% pib anual
AL                       5.1% pib anual                             3.2% pin anual
Sub-sahara           4.2% pib anual (desde 1965)       2.1% pib anual
Sudeste asiático    3.6% pib anual                     5.6% pib anual (pero decreciente cada año a partir de 1992)

Estos datos hay que interpretarlo en el siguiente sentido: los países que adoptaron la globalización de manera más rápida y drástica han reducido sustancialmente sus tasas de crecimiento. Aquellos que lo hicieron más tarde no decrecieron (y comienzan a decrecer ahora que empiezan a asumir la globalización). El país con un crecimiento más alto es uno de los que tiene controles de capital más rígidos (cuestión ajena a la globalización), como es China.

Mito 4: los consumidores han ganado con la liberalización comercial

“En la teoría del comercio, todos los miembros de la sociedad son tratados como maximizadores de utilidad, y todos son consumidores. Así, el deseo de de los agentes de mejorar sus condiciones de consumo es un interés general de la sociedad. Por el otro lado, como productores, la gente trabaja en diferentes sectores y ocupaciones, y su deseo por mejorar sus condiciones de trabajo es un interés particular (especial). El debate político sobre el comercio es presentado como una tensión entre el interés general de la sociedad como consumidora y el interés particular de los productores”

“Se ignora la posibilidad de que un poder desigual de la agentes como productores puede reducir los ingresos de unos e incrementar los ingresos de otros, por lo que los beneficios del consumo (bajos precios) son considerados como triviales en comparación con las ganancias o las pérdidas de ingreso derivadas de la producción. El tratar a todos los agentes como consumidores también ignora el efecto de bienestar de las condiciones de trabajo”

Probar que los precios se han reducido debido a la globalización no es una cuestión simple. Primero, debe tenerse en cuenta que una baja inflación no implica que los precios se hayan reducido, sino, primariamente y fundamentalmente, que los ingresos (el poder de compra) se ha reducido.

El autor utiliza una metodología particular distinta a la comparación entre precios de los bienes importados y precios de los bienes producidos domésticamente. Para esto elabora una medida que llama “índice de precio de consumo” (CPI en inglés) e “índice de precio de producción” (PPI en inglés). A partir de esta metodología, y distinguiendo entre los beneficios de una mayor productividad y una mayor apertura comercial, concluye que no han existido beneficios sustantivos para los consumidores a partir de la década de los 80 (se ha mantenido la tendencia previa), en eeuu, GB, México y Canadá.

Retener metodología para utilización propia

Mito 5: los trabajadores se benefician con la globalización

En los 90’s, el crecimiento fue menos generador de empleo

“El denominado proceso de globalización en el final del siglo XX, no fue inevitable. Fue el resultado de un conjunto de políticas claras e intencionadas, motivadas por el interés del capital, con poca preocupación por el bienestar de la vasta mayoría de la población mundial. Claramente, no podía presentarse como tal, por lo que los defensores de la globalización produjeron un conjunto de mitos para inducir la creencia de que lo era supuestamente inevitable era también deseable….”

“Este argumento, de que los miedos acerca del impacto negativo del comercio y los flujos de inversión son irracionales, es particularmente irónico viniendo de los globalizacionistas, dado que sus fundamentos teóricos tratan a los agentes económicos como  decisores racionales que se encuentran racionalmente informados. Pareciera que la gente a lo largo del mundo es racional: ella puede distinguir entre los mitos y las realidades de la globalización”

XVII. ¿Que sigue al fordismo? sobre la periodización del capitalismo y su regulación” (Bob Jessop)

Una aproximación estratégico-relacional:
“Enfatizando la interacción entre la estructura y la estrategia, esto implica que, dentro de los amplios límites impuestos por la lógica abstracta del capitalismo, sus contradicciones estructurales y sus dilemas estratégicos, el desarrollo capitalista se encuentra sin embargo abierto. Trayectorias y secuencias particulares de desarrollo capitalista siempre son mediadas y transformadas a través de fuerzas sociales específicas actuando en contextos o coyunturas específicas”

“Esta apertura invalida los intentos de periodizar el desarrollo pasado del capitalismo od e predecir su destino como si esto estuviera conectado con una lógica ya dada. Pero esto no significa que la sucesión de fases (o etapas) es puramente accidental”

