domingo, 28 de abril de 2013

The American Road to capitalism (Charles Post)


The American Road to Capitalism (Charles Post) (apuntes traducidos)

“Si cada modo de producción tiene sus propios principios de operación sistémica, basados en relaciones sociales de propiedad y modos de explotación específicos, Marx también insistió en que esto no evita que la base económica así constituida muestre infinitas variaciones y gradaciones en su forma de aparecer…”

Notar la conjunción de “relaciones sociales de propiedad” y “modos de explotación” (como dimensiones analíticas distintas)

“Nuestra intervención descansa en la asunción de que el desarrollo económico y político de eeuu, aún si específico, en ningún sentido es excepcional, como muchos historiadores reclaman

Notar insistencia en la no especificidad entendida como excepcionalidad al igual que Cueva

Relaciones sociales de propiedad: “relaciones entre seres humanos y entre seres humanos y la naturaleza. Estas relaciones sociales de propiedad y sus reglas específicas de reproducción dictan los contornos del crecimiento y el desarrollo social y económico, y crean la matriz social bajo la cual el conflicto político es conducido” (se cita los Grundrisse la frase en la cual Marx fundamenta el edificio de la sociedad en la relación directa de explotación que existe en el proceso de trabajo, tomar cita de Althusser)

Igual que Brenner se postulan reglas de reproducción social. Notar “nuevo” uso del concepto

Los “marxistas-políticos”, dentro de los cuales se inscribe el autor, rechazan una visión teleológica de la historia y sostienen la primacía de la lucha de clases a la hora de la mantención o cambio de las diferentes formas de trabajo social (dejan espacio a la contingencia, aunque no devienen meros posmodernos que creen que todo es accidente)

Brevemente, la dominación de relaciones sociales de propiedad no capitalistas tanto en el Sur (plantaciones esclavas) como en el Norte (producción doméstica independiente –traducción estándar de “independent house hold production”) produjeron un patrón de crecimiento extensivo no capitalista en las colonias británicas norteamericanas. Mientras las lucha de clases durante y después de la revolución americana (1776) revivieron las plantaciones esclavistas en el Sur, estas mismas luchas subordinaron efectivamente los cultivos familiares a la coerción del mercado, forzando a los productores domésticos a especializar el output, innovar técnicamente, y acumular tierra y herramientas. El resultado fue un pronunciado desarrollo económico desigual y combinado. En el Norte, la pequeña producción mercantil proveyó un creciente mercado interno para el capital industrial. En el Sur, la dominancia de las plantaciones esclavistas bloquearon la profundización de la división social del trabajo y el desarrollo industrial” (esto último durante al menos dos décadas antes de la Guerra Civil de mediados de siglo)

Retener que ambas formas de producción social son sostenidas como no-capitalistas, pero no como pre-capitalistas. Es importante consignar que esto se debe al reduccionismo mediante el cual el autor comprende el mpc (para él es igual sólo a plusvalor relativo). Característica compartida con Brenner y Wood, cuando a la misma no se le adosa sistemática y estructuralmente una de las leyes fundamentales derivadas de la ley del valor (la TDTMG), entonces el mpc de los “marxistas políticos” pareciera algo incompleto o “cojo”. La misma vigencia del mpc, siempre que es afirmada como tal por este conjunto de autores, no se liga sistemáticamente a la vigencia de la ley del valor. Si bien ellos establecen algunas de sus consecuencias como centrales para la comprensión de este modo de producción, tienden a no utilizar la formulación “ley del valor” y no se interesan por las temáticas que supone este problema (por lo demás, nos parece que Callinicos critica por la no utilización de la TDTMG a Brenner, cuando éste intenta dar cuenta de las crisis capitalistas –ver “Fases del desarrollo capitalista”-, así como también por la omisión de la ley del valor a Meiksins en la crítica que ésta hace a los analíticos)
Por otro lado, notar como Post entiende que luego de la independencia yanqui la pequeña producción independiente deviene progresivamente sujeta a la reproducción vía mercado capitalista

“La realización de las condiciones necesarias para la producción capitalista en los Estados Unidos tomó forma a través de la articulación, la reproducción ampliada y la transformación de tres formas productivas”: esclavitud, pequeña producción mercantil y manufactura capitalista”

Notar la utilización recurrente de la expresión forma productiva. La misma tiende a ser útil cuando se quieren evitar definiciones taxativas comprometedoras en relación con el debate acerca de los modos de producción. Ver cómo esta expresión homogeneiza con un criterio tres realidades distintas (¿distintas por naturaleza?). ¿Llamaremos nosotros a estas tres “formas de explotación capitalistas”?

Discusión en torno a la naturaleza de las plantaciones “esclavistas” del sur:
-          Ya en 1905, UB Phillips argumentó sobre la baja productividad y rentabilidad de las plantaciones esclavas. La única ganancia efectiva estaba dada por la especulación en el mercado de esclavos
-          En 1958 esta ortodoxia es cuestionada por Conrad y Meyer, quienes, bajo un paradigma neoclásico, consideran como un factor relevante la productividad y rentabilidad de las plantaciones esclavas (comparadas con otras inversiones capitalistas de la época)
-          La idea de la rentabilidad y productividad creciente de este tipo de plantaciones no sólo es compartida por estos neoclásicos, sino que también por Wallerstein, Louis  Hacker y Lewis Gray, para quienes las mismas eran de hecho formas de explotación incluidas en la dinámica del capitalismo
-          Robert Fogel y Stanley Engerman sistematizan el argumento acerca del carácter racional capitalista (alta rentabilidad y productividad) de las plantaciones supuestamente esclavistas, enfatizando en el hecho clave de una fuerza de trabajo “esclava” calificada y poseedora de una ética de trabajo “weberiana” adecuada al capitalismo.
-          “Las afirmaciones de fogel y engerman sobre la productividad del trabajo y la determinantes de la ganancia de plantación son contradichas por su misma evidencia y por la investigación reciente. Gavin Wright ha argumentado que la fuente de la rentabilidad de las plantaciones de algodón no se encontraba, ni en la alta productividad del trabajo esclavo, ni en las economías de escala alcanzadas bajo los regímenes de plantación, sino en la demanda bruta de algodón por el capital industrial inglés, y la completa dominación del mercado mundial del algodón bruto por las plantaciones esclavistas del Sur americano. Esto producía continuamente altos precios para el algodón bruto antes de la Guerra Civil, lo que impulsaba crecientemente las ganancias de los plantadores”

Ver cómo la forma de explotación esclavista puede presentarse de diferente manera en contextos socio-históricos distintos. Mientras en Cuba algunos autores dan pie para que nosotros nos preguntemos acerca de la vigencia del plusvalor relativo y el núcleo estructural del mpc, aquí Post tiende a argumentar que en ningún caso se puede comprender la esclavitud sureña yanqui como operando con el plusvalor relativo (nosotros estableceremos que si Post está en lo cierto, pero aún nuestra propuesta debe mantenerse, entonces habría que entender que esta forma de explotación funcionaba mediante el plusvalor absoluto). Ahora, el mismo Post abre ciertas posibilidades al respecto cuando más arriba enfatiza en el hecho de que tanto la pequeña producción independiente como el esclavismo sureño implementaron métodos de crecimiento extensivo. Ahora, deviene esencial preguntarse por las connotaciones de esta categoría y su relación con el plusvalor absoluto capitalista. Más todavía porque la misma cumple un rol crucial en el análisis de la forma de acumulación de la urss. Mientras Post afirma que la misma es no-capitalista (pero en su argumentación pareciera que el mismo plusvalor absoluto capitalista fuera no-capitalista), Chattopadhyay afirma que la misma implicaba capitalismo en la urss. Por otra parte, este mecanismo de “crecimiento” pareciera muy semejante a la fase expansiva del mpf. Son tres puntos a reflexionar.

-          Post establece que el trabajo en las plantaciones se basaba en el plusvalor absoluto: se maximizaba el uso de la fuerza de trabajo (capital variable), el cual descansaba en una continua y rigurosa vigilancia/supervisión; los instrumentos de trabajo eran simples y casi incambiados a lo largo del periodo; la productividad se aumentaba incrementando el ritmo de trabajo, acrecentando las hectáreas cultivadas por cada esclavo o moviendo la producción a suelos más fértiles. “Esto se muestra en agudo contraste a la organización capitalista del proceso de trabajo, donde la productividad del trabajo es incrementada mediante la introducción de nuevos instrumentos de producción que reducen la cantidad de trabajo necesario en relación con el trabajo excedente”    
(Discusión: para Post el plusvalor absoluto deja de ser algo característico del mpc, lo cual es ya de por sí problemático –también dejaría fuera la subsunción formal-; en cambio luego incluirá en el capitalismo la pequeña producción mercantil como forma transicional…reflexión)

Existen al menos dos diferencias de importancia entre el plusvalor absoluto y el crecimiento extensivo en su forma feudal: a) el crecimiento extensivo feudal no supone una sobreutilización de la misma fuerza de trabajo (la cual es una de las formas de existir del plusvalor absoluto), sino solamente la extensión cuantitativa de la tierra cultivada (que por lo demás es probable fuera cultivada por nuevos campesinos, no por los campesinos ya existentes –probablemente familiares-); b) el plusvalor absoluto supone el control del “empleador” de la esfera de la producción (qué se produce, cómo se produce, para quién se produce, quien produce), mientras el crecimiento extensivo feudal no supone esto.

Eugene Genovese
-          Argumenta sobre el carácter no capitalista de las plantaciones sureñas basándose en la idea de que las mismas eran económicamente irracionales. Aquí, utiliza a Weber (no se puede ajustar el tamaño de la fuerza de trabajo a las fluctuaciones en el ciclo de negocios; el gasto de capital por el trabajo esclavo es mucho mayor y más riesgoso que por el trabajo asalariado; la dominación de la sociedad por los plantadores aumenta la posibilidad de manejo político del mercado; los precios del trabajo esclavo devienen demasiado onerosos en un cierto momento; el carácter no burgués de la ideología de los plantadores y su consumo conspicuo del excedente)

Recordemos que, según Proyect, Genovese fue parte de una tríada (con Brenner y Laclau) que intentó utilizar demasiado rigurosamente el concepto de modo de producción. Laclau, al renunciar al marxismo en “Hegemonía y estrategia socialista” da cuenta de una epistemología nominalista weberiana (la cuestión de la fuerza de trabajo  que era un “ficción” según este autor, por ejemplo). Asimismo, Genovese muestra un weberianismo rampante aún en su período marxista. Es probable que este weberianismo se derive de la misma reformulación estructuralista del marxismo por Althusser y Balibar, reformulación que establecería una dicotomía estructura o modo de producción (no existente como tal en lo real)/formación social (pura contingencia). En este sentido, la crítica al weberianismo de Althusser sugerida por Anderson y Meiksins Wood, tendría ciertas bases objetivas ya presentes en el pensamiento del francés (también hay que ver que algunos de los participantes estructuralistas en el debate “africano” sobre los modos de producción tienden a caer en el weberianismo). Ahora bien, es sin embargo esencial especificar que esta semilla de weberianismo es sólo eso; los desarrollos de Althusser pueden ser rescatados porque los mismos (aún si niegan a Hegel) en realidad todavía reproducen de alguna manera una epistemología marxista (es impresionante la semejanza entre “Para leer El capital” y los desarrollos sobre Hegel que presenta Tony Smith en “Dialectical social theory and its critics”, aún si la terminología es distinta –no obstante, habría que criticar con firmeza la interpretación de Althusser de la dialéctica entre “esencia” y “apariencia”)

-          Post sostiene que estos argumentos de Genovese, sin fundarse en las relaciones sociales de propiedad entre los amos y los esclavos, le hacen afirmar la baja productividad de los esclavos en función de su inexistente motivación ética hacia el trabajo (bajo el mismo marco analítico, invierte el argumento de Fogel y Engerman)
“Bajo relaciones sociales capitalistas de producción los productores directos están excluidos tanto de la posesión efectiva de los medios de producción como de los medios de subsistencia. Los productores directos entran al proceso de producción como un elemento variable de la producción, susceptible de ser despedido o reemplazado por la maquinaria. Esta relación le da al capital verdaderos poderes de posesión y la habilidad para introducir nuevas técnicas en el proceso de trabajo, incrementando la productividad del trabajo y la apropiación de plusvalor relativo. Bajo las relaciones de producción caracterizadas por la esclavitud, los productores directos entran al proceso de producción de la plantación esclava como elementos constantes de la producción, lo que les da acceso a los medios de subsistencia en función de la reproducción de su valor como medios de producción. El carácter de los esclavos como a la vez productores y medios de producción, limita severamente la habilidad de los amos para regular el tamaño de su fuerza de trabajo, cargando a los no productores con costos inflexibles de reproducción de sus productores directos. Estos rasgos estructurales de las relaciones antagónicas de producción bajo la esclavitud, a la lucha económica de clases en lo cotidiano, bloquean la habilidad de los amos para reorganizar el proceso de trabajo mediante la innovación técnica. Los amos están obligados a organizar el proceso de producción a través de una rigurosa supervisión del trabajo en grupo, haciendo que la única posibilidad de aumentar la productividad sea la intensificación del trabajo o el desplazamiento hacia tierra más fértiles. Estas formas de apropiación absoluta de plustrabajo hicieron que la expansión geográfica (suma de más esclavos y/o de más tierra) fuera el modo más racional de incrementar la producción bajo la esclavitud

Apropiación absoluta de plustrabajo. Post se cuida de no hablar de plusvalor absoluto

Contrariamente a lo que afirman Fogel y Engerman, las plantaciones esclavas del Sur no proveyeron de un espacio creciente para el desarrollo del mercado interno en los estados unidos tomados como totalidad. Entendiendo que las determinantes estructurales de este proceso de trabajo inhibían la compra sistemática de medios de producción al norte industrial, así como también limitaban la compra de medios de subsistencia elaborados por la industria (ya que los esclavos tenían acceso directo a los medios de subsistencia), no es difícil comprender el argumento de Post. Si a esto le sumamos la intención consciente por parte de los plantadores de hacer a sus plantaciones autosuficientes, el argumento queda completo: aún si el ingreso per-cápita de las plantaciones era alto (lo que lleva a la posición falsa sostenida por Fogel y Engerman), el desarrollo del mercado y la división el trabajo era baja en el Sur (los mismos productores independientes no esclavistas del sur, al enfrentarse a plantaciones autosuficientes, no desarrollaron una producción para el mercado sino que por su parte también “cerraron” sus unidades económicas). El bajo desarrollo del mercado y la limitada división el trabajo, traían también una estrecha diversificación de la producción industrial.

