domingo, 28 de abril de 2013

Clases sociales y crisis política en América Latina (1973)



Clases sociales y crisis política en América Latina (1973)

1. Edelberto Torres Rivas

“¿Crisis política es entonces igual a crisis de hegemonía? Eso debería entenderse de una doble manera: insuficiencia en la representación del interés de clase como interés de la nación en su conjunto y debilidad en el predominio de clase entre quienes realzan el dominio político de la sociedad”

“…los inevitables golpes de estado y la consiguiente inestabilidad del personal gubernamental (y no inestabilidad institucional como equivocadamente, a mi juicio, aseguran muchos)”

La crisis de la hegemonía burguesa sería el más característico de los síntomas de una imposibilidad estructural para realizar en los términos del capitalismo dependiente, una dominación estable, eficaz, consensual. Se plantea también el mismo problema en términos de crisis del Estado, como expresión política e ideológica de una irremediable debilidad de la clase dominante y de su dominación interna”

“El proceso de cambio que ha transcurrido en América Latina en las últimas décadas puede ser considerado globalmente como un mecanismo de modernización capitalista, de predominio definitivo de las relaciones capitalistas de producción y distribución en el seno de esta formación económico-social”

Habla de AL como la formación económico-social

La debilidad de la burguesía en las naciones menores de AL, es función de la penetración del capital extranjero (imperialismo) en todos los poros de estas sociedades. Ahora bien, su debilidad se expresa en su falta de hegemonía, lo que no implica necesariamente que ésta no predomine a nivel  político estatal. El hecho que predomine la fracción burguesa más “entregada” al capital extranjero, supone una cuestión problemática: el debilitamiento de las bases económicas nacionales de poder de esta fracción, junto al fortalecimiento de sus bases económicas internacionales de poder; ¿supone esto una pérdida o no de hegemonía?

“El orden social formado en el periodo primario exportador no fue sino parcialmente afectado por la crisis de 1930, y en ningún país latinoamericano la ruptura con el pasado fue tal que permitiera una profunda reordenación de las relaciones con el exterior como resultado de una nueva constelación de poder”

Crítica a la tesis del desarrollo hacia afuera (antes 1930)/ desarrollo hacia adentro (después de 1930)

No debe olvidarse que lo que entra en crisis en la década del treinta es precisamente el sector más modernizado de nuestros sistemas nacionales, dándose la coyuntura para que se produzca un repliegue en dirección de la economía pequeño-campesinauna desvalorización de la tierra productiva y de los métodos capital-intensivos de producción”

Como el capitalismo se expande en América Latina para favorecer una economía de exportación y una producción de géneros primarios, forma y consolida una burguesía agraria, es decir, una clase que usufructúa de la renta de la tierra y la plusvalía que extrae de la comercialización de sus productos primarios en el exterior”. A su función adjetiva en el mercado mundial, debe agregarse el tipo específico de explotación que realiza, la cual imbrica de manera compleja trabajo compulsivo no asalariado y trabajo asalariado (y varias formas intermedias).

“…una burguesía rural-comercial extremadamente débil en términos de su relación internacional y extremadamente fuerte en relación con las clases dominadas…”. Torres Rivas establece que esta clase la ha llamado, por lo general la literatura, “oligarquía”.

El debilitamiento de la fracción hegemónica de esta clase (post 1930) es revertido (su dominio vuelto a afirmar) no directamente por la misma oligarquía, sino por clases apoyo que manejan los aparatos de Estado. Un ejemplo claro de esto es el periodo comprendido entre los años 1930-1948 en la zona centroamericana (Costa rica, El Salvador, Guatemala, Honduras), en el cual la burguesía cafetalera (forma oligárquica propia de esta región) se fortalece mientras “delega” el poder estatal en manos de dictadores militares.

El periodo oligárquico tiene como característica típica la escisión permanente en la clase dominante.

Región geopolítica del caribe: siempre fue un “mare nostrum” yanqui

Bolivia
-Ausencia de una economía agraria comercial de exportación (no existe agricultura capitalista)
- Funcionamiento irregular de una extendida agricultura de subsistencia en regiones desarticuladas entre sí
- Enclave minero eminentemente extranjero (alta tecnología, zona de mpc)
- Oligarquía terrateniente que mantenía con la peonada indígena relaciones de trabajo personal gratuito

Encontramos común a todos ellos (países menores de AL) una persistentemente débil estructura clasista”

(Comentario: pareciera que el autor trabaja con la noción de que las clases solo son pertinente en el mpc)

“…la relaciones de subordinación y explotación entre países imperialistas y dependientes no son relaciones entre Estados sino entre clases”

“¿Cuál es la naturaleza de clase del poder político que se constituye y/o se manifiesta exclusivamente a partir del apoyo militar o económico externo¿Puede hablarse en propiedad de una burguesía dominante o de un mero estamento burocrático, discernible a partir de la función política objetiva que en el caso de la nación dependiente o de la situación colonial cumple la clase dirigente?...porque se trataría de un Estado sin clase hegemónica, es decir, que no puede presentarse con éxito como el garante del interés general de la sociedad, donde el interés particular de clase puede ser realizado crudamente como coacción sin revestirse de la necesaria ideología que lo justifique y enmascare”

“…el mayor signo de su debilidad reside en la imposibilidad para la práctica política democrático-liberal y su orientación casi inequívoca hacia la dictadura”

Fases del proceso de industrialización en AL:
a) crecimiento manufacturero inducido por la expansión de la economía exportadora (Argentina sería el ejemplo típico)

b) industrialización por la crisis o reordenamiento del comercio exterior (como en Brasil después de 1930)

c) formación de una base industrial en la etapa de hegemonía del capitalismo monopolista norteamericano y de la empresa multinacional (Centroamérica, Ecuador, Bolivia, etc –post 1945-)“Esta industrialización, incipiente y tardía a la vez, sólo formalmente puede considerarse como la aplicación de una política intencional y con estímulos endógenos…”

c) “En el camino de una industrialización sin burguesía industrial, vale decir, la modificación del orden social agrario exportador sin liderazgo de clase, se produce un vacío social que tiende a ser llenado por el Estado y los inversionistas extranjeros…al punto que el Estado se convierte en una instancia generadora y estimuladora de intereses burgueses

Sin embargo…lo que debería ser un desarrollo de tipo de capitalismo de estado para tales países no aparece, siguiéndose más bien un modelo que se apoya en la expansión del sector privado, donde los intereses norteamericanos son cada vez más decisivos”

“…pero si las clases se reconocen en sus prácticas políticas y no sólo por la raíz de sus determinantes estructurales, al no realizar la defensa del mercado nacional, o no crear condiciones políticas o ideológicas para la explotación de la clase obrera local y la apropiación plena de la plusvalía en el ámbito interno, la clase burguesa industrial nacional no existe. ¿Una clase subdeterminada por la concurrencia de formas productivas y sociales que corresponden a distintos modos de producción? ¿O una clase cuya constitución se vuelve difícil por su aparición tardía en la etapa de ofensiva imperialista en el mercado nacional, y que así se vería condicionada al momento de nacer?”

“…así como la revolución inglesa facilitó en un juego dialéctico de acción y reacción el ascenso de la burguesía alemana, por ejemplo, y la experiencia europea ayudó a resolver de una manera harto original el crecimiento capitalista del Japón, las burguesías latinoamericanas y en especial las de aquellos países con mercados nacionales reducidos e industrialización tardía, encuentran a la mano un arsenal de respuestas y soluciones facilitadas por la hegemonía de su hermana mayor, la burguesía internacional”

“…si la experiencia de la burguesía europeo-norteamericana no anticipa el futuro de sus consanguíneas latinoamericanas, facilita y condiciona –no impide- la constitución de una clase burguesa de otro tipo: una burguesía subalterna del capital internacional y dependiente del patrocinio del Estado, pero burguesa de todas maneras”. Emerge, así, un sector burgués industrial sui-generis cuyo peso político aumenta sin cesar.

Asociar el proceso de industrialización en AL exclusivamente a los regímenes populistas, es un errorEn los países menores que tematiza el autor, este proceso se dio mediante la exclusión de las masas y a través de la conciliación oligárquica
Podemos entender al populismo como un proceso con dos etapas marcadas y distintas. El “primer populismo” (de las décadas del treinta y cuarenta aprox), que intenta la integración de las masas desde arribaEl “segundo populismo” (post segunda guerra), en el cual las masas presionan por una integración desde abajo.

“¿Qué es participación en la escena política?¿Participan los peones y obreros que pelean al lado de cualquiera de las fracciones oligárquicas? Las experiencias de Ecuador y Guatemala en el siglo XX, muestran situaciones en las cuales las masas cooperaron con otras clases, compartiendo en forma adversa su destino, sin alcanzar por ello su incorporación política” 

La calidad de masa de las clases explotadas se acentúa en las pequeñas sociedades de AL por la escasa diferenciación social alcanzada y por tratarse de un conjunto social originado por la concurrencia de clases que corresponden a distintos modos de producciónhay subdeterminación de ciertas clases cuyo comportamiento aparece confundido en un conjunto mayor, al que llamamos masa, sin que se produzca la polarización propia del interés de clase sino, todo lo contrario, su dilución”

“El dato esencial de tal situación es la ambigüedad, porque el comportamiento de masa en sustitución de una conducta de clase implica la ausencia de autonomía de organización e intereses”

Así como existen movimientos “nacional-populares” en AL, también pueden encontrarse en esta región movimientos de tipo nacional-revolucionario. Los ejemplos de la revolución mexicana (1911-1917), la revolución boliviana (1952-1964) y la revolución guatemalteca (1951-1954), son típicos de este último tipo de movimientoAhora bien, este tipo de movimientos fueron, sin embargo, ambiguos en su comportamiento de clase (lo cual se muestra de manera clara en su más típico carácter “antioligárquico” que “antiburgués”).

El populismo emerge sobre las ruinas y mediante la represión sangrienta del movimiento sindical independiente. Esto es claro en el caso de Vargas, Perón y Cárdenas.

“…la pequeñaburguesía cuyo perfil clásico se desdibuja constantemente, en la sociedad subdesarrollada, por dos razonesLa existencia de la gran propiedad latifundista en el campo nunca fue compatible con la pequeña propiedad rural. Necesita y se apoya en la pulverización minifundista de donde extrae fuerza de trabajo y plusvalía. La pequeña burguesía, como expresión de pequeña propiedad, carece de importancia política.  En seguida llega la industrialización, tardíamente, cuando la gran empresa monopolista ya se ha impuesto como unidad productiva. En estas circunstancias, la ley de concentración capitalista opera a la inversa y primero aparecen los grandes establecimientos fabriles”

En ambos casos, tanto la gran extensión terrateniente como la gran empresa monopólica ahogan a la pequeñaburguesíaNo es cierto que en su lugar aparezcan las clases medias; éstas surgen en otro sitio, si así pudiese expresarse, y los mecanismos estructurales son otros: la educación, el ingreso razonable, el consumo, su referencia constante a los patrones culturales de la oligarquía o la burguesía, pero sobre todo su posición intermediaria en el proceso productivo, es decir, en los servicios”

La clase media en AL –como definida en el último párrafo- no oscilan entre la burguesía y el proletariado, sino que entre distintas fracciones burguesas (rural o mercantil, por ejemplo). En este sentido, en AL no sucede como en Europa, donde la pequeñaburguesía tiene un origen proletario que rechaza para intentar asimilarse a la burguesía (pero siempre oscila entre burguesía y proletariado)

“¿Puede decirse seriamente que las clases medias están confrontadas diariamente a su proletarización? Por el contrario, su ascenso, aunque más simbólico que real, es permanente y se realiza a través de formas que están, por lo menos hasta hoy, estructural y políticamente aseguradas: el consumo y la educación”

Países menores de AL:

 “Más que a través de la organización partidaria, fue con el concurso del ejército y de una minúscula intelligentzia radical que se enfrentó al establishment tradicional. Los grupos medios no tuvieron partido político sino en la posguerra”
“No hubo nunca un partido político de la clase media, sencillamente porque ella no existió como políticamente como fuerza social. Y cuando intentó serlo fracasó vergonzosamente en los casos ya mencionados en este trabajo”

El importante crecimiento de las clases medias en los últimos 20 años, ha supuesto que la política –entendida como manifestación de la lucha de clases- comenzó a mostrarse de manera más transparente en los fraccionamientos ideológicos de esta clase.

