lunes, 29 de abril de 2013

El desarrollo desigual (Samir Amin, 1970s)



El desarrollo desigual. Ensayo sobre las formaciones sociales del capitalismo periférico (Samir Amin)

Modos de producción: 
1) comunitario primitivo, anterior a todos los demás;

2) Tributario: añade a la persistencia de la comunidad campesina un aparato social y político de ésta bajo la forma de la exacción de un tributo (forma más corriente de formación precapitalista) a) formas precoces

b) formas evolucionadas (por ejemplo, la forma de producción feudal, en la que la comunidad campesina pierde la propiedad eminente del suelo a favor de los señores - aunque de forma jurídica, ya que la “posesión” sigue en manos campesinas-

¡no, la formación feudal es degradada y se comparte la tesis de Davidson!
 Amin habla de un modo de producción tributario abarcante (casi todo el precapitalismo es tributario) y de una forma de producción feudal. Discutir: pareciera evidente de que el mpf no es una mera forma, porque existió en espacios no menores durante largo tiempo, se autorreprodujo superando crisis inmanente subsecuentes, y poseía una ley de movimiento específica. Tercero, ¿cómo comprender el absolutismo europeo, si con Amin entendemos que el mpf es sólo una variante del mp tributario? ¿Reversión a una variante clásica de modo tributario? ¿Cómo podría ser esto si el desarrollo de las ffpp y la vida urbana/mercantil estaba más avanzada que en los mp tributarios clásicos –cuestión que podría no ser así sin tomamos las tesis de Mielantz, Abu Lughod, Blaut, etc?

3) Esclavista (de escasa aparición en la historia)

Esta es una base objetiva que apoya la tesis de Banaji que niega la existencia mpe. Criticar con los desarrollos de Anderson, Davidson, y con la idea de Nikiforov. Retener el hecho de la corta duración y escasa aparición del mpe. Pensar sobre ella. Pensar también sobre el hecho de que la caída del mpe se condice con la caída de una superestructura política específica (caída del imperio romano, al menos en términos gruesos). Reflexión acerca de la vinculación base-superestructura a la hora de conceptualizar un modo de producción (mientras en el esclavismo base y superestructura casi caen juntas en el mismo momento, en el mpa la superestructura cambia –aunque quizás no en sus fundamentos- recurrentemente mientras la base permanece inalterada). ¿Puede ser posible que una mayor vinculación –o un tipo de vinculación específica- entre base y superestructura habilite una menor duración de un modo de producción epocal? ¿La caída simultánea de base y superestructura puede tener que ver con el tipo de vinculación existente entre estas dos instancias?

4) Mercantil simple
Tener en cuenta que Amin reconoce este modo (como Mandel).Quizás es inherente a su comprensión de los modos de producción y a sus tesis del desarrollo desigual, la lucha de tres clases y la transición mediante las clases medias…Este modo es periférico como el esclavista (ambos son excepcionales en la historia)
Caso de predominio de este modo: a) Inglaterra (1600-1750); b) Africa del sur boer (1600-1880); c) Australia y Nueva Zelandia (desde los orígenes de la colonización blanca hasta el capitalismo contemporáneo)
Se derivan de la disgregación del mpf y tienen una clara tendencia devenir mpc

 5) Capitalista

2) (Impropiamente denominado, este modo, “asiático”) Ejemplos: China, India, Indochina, Mesopotamia, África (Egipto y Africa negra), América India (Aztecas, Incas)
El caso de la variante feudal del modo tributario de producción, ésta, siendo como es un caso límite –dado su carácter degradado, en el cual los campesinos pierden la propiedad jurídica del suelo-, es característica de zonas periféricas (no centrales, como si lo sería la variante tributaria no feudalizada). Así también, el modo esclavista y el mercantil simple tienden a desarrollarse en zonas periféricas.

