domingo, 28 de abril de 2013

Los estados y las revoluciones sociales (Theda Skocpol)


Los estados y las revoluciones sociales
Theda Skocpol

Las revoluciones sociales son transformaciones rápidas y fundamentales de la situación de una sociedad y de sus estructuras de clase; van acompañadas, y en parte son llevadas por las revueltas, basadas en las clases, iniciadas desde abajo. Las revoluciones sociales se encuentran aparte de las otras clases de conflicto y procesos transformativos, ante todo, por la combinación de dos coincidencias: la coincidencia de un cambio estructural de la sociedad con un levantamiento de clases, y la coincidencia de la transformación política con la social (ambas transformaciones se refuerzan mutuamente)
Rebeliones: aun cuando triunfen y estén basadas en un levantamiento de clase, no terminan en un cambio estructural.
Revoluciones políticas: transforman las estructuras del Estado, pero no necesariamente se realizan por medio de conflictos de clase (Revolución Inglesa del siglo XVII, Revolución Meiji japonesa)
Revoluciones industriales: pueden transformar las estructuras sociales sin por eso producir, o provenir de, transformaciones políticas.
Las revoluciones sociales no son contingentes, esto es, no dependen de un mero triunfo militar o de la determinación de algunos dirigentes, sino que poseen una determinación causal de lago plazo basada en la historia de sus estructuras fundamentales previas constituyentes.
Charles Tilly (teórico del conflicto): …por muy descontenta que pueda llegar a estar un conjunto de gente, no pueden dedicarse a la acción política…a menos que forme parte de grupos siquiera mínimamente organizados y que tengan acceso a ciertos recursos. Aún entonces, los gobiernos o los grupos en competencia pueden reprimir bien el deseo de participar en la acción colectiva, con sólo hacer demasiado caros los costos.
…las revoluciones y la violencia colectiva tienden a fluir directamente de los procesos políticos centrales de una población, en lugar de expresar corrientes difusas y descontento dentro de la población (Tilly)
Acción colectiva a) intereses de grupo; b) grado de organización; c) cantidad de recursos bajo control colectivo; d) oportunidades y amenazas (Tilly)
La autora deja de lado las teorías del cambio social que enfatizan en la “privación relativa”; las teorías que subrayan la deslegitimación, el desequilibrio y la conversión ideológica…
Un adecuado entendimiento de las revoluciones sociales requiere que el análisis adopte una perspectiva estructural (a), no voluntarista de sus causas y procesos…no se pueden explicar las revoluciones sin una referencia sistemática a las estructuras internacionales y a los acontecimientos de la historia universal (b)….debe concebirse al Estado y las organizaciones coactivas/administrativas como potencialmente autónomos (c)
¿Qué hay de malo en la imagen intencionada de cómo se desarrollan las revoluciones? Por una parte, sugiere claramente que el orden social se apoya, fundamental o aproximadamente en un consenso de la mayoría (o de las clases bajas) en que sus necesidades están encontrando satisfacción. Esta imagen indica que la condición última y suficiente para la revolución es el retiro de este apoyo consensual y, a la inversa, que ningún régimen puede sobrevivir si las masas llegan a sentir una inconformidad consciente (esto queda desmentido por ejemplos históricos como lo sucedido en Sudáfrica, un caso en el cual régimen era reconocidamente ilegítimo y palmariamente represivo)
En la historia, ninguna revolución triunfante ha sido hecha por un movimiento declaradamente revolucionario que movilizara a las masas. Es cierto que las organizaciones e ideologías revolucionarias han ayudado a cimentar la solidaridad de las vanguardias radicales antes o durante las crisis revolucionarias. Y han facilitado mucho la consolidación de los nuevos regímenes. Pero en ningún sentido tales vanguardias han creado nunca las crisis revolucionarias que luego hicieron estallar. Por el contrario, las situaciones revolucionarias se constituyen sin un aporte fundamental de grupos organizados con el objetivo de desestabilización, sino que más bien cristalizan como crisis estructurales propias de unas estructuras políticos militares y de clase, que solo más tarde los “revolucionarios” toman como condición indispensable de posibilidad para la realización de la transformación. Además, las masas rebeldes han actuado muy a menudo por su propia cuenta, sin ser directamente organizadas ni ideológicamente inspiradas…
La lógica de los múltiples conflictos que se encuentran en un contexto revolucionario, nunca ha sido controlada por algún grupo o clase determinada, por muy decisivo que pareciera en el proceso revolucionario. Y los conflictos revolucionarios inevitablemente han hecho surgir consecuencias ni plenamente previstas ni deseadas…por ninguno de los grupos particulares en cuestión. Por consiguiente, simplemente es inútil tratar de descifrar la lógica de los procesos revolucionarios adoptando la perspectiva o siguiendo los actos de alguna clase, élite u organización.
Pero la idea de Tilly, de que las situaciones revolucionarias fueran directamente causadas por coaliciones movilizadas con ese objetivo, parece demasiado “intencionada”. La idea de coyuntura –que implica la unión de procesos separadamente determinados y no conscientemente coordinados- es más útil…
Europa fue la sede no sólo de los avances económicos capitalistas, sino también de una estructura política continental en que ningún Estado imperial controló todo el territorio de Europa y sus conquistas en ultramar (después de 1450). Los intercambios económicos ocurrieron sistemáticamente en un territorio más extenso que el que pudiese controlar cualquiera de tales Estados. Esto significó, por una parte, que la creciente riqueza que fue generada por la expansión geográfica europea y por el desarrollo del capitalismo nunca fue simplemente desviada para mantener una onerosa estructura imperial. Tal había sido siempre el destino final de las riquezas generadas en otras economías mundiales que fueran abarcadas por imperios políticos, como Roma y China. Pero la economía mundial europea fue única, ya que se desarrolló dentro de un sistema de estados en competición…
La competición del sistema de estados europeos fomentó los desarrollos modernizadores por toda Europa, y luego por el mundo (el progreso civilizatorio y tecnológico fue de la mano de guerras nacionales que obligaron a los respectivos Estados a centralizarse, regimentar mejor sus ejércitos y recaudaciones fiscales)
El sistema internacional de Estados como estructura transnacional de la competición militar no fue creado originalmente por el capitalismo. A lo largo de la historia universal moderna, representa un nivel analíticamente autónomo de la realidad transnacional: interdependiente en su estructura y dinámica con el capitalismo mundial, pero no reductible a él. (argumento basado en Otto Hinze)
Factores causales explicativos que son independientes de los económico: la eficiencia administrativa del Estado, la capacidad política para la movilización de masas y la posición geográfica internacional…
…las relaciones transnacionales influyen sobre el curso de los acontecimientos durante las verdaderas coyunturas revolucionarias. Sólo han ocurrido revoluciones sociales modernas en países situados en posiciones desventajosas dentro de la arena internacional…
Dentro de las influencias transnacionales para los efectos de una revolución social, se encuentra el “tiempo del mundo” (experiencias mundiales pasadas que sirven de ejemplo o experiencia para procesos revolucionarios posteriores: la revolución industrial, la innovación leninista en la estructura partidaria, etc)
 Las realidades históricas de las revoluciones sociales insistentemente indican la necesidad de un enfoque más centrado en el Estado…las crisis políticas que han lanzado las revoluciones sociales no han sido, todas ellas, reflejos epifenoménicos de tensiones sociales o contradicciones de clases…Los grupos del conflicto políticos que han figurado en las luchas sociorrevolucionarias no sólo han representado intereses o fuerzas sociales. En cambio, se han formado como grupos de intereses dentro de ellos, y han luchado por las formas de las estructura del Estado.
Las organizaciones de estado compiten necesariamente y hasta cierto grado con la clase dominante en la asignación de recursos tomados de la economía y de la sociedad….Pueden emplearse recursos para fortalecer la composición y la autonomía del Estado mismo, a veces amenazando necesariamente a la clase dominante
La participación de un Estado en una red internacional de estados es una base potencial de autonomía de acción por encima y en contra de grupos y acuerdos económicos dentro de su jurisdicción, llegando a incluir a la clase dominante y a las relaciones concretas de producción
Sea como fuere, lo que siempre importa más es el apoyo o la aquiescencia, no de la mayoría popular de la sociedad, sino de los grupos políticamente poderosos y movilizados, que invariablemente incluyen a los propios cuadros del régimenaún después de una gran pérdida de legitimidad, el estado puede seguir absolutamente estable –y ciertamente invulnerable a las revueltas internas basadas en las masas- especialmente si sus organizaciones coactivas siguen siendo coherentes y eficaces. Por consiguiente, las estructuras de tales organizaciones, su lugar dentro del aparato del Estado en general, y sus nexos con las fuerzas de clase y con lo grupos políticamente movilizados de la sociedad, son cuestiones de relevancia significativa en el análisis de las revoluciones sociales
