lunes, 29 de abril de 2013

Dialectical social theory and its critics (Tony Smith, 1992)



Dialectical Social Theory and its critics                      Toni Smith
1.     
La teoría del silogismo de Hegel y su relevancia para el Marxismo

La estructura del “explanandum” y la estructura de lo “explicado” son isomórficas. Esto es, ambas estructuras deben coincidir.

Un principio de explicación, para Hegel, tiene siempre una connotación ontológica antes que epistemológica, no siendo meramente subjetivo sino que capaz de captar la verdadera esencia de la cosa misma.

Así como existen categorías más simples y abstractas, junto a otras más concretas que añaden una mayor complejidad de determinaciones, también la realidad presenta estos niveles (abstracto-concreto).
Lo real aparece siempre como diverso, un conjunto de diferencias. Una categoría explicativa tiene por función unificar lo diverso en el pensamiento, por lo que la dialéctica entre lo explicado y el explanandum puede ser descrita como la “unidad de la unidad en la diferencia”

Ser: la categoría más simple y abstracta, que corresponde con aquello que “es” inmediatamente. Aquí sólo se tiene unidad sin diferencia.

Un nivel de mayor concreción, lo encontramos con la pareja Fundamento/Existencia. Si, en el caso de mantenernos al nivel de Ser, las entidades aparecen como inmediatas y sin fundamento; en el caso de la pareja Fundamento/Existencia, a cada entidad individual le corresponde un Fundamento particular (siendo como es el fundamento el explanandum y la existencia lo explicado). Esto es, lo que “existe” es mediado por su fundamento. En este nivel, sin embargo, tenemos “diferencia sin unidad” porque las diferencias al nivel de la existencia se encuentran como inmediatas, dadas.

Un mayor nivel de concreción, lo encontramos con la díada Correlación/Actualidad. En tanto que tal, este nivel supone tanto el Ser como el Fundamento/Existencia, para agregar la determinación que se reconoce cuando se relacionan (influencia causal y efectual) las existencias antes “inmediatas”. De esta manera, algo “Actual” (lo explicado) es una existencia comprendida a través de su “Correlación” (explanandum) con otras existencias.

Empero, en el nivel Correlación/Actualidad, las relaciones entre las entidades “actuales” son externas entre sí, no se deriva de su naturaleza esencial misma. Por esto, para comprender lo real, es necesario especificar un nivel de concreción aún mayor, en el cual las relaciones entre las entidades actuales deriven efectivamente de la naturaleza esencial de estas últimas. Este nivel es el que Hegel desarrolla con la dialéctica del Silogismo. Aquí, un Silogismo conecta necesariamente tres momentos: una “individualidad”, mediada por una “particularidad” específica, que a su vez corresponde a un “universal”. Si un Silogismo (por ejemplo, U-P-I), efectivamente puede señalar ciertos aspectos de una totalidad esencial, es sólo el sistema completo de los silogismos (I-P-U, P-I-U, I-U-P) el que aprehende lo total-real-esencial. Esto supone reconocer que cada “momento” (I, P o U) debe ocupar el “rol” de mediador central, así como a la vez cada uno ellos es mediado por los otros dos momentos. Todo esto es también efectivo para lo real-objetivo (en tanto un silogismo es una categoría explicativa), si recordamos el carácter ontológico de la filosofía hegeliana. Ahora bien, es importante explicitar que es sólo el sistema completo de silogismos el cual logra captar lo “total-real-esencial”, nunca un silogismo por sí mismo puede reclamar prioridad ontológica.
Lo anterior releva una premisa que es inherente a cualquier análisis marxista que respete la influencia de Hegel en este autor: el antirreduccionismo. Pongamos el ejemplo que el mismo Hegel desarrolla (el cual confirma la tesis de Marcuse de que las categorías de Hegel siempre tuvieron un origen y mantuvieron una referencia con lo concreto-real): la individualidad designa los “individuos lockeanos” (intereses privados y derechos abstractos); la particularidad refiere a la sociedad civil (lo socioeconómico); lo universal señala hacia el Estado. En este sistema, ninguna determinación puede reclamar para sí misma prioridad ontológica; sólo es el sistema en tanto sistema de silogismos (I-P-U, P-I-U, I-U-P), el que es capaz de aprehender lo “total-real-esencial”.