La política es entonces una actividad expropiada a las clases en pugna y se filtra bajo la forma de una actividad delegada: se tiene la impresión que la lucha de clases se desarrolla por intermedio de actores mandatarios…Un ejemplo notable del fenómeno sustitutivista está en la actividad guerrillera…”

“Es prudente preguntarse si es necesario encontrar siempre una “clase dirigente”, que corresponda a una dominación burguesa. ¿Por qué buscarla inútilmente? ¿No es dable pensar que ella no forma parte de una necesidad histórica? Tal ausencia es perceptible, a nuestro juicio, en Bolivia, donde el tipo de especialización productiva (un enclave minero articulado totalmente al exterior) y una economía de latifundio extensivo sin mercado interior integrado, produjeron una “clase dominante” –una élite minera y un agregado social de terratenientes-debilitada para la tarea dirigente”

2. Víctor Durand Ponte y Enrique Contreras Suárez (crítica Torres Rivas)

Se indica que Torres Rivas utiliza los conceptos algo laxamente: para referirse a la misma realidad, unas veces habla de “burguesía rural-comercial”, otras de “burguesía agraria” o “terratenientes”. Indistingue y confunde los sectores o fracciones de la clase dominante.
Por otra parte, cae en ciertas exageraciones: por ejemplo, cuando escribe sobre la existencia de una “burguesía sin acumulación”.

“…no entendemos por qué una burguesía industrial debe estar en contra de los intereses del imperialismo, esto es, por qué debe ser nacionalistaEs incluso posible pensar que una burguesía de este tipo, en la actualidad, cuando hay una alta internacionalización de las fuerzas productivas, sea una burguesía retardataria, que está en contra de la historia”
“No entendemos tampoco por qué una burguesía industrial copropietaria, o propietaria subalterna de la industria local, deja de ser una burguesía industrial”

Asimismo, pareciera que la no defensa del mercado interno, que propone Torres Rivas como práctica característica de esta burguesía industrial “deformada”, es menos real de lo que se afirma.

Por otro lado, cuando el autor se refiere a la inexistencia e importancia marginal de la pequeñaburguesía en AL, traza un argumento de líneas muy gruesas, porque de hecho esta clase tiene alguna importancia (como los mismos trabajos anteriores del autor lo demuestran)

Sin embargo, la utilidad del concepto de “masa” o “gente de pueblo” es tan insignificante que ni el propio Edelberto Torres lo respeta cuando describe los movimientos guatemaltecos  bolivianos. Allí no narra él las experiencias del pueblo o de la masa, sino de mineros, de obreros y campesinos, soldados, estudiantes, semiproletarios, etc, cuyos intereses de clase, lejos de confundirse en un conjunto mayor, se producen de manera aislada”. En cambio, es preferible utilizar el concepto marxista de “pueblo” (usado por Marx y Lenin), siempre recordando que la realidad que designamos con este concepto es una contradictoria, de la cual participan distintas clases y fracciones de clase.

Se critica la minimización de las acciones de clase de los sectores populares (y sus efectos). Así, se citan algunos ejemplos que transparentan la importancia y acción efectiva de las clases populares en el curso de la historia en AL:

-          guerrillera campesina y urbana
-          prohibición de los partidos comunistas
-          inestabilidad del bloque en el poder (expresa de manera mediatizada la lucha de clases)
-          imposibilidad de establecer una revolución burguesa propiamente tal (ya que la misma podía “despertar” en demasía a los sectores populares y producir un desborde del proceso)
-          sindicalismo boliviano (siglo XX) y resistencia campesina a la acumulación originaria (siglo XIX), constituyen muestras de los intereses de clase (y de su manifestación efectiva) de las capas populares.

Se critica el postulado de la autonomía relativa de la crisis política frente a la crisis económica, no para negarlo de manera absoluta, sino para relativizarlo en función de los límites que presenta en un país dependiente:

-El hecho de que las crisis económicas sean más intensas y prolongadas en la periferia, limita la misma autonomía relativa de las crisis políticas. Ejemplo: “La crisis mundial de 1929…terminada formalmente en los países altamente desarrollados en 1933, se prolongó en los países pequeños, que se vieron obligados a sufrirla hasta la década de los años cincuenta. Cuba, por ejemplo, no se recuperó sino hasta 1959, con la revolución”

(Comentario: quizás lo postulado es cierto, pero las fechas precisas no se condicen con el análisis de Dobb, quien muestra que la solución de la crisis de 1929, sólo vino con el “esfuerzo” de la segunda guerra mundial)

La escasa diversificación de las economías dependientes supone una más rápida difusión de la crisis económica (mayor vulnerabilidad).

En el caso boliviano, las causas de la frustración de los objetivos de la revolución, no se deben meramente a “errores”, “traiciones” y “corrupción”. Señalar solamente esto es quedarse en el nivel de lo aparente (del fenómeno). Más bien, un análisis riguroso apuntaría los límites objetivos que imponen las condiciones económico-materiales, las cuales explican de mejor manera una serie de posibilidades de acción restringidas (en el caso citado, mal momento para la nacionalización de la minería, altos gastos de compensación para la misma, etc)

(Comentario: las fases de un modo de producción determinado, se periodizan de acuerdo a criterios que relevan las transformación en las relaciones sociales –en el proceso de trabajo, en la conexión entre “política” y “economía”-)

En los países menores de AL, dada su baja industrialización, la integración a la economía mundial no se realiza eminentemente mediante la dimensión productiva, sino más bien a través de esfera del intercambio. Esta es la razón de la alta tolerancia para la coexistencia de distintos modos y fases de producción en las regiones dependientes.

“…hay ciertos periodos históricos en los cuales las clases o fracciones dominantes se acercan al equilibrio de poder…en esta situación el Estado tiene su más alto grado de autonomía y funge como árbitro entre las clasesNo obstante, esta situación siempre corresponde a periodos de transición entre la hegemonía de una clase y la de otra, períodos éstos que tienden a ser bastante largos…”

Este camino es sin duda largo y difícil. La hegemonía de la burguesía industrial en los países europeos como Francia, Alemania o Inglaterra, demoró sin duda bastantes decenios y en ocasiones casi un siglo. En esta lucha, en este periodo de transición, se dan alianza de clase, se dan equilibrios de poder con el arbitraje del Estado, se dan regresiones a formas anteriores de gobierno. No es de ninguna un proceso automático en el sentido de que, si existe la clase económicamente dominante, se debe dar necesariamente la hegemonía.”

“Cabe aclarar que la clase dominante puede ser sustituida, en períodos de transición, por alianzas de clase”. En este sentido, cuando acaece la “paz de los cementerios” (Gramsci), esto es, la clases en lucha se destruyen mutuamente, ocurre un periodo transicional entre una hegemonías de clase o fracción de clase, y la “otra”, que vendrá a reemplazarla. Estos periodos transicionales, si bien pueden corresponder a momentos de “crisis de hegemonía”, también pueden presentar una hegemonía compartida entre dos clases o fracciones de clase (como lo demuestra el caso del populismo en AL)

Crisis de hegemonía (pérdida de consenso)

a)      Por la oposición de los intereses de otra clase que los presenta como hegemónicos
b)      Por el agotamiento de una etapa de crecimiento (esto es, durante las crisis económicas siempre hay crisis de hegemonía, sólo superable si el mp logran transferir los efectos de sus contradicciones inmanentes al futuro)


“…la historia de las clases dominantes y dirigentes se produce en el Estado y su historia es la historia misma del estado; en cambio, las clases dominadas tienen su historia prácticamente al margen del EstadoSólo participan de él por medio de algunas alianzas siempre precarias, y más frecuentemente a través de los efectos pertinentes o la subdeterminación sobre la estructura de poder…”

Movimiento orgánico (permanente)/Movimiento coyuntural (Gramsci)

En el marxismo, pueden distinguirse tres tipos de crisis: económica, política (crisis de dominación o del Estado) y social (conjunción de las dos anteriores; proceso epocal que implica la transformación y reemplazo del mp hasta entonces vigente)

“…si la industrialización se inicia en América Latina en los cincuenta (es decir, tiene más de 20 años de existencia) y en ninguno de los países controlo más allá del 30% del pib, parece absurdo pensar que puede haber ya un proyecto hegemónico, cuando, dijimos, algunos países europeos de desarrollo capitalista originario, tardaron varios decenios y en algunos casos más de un siglo en conformarlo”

La idea de la “dependencia” (conexa la noción de imperialismo), es una forma de expresar la sobredeterminación de las contradicciones en estas regiones

3. Agustín Cueva (crítica a Torres Rivas)

La idea de una menor (o deficiente) diferenciación social en AL es cegadora. Esto porque, de hecho esta región se caracteriza por su gran heterogeneidad (no su homogeneidad) derivada del desarrollo desigual del mpc, así como también de la imbricación compleja de distintos mp.

En los países centroamericanos, la dependencia política es más importante que la dependencia económica; el mismo Estado en estas regiones es muchas veces sólo “formalmente” nacional. Más todavía, el mismo concepto de dependencia es insuficiente para denominar estas realidades, cuando las mismas son efectivamente “neocolonias”.

Las regiones mencionadas son un lugar privilegiado de acumulación de contradicciones, pero no constituyen el “eslabón más débil” como sostiene Cueva, ya que esto último implicaría un desarrollo más sustantivo y orgánico de la industrialización y el capitalismo en la zona (cuestión que si existía en la Rusia de Lenin…)

La excepcionalidad de costa Rica (su estabilidad) se explica por el hecho de un predominio más puro y claro del mpc (casi inexistentes los otros mp)

La debilidad  de la dominación “oligárquica” en Bolivia ha sido crónica, no por el carácter de “enclave” que tenía esta formación social (Chile también era un enclave y su burguesía no fue débil, sino lo contrario), sino por este mismo carácter inscrito en una formación social donde predominaba el modo de producción servil (ciertamente, articulado con otros mp). Por lo mismo, el proletariado minero boliviano fue más débil que el chileno, esto es, por los efectos político-ideológicos de encontrarse inserto en una formación social en la cual predominaba cuantitativamente el mp servil.

Se cuestiona la idea de que las clases sólo emergen con el mpc.

Los efectos del imperialismo no han sido debilitar a las burguesías locales, sino más bien lo contrario. Asimismo, otro de sus efectos es la difusión de la estructura de clases capitalista donde fijaba sus intereses fundamentales (en los enclaves, por ejemplo)

“No creo, en primer lugar, que la irrupción del capital extranjero en nuestros países acarree el debilitamiento de la burguesía nativa como clase nacional y que de allí se deriven sus dificultades para retener una vocación hegemónica en el plano político. Tal vez las burguesías latinoamericanas se aparten, con esa dependencia, de cierto modelo ideal de desarrollo; pero, si lo hacen, es justamente porque ello las robustece y beneficia en relación con su situación objetiva en el momento de entablar o redefinir cada situación de dependencia…me parece necesario recalcar que las situaciones de dependencia no se caracterizan por los perjuicios que sufre la burguesía local, sino por la sobreexplotación de que es víctima el proletariado”

No existen contradicciones antagónicas entre la burguesía nativa y la burguesía imperialista.

“…quisiera sugerir, por último, que se descarte de una vez por todas el concepto de oligarquía, término que en lugar de facilitar el análisis sociopolítico lo dificultaEn la ponencia misma, este concepto aparece utilizado para referirse a por lo menos cuatro situaciones distintas: la de la aristocracia terrateniente ecuatoriana o boliviana, que en rigor ni siquiera es (o fue) una clase del modo de producción capitalista; la de la burguesía agromercantil, de Guayaquil por ejemplo; la de la burguesía minera de Bolivia; la del bloque en el poder de varios países, único caso para el que quizás sea pertinente retener el término”

La idea de que el proletariado es manipulado por las clases dominantes, de modo que participa en el poder sólo en bajo la categoría más amplia de “pueblo” (e.g populismo), es una que no es sólo específica de AL. El mismo Marx refiere el mismo tipo de situación para la Europa decimonónica en el Manifiesto:

“Durante toda esta etapa, los proletarios no combaten, por tanto, contra sus propios enemigos, sino contra los enemigos de sus propios enemigos, es decir, contra los restos de la monarquía absoluta, los propietarios no industriales, etc” (Marx, Manifiesto)

Se critica la poca importancia que Torres Rivas otorga a la pequeña burguesía en los países menores de Al:

-          El hecho de la limitada implantación de la industrialización capitalista supone un proceso de concentración productiva aún no tan agudo
-          Es posible aportar información empírica sobre la relevancia cuantitativa del pequeño campesinado
-          En estas regiones aún sigue siendo una capa relevante el artesanado (ya que provee el mercado interno)
-          El hecho de que la pequeña burguesía se encuentre particularmente depauperada en esta zona, hace que se la confunda con la masa del “pueblo”
-          La falta de un partido político propio y su carácter de clase-apoyo no es una especificidad de esta clase en la zona de AL a la cual nos referimos, sino, más bien, una característica universal inherente al mpc en general

La idea de una industrialización no querida (no intencional) en los países menores de AL no es correcta. El mismo Torres Rivas explicita esto en sus trabajos anteriores.