…las variables causales que nos remiten a la fuerza y la estructura de los Estados del antiguo régimen y las relaciones de organizaciones de Estado con las estructuras de clase pueden discriminar entre los casos de revoluciones triunfantes y los casos de fracaso o no ocurrencia, mucho mejor que las variables que nos remiten a las relaciones de clase y pautas de desarrollo económico, exclusivamente.
En realidad, como las teorías sociocientíficas contemporáneas están enmarcadas en términos conceptuales tan generales, es muy difícil decir si no se aplican a un caso dado. Por ejemplo, ¿qué sociedad carece de una difundida privación relativa, de una u otra índole? ¿Cómo discernir un sistema social sincronizado, cuando lo vemos?
Historia comparada: supone la independencia de los casos analizados (cuando muchas veces se encuentran efectivamente relacionados por la historia mundial). Asimismo, este método de investigación, presupone el cumplimiento de la premisa hegeliana (“el búho de minerva emprende el vuelo al caer la noche”)
Francia, Rusia y China: las tres revoluciones ocurrieron en ricos y políticamente ambiciosos Estados agrarios, ninguno de los cuales había sido colonialmente sojuzgado. Estos antiguos regímenes eran autocracias protoburocráticas, que de pronto hubieron de enfrentarse con competidores militares más desarrollados en el aspecto económico. …en los tres caso hubo: a) incapacidad de las maquinarias del estado central de los antiguos regímenes; b) difundidas rebeliones de las clases bajas, sobre todo campesinos; c) intentos de jefatura política por movilizar las masas para consolidar el poder del estado revolucionario. En cada caso, el resultado fue una nación-estado centralizada, burocrática e incorporadora de las masas, cuyo poder era cada vez mayor en la arena internacional. Se suprimieron (o redujeron mucho) los obstáculos al cambio social nacional unidos a las posiciones prerrevolucionarias de la clase superior terrateniente, y fueron creados nuevos potenciales de desarrollo.
La RF no fue similar a la revolución inglesa precedente, porque devino en un régimen burocrático centralizado, no en una estructura política liberal-parlamentaria. Por otro lado, la revolución China no debe ser considerada como una revolución constructora de nación (como los casos más propios del siglo XX en África), porque China contiene una historia político cultural de gran envergadura que se extiende por milenios.
En los tres casos, las revoluciones sociales brotaron a partir de crisis específicamente políticas centradas en las estructuras y situaciones de los Estados del antiguo régimen. Así también, en todos estos casos, si bien existían clases industriales, comerciales y laborales, aún la estructura de estas sociedades se fundaba económicamente en lo agrario.
Por otra parte, los conflictos centrales estaban dados no por las tensiones entre las “emergentes” clases industriales y comerciales con la aristocracia terrateniente, sino que más bien entre las estructuras estatales monárquicas y las clases productores (así como entre el mismo estado y las clases terratenientes)
En estos casos, la separación de los cargos y deberes del estado de la propiedad privada y de los intereses privados estaba parcialmente institucionalizada
Si bien las clases dominantes (en los tres casos) constituían una alianza de explotación con el Estado en desmedro de las clases productoras (agrarias en su mayoría), también se constituían como dos instancias competidoras en el acceso a los excedentes (y al capital político) que proporcionaban las masas dominadas.
   Los Estados considerados de los tres casos, no pudieron (por infinidad de razones) impulsar una solución y un desarrollo económico suficiente para competir en buen pie en la arena internacional.
Francia: se plantea que en vísperas de la revolución aún constituía un país agrario, en el cual las fuerzas productivas propias del capitalismo todavía no poseían una importancia digna de mención especial (el crecimiento se producía bajo los límites estructurales que proporcionaba la agricultura, la cual no era fundamentalmente capitalista, por un lado) El 85% de la población era campesina, y el 60% del pib era agrícola. La industria y el comercio franceses, relativamente florecientes en el siglo XVI, decaía y menguaba su potencial desde esa fecha hasta la RF).
El 80% de la riqueza privada del antiguo régimen era riqueza de propietarios (rentistas no empresarios). Lo que fundamenta la inexistencia de una clase emprendedora de manera capitalista. Al mismo tiempo, si bien un Estado aliado de la industria, del dinero y el comercio había logrado crear una verdadera clase distinta de la nobleza, la cual profitaba de los puestos y la regalías económicas que proporcionaba este Estado, la misma se hallaba en connivencia de métodos económicos de apropiación de la riqueza con la aristocracia terrateniente, con la cual se imbricaba sin demasiada dificultad.
El argumento gira en torno a la negación de la constitución de una clase burguesa en oposición antagónica a la aristocracia terrateniente, en tanto ambas clases dependían de manera importante de las funciones ejecutadas por la esfera estatal. Por parte de los señores ligados a la tierra, el Estado devenía una instancia que facilitaba y propiciaba el control coactivo de los campesinos;  por parte de la nueva “clase dineraria”, esta dependía sustancialmente de las estructuras del Estado, las cuales le proporcionaban cargos y oportunidades de negocios.
El siglo XVIII significó para el reino de Francia una sucesión casi ininterrumpida de derrotas militares, a las cuales era llevada esta nación por su posición geográfica particular (debía a la vez ser potencia marítima y potencia continental terrestre). Sin embargo, la RF vino justo luego de la única victoria militar francesa en este siglo (contra GB en EEUU). Las continuas guerras, así como una cultura de endeudamiento crónico derivado de exenciones masivas de impuestos por parte de los privilegiados, llevaron a la quiebra al estado monárquico. Sin embargo, no era la primera vez que el mismo llegaba a esta situación; en ocasiones anteriores había podido escapar de la quiebra estableciendo una “Cámara de Justicia” contra los parlements –funcionarios judiciales enriquecidos-, a los cuales se les imputaba manejo ímprobo de fondos públicos así como exenciones desmesuradas de tributos. Por el contrario, en la coyuntura de 1789, estos funcionarios enriquecidos habían adquirido tal poder e imbricación con el Estado, que este último no pudo hacerles pagar lo suficiente para salvar las finanzas públicas (mantuvieron sus exenciones de tributo y su prevaricación con recursos estatales)
Ya en el verano de 1789, el resultado fue la “Revolución municipal”, una oleada de revoluciones políticas en todas las ciudades y en los poblados de Francia, incluyendo, desde luego, la célebre toma de la bastilla en París….los líderes más sagaces de la revolución liberal, partidarios de la asamblea nacional, formaron nuevos gobiernos municipales, desplazando a los funcionarios nombrados por la administración real, y reclutaron a los más respetables líderes populares en milicias urbanas.
China
Compuesta de dos mundos imbricados: a) una economía agraria y una sociedad de aldeas envueltas en relaciones de mercado enfocadas en ámbito local; b) una administración de Estado imperial que reclutaba y desplegaba individuos educados, con certificados de un elaborado sistema de exámenes.
No existía el feudalismo. Un 80% de las tierras era de agricultores campesinos que vivían en aldeas de cientos de familias (tierras que se alquilaban a los terratenientes, en una proporción importante). El comercio estaba bastante desarrollado a nivel local (“ciudad mercado” en la cual se conseguían manufacturas o dinero para pagar impuestos), pero a nivel nacional carecía de medios de comunicación y transporte para unificarse mercantilmente.
Se constituyó una clase funcionarial que podía provenir de cualquier estrato social, pero que en la mayoría de los casos provenía de los privilegiados. La característica de esta élite estatal estaba dada por su universalismo cosmopolita (perspectiva imperial), que se aseguraba mediante mecanismos técnicos que reforzaban el desarraigo de los funcionarios con respecto a sus zonas de origen.
La clase dominante de la china imperial puede entendérsela como un entrelazamiento entre funcionarios letrados y señores agrarios: el Estado y los funcionarios ayudaban a coaccionar a los campesinos a los señores; los señores proporcionaban la capacidad para extraer y entresacar el excedente a los campesinos en una compleja organización de la tierra.
A partir de finales del siglo XVIII, y durante todo el siglo XIX, el imperio sufrió conflictos internacionales sin precedente, algunos de los cuales le obligaron a ceder soberanía territorial en territorios adyacentes (Vietnam y Corea a potencias europeas, por ejemplo), y soberanía económica (librecambio extremo con GB derivado de la guerra de 1842)