El desarrollo del mercado interno entre la pequeña producción mercantil y la industria manufacturera, no se dio mayormente entre el Sur  esclavista y el Norte capitalista, sino que entre este último y el Oeste pequeño campesino (crecientemente mercantilizado).

La expansión de la producción mercantil basada en las plantaciones esclavistas fue un estímulo, luego transformado en obstáculo, para el desarrollo del capitalismo en la formación social americana de antes de la guerra civil. Más todavía, la transición de la plantación esclavista comercial desde un estímulo a un obstáculo fue determinada por el proceso mediante el cual el capital mercantil creó las condiciones para su subordinación al capital industrial. Los mercaderes del Noreste, que facilitaron el comercio de algodón con el mercado capitalista mundial, acumularon riqueza mercantil mediante la circulación del algodón. El algodón, como la mayor exportación del periodo de antes de la guerra civil en estados unidos,  también creó una balanza comercial favorable y un robusto crédito internacional para los comerciantes y banqueros americanos. La expansión de la esclavitud comercial también proveyó la base para tanto la expansión geográfica de las operaciones del capital comercial (especulación en tierras) como para la importación de dinero-capital desde europa…el incremento de la producción mercantil y la circulación engendrado mediante las agencias del capital mercantil llevaron a la pequeña producción agraria  a su dominación por la ley del valor. Esta profundización de la división social del trabajo en el Norte transformó el oeste agrario en el mercado interno para el capital industrial, creando las condiciones para la subordinación de los comerciantes al capital industrial en los años 1840-1850”

Rescatar como para Post no es incorrecto hablar de capitalismo aún en ausencia del manido “capitalismo industrial”. Ver como esta cuestión es problemática para el mismo autor cuando éste entiende por mpc sólo plusvalor relativo. Ahora, esta misma contradicción parcial en el pensamiento de Post abre el espacio necesario para tematizar la separación analítica justificada entre subsunción real (en este caso igual a capitalismo industrial) y plusvalor relativo (¿existente en el norte yanqui?...esto no se ve muy posible)

“La emergencia y la elevación a la dominación de la específica producción capitalista, sobre la base de la expansión de la pequeña producción mercantil, transformó la expansión geográfica de la esclavitud en un obstáculo para el desarrollo del capitalismo…Económicamente, la expansión de la esclavitud habría ahogado el desarrollo de la pequeña producción mercantil agraria y la división social del trabajo, estrangulando el mercado interno para el capital industrial”  

El capitalismo norteño para Post es su forma transicional pequeño mercantil. Habría que pensar esta cuestión

“En suma, el carácter mercantil de las plantaciones esclavistas fue un catalizador del desarrollo capitalista hasta tanto el capital mercantil fue la mayor agencia de la expansión de la producción mercantil y de la profundización de la división el trabajo. En tanto el capital mercantil creaba las condiciones para su subordinación al capital industrial, mediante la generalización de las relaciones mercantiles en el norte de eeuu, las relaciones de producción no capitalistas de la esclavitud devinieron un obstáculo para la dominación y la reproducción ampliada de la producción capitalista en la formación social de eeuu”

Esta es la explicación principal de Post. No pareciera poco plausible

James O’Connor: establece de manera firme la distinción entre el capitalismo y la pequeña producción independiente como modos de producción. “De acuerdo con O’Connor, la pequeña producción independiente puso un obstáculo a la producción capitalista en el periodo de antes de la guerra civil dada su habilidad para proveer las condiciones de reproducción para los productores directos por fuera del mercado de trabajo capitalista. En otras palabras, la pequeña producción independiente bloqueó la formación de una clase desposeída asalariada”  
 El argumento de O’Connor se basa en la explicación de las leyes de movimiento de la pequeña producción independiente: dado que sólo se comercializaba el excedente, estas unidades de producción no eran dependientes del mercado, el cual no era una fuerza suficiente para su dislocación. Basado en la fórmula M-D-M, esta forma de producción fue una verdadera alternativa al trabajo asalariado y constituyó por tanto un obstáculo al desarrollo de la división el trabajo y el crecimiento del mercado interno. Para el autor, los capitalistas industriales se apoyaron en la pequeña producción independiente para derrotar al sur esclavista durante la guerra civil; sin embargo, una vez ganada la guerra, los primeros “traicionaron” a los segundos mediante políticas deliberadas de inmigración, concesiones de tierra y líneas ferrocarrileras: de esta manera la sustracción de trabajo asalariado por parte de la pequeña producción independiente (migración a las tierras libres del oeste), cesó de manera bastante abrupta.

Notar cómo O’Connor utiliza dos categorías especiales para conceptualizar la pequeña producción independiente: a) reproducción simple (M-D-M); b) leyes de movimiento. La inclusión de esta segunda categoría tiene su importancia, porque en general se entiende a los modos de producción secundarios como unos no poseedores de capacidades de reproducción. La cuestión es que quizás las mismas condiciones socio-históricas (e.g. tierra libre, carácter débil del Estado) pueden explicar porqué este modo “secundario” manifestó leyes de movimiento propias y capacidad de autorreproducción: las mismas condiciones socio-históricas explicarían por qué las dos formas de capitalismo existentes en esta formación social (esclavismo yanqui en el sur, formas “transicionales” de capitalismo en el noreste) no desarrollaron su dominancia y negaron la capacidad de autorreproducción del modo de producción mercantil pequeño. La cuestión de la causalidad es recíproca y puede también ser invertida: las mismas formas de explotación capitalistas, al no suponer la vigencia espacial en esta formación social del núcleo estructural del mpc, permitían la coexistencia de distintos modos de producción (así, este sería un caso de articulación sin internalización, distinto a la convergencia y a la destrucción entre modos de producción distintos). Así también, el mismo hecho de que el núcleo estructural del mpc recién comenzara afirmarse en términos mundiales, explicaría este tipo de coexistencia de modos de producción (coexistencia que permitía la autorreproducción del modo de producción pequeño mercantil –y quizás esto no sólo en eeuu sino también en otras partes del globo como África). En segundo lugar, la primera categoría utilizada por O’Connor es problemática por las siguientes razones: i) el modo de producción pequeño mercantil según Post crecía extensivamente, mientras el constructo de reproducción simple precisamente está elaborado en contraste con la reproducción ampliada, contraste elaborado para diferenciar entre una reproducción siempre igual (simple) y una reproducción ampliada (crecimiento); ii) el concepto de reproducción simple es uno analítico-teórico (no se prejuzga su existencia en lo real histórico)  que supone ya la mercantilización de todo lo producido. Marx es explícito al presentar esta forma y establecer la vigencia de la mercantilización de la vida social como premisa necesaria. Ahora, precisamente el modo de producción mercantil simple se distingue, en su existencia 1770-1850, porque deviene progresivamente transformado en uno que comercializa sólo el excedente a uno que comercializa todo el producto. Es más, el modo de producción mercantil simple sólo puede existir negando las premisas de la reproducción simple, esto es, comercializando sólo el excedente y no todo el producto. Y esto se explica porque la reproducción simple implica la vigencia de la ley del valor, mientras que el mpms comprendido como barrera debe negar esta vigencia. Por otro lado, la misma idea de que los productos se intercambian por su “valor” en el contexto de la reproducción simple, es un constructo teórico que no existió en la historia. Ultimo punto: la reproducción ampliada mediante plusvalor absoluto es una realidad y no un sinsentido.

Robert Sherry: sostiene un argumento opuesto a O’Connor. Para él las leyes de movimiento de la pequeña producción independiente, suponen el hecho de que estas unidades de producción no comercializan sólo su excedente sino casi la totalidad de su producción, lo que las hace dependientes del mercado y la ley del valor (no M-D-M de reproducción simple, sino D-M-D, de reproducción ampliada y acumulación). Esto supone, como ley (tendencia), la progresiva diferenciación social de esta realidad de productores independientes, la cual termina constituye un polo de campesinos ricos y otro polo de trabajadores rurales desposeídos (que luego devendrán asalariados).Pareciera ser que para elevar a una forma social a la posición de modo de producción, antes que ser un rasgo de otro modo de producción más abarcador, la forma considerada debe tener una existencia y dinámica que pueda ser aislada de otras formas sociales consideradas como modos de producción”. “En tanto la producción mercantil autoorganizada comparte una dinámica de acumulación con el modo capitalista de producción, Sherry rechazar dotarla de un estatus conceptual como modo de producción. En cambio, Sherry concibe la producción mercantil autoorganizada como una forma de producción capitalista, la forma “pequeño burguesa del capital” 

Para este autor, esta forma de producción no es un obstáculo para la generalización del mpc en el norte, sino todo lo contrario, un estímulo para el desarrollo de este proceso. El proceso de acumulación sustentado en la vigencia de la ley del valor (innovación en el proceso de trabajo que impulsaba a la compra de maquinaria al noreste industrializado), suponía también que el oeste no comportaba un espacio de escape para los trabajadores asalariados del este (dada la diferenciación social progresiva y la formación de un proletariado). Políticamente, para Sherry, la forma pequeñoburguesa del capital no constituyó un grupo social pasivo manipulado por los industriales del este, sino activo grupo que fomentó la revolución capitalista en eeuu.

La concepción del capital solamente como valor que se auto-expande, compartida tanto por O’Connor como Sherry, tiende a oscurecer el hecho de que el capital es una relación social específica. La relación que caracteriza al capital define dos clases sociales antagonistas, la burguesía y el proletariado, que se engarzan en una forma específica de lucha de clases. La producción mercantil auto-organizada subordinada a la ley del valor, define una clase, la pequeñaburguesía. Concibiendo a los granjeros norteños como productores capitalistas, Sherry toma el riesgo de amalgamar espuriamente la localización y las formas de lucha de clases apropiadas, de dos clases sociales distintas, la burguesía y la pequeñaburguesía. Tal fusión de dos clases puede llevar a soslayar los posibles antagonismos específicos entre la pequeñaburguesía y el capital industrialEn función de la mantención de un entendimiento claro de la determinación específica de la localización de clase de la pequeñaburguesía y la burguesía industrial, nosotros concebiremos la producción mercantil autoorganizada gobernada por la ley del valor como una “pequeña producción mercantil” –una forma de producción, distinta de, pero transicional a, el modo capitalista de producción”
(Reflexión sobre: a) la pequeñaburguesía como clase no relacional en sus fundamentos productivos, b) la idea de la pequeñaburguesía como clase transicional, propia del proceso de acumulación primitiva –si se entiende que la pequeña existe bajo nuevas formas luego del primer periodo transicional al mpc, tenemos que comprender que éste vive un tipo de acumulación primitiva recurrente, que reproduce el mecanismo propio de su génesis, el cual se imbrica con su dinámica de funcionamiento regular; todo lo cual incluye la continua reproducción de la pequeñaburguesía como clase transicional bajo el funcionamiento regular del mpc, mediante los mecanismos de la acumulación primitiva…)

Sobre la pequeña producción mercantil ver: Mandel, Dobb y Engels

Post critica a Sherry el hecho de que éste considere “natural” la subordinación la pequeña producción independiente a la ley del valor. Se entiende que afirmar esto limita la comprensión de los antagonismos y la especificidad de las relaciones sociales, a la vez que supone un dejo implícito de teleología.

Para Post pueden concebirse al menos dos forma de producción mercantil autoorganizada:
a)      la que está sujeta a la ley del valor
(Hay que recordar que ésta es una clase transicional, sin embargo. Una clase que tiende a disolverse en el mediano plazo. La cuestión es que vuelve a existir bajo el mpc maduro porque: a) existen mecanismos políticos de redistribución de tierras (caso México, caso RF); b) el capital “comercial” es eminente en ese lugar y las condiciones específicas (modos de producción existentes allí antes del mpc, condiciones geográficas, nivel de desarrollo de las ffpp tanto del capital particular que se involucra, como del capital en general y del mp existente antes del capitalismo) hacen que sea más propio implementar procesos de subsunción formal campesina del trabajo al capital (ejemplo Languedoc y partes de India). Tanto a) como b) se imbrican y traslapan mutuamente de manera compleja) 

b)      la que no está sujeta a la ley del valor –la “economía natural” de Lenin y Luxemburg, o el “patriarcado campesino” de Luxemburg y Lenin-.
Es importante clarificar que este tipo de pequeñaburguesía no vuelve a existir bajo el mpc maduro. Y no vuelve a existir porque nunca fue una forma de explotación capitalista (la vigencia de la ley del valor es decisiva). La única ocasión en que esta forma pequeñoburguesa puede volver a aparecer tardíamente en la historia, es en un contexto en el cual el capital ha abandonado completamente un área geográfica (porque ya consumió sus recursos, porque la devastó, porque allí el trabajo es muy escaso, caro, y poco calificado, etc). Esta forma “natural” que vuelve a existir es, obviamente, siempre no-capitalista

Las investigaciones más recientes dan cuenta de un proceso en el cual la forma de pequeña producción mercantil fue progresivamente sujeta a la ley del valor (a). Así, la interpretación de Sherry estará más en línea con lo que efectivamente sucedió que la de O’Connor: el endeudamiento, la concesión y venta de tierras, el mejoramiento de las vías de comunicación, la leyes de tierras, etc; todos estos mecanismos accionados por el capital mercantil del Este llevaron a que se constituyera la forma a). La producción tendió a especializarse, la división el trabajo y la compra de maquinaria se generalizaron, de modo que ya alrededor de 1830, la pequeña producción independiente fue un acicate al desarrollo del capitalismo. Esto supuso, por otra parte, que el Oeste de hecho no constituyera una vía de escape real para los asalariados del Este (los costos de instalación estaban por sobre lo que podía ahorrar incluso el trabajador mejor pagado). Todo esto llevaría a la pequeña producción mercantil a constituir la base del próximo complejo agroindustrial masivamente capitalista; sólo el obstáculo del Sur esclavista permanecería hasta 1860.