En el caso de Marx, este mismo marco lógico-ontológico es utilizado para describir la dialéctica del capital. Los capitalistas y los obreros como individuos, forman el momento de la individualidad; las tendencias propias del movimiento y la dinámica del capital (por ejemplo la TDTGM o, si se quiere, el momento de la “circulación”, la producción, la distribución, etc), configuran el momento de la particularidad; el Capital muestra el momento universal.

Reduccionismos

Individualismo metodológico: énfasis en la importancia de la actividad electoral de los individuos aislados. Contraejemplo: voto no secreto en asamblea contrarresta el poder atomizante del capital y sus tendencias.

Ultraizquierdismo: asume el reduccionismo que pone énfasis sólo en la lógica universal del Capital. Supone, por lo tanto, la necesidad de situarse “fuera” del dominio de la sociedad, de modo que puedan postularse demandas que lleven al inmediato derrocamiento del capitalismo. Contraejemplo: demandas transicionales (“son proposiciones que la gran mayoría de la gente encuentra inteligibles aquí y ahora, pero que finalmente son incompatibles con las relaciones sociales que definen al capitalismo. Son proposiciones plausibles para los no revolucionarios, pero que tienen implicaciones revolucionarias”)

Nuevos movimientos sociales:
“Los críticos de la filosofía de la identidad hegeliana, parecen no estar al tanto de que Hegel de ningún modo afirmó la necesidad de que existiera siempre y en todo lugar un momento de “identidad” (universalidad). Ellos pasan por encima del hecho de que Hegel incluyera explícitamente la categoría del “juicio negativo infinito”. Bajo el marco definido por esta categoría el momento de la diferencia, de la particularidad, es afirmado con exclusividad. Él mismo dio ejemplos como los siguientes: “La mente no es ningún elefante” y “un león no es una mesa”. Hegel daría por sentado que cuando uno opera en este nivel categorial, la teoría del silogismo –que enfatiza en la unidad de la identidad y la diferencia, la mediación entre lo universal y lo particular- no es relevante….Por contra, la cuestión es si en el caso presente la relación entre el Capital y los movimientos sociales particulares ya mencionados, es como la “negatividad infinita” de la relación entre “la mente y un elefante” o entre “un león y una mesa”.

“Lo primero está basado en la existencia de sexismo, racismo, daño medioambiental, etc, en otros modos de producción distintos del capitalismo. Por lo cual, estas cuestiones no pueden ser vistas como meras manifestaciones particulares subyacentes a la lógica del capital….Los defensores de la diferencia, quienes más se oponen a la tiranía de la filosofía de la identidad, ahora parecen estar insistiendo en la identidad de las tendencias que llevan al sexismo, al racismo, al daño medioambiental, etc, a través de diferentes modos de producción. Y ahora los marxistas insisten en que estos fenómenos son diferentes en los diferentes modos de producción. Los marxistas no establecen que estos fenómenos están siempre y en todo lugar mediados a través de la lógica del capital, sino que éste es el caso dentro de las formaciones sociales capitalistas. La tendencia inherente al capital se manifiesta en una tendencia a buscar diferencias en la fuerza de trabajo (este es un ejemplo)…la naturaleza inherente del capital está conectada con una tendencia específica por parte de las empresas a ignorar las externalidades (otro ejemplo)…La naturaleza interna del capital está conectada con el imperativo de emplear los recursos del Estado tanto para evitar el estancamiento, como para asegurarse la mayor parte del planeta como posible lugar potencial para la acumulación de capital. La expansión del gasto militar cumplimenta ambas metas, por lo que el militarismo es de hecho una tendencia particular que emerge con el capitalismo”
2.     
La dialéctica de la alienación: la teoría de la religión griega de Hegel y la crítica del capital de Marx
Esta sección en la teoría de Hegel se encuentra en la parte final de la “Fenomenología del Espíritu”, en la cual se examina el espíritu de la obra de arte.