“El propósito primordial de cualquier periodización es interpretar lo que de otra manera sería un flujo de tiempo histórico indiferenciado, mediante la clasificación de eventos  y/o procesos en términos de sus afinidades internas y sus diferencias externas en función de identificar periodos sucesivos de relativa invariancia y las transiciones entre ellos”
“La asunción ontológica básica es la paradójica simultaneidad de la continuidad/discontinuidad en el flujo del tiempo histórico”

Continuidad relativa no presupone la stasis o la autorrepetición idéntica –sólo que los cambios relevantes no interrumpen la coherencia estructural típica del periodo…discontinuidad relativa tampoco presupone variación azarosa y por lo tanto total ausencia de estructura –sólo que los cambios relevantes interrumpen la coherencia estructural previa…esta interrupción puede tener ella misma una lógica distintiva (por ejemplo, los programas de ajuste estructural impuestos en los estados en desarrollo) y/o fungir como una fase transicional experimental con diferentes fuerzas luchando sobre los patrones futuros de coherencia estructural (por ejemplo, las nuevas estrategias de acumulación después de la crisis asiática)”

Premisas de la perspectiva “realismo crítico”.
-          Un mundo real diferenciado y estratificado crea la posibilidad de la relativa invariancia y de orden secuencial”
-          Estas posibilidades se actualizan en diferentes coyunturas específicas
-          Uno puede identificar empíricamente la continuidad en la discontinuidad y la discontinuidad en la continuidad
(el capitalismo posee una tal estructura natural)

“Epistemológicamente, la simultaneidad o la relativa invariancia o el cambio secuencial significan que, tal como los eventos individuales, los periodos no existen en sí mismos antes de su identificación. Un participante u observador, debe primero abstrae ciertos rasgos del flujo del tiempo que le permitan identificar periodos secuenciales de relativa continuidad y relativa discontinuidad (o vice versa) relevantes para la tarea intelectual y/o práctica a la mano…los niveles de abstracción y complejidad elegidos también afectan si es que se le otorga mayor énfasis a la continuidad o a la discontinuidad…Las periodizaciones se refieren siempre a problemas particulares y unidades de análisis. No puede haber ninguna periodización maestra que captura la esencia de un periodo y revele su coherencia para todos los propósitos” (reflexión y discusión)

Metodológicamente, una aproximación estratégico-relacional examinaría como estructuras particulares relativamente invariantes pudieran privilegiar ciertos actores, identidades, estrategias, horizontes espacio-temporales, algún tipo de acción por sobre otro tipo; y las maneras…mediante las cuales los actores (individuales y/o colectivos) consideran estas diferencias analizándolas estratégico-contextualmente para decidir cómo actuar…

“Esta coherencia estructural (siempre tendencial) co-producida involucra una selectividad estratégica inscrita estructuralmente que recompensa diferencialmente las acciones (incluyendo aquellos intentos destinados a la transformación) que son compatibles con la reproducción recursiva de la estructura en cuestión”

Distinción entre una periodización y una cronología:
a)      Una cronología ordena los eventos, acciones o periodos bajo una escala temporal unilineal que sirve como parámetro neutral (por ejemplo, el tiempo de reloj hasta la eras geológicas). Inversamente, una periodización utiliza diversas escalas temporales que incluyen las temporalidades de los fenómenos que están siendo periodizados. Ordena acciones, eventos o periodos en términos de horizontes de tiempo múltiples (por ejemplo, el tiempo “eventual, la larga duración, las tendencias, los ciclos de negocios, los ciclos políticos, las temporalidades de las diferentes fracciones del capital)
b)      Una cronología cuenta la coincidencia temporal o la sucesión. Agrupa acciones, eventos o periodos en etapas sucesivas de acuerdo a su ocurrencia en intervalos de tiempo dados (demarcados simplemente mediante el calendario u otro marcador social relevante como los cambios de gobierno), Una periodización, por otra parte, se enfoca en las coyunturas. Clasifica eventos, acciones y periodos de acuerdo a sus implicancias coyunturales (como combinaciones específicas de constreñimientos y oportunidades) para diferentes fuerzas sociales sobre diferentes horizontes de tiempo y/o para diferentes sitios de la acción social
c)      Una cronología típicamente provee una explicación narrativa simple, esto es, se refiere a la coincidencia temporal o a la sucesión de una sola serie de acciones o eventos. Inversamente, una periodización presupone un marco explicativo orientado a las necesidades contingentes generadas por más de una serie de eventos que se despliegan en diferentes horizontes de tiempo; puede, por lo tanto, proveer la base para una narrativa compleja    

