domingo, 28 de abril de 2013

Dialéctica de lo concreto (Karel Kosik, 1960s)



Dialéctica de lo concreto

Karel Kosik

La dialéctica trata de la cosa misma, pero la cosa misma no se manifiesta inmediatamente al hombre…Por esta razón, el pensamiento dialéctico distingue entre representación y concepto de las cosas, y por ello entiende no sólo dos formas y grados de conocimiento de la realidad, sino dos cualidades de la praxis humana. Mientras la representación es propia del sentido común y por lo general elabora nociones completamente contradictorias a la verdadera ley del fenómeno -a la estructura de la cosa-; el concepto logra reproducir la estructura de la cosa misma.

El fenómeno muestra la esencia y al mismo tiempo la oculta. La esencia se manifiesta en el fenómeno, pero de manera inadecuada, parcialmente, en algunas de sus facetas y ciertos aspectos. La esencia es mediatizada por el fenómeno y se muestra, por tanto, en algo distinto de lo que es. La esencia se manifiesta en el fenómeno; su manifestación en éste revela su movimiento y demuestra que la esencia no es inerte y pasiva.

Pero el mundo fenoménico no es algo independiente y absoluto: los fenómenos se convierten en el mundo fenoménico en conexión con la esencia. El fenómeno no es radicalmente distinto de la esencia, y la esencia no es una realidad de distinto orden a la del fenómeno

Captar el fenómeno de una determinada cosa significa indagar y describir como se manifiesta esta cosa en dicho fenómeno, y también como se oculta al mismo tiempo.

¿Es, pues, la diferencia entre fenómeno y esencia una diferencia entre lo real y lo irreal, o entre dos órdenes diversos de la realidad? ¿Es la esencia más real que el fenómeno? La realidad es la unidad del fenómeno y la esencia. Por esto, la esencia puede ser tan irreal como el fenómeno, y éste tan irreal como la esencia en el caso de que se presenten aislados y, en este aislamiento, sean considerados como la única y verdadera realidad.

En virtud de  que la esencia –a diferencia de los fenómenos- no se manifiesta directamente, y por cuanto que el fundamento oculto de las cosas debe ser descubierto mediante una actividad especial, existen la ciencia y la filosofía. Si la apariencia fenoménica y la esencia de las cosas coincidieran totalmente, la ciencia y la filosofía serían superfluas.

El concepto de la cosa es la comprensión de ella, y comprender lo que la cosa es significa conocer su estructura. El rasgo más característico del conocimiento consiste en la descomposición del todo.

El propio hecho de que el pensamiento se mueva de un modo natural y espontáneo en dirección opuesta al carácter de la realidad, a la cual aísla y “mata” y el hecho de que en este movimiento espontáneo se base la tendencia a la abstracción, no es una particularidad inherente al pensamiento, sino que deriva de su función práctica. Toda acción es unilateral, ya que tiende a determinado fin y, por tanto, aísla algunos aspectos de la realidad como esenciales para esa acción, mientras deja a un lado, por el momento, a otros. Mediante esta acción espontánea que pone de manifiesto determinados aspectos, que son importantes para el logro de cierto fin, el pensamiento escinde la realidad única, interviene en ella y la valora.

La tendencia espontánea de la praxis y del pensamiento, a aislar los fenómenos y a desdoblar la realidad en lo esencial y lo secundario, va siempre acompañada de una percepción del todo igualmente espontánea en la cual son aislados determinados aspectos, aunque esa percepción sea para la conciencia ingenua menos evidente y, con frecuencia, inconsciente.

La diferencia entre la realidad natural y la realidad humano-social estriba en que el hombre puede cambiar y transformar la naturaleza, mientras que la realidad humano-social puede cambiarla revolucionariamente, pero sólo porque él mismo ha producido esta realidad.

El mundo real…es la unidad de productor y producto, de sujeto y objeto, de génesis y estructura. El mundo real no es, por tanto, un mundo de objetos reales fijos…el mundo de la realidad no es una variante secularizada del paraíso, de un estado de cosas ya realizado y fuera del tiempo, sino que es un proceso en el curso del cual la humanidad y el individuo realizan su propia verdad, esto es, llevan a cabo la humanización del hombre….el mundo de la realidad es el mundo de la realización de la verdad, es el mundo en el que la verdad no está dada ni predestinada, ni está calcada indeleblemente en la conciencia humana…es el mundo en que la verdad deviene.