Espíritu en Hegel: una estructura de “unidad en la diferencia” al modo de un sistema de silogismos.
Poesía épica griega

Universal: dioses
Particular: héroes
Individual: trovador, juglar (e.g. Homero)

Sistema de silogismos incompleto:

-Nunca queda claro si el héroe actúa por sí mismo o sólo es llevado por la voluntad de los dioses
-El trovador no se incluye a sí mismo en la historia
- Los mismos dioses no son un principio universal, sino que lo es, por el contrario, el Destino

Esta incompletitud es superada por la Tragedia Griega

-Los héroes actúan por sí mismos
- Los mismos representan: lo individual (un simple ser humano); lo particular (en tanto héroes); o universal (en tanto los dioses actúan a través de ellos)
- La unidad en la diferencia (principio racional) está representado por Zeus, el cual muestra la necesidad de la distinción y posterior unidad entre los momentos de la ley natural (hombre y la ley divina (dioses).
 - Zeus también expresa el orden racional (roles y funciones) que se estructura en el reino de los dioses

La forma de la “Tragedia Griega” es homogénea con la forma que Marx le “otorga” al movimiento del capital. La idea de un poder ajeno (los dioses, de los cuales se es parcialmente consciente a través del coro), por ejemplo. Asimismo, la superación a través de la “Comedia Griega” es similar a la forma en la cual Marx conceptualiza la sociedad racional de hombres libres e iguales.
“En la conclusión de a conclusión sobre la religión griega Hegel menciona que la forma sociopolítica de vida isomórfica con la comedia griega es la democracia griega. Igualmente, para Marx la “asociación racional de hombres libres e iguales”, es una sociedad en la cual los hombres y las mujeres dirigen sus asuntos de acuerdo con un plan democráticamente decidido…”

“…hay un aspecto en el cual la Cristiandad meramente incorpora, sin ir más allá, un rasgo fundamental de la etapa de la Comedia Griega. En la reconstrucción filosófica de Hegel de la Cristiandad, la universalidad no tiene una sustancia ontológica externa a la comunidad actual de los individuos”.

3.      El Debate concerniente a la lógica dialéctica en los escritos económicos de Marx

Isormorfismos estructurales (el ordenamiento de las categorías es sistemático antes que histórico, en tanto las mismas se ordenan de lo abstracto a lo concreto)

Mercancía----dinero----capital/ Fundamento----Correlación----Silogismo/Épica griega---tragedia griega----comedia griega

La lectura lógico-histórica (Ronald Meek, Howard & King)
Marx habría transformado la sistemática hegeliana en una dialéctica materialista, por lo tanto, al escribir El Capital de hecho habría descrito las fases históricas efectivas que ocurrieron en lo real. Desde el periodo de la producción simple de mercancías (en el cual éstas se intercambian por su valor); pasando por el intercambio a través de los precios de costo; para llegar finalmente a un intercambio basado no en el valor sino en los precios de producción.

La lectura del “desarrollo” (John Mepham)
Marx habría escrito la Contribución y los Grundrisse influenciado por Hegel; para luego abandonar la postura hegeliana, sustituyendo ésta por una dialéctica lógico-histórica

La lectura de la incoherencia (Backhaus)
“…sostiene que Marx estaba completamente confundido cuando arribamos a la cuestión del método que unificaba su teoría. Elementos similares a la lógica sistemática de Hegel coexisten junto con elementos evolucionistas histórico-lógicos cercanos a Darwin”