Asimismo, los ingresos del Estado decayeron relativa y absolutamente, para venir a recaer en las clases dominantes locales y provinciales. Una primera razón estuvo dada por el alcance del límite estructural de desarrollo de la agricultura (finales del siglo XVIII). Otra razón, estuvo dada por la fijación de los impuestos, lo cual retuvo cualquier aumento de la productividad de las manos del estado para recaer en las clases dominantes locales. Port otra parte, la mayor gravitancia de los dominantes locales, junto a las crisis agrarias recurrentes (límite estructural), llevaron a revueltas campesinas recurrentes, las cuales, para ser sofocadas vaciaron las arcas del Estado.
La culminación de la crisis pareció cristalizarse en la derrota China ante Japón en la guerra de los Bóxer (1895-1896). Fue una derrota frente a un vecino que el imperio siempre había considerado inferior. Subsecuentemente a esto, la dinastía imperial convino en ejecutar reformas más sustantivas: educación especializada (y muchas veces occidentalizada), ministerios, ejército, asambleas representativas, etc. Sin embargo, todo esto convergió en una mayor politización y un mayor poderío de las clases altas provinciales, las cuales adquirieron cierta unidad de la cual siempre habían carecido. El nacionalismo, herramienta contra una “dinastía extranjera”, sirvió de palanca para provocar el derrumbe final del imperio (1911). De aquí hasta 1949, el caos y el desorden primarían
Rusia
Su crisis revolucionaria estuvo signada por la contingencia de la guerra, en tanto en Francia y China la misma se dio en períodos de paz.
Constituía un estado más burocrático y centralizado, dada la inexistencia de sus trabas feudales. Asimismo, desde el Estado se impusieron incipientes reformas industrializadoras…
“…la cadena de acontecimientos que llevaron a Rusia imperial del dominio de Europa, después de la revolución de 1848 (era un país con grandes ejércitos tecnológicamente avanzados hasta principios del siglo XIX, una economía comercial y artesanal relativamente próspera, junto a un campo que crecía dentro de sus límites determinados por la geografía), hasta la desintegración y revolución de 1917…”
Fuesen terratenientes o funcionarios o ambas cosas…los nobles en la Rusia imperial disfrutaron de poco poder político autónomo colectivo. Su pobreza los hacía depender del Estado (y de sus cargos), ante el cual muchas veces se endeudaban. La poca ligazón con la tierra, reforzada por la política estatal, vino a confirmarse cuando plebeyos sin propiedad pudieron acceder a los cargos públicos (gran parte de la nobleza, mayoritariamente funcionarial, dejó estructuralmente de depender de la tierra)…
El estado imperial conservó su poder para remodelar la sociedad rusa con bastante firmeza. Esto le permitió materializar la emancipación de los siervos, frente a la cual los debilitados nobles solo pudieron establecer trabas en su implementación (dejando a los libertos tierras de mala calidad socavaron el potencial económico de la reforma). Así también, la emancipación produjo un control estatal más directo de los campesinos, así como una mayor explotación usuraria (deudas) por parte de los nobles, frente a los cuales se acumulaba el descontento de las masas.
Se impulsó la industrialización a fines del siglo XIX, mediante impuestos regresivos, exportaciones forzadas desde los campos y créditos extranjeros. Aún así, en términos relativos Rusia quedó muy atrás económicamente, lo cual no supuso una condición de dependencia (continuó operando como gran potencia). Se constituyó un proletariado industrial pequeño pero no poco importante (que traía sus tradiciones solidarias frescas de su pasado campesino reciente), al tiempo que el campesinado sufría el peso de la industrialización.
Con el advenimiento de las guerras de principios del siglo XX (1905 y 1914), las grandes y sonadas derrotas cayeron sobre la autocracia rusa, a la cual quitaron su apoyo tanto las clases bajas como las clases superiores. Sin embargo, mientras en las altas esferas se solicitaban reformas liberales (Duma, zemstvos de nobles, comités), solo las masas depauperadas lograron derribar la dinastía gobernante y sus estructuras: “El desplome d la autocracia Romanov, en marzo de 1917, fue una de las revoluciones más espontáneas, anónimas, no dirigidas de todos los tiempos…nadie, ni siquiera entre los dirigentes revolucionarios, comprendió que las huelgas y motines del pan, que estallaron en Petrogrado el 8 de marzo, culminarían en el motín de la guarnición y en la caída del gobierno, cuatro días después”
En Francia y en China, una clases superiores terratenientes, prósperas y políticamente poderosas, bloquearon hasta el progreso inicial de las reformas modernizadoras. En Rusia una débil nobleza campesina no pudo evitar las reformas desde arriba (que igualmente no lograron superar el atraso económico)…En los tres casos, el efecto último de los impedimentos a las reformas propuestas por el Estado fue la caída de la autocracia monárquica y la desintegración de las organizaciones administrativas y militares centralizadas del estado. Las revueltas desde abajo podían surgir y cundir sin que las clases dominantes pudieran recurrir al acostumbrado apoyo de los estados autocrático-imperiales.
¿Por qué pudo ocurrir la Restauración Meiji del Japón, como ocurrió? Una parte clave de la explicación se halla en la usencia de una clase superior terrateniente y políticamente poderosa en el Japón (como si existió enchina y Francia, zonas en las cuales estas clases se opusieron a las reformas). Los samurái devinieron funcionarios estatales en toda regla, separados de manera absoluta de la tierra.
La agricultura japonesa, aun si no modernizada, aumentó en gran medida su productividad para satisfacer de manera efectiva exportaciones y gastos de la industrialización gestionada por el Estado, lo cual hizo posible esta última (inversa situación a la rusa). Asimismo, el hecho de que el Japón no participara propiamente del sistema internacional de estados, debido a su historia y situación geográfica, le permitieron establecer su régimen de modernización sin las intromisiones internacionales de conflicto guerrero (como si sufrió Rusia). Así, aunque el carácter débil de la nobleza en Japón y Rusia era común, las dos diferencias precedentes explican la ausencia de una revolución social en el primero.
En Alemania, reformas signadas por la transformación de la maquinaria estatal en una estructura mayormente impersonal y burocrática y por la liberación de los siervos, pudieron aplicarse (como reformas desde arriba) entre 1807 y 1814. Si bien las guerras napoleónicas las espolearon, las mismas no lograron derribar la estructura autocrática. ¿Por qué? Por la previa constitución de una aristocracia noble sin mucha gravitancia, la cual solo dominaba a nivel local, mientras los funcionarios estatales (no ligados a la tierra), cooptaban la totalidad de los cargos medios y superiores. Esta aristocracia terrateniente tuvo que acomodarse a estas reformas que no eran de toda su conveniencia
Lo modernización pudo darse en Alemania porque su sistema agrario permitió una emancipación de los siervos que fomentó el desarrollo del capitalismo rural. Si en Rusia la agricultura se fundaba en las comunidades siervas (mientras los nobles actuaban solo como expoliadores rentistas), en Alemania la agricultura siempre se basó en grandes heredades orientadas al comercio exterior. Esta estructura se mantuvo con la liberación de los siervos, a los cuales se les entregaron tierras insuficientes, suponiendo esto, entonces, su constitución en asalariados rurales de los grandes terratenientes
Tanto la Francia borbónica como la China Manchú contaban con economías agrícolas bastante prósperas y experimentaron presiones externas que las que sufrieron el Japón de los Tokugawa y la Prusia de los Hohenzollern. Otra pauta es la causa diferencial aquí: específicamente, la presencia o la ausencia de una clase superior terrateniente con influencia política
Las revoluciones inglesa (siglo XVII) y alemana (1848)….contaron con vigorosos movimientos urbano-populares. Y sin embargo, fracasaron como revoluciones sociales, en parte por la falta de insurrecciones campesinas contra las clases superiores terratenientes.
Las revueltas campesinas contra los terratenientes fueron ingrediente necesario en las tres revoluciones, lo que no fueron las revueltas triunfales de los obreros de las ciudades…un generalizado ataque a los terratenientes fue exactamente lo que ocurrió en las revoluciones sociales francesa, rusa y china (lo que en  sí mismo fue muy distinto a toda anterior rebelión campesina)
Los objetivos campesinos en las tres revoluciones que aquí tematizamos, no fueron intrínsecamente distintos de anteriores objetivos de los campesinos en rebeliones o motines. Los campesinos participaron en estas revoluciones sin convertirse a las visiones radicales de una sociedad nacional y anhelada y sin convertirse en una clase organizada nacionalmente por sí sola. En cambio, lucharon por objetivos concretos,  que típicamente abarcaban el acceso a más tierra, o libertad de las pretensiones ajenas a sus excedentes.
En cuanto a la posibilidad de que los campesinos se volvieron revolucionarios como reacción contre la explotación, este enfoque tiende a convertir un rasgo constante de la condición campesina en una variable explicativa.