Antes de 1840 la diferenciación social en la nueva Inglaterra capitalista produjo una clase obrera asalariada. Sin embargo, aún así la mano de obra era escasa; para solucionar esto los patrones idearon esquemas similares al salitre chileno o las warehouses que menciona Marx para Inglaterra:
 “waltham system” (se empleaban jóvenes mujeres y se les proveía de casas de la empresa),
rhode island system (se empleaban familias enteras en una suerte de colonias en las cuales se les pagan con fichas).

Retener varias cosas. Primero, ambas son formas de subsunción formal. Segundo, habría que pensar si pueden ser consideradas formas de explotación capitalista. En este punto, sería importante dilucidar si con este concepto mentamos procesos de trabajo que operan mediante el plusvalor absoluto, o si en ocasiones estas formas de explotación pueden habilitar la existencia de plusvalor relativo. Si aceptamos la segunda alternativa, deberíamos distinguir entre diferentes variantes de plusvalor relativo (e.g. como el existente en la Cuba esclavista de un comentario anterior), y a la vez entender que es estructuralmente necesaria la subsunción real para que se afirme sobre sus propias bases el núcleo estructural del mpc (es posible que sea la misma subsunción real la que haga existir de manera sistemática y regular el plusvalor relativo, mientras antes éste podía existir solo a saltos y esporádicamente). Tercero, establecer que aún en los centros (y en momentos en los cuales la afirmación del núcleo estructural era ya una realidad –la primera crisis capitalista es la de 1848 para algunos autores) la existencia de la subsunción formal fue eminente (este tipo de sistemas sólo tendieron a reproducirse 40 años después en el chile salitrero…), tal como muestran estos desarrollos de Post

Hasta 1840 la inmigración de fuerza de trabajo era menor y no tenía mucho peso; luego de esta fecha, la masiva inmigración desde Japón y europa, hizo redundantes los sistemas de trabajo recién descritos.

Existe un debate en torno a los orígenes de la clase capitalista industrial en el noreste: ¿generada a partir de los pequeños artesanos productores o de la acumulación de capital mercantil? (el debate se centra en torno a las variantes señaladas por Marx, “vía revolucionaria” y “vía no revolucionaria”-citar a Dobb, quien desarrolla esta discusión)

“Mientras los hombres de pequeños medios, trabajadores calificados y artesanos, fueron los mayores agentes en la organización de la producción capitalista durante la época que precede a la guerra civil, ellos fueron bastantes dependientes del capital mercantil para los créditos de largo y corto plazo” Solo con la guerra civil los antiguos pequeños hombres pudieron sobrevenir su dependencia del capital mercantil y devenir un capital industrial con todas las de la ley.  

“La emergencia de una burguesía industrial mediante la auto-explotación autónoma por parte de los artesanos y los trabajadores calificados ha ocurrido muy raramente, si es que de hecho ha ocurrido. En cambio, el capital mercantil interviene en el proceso de diferenciación social de los pequeños productores como la fuente primaria de capital-dinero para continuar y expandir la producción”. Esta vía a la producción capitalista supone una lucha de clases dual: tanto contra el capital mercantil como contra los trabajadores asalariados

Retener punto de Post, ya que es pertinente y claro.

La historiografía convencional le da un peso sustantivo en la generalización del mpc a ciertas ramas de la producción: textil, ferrocarrilera, y calzado. Estas producirían un efecto de arrastre y desarrollarían el departamento I (producción de medios de producción). Ahora bien, Post sostiene que este énfasis está dado por una adaptación espuria del modelo inglés; en realidad, en el desarrollo de la producción capitalista  en eeuu, tendría mucho mayor relevancia el complejo agroindustrial (industrias que producen maquinaria para las granjas, instrumentos e insumos, procesamiento de materias primas, empacamiento de carne, curtidora de cuero, molinos que hacen harina, panaderías, etc). Estas ramas sufrieron recurrentes procesos de innovación técnica así como también influenciaron el desarrollo del Departamento I.

“La Guerra Civil y la reconstrucción por tanto marcó el final de la fase transición de la formación social de eeuu, dominada por el proceso de acumulación primitiva, y el comienzo de la fase industrial de la expansión capitalista, dominada por la acumulación de capital”. Existen versiones contrapuestas con respecto a los resultados de la guerra de secesión. Post se decanta por una suerte de versión intermedia: la guerra no habría determinado el predominio económico del capital industrial mediante la aceleración de la transformación de los procesos de trabajo, sino que habría permitido la asunción definitiva de la hegemonía política por parte del capital industrial, fundamentalmente mediante los contratos de gobierno, la racionalización del sistema de crédito (eliminación parcial de las deudas industriales con el capital mercantil), la inflación etc. Si bien las ramas industriales no tuvieron un boom durante la guerra, si lo experimentaron en las décadas que siguieron a la misma

Capítulo 2

Existe hoy un consenso acerca de la necesidad de una revolución agraria capitalista para una subsiguiente revolución industrial capitalista (Brenner es el mejor ejemplo de esta demostración)

Capitalismo
-          Trabajo asalariado y propiedad privada de los medios de producción
-          Mercantilización y competencia (ley del valor)
-          Progresiva transformación del proceso de trabajo mediante el reemplazo de trabajo por maquinaria, racionalización de la organización del trabajo (¿sólo supone plusvalor relativo y no plusvalor absoluto?)

En eeuu el trabajo asalariado rural no constituyó la base del desarrollo capitalista, al menos en el Norte. Tanto en el siglo XIX como en el XX, la ley del valor se hacía sentir en el agro mediante la producción familiar doméstica de granjeros. Tampoco es útil el concepto de feudalismo para analizar la agricultura norteña. Los granjeros norteños eran propietarios legales de sus tierras; la fácil obtención de tierra en el norte determinó la casi inexistencia de una clase de terratenientes señoriales. Asimismo, la renta, no era renta feudal, sino renta comercial. “Los diferentes costos de producción, como formados por la diferente fertilidad del suelo y la localización geográfica, antes que por la costumbre, la tradición y la fuerza relativa de los terratenientes y campesinos, determinó el nivel de las rentas. En otras palabras, los historiadores del mercado están en lo correcto cuando afirman que eeuu no tiene un pasado feudal”

Hay aquí un problema importante. ¿Quiere decir Post que la ley del valor se afirmó porque y a través del trabajo familiar doméstico? ¿Supone el autor que la ley del valor reprodujo de manera ampliada las unidades de producción familiares? Pareciera ser que en efecto esto es lo que plantea cuando refiere que incluso en el siglo XX la agricultura norteña se desarrolló a través de la producción familiar doméstica. Aún si ésta es una cuestión empírica (constatar la presencia cuantitativa de las pequeñas granjas familiares; observar el grado de mercantilización de su producción; determinar si ésta determinaba cualitativamente la producción capitalista agrícola, esto es, si determinaba los precios  de producción, o si sólo era complementaria con respectos a núcleos de trabajo asalariado menores cuantitativamente pero más determinantes en términos cualitativos), la misma plantea preguntas teóricas de mucho peso: a) ¿Cuáles son las razones de la mantención y reproducción ampliada de las granjas familiares domésticas?; b) ¿tiene esto que ver con las mismas condiciones geográfico-naturales de la producción agrícola específica implementada, las cuales determinaban que era más fácil y más productivo implementar procesos de trabajo en pequeña escala a nivel de la unidad familiar?; c) ¿qué implicancias tiene esto para los problemas ligados a las cuestiones de la subsunción formal/real y el plusvalor relativo/absoluto?; d) ¿la integración vertical por parte de un capital particular de varias granjas familiares, que a la vez mantienen la posesión de la tierra en manos de los productores, permite la implementación sistemática de prácticas de mecanización (ergo, plusvalor relativo)?; e) Aún así, ¿no pareciera ser que, en caso de que esto sea viable, aún estaríamos en presencia de una suerte de subsunción formal del trabajo ante el capital? (esto porque los productores están posesión de la tierra y tienen algún grado de control sobre el proceso de trabajo y su organización –lo que está visto en la cuestión crucial de que sólo existe trabajo familiar y no trabajo asalariado-). ¿No este caso uno en el que se muestra de manera evidente la necesidad de separar analíticamente plusvalor relativo-subsunción real y plusvalor absoluto-subsunción formal? ¿No supone esto que la mantención de la subsunción formal no es siempre función del desarrollo de las ffpp que presentan los capitales específicos involucrados? (porque en este caso los capitales involucrados podrían ser industriales, productivos y avanzados, y no comerciales y débiles). Otro punto importante sería preguntarse por el carácter sorprendente del equilibrio que debió mantenerse para que esta situación pudiera perdurara por más de un siglo. Es que Vilar es muy claro: la desigualdad en la fertilidad y ubicación en las tierras (además de la desigualdad previa en el tamaño de las tierras de cada campesino, la desigualdad de capacidades productivas –también relacionado con los vínculos sociales con empresarios y/o comerciantes, con la fertilidad familiar, etc-) supone siempre un proceso de proletarización/kulakización en el mediano plazo. Un equilibrio que negara esta tendencia por más de un siglo, tendría que haber supuesto, además de contestar a afirmativamente a b), una intervención política constante y consciente destinada a mantener la pequeña propiedad familiar y a bloquear la asalarización. Tal intervención política se explica en gran medida por la necesidad de mantener una base social “campesina” a ciertos proyectos políticos en ejecución

Economía campesina: estructuras sociales rurales basadas en granjas familiares con sólo una relación limitada con los mercados externos

Excurso: “Irónicamente la noción económica neoclásica de competencia perfecta, en tanto ignora cómo el largo periodo de rotación del capital fijo existente bloquea la habilidad de las firmas para adaptarse inmediatamente a las nuevas técnicas que reducen los costos, prevé un mundo sin competencia capitalista real”

Retener

“En corto, la emergencia de la pequeña producción mercantil agraria (sujeta a ley del valor, a)) en la rural Nueva Inglaterra en la última década del siglo XVIII y las primeras décadas del siglo XIX fueron la base para el crecimiento del mercado interno de la industria capitalista durante el siglo XIX”

Y es interesante constatar que la pequeña producción familiar actuaba en este caso como una fuente de mercado interno tanto para los bienes salariales como para los medios de producción (aún si adquiría estos últimos probablemente sin libertad y constreñida por un capital mediador que determinaba cuándo comprar, qué comprar, cómo utilizar lo comprado, etc –así, la negación de la tesis de Shaik y Rosdolsky, quienes plantean que los medios de producción sólo son comprados y vendidos entre capitalistas, sería solo parcial y aparente-)

“En cambio, la transición hacia la pequeña producción mercantil supuso varias formas intermedias en tanto granjas rurales respondieron a los nuevos requerimientos de la producción mercantilizada a la vez que intentaron simultáneamente su forma independiente de los dictados del mercado”

Se señala que la misma transición a esta forma inédita de pequeña producción completamente subsumida a la ley del valor que perduró por más de un siglo, fue una compleja y desigual: determinada por la lucha de clases, las condiciones geográficas, la historia de las distintas relaciones sociales entre distintos campesinos con comerciantes y capitalistas (todo lo cual también se encuentra recíprocamente determinado e influido)

“a) Los granjeros reorganizaron el proceso de trabajo doméstico de modo de que pudieran incrementar el output de mercancías por hora hombre sin introducir nuevas tecnología –mediante la intensificación del trabajo…b) Después de 1820, los mercaderes le pagaban a mujeres granjeras pobres y sus hijos paraqué fabricaran gorros de hoja de palma, que luego los mismos vendían a los granjeros y a los plantadores en el oeste y en el sur”

(Discusión: aquí se reconoce el plusvalor absoluto (a) y la subsunción formal (b) como forma transicional hacia la pequeña producción mercantil)

Estructura autosuficiente en el Norte rural:
-          No producían  en una sola unidad productiva todo lo necesario para vivir y producir; sin embargo eran autosuficientes, porque intercambiaban ampliamente (mediante trueque) entre distintas granjas familiares y con los artesanos de los pequeños pueblos.
-          Los servicios de trabajo de los campesinos pobres eran pagados directamente en especie
-          Las deudas eran cancelables en moneda, trabajo o especie y, por lo general, no tenían intereses y muchas veces se perdonaban.
-          Aún si se fijaban precios monetarios a modo de imitación con las ciudades, los mismos no expresaban el libre juego de la oferta y la demanda o los valores-trabajo, sino que se regían según la costumbre
-          Sólo se comercializaban (a gran distancia hacia las ciudades) los excedentes.
-          El dinero era muy poco necesario (servía sólo para los pocos bienes que no se producían o intercambiaban)
-          La desigualdad estaba dada por la edad (los más viejos tenían granjas más grandes que comercializaban más excedente, los más jóvenes poseían granjas más pequeñas y usualmente proveían servicios laborales)

“Una explicación de la independencia de los productores domésticos de la producción mercantil requiere posicionar las relaciones de producción (la relación de las granjas con los medios de producción –la propiedad de la tierra-) en el centro de nuestro análisis. El acceso no mercantil a los bienes de consumo requiere un acceso no mercantil a los medios de producción”

“El intento de hacer la cultura económica o la mentalidades una determinante de las relaciones económicas y acciones tiende a ignorar como la estructura de las relaciones sociales de propiedad determina las acciones económicas individuales”


“Diferentes formas de relaciones sociales de propiedad hicieron diferentes formas de comportamiento económico racional, posible o necesario para los individuos, los actores económicos y, de esta manera, condicionó diferentes patrones generales de desarrollo/no desarrollo” (Robert Brenner, El debate Brenner)