Problemas con la lectura lógico histórica
“La lectura lógico-histórica posee alguna plausibilidad para ciertas secciones de El Capital, pero de ningún modo puede solventar un “recuento” completo de la teoría. Considérese la secuencia “valor”, “precio de costo” y “precio de producción”. Cada una de estas categorías define una estructura, ninguna de las cuales ha existido históricamente alguna vez. Para concebir a las mercancías como siendo intercambiadas por su “valor” tenemos que abstraernos de las diferencias en el tiempo que las mismas “se toman” en la circulación. Para concebir las mercancías como siendo intercambiadas a sus “precios de costo” y sus “precios de producción” tenemos que abstraernos de la demanda de mercado….En toda fase histórica del capitalismo las mercancías con diferentes tiempos de circulación se intercambiaron, previniendo que las mismas se intercambiaran por su valor. En todo periodo histórico del capitalismo la demanda de mercado ha prevenido que las mercancías se intercambiaran tanto por su “precio de costo” como por su “precio de producción”. En todo periodo histórico las mercancías de hecho se han intercambiado de acuerdo a su “precio de mercado”, y  “precio de mercado” es una categoría más compleja y concreta que “valor”, “precio de costo”, “precio de producción”.

Asimismo, una lectura “lógico-histórica” consecuente deja de lado el hecho de que Marx puede mezclar y saltarse supuestas etapas cronológico-sucesivas (e.g. en el Tomo I de El capital Marx desarrolla una sección sobre la “acumulación ampliada”, para luego en el Tomo II desarrollar un comienzo mediante la reproducción simple)

Los objetivos principales de Marx, al escribir El Capital, eran tres:

a)  La superación de las ilusiones
b) Establecer ciertas afirmaciones teóricas (referidas a lo material) en tanto que necesarias
c) Fundamentar teóricamente una política revolucionaria

a)      La desnaturalización se logra en mejor medida mediante una lectura sistemática del Capital, la cual permite reconocer la dialéctica esencia-apariencia (lo que no hace una lectura lógico-histórica)
b)      Una interpretación sistemática de El Capital permite establecer la necesidad entre el capital (como relación social) y la explotación. Por el contrario, una interpretación lógico-histórica habilita una concepción de la explotación como contingente.
c)      Una lectura sistemática permite reconocer estructuras fundamentales y estructurales no fundamentales (por ejemplo, la fundamentalidad de la relación de asalarización). Esto no puede hacerlo la interpretación lógico-histórica, la cual no puede, por tanto, informar una práctica revolucionaria.

Es posible elaborar ciertos argumentos que justifiquen el hecho de que el mismo Marx haya aminorado el sentido hegeliano-sistemático de su teoría. Por una parte, para alcanzar reconocimiento en su público lector, el cual ya había abandonado toda perspectiva hegeliana (Hegel había pasado de moda). Por esto, si Marx deseaba ser leído y así influir en el movimiento de transformación real, debía sustraerle importancia al sentido sistemático de su teoría. Segundo, la interpretación que Marx hacía de Hegel le hacía suponer al “Absoluto” como un metafísico supersujeto que se generaba a sí mismo desde sí mismo, en tanto pasaba por encima de aquellos pasajes en los cuales Hegel enfatizaba que “la filosofía es nada más que su tiempo aprehendido en el pensamiento”. Bajo esta interpretación de Hegel, Marx de hecho estaba en lo correcto al relevar su propio punto de partida como” histórico”. Y, en tercer lugar, el hecho de que Hegel reconciliara lo real-existente con lo racional (según la interpretación de Marx), llevó a Marx a intentar desligarse de las implicaciones sistemático-hegelianas de sus trabajo.

4.      La sociedad civil según Hegel y Marx
Tener en cuenta las premisas desarrolladas en “La Economía Justa” (Dien Winfield), como precedente criticable del neokantismo (se entiende la justicia como derivada de una voluntad individual libre, no determinada. Marx habría roto con la justicia por postular la inmanencia de la determinación y no haber visto la exogeneidad de algunos factores existentes en el funcionamiento de la economía de mercado)

1.      “La economía justa está caracterizada por la libertad civil; esto es, “todo participante actúa en vista de su propio interés en cooperación con otros hasta tanto su objetivo sólo puede ser alcanzado si simultáneamente honra la libertad individual de estos otros”
2.      Una economía basada en el intercambio de mercancías es la única especie de economía en la cual la libertad civil puede ser institucionalizada”
3.      Por lo tanto, la única economía justa está basada en el intercambio de mercancías”

5.      Hegelianismo y Marx: una respuesta a Lucio Colletti,
Para Colletti, el pensamiento de Hegel representa un retorno a una metafísica pre-kantiana, metafísica que de sobra encarna los principios de la cristiandad. Dos tesis estrechamente vinculadas descansan en el corazón de esta metafísica: la prioridad de lo ideal por sobre lo material, y la erradicación de la existencia independiente de las entidades individuales finitas.