La destrucción de la pseudoconcreción significa que la verdad no es inaccesible, pero tampoco es alcanzable de una vez y para siempre, sino que la verdad misma se hace, es decir, se desarrolla y realiza.

La dialéctica de la actividad y de la pasividad en el conocimiento humano se manifiesta, ante todo, en el hecho de que el hombre para conocer las cosas como son en sí mismas, debe transformarlas antes en cosas para sí; para poder conocer las cosas como son independientemente de él, debe someterlas primero a su propia práctica; para poder comprobar como son cuando no está en contacto con ellas, debe primeramente entrar en contacto con las cosas. El conocimiento no es contemplación

Solamente una concepción de la materia que descubre en la materia misma la negatividad, es decir, la capacidad de producir nuevas cualidades y grados evolutivos más altos, permite explicar lo nuevo de un modo materialista como una cualidad del mundo material.
 La realidad no s explica por la reducción a algo distinto de ellas misma, sino por sí misma, mediante el desarrollo y la ilustración de sus fases, de los elementos de su movimiento.

De la representación viva, caótica e inmediata del todo, el pensamiento llega al concepto, a la determinación conceptual abstracta, mediante cuya formación se opera el retorno al punto de partida, pero ya no al todo vivo e incomprendido de la percepción inmediata, sino al concepto del todo ricamente articulado y comprendido.
(el método de ascenso de lo abstracto a lo concreto es el método del pensamiento…dicho ascenso es, pues, en general, un movimiento de la parte al todo y del todo a la parte, del fenómeno a la esencia y de la esencia al fenómeno, de la totalidad a la contradicción y de la contradicción a la totalidad, del objeto al sujeto y del sujeto al objeto)

En cuanto la ciencia inicia su propia exposición estamos ya ante el resultado de una investigación y de una asimilación crítico-científica de la materia. El comienzo de la exposición es ya un comienzo mediato, que contiene en germen la estructura de toda la obra. Pero lo que puede y debe ser el comienzo de la exposición…no es conocido todavía al comienzo de la investigación. El inicio de la exposición y el inicio de la investigación son cosas distintas. El comienzo de la investigación es casual y arbitrario en tanto que el de la exposición es necesario.

La dialéctica no es el método de la reducción, sino el método de la reproducción espiritual e intelectual de la realidad, el método del desarrollo, o explicación…la explicación es el método que presenta el desenvolvimiento de la cosa como transformación necesaria de lo abstracto a lo concreto.

La categoría de totalidad fue primeramente presentada y desarrollada por Spinoza, para luego ser desarrollada ampliamente por la filosofía clásica alemana (así, se formuló la dialéctica en oposición a la metafísica)
La degeneración del concepto de totalidad ha desembocado en dos trivialidades: que todo está en conexión con todo y que el todo es más que la suma de las partes.

Pero, en verdad, la totalidad no significa todos los hechos. Totalidad significa: realidad como un todo estructurado y dialéctico, en el cual puede ser comprendido racionalmente cualquier hecho (clases de hechos, conjuntos de hechos. Reunir todos los hechos no significa aún conocer la realidad, y todos los hechos juntos no constituyen aun la totalidad. Los hechos son conocimiento de la realidad si son comprendidos como hechos de un todo dialéctico..si son concebidos como partes estructurales de un todo

Sin la comprensión de que la realidad es totalidad concreta que se convierte en estructura significativa para cada hecho o conjunto de hechos, el conocimiento de la realidad concreta no pasa de ser algo místico

Si la realidad es entendida como concreción, como un todo que posee su propia estructura (y, por tanto, no es algo caótico), que se desarrolla (y, por ende, no es algo inmutable y dado de una vez para siempre), que se va creando (y, en consecuencia, no es un todo perfectamente acabado y variable solo en sus partes singulares o en su disposición)…

El principio metodológico de la investigación dialéctica de la realidad social es el punto de vista de al realidad concreta, que ante todo significa que cada fenómeno puede ser comprendido como elemento del todo. Un hecho histórico es a la vez productor y producto; determinante y determinado; se da significado a sí mismo a la vez que le proporciona significado al todo.

La diferencia entre el conocimiento sistemático acumulativo y el conocimiento dialéctico es, esencialmente, la existente entre dos concepciones distintas de la realidad. Si la realidad es un conjunto de hechos, el conocimiento humano solo puede ser abstracto, un conocimiento sistemático analítico de las partes abstractas de la realidad, mientras que el todo de la realidad es incognoscible.