La idea de una originalidad intrínseca de AL como región, debe ser abandonada.

4. Aníbal Quijano  

“Creo que la idea o intuición matriz de la problemática de la dependencia, al margen de si esta palabra tiene o no utilidad científica, es que el carácter específico, históricamente determinado, de la formaciones sociales en América Latina, no puede ser aprehendido sin colocar en el punto de partida del análisis el problema de la dominación imperialista”

“Es probable que no nos hayamos desprendido de las implicaciones ideológicas y lógicas del término mismo “dependencia”, y que el problema del carácter extranjero de la dominación imperialista haya estado presente, por la puerta o por la ventana, en las reflexiones e investigaciones de todos nosotros”

Retener premisa: no se debe confundir el nivel de la generalidad con el nivel de la abstracción

El fenómeno imperialista sólo se presenta en el Perú a partir del último cuarto del sigo XIX. Esto es efectivo si comprendemos que la exportación de capital hacia ese país no existió significativamente hasta esos años (se exportaban productos industrializados, que solo fortalecieron el mercantilismo en la zona)

Quijano utiliza correctamente la noción de “burguesía mercantil precapitalista”: burguesía y capitalismo no son conceptos necesariamente interconectados.

“…el capitalismo no requiere de manera necesaria el establecimiento de relaciones capitalista de producción en los territorios de economía precapitalista. La ampliación del mercantilismo, la expansión de la monetización de las relaciones de intercambio, son suficientes. En cambio, las dificultades de la acumulación provenientes de la concentración de capitales y la consolidación del capital monopolista de esa etapa (etapa imperialista) hacen necesario el establecimiento de relaciones de producción capitalistas en los territorios colonizados…” (en este sentido, la época del imperialismo supone la exportación no solamente de capitales a la periferia, sino que junto con los mismos se exportan relaciones de producción capitalista –y, propiamente, relaciones de producción específicas de la fase imperialista del capitalismo- )

Quijano sostiene una teoría del imperialismo que de alguna manera niega la noción de competencia marxista, en tanto opone “monopolio” y “libre competencia” (esto es propio de la corriente marxista subconsumista –Sweezy-, la cual toma algunas ambigüedades ya presentes en la teoría del imperialismo de Lenin).

Perú (1895-1930), una “economía de enclave” que supone:

-          Establecimiento de relaciones capitalistas de producción –propias de la fase imperialista de este modo de producción- en sectores muy reducidos (los enclaves mineros.  
-          Por lo tanto, solamente en los enclaves se forma un proletariado industrial de carácter más “clásico”, el cual es explotado directamente (o casi) por fracciones de la burguesía imperialista.
-          Estas fracciones obtienen sobreganancias en función de los salarios comparativamente bajos (en relación con el costo de la fuerza de trabajo en los “centros”) que establecen en las zonas de enclave.
-           No obstante, si bien estos salarios son bajos en relación con lo que sucede en las “metrópolis” del capitalismo, son más altos de los salarios que “puede” pagar la burguesía propiamente “local”, cuestión que explica la debilidad de esta última.
-          El bajo nivel salarial en los enclaves se explica por el hecho de que los mismos se encuentran insertos en una formación social en la cual son eminentes en términos cuantitativos las relaciones precapitalistas de producción, lo que supone que el costo de reproducción de la fuerza de trabajo se encuentre determinada por estas formas “precapitalistas”.
-          Esta cuestión también supone la sobreexplotación mediatizada de los trabajadores de estos modos precapitalistas por parte del capital imperialista, ya que el mismo se interesa en el bajo costo de los productos que reproducen la mano de obra que explota de manera directa, lo cuales provienen de la economía precapitalista (y un bajo costo de estos productos supone bajas remuneraciones para los trabajadores de esta formas de producción).
-          Sin embargo, en un proceso dialéctico, la naturaleza “crecida” de los salarios en los enclaves (en comparación con los salarios que puede pagar la “burguesía local”), proviene precisamente de la preeminencia cuantitativa del precapitalismo en la formación social peruana, lo que inhabilita la completa liberación de la mano de obra para empleo industrial calificado (el carácter reducido del ejército de industrial de reserva, así como el mantenimiento de las relaciones de los trabajadores industriales de la minería con la economía campesina –que permite la defensa de un nivel de vida por ejemplo-, permiten los salarios comparativamente “altos”)
-          Una de las característica de las economías de “enclave” es su desarticulación interna, la no difusión de los efectos de crecimiento y desarrollo típicos de una economía de desarrollo endógeno (no existe el efecto de “arrastre”, por ejemplo). La otra cara de esta cuestión es el hecho de que cada sector parcial de esta formación social se vincula directamente a los centros imperialistas, sin antes vincularse entre sí.
-          El fortalecimiento de las formas precapitalistas de producción en la formación social peruana se produce precisamente por la influencia del dinamismo imperialista, el cual utiliza una serie de instituciones sociales propias de esta forma de producción “ya superada” (algunas ya fueron mencionadas; otras, de importancia no menor, fueron las formas de explotación semiserviles y coactivas –e.g. el “enganche”- en las mismas zonas de los “enclaves”).

Ya en Quijano encontramos elementos para desarrollar los análisis de Banaji acerca de las formas de explotación y de Rey acerca de la articulación de modos de producción

-          Las clases dominantes de ambos modos de producción (imperialista capitalista y precapitalista), esto es, la burguesía imperialista extranjera/burguesía capitalista local y la burguesía mercantilista/terratenientes señoriales, forman una coalición (o bloque dominante) en el cual es hegemónico el capital imperialista
-          Esto supone que los intereses sociales de las clases dominadas de ambos modos de producción, no se definen principalmente a partir de las relaciones de producción que definen a cada una de ellas, sino que a partir de las relaciones de dominación que establece con ellas todo el bloque dominante.

Esta tesis reconoce una realidad que luego permitirá a un autor participante en el debate indio sobre los modos de producción, formular la tesis del “modo de producción dual”

-          Los sectores que potencialmente podrían constituir la base una burguesía nacional efectiva, se encuentran debilitados por varias razones. Primero por su carácter extremadamente reducido. Segundo, por sus tradiciones culturales señoriales, lo que determina comportamientos de “facción”, con el correlato evidente de la fragmentaciónTercero, esta fragmentación también se explica por cuestiones económico-materiales básicas: las unidades de producción que sostiene esta burguesía nacional potencial, se encuentran desarticuladas entre sí, vinculándose cada una de manera directa e independiente con la economía de los “centros”. Cuarto, se suma a esto la fragmentación que se produce por el reparto y conflicto interno determinado por la existencia de dos potencias imperialistas que se disputan la hegemonía (eeuu e Inglaterra). Por último, el hecho mismo de que las bases materiales de estas capas “potenciales” se constituyan a partir de las “migajas” que entregan las burguesías imperialistas, determina su carácter enfeudado (es decir, en una posición análoga a la del siervo que vive en la tierra del señor, aunque aparentemente autónomo en ese retazo de tierra) ergo, subalterno.

Esta tesis reconoce una realidad que luego permitirá a un autor participante en el debate indio sobre los modos de producción, formular la tesis del “modo de producción dual”

(Comentario: Quijano supone la existencia de un “modo de producción precapitalista” (así, “en general”), el cual contendría en sí relaciones de explotación concretas diversas. Esto es problemático –reflexión-. Por otro lado, supone que los intereses sociales de una clase pueden derivarse y cristalizar a partir no de la relación de producción directa (propia de un modo de producción), sino que en función de una relación de dominación política general que imbrica distintos modos de producción. Puede decirse que esta relación de dominación la da el predominio de un mp específico, predominio que en últimas instancia es económico (fundado en las relaciones sociales de producción).

“…y recogiendo a su tiempo la producción allí obtenida a tan bajo costo y fuera del ámbito propio de la generación de plusvalía (referido al excedente que se obtiene bajo relaciones sociales de explotación no propiamente capitalistas), para incorporarla junto con la propia plusvalía generada por los obreros en el circuito de realización de plusvalía y de acumulación en el mercado y la inversión de la economía matriz del capitalismo”

(Comentario: esta cita da para preguntarse sobre la posibilidad o imposibilidad de la reunión –en términos de producción en “valor”- del excedente generado mediante relaciones sociales de explotación diversas, tanto capitalistas como precapitalistas. Reflexión –ver Shaik-)
    
“…las relaciones precapitalistas de producción –independientemente de su carácter concreto (servil, semiservil, de reciprocidad)- no solamente habrán quedado articuladas orgánicamente al modo de producción capitalista, sino también subordinadas a éste y a su lógica particular de futuro desenvolvimiento histórico”

(Comentario: Quijano desarrollo un argumento que se apoya en la distinción entre modo de producción y formación social, con el correlato necesario de la “imbricación de modos de producción”. Sin embargo, en la formulación de este párrafo tiende a fundamentar implícitamente la postura contraria que defiende Banaji. Reflexionar)

Ver las reales implicaciones de la teoría del “colonialismo interno”, y su aplicación o no aplicación a periodos específicos de la historia de los países dependientes

Caso chileno (1895-1930); citado como ilustración comparativa, supone:

-Al terminar las guerras emancipatorias, Chile es casi el único país de AL cuya economía está en crecimiento, con un mercado interno integrado y una vinculación sin demasiados contratiempos con el mercado capitalista mundial. Las causas de esta situación son, por ejemplo:

a)      la dimensión reducida de su territorio (prácticamente sólo el Valle Central)
b)       la mayor homogeneidad étnica de su población, lo que limitaba la reproducción del colonialismo interno (sobreexplotación del indio en tanto y por su condición de “indio”), fomentando un mayor dinamismo al mercado interno
c)      La fertilidad notable de la tierra
d)     Buenas conexiones con el mercado mundial (mediante Buenos Aires, Valparaíso y el cabo de Hornos)

-          Todo lo anterior permite a la clase dominante criolla “construir un Estado nacional firmemente anclado en su control”. El mismo es viable, también, en función de los ingresos primero derivados del trigo y luego de los minerales, lo que permite una importante capacidad de adaptación a las transformaciones de la economía mundial (capacidad para modernizarse).
-          Las disputas durante todo el siglo XIX se circunscribirán a las distintas fracciones de la clase dominante, lo cual es a la vez causa y efecto de una capacidad de estos sectores para constituirse en una clase nacional efectiva. Manifestación de esto es la capacidad de constitución de un dominio hegemónico en el seno de la mismo clase, lo cual se ve en el mismo hecho de que la dominación conservadora (agrario mercantil) en el bloque dominante, es capaz de hacerse cargo de las reivindicaciones de la fracción liberal (minera mercantil)
-          Por esto, cuando el capital extranjero comienza a “llegar” a finales del siglo XIX (fase imperialista), la clase dominante nacional se encontraba ya en franco tránsito desde el mercantilismo al capitalismo, lo cual le proporcionaba un estabilidad y una fuerza considerable para negociar las condiciones de la inserción del capital extranjero
-          La capacidad de “resistencia” de la clase dominante nacional se muestra en que los terratenientes retienen toda la tierra; los comerciantes retienen los canales de la comercialización de los productos; la banca y sectores estratégicos quedan en poder de los nacionales (así, aunque el imperialismo se hace con el recurso estratégico principal –la minería, el poder de la clase dominante nacional no declina)
-          “Eso es lo que permite a la burguesía chilena, e medio de los efectos de la crisis del treinta, contar con recursos financieros, institucionales, capacidad de organización para promover bajo su propio control la primera etapa de industrialización del capitalismo en ese país”

Caso peruano (1895-1930)

-Debilidad de la clase dominante nacional (que existe, propiamente, sólo en términos potenciales)
-Derivada de una actividad minera liquidada, en el contexto posterior a las guerras emancipatorias, con el correlato de una economía interna desarticulada (lo cual también se explica por las dificultades técnicas de comunicación, derivadas de la geografía del país) y una desvinculación casi completa con el mercado mundial

Este contexto de degradación también se explica por las características étnicas del país, las cuales habilitan un “colonialismo interno” cuya naturaleza destructora de las fuerzas productivas es evidente.