Para Colletti, en Hegel la realidad material está subsumida en el proceso lógico de entendimiento (la teoría de Hegel, por lo tanto, no es más que una variante de la filosofía judeo-cristiana, filosofía que tuvo su expresión última en la “erradicación” de Spinoza de las entidades finitas). Y esto representa un quiebre con Marx, para el cual los dos procesos (entendimiento y realidad material) se encuentran balanceados sin “reducirse” entre sí.

“En la visión de Colletti…para Marx los universales no poseen substancialidad ontológica; solamente los individuos finitos existen como sujetos. Cualquier intento que ponga los universales reificados por sobre los individuos finitos, reduce a los verdaderos sujetos (los individuos) a un mero predicado de un sujeto ilusorio (el universal)”

“En tanto Marx quiso oponer la ciencia de la economía política a la metafísica hegeliana, el principio de la identidad y de la no-contradicción debe ser recuperado, porque este principio es el fundamento de toda ciencia empírica. Y esta recuperación es llevada a cabo precisamente mediante la superación de la reificación de los universales (la eliminación de lo finito) en la cual se basa el sistema de Hegel”

El materialismo que desarrolla Marx tiene su antecedente en Kant; es un materialismo que no confunde el conflicto real con la oposición lógica

“En las reflexiones metodológicas de Marx el punto de partida para la construcción de teoría es el proceso real, lo concreto y real como dado en la experiencia. Pero en tanto experiencia inmediata, no es posible sino tener una concepción caótica de la totalidad de esta experiencia…Para Hegel, “la filosofía es su propio tiempo aprehendido en el pensamiento. Tan absurdo como imaginarse que la filosofía puede trascender su mundo contemporáneo, es imaginarse que un individuo puede saltar sobre su propia época”. Esto significa que para Hegel también el punto de partida es lo inmediatamente dado en la experiencia en la particular coyuntura histórica. Pero también aquí la experiencia inmediata es caótica”

“La segunda etapa del método de Marx es comenzar el análisis de la experiencia incomprendida  mediante una apropiación de estos conceptos (los conceptos de la economía política). Pero esta apropiación no es hecha al azar; ya en este momento una intención sistemática se encuentra funcionando. Esta intención se manifiesta en el “trabajo” a través de los conceptos con la meta de alcanzar aquellos que son más simples y abstractos (como la “mercancía” y el “valor de uso”)
“Hegel también procedió a un análisis de la experiencia incomprendida a través de una apropiación de los conceptos propuestos por las ciencias positivas…el conocimiento de lo particular es necesario. Este particular debe ser trabajado en sus propios méritos; debemos adquirir conocimiento de su naturaleza empírica…Sin el trabajo propio de las ciencias empíricas, la filosofía no podría haber superado el nivel de los antiguos”. Y para Hegel también esta apropiación tiene la intención sistemática de llegar a las más simples y abstractas determinaciones del pensamiento (el “Ser” en la “Lógica”; la “Propiedad” en “La filosofía del derecho”)”

“Habiendo llegado a las determinaciones más simples, Marx establece: “Desde ahí, el camino debe ser retrotraído hasta haber alcanzado lo concreto, pero esta vez no como la concepción caótica del todo, sino como totalidad rica en diversidad de determinaciones”…Esta es precisamente la arquitectura del sistema de Hegel…” 

“La afirmación de que Marx también le otorgaba independencia al proceso de pensamiento es más controversial…el método que Marx emplea en El capital es un método “genético-estructural” en el cual las consideraciones sistemáticas del proceso lógico de pensamiento se encuentran indisolublemente mezcladas con las consideraciones históricas. Sin embargo, Marx insistió en que el proceso de pensamiento no “refleja” el proceso real…”. De acuerdo con esto -y con lo que se estableció en uno de los capítulos anteriores- el proceso de pensamiento es independiente del proceso histórico no menos en Marx que en Hegel.     