Precisamente porque la realidad es un todo estructurado, que se desarrolla y se crea, el conocimiento de los hechos, o de conjuntos de hechos de la realidad, viene a ser el conocimiento del lugar que ocupan en la totalidad de esta realidad…el pensamiento dialéctico arranca de la premisa de que el pensamiento humano se realiza moviéndose en espiral, donde cada comienzo es abstracto y relativo.

En el pensamiento dialéctico la realidad se concibe y representa como un todo, que no es solo un conjunto de relaciones, hechos y procesos, sino también su creación, su estructura y su génesis. Al todo dialéctico pertenece la creación del todo, la creación de la unidad, la unidad de las contradicciones y su génesis

En el siglo XX se ha desplegado un ataque en dos frentes contra la concepción de la realidad como totalidad. Para los empiristas, al igual que para los existencialistas, el mundo se ha fragmentado, se ha disgregado, ha dejado de ser una totalidad y se ha convertido en un caos, cuya reestructuración corresponde al sujeto.

La separación de sociedad y naturaleza marcha al unísono con la incomprensión de que la realidad humano-social es tan real como la nebulosa, los átomos y las estrellas aunque no sea la misma realidad. De aquí deriva el supuesto de que sólo la realidad natural es la auténtica realidad, mientras que el mundo humano es menos real que una piedra…

En esta relación lógica se expresa la verdad de que la generalización es la conexión interna de los hechos, y de que el propio hecho refleja determinado contexto. En su esencia ontológica cada hecho refleja toda la realidad, y el significado objetivo de los hechos consiste en la riqueza y esencialidad con que complementan y al mismo tiempo reflejan la realidad…la distinción de los hechos según su significado y su importancia, no es el resultado de una valoración subjetiva, sino que emana del contenido objetivo de los propios hechos.
(Comentario: ¿distinción entre fenómeno y hecho?)

La teoría materialista distingue dos contextos de hechos: el contexto de la realidad, en el cual los hechos existen originaria y primordialmente, y el contexto de la teoría, en el cual los hechos se dan por segunda vez y mediatamente ordenados, después de haber sido arrancados previamente del contexto originario de lo real. El hombre no puede conocer el contexto de la realidad de otro modo que separando y aislando los hechos del contexto, y haciéndolos relativamente independientes. Aquí está el fundamento de todo conocimiento: la escisión del todo.

(Comentario: realidad objetiva distinta de realidad objetual)

El punto de partida de la razón racionalista es el individuo atomizado….Además de este lado positivo, que constituye un elemento permanente del pensamiento moderno, contenía un rasgo negativo por la ingenuidad con que ignoraba el hecho de que el individuo no es sólo sujeto que pone, sino que también es puesto, y de que la razón del individuo atomizado, apenas se realiza produce necesariamente la sinrazón, ya que parte de sí misma como algo inmediatamente dado y no abarca práctica ni teóricamente la totalidad del mundo

La concepción metafísica petrifica lo racional y lo irracional, los concibe como inmutables y dados de una vez para siempre, y, en este sentido, hipostasía la frontera históricamente cambiante del conocimiento y la creación humana de la realidad en dos fronteras ontológicas: la entidad de lo racional y la entidad de lo irracional. Por el contrario la historia de la dialéctica moderna testimonia que la razón dialéctica destruye esta frontera histórica y que poco a poco va ocupando en bien del hombre y de lo racional, en el amplio sentido de la palabra, territorios que la razón metafísica consideraba exclusivos del irracionalismo

El predominio de la política en la antigüedad, del catolicismo en la Edad Media, y de la economía y de los intereses materiales en la época moderna, resulta explicable precisamente sobre la base de la teoría materialista, mediante la explicación de la estructura económica, de cada una de las formaciones sociales antes citadas
La distinción entre estructura económica (marxismo) y factor económico (sociologismo) constituye la premisa necesaria para demostrar y comprobar científicamente el primado de la economía en la vida social. Mientras que la teoría de los factores según la cual un actor privilegiado crea todos los demás, soslaya el problema de cómo surge y cobra forma el todo social…presuponiendo la existencia de esta formación como un hecho ya dado…la teoría materialista, por el contrario, parte del concepto de que el todo social es formado y constituido por la estructura económica. La estructura económica crea la unidad y la conexión de todas las esferas de la vida social.

Según Kosik, para Weber la pertenencia a una clase se determina por la facultad de disponer de bienes en el mercado, con lo cual se borra prácticamente la diferencia entre posesión de medios de producción y posesión de bienes o mercancías.