Los propósitos sustantivos también hacen una diferencia. Así, por ejemplo, existen autores que insisten en no otorgarle relevancia a la lucha de clases a la hora de periodizar el capitalismo y distinguir sus fases, como Robert Albritton; otros, como Cleaver, descendientes como éste de la escuela operaria italiana, le otorgan un rol central a la lucha de clases en esta tarea de análisis.

Además de la periodización, existen otras maneras de estudiar la historia:
-          Crónicas: registran eventos o listas de estadísticas en tiempo de calendario
-          Narrativas: seleccionan eventos y fuerzas y las sitúan en una secuencia que posee un comienzo, un medio y un final, en una suerte de estructura abarcante coherente que exhibe ciertas causalidades y es posible interpretación moral
-          Cronologías (ya descritas)
-          Genealogías: rastrean los orígenes diferenciales y fragmentarios de diferentes elementos que luego son combinados en un patrón estructural coherente que marca un nuevo periodo de relativa invariancia. (El Capital es una “genealogía” así como también un análisis de la lógica de desarrollo)

  “Si el desarrollo capitalista no tiene ningún final, las transiciones son momentos de disyunción y relativa apertura. Ellas involucran una complejidad relativamente poco estructurada en tanto la coherencia estructural precedente y nuevas fijaciones institucionales son buscadas”

Las intervenciones estatales en estos periodos de disyunción pueden suponer medidas sólo temporales (propias sólo para establecer las precondiciones de un nuevo patrón estructural que a su vez supone intervenciones estatales de mayor regularidad, cualitativamente distintas)

“Tercero, en tanto las transiciones entre periodos nunca involucran una ruptura total, sendas dependientes de los efectos de “conservación-disolución” pueden emerger. El cambio puede transformar y refuncionalizar relaciones sociales anteriores, instituciones o discursos, conservándolos en un nuevo patrón; o, alternativamente, pueden disolverlas en elementos que son selectivamente articulados en nuevas relaciones, instituciones o discursos”

La utilización de prefijos como “pre”, “post”, “tardío”, “neo”, “proto”, para que sea más que una meramente descriptiva, debe implicar cierta fundamentación y rigurosidad. “En el caso de del post-fordismo, por ejemplo, uno podría mostrar cómo este emerge de las tendencias que se originan en el fordismo pero sin embargo marca un quiebre con él; y7o indicar cómo la articulación de viejos y nuevos elementos en el post-fordismo resuelve o desplaza una o más contradicciones, dilemas o crisis que decisivamente debilitaron el fordismo. En cualquier caso, esto demostraría la primacía de la discontinuidad por sobre la continuidad necesitada para justificar el término post-fordismo. En otro caso, sería mejor hablar de un “alto-fordismo”, un “fordismo tardío”, o un “neo-fordismo”. Pero sin ningún tipo de continuidad, un descriptor que muestre simplemente que el nuevo sistema no es fordista, sería suficiente (Sonysmo, Toyotismo, Wintelismo)”

En la Introducción de 1857, Marx establece que ni el concepto de “producción general” ni la “producción general” existen; sólo las producciones particulares y una totalidad de producción. Pero uno puede aún teorizar la producción en general como una abstracción racional que permite fijar elementos comunes a todas las formas de producción.