Criticar la utilización de la tesis del colonialismo interno

-Asimismo, la citada “degradación” se expresa en una involución económica: las relaciones serviles se generalizan, enfatizándose el carácter señorial de la formación social en su conjunto. En este sentido, la misma penetración imperialista refuerza estos mecanismos económicos regresivos, por ejemplo mediante un masivo proceso de concentración de la tierra rural (despojo de los pequeños campesinos que ahora devienen peones serviles)Empero, si el carácter precapitalista de la economía se afirma, ello se realiza en el marco de la dominación imperialista, en sujeción a la lógica dinámica de las leyes propias del mpc, por lo cual las mismas relaciones precapitalistas cambian de carácter)
- Las luchas de clase se dan más allá del círculo de la clase dominante, incluyendo sectores medios y populares. Esto dada la misma debilidad de la clase nacional dominante.
- Todo lo anterior supone la imposibilidad de la cristalización de un verdadero dominio nacional de clase, cuya expresión patente es la frágil (o inexistente) constitución del Estado (de ahí los continuos golpes de Estado y la inestabilidad en el personal gubernamental)
- Otro factor que influye en complejo cuadro, es la derrota en la guerra del Pacífico con Chile, la cual deja un país destrozado (en términos económicos e institucionales) que ha perdido una de sus zonas económicas más dinámicas (el salitre).

- “Cuando el maremoto financiero del treinta recala en estas costas, los raquíticos grupos de burguesía peruana no había logrado adquirir ni capacidad institucional, ni capacidad empresarial, ni recursos suficientes para emprender en nombre de sus propios intereses la aventura de la industrialización del país, a pesar de sus intentos”

“Mientras que los más avanzados grupos de la burguesía chilena estaban aptos para establecer alianzas coyunturales con los sectores medios modernistas y los trabajadores, para el proyecto de depuración del carácter burgués del Estado chileno en 1938, los núcleos de burguesía peruana se veían obligados a apoyar a regímenes militares ultrarrepresivos, para contener la embestida de los sectores medios modernistas y de los trabajadores”

-          El proceso de concentración de la tierra no fue completo, lo que habilitó la emergencia de minúscula pequeñaburguesía rural, vinculada a la pequeña burguesía urbana. Estas capas fueron intermediarias en las relaciones fundamentales entre las clases principales de ambos modos de producción (capitalista y precapitalista).

-          No se forma un mercado de mano de obra libre (e.g. el esclavo negro es reemplazado por mano de obra servil japonesa que trabaja en las haciendas rurales)

-          Un verdadero proletariado sólo aparece en las zonas de enclave, pero esto supone también su carácter fragmentario y desarticulado. Por otra parte, el pequeño proletariado que se forma en Lima es limitadamente urbano industrial, y su origen artesano y mercantil constituye un factor de heterogeneidad en el conjunto del proletariado “nacional”, el cual (focalizado principalmente en las zonas de enclave tiene un carácter eminentemente campesino). Ahora bien, pese a la nula relevancia económica del proletariado limeño, sus orígenes (que suponen mayor educación y nivel de organización) le permiten jugar un rol gravitante al nivel de la organización política del proletariado en su conjunto.

-          “La obligada ampliación de los servicios públicos…expandía las bases de una burocracia que se reclutaba principalmente entre los miembros de las familias terratenientes en proceso de declinación y entre los miembros de los reducidos grupos medios urbanos…”. La estrechez de las bases materiales de desarrollo para la clase terrateniente (que no podía devenir capitalista), explica la inflación de las funciones administrativas públicas.

(Comentario: es interesante enfatizar en el origen de clase del funcionariado público –oligarquía terrateniente- , así como también en las relaciones funcionales que explican el crecimiento de la participación del Estado en loa vida nacional. ¿Es distinto el origen de clase del funcionariado público en los “centros”?)

-          El carácter estos grupos medios (cuyo origen de clase es oligárquico) impregna de un carácter señorialista al conjunto de la formación social y, en ella, particularmente al Estado.

-          El carácter híbrido del Estado que se forma (a la vez señorial y burgués), determinará que su misma historia será la historia de la depuración de su carácter de clase (así como la historia de una lucha más manifiesta del Estado contra las clases populares). Por otro lado, la palmaria hegemonía de la fracción imperialista dentro del Estado determinará que las contradicciones fundamentales de esta formación social, “aparezcan” a los ojos de las clases dominantes locales y las clases dominadas, como contradicciones nacionales (encubriéndose, mediante esta “ideología nacional”, su carácter de clase)

Nueva formulación cercana a la tesis del modo de producción dual

Situación paradójica: “De un lado en la coalición de poder político, las clases precapitalistas eran en lo inmediato predominantes como la base social concreta del Estado. Éste era, en tal sentido, una combinación de burgués y señorial en su apariencia concreta y en esa apariencia lo señorial era predominante. Por otra parte, sin embargo, la existencia misma de esa coalición de poder, así como la función estatal básica de garantizar la hegemonía del capital imperialista, hacían que a pesar de esa base social predominante, tanto como a través de ella, el Estado tuviera en su función  esencial un carácter burgués predominante”

Nueva formulación cercana a la tesis del modo de producción dual

- “La debilidad del aparato central del Estado, sobre una economía y una sociedad con esas características permitía –al mismo tiempo que se basaba en ella- una inmensa autonomía del poder local de los terratenientes, mercantiles o puramente señoriales, que daba lugar al fenómeno conocido como “caciquismo político”, por analogía con los cacicazgos prehispánicos”

En primer término, ese Estado peruano no representaba de hecho ni una sola clase dominante, ni a clases dominantes históricamente homogéneas. Si bien, por su función central, aquél Estado representaba los intereses del capital imperialista y, en tal virtud, los de la burguesía imperialista, en su composición social concreta ese estado asumía también la representación de la burguesía capitalista dependiente, y de la clase señorial-mercantilista

Nueva formulación cercana a la tesis del modo de producción dual

“…la relación entre la burguesía capitalista y la clase señorial-mercantil fue en la experiencia histórica europea, una relación antagónica respecto del Estado. Las revoluciones burguesas expresan totalmente ese antagonismo irrevocable. Aquí (en Perú), burguesía capitalista y terratenientes señorial-mercantiles aparecen articulados en el mismo Estado”
(Comentario: se cae en el mito de la “revolución burguesa pura”. Tomar Poulantzas, Skocpol y Anderson para refutar esto)

Las características de la formación social peruana en su conjunto (y de su Estado), determinaron una conducta proletaria que no enfatizaba en las contradicciones fundamentales presentes en la misma. Esto es, se luchaba ambiguamente contra la oligarquía y el imperialismo, principalmente porque la forma de dominación (que, aunque influye al contenido de la misma, no la modifica) a través del Estado tenía fuertes ribetes señorialesEsto expresaba un “desajuste” para el proletariado que, de hecho, era explotado económicamente en forma capitalista

Todo lo anterior suponía que las fracciones dominantes locales no tenían ningún interés objetivo en la democratización política ni en la independencia nacional real. Por lo cual, entonces, posteriormente a 1930 se forma una alianza entre los sectores populares y las clases medias contra la “oligarquía”, situación que determina una defensa represiva y militar de un orden deslegitimado e inestable por parte de la clase dominante. Asimismo, la poca libertad política y el carácter represivo del Estado hace que en la alianza popular prime la ideología pequeñoburguesa (lo “nacional-popular”). Por otra parte, el campesinado no tendrá una participación política propia, solo expresándose políticamente a través del problema de la tierra

5. Octavio Ianni (crítica a Aníbal Quijano)

El autor sostiene, de manera incorrecta, que las clases sociales sólo existen en el mpc.
Ya que Ianni tomo como base a Gunder Frank, Stavenhagen y Marvin Harris, es posible que estos autores también supongan que las clases son solo pertinentes en el mpc

“Las clases subalternas, por definición, no se han unificado y no pueden unificarse mientras no puedan convertirse en “Estado”: su historia, por tanto, está entrelazada con la de la sociedad civil, es una función disgregada y discontinua de la historia de la sociedad civil y, a través de ella, de la historia de los Estados”

Reflexión. Esto también implica que las clases subalternas nunca pueden unificarse, ya que, cuando devienen Estado, dejan de ser clases subalternas

6. Orlando Fals Borda (Crítica a Aníbal Quijano)

Theotonio Dos Santos suscribe la noción de subimperialismo que desarrolla Marini.

Comentario: ¿podemos hablar de un ejército industrial de reserva cuando los desocupados provienen de otros modos de producción, y a la vez gran parte del empleo industrial requiere de alta calificación?

“…lo que hace o se propone hacer el sistema dominante. Ya hemos visto como los ideólogos imperialistas han propuesto trabajar con el concepto de interdependencia, que contrarresta precisamente las tesis centrales de la teoría de la dependencia”

El autor no cree que la influencia y el desarrollo de la teoría de la dependencia comporte elementos negativos, sino lo contrarioPor lo mismo, no cree que este “paradigma” requiera de una redefinición que lo englobe en la teoría general del imperialismo (como proponen Marini y Dos Santos). Ahora bien, sí cree que es necesaria una reformulación de la teoría de la dependencia: el camino correcto sería el de una “teoría general de la explotación”, como propone González Casanova (una razón no menor de esta forma de reordenar la teoría de la dependencia, está dada por sus implicancias político-prácticas inmediatas: por ejemplo, muchos campesinos entienden mejor y más rápidamente la noción de “explotación” que la de “imperialismo”)

“Una solución relativamente precisa consiste en darse cuenta que la relación de explotación como categoría explicativa tiene una situación privilegiada  en la ciencias del hombre…Es la categoría teórica más profunda (de esas ciencias) en cuanto éstas se plantean el problema también más profundo y cotidiano de la igualdad, la libertad y la justicia” (González Casanova)

Revisar si lo que propone González Casanova supone la adopción  de un cierto tipo de neokantismo.

7. José Luis Reyna y Manuel Villa

“En este sentido llama la atención el corte histórico establecido por Quijano. Es precisamente en 1930 que se inicia un fuerte proceso de movilización social por la creación del APRA” (la base de clase de este partido eran los sectores medios urbanos y una fracción del proletariado rural organizado, el cual se constituye como tal en la industria tecnologizada de exportación)

“Es justamente en el eje del desarrollo del mercado interno donde se pueden plantear y localizar las condiciones que dieron lugar a la perduración de formas precapitalistas, concretamente las razones que permiten la permanencia y el desarrollo de formas mercantiles sin posibilitar la integración hacia el capital industrial. Es en este ámbito y no en el polo externo donde, en nuestra opinión, debe buscarse el hilo de la explicación”

Reflexión. Esta es una interpretación que tiene la ventaja de desembarazarse del funcionalismo (“el mpc recrea y hace funcionar a su voluntad modos precapitalistas”) y la teoría voluntarista de la conspiración

8. Fernando Henrique Cardoso

Critica al marxismo en tanto “teología”. Al mismo tiempo, revaloriza la metodología weberiana…(Ejemplos: “Para entenderlas, una vez más es preciso analizar, en cada situación típica…”; “Una vez más la incógnita del problema está en mostrar cómo se da dinámicamente en cada situación típica…”

Parsons es uno de los sociólogos que difunde con más fuerza la dicotomía espuria entre “tradición” y “modernidad”.

Establece la existencia de un “modo de producción colonial”, durante la fase del capitalismo comercial (mercantilismo), el cual comprendería tanto a las metrópolis como a sus satélites

(criticar)

“Así, no es admirarse que en la producción colonial de las Américas el capitalismo haya reinventado la esclavitud, y la servidumbre…las esclavitud moderna, forma de relación productiva recreada por el capitalismo colonial con sentido fundamentalmente distinto de la esclavitud antigua, que jamás se estructuró como parte de un esquema de producción mercantil de ámbito mundial…” (esta idea está basada en Hobsbawm, quien en la introducción a los Grundrisse establece:

“…sobre el hecho de que las relaciones sociales básicas, que son necesariamente limitadas en su número, son “inventadas” y “reinventadas” por los hombres en muchas ocasiones…” (Hobsbawn, Introducción a las formen)

Notar como la idea de que los elementos de todos los modos de producción existentes en la historia se encuentran por lo general siempre presentes en cada tiempo histórico, que comparten Neil Davidson y John Roemer (pero bajo formulaciones distintas), tiene su semilla originaria en Hobsbawn

La posición estructural del proletariado es revolucionaria, porque la misma supone la posibilidad de generalizar sus intereses a nivel de la sociedad de una forma aún más completa que cualquier otra clase que haya existido en la historia (la lucha de los esclavos y los siervos no puede ser revolucionaria porque no pueden generalizar su condición al conjunto de la sociedad; por ejemplo, un esclavo solo podría luchar por generalizar la condición formal de la libertad de la persona)
(Comentario: se plantea aquí un problema de importancia. Si entendemos que la dinámica revolucionaria es necesaria para la transformación de un modo de producción y su reemplazo por otro distinto “más avanzado”, entonces, según Cardoso, los modos de producción anteriores al capitalismo no habrían sido transformados de manera inmanente por las clases productoras fundamentales de esos modos, sino que por un agente “externo”-por ejemplo, la burguesía-. En este sentido, es fundamental desarrollar la noción de que, en el contexto de un modo de producción determinado, la clase productora es siempre más que un mero agente “particularista”, es siempre el agente capaz de organizar la sociedad futura de un modo más general y universal que el que rige sus condiciones propias de existencia)

Luego de leer a Davidson, ya no pensamos como en ese tiempo

 Si Cardoso constituye un híbrido extraño (modo de producción colonial), también niega la dialéctica histórica de transformación de los modos de producciónel modo de producción colonial no habría sido “sepultado” por las clases productoras del mismo, sino por agentes externos: burguesía de los países hegemónicos, burguesía de base local.