Una rebelión campesina con efectividad, no puede partir de la plena impotencia, sino que debe comportar ciertas condiciones relacionales básicas: a) grados no menores de solidaridad “campesina”; b) autonomía de los mismos ante el control cotidiano de los terratenientes; c) una relajación importante de las sanciones coactivas del estado contra las revueltas…

Los regímenes agrícolas que presentan grandes posesiones trabajadas por siervos o labradores carentes de tierra, suelen ser hostiles a las rebeliones campesinas espontáneas u organizadas por los mismos campesinos.  Esto porque los productores aquí se encuentran aislados y bajo control constante por parte de los propietarios de las tierras. Por el contrario, en los sistemas agrarios de rentistas, donde las familias campesinas poseen (o arriendan) pequeñas heredades de tierra, se presentan mayores posibilidades de rebelión (con la condición que las relaciones comunitarias de solidaridad entre los campesinos se presentan en grado o menor)
(Comentario: las potencialidades de levantamiento aumentan en función de la posesión de propiedad, lo cual es una inversión de lo que el marxismo sostiene para el contexto urbano, donde los obreros totalmente desposeídos son más acusadamente revolucionarios que los “tenderos” pequeñoburgueses)

 Deben analizarse las estructuras políticas de los órdenes agrarios, poniendo énfasis en la naturaleza del gobierno…¿controlan los campesinos, burócratas o terratenientes la toma de decisiones de política local?¿ Sirven los terratenientes como agentes locales, o hacen sus veces en el estado monárquico?

Los regímenes agrarios más vulnerables a la revuelta, no solo destacaban por la mayor autonomía y solidaridad de los campesinos, sino que incluía necesariamente una maquinaria de sanción central y burocráticamente controlada

Francia.

Una fecha históricamente decisiva es el 4 de agosto de 1789, en la cual la asamblea constituyentes (de nobles y hombres del tercer Estado) desunió y renunció a gran parte de los derechos feudales existentes (derecho de caza, exención de impuestos, derechos señoriales, justicia e inmunidad señoriales, etc). Esto solo sucedió dada la difundida revuelta agraria que presionaba en ese momento contra el sistema señorial; solo dada esta situación los privilegiados hubieron de hacer concesiones y ceder sus prerrogativas.

En Francia el campesinado se basaba en millones de pequeños productores que cultivaban pequeñas tierras, las cuales o poseían o arrendaban. La sociedad se basaba e la renta de los señores (concebida como derecho), lo cuales eran por definición ausentistas. Sin embargo, la situación socioeconómica del campesinado era comparativamente más holgada que la de sus homólogos en otras partes de Europa (Inglaterra y el este de Europa)

Aún si existía una diferenciación económica bastante marcada dentro de los productores agrarios (por ejemplo, solo una pequeña minoría podía sustentarse a base de tierras propias), la comunidad campesina, moldeada por siglos de lucha por la seguridad económica y la autonomía administrativa, era todavía una realidad actuante (y fundamentalmente gracias a posiciones económicas similares)

De 1730 a 1770 la economía creció y floreció, pero este crecimiento vino a aumentar las reservas de los más ricos.

Durante todo el siglo XVIII, los campesinos y los productores urbanos efectuaban “motines del pan”: se apoderaban de los stocks y cosechas de trigo para venderlos a precio justo y para todos (fijación de precios), cuando este alimento básico se encarecía.  Lo específico de 1789 es que los motines del pan coincidieron con pugnas entre las élites privilegiadas por fórmulas de representación política

Gran miedo: se difundía un rumor que postulaba que los aristócratas querían matar de hambre al pueblo; que las cosechas serían robadas cualquier noche…

Con la convocatoria a los estados generales, toda comunidad campesina fue invitada por el Rey, a reflexionar colectivamente sobre sus dificultades mediante asambleas locales. Esto aumentó las posibilidades de que los campesinos se rebelaran. Primero, porque aumentó el contacto regular de los productores agrarios con los líderes urbanos. Segundo, porque el carácter nacional de la convocatoria unificó las demandas concretas y particulares de cada sector agrario.

Debido a la creciente población los campesinos hicieron suyo un muy propio hambre de tierras durante el siglo XVIII. Sin embargo, las consecuencias de RF supusieron una muy menor redistribución de la tierra (solo un 10% de las tierras confiscadas a la Iglesia y a algunos emigrados se repartieron; la mitad de ellas a campesinos, los cuales fueron mayormente de los sectores medio/altos, dado que hubieron de comparar estas tierras a un estado revolucionario en déficit)

La revolución que aquí tocamos se detuvo en sus demandas al momento de enfrentar la cuestión de la propiedad privada. Las solidaridades campesinas se basaban en pequeños propietarios, esto fue esencial. Por esto si bien la totalidad de los derechos feudales fue abolida en 1793, la redistribución de las tierras no ocurrió. También porque las revueltas generalmente estaban conducidas por los productores agrarios más favorecidos económicamente. Así, la mínima redistribución que se efectivizó redundó en beneficio de los campesinos ricos y en el fortalecimiento de la propiedad privada, lo cual, al acentuar las diferenciaciones económicas, terminó minando las bases de la solidaridad campesina.

Rusia
 
La emancipación de los siervos en 1861 sentó las bases para la revolución de 1917. Esto al no mejorar, sino que empeorar la situación de los ex siervos (esto porque recibieron tierras malas y poca libertad de acción). Asimismo, el hecho de que esta reforma hubiera mantenido y reforzado el sistema agrario ruso, basado en la propiedad colectiva de la tierra (cerca de un 80% de las tierras estaban afectas a este tipo de propiedad, basado en la comunidad agraria, la obschina), fue importante.

La emancipación de los siervos dificultó cualquier práctica individualista por parte de los campesinos, los cuales se hallaban atados ahora al estado, ante el cual solo podía responder económicamente actuando en conjunto. Así también, un hecho importante fue que a partir de 1861 aumentó la autonomía local de los campesinos, los cuales se autogobernaban en gran medida mediante el mir (o asamblea local)

Sumado a esta Reforma, vino la incipiente industrialización desde arriba, la cual fue cargada principalmente sobre las clases de productores agrícolas. Así, la presión económica sobre estas fracciones de la población fue inmensa, por lo que las revueltas fueron recurrentes después de 1890, aún si la represión estricta fue la norma. Por esto, solo faltó que los controles coactivos se relajaran para que los campesinos tuvieran terreno libre para la rebelión.

Aún si la reformas de Stolypin, materializadas entre 1905 y 1917, vinieron a acentuar la diferenciación entre el campo y las ciudades y fomentar la propiedad individual, por lo general solo acusaron las tendencias colectivistas de la obschina (mayores contactos con radicalismo de la ciudades por parte de los campesinos emigrados, control de las asambleas por parte de campesinos no ricos dado que estos últimos fueron favorecidos por las reformas), forma organizativa base de la revolución de 1917.