“Las mismas metas y estrategias pueden ser perseguidas bajo diferentes constreñimientos sociales y económicos con resultados bien diferentes” (tanto los terratenientes que dieron luz al mpc en Inglaterra como los terratenientes de segunda servidumbre en europa del este estaban motivados por el afán de ganancia, sin embargo, en la segunda servidumbre no se desarrolló claramente el mpc). Otro ejemplo es específico de nuestro caso: la motivación de mantener los linajes familiares mediante la comercialización del excedente a principios del siglo XVIII en el norte de eeuu, llevó a la independencia de la pequeña producción mercantil; en cambio, la misma motivación en el siglo XIX lleva a la sujeción de estas unidades productivas al mercado y a la ley del valor.
Por lo tanto, el elemento clave en la explicación no son lo valores y las motivaciones, sino la estructura de las relaciones sociales de propiedad: “específicamente, la producción doméstica independiente, con su involucramiento mercantil extensivo (venta de excedente) sin dependencia mercantil (la necesidad de vender para sobrevivir), descansaba sobre la seguridad de las familias granjeras en la posesión de la propiedad de la tierra. Por contraste, la pequeña producción mercantil, con su dependencia del mercado, descansa en la fundamental inseguridad de la familias granjeras en la posesión de la propiedad de la tierra”

“Estas respuestas deben ser buscadas en la estructura de las relaciones sociales de propiedad, en la relación de la granja doméstica rural con la posesión de la propiedad de la tierra. Para ser precisos, la capacidad de los granjeros de familia para obtener, expandir y mantener la tierra sin producción mercantil fue una condición necesaria para el desarrollo de las “relaciones de parentesco” y vínculos comunales de mutua obligación…Tierra relativamente poco onerosa, renovada continuamente mediante la expropiación de las sociedades tribales de los nativos americanos, permitió a una población euro-americana que crecía rápidamente preservar una sociedad agrícola compuesta primariamente de pequeños propietarios (labradores) y sus familias en muchas áreas del este, y extender (estas comunidades) hacia regiones occidentales”

Los tres últimos párrafos son una negación de las tesis de Weber sobre el capitalismo, al cual define como ansia de ganancia sistemática

“La ausencia de competencia de mercado entre los productores domésticos sólo es posible cuando los granjeros y los artesanos no se encuentran bajo la compulsión de vender su output para mantener la posesión de sus tierras”

“La habilidad de los productores directos para reproducir su posesión de la propiedad de la tierra sin recurrir a la producción mercantil determinó tanto la naturaleza de las relaciones de intercambio con otros granjeros, artesanos y mercaderes, como la importancia del parentesco y la comunidad en la organización e la estructura social en el campo norteño de antes de la guerra civil”

Todo lo cual no significa que la producción doméstica independiente no tenga su propia dinámica. En la ausencia de terrenos no ocupados o relativamente baratos, este tipo de producción tendía al estancamiento de la productividad del trabajo, la parcelación de las tenencias y la crisis demográfica (esto sucedió en Francia en siglo XVI y XVII y en todos aquellos países que no dieron el giro capitalista). En eeuu la abundancia de tierra evitó este resultado; sin embargo, cuando existieron las condiciones de crisis (fines siglo XVIII en el noreste y 1830-1840 en el noroeste) fue justamente cuando la producción doméstica independiente giró hacia su variante de producción pequeñoburguesa ligada al mercado y con vigencia de la ley del valor
(Reflexión: tener en cuenta que se establece la presencia de la producción doméstica independiente, como modo de producción, también en Europa –francia e inglaterra-)

Se establece que la producción doméstica-pequeña tiene de hecho leyes de movimiento. Sin embargo, las mismas se ven modificadas por el contexto geográfico (abundancia de tierra libre), político (estado débil que no podía implementar un monopolio “privado” sobre la tierra), histórico-social (el hecho de ser una colonia explica la debilidad del estado y la tierra libre) y económico (el momento, la fase del mpc y los capitales particulares involucrados). En este sentido, la analogía es sólo descriptiva y formal, ya estamos hablando de modos de explotación/producción distintos cuando comparamos el campesinado francés con el campesinado yanqui

Excurso (URSS): “Claramente, la productividad del trabajo se elevó en la Unión soviética desde 1930 hasta la mitad de 1950. Sin embargo este incremento en el output por hora de trabajo se basó en una industrialización extensiva. La multiplicación de las unidades producción y el incremento proporcional en el tamaño de la fuerza de trabajo, mayormente mediante la transferencia de antiguos campesinos desde la agricultura de baja productividad a la industria, caracterizó el crecimiento económico soviético. No fue una industrialización intensiva –la introducción de nuevos y más eficientes medios de producción-, la cual es característica de la acumulación capitalista. Gobernada ni por la lógica del mercado ni por las decisiones democráticas de los productores, el comando burocrático en la URSS comenzó a experimentar un estancamiento y una declinación de la productividad del trabajo al final delo años 50’s. Este estancamiento económico últimamente minó el régimen burocrático, presentando la perestroika, la glasnot y el virtual colapso de la URSS”

“La maximización de la ganancia no es la única razón para la innovación. La minimización del trabajo puede ser igualmente irresistible, especialmente cuando el trabajo que ahorras es el tuyo…”

Retener esta cuestión que es esencial. Este motivo para innovar puede encontrarse en el mpf, la pequeña producción doméstica sujeta a la ley del valor y bajo el socialismo. Ahora, en todos estos casos tenemos situaciones diferentes: a) en el caso del mpf, esta compulsión a innovar difícilmente pudo haber accionado procesos de esta naturaleza sistemáticos y regulares; esto porque las sociedades feudales no eran sociedades laborales (el trabajo no era un valor central, sino lo contrario –Bois y otros establecen, por ejemplo que bajo el mpf existieron largos tiempos en los cuales los días de descanso religiosos fueron más 100 en el año); b) en el caso de la pequeña producción sujeta a la ley del valor, tendríamos una situación en que todas las variables mencionadas en un comentario anterior se combinarían con las motivaciones de los pequeños productores para innovar. Y esto supone realizar muchas precisiones explicativas: i) la subsunción formal del trabajo frente al capital puede implicar también tendencias a la implementación de mecanismos de plusvalor relativo accionados desde el mismo trabajo (parcial convergencia de intereses entre trabajo y capital); ii) existiría una suerte de subsunción real parcialmente consciente por parte de los productores (¿no es ésta una imposibilidad teórica? –la respuesta es que quizás exista una motivación previa que lleve a la subsunción real; sin embargo, las consecuencias en el corto o mediano plazo supondrían ésta impondría su lógica y alienaría a los trabajadores del proceso de producción…); iii) la compra de medios de producción por parte de los productores/trabajadores no sería meramente aparente, sino que existiría cierta determinación sustantiva de ésta por parte de los mismos (esto puede ser muy poco plausible: si bien es cierto que los productores/explotados pueden desear la introducción de nueva maquinaria e impulsar procesos encaminados a la consecución de estos objetivos, es muy real el hecho de que el capital particular involucrado en la transacción determinará qué medios de producción adquirir, cuándo, a quién, etc –esto tanto por su poder dinerario mayor, como por sus nexos más cercanos con los capitales involucrados en la producción y venta de medios de producción); iv) el único caso en que la determinación señalada por parte de los productores sería real y no meramente “aparente”, sería uno en el cual éstos unificaran sus fuerzas (e.g. asociaciones cooperativas) y exigieran un tipo de tecnología específica en un momento específico al capital particular involucrado.
 Otra cuestión a preguntarse es por las consecuencias de procesos capitalistas de trabajo que no socializan la producción (integración vertical de los pequeños productores por parte de un capital) y sus efectos para la fragmentación de la clase trabajadora, así como también para el avance de las ffpp y su dimensión “cooperativa”

Si bien bajo el feudalismo, la esclavitud y otros modos de producción el desarrollo de las fuerzas productivas no es inexistente, el hecho de que el mismo no se base en la compulsión mercantil a innovar, hace que este desarrollo e invención sean esporádicos, ocasionales y “de una vez para siempre”.

Esta cuestión lleva a plantearse si el proceso de innovación en la urss (que fue “de una vez para siempre”) es propiamente capitalista…crítica a Chattopadhyay

“Toda la idea de la mentalités…enfatiza en la ausencia o imposibilidad de la existencia de ciertos conceptos o actitudes en un periodo dado.  Haciendo esto, tiende a crear una uniformidad que esconde o niega la capacidad de los individuos y las sociedades para mantener ideas incompatibles o contradictorias simultáneamente” (JP Cooper).

Asimismo, se sobre-enfatiza la unidad y coherencia lógica de la ideología, cuestión que no es tal: “la ideología es mejor entendida como el vocabulario descriptivo de la existencia cotidiana, mediante el cual la gente se hace un sentido general de la realidad social en la cual vive y crea día a día…es la representación en el pensamiento de las relaciones sociales mediante las cuales ellos, constantemente crean y recrean su ser colectivo” (Barbara Jeanne Fields)

Retener. Esta es la noción de ideología con la cual nosotros operamos. Además, es muy similar a lo que Mandel establece al respecto en “Clases sociales y crisis política en AL”

En los periodos de transición desde la producción doméstica independiente a la pequeña producción mercantil, la ideología de los productores es esencialmente contradictoria (muchas veces una idea particular de competencia puede coadyuvar a la vez al antagonismo y a la cooperación)

En tanto el acceso a la tierra era seguro, los productores independientes no tenían necesidad de tener en cuenta las señales de precios del mercado. Esto es, no existía un conflicto irrenunciable entre el valor de cambio y el valor de uso, que hiciera transitorio la misma existencia de la producción doméstica independiente

“Para tanto Sweezy como Wallerstein, el crecimiento de las ciudades medievales fue la causa central de la declinación del feudalismo en la europa occidental rural. No sólo proveyeron estas ciudades un mercado para lo producido por los campesinos y señores en el campo, pero también proporcionaron un refugio para los siervos que escapaban, minando la autoridad de los señores y promoviendo el declive de la servidumbre en los siglo XIV y XVI”. Sin embargo, esta tesis fue criticada eficazmente por Brenner:

El crecimiento de la circulación mercantil solamente puede promover la transformación de la agricultura si es que existen estas tres condiciones: a) la movilidad potencial de la fuerza de trabajo (grado de adscripción a la tierra del campesino); b) el potencial para desarrollar la división del trabajo mediante la cooperación y la especialización, todo lo cual requiere crecientes medios de producción; c) el potencial para reforzar la presión continua hacia un desarrollo de la productividad del trabajo –que se conecta con la separación del productor de sus medios de subsistencia y producción-.

En el tardío siglo XVIII y el comienzo del siglo XIX, ninguna de estas condiciones se cumplía para el campo norteño; fue necesario generarlas, sobre todo mediante la transformación de las relaciones sociales de propiedad y el comienzo de la vigencia general de la ley del valor y el mercado

Post no distingue entre “modos de producción” sino que entre, “formas o relaciones sociales de propiedad”

Para la transición de la producción doméstica independiente a la pequeña producción mercantil, tuvo que efectivizarse un proceso de lucha de clases creciente y agudo, el cual enfrentó a la yeomanry con los mercaderes (pequeños tenderos, comerciantes mayoristas, especuladores en tierras, etc) por la cuestión de la posesión/propiedad de la tierra.

La misma se dio en un escenario particular: verdaderamente, en el oeste (ni en el este) no existía ese mito de la tierra libre para quienes venían del este; los mercaderes de las ciudades del este habían utilizado sus ahorros en la compra de tierras, las cuales esperaban arrendar yo vender a los migrantes internos. Ahora bien, lo que generalmente sucedió fue que los migrantes devenían ocupantes ilegales de estas tierras, mientras la autoridad estatal no ponía mucho énfasis en la defesa de los títulos de propiedad

La guerra de independencia supuso un cambio radical de escenario. Dada la solicitud urgente de producción por parte del Estado, los campesinos independientes comenzaron a producir ampliamente para el mercado; esto implicó que ya no podían ser autosuficientes ni en consumo ni en instrumentos de producción. Por lo tanto, se endeudaron con los mercaderes. Al tiempo que esto producía un debilitamiento y estratificación social acusada en los productores campesinos, los mercaderes ganaron gran poder mediante el usufructo del contrabando (por la prohibición de comerciar con los ingleses) y con el quiebre del sistema bancario precedente (el Estado comenzó a emitir y endeudarse, lo cual aprovecharon los mercaderes especuladores). Sumando a esto que los comerciantes invirtieron sus ahorros en tierras, el precio de éstas se acrecentó justo en el momento en que los productores independientes se encontraban más endeudados y el peso de los impuestos comenzaba a afectarles. Ergo, la fuente que alimentaba ese modo de producir independiente (el acceso a la tierra libre o barata), comenzó a secarse de manera más o menos violenta. Ya en 1780, los productores independientes del noreste se encontraban “vendiendo para poder sobrevivir”.