“En coyunturas definidas, sin embargo, “una producción definida existe, y ella determina un consumo, una distribución y un intercambio definidos, así como también las relaciones entre estos distintos elementos” (Marx). Así, la periodización podría implicar no sólo la diferencia específica entre el capitalismo y los modos de producción precapitalistas, sino también la distinción de fases internas al mpc   

“Incluso al nivel más abstracto de análisis, el capitalismo depende de un balance inestable entre sus soportes económicos en las variadas expresiones de la forma valor, y sus soportes extra-económicos más allá de la forma valor. Esto excluye la comodificación de todo y, por lo tanto, una economía capitalista pura. En cambio encontramos olas desiguales de comodificación, decomodificación y recomodificación en tanto la lucha para los momentos de valor del capital encuentra límites estructurales reales así como también una incrementada resistencia…” (Reflexión)

“Marx identificó una contradicción en la forma mercancía entre el valor de cambio y el valor de uso. Bajo esta base, desplegó dialécticamente la naturaleza compleja del modo de producción capitalista y su dinámica; y mostró la necesidad de las crisis periódicas y su rol en la reimposición forzosa de la unidad relativa de la acumulación de capital”
(Comentario: este mismo argumento lo presenta Martin Nicolaus en sus escritos de los 60’s-70’s. La pregunta es que si esta contradicción fundamental determina reconocer que las crisis capitalistas son fundamentalmente unas crisis de subconsumo y no unas crisis derivadas de la TDTG. Reflexión e investigación)

Específicamente, argumento que todas las formas de relación capitalista incorporan diferentes versiones de la contradicción entre el valor de cambio y el valor de uso y que estas impactan de diferente manera  en (diferentes fracciones) del capital y el trabajo. Estas contradicciones son reproducidas en tanto el capitalismo mismo es reproducido. Los cambios en su articulación proveen una base para la periodización”

Algunas de estas versiones (formas) de la contradicción fundamental:
-          Mercancía
-          Trabajador (unidad abstracta de fuerza de trabajo sustituible por otra cualquiera, a la vez que un individuo concreto con sus características diferenciales)
-          Salario (costo de producción y fuente de demanda)
-          Dinero (contradicción entre su forma mundial y su distinta forma nacional)
-          Capital productivo (máquinas e infraestructura, a la vez que valor abstracto en movimiento –particularmente en la forma de ganancias realizadas listas para ser reinvertidas)

(Comentario: los ejemplos de “salario” y “dinero” no logran encajar adecuadamente en el patrón “forma-contenido”, que es la relación o el marco que realmente define Jessop. Pensar)

La preeminencia de una u otra de estas formas de la contradicción fundamental marca y define las distintas fases del capitalismo (así, argumentan algunos autores que la forma de contradicción eminente bajo el fordismo sería el salario). Sin embargo, Jessop argumenta de forma diferente: en una fase podría no existir sólo una forma predominante; el análisis de una fase particular es mejor leído mediante la interpretación de Mao que hace Althusser, en la cual distingue entre la contradicción principal y la contradicción secundaria (y el cambiante orden de dominancia de los elementos componentes de cada una de estas contradicciones)

Se trata a los desarrollos de Poulantzas como unos que, al menos en su versión final, tienden a esencializar la lucha de clases.

“Porque las contradicciones subyacentes y dilemas siempre existen, no obstante, cualquiera de estos regímenes es siempre parcial, provisional e inestable. El circuito del capital puede aún romperse en muchos puntos. Las crisis económicas entonces sirven para reimponer la siempre relativa unidad del circuito del capital mediante su reestructuración. Si esta última es concordante con el régimen de acumulación prevaleciente, el crecimiento será renovado dentro de sus parámetros. Si no es así,  una “crisis de” –y no solo una “crisis en”- el régimen de acumulación se desarrollará…”

La misma idea de que existen límites estructurales para la comodificación de la vida social, supone que la economía capitalista no es una unidad auto-contenida, sino que depende de relaciones sociales que no están subordinadas a la forma valor. La misma clase obrera, productora del valor, es en gran parte reproducida fuera del proceso de trabajo inmediato. Dentro de las condiciones extraeconómicas necesarias para el funcionamiento del capitalismo se encuentra el “mundo de la vida” (Habermas-Husserl): su incrustación en el mpc suponer el peligro de sus “colonización”. Asimismo, las fases capitalistas (periodos) deben conceptualizarse no sólo a partir de la forma contradictoria dominante (la secundaria y sus elementos, etc), sino también en función de la incrustación cambiante del capitalismo en relaciones sociales no exógenas (e.g. mundo de la vida, etc)