Por otro lado, la categoría de “hombres libres”, que interesa tanto a Cardoso, es por el mismo descrita como no definible ni relevante en la dimensión productiva de las formaciones sociales en las cuales se insertan. Vemos, por lo tanto, que Cardoso abandona el análisis clasista materialista.

“…una categoría social específica –la de los productores rurales para el mercado externo que logran concretar bajo su control la realización del ciclo del capital y dislocan con esto el fondo de acumulación del centro a la periferia- constituyó, de hecho, una burguesía agroexportadora”

(Comentario: es precisamente esto lo que niega Marini. La realización del ciclo del capital no es controlado por las burguesías de AL)

Marx, como recuerda Hobsbawm, suponía tres condiciones para explicar el desarrollo del capitalismo a partir del feudalismo:
a)      la liberación de la mano de obra rural
b)     la acumulación de riqueza monetaria y no monetaria en una clase determinada
c)      la expansión de los artesanos urbanos, que creaba la producción de mercancía especializada, independiente, no agrícola”

La importancia de los artesanos derivó del hecho de que por intermedio de ellos se creaban condiciones más favorables que en la producción comunitaria para la objetivación e individualización del proceso de trabajo, permitiendo la separación potencial entre el trabajo y las otras condiciones de producción, lo que a su vez permitiría la formación de la categoría de trabajo libre

(Comentario: notar la “original” inclusión del tercer elemento. Ver si esto es lo que plantea efectivamente Hobsbawm. Asimismo, notar la fuerza teórica que supondría asumir este marco interpretativo, ya que el mismo fundamentaría la necesidad estructural de que en el mpc se genere una “tercera clase” pequeñoburguesa –cuestión que la realidad histórica del capitalismo ha confirmado-. ¿Cuáles serían las implicancias políticas de este giro teórico? ¿Supondría la posibilidad de fundamentar la inmanencia de la reivindicación de la igualdad material bajo el mpc? ¿Implicaría la revalorización de la pequeñaburguesía en un estilo político socialdemócrata?...)

Ver como Cardoso cae en la mitología del trabajo libre que critican Brass y Banaji. Ver cómo es ésta necesidad teórica la que le hace dar importancia estructural al tercer elemento “artesanal”. Ver como esta misma tesis subraya a la vez la importancia urbana (artesanos) y agrícola (desposesión de la mano de obra campesina) en la emergencia del capitalismo

 “…los diversos modos de producción (colonial, agroexportador, capitalista industrial)…”
(Comentario: confusión entre fases y modos de producción. Así también, utiliza los términos de manera laxa: por momentos reemplaza al modo de producción, por la categoría “modelo”)

“Lo que realmente terminó fue la ideología de una burguesía industrial que hace una revolución social democrática, se posesiona políticamente del Estado por medio de elecciones y se lanza  al conquista del espacio económico de manera nacional imperialista” 

Entiende que el nuevo tipo de Estado que nace a finales de los sesenta expresa la “revolución burguesa de los países dependientes”:

-cierto dinamismo social y económico
-predominio de un nuevo bloque en el poder, compuesto por la tecnocracia civil y militar y la burguesía internacionalizada

Retener la idea de la revolución burguesa de los países dependientes y confrontarla con los planteamientos de Davidson. Pareciera más adecuada la idea de Tony Cliff acerca de la revolución permanente desviada. Tercero, Cardoso habla de revolución burguesa pero no se refiere a una transformación de las rsp ni del modo de producción (ni siquiera hace mención a un cambio en los fundamentos del estado, sino que la referencia a la emergencia de un nuevo bloque político en el poder pareciera más cercana a un cambio de personal, un cambio de gobierno)

Niega la tesis del subimperialismo de Marini:

-Brasil y México continúan exportando básicamente materias primas; el crecimiento de las exportaciones industriales no debe ser exagerado
- Estos países no exportan capital sino sólo a los centros capitalistas
- El mercado interno no es estrecho y sigue creciendo

-“…el argumento de que es preciso exportar para resolver el problema de la realización del capital es estático (además de no ser correcto, empíricamente, en la fase actual de desarrollo brasileño, por ejemplo)”

- La necesidad de exportar no proviene de un mercado interno estrecho, sino del hecho de que los países mencionados financian su industrialización con fuertes deudas, por lo cual necesitan divisas para pagar las mismas (y la única forma de conseguir divisas es exportar)

El espacio económico de la burguesía internacionalizada…trasciende los límites nacionales sin necesidad de ayuda de los estados nacionales…el escudo real de las burguesías internacionalizadas, en este aspecto, es el conglomerado multinacional

Al contrario, los Estados locales sirven de apoyo más para los funcionarios, los técnicos, los militares, los fragmentos alejados de la burguesía local no integrados a la internacionalización del mercado, que a los grandes intereses burgueses”

(Comentario: dos cosas. Por un lado se cae en la ideología que minimiza el papel del Estado en la conformación de la economía mundial –criticar esto con Borón-. Por otro, se niega la relevancia del estado en la conformación del nuevo tipo de dependencia que se constituye a partir de la mitad de los sesenta en AL, retirándole importancia a su apoyo para que la gran burguesía internacional se introduzca “productivamente” en ciertos países de AL –el mismo Cardoso se desdecirá de esto cuando escriba, cinco años más tarde, el postscriptum a Dependencia y Desarrollo)

9. Julio Labastida (comentario a Cardoso)

“En el plano político este proceso consistió en el desplazamiento del centro de poder, ya que no en la eliminación del nuevo sistema de alianzas, de las fuerzas que sustentaban el modelos de desarrollo anterior: burguesía comercial agro-exportadora (Brasil, Argentina) o los representantes de las compañías extranjeras que controlaban el sector de enclave (México) y de las clases y grupos sociales en que se apoyaban”

(Comentario: de acuerdo con Marini, esta cuestión es más compleja. El periodo nacional popular en AL, no supone el desplazamiento de las clases que sustentaban la forma de desarrollo anterior, sino que su misma presencia se mantiene sosteniendo el factor dinámico que propulsa la industrialización)

“Sin embargo, dentro del boque en el poder la burguesía industrial será la principal beneficiaria del nuevo proyecto de desarrollo, ya que conforme avanza el proceso adquiere un mayor peso económico y político”

(Comentario: aquí probablemente se esté apuntando a un tema de importancia, porque es posible que en efecto haya sucedido lo que el autor propone. Ahora, es menester recalcar que si aceptamos esta hipótesis al mismo tiempo debemos negar la ideología que suponía la existencia de una burguesía nacional “explotada” cuyo objetivo era el desarrollo autónomo. El caso brasileño, el caso mexicano, etc, nos muestran como el proyecto de desarrollo autónomo en realidad no fue más que expresión de ciertas fracciones de las clases capitalistas nacionales –por lo general no demasiado gravitantes-, que utilizaron el mismo para movilizar a las clases pequeñoburguesas y populares…)

México

El periodo de Cárdenas es que corresponde de manera más fiel al modelo de desarrollo nacional-popular.
Luego de derrotados los cardenistas más radicales, bajo el gobierno de Ávila Camacho (1940-1946) se sentaron las bases de un nuevo patrón de desenvolvimiento que implicó:

1)      detener mediante el control o la represión las movilizaciones populares que afectaran el clima de seguridad para las inversiones
2)      subordinación del sector agrícola al sector urbano-industrial
3)      amplia intervención del Estado en la economía pero con un carácter subsidiario y en apoyo de la iniciativa privada
4)      establecimiento de condiciones favorables para atraer la inversión extranjera al país, dentro de una política que reservaba ciertas áreas de la economía, aunque no las más dinámicas, al control nacional

“Dentro de este marco se llevó a cabo un proceso de fusión entre la burguesía y el grupo gobernante, y de éste con las corporaciones transnacionales”

Por otra parte, el nuevo proyecto no encontró obstáculos serios en su camino: respecto de la subordinación de la agricultura a la industria, ésta se realizó sin resistencias de importancia, ya que al desaparecer la burguesía latifundista porfiriana no surgió una nueva clase rural con la suficiente fuerza para oponerse a los intereses urbano-industrialesSe eliminó así una de las contradicciones más importantes en el bloque dominante, cuya permanencia en el caso de Brasil y Argentina debilitaron el sistema de alianzas”

Por otra parte es importante señalar que este mismo régimen, que intentó presentarse como nacionalista y obrerista, fue el que al iniciar su periodo reprimió drásticamente el movimiento obrero más importante que existía en el país: las huelgas ferrocarrileras de 1958”También se reprimió el movimiento estudiantil de 1968.

“Por otra parte, México no ha experimentado una crisis en el sector externo semejante a la que experimentaron Brasil y Argentina gracias en parte a la relativa diversificación de sus exportaciones, a la función equilibrada del turismo y a la cercanía de sus principal mercado, Estados Unidos”
“Podemos decir que el paso del modelo nacional populista al modelo de desarrollo asociado se dio en México con mucha anterioridad al Brasil y Argentina. Este proceso fue gradual y sin crisis profundas porque al nivel de los intereses dominantes no se presentaron algunas de las contradicciones más importantes que se dieron en aquéllos paísesen parte porque estas contradicciones habían sido resultas ya en el transcurso del proceso de la revolución mexicana y particularmente durante el régimen de Cárdenas”

“Cardoso caracteriza la actual coyuntura que atraviesan Brasil y México como la revolución burguesa posible en los países capitalistas industriales dependientes…Se trataría de una revolución porque se produjo una alteración dentro del propio modelo de desarrollo social y en la correlación de fuerzas que lo sustentaban, cambio que se expresa en una rearticulación política

(Comentario: lo primero es enfatizar en el hecho que un cambio en el modelo nunca puede ser designado con el término específico “revolución”, que refiere a un concepto determinado, siempre manifestación de una realidad procesual particular. Ahora bien, es importante resaltar que dentro del marxismo el concepto de revolución posee cierta ambigüedad que no permite definiciones taxativas. Sin embargo, pareciera poder afirmarse que al menos pueden distinguirse dos nociones de revolución distintas: por un lado, la revolución socio-económica; por otro, la revolución política. La primera noción hace referencia al proceso que llevó a cabo la clase burguesa desde el siglo XV al XVIII en Europa occidental, así como también corresponde al periodo hipotético que desarrollará la clase proletaria luego de la “toma” del poder político –no por no nada Marx establece en varias ocasiones que, luego de la conquista del poder político por parte de la clase trabajadora, advendrá una “época de revolución social”-. Es interesante notar que Marx invierte la sucesión del proceso que efectivamente tuvo lugar mediante la acción de la clase burguesa en la Europa moderna, al conceptualizar los momentos de desarrollo revolucionario del proletariado: mientras la clase burguesa primero realiza un largo proceso de revolución social-económica (s. XV-XVIII), para luego tomar el poder político (revolución política, s XIX); la clase trabajadora debe primero tomar el poder político (revolución política), para luego desarrollar un largo proceso de revolución social y económica, apoyada en el poder político ya conseguido. Por otra parte, existe un matiz de cierta importancia que es necesario apuntar: el periodo de la revolución política burguesa coincide (al menos en términos amplios) con el afianzamiento del modo de producción capitalista sobre sus propias bases (establecimiento, desarrollo y generalización de la dinámica propia del plusvalor relativo). Si bien la dinámica del mpc nunca deja de lado la generación de plusvalía absoluta, el momento de la revolución política burguesa supone un cambio estructural básico: la dominancia, sustentada sobre una base cualitativa y no necesariamente cuantitativa, del mecanismo propio del plusvalor relativo. Esta nueva articulación de formas de explotación se reproducirá de modo ampliado modificándose dentro de un marco estructural ya fijado; las modificaciones en esta articulación inscrita en la esfera económica supondrán, por otra parte,  sucesivas modificaciones en la esfera política (con esto nos referimos al progresivo proceso de democratización viabilizado por las clases trabajadoras, el cual dura desde finales del siglo XVIII hasta por lo menos 1970). Lo interesante de esta cuestión es que a partir de lo formulado podemos, efectivamente, concluir que el proceso de revolución política burguesa coincide con el afianzamiento de un modo de producción específico (plusvalor relativo). Este es el significado de la revolución política burguesa. Por lo tanto, si es que en el curso de la década de 1960  en Brasil, podemos efectivamente describir un proceso en el cual la dominancia del mecanismo de plusvalor relativo por sobre el mecanismo plusvalor absoluto se produce y estabiliza, entonces es posible afirmar con Cardoso la realidad de un revolución política burguesa dependiente. Y al afirmar esto hay que tener claro que a la revolución política burguesa no es inherente la materialización de cualquier tipo de democracia, ya que el proceso de democratización es llevado a cabo siempre mediante la presión de la clase trabajadora –como señalan Cerroni y Therborn-, la cual lo efectiviza no simplemente mediante un acto de voluntad, sino que es función de las condiciones materiales en las cuales se desarrolla (que dependen del patrón de acumulación del capital, de la forma precisa de articulación entre plusvalor relativo y plusvalor absoluto, siempre bajo la dominancia del primero, eso sí)      
Este comentario fue antes de leer la vasta literatura sobre la cuestión de la revolución burguesa. Es interesante como aquí postulamos la implicación y concomitancia estructural entre revolución burguesa y plusvalor relativo. Supone una forma de evitar el politicismo de la mera transformación del Estado, aún si se conflictúa empíricamente con la RF y la revolución inglesa