Así, en el contexto de una lucha de clases aguda, el Estado termina inclinándose en 1787 (Settlement Act) por el capital mercantil, de modo que implementa fuerzas represivas para cobrar impuestos y refuerza la ley para favorecer los títulos de propiedad y a los comerciantes en general. Esto implicó que los antiguos productores domésticos independientes transitaran conflictivamente hacia la imposición mercantil y la vigencia de la ley del valor: devinieron pequeños productores mercantiles (lo que trajo mayor productividad, división del trabajo y especialización)

Aún si los pequeños productores mercantiles eran mucho más autónomos que los trabajadores de los verlag (subsunción formal) o los trabajadores asalariados propiamente tales (los comerciantes o manufactureros se limitaban a suplir la demanda de materia prima y/o comprar productos terminados), este modo de producir sufrió una dinámica que lo llevó hacia lo que podríamos llamar subsunción formal (verlag). Fundamentalmente porque no pudo mantenerse el equilibrio entre el valor de uso producido y el valor de cambio elaborado; en un lapso corto (20 años) ya lo producido como valor de uso comenzaba a perder rápidamente terreno frente a lo elaborado como valor de cambio. Este es el sentido que tienen las crisis comerciales de los 20’s y 30’s del siglo XIX: fue el momento en que se instaló la subsunción formal (verlag)= los comerciantes y manufactureros ya no transaban con productores esencialmente independientes, sino que en cambio tanto las materias primas como las herramientas y la maquinaria a trabajadores asalariados rurales que producían productos terminados o semi-terminados propiedad del proto-capitalista. Mientras los comerciantes en la manufactura de sombreros de palma de hoja operaban autónomamente, organizando un proceso de producción auto-contenido llevado a cabo totalmente en los hogares rurales; aquellos que producían botas, botones o zapatos…usualmente eran socios de los manufactureros, que organizaban un proceso de trabajo centralizado en una pequeña tienda y partes “put out” del proceso de producción se elaboraban en el campo”

Hay que entender el periodo que va desde 1770 a 1840 como uno en el cual el capital (apoyado por el Estado muchas veces) impone un proceso de subsunción formal capitalista. Este proceso es complejo y contradictorio, y lo es por muchas razones: a) su desigualdad se expresa en el hecho de que algunos productores resistieron y quisieron seguir produciendo valor de uso, mientras otro no (y ésta no es sólo una división entre distintas aldeas rurales, sino que una división intra-aldeas, ya que por lo general los mayores poseían mejores y mayores tierras, las cuales “especializaban” en la producción para un mercado no local); b) la ideología y la costumbre era ambigua y contradictoria (una misma práctica a veces podía favorecer la mercantilización y a veces podía no hacerlo)

Ahora, este no fue el final de la producción doméstica independiente; la misma siguió existiendo en los intersticios del sur esclavista y en el oeste. En el oeste este forma de producción comenzó a quebrarse ya en 1840; la especulación en tierras, las ofertas públicas de las mismas y la expansión gradual del poder del capital comercial al conjunto del territorio, determinó que para este tiempo la mayoría de los productores independientes hubieran devenido “granjeros arrendatarios” (del estado, de terratenientes de comerciantes). Esta nueva forma de explotación, similar a la inglesa del siglo XVII, trajo consigo un impulso a la mecanización y transformación del proceso de trabajo, ya que los arrendatarios mejoraban sus ingresos propios si hacían mejoras a la tierra y/o al proceso de trabajo de la misma. La transformación de la producción doméstica independiente a pequeña producción mercantil (y luego a arrendamientos y la aparecería a la europea) durante 1830-1850 en el oeste, no supuso mayores conflictos clasistas manifiestos. Contrariamente a lo que había sucedido en el este hacia fines del siglo XVIII -y dada la dispersión y falta de tradiciones comunales junto a una fuerza represiva ya establecida- quienes sufrían la transformación no resistieron de manera directa y violenta la misma

Hay aquí varias cuestiones complejas de comprender. Primero, Post habla de pequeña producción mercantil, pero no aclara si con esto sugiere que los productos se intercambiaban por su valor-trabajo. Es claro que no pudo ser así, pero lo problemático es que el autor no enfatice esta cuestión, la cual es un punto “débil” muy presente en la teoría marxista. Segundo, Post establece que lo existente en el norte yanqui de 1840 era una pequeña producción mercantil que presentaba la figura del arrendatario, un cuadro supuestamente análogo al de la Inglaterra del siglo XVII. Sin embargo, el cuadro inglés (como señalado por Marx y cómo de alguna manera también señala Brenner de manera diferente) suponía una tríada que incluía al proletariado agrícola. Es sorprendente que Post no mencione a este actor (el cual, después de todo, es la base de toda la estructura social, ya que de él emerge el valor). En cambio, enfatiza en la transformación hacia una pequeña producción mercantil. Ergo, releva la cuestión de que el explotador era a la vez productor, releva la inexistencia de trabajo asalariado. Este es un problema aún debatido dentro de la misma teoría marxista: a) Proyect señala que la asalarización en el campo inglés no fue una fuerza real sino hasta fines de siglo XVIII (presenta información parcial al respecto –pero las mismas tesis de Abu Lughod, Blaut, etc, las cuales establecen que el nivel de desarrollo de las ffpp era similar entre occidente y Asia, por ejemplo, dan cierta validez a las proposiciones de Proyect); b) Meiksins Wood, Brenner, Richard Seymour y otros establecen que la asalarización era real como tendencia en el campo inglés ya en el siglo XVII. Post, por su parte, pareciera decantarse por una tesis que imbrica las dos posiciones (la cual argumenta más claramente para el caso de eeuu). Así, sostiene que existía plusvalor relativo (ergo, claramente regía la ley del valor), pero no existía un proletariado agrícola, sino que la producción era en gran medida doméstica. Al respecto, tenemos que introducir todos los comentarios anteriores correspondientes.
 En realidad, en lo anterior hemos expuesto el debate de manera no del todo correcta. Una caracterización más adecuada supondría establecer: a) que el nivel de desarrollo de Asia y occidente a fines del siglo XVIII era similar de acuerdo con Blaut, Abu Lughod y otros; b) que las unidades más productivas en la Inglaterra que devenía capitalista eran las mayores (en extensión), pero, que éstas implementaban procesos que suponían el mecanismo del plusvalor absoluto y no el relativo (al menos según afirma Proyect); c) que la asalarización clásica libre aún no existía plenamente en el campo inglés incluso en el siglo XIX  (eran comunes las formas de trabajo semi-forzadas, parcialmente monetarizadas, el pago en fichas, etc), d) que Inglaterra fue la primera que pudo implementar sistemáticamente la revolución industrial (convencional) y así la primera en establecer sobre sus propias bases el núcleo estructural del mpc (plusvalor relativo, subsunción real, EIR, TDTMG) –lo cual es evidente en el hecho de que pudo tomar la posta de la hegemonía capitalista mundial-. Lo anterior pudo ser así porque en Inglaterra: a) las relaciones sociales de producción permitían el paso sistemático hacia el núcleo estructural del mpc (lo cual nos habla de las posibilidades estructurales inscritas en la relación de asalarización capitalista para afirmarse sobre sus propias bases, una vez las condiciones materiales lo permitieran –conquistas, desarrollo ffpp, etc-; b) tales relaciones no existían en Asia de manera sistemática; c) ya existían gérmenes de plusvalor relativo en el campo inglés (lo que no implica afirmar la existencia de subsunción real necesariamente); d) el nivel de desarrollo de una formación particular debe medirse de acuerdo a las posibilidades inscritas en las rsp y no consignando factores arbitrarios definidos por el investigador “a su gusto” (así, es posible que el nivel de desarrollo de Asia y occidente fuera similar en el siglo XVIII en algunos criterios; sin embargo, habría que tener en cuenta: i) las distinciones internas y el desarrollo desigual en occidente; ii) la producción bruta total no reconoce rsp subyacentes; iii) la productividad debe ser medida por horas-hombre y no por tierra- hombre (como señala Meiksins Wood); e) el plusvalor absoluto capitalista es mucho más “productivo” que el mpf (esto lo demuestra la preeminencia de Inglaterra en el contexto europeo y mundial en el siglo XVIII –subsecuentes victorias militares contra Francia, por ejemplo-) y tiende a ser más expansivo que otros modos precapitalistas (esto si entendemos que en el Asia “avanzada” existía un modo tributario imbricado con uno feudal, modos que estaban al nivel del capitalismo inglés pero que no tenían un impulso expansivo análogo)
 En suma, habría que consignar aquí todo lo dicho en otros comentarios acerca de la vigencia de plusvalor relativo, subsunción real, subsunción formal y plusvalor absoluto, en el contexto de una integración vertical del pequeño campesino a un capital particular, siempre en el contexto del eeuu de los 1840s.

“Como apunta Susan Mann, los rasgos naturales de la agricultura previenen la adopción masiva del trabajo asalariado. Específicamente, la disyunción entre el tiempo de trabajo (plantando y cosechando) y el tiempo de producción (la estación de crecimiento determinada naturalmente) crea una situación en la que el trabajo es forzado a permanecer ocioso durante el exceso del tiempo de producción sobre el tiempo de trabajo, que da pie a un serio problema de suministro y reclutamiento de trabajo. Mientras más larga la temporada ociosa y más corta la temporada de plantación y cosecha, más grandes son los problemas para asegurar el trabajo adecuado en el tiempo necesario, en tanto los potenciales trabajadores asalariados migran hacia áreas donde el empleo es más estable…y los granjeros compiten fieramente por una cantidad finita de fuerza de trabajo durante las breves temporadas de siempre y cosecha. Como resultado, los granjeros, aún cuando se encuentran compelidos a vender para sobrevivir, tienden a evitar el uso de trabajo asalariado(esta problemática es característica del trigo, el cual tiene un tiempo ocioso de casi 10 meses y un tiempo de cultivo y siempre de no más de 2 o 3 meses). Por lo tanto, si es que los patrones debían encontrar un trabajo distinto para sus esclavos durante las estaciones ociosas, no era sino racional que los mismos no especializaran su producción y tendieran a la autosuficiencia

Retener cuestión esencial. Incluir en los comentarios que versan sobre la vigencia de la pequeña producción mercantil aún subsumida bajo la ley el valor (esta sería una condición geográfica-natural de importancia –contratendencia a la proletarización/kulakización)

Para 1860 ya existían grandes desigualdades en el campo norteño (monopolización de la tierra, e incluso desposesión rural –sin embargo, no hubo sino hasta avanzado el siglo XX, una transición efectiva de la pequeña producción mercantil a la producción capitalista). Estas desigualdades también expresaban el grado de mercantilización, división el trabajo y mecanización de sus procesos (más productividad)

Capítulo 3

“Es la tesis central de este artículo que los intentos de explicar la dinámica de las plantaciones esclavistas en el nuevo Mundo sin una referencia a la estructura de clases se encuentran fundamentalmente errados. En último análisis, es la estructura de la relación entre el amo y el esclavo la que define qué constituye la racionalidad económica y forma los amplios patrones de desarrollo económico en las regiones de plantación”

Esto pareciera fundamentar la tesis de que las leyes de movimiento se derivan de la unidad de producción inmediata y son posibles de ser leídas ya a partir de una forma de explotación directa

Robert Brenner (estructura de clases):
“…Primero, las relaciones de los productores directos entre sí, hacia sus herramientas y hacia la tierra en el proceso inmediato de producción –lo que ha sido llamado el “proceso de trabajo” o las “fuerzas sociales de producción”-. Segundo, las inherentemente conflictivas relaciones de propiedad –siempre garantizadas directa o indirectamente, en último análisis, por la fuerza- mediante las cuales una parte impaga del producto es extraído de los productores directos por una clase de no-productores –que puede ser llamada “relaciones de propiedad” o “relación de extracción del excedente”” Es en torno a este último tipo de relaciones que se determinan las clases fundamentales de una sociedad.

(Discusión: pareciera incluir elementos de las relaciones sociales de producción en lo que denomina fuerzas productivas. Con respecto a los mismo, ¿es pertinente reunir las ffpp con el “proceso de trabajo” en un mismo concepto? Discutir que el autor no hable de relaciones sociales de producción, ¿reemplaza o iguala a éstas a las relaciones de apropiación del excedente?)

Charles Post formula la cuestión de esta manera (estructura de clases):
las relaciones específicas entre productores y las herramientas y la tierra (procesos de trabajo) y entre productores y no productores (relaciones de clase) –crean las reglas de reproducción que dan forma a como los productores individuales responden a la presiones del mercado…”

De alguna manera el autor sostiene que ffpp (proceso de trabajo y cooperación entre productores) y rsp (relación productor/no-productor) crean las reglas de reproducción. La cuestión es que esto es aún vago. Si se conjunta con la primera frase, el autor pareciera entender que es el modo de explotación directo el que determina las leyes de movimiento de la forma de producción considerada (Post se cuida de no utilizar el concepto de modo de producción). La cuestión es que Brenner entiende que las relaciones de propiedad comprenden: relaciones entre productores, relaciones entre explotadores y relaciones entre explotadores y productores. Así, imposibilita comprender el proceso de trabajo como ffpp (ya que las relaciones de propiedad incluirían el proceso de trabajo). ¿Qué serían las ffpp? Probablemente el diferencial de productividad de Harnecker (habría que re-ver cómo defiende Meiksins Wood la primacía de rrpp sobre las ffpp en sus debates con Callinicos y cómo define ffpp Brenner). La cuestión es que dentro de las relaciones de propiedad brennerianas sería determinante el modo de explotación inmediato (relación productor/no-productor). Otra forma de comprender el problema es entender que para Brenner las “relaciones de propiedad” incluyen tanto ffpp como las rsp; en ellas (bajo la compresión de Post) serían determinantes las rsp entendidas como modo de explotación (¿cuáles serían las ffpp? ¿relaciones entre productores exclusivamente –proceso de trabajo-, o a estas mismas relaciones más las relaciones entre explotadores?. Lo complejo es que Brenner incluye la circulación dentro de las relaciones de propiedad; por tanto, su reformulación sería sólo igual a base económica…  

Los plantadores del Sur estaban intrínsecamente ligados al mercado mundial; aún si la coyuntura era negativa (baja demanda, bajos precios), ellos no podían retirarse del mercado, sino que tenían que intentar sobrevivir en él. Esto fundamentalmente porque no eran autosuficientes y tenían que adquirir deudas (moneda) para comprar tierra y esclavos (para cumplir estas deudas debían mantenerse a flote en el mercado)

La rentabilidad de las plantaciones esclavistas ya no está sujeta a debate empírico. Sin embargo, esta rentabilidad no se deriva de un alza en la productividad por la reorganización del proceso de trabajo, sino que está determinada por la demanda (no la producción): los altos precios de los productos de las plantaciones y el monopolio en la producción de los mismos por parte de los plantadores explican la alta rentabilidad. Por lo demás, las plantaciones parecieran más productivas que las granjas familiares, sin embargo esta es una ilusión derivada del hecho de que  los plantadores comercializaban casi la totalidad de lo que producían, mientras que las granjas familiares dejaban una parte considerable de lo producido como valor de uso interno

“Como Brenner y otros (Marx, Shaik, etc) han apuntado, esta suerte de crecimiento extensivo basado en el crecimiento absoluto del plustrabajo es típica de las formas sociales de trabajo no capitalistas”Mientras los capitalistas continuamente intentan incrementar el plustrabajo absoluto extraído mediante el incremento y la intensificación del ritmo de trabajo (aceleración), es la extracción de plustrabajo relativo mediante la mecanización la que distingue al capitalismo de todas las formas previas de trabajo social” 

(Reflexión)De alguna manera es esto lo que nosotros discutimos en nuestra propuesta

La innovación técnica era muy ocasional en las plantaciones esclavistas, y tenía el carácter un proceso “de una vez para siempre”. Ejemplos de estos cambios se dieron:

a) con el giro en el cultivo de tabaco al cultivo de algodón (más intensivo en capital y con un proceso de trabajo más cooperativo y colectivo);

b) con el cambio de la producción azucarera de Jamaica y Haití a Cuba y Puerto Rico. En el caso del azúcar, el proceso de trabajo integraba la refinación (de relativa complejidad técnica) la que también realizaban los esclavos (maquinaria de molino a vapor)