El cambio de funciones de determinados valores no es resultado de una valoración subjetiva, sino de un cambio objetivo de las relaciones sociales.

El primado de la economía no deriva de un grado más elevado de realidad de algunos productos humanos, sino del significado central de la praxis y del trabajo en la creación de la realidad humana.

Fue el Renacimiento el que primero describió al Hombre Moderno, como agente que crea en el trabajo (los animales no trabajan ni crean, dios no trabaja pero si crea)…el capitalismo rompe este lazo directo, separa el trabajo de la creación, el producto del productor, y transforma el trabajo en una actividad fatigosa, extenuante y no creadora.

El hombre no existe sin “condiciones” y es criatura social únicamente a través de las “condiciones”. El contraste entre el hombre y las condiciones, la antinomia de la conciencia impotente y de las omnipotentes condiciones, no es sino la contradicción entre las condiciones aisladas y el íntimo desgarramiento del hombre aislado….la realidad social es infinitamente más rica y concreta que la situación dada y las circunstancias históricas, porque incluye la praxis humana objetiva, la cual crea tanto la situación como las circunstancias

El hombre es parte de la naturaleza, y él también es naturaleza. Pero, al mismo tiempo, es un ser que en la naturaleza, y sobre la base de su dominio sobre la naturaleza, tanto la exterior como la propia, crea una nueva realidad que no es reducible a la natural…el hombre tiene su origen en la naturaleza, es un parte de ella y, al mismo tiempo, la supera…

La “dependencia” histórico-social del arte y de las ideas no coincide con su “validez”. …¿cómo y por qué la obra artística sobrevive a las condiciones que la han originado? ¿en qué y por que las ideas de Heráclito sobreviven a la sociedad en que nacieron? ¿en qué y por qué la filosofía de Hegel sobrevive a la clase, como ideología de la cual fue formulada?
Una obra es tal solo en tanto sobrevive a su época y pasa formar parte del patrimonio de la humanidad...
 En esta concreción la obra asume significados de los que no siempre podemos decir, con absoluta certeza, que el autor los había concebido precisamente como se dan. Durante la elaboración de la obra, el autor no puede prever todas las variantes de significados e interpretaciones a que la obra se verá sometida en el curso de su acción.  En este sentido, la obra es independiente de las intenciones del autor. Pero, de otra parte, la autonomía y la desviación de la obra de las intenciones del autor, es aparente: la obra es una obra, y como tal vive precisamente porque exige una interpretación y crea muchos significados…Existe una determinada gama en cuyo ámbito las concreciones son concebidas como concreciones de la obra misma: más allá de se ámbito tenemos la tergiversación, incomprensión, o interpretación subjetiva de la obra.

No se puede comprender la vida de la obra únicamente por la obra misma. Si la eficacia de la obra fuese una cualidad de la obra análoga a la irradiación como propiedad del radio, ello significaría que la obra viviría, es decir, ejercería una influencia incuso cuando ningún sujeto humano la observase….la obra no vive por la inercia de carácter institucional o por la tradición…sino por la totalización, es decir, por su continua reanimación. La vida de la obra no emana de la existencia autónoma de la obra misma, sino de la recíproca interacción de la obra y la humanidad.

¿Cómo puede ser entendida la frase de Marx: “la abolición de la filosofía mediante su realización”?
a) la filosofía es suprimida al realizarse. La realidad irracional es reemplazada por una realidad más alta que contiene las verdaderas potencialidades de la realidad. Sin embargo, según Kosik,  esto no es más que un utopismo que quiere “realizar” un reflejo de la realidad.