“¿Supone el hecho de que Hegel le otorgue autonomía al proceso de pensamiento, una erradicación del proceso material real?”. No, esta suposición de Hegel no elimina el proceso material.
Esta suposición que sí acepta Colletti, se basa en una interpretación de Hegel del propio Marx, hecha en los Grundrisse. Sin embargo, tanto Colletti como Marx se equivocan en su lectura de Hegel. En razón de esto, Smith cita el siguiente pasaje de Hegel:

“Para que esta ciencia (el sistema de Hegel)  pueda existir, tenemos que tener la progresión desde lo individual y lo particular hacia lo universal –una actividad que es una reacción al material empírico dado en función de la elaboración de su reconstrucción-. La demanda de un conocimiento a priori, que pereciera implicar que la idea  debe construirse dese sí misma, es solamente una reconstrucción…”  

La idea de que mediante la aprehensión del proceso lógico podemos extrapolar sobre el curso de los eventos históricos futuros, lo cuales siguen una necesidad lógica, no es una que Hegel haya desarrollado. “El, por el contrario, reconoció que el proceso real tiene su propio patrón de desarrollo futuro, uno irreductible al patrón de desarrollo lógico que reconocemos en el proceso de pensamiento”
“Para Hegel –no menos que para Kant o Marx- ahí permanece un “algo distinto” que separa lo material del pensamiento. En el proceso real existe un irreductible residuo de contingencia, un dejo ininteligible por el pensamiento, un elemento que no puede reducirse a categorías lógicas. Hegel reconoció este residuo de lo material impenetrable por el pensamiento prácticamente en cada etapa de su sistema” (ejemplos: alma individual, el contenido de las sensaciones, etc). Para Smith, lo precedente demuestra que Hegel no redujo lo material a lo ideal.

“…en la visión de Hegel la filosofía no puede desarrollarse plenamente con anterioridad a la emergencia histórica de las ciencias empíricas. Esto demuestra que los sistemas de pensamiento construidos en la historia de la filosofía no pueden ir más allá del nivel alcanzado en un periodo particular del desarrollo histórico”

En Marx: “La inteligibilidad de lo concreto y material puede ser aprehendida solamente afirmando la prioridad del proceso de pensamiento sobre como lo concreto y material está dado en la experiencia. Porque lo concreto y material tiene un nivel de profundidad esencial subyacente a su nivel aparente. La tarea del pensamiento es primero penetrar a través de esas apariencias a ese nivel de profundidad…Para cumplir esta tarea no es suficiente para el pensamiento afirmar su independencia; debe afirmar su primacía sobre el proceso real y las apariencias que en él se generan

“El primer argumento de Colletti que acusa a Hegel de negar lo finito, por lo tanto pierde el punto: las cosas finitas pueden ser distinguidas aún si afirmamos una lógica de “unidad en la diferencia” que va más allá del principio de la identidad y la no-contradicción” (esto porque el reconocimiento de lo finito constituye un nivel en el análisis de Hegel, reconocimiento que es superado por otro mayormente complejo y concreto. “Superación” en Hegel, sin embargo, no implica eliminación sino inclusión, si bien de una manera subordinada, de la determinación antecedente en una totalidad más concreta)

Sobre la reificación de los universales en Hegel: “El conocimiento, la aprehensión de la inteligibilidad de las cosas individuales, puede solo ser obtenido mediante la utilización de universales. No otorgarles a estos universales un estatus ontológico independiente, sería negar tanto la posibilidad del conocimiento como la inteligibilidad de las cosas individuales…Del mismo modo, los universales son conceptos vacíos sin importancia objetiva, cuando no están conectados a las cosas individuales existentes. Por lo tanto, Hegel concluye que tanto los universales como lo individual debe ser reconocido en una ontología adecuada. Ninguno de ellos puede ser aceptado consistentemente sin al mismo tiempo aceptar el otro…sólo los dos juntos pueden captar el todo”

(Comentario: existe un similar  argumento en Marcuse)

“El punto a ser establecido es simplemente que fue posible para Hegel otorgar a los universales un estatus ontológico sin reificarlos; esto es, sin afirmar que ellos son los “verdaderos sujetos” en tanto los individuos existentes son meros predicados”.