El modo esclavista de producción tiende a no ser dominante cuando se presenta (subordinado a un modo tributario, o aun modo capitalista - como en EEUU hasta 1865). Su dominancia es rara (Roma y Grecia)
La generalidad de las formaciones precapitalistas presentan la dominancia del “modo tributario” o el “modo comunitario”, al tiempo que desarrollan relaciones comerciales internas bastante limitadas junto a un comercio lejano mayor o menormente desarrollado

“Todas las formaciones sociales precapitalistas son formaciones sociales que combinan los mismos elementos, caracterizadas por: 1) el predominio del mp tributario o de un mp comunitario; 2) la existencia de relaciones mercantiles simples en esfera limitadas; 3) la existencia de relaciones de comercio lejano”

Hacer la crítica

“La familia de formaciones más corriente en la historia de las civilizaciones precapitalistas es la de las formaciones de predominio tributario”

Hacer la crítica

Distingue tres familias de formaciones tributarias
a)      Ricas: grandes civilizaciones milenarias (e.g. China y Egipto)
b)      Pobres: gran mayoría de civilizaciones antiguas y medievales
c)      Tributarias comerciantes: se manifiesta esporádicamente, según las vicisitudes del comercio (Grecia Antigua, mundo árabe en su apogeo)

Comercio lejano: no es modo de producción, sino una forma de articulación entre formaciones autónomas. Ahora bien, dado que se intercambian productos “raros”, sobre los cuales cada sociedad no productora de los mismos desconoce su costo de producción, es posible que se genere un traslado eminente de excedente de una sociedad a otra de esta manera. Esta situación, cuando deviene permanente y estructural, puede favorecer a la clase de una formación que detenta el monopolio de este comercio, configurando su riqueza y poder, y afirmándola así en una posición de clase dominante.

Formación de clases: debe existir un excedente (un sobrante de la producción sobre el consumo necesario para asegurar la reconstitución de la fuerza de trabajo).
Una formación social, en tanto complejo organizado de varios modos de producción, contiene un excedente no homogéneo, originado según distintos modos de producir
.
 “La dominancia esclavista no sigue una tendencia general y prácticamente en ningún sitio da lugar a diferenciaciones de clase. El modo de producción esclavista solo adquiere amplitud, en relación con el desarrollo de intercambios mercantiles, en Grecia y Roma”.

En Grecia encontramos el comercio lejano en la base de la civilización. Los beneficios de este comercio alimentan una producción esclavista mercantil que desplaza el centro de gravedad de la formación. Al principio, el excedente principal es de origen externo; con el desarrollo del esclavismo, el excedente interno ocupa una posición creciente y los productos mercantiles de la producción esclavista se convierten, en parte, en objeto de exportaciones.

Por su parte, Roma, aún si desarrolla su modo de producir hasta un límite de importancia, no logra eliminar o subordinar de manera eminente los modos tributarios (en el Este) y comunitarios (en el Oeste). La dependencia de la formación respecto del exterior, de donde tiene que sacar sus esclavos, señala su fragilidad. En comparación con los milenios de las civilizaciones egipcia y China, el milenio eslavista romano es corto.

El predominio del modo de producción mercantil simple se encuentra muy escasamente en la historia. Lo hallamos en la América inglesa (1600-1750); en Nueva Zelandia (desde sus orígenes hasta el desarrollo del capitalismo); en Africa del sur (1600-1880). Solo explican su existencia como subproductos de la disgregación de las relaciones feudales en europa (Inglaterra, Francia, países bajos), en tanto se configuran con campesinos proletarizados que emigran dada su pobreza. En realidad, estas formaciones tienen una clara tendencia a transformarse en formaciones capitalistas acabadas (se les denominara “centros jóvenes”)

Así como existen una sucesión histórica de formaciones sociales, no existen una sucesión histórica de modos de producción (cuya variación no es lineal). Esto implica eliminar todo tipo de analogía entre modos esclavistas que se presentan en épocas históricas diferentes, articulados siempre de manera diferenciada con otros modos de producir.

En ningún modo precapitalista las subsistencias son motivo de intercambios (de ahí el carácter de “economía de subsistencia” de las formaciones precapitalistas)

Si en las formaciones precapitalistas lo que prima es la estabilidad en la articulación y jerarquía entre los diferentes modos de producción que las componen, en las formaciones capitalistas, el modo capitalista predominante tienden a destruir los modos que se le subordinan en el interior de una formación social. Ahora bien, esto sucede en los “centros”, los cuales desarrollan la predominancia del modo capitalista mediante la generación de un mercado interno de suficiente gravitancia, no así en la periferia. En ellas, la dominancia del modo capitalista solamente somete y articula bajo su égida los modos que se le subordinan, sin destruirlos radicalmente.

No existieron dos mercados mundiales en la Guerra Fría, sino sólo uno, en el cual participó marginalmente Europa del este.

Concuerda un poco con la tesis de Cliff

Cada modo de producción dominante define dos clases antagónicas, las cuales se configuran como tales dado su lugar en la producción. Sin embargo, esto no se remite a la simple propiedad de los medios de producción (la cual no poseían las clases dominantes tributarias, y solo de manera jurídica, las feudales), sino a la posibilidad de planificar y organizar el proceso productivo y la destinación del excedente.