…no es verdad que la filosofía sea solo una expresión enajenada de una situación enajenada y que tal calificación exprese totalmente su carácter y su cometido. El hecho de que la filosofía sea siempre una filosofía de clase, y por esto expresión enajenada de un mundo enajenado, malcomprende una verdad muy real señalada acertadamente por Kosik. La historia de la humanidad es la dialéctica entre lo humano que se expresa y a la vez se niega en la dominación de una clase, todo pensamiento de clase que realmente llega a universalizarse y convertirse en patrimonio de todos, trasciende la situación histórica en que se genera y la determinación supuestamente absoluta de la clase que lo desarrolla (el hombre no es absolutamente prisionero de su subjetividad, su clase o su sociedad; sino que es capaz de trascender en algún punto éstas determinantes para conocer realmente la naturaleza el ser y la misma sociedad…) 
Marx y Hegel, al estructurar sus obras, parten de un motivo simbólico intelectual común, que era corriente en la atmósfera cultural de su época. Este motivo del tiempo de la obra literaria, filosófica y científica, es la odisea (en el caso de Marx de la mercancía o el “valor”). El “sujeto” debe peregrinar por el mundo y conocerlo para conocerse a sí mismo. El conocimiento del sujeto solo es posible sobre la base de la actividad de este sujeto en el mundo; el sujeto conoce el mundo únicamente en cuanto interviene activamente en él…pero el sujeto que después de haber peregrinado por el mundo vuelve a sí mismo, es distinto del sujeto que emprendió la peregrinación. El mundo que ha recorrido el sujeto es otro, es un mundo transformado, ya que la simple peregrinación del sujeto por el mundo lo ha modificado al dejar en él sus huellas.

Hegel, como dialéctico, sitúa la distinción del hombre respecto del animal allí donde uno y otro coinciden esencialmente: en el campo de la animalidad. El dominio sobre el deseo animal y la inserción  -entre él y su satisfacción- de un término mediador que es el trabajo, no es sólo un proceso en el cual el deseo animal se transforma en deseo humano y en el que tiene lugar la génesis del hombre
En el trabajo y por medio del trabajo el hombre domina el tiempo (mientras el animal es dominado por el tiempo), ya que un ser que es capaz de resistir a la inmediata satisfacción del deseo y contenerlo activamente, hace del presente una función del futuro, y se sirve del pasado, esto es, descubre en su obrar la tridimensionalidad del tiempo como dimensión de su ser.
La tridimensionalidad del tiempo y la temporalidad del hombre se funda en la objetivación. Sin la objetivación, como duración, no hay temporalización.

Interpretación existencialista: considera la objetivación como una huida de la autenticidad propia del ser del hombre, que es el “ser para la muerte”. Sin embargo, contraargumenta Kosik, el hombre solo sabe que es mortal en cuanto distribuye el tiempo sobre la base del trabajo como acción objetiva, ergo, el hombre solo descubre su “esencia existencialista” (ser para la muerte) mediante la objetivación.

La actividad humana se halla dividida en dos campos: en uno se actúa bajo la presión de la necesidad y a esto se le llama trabajo, mientras que, en el otro, la actividad se despliega como libre creación y se le llama arte. Ahora bien, si bien el trabajo no abandona el campo de la necesidad, realmente crea las premisas para la actividad libre superándose a sí mismo. La libertad no se abre al hombre tras la frontera de la necesidad, como una esfera autónoma independiente del trabajo; surge del trabajo como premisa necesaria. La actividad humana no se escinde en dos esferas autónomas, independientes entre sí y recíprocamente indiferentes…la división de este proceso único en dos esferas aparentemente independientes entre sí no deriva de la naturaleza de la cosa, sino que es un producto históricamente transitorio

Maquiavelo: su descubrimiento fundamental –que corresponde a la ciencia operativa de Bacon y a la moderna concepción de la naturaleza- es el concepto del hombre como ser disponible y manipulable. El cientifismo y el maquiavelismo son dos facetas de una misma realidad. Sobre esta base se formula concepción de la política como una técnica calculadora y racionalista, como un modo –científicamente previsible- de manipulación del material humano. A esta concepción, así como a la práctica correspondiente, no le importa que el hombre sea por naturaleza bueno o malo. Tanto si es uno o lo otro, por su naturaleza es siempre moldeable.
La praxis es un concepto es esencial porque descubre la realidad –al meno en su aspecto social-, en su generalidad como un proceso de creación del mismo hombre, negándole su carácter  dado y predeterminado. Ahora bien, mediante la praxis el hombre descubre una realidad natural independiente de él; mediante la praxis el hombre se abre al ser y al mundo, no se recluye en su subjetividad y socialidad. Pero la totalidad del mundo comprende a la vez, como un elemento de su totalidad, el modo de abrirse a esa totalidad del hombre, y el modo de descubrir el hombre dicha totalidad.

Si en la industria, la técnica, la ciencia y la cultura, la naturaleza existe para el hombre como naturaleza humanizada, de ello no se deduce en general que la naturaleza sea una categoría social. El conocimiento y el dominio sobre la naturaleza están socialmente condicionados, y en este sentido la naturaleza es una categoría social que varía históricamente, pero la existencia absoluta de la naturaleza no se halla condicionada por nada ni por nadie.