“La revolución burguesa se dio en el caso de México como un proceso gradual mientras que en Brasil se ponen las bases para su culminación con el golpe de 1964…En el caso de Argentina estaríamos ante una revolución burguesa abortada o al menos detenida. Ahí las fuerzas que representan el capitalismo desarrollista no impusieron su liderazgo porque la revolución se intentó prematuramente y bajo presión popular”

Comparte de algún modo la tesis “revolución mexicana = revolución burguesa” con Bartra. También llama la atención la idea de una revolución burguesa en el Brasil. Quizás todo el debate estaba viciado en AL por un momento histórico en que la influencia de los pc’s soviéticos que trabajaban con el marco del etapismo, lo cual hacía encontrar a los autores revoluciones burguesas por todas partes

“En cambio, donde las fuerzas que Cardoso considera representaban el impulso capitalista desarrollista impusieron su dominación a la sociedad, se establecieron las bases políticas para afianzar un nuevo modelo de desarrollo como alternativa al modelo nacional populista que había agotado ya sus posibilidades. De esta manera la revolución cumple la función de eliminar los obstáculos que impedían completar el paso de un modelo a otro al mismo tiempo…”

“La vigencia del nuevo modelo implica eliminar un nacionalismo que perturbaría los mecanismos de asociación, por la otra, las características que adquiere el proceso de desarrollo vuelven contraproducente el populismo desarrollista e incluso las forma de democracia representativa…es decir, la política de redistribución que ampliaría su consumo se torna ineficaz y aun perturbadora del desarrollo”

(Comentario: aún citando a Cardoso, Labastida le da la razón  la tesis “subimperialista” de Marini)

“Algunas veces el Estado se concibe como comité ejecutivo de la burguesía; de ahí la suposición de que una vez que ésta establece un estilo de desarrollo dependiente y asociado, corresponde al Estado definir políticas que suponen la pasividad económica del poder público…” (Cardoso)
(Comentario: esta formulación es contradictoria: el hecho de definir políticas concernientes a la esfera económica –por parte del Estado-, implica no la “pasividad” sino la “actividad” del Estado en relación con la economía…) 

Se citan algunas críticas a la forma en la cual Cardoso describe la revolución burguesa dependiente:
-          la demanda interna sigue siendo baja y el mercado muy segmentado
-          aún gravitan con fuerza en el cuadro de dominación y explotación, los sectores ligados al área primario-exportadora
-          lo anterior supone una industrialización moderna muy dependiente y frágil (que oscila de acuerdo a los comportamientos de las importaciones y exportaciones)
-          se mantiene el carácter excluyente del modelo (e.g. la distribución del ingreso durante 1960-1970 supone que el 80% de la población empeoró su situación relativa, el 15% conservó su situación relativa y el 5% la mejoró sustancialmente)
-          el patrón de industrialización privilegia los bienes de consumo durables por sobre los no durables, al tiempo que el desarrollo de la inversión en bienes de capital se estanca
-          los datos (proporcionados por Serra), muestran que el crecimiento de la exportación manufacturera se produjo durante una fase expansiva del comercio mundial (lo que limita su posible significación), así como también evidencian que Brasil continúa mostrando un patrón de exportación basado en bienes primarios –carnes, minerales, madera, semielaboración de acero, etc-)
-          el relativo crecimiento del mercado interno se financia mediante el crédito

“El sector más moderno de la economía se manifiesta en que obstaculiza la difusión de las innovaciones tecnológicas y se presentan problemas para la realización del excedente

“El comportamiento oligopólico del sector más moderno de la economía le permite beneficiarse de una sobreganancia y funcionar con un porcentaje elevado de capacidad instalada ociosa y lo lleva a tratar de evitar la difusión de las innovaciones tecnológicas al resto del sistema ¿no será éste un elemento que lo impulsa a buscar salidas al exterior?...Ante estos hechos ¿puede seguirse planteando la búsqueda de mercados exteriores únicamente desde la perspectiva del problema de endeudamiento externo, como hace Cardoso?”

Principal pilar de sistema: el clima de seguridad para la inversión externa que va unida a las condiciones que permiten la sobreexplotación del trabajo.

“Cardoso…con el calificativo de industria moderna cubre el carácter distorsionado, poco integrado, y por lo tanto muy vulnerable del proceso…produce un concepto: el de revolución burguesa en los países capitalistas dependientes, que cumple la función de opacar el fenómeno en lugar de aclararlo”

Buenas críticas a la idea de la existencia de una revolución burguesa en Brasil

“Brasil está tratando de controlar fuentes de energía y materias primas centrándose en dos objetivos principales: el control del potencial hidroeléctrico del Río de la Plata y el mineral de hierro de Bolivia. Aparte están las inversiones de Petrobras en Irán”

Pero es precisamente esa característica, o sea el papel intermediario de la burguesía local asociada y del estado nacional y la función de trampolín que cumple la economía periférica, lo que le da su carácter subimperialista ya que no imperialista”

10. Roger Bartra (comentario a Cardoso)

Cardoso propone los siguientes periodos histórico-estructurales: “el modo de producción colonial y el periodo de desarrollo independiente, éste último con sus fases agroexportadora, de sustitución de importaciones y de industrialización por internacionalización del mercado interno” (Comentario: y, paradójicamente, sitúa la revolución burguesa en un cambio de fase, no en un cabio de modo de producción)

“El texto de Cardoso parece enfrentar al capitalismo europeo en general con el mundo particular de América Latina, ambos fusionándose en un modo de producción colonial. (La cuestión es que en realidad)…esto nuevo no fue fruto de las bodas (sangrientas) de lo general y lo particular, sino de dos realidades concretas”

“Cuando el sistema colonial es visto en forma de la conjunción de lo general y universal (capitalismo) y lo particular (esclavismo, formas coloniales, etc) el juego de conceptos resultantes no puede ser sino una abstracción formal y generalizante peor aún que la que se está tratando de destruir…”

En el fondo, hablar de un modo de producción colonial es un error de análisis, pues se están mezclando arbitrariamente dos niveles del proceso de abstracción-concreción. Una relación colonial no tiene sentido más que como una relación entre modos de producción y formaciones sociales diferentes, para los cuales el vínculo colonial significa tanto un estadio del desarrollo de sus contradicciones como una abstracción de un conjunto de aspectos de la totalidad

Retener critica a la tesis del modo colonial de producción

El mismo estudio teórico que cita Cardoso (de FS Cardoso) se tiene que referir a varios modos de producción coloniales:
a)      modo de producción basado en la fuerza de trabajo de los indios
b)      modo de producción esclavista colonial
c)      modo de producción de la economía diversificada y autónoma de pequeños propietarios

Estos modos de producción coexistieron con otros, secundarios, establecidos en las mismas zonas o en áreas subsidiarias y marginales…y su autor se ve en la necesidad de hablar del concepto de formaciones sociales. Esto contrasta significativamente con el rechazo de Cardoso de este último concepto

Este ejemplo de trabajo muestra de una manera muy clara como incluso las categorías más abstractas, a pesar de su validez –precisamente debida a su naturaleza abstracta –para todas las épocas, son no obstante, en lo que hay de determinado en esta abstracción, el producto de condiciones históricas y poseen validez sólo para estas condiciones y dentro de sus límites”
(Marx, Grundrisse)

“La situación colonial latinoamericana encuentra su origen en un periodo concreto del desarrollo del capitalismo: la acumulación originaria. Así pues, el nuevo mundo nace en un momento de transición”
“Es justamente en el análisis de estas épocas de transición cuando el concepto de formación social se revela como más útil y necesario, puesto que la sociedad –sin dejar de ser una unidad estructurada –contempla en su interior el nacimiento de un nuevo modo de producción sobre la base de otro anterior. En los países coloniales no solamente se erige una nueva sociedad sobre la base de la sociedad indígena (o sobre sus ruinas), sino que la transición se opera allí como un proceso de desacumulación: este último proceso se constituye en un suelo fértil para la reproducción de formas de producción no capitalistas, que llegan a aglutinarse en modos de producción sui generis…Se trata de modos de producción sui generis…porque funcionan integrados unos con los otros, en el marco de los mecanismos de la acumulación originaria de capital a escala mundial, y la existencia de cada uno no se comprende sin analizar el conjunto”

Retener tesis y reflexionar

Según Cardoso…la burguesía agroexportadora es la portadora de la revolución de independencia de nuestra América…Pero en su propio análisis de la situación colonial, al no partir de la inserción de las clases y estratos en modos de producción y formaciones sociales, no es capaz de ver la lucha de clases más que como una vaga relación entre un grupo social pasivo y los dialécticos demonios bifrontes, entre una masa de hombres pobres que no marcaron su presencia por revueltas y guerras campesinas, sino en situaciones episódicas, y los portadores de la independencia. Yo pido excusas, pero no puedo pensar en el carácter pasivo y episódico de las luchas populares que se desarrollaron en México, por ejemplo, durante la época colonial; el mismo carácter de la guerra de independencia echa por tierra la suposición del carácter pasivo de las clases populares”

(Comentario: lo subrayado en este párrafo da cuenta del carácter poco sistemático que posee la presentación de Cardoso. El término revolución se utiliza para designar tanto transiciones entre fases de un mismo modo de producción, como entre modos de producción…)

Nada más absurdo que imaginar a las clases explotadas como instrumento pasivo sobre el que operan las abstracciones y generales fuerzas transformadoras de la historia, encarnadas en los portadores del futuro (la burguesía agroexportadora)…Cardoso ha caído en la trampa que él mismo había preparado contra ellos; lo único que ha cambiado es el agente portador del destino latinoamericano”

“De acuerdo con su concepción general, el comportamiento de las clases sociales no puede ser interpretado en función de su papel histórico (desprendido de un modelo teórico) sino del análisis coyuntural”

“El carácter peculiar de las clases trabajadoras latinoamericanas parece consistir en su posición como espectador del desarrollo histórico; de esta masa de espectadores, en ciertas circunstancias, parece emanar un fluido social llamado “apoyo o presión popular” que es captado por el Estado, por sectores de la burguesía, por las clases medias, etc. Es notorio en los análisis de Cardoso que el papel histórico de las clases trabajadoras queda totalmente sepultado por el análisis de la coyuntura política”

No cabe duda que en todo proceso de transformación las clases trabajadoras toman parte activa y fundamental, si bien sólo ocupan un papel dirigente en los casos de transición al socialismoEn todos los procesos revolucionarios de cambio la lucha de clases constituye el factor fundamental; pero esta lucha de clases se expresa en forma específica de acuerdo al contexto histórico. Puede expresarse, por ejemplo, en la alianza de las clases populares (proletariado, campesinado) con la burguesía (o un segmento de ella) en su lucha contra las clases dominantes del régimen antiguo

El gran reto que presenta la revolución mexicana al análisis marxista es el siguiente: ¿por qué estalla una revolución burguesa en 1910, cuando ya desde por lo menos 1810, y especialmente desde mediados del siglo pasado (época de las reformas juaristas) se había emprendido el camino de la transformación burguesa en la sociedad mexicana? ¿Por qué, después de 1917, cobran fuerza de nuevo las reivindicaciones burguesas, que cristalizan en las reformas de 1934-1940?