Como una formación social es una imbricación compleja de modos de producción, en ella encontraremos siempre más de dos clases; las clases dependerán de la existencia de diferentes modos de producción.
La burocracia propia de las formaciones capitalistas, en tanto “grupo reinante” que mediatiza el dominio de la burguesía, es funcionalmente un grupo muy distinto a la Clase-Estado que se presenta en las formaciones soviéticas o las tributarias (en estas últimas clase reinante y clase dominante coinciden)

Es importante distinguir entre la determinación en última instancia por la economía, y el predominio de lo político o lo económico en una formación dada. Por ejemplo, en todos los modos de producción precapitalistas, la generación y el empleo del excedente son transparentes. Los productores solo pueden, pues, aceptar la extracción del excedente que producen y del que se saben productores, si están “alienados” y creen necesaria esta sangría para la supervivencia del orden social y “natural”. La instancia “político ideológica” toma, pues, la forma religiosa y domina la vida socialEn estos casos, si el excedente extraído no se utiliza correctamente, es decir, para mantener, reproducir y desarrollar el Estado y la civilización, si es malgastado por saqueadores invasores o por un “mal rey”, los productores se rebelan para imponer un “gobierno justo”, puesto que se ha violado el orden natural y las leyes divinas.

Bajo el capitalismo, la generación del excedente es opaca (conversión de este en “ganancia”). Por esto, la ideología propia del dominio de este modo de producción es el economicismo (la ciencia económica burguesa y la cultura del dinero y el consumismo). Así, si se mitifica la instancia económica, se desmitifica en contrapartida la política, la cual deja de ser “religión”. Pero este proceso construye una instancia política irracional en la cual el cortoplacismo, que hipoteca el horizonte temporal de desarrollo necesario, es eminente.

Retener los dos últimos párrafos

Etnia: lengua y cultura comunes reconocidas concientemente por sus miembros. Nación: implica la etnia, pero la supera. Supone, además, una clase social quien domina el aparato de Estado asegurando la unidad económica a la vida de la comunidad, es decir, si la organización por esta clase dominante de la generación del excedente y de su circulación y distribución, solidarizan la suerte de las provincias.

De este modo, existen, según Amin, naciones premodernas. El caso de China y Egipto, formaciones en las cuales el control del riego exige la centralización administrativa y la planificación de la producción a escala del conjunto del país, la clase-estado dominante transforma el imperio en nación, si la etnia es homogénea. En el caso de India, donde la homogeneidad étnica y económica no existe, se presenta un imperio, pero no una nación.

Retener relación entre el modo tributario y la nación

Ahora bien, la base de la formación de una nación no necesariamente se configura a partir de una clase Estado, en las formaciones precapitalistas. Así, tanto en Grecia como en el mundo árabe, se formaron naciones a partir de clases dirigentes mercantiles (formaciones que denominamos tributarias mercantiles), o mercantiles-guerreras.

Otra variante de la formación de nación

“…si no está necesariamente ligado al modo de producción capitalista, el fenómeno nacional es reversible: puede desarrollarse o desaparecer según que la clase unificadora refuerce su poder o lo pierda. En este último caso, la sociedad regresa hacia un conglomerado de etnias que corren el riesgo de evolucionar hacia una diferenciación creciente…”

Retener

Así, la desaparición de la nación árabe, supuso el fortalecimiento y la regeneración de la única región de este mundo que podía sobrevivir mediante la generación de su propio excedente: la eterna nación egipcia.

En la Europa feudal no se conoce el fenómeno nacional. Aunque el excedente interno no es poco importante, el hecho de que éste no circule más allá del pequeño círculo de los feudos, no logra generar un efecto nacional unificador. La formación de naciones en la Europa de fines de la Edad media surge a causa del creciente comercio exterior con las nacientes colonias. Así, las clases dominantes de Inglaterra, Francia, España y Portugal, aliadas y fortalecidas por los comerciantes y sus ingentes excedentes, centralizan sus países y generan el efecto nacional (siglos XIV en adelante)

Si bien el fenómeno nacional es anterior al capitalismo, éste lo desarrolla como su pareja diádica irrenunciable. La unificación económica, dada la generalización de los intercambios mercantiles internos de todo tipo de productos –incluidas las subsistencias-, permite y da pie a la emergencia de una clase dominante hegemónica por excelencia (la burguesía), la cual se apoya en y fomenta el fenómeno nacional.