Mientras que en 1906 el ejército imperial casi intacto pudo ser empleado para aplastar las revueltas rurales, durante el verano y el otoño de 917, se desintegró el jactancioso ejército que había sido movilizado para entablar una guerra total europea”.

Una fundamental consecuencia de la revolución de 1917, fue su colectivismo: la propiedad individual (de campesino o terrateniente) pasó a manos de la obschina colectiva (tendencialmente). Este colectivismo redundó en una tendencia material niveladora que rechazó la propiedad privada. Asimismo, la desintegración de las familias en razón de la guerra, supuso un cambio generacional en los cuadros de las asambleas, los cuales propulsaron las nuevas ideas radicales.

Inglaterra

La revolución del siglo XVII comportó algunos caracteres similares con los inicios de su homologa francesa posterior. Después de una derrota militar el estado se vió en problemas financieros. Por esto el Rey llamó a los nobles a deliberar; sin embargo, éstos terminaron imponiendo su voluntad a través de un Parlamento. Sin embargo, este caso histórico solo representa una revolución política porque no se basó en una lucha de clases (fue una guerra civil entre capas privilegiadas que solo “movilizaban” al pueblo) y no transformó radicalmente la estructura de la sociedad (sino que reforzó su tendencia).
La razón principal de esto fue la inexistencia de rebelión campesina. El poder en el campo era ejercido por los terratenientes locales, ya que no existía una burocracia centralizada de control. Esto suponía una clase campesina fragmentada y “apatronada”, lo cual se acusaba mediante el aumento de la diferenciación económica propiciada por el florecimiento de arrendatarios capitalistas y la depauperación de obreros rurales. Todo esto redundaba la falta de asambleas locales y solidaridad campesina…

Alemania

Durante la Revolución de 1848, que estuvo basada en las ciudades y que también comportó rebeliones campesinas, los nobles no se enfrentaron al Rey, sino que fueron las incipientes capas burguesas que buscaban materializar demandas liberales, las que hegemonizaron la iniciativa transformadora. El hecho de que estos intentos fueran satisfactoriamente reprimidos por el Rey, estuvo dado por una nobleza junker aliada del poder burocrático, la cual pudo mantener la disciplina en el ejército y en el este agrario, dado que poseía posesiones de dominio tanto como en el Estado central como en los niveles locales.

China

La revolución campesina careció de la base organizativa, solidaria y autónoma que tuvo en Francia y Rusia. Esta base hubo de ser creada, en parte externamente, en un largo proceso que se dilató desde 1911 hasta 1949.

La posesión común de la tierra no era la norma, y las “comunidades de mercado” –unidad básica de la sociedad china compuesta por varias aldeas- estaba dominada por los ricos locales, lo cuales tendían a imponerse por sobre los funcionarios imperiales. Los impuestos y la usura locales se sumaban al aislamiento y la competencia entre los productores rurales….

Los terratenientes ricos desarrollaban una economía fuertemente comercializada, pero que aún su base era lo agrario. El desplome de las estructuras políticas imperiales estuvo dado por la oposición de estos señores locales al gobierno centralizado, sin embargo, como los mismos dependían de este poder para la dominación de los pequeños productores rurales, se vieron potencialmente amenazados por éstos (que a la larga los derrocaron).

Bandidismo social. Forma mediante la cual se expresó la lucha de clases en china en lo siglos XIX y XX. Milicias locales, bandas de gentes depauperadas, pequeños ejércitos de señores, proliferaron acentuando los desórdenes en el campo a lo largo de estos siglos. Sin embargo, esto no fue a causa de la inserción del imperialismo occidental, que destruía la “tranquilidad” de los campos, sino que constituía una característica estructural inherente a la forma de vida del imperio chino que se acentuaba con las malas cosechas y crisis económicas.

Las vanguardias revolucionarias aprovecharon estas potencialidades y encauzaron sus fuerzas para desembocar en la revolución de 1949. Por esto, el caso Chino comporta un grado mayor de injerencia de las élites radicales en el proceso, las cuales proporcionaron una mayor organización y autonomía a las comunidades campesinas (un rasgo que es de larga data en la historia China, donde las revueltas campesinas siempre fueron dirigidas por los ricos o intelectuales locales)

En los tres casos que aquí analizamos, se asume que las clases terratenientes constituyeron una traba para el desarrollo de la economía y de un Estado plenamente centralizado y profesional/burocrático. Por lo mismo, la consecuencia de las tres revoluciones fue la desmedrada situación de los terratenientes ante los agentes del estado y las masas campesinas que se incorporaban crecientemente al poder de decisión en la sociedad.

No debe acentuarse en demasía el origen social de los líderes revolucionarios, sino más bien su papel como “constructores de Estado” (no así representantes de clase). Esto porque por lo general su proveniencia era funcionarial/intelectual, así como su accionar tuvo sus consecuencias en el fortalecimiento del poder y las estructuras estatales.

“…en mitad de lo que se ha descrito como la “revolución democrática”, toda una generación de talentosos críticos sociales y publicistas casi unánimemente exigieron la imposición “real” de sus programas y reformas sociales. En la literatura teórica y polémica de la época, la monarquía absoluta fue criticada por no ejercer el poder arbitrario. Para los franceses del Ancien Regime, es la monarquía lo que representaba lo que era moderno y progresista; las libertades políticas casi parecían anacrónicas…Para virtualmente todos los habitantes de la Francia continental, las reformas fiscales y jurídicas eran asuntos mucho más urgentes que el desarrollo de la libertad política”.

Se han hecho reveladoras críticas a la interpretación, inspirada por el marxismo, que concibe la RF como una Revolución burguesa que desplaza al feudalismo y la aristocracia para instalar el capitalismo. Así, Alfred Cobban establece: “no fue completamente una revolución a favor, sino en gran parte en contra de la penetración de un capitalismo embrionario en la sociedad francesa….”

“…la lógica general de los conflictos y resultados de la Revolución pueden encontrarse básicamente en las transformaciones sociopolíticas y jurídicas –es decir, la burocratización, la democratización, y el surgimiento de un marco jurídico favorable al capitalismo- producidas mediante la confluencia de luchas políticas por el poder del Estado y las luchas campesinas contra los derechos señoriales, más que en una transformación básica de la estructura socioeconómica efectuada por la acción de clases de una burguesía capitalista.”

a) Antes de la Revolución, la industria francesa era abrumadoramente en pequeña escala, y no mecanizada; la riqueza comercial y financiera coexistía sin antagonismos…con las modalidades más establecidas de propietarios de tierras, cargos venales y rentas vitalicias.

b) Los hombres que dominaron Francia después de la Revolución no fueron industriales ni empresarios capitalistas sino básicamente burócratas, soldados y propietarios de heredades

c) El movimiento revolucionario fue dirigido y a la postre llevado al triunfo, no por representantes de intereses comerciales e industriales, sino por funcionarios reformadores del Estado francés.

d) Antes de la Revolución, el comercio y la industria habían florecido producto de los intercambios exteriores. Sin embargo, este nivel no se recuperó sino hasta 1815.

e) Los resultados de la Revolución fueron fortalecer al pequeño campesino, el cual, avaro y con un carácter tradicional muy marcado, no compraba nuevos bienes de consumo (baja demanda para las potenciales empresas capitalistas) y tampoco utilizaba su ahorro para modernizar su actividad.

f) La dirección del ahorro nacional generalmente fue hacia la especulación financiera y hacia los títulos del Estado, por lo cual la inversión productiva fue un desarrollo bastante tardío…
Por todo esto, la autora rechaza la postura taxativa de que la RF haya sido una revolución burguesa que instalara el capitalismo

Ciertos cambios claves causados por la Revolución en la estructura política de Francia fortalecieron el dominio ejecutivo/administrativo y no unos acuerdos representativo-parlamentarios. Y las posibilidades de un gobierno autoritario aumentaron a expensas de las libertades cívicas

La revolución francesa solo fue burguesa en el sentido específico de que consolidó y simplificó la compleja variedad de derechos prerrevolucionarios, en la forma individualista y exclusiva de la moderna propiedad privada.  Y solo fue capitalista en el sentido específica de que suprimió toda clase de barreras de corporación y provincia opuestas a la expansión de una economía nacional competitiva de mercado en Francia….surgieron prometedoras condiciones jurídicas –aunque no condiciones socioeconómicas ideales- para la apropiación capitalista y para la industrialización capitalista del país

(Comentario: los intereses propios de la clase que formaría la base del capitalismo industrial, fueron formulados y representados por burócratas e intelectuales. El hecho de que este estrato reinante impusiera las condiciones para la generación y el predominio del capitalismo industrial, no quiere decir que el “producto final” entronizara a este en el nuevo marco social: el estrato ligado al estado funcionó como una instancia de mediación para la conversión y continua recreación de una clase capitalista comercial dominante –al menos con dominio compartido- en una clase capitalista industrial dominante. El hecho de la causa es que la emergencia de una sociedad burguesa -nunca “pura” dada la preponderancia relativa de la aristocracia en lo político y lo social- es un proceso largo y gradual cuyas condiciones económicas fueron progresivamente ganando terreno.)