Retener que es justamente este tipo de cambio técnico el que argumenta ocurrió en la urss Chattopadhyay. Asimismo, pareciera ser que la forma de acumulación (extensiva) no es muy distinta entre el sur esclavista yanqui y la urss. Ahora, en ambos la superestructura  radicalmente distinta. Y hay muchas más diferencias que se deben tener en cuenta: a) el poder del trabajo frente al capital era mucho mayor en la urss (sucesivas reformas; luchas alemanas del 53, húngara del 56, checoeslovaca del 68’, polaca de los 80s –entre otras-; libertad de movilidad entre capitales particulares para los trabajadores; alto grado de calificación para ciertas capas obreras; posibilidades no menores de ascenso social a través de la estructura del partido y la estructura tecnocrática; servicios básicos libres en su mayoría de costos; etc)

“Claramente un exceso de trabajo puede ralentizar la tasa de mecanización en ciertas ramas de la producción bajo el capitalismo. Marx apuntó cómo la mecanización en los sectores industriales más intensivos en capital reproducían el “ejército de reserva” de trabajo (los desempleados y los semiempleados), llevando los salarios lo suficientemente abajo como para permitir a los sectores intensivos en trabajo demorar el reemplazo de trabajo humano con maquinaria”

Retener esta cuestión como una contratendencia estructural e inherente al mecanismo del plusvalor relativo. Establecer como el mismo depende de la existencia del plusvalor absoluto en ciertas ramas y sectores; esta dependencia debe ser entendida en el sentido de que la misma operación del plusvalor relativo crea condiciones para que exista y se reproduzca el plusvalor relativo (en este caso, la mecanización acrece en tal medida el EIR y por tanto hace bajar en tal grado el precio del trabajo, que es más fácil y barato para ciertos capitales particulares explotar capital variable en gran escala que introducir una mayor proporción de capital constante –esto también nos lleva a pensar que sólo en un contexto de lucha de clases más aguda los capitales particulares que operan con plusvalor absoluto revierten su funcionamiento hacia el plusvalor relativo, ya que las máquinas no resisten ni se sindicalizan-). Lo mismo puede ser aplicado a la urss: cómo el Estado se presentaba como un estado obrero (y dado que existía libertad de movilidad entre capitales particulares para los trabajadores; alto grado de calificación para ciertas capas obreras; posibilidades no menores de ascenso social a través de la estructura del partido y la estructura tecnocrática; servicios básicos libres en su mayoría de costos; etc), la lucha de clases por parte del trabajo tendió a ser menos aguda que en los capitalismos occidentales (en muchas ocasiones se ha apuntado a la apatía y despolitización de  los trabajadores soviéticos), ergo, existían menos incentivos para que se operara a través del plusvalor relativo y no el plusvalor absoluto. También habría que pensar que la forma de competencia entre capitales existente en la urss no habilitaba procesos sistemáticos de innovación técnica productiva

En el caso de las plantaciones esclavistas, sin embargo, esta tesis no se materializaba: incluso cuando el precio de los esclavos se alzó dramáticamente, los empresarios de las plantaciones no reemplazaron el trabajo humano por maquinaria (a esto se suma el hecho de que las innovaciones técnicas derivadas del desplazamiento del cultivo de azúcar a Cuba se hicieron con un sobreexceso de mano de obra esclava y bajos precios de la misma, por tanto). Además, el argumento que sostiene que la inversión en el capital constante que suponían los esclavos inmovilizaba e inutilizaba, por tanto, una gran proporción de capital que podría haber sido usado en la mecanización del proceso de trabajo, no tiene en cuenta el hecho de que a los plantadores el capital no les escaseaba el capital precisamente: lo utilizaban en la compra de más tierra y esclavos, en la especulación en bonos y en tierra, etc

Tener en cuenta estos argumentos fuertes contra la existencia de plusvalor relativo en las plantaciones esclavistas yanquis. Y retener el hecho de que esto tenía que ver, no con la falta de capital, sino las mismas relaciones de explotación/producción vigentes. Un argumento quizás similar podría desarrollarse para el capitalismo francés del siglo XVIII, así como para sectores capitalistas latinoamericanos durante el siglo XIX y XX (retener, eso sí, que este es un argumento para establecer un tipo de acumulación “deformada” capitalista, no para establecer la inexistencia de capitalismo)

“Los plantadores no especializaron sus actividades productivas y compraron sus insumos a otros productores.  Las firmas capitalistas especializan incrementalmente su producción de un solo bien o servicio, reduciendo los costos mediante la compra de los insumos en el mercado a otros productores capitalistas especializados.  Por contraste, los plantadores del Nuevo mundo lucharon para hacer sus plantaciones autosuficientes en herramientas y medios de consumo”
(Esta diferencia se desdibuja un poco con la nueva fase del capitalismo en la cual, mediante los holding, el capital tiene una indiferencia supina con respecto al valor de uso, además de que internaliza procesos antes externos –encadenamiento autofinanciación, etc-. )
Reflexionar acerca de la dialéctica internalización/externalización de  procesos de producción por parte de la empresa capitalista actual. Ver cómo esto hace cambiar las formas de competencia y  establece “trabas” a la vigencia del plusvalor relativo.  Hay que ver también como la internalización opera a  través de la externalización: las grandes corporaciones encadenan distintos procesos de trabajo de modo que sean los productores pequeños quienes se encuentren obligados a competir (y éstos operan bajando el precio del trabajo mediante el plusvalor absoluto porque la introducción de muchas máquinas suponen una escala de producción que no tienen –demasiado altos son los costos de entrada)

“La segunda manera en que los plantadores esclavistas actuaban diferente de los capitalistas era la tendencia  a incrementar antes que a reducir el output en el mediano plazo cuando los precios tendían a la baja. Es verdad que los capitalistas, especialmente en aquellas industrias intensivas en capital, mantendrán los niveles de producción en el corto plazo al momento en que los precios tienden a la baja fundamentalmente para mantener su fracción de mercado. Sin embargo, todos los capitalistas en el mediano o largo plazo  reducen el output, o mediante reducciones en la utilización de capacidad (desechando trabajadores) o abandonando una línea particular de producción en tanto los precios caen”. Por el contrario, los plantadores mantendrán y alzarán su producción; solo cambiarán su rubro productivo cuando la baja de los precios se vuelve dramática (e.eg con el cambio en el siglo XVIII desde el tabaco al algodón)

Ver cómo éste tipo de reacción es también típica del pequeño campesinado articulado con el mpc. Habría que preguntarse si de hecho es la misma subsunción formal del pequeño campesinado al capital la que niega esta tendencia (un ejemplo sería la típica crisis capitalista de Languedoc mencionada por Vilar). Esto porque el capital determinaría qué producir, cuánto y cuando; así, la sobreexplotación propia de una sobreproducción campesina accionada para mantener un cierto nivel de ingresos con precios a la baja, no existiría, ya que el capital que subsume en este caso a los pequeños campesinos simplemente determinaría simplemente producir menos o no producir. Por otra parte, cuando el capital no actúa en la producción, éste puede beneficiarse del mecanismo compresor del campesinado y bajar los precios. Esta es una cuestión de importancia porque determina las leyes de movimiento y los tipos de crisis (constituye una manera de comprobar si es que estamos en presencia de subsunción formal o mera expoliación por parte de un “capital comercial”). Asimismo, en el caso de que la baja de precios se dé bajo la subsunción formal del campesinado, es posible que los productores reviertan al autoconsumo, hacia el intercambio aldeano consuetudinario, devengan asalariados totales o parciales, etc. También habría que explicar que ambos polos de la situación son reversibles: el capital que subsume formalmente al trabajo puede pasar a ser mero capital expoliador, mientras el campesinado puede fluctuar entre ser trabajador subsumido al capital o devenir pequeño-campesino. Con respecto a esto, por otra parte, sería necesario establecer las condiciones sociohistóricas que habilitan el paso de un momento capitalista a otro momento expoliador (el momento expoliador puede ser aun capitalista si es que este capital se transforma en capital comercial –de hecho, el mismo afán sistemático de ganancia inhibe el paso a una forma de expoliación más pura que es propiamente no capitalista-). Ahora bien, todo esto se relaciona con la tasa de ganancia a corto, mediano y largo plazo.

“Las plantaciones esclavistas en las Américas fueron las criaturas del mercado mundial capitalista y estuvieron sujetas a sus imperativos de reducción de costo, pero descansaron en relaciones sociales de propiedad no capitalistas”. Sin importar la necesidad de los plantadores de maximizar el beneficio, esto no lo lograban mediante los mismos métodos que los capitalistas (su dinámica era fundamentalmente diferente)

Pero está probado sólo para el plusvalor relativo, el EIR y la TDTMG (habría que pensar la cuestión de la subsunción real). No se argumenta acerca del plusvalor asboluto. La cuestión es, precisamente, que el mpc incluye también a éste y a sus formas de operación variables

La producción doméstica independiente (al igual que en el mpf), sí tiene la posibilidad de reducir el output comercializado cuando los precios bajan, porque redirigen la producción hacia el valor de uso.

Pero esto sólo se da cuando esta producción pequeña no está sujeta a ley del valor

La idea de desempleo es inconcebible bajo el mp esclavista (la reproducción de la fuerza de trabajo se hace en el mismo proceso de trabajo). Bajo este modo los esclavos accionaban la lucha de clase mediante la destrucción de la maquinaria, las palizas a los animales, el tortuguismo, el escapismo y el trabajo mal hecho.

“La noción de que el estatus legal no libre de los esclavos no era un obstáculo para la adquisición de las habilidades técnicas o el trabajo con herramientas y maquinaria compleja, tanto en la agricultura como en la industria, es empíricamente insostenible”. Tanto en la Europa de la antigüedad clásica como en las regiones de plantación de América, los esclavos componían una gran parte de los artesanos calificados
Ejemplos: camioneros, curtidores de cuero, albañiles, carboneros, hilanderos, alfareros, herreros, fabricante de arneses, fabricantes de barriles, barqueros, constructor de barcos, constructores de espadas y escudos, fabricantes de caucho, grabadores, tejedores, aserradores, barberos, cordeleros, carpinteros, sastres

Muchas veces eran sus propios supervisores o supervisores de otros esclavos; y, aunque sólo en las ciudades podían adquirir este tipo de calificaciones (en el caso de eeuu) y además sufrían la hostilidad de los artesanos blancos, cerca de un 25% del total de esclavos era un trabajador calificado, semicalificado o supervisor. En el caso de los esclavos del azúcar en Cuba, éstos tenían casi el monopolio de trabajo calificado necesario para el procesamiento del cultivo, por lo que se les otorgaba control sobre el proceso productivo y capacidad de autosupervisión

También un 5% de los esclavos eran trabajadores industriales (algodón, hulla, sal, minería, tabaco, hierro, textilería, etc). Trabajaron con la maquinaria más avanzada de la época y fueron tan productivos como el obrero medio

La afirmación de que el trabajo esclavo era inmotivado por la situación no libre del trabajador, deja de lado el hecho de que esta comparación con el trabajador bajo el mpc también muestra la inmotivación de éste último. Lo que vemos es un proceso de trabajo donde ambos trabajadores no organizan el proceso y se encuentran desposeídos y no son propietarios de sus medios de producción

El conflicto entre el amo y el esclavo tomo varias formas, involucrando la organización el trabajo, las horas y el ritmo de trabajo, la división sexual del trabajo, y la composición de la fuerza de trabajo –todas cuestiones similares para los estudiantes del trabajo “libre”-. Las armas que los trabajadores emplearon en esos conflictos –fingir ignorancia, ralentando la línea, minimizando la temporada, rompiendo las herramientas, desapareciendo en los momentos críticos, y como último recurso, enfrentando a sus superiores directa y violentamente- sugiere que en términos de las luchas en el lugar de trabajo, los esclavos y los trabajadores asalariados tenían mucho en común” (Berlin)

Retener forma de lucha de clases bajo el esclavismo yanqui. Establecer que la semejanza con el mpc también favorece la interpretación de esta realidad como una “forma de explotación capitalista secundaria”

Tampoco la indiferencia y no motivación en el trabajo fueron un obstáculo para la introducción de nueva maquinaria de manera sistemática bajo el mpc. Y los correlatos de estas “introducciones” fueron la masiva descalificación del trabajo, lo que aumentaba la falta de motivación. Lo mismo se cumple en el caso del esclavismo: la falta de motivación no puede haber sido un obstáculo para la introducción de nuevas técnicas.

“La contradicción entre el trabajo esclavo y al innovación tecnológica no reside en la capacidad o incapacidad del trabajador para ejecutar tareas concretas específicas; por el contrario, el carácter específico de la esclavitud como una relación social determinó las condiciones bajo las cuales estos cambios podían implementarse y sus consecuencias para los desarrollos económicos y sociales. En la relación esclavista, los instrumentos de trabajo no funcionaban como capital. La reorganización del trabajo no ahorra trabajo o reducía costos ni relativa ni absolutamente. El trabajo no era expulsado del proceso de producción, y los costos del mantenimiento de los esclavos permanecían independientes de los cambios en la producción(Dale Tomich)

Retener premisa y reflexionar

La relación de endeudamiento entre los comerciantes y los plantadores era un factor que contribuía a la tendencia de los propietarios de esclavos en las Américas  a incrementar antes que reducir el output en tiempos de precios bajos”

“El crédito…es especialmente importante en la agricultura donde el largo periodo entre la siembra y la cosecha crea la necesidad sustancial de crédito  para comprar tierra, semillas y herramientas y para asegurar el trabajo mucho antes de que el primer cultivo sea cosechado y vendido” (Esto se acentúa en la agricultura esclavista en al cual el gasto en fuerza de trabajo es mayor)

Retener

Todo lo anterior (tendencia a la autosuficiencia, por ejemplo) explica el bajo desarrollo de la división del trabajo y el nulo desarrollo de un mercado interno en el sur norteamericano
“Tierra barata, pocas deudas y bajos impuestos a la propiedad, que las legislaturas dominadas por los plantadores sureños garantizaron para la mayor parte del periodo anterior a la guerra civil, permitió a la masa de esos pequeños granjeros mantener su posesión de propiedad de la tierra sin competir en el mercado”. Las plantaciones esclavistas del sur fueron incompatibles con el desarrollo de la pequeña producción mercantil.