“En conjunto, esta aproximación implica que no existe una sola e inambigua lógica del capital sino, por el contrario, distintas de tales lógicas con un parecido de familia. Porque, dada la indeterminación de la dinámica del capitalismo al nivel de su genérica pero inevitable lógica abstracta, cada régimen de acumulación y/o modo de regulación  imparte su propia lógica distintiva y dinámica al circuito del capital –incluyendo formas distintiva de quiebre o crisis” (esto  se condice con la idea de Dumenil y Levy y Weber y Rigby, para quienes existen crisis derivadas de la TDTG y crisis derivadas de otras factores)

El fordismo y el post-fordismo pueden ser analizados en términos regulacionistas bajo cuatro niveles distintos; a) proceso de trabajo; b) régimen de acumulación; c) modo de regulación; d) modo de societalización

El autor afirma que el fordismo se caracterizó por su matriz nacional (ciudadanía nacional, economía nacional, estado nacional, etc)…¿no supone esto un problema conceptual y empírico si entendemos que la tendencia a la internacionalización está ya presente desde el origen del asegunda posguerra? (y además teniendo en cuenta que esta tendencia no se acusa con el quiebre del fordismo). Otra cosa es que el regulacionismo sólo ha podido distinguir de buena manera una fase distintiva poseedora de un modo de regulación (el fordismo). Ningún otro régimen de acumulación y modo de regulación es distinguido sistemática y rigurosamente (¿cómo puede, una teoría de las fases del desarrollo capitalista, fundarse en un tipo de teoría que sólo ha podido reconocer y delimitar de buena manera un solo periodo?)

Una crisis interna en el fordismo se manifiesta a través del fenómeno de la estanflación. La superación recurrente de este tipo de crisis se realizó mediante mecanismos institucionales que indujeron nuevas formas de crisis y aplazaron la forma contradictoria fundamental del periodo. La crisis del fordismo (como periodo) sucede una vez que los mecanismos que usualmente resolvían las crisis internas la periodo dejaron de producir el efecto acostumbrado y, por el contrario, aceleraron la crisis de esta fase capitalista (aquí Jessop repite el argumento de Offe: “Crisis en el manejo de la crisis”; sin embargo, esta interpretación tienden a negar la adecuación empírica de una crisis derivada de la TDTG –Mandel, Dumenil, Webber, Moseley, Shaik, etc. Criticar)

Por lo demás, el autor sistematiza teóricamente su argumento: la crisis invertiría los elementos dominantes de la contradicción “principal” y “secundaria” del fordismo. Así, el rasgo predominante del salario no sería ya el ser fuente de demanda, sino costo de producción; por su parte, la dimensión dominante del dinero no sería ya su carácter nacional sino su rasgo internacional (divisa)

La reestructuración capitalista concomitante al neoliberalismo supone la reversión del elemento secundario y el elemento principal en la contradicción fundamental: ahora el capital refuerza su carácter de de valor de cambio (formal-abstracto), dejando de lado su rasgo de valor de uso. Este cambio se imbrica con las nuevas contradicciones no resultas por el neoliberalismo (las cuales evitan que de un modo de regulación post-fordista estabilizado): el carácter líquido del capital (capital financiero) con la necesidad del mismos de valorizar en una espacio-tiempo concreto; el cortoplacismo del capital con la dependencia de condiciones extraeconómicas que toma largo tiempo generar (e.g. ajustes estructurales, la necesidad de generar conductas culturales adaptables económicamente: capital social, redes, comunidades de aprendizaje, capital humano…todas la cuales se relevan como sustanciales cuando la forma conductual esencial del gran capital es hoy en día la inversión especulativa, cortoplacista…lo cual choca con la naturaleza intrínseca de los procesos culturales -que son de ritmo lento y larga duración-)
Contradicción actual: la acusación de la privatización del conocimiento y al tecnología (leyes internacionales de propiedad intelectual) contrasta con el actual funcionamiento de la economía en redes, el cual hace difícil distinguir adecuadamente las diferentes propiedades involucradas en la producción y distribución de un producto.