El tenue gobierno liberal que surgió como primer resultado de la RF, tuvo corta vida porque su razón de ser solo fue la desconfianza de la revolución municipal popular con respecto a todo poder centralizado. Asimismo, la guerra externa y la aguda polarización de la clase dominante respecto a las adecuadas formas de representación del gobierno, vinieron a desbaratar esta iniciativa liberal ya en el año 1792.

 La declaración de guerra de Francia a Austria en 1792, desencadenó la centralización gubernamental y la movilización política popular, factores que incidirían en el Terror jacobino y la dictadura napoleónica.

Jacobinos (1793): las pautas generales de ejecuciones durante el Terror prueban concluyentemente que su función primaria no fue la guerra de clases, sino la defensa política, que, en palabras de Donald Greer, fueron aplicadas para aplastar la rebelión y sofocar toda oposición a la Revolución, la República o la Montaña. Por otro lado, una de las grandes realizaciones de “la montaña” fue la expansión, vigorización y abastecimiento del ejército nacional (levas en masa).

La amplia regulación de la economía que se efectivizó en 1793, no fue tanto una medida basada en premisas ideológicas, sino una táctica continente que le permitió a los revolucionarios en el poder proveerse de alimentos y materiales. Esto también se confirma con la política de sanción jurídica de la propiedad privada (para el fortalecimiento de los pequeños propietarios como base de apoyo), lo cual, a su vez, contradijo la explotación campesina signada por la fijación de los precios de los alimentos.
La dictadura jacobina tuvo consecuencias negativas para su propia base de apoyo, porque mediante el Terror terminó desmovilizando a las masas populares y cortocircuitando sus mecanismo de participación directa.

Si los bolcheviques pudieron regular la economía de manera sostenida en le tiempo y mantenerse así en el poder, esto fue porque ya se encontraron con un capitalismo en un algún grado desarrollado, por lo cual tuvieron la base material de apoyo de las industrias y la base popular de apoyo en el proletariado (cuestiones inexistentes en la RF)

Mientras la clase dominante se encontraba cada vez más fraccionada con respecto a las formas de representación, el ejército se hizo poderoso y crecientemente independiente de los controles civiles. Esto lo aprovechó Napoleón, un gran táctico: buscó alianzas a la derecha y a la izquierda; hizo concesiones a uno y a otro lado (sufragio bastantes limitado para consejos consultivos para mantener satisfechos a los liberales; rituales patrióticos –nacionalismo- y plebiscitarios para los radicales; un concordato con la Iglesia Católica para con los conservadores.

La mayor democratización que supuso la RF estuvo dada, en uno de sus factores principales, en la ascensión de nobles pobres y capas populares mediante el ejército.

Las características propias de un Estado moderno –definidas por Weber- vienen a cristalizar bajo el reinado de Napoleón. Sin embargo, esto no significa el establecimiento de mayor participación democrática en las definiciones sociales centrales. Las instituciones del “Consejo de Estado” y el “Estado mayor”, entidades técnicas de “expertos”, vienen detentar el verdadero gobierno (control de la administración y fijación del presupuesto, por ejemplo)

El revolucionado Estado francés tuvo mayor injerencia en más funciones que la monarquía del Antiguo Régimen. La educación universitaria y secundaria fueron puestas bajo el control del gobierno para formar un sistema sumamente selectivo, centralizado y elitista, del que pudieran reclutarse administradores y especialistas para el Estado.
Napoleón pudo confiscar fondos a los financieros y desatender las protestas de los grupos económicos dominantes, mientras que el Estado monárquico se había desplomado durante la crisis de 1787-1789. El Estado tenía ya una ventaja aún sobre sus ciudadanos más poderosos…el revolucionado Estado francés intervino más directamente que nunca en las vidas de todos los ciudadanos

El nuevo Estado así generado buscó alianzas en algunos grandes propietarios terratenientes, lo cual terminó por socavar la poca autonomía y solidaridad campesinas que aun quedaban

El estado nacional francés siempre ha sido una gran fuerza en la vida económica, que hace y deshace oportunidades para los inversionistas privados y que da forma profundamente a los contornos regionales y sectoriales del desarrollo industrial. Por lo tanto, no solo unas condiciones generalmente favorables al desarrollo capitalista, sino también las pautas sociopolíticas que han hecho de Francia un país relativamente distinto entre las naciones capitalistas industriales, se remontan a las grandes realizaciones de la RF.

Rusia

Entre febrero y octubre de 1917 surgieron los soviet (conformados por obreros, soldados y ocasionalmente campesinos). Todas las decisiones que debían tomar las estructuras de poder formales (duma, zemstvos, gobierno Provisional), necesitaban de la anuencia y participación  del soviet (situación de doble poder)

…por virtud de la difundida existencia de la obschina, los campesinos durante 1917 pudieron coordinar autónomamente sus revueltas locales contra los terratenientes, campesinos ricos y restos de la burocracia imperial. Los campesinos no tenían que depender del apoyo directo, ni del liderazgo de las fuerzas revolucionarias urbanas. Y una vez confiscadas las tierras y los recursos de no campesinos, y redistribuidos entre los pequeños terratenientes dentro de las comunidades de aldea, los que los campesinos desearon más fue que los dejaran en paz para gobernar localmente sus propios asuntos…

…los bolcheviques se inmiscuyeron en las estructuras de los soviets, ganando el apoyo mayoritario en la mayoría de ellos (mediante elecciones directas), mediante las consignas de paz, pan y tierra.

Los bolcheviques organizaron en la capital un golpe militar realizado por la guarnición de Petrogrado en nombre de todos los soviets. Luego, se organizaron elecciones generales, más que nada a instancia de los demás partidos socialistas rusos. En éstas, los bolcheviques resultaron minoritarios, mientras los socialistas revolucionarios obtenían la mayoría seguidos de los liberales demócratas. Sin embargo, Lenin y los suyos pergeñaron una estrategia para no validar los resultados de este sufragio y mantenerse en el poder que habían alcanzado mediante la violencia directa.

Mientras laboraban para debilitar los partidos competidores, los bolcheviques tuvieron cuidado de alienarse el apoyo popular.
a) decretaron la elección de oficiales por los hombres reclutados y la abolición de las distinciones de rango en los ejércitos (democratización del ejército)

b) Durante determinado tiempo, incluso aceptaron el principio de control de las fábricas industriales por los obreros (democracia económica)

...Ningún gobierno habría podido sobrevivir en Rusia en aquellos años sin recurrir al terrorismo…La moral nacional había sido totalmente quebrantada por la guerra mundial. Nadie, si no era bajo la más extrema compulsión, estaba dispuesto a cumplir con la obligaciones del Estado…muy a menudo, la única forma e que un representante del gobierno, fuese comisario bolchevique u oficial blanco, podía hacer que se obedecieran sus órdenes, era blandiendo un revólver.