“¿Dónde está pues, nuestra revolución burguesa? El problema es de gran interés, pero no en el sentido de rastrear y rebuscar en la historia mexicana el momento histórico en que se da, con pureza, la revolución burguesa: tal situación no existióEl interés consiste en ubicar las luchas de clases y el desarrollo del capitalismo en un contexto histórico determinado, para de allí desprender algunos conceptos teóricos útiles para el análisisUn ejemplo de esto sería el proceso de acumulación primitiva permanente, especialmente para la interpretación de las estructuras agrarias….El resultado de este intenso proceso de acumulación originaria (e.g. desposesión de tierras en el campo) fue la revolución de 1910. Pero lo más interesante es que el nuevo grupo en el poder, 20 años después, emprende una serie de reformas que –entre otras cosas- revitalizan las estructuras agrarias no capitalistas (el ejido, el minifundio) pero bajo nuevas condiciones. Y la dinámica de la expansión del capitalismo en la agricultura, después del periodo de Cárdenas, vuelve a adoptar os mecanismos de la acumulación primitiva…”
(Comentario: es interesante el hecho de que Bartra pueda conjuntar la idea de una acumulación primitiva permanente –ciclos de repetición, no continuidad en el tiempo, eso sí- con la noción de una imbricación de modos de producción, ya que Ianni se ve forzado a abandonar la temática de los modos de producción cuando desea conceptualizar la realidad de AL a partir de la idea de una acumulación primitiva permanentemente reproducida)

Retener los comentarios sobre la revolución burguesa y ver cómo pueden solucionarse con las tesis de Davidson y Callinicos

La noción de clase media se ha utilizado en los análisis sobre AL, fundamentalmente de tres maneras: a) como categoría descriptiva de un estrato intermedio de ingresos; b) como saco sin fondo donde tirar a los grupos sociales inclasificables (especialmente urbanos); c) algunos marxistas lo usan como sinónimo de pequeñaburguesía

Al caracterizar al Estado mexicano como la alianza de intereses monopolistas, de intereses de la burguesía local e intereses de los funcionarios y técnicos, no hace otra cosa que echar una cortina de humo al juego de alianzas y luchas entre diferentes fracciones de la burguesía: los funcionarios y los técnicos no representan sus propios intereses como tales, ni tampoco los intereses de un abstracta clase media, sino que –por el contrario- son instrumentos de diferentes fracciones de la burguesía mexicana”

Desde 1940 en el seno del Estado mexicano puede observarse la alianza y la lucha interna de tres líneas políticas que denominaré provisionalmente “populista”, “tecnocrática” y “oligárquica”, que representan los intereses de tres fracciones de la burguesía mexicana. Ninguna de estas tres posiciones representa por sí misma los intereses del capital extranjero: la alianza con los intereses imperialistas la realiza la burguesía en su conjunto”

“En efecto, los conceptos de dinamismo dirigido, apertura y revolución son manejados actualmente por el Estado mexicano para caracterizar la nueva situación. Pero nada más lejos de la realidad suponer que estos cambios constituyen una fase de la revolución burguesa. Se trata de un reacomodo de las fuerzas políticas que no tiene ninguna significación revolucionaria.

 El hecho de que en México el largo y accidentado camino de la acumulación originaria del capital dure en ciertos sectores de la economía hasta nuestros días, determinó un proceso sincopado en el que la revolución burguesa tuvo manifestaciones parciales desde 1810 hasta 1940, pareciendo siempre “inacabada”, “inconclusa”. El momento más álgido de este proceso, fue sin duda el movimiento revolucionario de 1910; la época de reformas cardenistas completa el ciclo de la revolución burguesa en México, y su carácter inconcluso se debe a la imposibilidad de superar la condición de atraso y dependencia del imperialismo

Retener conceptualización sobre la revolución burguesa. Relacionar con Davidson, Cliff y Anderson

El proceso actual (finales de los sesenta, principios de los setenta) en México supone la hegemonía de la fracción monopolista financiera por sobre las fracciones populistas más débiles, lo que trae aparejado mayor represión y autoritarismo por parte del Estado. Sin embargo, la complejidad de esta realidad social aumenta si nos apercibimos del masivo reparto de tierras ejidales en el campo.

Este tipo de análisis nos revela la importancia en México de lo que Marx llamaba las formas de explotación secundarias del capital, cuyo peso en la sociedad condiciona la participación política del campesinado y la pequeña burguesía, en un contexto en el que, además, se han desarrollado las formas monopolistas del capitalismo
 El campesinado y la pequeñaburguesía, clases ligadas a la economía mercantil simple, se relacionan con la burguesía mediante estas formas secundarias de explotación; los mecanismos económicos de esta relación los hemos definido como de acumulación primitiva permanente. Esta articulación, a nivel político, se expresa en lo que he llamado estructuras de mediación, concepto semejante al utilizado por Gramsci de cesarismo. Pero este último concepto se refiere a situaciones transitorias de equilibrio político entre las clases fundamentales, donde una tercera fuerza logra imponerseen cambio, las estructuras de mediación constituyen una manipulación permanente de estas “terceras fuerzas” (campesinado, pequeñaburguesía)”

Retener idea sobre formas secundarias de explotación, economía mercantil simple y su expresión de articulación en la estructuras de mediación

11. Enzo Faletto (comentario a Cardoso)

Sistema oligárquico burguésen esta doble clasificación de oligárquico y burgués queríamos revelar que el contenido de la dominación de clase era de carácter burgués y la forma de dominación era una forma oligárquica”

“Si podemos hablar ya en esta época en chile (1932 en adelante) de una dominación de contenido burgués…esto no implica que el otro polo estuviese constituido en ese entonces exclusivamente por el proletariado, ni siquiera que el proletariado apareciera como hegemónico en el enfrentamiento a la burguesía” (Comentario: ¿dominio burgués sin proletariado? ¿Abandono del análisis relacional?)

Partido Socialista Chileno

La base del Partido Socialista proviene de la clase obrera, de los sectores medios, campesinos pobres, pequeños agricultores, peones, obreros simples, obreros calificados, artesanos, profesores, técnicos, pequeños industriales, pequeños comerciantes, universitarios, es decir, los que viven de su trabajo, salario, jornal o pequeña renta…Además el enfrentamiento se daba en contra del llamado capitalismo financiero, definición que lograba caracterizar a uno de los extremos en la contradicción, en tanto que polo opuesto era caracterizado sólo como el pueblo

“El hecho de interés es que esta alianza (el Frente Popular) se vive como alianza entre los sectores medios y la clase obrera. Sin embargo, creemos que sería más acertado que dicha alianza traducía un modo de relación con la burguesíaEn la combinación política del Frente Popular, el partido radical pasó a representar el papel central.” Los terratenientes de la zona sur del país (de aparición relativamente reciente, distinta de los sectores agrarios tradicionales), se representaban a través del partido radical. Este partido, que se suponía expresión de la clase media, albergaban entonces en su seno grupos burgueses (mineros, agrarios) que jugaban un rol decisivo en la formulación de su política.

La política del Frente Popular en el gobierno supuso la alianza de las fracciones capitalistas industrialistas con la clase obrera, alianza que se fundamentaba en la sobreexplotación del campesinado (al cual se reprimió y no se le permitió la sindicalización). Los bajos precios de los productos agrícolas –dada la omisión de algún tipo de reajuste por parte del aparato estatal- tuvieron dos implicaciones interrelacionadas. Por un lado, la sobreexplotación del campesinado productorpor otro, un mecanismo para depreciar los productos consumidos por clase obrera, lo que suponía una forma importante de financiamiento del proceso de acumulación (acumulación que no fue llevada a cabo mediante un esfuerzo por parte de la burguesía, sino mediante la depauperación conjunta de los obreros y los campesinos).

Tanto la difusión del New Deal como la posición de la urss durante la segunda guerra mundial, llevaron a que la alianza del frente popular se ampliara (grupos centristas entraron ya en la “alianza democrática” con Ríos).
Así también la política del partido socialista enfiló hacia el objetivo de la democracia social (keynesiana), omitiendo la meta de la transición socialista.

 “Esta política significó que recibieran los beneficios de la redistribución aquellos grupos mejor organizados dentro de la masa asalariada. Se dio lugar entonces a un proceso de diferenciación en el seno de la clase obrera…los grupos medios medios…fueron los que más elevaron sus niveles de vida…Los grupos obreros mejor organizados no fueron tan afectados por esta diferenciación o distancia entre sectores medios y trabajadores: pero se produjo como resultado una tendencia a que éstos identificaran sus intereses no ya con el resto de los obreros sino principalmente con los sectores mediosPor otra parte, algunos grupos dentro de los sectores medios, los más privilegiados, pasaron a reforzar a través de la política de colaboración su alianza con la burguesía

  El periodo de Ibáñez (1952-1958), supone dos hechos esenciales interrelacionados. Por un lado, la intensificación de la migración campo-ciudad con el correlato de la marginalidad. Esta cuestión implicó un proceso de heterogeneización de la clase obrera urbana, en tanto se inscribían en sus filas agentes sin tradición organizativa y con modos de vida ligados a un medida paternalista. Por otra parte, se funda la CUT en 1953, la cual expresa esta nueva heterogeneidad en la clase obrera: esta organización supuso una mediación representativa distinta a la antigua, dada la prohibición del mov sindical y el PC por la ley maldita. Asimismo, no está demás señalar que el “ibañismo” se identificaba con el peronismo (¿fundación de la CUT bajo este espíritu pseudo-corporativista?)

FRAP (1956 en adelante)

No se planteó como meta la transición socialista. Luchaba contra el feudalismo, el imperialismo y la oligarquía, por un perfeccionamiento de las instituciones democráticas (desarrollismo)

Las tendencias reformistas siempre habían sido originadas desde los partidos de izquierda y los sectores obreros y sus aliados; el advenimiento de un partido burgués que propusiera una alternativa reformista (DC) fue, sin duda, una novedad

“En la planta de Huachipato, la acería nacional y una de las más avanzadas en el país en esta época, al preguntársele a los trabajadores por su autoafiliación en términos de clase, se llegaba al resultado de que el 51% de las personas encuestadas se autoclasificaban como pertenecientes a la clase media”

12. Sergio Bagú

“…en los países latinoamericanos donde la industrialización ha alcanzado mayor desarrollo, el control sobre las empresas más importantes (por la inversión, el volumen de ventas, el nivel tecnológico o su ubicación estratégica en la producción nacional) pertenece al estado nacional o bien a empresas extranjeras.

El empresariado extranjero, ¿constituye una clase dentro de la estructura nacional de las clases?...Nosotros opinamos que en algunos países latinoamericanos, esas burguesías extranjeras son burguesías nacionales, pero no del tipo habitualmente descrito en los textos, sino de otro que opera dentro de sistemas internacionales, a cuya dinámica deben su existencia y su cuota, tan importante, de poder. Razonablemente seguros estamos, a la vez, de que esta situación no existe en aquellos países latinoamericanos donde el desarrollo industrial subordinado se encuentra aún en etapas iniciales. Las élites gerenciales actúan allí todavía como representantes de agentes externos incidiendo sobre un sistema nacional arcaico”

“¿Hasta qué límites las burguesías en Europa fueron, realmente, antifeudales? ¿Pudo haber sido antifeudal la burguesía estadounidense –que es la campeona del mundo entre todas las burguesías nacionales, la única que estampó sobre el conjunto de la sociedad un clarísimo e indeleble sello nacional burgués? Además, ¿cómo pudieron las burguesías europeas ser antiimperialistas?”