“Pero para Hegel el Estado en tanto universal no es una entidad real. Es, por el contrario, un principio de inteligibilidad a través del cual la entidades se unifican….Este es un principio y no una cosa, aunque Hegel es rápido al afirmar que tales principios tienen un estatus ontológico al igual que las “cosas” a las cuales “determinan”

“…Por el contrario, la voluntad sustancial, el universal, tiene real existencia (actualidad) en la particular autoconciencia de los individuos-ciudadanos”

“Todos los pasajes citados por Colletti sobre la “disolución de lo finito en Hegel”, provienen de las dos primeras partes del sistema…Pero en el último nivel, aquél de la “Noción” (los dos primeros son el ser y luego la esencia/fundamento), se enfatiza que el universal, el todo, la esencia, lo infinito, no puede ser pensado coherentemente por sí mismo aparte de lo “particular”, la parte, las apariencias, lo finito, tanto como lo inverso tampoco puede hacerse…en el nivel de la Noción, lo finito no es una mera apariencia de la esencia. Esa etapa ha sido dejada atrás inequívocamente. Aquí lo finito individual retiene su autonomía y distinción plena, mientras al mismo tiempo muestra su unidad interna con lo universal”

El interpretar a Hegel según una lógica en la cual lo finito es “eliminado”, supone permanecer al nivel de la Esencia (segundo nivel de los tres que se desarrollan en la Lógica de Hegel), es interpretara a Hegel como un mero reproductor de Spinoza.

“Central para el marco filosófico de Marx es un modo de análisis que va más allá del principio de identidad y no contradicción, enfatizando la importancia de los universales, y tematizando la mediación entre lo universal y lo finito individual en una manera idéntica al que Hegel desarrolla cuando se “mueve” desde la Esencia a la Noción. Porque comparte estas dimensiones con Hegel, Marx  negó lo finito no menos –y no más- que Hegel”

“La teoría de Marx de la crisis económicas descansa en este punto. Dentro del modo de producción capitalista es posible para una forma de capital “ponerse” así misma de manera independiente de la venta de mercancías. Esto, sin embargo, crea la posibilidad de que todo el circuito colapse en crisis. El curso de esta crisis consiste en la afirmación de la unidad que niega el reclamo de independencia de parte de las formas finitas…La crisis no es  más que la afirmación forzada de la unidad de las fases del proceso de producción que se han independizado”

“Marx compartía con Hegel la misma teoría de los universales. El capital…es un universal….Pero, Marx entizó repetidamente, el capital no es una cosa. No tiene una realidad distinta y aparte de las formas individuales a las cuales determina. Estas diferentes formas –las actividades de la compra y venta en el mercado, el proceso  de trabajo en la producción, etc- son los “sujetos reales” del proceso”

Lo que sucede es que bajo el mpc el Capital toma la forma de un Sujeto activo, por lo tanto adquiere una apariencia de cosa. Pero esta reificación es una ilusión, derivada de la alienación del trabajo de sus condiciones objetivas de producción.

Entre el paso de la Esencia a la Noción, y el paso del capitalismo al comunismo existe una analogía estructural. En ambos lo universal y individual-particular tienden a afirmarse como idénticos y unidos (“unidad en la diferencia”).