“Antes de 1840…específicamente las exportaciones crecientes de algodón permitieron a los mercaderes norteños acumular capital directamente del comercio de algodón, e importar capital inglés. Esta acumulación de capital mercantil financió la expansión hacia el oeste de la producción agrícola tanto en el sur como en el norte”

Capítulo 4

Las colonias norteamericanas eran sociedades agrarias (las ciudades y manufacturas estaban desarrolladas)

Existe un debate acerca del carácter de la independencia de eeuu: ¿supuso continuidad o ruptura en el modo de producir? ¿Los granjeros domésticos y las plantaciones esclavistas eran ya capitalistas antes de la independencia?

La idea de ver, en todas las formas de explotación ligadas al mercado mundial capitalista, formas capitalistas de “desarrollo”, se inscribe en el modelo Smithiano de comercialización sobre el desarrollo social y económico. Este modelo, compartido por Sweezy Wallerstein, ve que la “fase b” malthusiana (crisis demográfica y fragmentación de la tierra) deja de cumplirse sólo una vez las presiones del mercado se generalizan. Sin embargo, tanto la historia de europa como la de eeuu, da cuenta de que, si los productores independientes mantienen un acceso no mercantil a la tierra, las presiones generalizadas del mercado no los hacen transitar hacia la pequeña producción mercantil o el capitalismo.

En las colonias norteamericanas hubo algunos aspectos parciales del modelo demográfico-económico malthusiano; sin embargo, dada la continua expropiación de nuevas tierras a los nativos indígenas, la “fase b” de Malthus (fragmentación de la tierra y crisis demográfica) no se presentó. Esto explica por qué el crecimiento del área se basó en rasgos “extensivos” y no en rasgos intensivos (especialización, innovación, división del trabajo).

Inglaterra fue el primer país propiamente capitalista; también el primero en desarrollar una forma específicamente capitalista de imperialismo en sus colonias: “Wood argumenta que el colonialismo británico buscó desarrollar formas mercantiles de producción rentables en sus colonias, antes que saquear metales preciosos, comerciar con las poblaciones nativas o beneficiarse de los monopolios mercantiles establecidos por el Estado como otros poderes europeos contemporáneos”.

Retener esta distinción entre el colonialismo inglés y el colonialismo español en América

“A pesar del impulso específicamente capitalista detrás del colonialismo británico en Norteamérica, sin embargo, éste fue incapaz de reproducir las relaciones sociales de propiedad capitalistas agrarias en sus colonias principales que devinieron eeuu…la llave para entender esta paradoja fue la inhabilidad de los comerciantes británicos y los terratenientes y sus aliados dentro de las élites coloniales para establecer un monopolio social efectivo de la propiedad de la tierra” (aún si se otorgaban títulos de tierra, el gobierno colonial y los comerciantes eran incapaces de reforzar los mismos mediante la ley y la fuerza, por lo que las ocupaciones ilegales de tierra se generalizaron e hicieron sistemáticas)

“Las vastas distancias geográficas y el tamaño relativamente pequeño de las milicias británicas impidieron reproducir el patrón de colonización en eeuu que los británicos habían impuesto anteriormente en Irlanda del norte…Mientras los plantadores, comerciantes y terratenientes buscaban reforzar sus reclamos legales sobre la tierra en el interior, ellos estaban forzados a confiar en milicias coloniales, compuestas primariamente de granjeros independientes y artesanos los que resistían la comodificación de la propiedad de la tierra”

“Sin importar si la esclavitud era una forma de explotación inherentemente superior a la servidumbre…la esclavitud africana permitió a los plantadores afianzar su poder de clase mediante una alianza con los antiguos siervos. Para el final del siglo XVII, la gran mayoría de los blancos no poseedores de esclavos en las colonias principales del sur eran granjeros independientes. La mayoría de los colonos de origen europeo eran  propietarios legales y libres votantes. Sólo los esclavos legales permanecían “no libres”. Por primera vez en la historia, libertad y no libertad correspondieron a las diferencias en apariencia física, lo que permitió la invención de la raza como un medio para justificar y explicar la posición de clase única de los esclavos africanos. La blanquitud proveyó un cemento para esta alianza entre los poseedores de esclavos y los granjeros independientes hasta 1850, haciendo que los blancos no poseedores de esclavos formaran voluntariamente milicias para defender la esclavitud”

Dada la imposibilidad establecer un monopolio social sobre la tierra, los colonos británicos en el noreste norteamericano, aún si participaban en el mercado, no eran sino granjeros independientes no capitalistas.

Desde el siglo XVI hasta el comienzo del siglo XVIII, la producción doméstica independiente en el noreste tuvo cierta dinámica: fragmentación de la tierra, desposesión y cierta concentración de la misma; aún así, este tipo de desigualdad no tiene comparación con la desigualdad característica del mpc, ya que la misma tenía límites definidos, usualmente fijados por costumbre

La independencia de eeuu trajo la construcción de una fuerza estatal represiva suficiente como para permitir reforzar los reclamos legales sobre la tierra. De esta manera, los antiguos productores independientes del noreste, una vez el acceso a la tierra estuvo mediatizado por el mercado, se vieron compelidos progresivamente a vender para sobrevivir, deviniendo así pequeños burgueses mercantiles. Esto supuso el desarrollo y ampliación del mercado interno, lo cual favoreció la rápida industrialización capitalista del noreste.

Retener

Ahora bien, si bien el esfuerzo de guerra durante la independencia había llevado al endeudamiento progresivo de los campesinos independientes y a un peligroso desbalance entre la producción para el uso y la producción para el mercado, éstas no fueron condiciones suficientes para que los mismos devinieran pequeños burgueses mercantiles sujetos a la ley del valor. Las mismas condiciones se dieron en la Francia absolutista; sin embargo, la defensa de este Estado de la pequeña propiedad para mantener así una base impositiva segura, imposibilitó que los campesinos devinieran pequeñoburgueses mercantiles. En el caso de eeuu, entonces, fue necesaria la presión y fuerza de un nuevo tipo de Estado (ligado a los comerciantes), el cual reforzó los reclamos legales sobre la tierra, para que los productores independientes devinieran pequeñoburgueses mercantiles. La construcción de este estado (y su principal arma, la fuerza militar) requirió del apoyo de los plantadores esclavistas del sur, quienes, en un principio, dado que mantenían el régimen de esclavitud en sus regiones mediante milicias irregulares de granjeros blancos independientes, eran remisos a la creación de un ejército regular ligado al Estado. Sin embargo, la fuerte resistencia (lucha de clases) de los granjeros independientes del norte, quienes luchaban por mantener un acceso no mercantil a la tierra, asustó a los plantadores del sur: terminaron aliándose con el capital comercial del norte y construyendo un tipo de estado y fuerza militar capaz de propiciar un acceso mercantil a la tierra (al menos en el norte).  

(Discusión: aún si el autor establece claramente que la pequeñaburguesía mercantil es una clase transicional, queda la duda de por qué la misma tuvo tan larga duración –en un momento el autor llega a afirmar que en eeuu nunca existió, sino hasta bien avanzado el siglo xx, una transición de la pequeña agricultura mercantil a la agricultura capitalista-)

Capítulo 5

“Mientras la igualdad legal entre el trabajo asalariado y el capital enmascara la explotación y hace aparecer todo el trabajo como trabajo pagado, el estatus legal no libre de los esclavos hace aparecer al trabajo en su totalidad como trabajo no pagado”

La afirmación de que la ausencia de una posibilidad de movilidad social ascendente bajo la esclavitud hizo que esta forma de trabajo social fuera inferior al capitalismo, no es capaz de mantenerse ante la interrogación histórica. Muy pocos esclavos en el sur de las plantaciones podían esperar comprar su propia libertad y devenir granjeros independientes…Sin embargo, de hecho existían oportunidades para que los esclavos individuales ascendieran:

“…los esclavos tenían la oportunidad de ascender dentro de la jerarquía social y económica que existía bajo la esclavitud. Los trabajadores del campo podían devenir artesanos o conductores. A los artesanos les era permitido trasladarse dese las plantaciones hacia las aldeas, donde podían emplearse. Los conductores podían ascender a la posición de conductor jefe o supervisor. Escalar a través de la escalera económica traía consigo no sólo un estatus social, sino también algunas veces más libertad; y también significativas recompensas en mejor paga, casa, vestimenta, alimentación y bonos en dinero” (Fogel y Engerman)

Asimismo, la idea de una incompatibilidad ideológica radical entre amos y esclavos (diferencia con la posibilidad de hegemonía bajo el capitalismo) no se condice con la realidad: existió una amplia práctica ideológica paternalista entre los patrones esclavistas, lo que los hacía considerar a sus esclavos como parte de su gran familia

La condicionante fundamental de la Guerra Civil fue el antagonismo entre la manufactura capitalista norteña y la pequeñaburguesía agricultora, ante los plantadores esclavistas del sur. La transformación de los agricultores independientes del oeste en pequeñoburgueses mercantiles en las dos décadas previas a la guerra civil, similar a la que vivieron los agricultores independientes del noreste justo después de la independencia a finales del siglo XVIII, fue fundamental en el desarrollo del mercado interno y la industrialización capitalista del norte (en la cual fue fundamental el complejo agroindustrial).

(Discusión: ¿cómo puede afirmar Post la vigencia estructural y permanente de una pequeñaburguesía mercantil agricultora hasta entrado el siglo XX y a la vez sostener que el desarrollo del capitalismo industrial en eeuu se fundamentó en el complejo agro-industrial?

“Antes de la crisis de 1837-1842, la dominancia de las formas sociales de producción no capitalistas en todas las regiones de eeuu –plantaciones esclavistas en el sur, producción doméstica independiente en norte- hicieron de las actividades del capital mercantil el estímulo principal para la producción comodificada y la circulación…La dominancia del capital mercantil en eeuu antes de 1840 estaba enraizada en el carácter no capitalista de la producción mercantil y la resultante superficial división social del trabajo. La dominancia del capital mercantil no requiere la dominancia de relaciones sociales de propiedad específicas”

El fruto de la especulación en tierras en el noroeste fue el mecanismo que completó la subordinación de la producción doméstica mercantil a la disciplina del mercado en 1840-1850Puesto de otra manera, la consecuencia no intencionada de la persecución por parte de los comerciantes de su propia estrategia de reproducción –comprar barato y vender caro- creó las condiciones para el desarrollo del capitalismo industrial en eeuu….La transformación de las relaciones sociales de propiedad en el norte profundizó la división social del trabajo y llevó a la subordinación del capital comercial por parte del capital industrial. Después de la crisis de 1837-1842,  los comerciantes norteños devinieron agentes de los manufactureros capitalistas norteños crecientemente, y estos últimos se establecieron financieramente de forma independiente frente al capital comercial, con los bancos deviniendo la fuente principal del crédito para la manufactura y la agricultura familiar. Mientras la condición de existencia del capital comercial era la existencia de intercambio de mercancías independientemente de la forma de las relaciones sociales de propiedad, la dominancia del capital industrial requería relaciones sociales de propiedad “capitalistas” o “pequeño-mercantiles”.

Retener

El desarrollo del capitalismo en eeuu descansaba en la continua expansión de la producción pequeño-mercantil agraria…La expansión de la plantación esclavista –la forma necesaria de reproducción ampliada de esta forma de trabajo social- era incompatible con el desarrollo de la producción pequeño-mercantil y la producción capitalista en las regiones donde era dominante

“Mientras Ashworth caracteriza la plantación esclavista como un modo de producción, nosotros seguimos a Ellen Meiksins Wood (1988) cuando vemos la esclavitud como una forma social de trabajo cuyo proceso lógico (dinámica) difiere dependiendo de las formas sociales en las cuales se encuentra incrustado…es claro que la dinámica histórica de la esclavitud moderna y antigua difiere. Uno podría argumentar que los plantadores dueños de esclavos en el Caribe y en las colonias sureñas respondieron más directamente a los imperativos de mercado que emana de la Inglaterra capitalista que los productores domésticos independientes de las colonias norteñas. Claramente, la economía de las plantaciones esclavistas respondió a estos imperativos de mercado de una forma no capitalista. Sin embargo, la subordinación a un mercado capitalista mundial claramente marcó a estas sociedades. En suma, nosotros identificamos una contradicción histórica y social específica entre las condiciones sociales de la reproducción ampliada de las plantaciones esclavistas y el capitalismo en el estados unidos de mitad del siglo XIX, antes que un antagonismo estructural atemporal entre la esclavitud y el capitalismo como modos de producción” 

Retener forma de eludir/negar el debate sobre los modos de producción

“Nuestra tesis es que el continuo desarrollo del capitalismo y la esclavitud fueron incompatibles después de 1840. De una parte, el continuo desarrollo de la esclavitud requería la expansión geográfica a nuevos territorios –una expansión geográfica que no conocía límites naturales. Por otra parte, la reproducción ampliada del capitalismo requería la expansión geográfica de las relaciones sociales de propiedad definidas por la pequeña producción mercantil” Puesto directamente, las relaciones sociales de propiedad de las plantaciones esclavistas y la pequeña producción agraria mercantil no podían coexistir. Una u otra forma de relaciones de propiedad debía dominar la expansión geográfica de la agricultura en eeuu después de 1840”

(Discusión: la cuestión tiene unos ribetes que Post no logra establecer de manera explícita. Es que la contradicción entre capitalismo y esclavitud de hecho fue una entre modos de producción sólo a partir de 1840, porque es sólo a partir de esta fecha que el capitalismo industrial –el capitalismo del plusvalor relativo que se sustenta en sus propias bases, el capitalismo propiamente tal- comienza a dominar generalizadamente en el norte de eeuu. No es una contradicción ahistórica, pero sí atemporal, si es que entendemos que el capitalismo sobre sus propias bases no puede coexistir geográficamente con el esclavismo, aún si ambos están ligados al mercado mundial -y de hecho la contradicción se agudiza más todavía por el hecho de que ambos modos se encuentren ligados al mercado mundial-. Lo que Post demuestra es que la forma transicional del capitalismo, la subsunción formal bajo dominio del capital comercial, no impone su propia dinámica y se contradice con la esclavitud; sólo en cuánto el capital comercial es capaz de engendrar las condiciones del predominio del capitalismo como modo de producción, es que la incompatibilidad y contradicción con el esclavismo se hace manifiesta y aguda)

En este conflicto entre modos de producción (en nuestras palabras), el resultado de la guerra no estaba predeterminado, sino que fue contingente al mismo conflicto y la lucha de clases que supuso. Los resultados de la Guerra civil eliminaron el obstáculo más importante para el desarrollo del capitalismo en eeuu como espacio geográfico unitario: la esclavitud. Aún si después de la guerra no se generó una agricultura capitalista de plantación o una clase pequeñoburguesa mercantil de granjeros africanos, la forma social de trabajo que reemplazó a la esclavitud, la aparcería, no presentó las tendencias espaciales imperialistas que mostraba la primera.