El autor hace uso de conceptos ideológicos como el de la sociedad de la información, economía de redes. Asimismo, entiende la emergencia de un tipo de régimen schumpetariano (porque se enfatiza la relevancia reforzada de la competencia) post-nacional (lo que es un error: ver Meiksins Wood, por ejemplo) y de Workfare (régimen en el cual el Estado le entrega servicios al ciudadano si éste aporta con algún tipo de trabajo útil o productivo)

“La lógica abstracta del capitalismo es el mejor punto de partida para teorizar los regímenes de acumulación y sus modos de regulación y, a fortiori, para distinguir y periodizar fases del desarrollo capitalista. Por tanto, mi análisis parte de la contradicción básica entre valor de cambio y valor de uso y su relación con diferentes pero vinculadas contradicciones estructurales y los dilemas estratégicos en todas las expresiones de la forma valor. Luego introduzco conceptos estratégico-relacionales para examinar cómo la relación del capital puede adquirir una siempre relativa unidad sustantiva (como opuesta a una mera unidad formal) para la reproducción ampliada. Esta unidad relativa puede ser analizad en una espiral de concretización-complejización para revelar sus momentos estructurales y estratégicos. Estos incluyen los compromisos institucionalizados, las fijaciones espacio-temporales y los horizontes temporales de la acción que aseguran una relativa estabilización y coherencia estructural a los regímenes de acumulación y los modos de regulación”

No debe privilegiarse ninguna periodicidad particular (ciclos de negocios, ondas largas, etc)

XVIII. Fases capitalistas y cambio social post-capitalista (Richard Westra)

Dentro del ámbito del marxismo clásico, que privilegia como marco general fundamental el materialismo histórico, el estudio de la economía política del capitalismo es visto como una sub-teoría

Lo problemático es que, al consignar como el marco fundamental el materialismo histórico, se le confirió una importancia sin precedentes a la predicción histórica: se supuso que Marx escribió El Capital como un estudio histórico que probaba la pronta sucesión del socialismo por el capitalismo. Por esto, muchos de los autores clásicos fijaron su objetivo en teorizar acerca de las razones de la persistencia del capitalismo, lo cual derivó en las nociones acerca de la existencia de una nueva fase del capitalismo. Esta nueva fase preludiaría “in nuce” la forma de la sociedad nueva que ya emergía (socialización de la producción mediante monopolios). Por otra parte, tanto Hilferding como Lenin aceptaron las proposiciones básicas de Kautsky (el preludio del socialismo por el capitalismo monopolista y la precedente al capitalismo producción simple de mercancías). Así, el capitalismo aparecía como una formación de corta vida entre la “pequeña producción” y el “imperialismo”… 

Las disquisiciones luego de la caída del muro, versaron sobre el sorprendente parecido entre el socialismo soviético y la versión pre-fordista del capitalismo (imperialismo clásico). En este sentido, el socialismo de la urss pareció haberse quedado atrás en la historia…¿cómo es posible reconciliar la afirmación de que el socialismo es prefigurado por los monopolios que socializan el capitalismo de la fase imperialista…cuando el capitalismo mismo ha experimentado un desarrollo nuevo y una transformación hacia otra fase, más allá de las fronteras del mundo socialista?...La misma nueva transformación del capitalismo hacia otra nueva fase (post-fordista) niega que la fase imperialista-monopolista preludie el advenimiento del socialismo (por lo demás, esta “nueva fase” supone una sorprendente desagregación de la producción, cuestión que niega la tendencia secular del capitalismo hacia la agregación/socialización)

El autor no acepta la mitología del “postfordismo” ni de la “globalización”.

Teoría unoista
-          El marco fundamental del marxismo es la teoría de la economía política capitalista, a partir de la cual se deriva el materialismo histórico (este es el sentido de la frase de Marx: “la anatomía del hombre es la llave para entender la anatomía del mono”)
-          Desarrolla y completa la teoría de la economía política del capitalismo en un nuevo volumen que bosqueja una economía capitalista pura (todos los bienes y la realidad se encuentran mercantilizados)
-          Lo anterior le permite precisar los criterios básicos de la reproducción material de la vida, con lo cual puede entender las sociedades anteriores y establecer ciertos criterios fundamentales de la futura sociedad socialista (negación de la reificación, el fetiche, el absoluto control sobre la vida social, etc)
-          Niega que cualquier fase del capitalismo prefigura la futura sociedad
-          En las formulaciones de Albritton se distinguen en función de los distintos valores de uso predominantes (lana, algodón, hierro, automóvil, etc)