Los campesinos, autosuficientes y relativamente unidos en sus comunidades, en general no pudieron ser integrados al nuevo régimen sobre una base voluntaria. Sin embargo, los campesinos constituían la gran masa de los ciudadanos soviéticos, y sus productos económicos eran básicos para la supervivencia de la Rusia urbana.  Así, los bolcheviques no pudieron dejarlos en paz con sus recién aumentadas tierras, como claramente lo deseaban los campesinos…

En agudo contraste con los dirigentes revolucionarios franceses, los bolcheviques se vieron obligados a prescindir de la movilización popular nacionalista y a aceptar mutilaciones al antigua territorio ruso….
(una posición defensiva, definidamente no expansionista, fue la que afectó la URSS hasta la segunda guerra)

Con la contingencia de la guerra civil de 1917 a 1921, la creación del ejército rojo por Trotsky supuso el término de las medidas democratizadoras en el ejército, ya que se implementaron medidas de centralización burocrática (acusamiento de las jerarquías) y se rehabilitaron ex oficiales zaristas…Asimismo, esta base de reclutamiento de masas en la estructura militar, devino una base adecuada para sustentar el posterior encuadramiento burocrático centralizado bajo la esfera del Partido.

Comunismo de guerra: el Estado asumía el papel único de productor y distribuidor; el trabajo bajo la regimentación del estado era obligatorio; los pagos se hacían en especie, por lo que había desaparecido en gran medida la necesidad del dinero. Esta fase de la revolución tuvo dos implicaciones: el reemplazo del control obrero autónomo de las fábricas por el Partido; la fuerte contracción de la economía

NEP: la pequeña y mediana empresa, el comercio al menudeo y la agricultura, fueron dejados a la iniciativa privada. Por el contrario, el comercio exterior y la gran industria quedaron en manos del estado.

Sucedió que, luego de la guerra civil, la base obrero-proletaria que había  constituido el soporte de los bolcheviques (que había oficiado como contrapeso democrático), se había disuelto, desapareciendo casi en su totalidad. Por esta razón el proletariado que asumió las funciones propias de la clase obrera a partir de 1922, fue una clase inexperta proveniente de los campos, sin la historicidad y la tradición de lucha democrática (esto porque la antigua clase obrera había ascendido en la escala social, o había muerto en la guerra, o había emigrado al campo por el hambre)

NEP: dentro de sus implicancias contaba con el potencial conflicto entre la ciudad y el campo. Las industrias necesitaban alimentos baratos en gran cantidad, pero los campesinos, dada la profunda comunidad y la orientación hacia la economía de subsistencia, no estaban orientados hacia el mercado, no deseaban ceder parte de sus excedentes. Así también, si algunos campesinos empezaron a comerciar, la riqueza obtenida de esta fuente los hizo menos proclives a aceptar un plan político nacional de desarrollo que incluyera la redistribución de sus excedentes para la industrialización  

Stalin-Trotsky: colectivización obligada (mediante la fuerza de obrero, soldados y funcionarios) de la agricultura para liberar mano de obra que trabajara en las fábricas, así como también para facilitar la entrega de productos alimenticios con los cuales costear los salarios obreros.

Bujarin: enfatizar en la producción de bienes de consumo manufacturados (producción liviana), para que de esta manera los campesinos, por propia voluntad, se vieran obligados a intercambiar los primeros por sus excedentes agrícolas (este enfoque no era viable en Rusia porque ni la industria ni el agro se encontraban allí lo suficientemente desarrollados)

…aunque para mediados de los años treinta hubo una convergencia entre ser miembro del Partido y ocupar puestos de élite…no obstante el partido comunista soviético continuamente intentó, mediante recurrentes campañas de reclutamiento, atraer al menos a algunos miembros de todo medio de vida y sector de la sociedad.

Los comunistas trataron de vincular el Ejecutivo en el centro, íntimamente con las masas, integrando a todos los trabajadores en el mecanismo estatal por medio de canales representativos a pequeña a escala, soviets y comités….

Ascenso social: dada la derrota y desaparición de las clases dirigentes, las necesidades económicas y administrativas requirieron subsanar su déficit de miembros, lo cual supuso un rápido y masivo ascenso de las capas populares a pospuestos dirigenciales.

Antes de 1928, los sindicatos soviéticos, aun cuando encabezados por miembros del partido y organizados bajo la autoridad del gobierno, tenían derecho a participar en la administración de la empresa y de regatear por sus salarios y condiciones laborales, en nombre de sus miembros. Sin embargo, después del cambio a la industrialización forzada, la autoridad de los directores de empresa, nombrados por el estado y supervisados por el Partido, se volvió oficialmente absoluta en las fábricas.

Los salarios se mantuvieron muy bajos, tanto, que solo a mediados de la década del treinta recuperaron su nivel anterior de 1914. Ahora bien, la mayor explotación la sufrieron los campesinos “colectivizados”…

Después de 1928 se recuperaron y acusaron las tendencias jerárquicas en todas esferas. Se distinguieron especialmente a los funcionarios de los no funcionarios; dentro de estos últimos la escala de rango era muy amplia y desigual;  también se instituyó la práctica de los privilegios materiales para ciertas categorías (todo un sistema que replicaba lo existente bajo el zarismo)

Las diferenciaciones en los grados de subordinación y en las retribuciones materiales a toda escala se impusieron: aumentó el poder de los empresarios por sobre los asalariados; se retribuyó con especial celo a los técnicos y trabajadores superproductivos; se instituyó una especie de salario por pieza, para de esta manera fomentar la productividad…

China

los campesinos terminaron aportando tanto la fuerza insurrecta revolucionaria, cuanto la base popular organizada para consolidación del poder del Estado revolucionario. Y el resultado fue un nuevo régimen revolucionario dedicado exclusivamente a fomentar la participación general y sorprendentemente renuente al dominio jerárquico rutinario por los funcionarios burocráticos y los especialistas profesionales…

Luego de la caída de la dinastía Chi’ing siguió un curso en el cual los Señores de la Guerra campeaban por todas las regiones, debilitando la sociedad con sus milicias rurales…

El desorden general en el campo debido a la desaparición del imperio, lo cual también supuso el declive de la clase culta funcionarial educada en la estricta normativa confuciana, implicó un aumento de la explotación irracional de los campesinos, ahora desbocada, dada la inexistencia de “norma”. Por otra parte, los ricos en el agro dependían en gran medida del apoyo estatal, por lo cual se vieron ahora potencialmente vulnerables a una clase campesina más proclive a la revuelta (ésta escapaba de los campos para unirse a cualquier forma fenoménica de bandidaje social)

La revolución china tuvo dos movimientos políticos revolucionarios paralelos: el Kuomintang, de nacionalistas urbanos; y el Partido comunista, de campesinos radicales.

Mientras las sociedades agrarias de Rusia y Francia si pudieron fomentar regímenes revolucionarios basados en las ciudades, la china revolucionaria no pudo hacerlo así, sino que debió anclarse en el campo.

Ambos movimientos revolucionarios actuaron juntos para derrotar a los señores de la guerra, bajo una impronta antiimperialista en gran parte aconsejada y financiada por los soviéticos. En esos primeros tiempos, los comunistas constituían una agrupación urbana ligada al trabajo fabril, así como los nacionalistas afectaban una postura de reforma social. Sin embargo, luego de la victoria los nacionalistas se desgajan de los comunistas y comienzan las purgas para quedarse con el poder. En esta empresa fueron ayudados por capitalistas nacionales y recursos provenientes de potencias extranjeras.

En china no pudo realizarse la revolución basada en la ciudad y la industria, porque estas bases materiales no se encontraban lo suficientemente desarrolladas. La industria, muy en germen, no representaba más de un 3,5 del pib, y el proletariado menos de 1% de la fuerza laboral. Comparativamente la industria Rusa antes de 1917 estaba muchísimo más desarrollada.

Nacionalistas (1928-1936) durante su régimen no lograron unificar realmente el país, ya que dependieron de voluble voluntad de los señores de la guerra (no completamente derrotados), los cuales tuvieron durante este tiempo el privilegio de recaudar los impuestos en sus zonas, profitar de sus recursos regionales casi exclusivamente y mantener sus cuadros militares autónomos. Debido a esto, los nacionalistas se vieron en la imposibilidad de generar un ejército nacional unificado, al tiempo que debieron recurrir, para su propio financiamiento como orden estatal, a gravar a las ciudades –impuestos al comercio exterior y los bienes de consumo, por ejemplo-, lo cual mermó su propia base de apoyo urbano.