Como Wood y Brenner han argumentado, la noción de revolución burguesa está enraizada en la visión de los escritos tempranos de Marx acerca de la transición hacia el capitalismo. El análisis original de Marx (que abandonó en sus escritos maduros de 1850-1860), se basaba en la visión de Adam Smith del desarrollo de la sociedad comercial. En La Ideología alemana y El manifiesto comunista, Marx argumenta que el capitalismo comenzó en las ciudades medievales con  las actividades de los mercaderes y los artesanos. Las ciudades en crecimiento proveyeron tanto un refugio para los campesinos que huían como un mercado para los bienes agrícolas. El crecimiento de los mercados incentivó a los campesinos a incentivar la especialización de la producción, la innovación técnica y la acumulación de tierra y herramientas. El mantenimiento del poder político por parte de las clases propietarias precapitalistas creó nuevos y viejos impedimentos (coerción legal hacia los productores directos, impuestos estatales, monopolios, etc) a la profundización de los mercados. La burguesía, la clase ascendente en la producción, lidera su revolución y destruye estos remanentes precapitalistas, permitiendo el desarrollo libre de su nuevo modo de producción”

Este “modelo” es criticable en función de la constatación histórica de que el desarrollo del mercado no lleva por sí mismo a la quiebra de las reglas de reproducción de los modos precapitalistas de producción, sino que “son las consecuencias no intencionadas de la persecución por parte de las clases no capitalistas de la reproducción de sus formas sociales de trabajo, bajo una condiciones específicas de crisis y conflicto agudo de clases, las que potencialmente llevan a la emergencia de las relaciones sociales de propiedad capitalistas. Como Brenner apunta, la noción de revolución burguesa enraizada en el modelo de comercialización de hecho hace la noción de revolución innecesaria en un doble sentido”:

“Primero, no hay ninguna transición real que lograr: en tanto el modelo comienza con una sociedad burguesa en las ciudades, su evolución teniendo lugar mediante mecanismos burgueses, y tiene al feudalismo que se trasciende a sí mismo gracias a su exposición a los mercados, el problema de cómo una sociedad es transformada en otra es simplemente supuesto y nunca problematizado. Segundo, en tanto la sociedad burguesa se auto-desarrolla y disuelve el feudalismo, la revolución burguesa apenas puede reclamar un rol necesario” (Robert Brenner)

Basado en esta crítica, Brenner ha propuesto una nueva interpretación de la noción de revolución burguesa. El agro inglés ya era capitalista un siglo antes de la guerra civil de 1648: los campesinos liberados fueron progresivamente puestos bajo una completa compulsión mercantil, en tanto una nueva clase poseedora de la tierra los hizo arrendatarios (al menos a una fracción de ellos). Así, quienes se enfrentaron a mitad del siglo XVII fueron los terratenientes  y granjeros capitalistas, junto a una fracción de los capitalistas comerciales, contra la monarquía y aquellos comerciantes que dependían los monopolios estatales

Retener tesis de Brenner sobre la revolución burguesa inglesa

“El análisis de Comninel de la revolución francesa del siglo XVIII concluye que la burguesía que dirigió esa revolución no era en ningún sentido una clase capitalista. La agricultura francesa permaneció completamente no capitalista y la mayoría de los comerciantes y profesionales de las ciudades permanecieron dependiendo del Estado absolutista francés”

“Por contraste, nuestro análisis de la guerra civil norteamericana indica que ella, casi sólo dentro de las revoluciones burguesas identificadas por la tradición del materialismo histórico, de hecho encaja en el modelo clásico. El esparcimiento geográfico de una forma de trabajo social no capitalista, la plantación esclavista, constituyó un obstáculo para la futura expansión del capitalismo vibrante. Los manufactureros capitalistas y los granjeros familiares mercantiles, organizados en el partido republicano, tomaron la batuta en la organización política y militar de la lucha para remover el impedimento puesto por la esclavitud y su expansión. El esquema clásico, sin embargo, permanece ampliamente problemático. Los orígenes de las relaciones sociales de propiedad capitalistas en eeuu –la subordinación de la producción doméstica independiente a la coerción del mercado a finales del siglo XVIII- fue una consecuencia no intencionada de los conflictos de clase a la revolución americana de 1776-1783”

La primera revolución americana, a lo más, encaja en una definición mínima de la “revolución burguesa” –una revolución que crea instituciones estatales capaces de promover el desarrollo de las relaciones sociales de propiedad capitalistas-. Esta definición no requiere ningún desarrollo previo de las relaciones sociales de propiedad capitalistas, ningún obstáculo precapitalista al desarrollo capitalista, ni una conciencia de clase capitalista que dirija la revolución. Una revolución es burguesa solo en tanto desarrolla, intencionada o inintencionadamente, el capitalismo en una sociedad dada.

Mooers efectivamente utiliza la definición “mínima” para argumentar que la revolución inglesa del siglo XVII y la unificación alemana del siglo XIX fueron “revoluciones burguesas” –revoluciones que crearon estados que avanzaron el desarrollo capitalista-. Sin embargo, su análisis de los resultados de la revolución francesa de 1789-1794, el imperio napoléonico y la revolución de 1848 le indican la preservación de estructuras estatales precapitalistas, en particular gracias a los impuestos en el campo. En nuestra opinión, fue el segundo imperio (1850-1871), el que estableció un estado capitalista en Francia

Retener tesis híbridas de Mooers. Cuestionar tesis sobre Francia de Post

“La economía colonial era no capitalista, basada en la producción doméstica independiente en el Norte y en las plantaciones esclavistas del Sur. Las actividades de la clase comercial reunían varias formas de trabajo social no capitalista…ellos sentaron las bases para una economía no capitalista independiente y una puja para la independencia política en 1770-1780.  Puesto simplemente, la revolución americana no fue la lucha de una clase capitalista para liberarse así misma y a su forma social de trabajo de las restricciones precapitalistas. En cambio, marcó el éxito de los mercaderes precapitalistas y las clases agrícolas para establecer un Estado independiente y para su progresivamente autónoma economía precapitalista”

Retener interesante punto. Criticar, sin embargo, la utilización sumaria del término precapitalista en tanto instrumento explicativo

Ni los dominantes comerciantes y especuladores en tierras buscaron, en el periodo posrevolucionario, liberar la producción capitalista de sus constreñimientos no capitalistas. En cambio, los comerciantes y especuladores buscaron promover su posición en tanto que tales. En 1789-1790, comerciantes y esclavistas, construyeron instituciones estatales y un ejército que fueron capaces de reforzar los reclamos legales sobre la propiedad de la tierra –no para establecer la producción capitalista, sino para permitirse así mismos reproducirse como compradores y vendedores de tierras. La consecuencia “no querida” de la lucha de los especuladores para reforzar sus títulos sobre la tierra –la creación de un monopolio social sobre la tierra, fue fundamentalmente alterar las condiciones bajo las cuales la producción doméstica obtenía, mantenía y reproducía sus posesiones…la consolidación de las reglas de reproducción de la pequeña producción mercantil y la manufactura capitalista. Como hemos argumentado, la sujeción de los granjeros norteños a la coerción del mercado mediante la acción de los capitalistas comerciales especuladores durante las primeras cuatro décadas del siglo XIX estableció las condiciones para la subordinación del capital mercantil al capital industrial e hizo la expansión futura del capitalismo y la esclavitud incompatiblesSólo las consecuencias “no queridas” de una revolución llevada a cabo por una clase comercial no capitalista…permitieron que la guerra civil norteamericana asumiera la forma de una revolución burguesa clásica llevada a cabo por una clase manufacturera capitalista autoconsciente junto a unos granjeros mercantiles, los cuales luchaban para remover el obstáculo puesto por la expansión geográfica de  los plantadores esclavistas”

Comentario: amplia reflexión. El autor insiste en considerar a los mercaderes (comerciantes, capital mercantil) como una clase. En tanto que clase la entiende como clase precapitalista o no capitalista. Ya es problemático que una clase pueda y deba definirse fuera del ámbito de la producción –quizás habría que hablar de estrato, grupo social, etc-. Segundo, el autor evita calificar la totalidad social de norteamérica como una unidad propia y específica, toda vez que la máxima especificidad a la que llega es a considerarla como una economía colonial que reunía en sí formas heterogéneas de trabajo social –con una dinámica propia y específica-. No habla de modo de producción colonial porque evita la utilización de la noción de modo de producción. Sin embargo, el mismo objeto teórico que el autor distingue y trabaja a lo largo de todo su libro, contiene implícita la noción de totalidad y unidad de comprensión cognoscitiva. Esto porque incluso se refiere a las características del Estado y la cultura, ambos función de una estructura socio-económica compleja, la cual reunía formas de trabajo social diversas. No obstante, el autor evita el problema teórico fundamental: la transición entre modos de producción. Reflexionar sobre la posibilidad de considerar a eeuu colonial y poscolonial como una formación social que imbricaba modos de producción con uno de ellos dominando…Lo que existe para Post son formas sociales de trabajo que estructuran una base clasista, fundamentalmente a través de una contradicción que abreva de manera deformada en la manida ffpp/rsp. Así, las formas de trabajo parecieran ser modos de producción, sólo que la deformación de estos conceptos y el término abrupto del argumento no permite colegir esta implicación. De acuerdo con esto, la utilización de la noción de “revolución burguesa” es ya problemática, porque lo que visibiliza Post es solo una transición entre formas sociales de trabajo, no entre modos de producción –aunque considera de manera sistemática la influencia del estado, no teoriza sobre una unidad específica que posee sus propios niveles superestructurales y que transita hacia otra unidad específica con otros niveles superestructurales distintos-. El autor pareciera afirmar que eeuu de 1780 a 1860 aún no era capitalista; esto es correcto si entendemos al mpc como un modo basado sobre sí mismo en la plusvalía relativa, capaz de generalizarse y disolver todos los mp anteriores. Aún así, el carácter no capitalista de esta economía –para Post el norte algunas veces se conceptualiza en este sentido, mientras el sur es a todas luces esclavista- es más complejo. La noción de precapitalista quizá tenga unos visos de vedad mayores: porque el norte era claramente un espacio en el cual se desarrollaba la subsunción formal del trabajo al capital, una suerte de marco estructural transicional con cierta permanencia; y en el sur existía el esclavismo. Ahora, la conceptualización de la formación social de eeuu como precapitalista, en su totalidad, entiende la dominancia específica del capital en la producción que aún no subordina de manera real al trabajo. Supone una dominancia del norte por el sur, pero una dominancia articulada que no llevaba a una lucha de clases aguda. Otra alternativa sería concebir este precapitalismo –la subsunción formal-, en tanto que modo de producción, pero al mismo tiempo entender que el mismo, en tanto transicional, pudiera estar dominado por un tipo de clase social muy específica, no ligada a la producción –los comerciantes-.

Conclusión

“A finales de siglo XIX y comienzos del XX…Por una parte, Rusia estaba experimentado un rápido desarrollo capitalista, creando un amplio y concentrado proletariado urbano. Por otra, el Estado zarista era aún absolutista y feudal, y en el campo existían amplios elementos de feudalismo aún después de la emancipación. Utilizando el concepto que Marx se había apropiado de la ilustración escocesa y la historiografía materialista francesa para analizar las revoluciones de 1848, la mayoría de los marxistas rusos argumentaron que la venidera revolución rusa sería una revolución burguesa –una revolución que derrocaría la autocracia zarista y crearía un estado capaz de eliminar todos los obstáculos para el desarrollo del capitalismo…Los marxista rusos hablaban de una revolución democrático-burguesa”

“George Comninel ha demostrado que la revolución democrático burguesa clásica –Francia a finales del siglo XIX- de hecho hizo nacer grandes obstáculos para el desarrollo capitalista francés. De hecho, todos los avances democráticos de la revolución francesa –todas las manifestaciones de un poder popular sustantivo en el campo y en las ciudades- llevaron a políticas anticapitalistas: control de precios urbano que puso un límite al valor del pan y otras necesidades, y garantías a la propiedad campesina aún si la misma no podía competir con éxito en el mercado”

Para reconciliar el capitalismo y la democracia, los capitalistas transformaron radicalmente el significado y amplitud de la democracia. Wood apunta que fue la república norteamericana la pionera en limitar el poder popular en un estado democrático:

“Quienes diseñaron la constitución se embarcaron en un primer experimento que elaboró un conjunto de instituciones políticas que a la vez incorporarían y limitarían el poder popular, en un contexto donde ya no era posible mantener un cuerpo de ciudadanos exclusivo. Donde la opción de un cuerpo activo pero exclusivo de ciudadanos no existía, era necesario crear una ciudadanía inclusiva pero pasiva, además con un muy limitado poder y opciones políticas” (Wood)

“La noción de democracia representativa nació, en la cual el poder popular fue alienado hacia los hombres de propiedad e inteligencia que representarían al pueblo en el nuevo estado norteamericano…el concepto de democracia fue transformado de nuevo, en democracia liberal”

La era de la reconstrucción fue el momento crucial para la formación de una visión de mundo capitalista, la cual incluía la democracia liberal