Diferencias entre Hegel y Marx
1)      Verificación: para Hegel la verificación sólo se da en el pensamiento (la última categoría valida la elección de la primera). Marx rechaza eta lógica circular: la verificación se da en el proceso material, es una cuestión práctica; el hombre debe probar la verdad”
2)      Historia: para Hegel la historia es la historia de las ideas (en particular la historia de las ideas religiosas). Para Marx, la historia es la historia del proceso material de producción (modos de producción) 
3)      Capitalismo: para Hegel, en él la autonomía individual es efectiva (actitud contemplativa). Para Marx, en cambio el mpc implicaba explotación.

6. La crítica de Elster de la teoría dialéctica sistemática de Marx

La ley de la transformación de la cantidad en calidad (que Engels toma de Hegel), provee un recordatorio de que la relación entre una variable independiente y otra dependiente puede ser discontinua y no lineal

La lógica deductiva que Hegel utiliza en su “Lógica” es una que no se corresponde con la relación causa-efecto, tampoco lo hace con la conexión axioma-teorema, menos todavía supone el reconocimiento de la relación entre un hecho y sus condiciones de posibilidad. El tipo de lógica deductiva que Hegel utiliza en esta obra, dice relación con la dialéctica abstracto-concreto (de lo más simple y abstracto, a lo más complejo y concreto); esta lógica Elster la denomina como de “aproximaciones sucesivas”.

“No sostengo que tanto Marx como Hegel nunca hicieron derivaciones “ad hoc”. Pero si la legitimidad de una metodología descansara en la imposibilidad de introducir consideraciones extrañas, ninguna metodología contaría como legítima. Lo que importa es que cuando sea introducida una consideración extraña, nuestros preceptos metodológicos nos permitan reconocer que esto ha ocurrido para corregir la cuestión”

 “¿Cómo son hechas las transiciones categoriales? Una transición de una forma social hacia “otra”, puede ser introducida si y solo si puede ser demostrado que los agentes que operan bajo la primera forma social necesariamente deben tender a actuar de una manera que “traiga” la segunda forma social”

La misma estructura del primer capítulo de “Economía y Sociedad” (Max Weber) presenta similitudes con la lógica deductiva que utilizan tanto Marx como Hegel. Esto es, Weber avanza desde la categoría más simple y abstracta (relación social), hasta la categoría más compleja y concreta (“Organizaciones políticas y hierocráticas”)

“La teoría social dialéctica no puede reemplazar a la ciencia social empírica. De hecho, depende de la ciencia social, porque los argumentos que establecen la necesidad de las tendencias estructurales demandan un considerable conocimiento empírico”

7.Roemer sobre la teoría de la explotación de Marx: errores de una aproximación no dialéctica

“Los economistas neoclásicos afirman que la extracción de plusvalor en el capitalismo es generalmente no explotadora porque los trabajadores están simplemente intercambiando su fuerza de trabajo por el acceso al capital”

Para Roemer la categoría de explotación debe ser abandonada; debe reemplazársela con la noción de distribución desigual de recursos

La noción de “superación” hegeliana sólo designa el paso de una categoría más abstracta a otra más concreta, siendo también efectivo que esta última no elimina la primera sino que la contiene en forma “subordinada en tanto agrega mayores determinaciones…

La crítica de Roemer que sostiene que la noción de explotación de Marx no puede sostenerse por sí misma bajo sus propios méritos, es una inconsistente. Esto porque el sentido de toda categoría teórica sólo puede comprender si se la inserta en un sistema de categorías (y esto también e cumple para una lógica dialéctica deductiva)

Roemer elabora un experimento mental en el cual los recursos se encuentran distribuidos de manera igualitaria entre los agentes sociales. Así, cree poder demostrar que la noción de explotación de Marx no se aplica. La cuestión es que la noción de explotación en Marx es sólo válida precisamente en una situación de distribución de desigual de recursos (propiedad privada de los medios de producción)

La extracción de plusvalor no implica necesariamente explotación (habrá extracción de plusvalor bajo el socialismo…)

La explotación mediante los mercados de crédito es secundaria, según Marx. La misma, por otra parte, no es específica del capitalismo, ya que ha existido en otros modos de producción (feudalismo, mundo antiguo, etc)