Comunistas: basaron su estrategia post 1928 en el campo. La forma de lucha cristalizó en la “guerra de guerrillas”, manera de batallar que se adecuaba a las formas de vida de los campesinos. Ahora bien, la descentralización de estas luchas no diluía la fuerza potencial del movimiento revolucionario, ya que el mismo se unificaba a través de un partido central. Por otro lado, lo particular de la relación militar de los comunistas con los campesinos, fue la simbiosis efectiva que se materializó: los comunistas proporcionaron educación, participaron en la producción cotidiana de las comunidades, establecieron jerarquías flexibles y diferenciaciones no acusadas, instituyeron la igualdad universal a través de la variante ideológica, etc.

 Durante la invasión japonesa, que se evidenció a final de la década de los treinta, los nacionalistas insistieron en primero derrotar al enemigo interno comunistas, para después hacerse cargo del invasor japonés. Esta política no fue bien recibida en las ciudades, eminentemente nacionalistas. Por esto, cuando los comunistas llamaron a un frente unido de resistencia contra la invasión extranjera, muchos oficiales tradicionales, intelectuales e incluso algunos terratenientes se unieron a esta lucha. La misma supuso tempranos éxitos militares, pero los medios para alcanzar éstos socavaron las bases campesinas del partido: la burocratización y la expoliación de los campos fue una tendencia en ascenso. Todo esto redundó en un repliegue en función de un desesperado ataque de los nacionalistas

Luego de estos acontecimientos, Mao desarrolla su línea política de masas (de las masas a las masas), locuaz redundó en un resultado material particular. La imbricación de los cuadros comunistas al nivel aldeano de los campesinos se acusó grandemente. Esto proporcionó la organización, solidaridad y autonomía propias a la clase campesina para actuar por su liberación. Se sumaba también la radical reforma agraria –agudamente igualitaria-, todo lo cual devino en una aceleración de la historia y sus contradicciones: las élites que habían apoyado a los japoneses, ahora derrotados, fueron suprimidas; los terratenientes y campesinos ricos, completamente aniquilados por los campesinos, a los cuales el Partido no pudo realmente controlar en sus afanes…

Nuevo régimen. Más burocrático y con un mayor peso sobre la sociedad. Su injerencia formal llegaba hasta el nivel básico de la aldea. En el reclutamiento de hombres para los cargos se privilegió un origen de clase campesino y proletario, así como la demostración de un compromiso ideológico evidente. Burocracia politizada (no racional administrativa como fue el resultado en Francia).
Existían nexos directos con el pueblo, mediante cinturones de transmisión, los cuales se combinaban con asambleas representativas.

El resultado industrializador, más semejante a lo ocurrido en Rusia –aun si la estructura social campesina de china era similar a la francesa-, pudo darse por dos factores. Primero la directa influencia soviética (se fomentaron planes basados en la industria pesada el ahorro, y la colectivización en el agro); segundo, las posibilidades histórico mundiales, que suponían que cualquier autonomía y poder nacionales debían basarse en la industria (cuestión que no era efectiva en la RF como urgencia). A esto se sumaba que, aunque pequeña, la base industrial china realmente existía.

Esta política, muy similar a la soviética –dada la acentuación de las jerarquías, la práctica de las recompensas, los beneficios extremos de todos aquellos quienes trabajaban en la gran industria-, fue puesta en cuestión en 1957. El debate intrapartidario, fue impulsado por líderes como Mao, los cuales incitaban a una mayor movilización popular, un desarrollo del campo y de la industria liviana y un relajamiento de las jerarquías. La línea maoísta termina imponiéndose con la efectivización de la Revolución cultural (1965-1968), mas no comporta una total aniquilación de los bandos opuestos, los cuales tiene oportunidad de volver a la política años más tarde. 

Post Revolución cultural: educación secundaria intensiva orientada hacia conocimientos agrícolas concretos. Planificación del crecimiento demográfico, mantenido por debajo del crecimiento económico y redirigido a pequeñas y medianas ciudades (no metrópolis)
Agricultura. Independencia y descentralización  de la producción, cuyos excedentes pueden se controlados por comunidades pequeñas, así como reinvertidos en ellas. Ha devenido socialmente útil para los campesinos, así como productiva para la nación.

Se ha fomentado la creación de industrias pequeñas y medianas por parte de dirigentes regionales de bajo nivel. Las mismas, no sujetas aun estricto plan, son instruidas a cumplir ciertas metas, para lo cual deben adaptar creativamente los recurso y formas de producción locales. En la gran industria no se ha desactivado del todo la participación obrera en las fábricas, las cuales no se hallan cooptadas por administrativos y técnicos privilegiados.

Las pautas de estratificación que han surgido en China desde los años cincuenta son dignas de comentarse: suponen una mayor igualdad que los países capitalistas avanzados y por supuesto una mayor igualdad que la Rusia estalinista. En términos nominales en China existe un rango de remuneraciones que va de 15 a 1, mientras en EEUU fluctúa entre 50 y 1, por ejemplo. Asimismo, la igualdad material real es mucho mayor en China porque existen muchos bienes desmercantilizados o grandemente subvencionados, mientras los artículos de lujo son de muy difícil acceso.

Igualitarismo y democratización. a) Ataques contra los privilegios simbólicos y materiales (se han abolido las insignias en el ejército, por ejemplo) b) revalorización del trabajo manual (intelectuales, técnicos y graduados universitarios tienen la obligación de realizar periódicamente tareas manuales; c) se suspendió el acceso directo a la educación superior sobre la base de exámenes competitivos (selecciones democráticas por parte de cada comunidad); d) los graduados irían directamente a trabajar en la industria y la agricultura; e) amplio acceso a la participación democrática y la inciativa popular

 El rompimiento de China con la URSS, tiene que ver con la generación de una política nuclear autónoma por parte de China. Esta ventaja, muy propia del avance de la historia, fue proporcionada a los chinos en los 60’s, no así a los soviéticos en los treinta. Ventaja, porque el desarrollo de tecnología nuclear podía prescindir del masivo énfasis en la industria pesada para la creación de enormes ejércitos, siendo que requería una inversión económica e industrial relativamente pequeñas (pero a la vez proporciona un escudo de defensa muy efectivo). Estas posibilidades se le presentaron a China, la cual pudo así fomentar el desarrollo agrícola y la producción liviana… 

Socialismo chino: además de lo ya dicho se fomentaron los servicios sociales, al tiempo que se elevaron a los campesinos a niveles nacionales de consumo, educación y salud, mientras no se permitía que los enclaves urbanos adelantaran al resto de la nación.

Charles Tilly: “no conocemos principios universales del cambio histórico…porque los mecanismos del cambio varían con al estructura social que estamos examinando…así como hay una variedad de estructuras sociales, también hay una variedad de principios del cambio histórico (reflexión sobre esta negación del desarrollo de patrones generales de cambio social….)

Los establecimientos modernos y profesionales militares tienden a diferenciarse en lo organizativo y en lo social, de las dominantes clases económicas de los que “sirven”. En la mayoría de los países del tercer mundo de hoy, los oficiales no se reclutan principalmente entre la clase capitalista o terrateniente, sino, en cambio, entre las filas de familias de oficiales menores  y pequeños propietarios. Y los puestos oficiales tienen intereses poderosos pero limitados que se centran en favorecer sus propios intereses de grupo dentro del aparato del Estado, así como en conservar el aparato del Estado como tal….Las crisis sociales revolucionarias posteriores a la segunda guerra mundial no han surgido, como en la Francia de los Borbones o la China de los manchúes, como subproducto de pugnas políticas en que haya ejecutivos y grupos de la clase dominante que poseían influencia organizativa dentro del estado, incluyendo influencia dentro del cuerpo de oficiales. Antes bien, la perturbaciones internacionales de los controles coloniales han sido el origen más común de las crisis revolucionarias….entonces las revolucionarias sociales se volvieron muchos menos probables, aun cuando sí han sido muy frecuentes los golpes militares de varios tipos. Pero virtualmente todo los golpes, aún los más “reformistas” han perpetuado las formas y los controles del Estado existente, y por lo general han impedido la movilización de masas o las revueltas populares desde abajo

Las causas y los resultados de las tres revoluciones sociales que aquí se han analizado, no podrán repetirse en los países desarrollados actuales. En ellos una desintegración y derrumbamiento totales de la maquinaria de Estado y ejército, supondría la destrucción de la sociedad. Por esto, la autora propugna el gradualismo mediante unas reformas no reformistas…