El desarrollo del capitalismo nacional (con algún grado de autonomía) en los países de AL, siempre supuso un Estado fuerte y gravitante, impulsor del desarrollo (aunque se le otorgara un no despreciable derecho de usufructo al capital privado). “Se trata de un intento de gran revolución nacional burguesa que no está hecha por la burguesía nacional” 

Expresión: a riesgo de descubrir mediterráneos (aunque lo que por evidente no es necesario decir, es preferible decirlo)

Retener la noción de “enfeudamiento económico”

13. Ernest Mandel

El modo de producción capitalista está fundado sobre la relación trabajo asalariado/capital, con la cual se haya estructuralmente articulada la relación propietario de bienes raíces capitalista/capitalista industrial. La renta territorial, en este modo puro, está producida por el trabajo asalariado, lo mismo que todas las demás formas de la plusvalía” (Comentario: se opone a los desarrollo de Pierre Philippe Rey, para quien los pasajes referidos a la renta territorial en El Capital, hacen referencia a la imbricación contradictoria entre modos de producción distintos)

Por otro lado, se opone a Banaji, ya que comprende las explotaciones esclavistas ligadas al mercado mundial capitalista, como relaciones sociales de producción no capitalistas, no como formas de explotación que se desarrollan según las leyes de acumulación del propio capital (ergo, parte del modo de producción capitalista)

“Más generalmente, puede afirmarse que el mercado mundial capitalista ofrece la particularidad de que puede perfectamente unificar perfectamente en un solo circuito mundial de mercancías los productos de modos de producción más diversos: productos del trabajo asalariado, esclavo, poscapitalista (urss) (opuesta a la concepción de Bettelheim que comprende a la urss como una forma de capitalismo)

Retener

Una burguesía comerciante no es lo mismo que una burguesía capitalista. Puede perfectamente exportar unos productos que resultan del trabajo no asalariadoSu articulación con otras clases sociales internas y extranjeras responderá a otras leyes que aquellas que determinan las relaciones de clase en el seno de un modo de producción capitalista

Retener

La permanencia y la aceptación de la relaciones mercantiles se halla interiorizada en la inmensa mayoría de los ciudadanos libres, ya sean proletarios, pequeñoburgueses o grandes capitalistasAhí está la base superestructural principal del poder político de la burguesía, mucho más que la influencia de la ideología burguesaEsta última presupone ideas, es decir conceptos o valores, aceptados por la masa de los ciudadanos, lo cual depende de un nivel de conciencia y puede siempre, por lo tanto, ser atacado por una contraideologíaEn cambio, la aceptación universal de las prácticas de economía mercantil –que reproducen automáticamente las relaciones de producción capitalista, una vez lograda la separación de los productores de sus medios de producción- es independiente de un nivel determinado de conciencia. Es inconsciente, automática, mecánica y puede, por lo tanto ser discutida únicamente en momentos de tensiones sociales extremas

La interiorización de las relaciones mercantiles en los agentes, produce que los mismos no puedan percibir el carácter social de su condición (de sus productos, de su trabajo, de sus relaciones). Si esta cuestión se da de manera palmaria en la negociación privada e individual del contrato de trabajo, también se reproduce en la esfera política: un elector igual a un voto (atomización, no apercibimiento del carácter de clase de la elección política)
A la interiorización de las relaciones mercantiles corresponde, pues, una interiorización de la democracia puramente formal

La burguesía de la Europa occidental fue, efectivamente, una burguesía nacional: logró unificar bajo su égida a las fuerzas vivas de la nación ante el invasor extranjero (Italia, Alemania) o la monarquía absoluta.

“Indudablemente, la noción del estado árbitro entre las clases, reposa sobre una ilusión patente. Pero esta ilusión no es un puro engaño, o un producto de imaginación delirante. Es la generalización abusiva de un rasgo de la dominación política burguesa: casi todas las relaciones sociales son en último análisis relaciones mercantiles; siempre hay un medio de “arbitrar” conflictos, otorgando concesiones a tal o cual capa social interesada” (lo cual se entiende porque la sociedad en la cual la mercantilización de la vida se generaliza, supone una gran creación de riqueza; por lo tanto la posibilidad material del otorgamiento de concesiones).

“…la burguesía reina pero no gobierna. Como está colocada bajo el signo de la propiedad privada, es decir de la competencia, ningún banquero, industrial ni capitalista privado puede por sí sólo encarnar los intereses de clase del conjunto del capitalde ahí la necesidad de cierta autonomía del personal político burguéstambién la necesidad objetiva de libertades políticas en el seno mismo de la burguesía, necesarias para la definición del “interés general del capital….Únicamente en épocas de crisis aguda, está obligada la burguesía a buscar su salvación en una autonomía mayor del aparato de Estado, es decir, en dictaduras fascistas o bonapartistas, en las que el interés de clase está impuesto y ya no establecido por vía de discusión”

AL

Dominación burguesa híbrida que expresa lo híbrido de las relaciones de explotación. Dado que la mercantilización de la vida aún no es generalizada, el consenso y la interiorización del dominio burgués es menor. Si a esto le sumamos el hecho de que las burguesías latinoamericanas no unificaron al resto de las fuerzas vivas de la nación ante el régimen feudal o el extranjero, tenemos una forma de dominio que mezcla coacción violenta directa y formas de representación democráticas

Se plantea que la burguesía agroexportadora sea conceptualizada como una clase semicapitalista, dado el carácter híbrido de las relaciones de explotación que acciona.

Criticar

Asimismo, se revaloriza la noción de oligarquía en tanto que alianza entre las clases dominantes precapitalistas, semicapitalistas y capitalistas.

“Hay a la vez en los países semicoloniales, y por lo tanto en AL, crisis política permanente, como consecuencia de la incapacidad de la burguesía y de la oligarquía para crear las condiciones de un ejercicio del poder clásico, en la medida misma en que dichos países no son totalmente capitalistas”

Reflexión

“La índole misma de la dependencia semicolonial, en oposición al colonialismo, implica semejante posibilidad. Porque la dependencia semicolonial es la dominación del capital imperialista de manera indirectaPuede pasar de un extremo, en el que el imperialismo administra hasta las aduanas y las rentas fiscales del Estado semicolonial, hasta el extremo opuesto, en el que el Estado nacionaliza una parte de las empresas propiedad del capital imperialista. Pero todas estas oscilaciones se mantienen circunscritas en la zona del carácter burgués del Estado”

“Se puede llamar burguesía nacional a esta fracción de las clases poseedoras autóctonas de los países semicoloniales cuyos intereses inmediatos no son complementarios sino competidores del capital extranjero”

Países imperialistas más débiles (España, países escandinavos): poseen independencia política efectiva, es decir, tienen capacidad defender efectivamente los intereses particulares de su burguesía contra los del capital imperialista cuando se producen conflictos de intereses (es necesario recordar que defensa efectiva no significa defensa eficaz)

El proletariado de los países semicoloniales…se caracteriza por el hecho de que su peso objetivo –incluso cuando es reducido- rebasa siempre el de la burguesía industrial autóctona (porque es explotado a dos bandas, por el capital nacional y por el capital extranjero). Esta es una de las claves para comprender el comportamiento político de esta burguesía

Proletariado AL: minero, agrícola, urbano. De empresas nacionales, de empresas estatales, de empresas extranjeras.

Por la infinidad de factores estructurales ya señalados a lo largo de todo este libro, se concluye que el proletariado no puede nunca, en el contexto de una AL dependiente, conquistar el poder sólo con sus propias fuerzas. Debe, por el contrario, constituir una alianza de clases (campesinado, pequeñaburguesía) en la cual pueda lograr una posición hegemónica en base al conocimiento científico de los intereses y problemas estructurales de las otras clases que son parte de la alianza, de modo que pueda integrar los mismos en un proyecto más general.

El tipo de industrialización que es viable en AL supone un crecimiento que puede destruir más empleos de los que crea. Esta tendencia -que es inherente al mpc-, fue en parte solventada en la Europa del siglo XIX y XX por medio, primero, de la exportación de masiva de población a las colonias (eeuu, australia, nueva Zelandia, América del sur, etc) y, segundo, a través de la posibilidad de exportación de productos manufacturados al “resto” del mundo (creación y existencia de un mercado de realización amplio no conquistado)Estas dos “válvulas de seguridad” son una posibilidad secundaria en AL (limitada migración a eeuu; limitada exportación manufacturera). Por lo tanto, la industrialización de AL supone como posibilidad cierta la pauperización absoluta de una fracción de la población no menor (aquella para la cual no hay ya empleos obtenibles y que ha perdido sus medios de vida, que por lo general se localiza en el agro)

José Luis Reyna

No puede hablarse de crisis política en el caso mexicano (desde 1940), así como tampoco puede hacérselo en el brasileño (desde 1964). Esto porque las tasas de acumulación en ambos países no se han visto afectadas; y éstas son de hecho el pivote central de la economía capitalista.

“De esta manera estamos ante casos de estados coherentes, con una solidez más que relativa (sin dejar de ser invulnerables) que impiden visualizar sencillamente, la crisis política en el momento actual…Un Estado fuerte es garantía de crecimiento económico y acumulación de capital. Para mantener este modelo económico la condición es que este Estado no pierda su capacidad de dirección y con ello se indica también su capacidad de coerciónEn tanto que ésta decrezca las presiones –particularmente populares- se incrementarán sobre el Estado por lo que puede decirse que la expansividad y la acumulación se verá más asociada a niveles de coerción crecientes

Tanto México como Brasil han experimentado una industrialización significativa. Para Brasil, dentro de este marco, hay la posibilidad de excluir e incluso congelar al sector popular

Crisis política

-Imposibilidad de una clase o fracción de clase de imponer su proyecto histórico para organizar a la sociedad

-El control político del Estado se escurre de las manos de la fracción dirigente

-Existencia de un “empate político” cuya solución no puede postergarse

Cardoso

“…no se requiere una política de redistribución de rentas (que por lo demás raramente ha sido practicada, aún en Europa y Estados Unidos) para que el capitalismo se expanda, aunque en fases más avanzadas se pueda plantear con propiedad tal necesidad”

Formalismo: formas no referidas a contenidos

Víctor Manuel Durand

“¿Es la hegemonía sólo un sinónimo de consenso?¿Cuál es la relación entre hegemonía y legitimidad?¿Hay hegemonía absoluta? si es así, ¿no implicaría la ausencia de lucha de clases?...Para mí, buena parte de estas dudas se disipan si se aplica no sólo el concepto de hegemonía, sino también el de dominación y el de poder, no de una manera abstracta, sino en forma concreta como producto de la lucha de clases; son conceptos que se deben explicar y no conceptos que, en cuanto tales, expliquen algo”

Si bien se estuvo de acuerdo en general en que el Estado ha sido capitalista durante todo el siglo XIX y lo que va del XX en toda AL con la excepción de Cuba, también se precisó que el Estado no es mecánicamente el agente de una clase social. Se discutieron con amplitud los periodos en que se han dado gobiernos sin el predominio de una clase; los períodos populistas serían un ejemplo, otro lo serían los gobiernos militares…”

(Comentario: esta es una distinción a reflexionar: se propone que el Estado sea caracterizado en términos del modo de producción predominante- “Estado capitalista”-; mientras simultáneamente se aduce la posibilidad de un “gobierno diferenciado”, en el cual el predominio de clase no es claro) 

Julio Labastida

Se opone a la tesis de Cardoso que versa sobre la “revolución burguesa dependiente”. La dependencia de un sector exportador de materias primas en las FS de AL, no es menor. Asimismo, el modelo implantado no es integrador y no contiene un mecanismo de arrastre cabal, ya que el sector industrial desarrollado se concentra en los bienes de consumo duradero y no en los bienes de capital

Octavio Ianni

“Lo que ocurre en algunas de esas discusiones es que se consideran las múltiples formas de relaciones de producción como pruebas o indicaciones seguras de la existencia y coexistencia de distintos modos de producción”

“En esos términos, la acumulación originaria persiste dentro el capitalismo, en la medida en que ese modo de producción se mueve internamente, creando y recreando, integrando y reintegrando distintas formas de organización social y técnica de la producciónAl final de cuentas, en lo que se refiere a las estructura de apropiación y de dominación, es capitalismo no es ni homogéneo ni estable ni lineal. Más bien está en un proceso continuo de avanzar y regresar”

Vistas desde esta perspectiva, las disparidades, desigualdades o heterogeneidades, algunas veces tan acentuadas en países de América Latina, no necesariamente inducen la creación de otros y distintos modos de producciónLo que propongo aquí, pues, como hipótesis para discusión, es que la interpretación de las particularidades del capitalismo en América Latina y sus singularidades en cada país puede beneficiarse bastante de las perspectivas económicas, sociales, políticas y culturales abiertas por el análisis de la acumulación originaria

A mi modo de ver, los problemas del desarrollo desigual y combinado son generados por las condiciones de la acumulación originaria; y tienden a persistir y desarrollarse en la medida que el capitalismo transforma la acumulación originaria en una acumulación originaria persistente”

“Es evidente que en la época de crisis se da la regresión de las relaciones de producción a formas distintas de la época de boom”

“En esos casos, es más frecuente que el científico social “sorprenda” o “cree” un nuevo modo de producción. Sin tomarse el trabajo de conocer el juego entre valor de uso y valor de cambio, producción de plusvalía absoluta y de la plusvalía relativa, además del conjunto del proceso de mercantilización del producto de trabajo”

“En primer lugar, al llamar la atención al hecho de que la coexistencia de múltiples relaciones de producción no significa necesariamente la vigencia de distintos modos de producción, no quiero negar la posibilidad de que en América Latina, o en alguno de sus países, se combinen diversos modos de producción”