Las condiciones necesarias para el desarrollo del capitalismo son esencialmente dos: la proletarización y la acumulación del capital-dineroSi bien encontramos esta acumulación de capital-dinero en todas las sociedades mercantiles orientales, antiguas y feudales, nunca condujo al desarrollo de relaciones capitalistas porque no existía una mano de obra libre y disponible.

Por su parte, Bartra presenta la necesidad de un tercer elemento estructural fundamental para la emergencia del capitalismo: la transformación de la renta de la tierra. Cardoso, por otro lado, suma un tercer elemento diferente: artesanos libes de las ciudades

Entre el siglo XVI y el siglo XVIII en la europa occidental, no encontramos el predominio del modo de producción mercantilSe sostiene que este es un periodo de transición, en el cual el creciente comercio exterior reacciona sobre el predominio del modo de producción feudal, disgregando gradualmente sus componentes fundamentales.

La riqueza que obtiene los comerciantes en las formaciones precapitalistas, fundada en el comercio lejano, no puede denominarse capital comercialSolo existe en virtud de un monopolio soportado por un grupo determinado, el cual no genera un modo específico de excedente, sino que se aprovecha de la diferencia de valor entre productos provenientes de formaciones diferentes que se desconocen –y que por tanto desconocen el valor de los productos intercambiados-. Por esto, esta riqueza solo es “capital-dinero”, la cual solo deviene capital comercial en el momento en que se instituye el capitalismo industrial propiamente tal, constituyendo como una fracción del capital total a la cual se le distribuye una fracción de la plusvalía

Contra Banaji

El carácter atrasado de la sociedad feudal tiene como consecuencia una mayor autonomía de los sectores mercantiles. Los campesinos que huyen del campo por diferentes razones, constituirán la base de un proletariado urbano, así como de un artesanado libre. El poder de los comerciantes aumentará relativamente una vez que el comercio lejano con las colonias (America, asia y africa) disgregue en mayor medida las relaciones en lo rural, proporcionando la oportunidad de modernizar la producción agrícola y, a la vez, aumentando el contingente de mano de obra en las ciudades.

Sin embargo, Amin afirma: El conjunto de estos fenómenos sociales importantes es el que parece confirmar la tesis según la cual la evolución interna de la sociedad rural europea sería la base del capitalismo, sin la que la función del comercio atlántico resultara determinante (en parte, esto es debido a que lo específico que supuso la generación del capitalismo en Europa fue la emergencia de mano de obra libre susceptible de asalarización, no así el creciente comercio exterior que si se presentó en otras épocas históricas: La Italia de la baja edad media y el renacimiento; el mundo árabe por durante varios siglos)

Contra Banaji y a favor de Brenner-Wood

La ganancia supone el capital, es decir, la apropiación privada exclusiva de los medios de producción, que son los propios productos del trabajo social, mientras que la renta resulta del control exclusivo de clase de los medios naturales, que no son los productos del trabajo social.

El capital es móvil por esencia y Marx deduce de esto la transformación del valor en precio de producción que segura una remuneración igual de los capitales individuales, mientras que la apropiación de los factores naturales es inmóvil por esencia y la renta es desigual de una tierra a otra

Retener esta distinción entre renta y ganancia (la renta es un excedente que no se iguala)

Mundo Árabe

No se confunde con el Islam. Tampoco constituye una entidad etnorracial homogénea. Se constituye como unidad política centralizada solo en un muy corto tiempo (750-950). Implica una formación compuesta de unidades urbanas muy desarrolladas en base al comercio externo lejano (entonces el predominio de una clase de una clase mercantil guerrera).

El desarrollo mediante el comercio lejano no se explica contingentemente, sino por factores estructurales. El habitar en tierras áridas y pobres, que no facilitaban la generación de un excedente de importancia, así como tampoco el incentivo a la mejora de las técnicas de cultivo, unido al hecho de su aislamiento de otras formaciones contemporáneas (separada de Europa por el meditarráneo, de Africa por el Sahara, de oriente medio macizos montañosos de importancia); todos estos son elementos estructurales que implicaron el desarrollo de una cultura mercantil muy urbanizada (gran cantidad de ciudades medias)

Tres zonas (con diferentes estructurales sociales y políticas, a parte de sus diferencias geográficas): a) Oriente o Mashrak (Siria, Arabia e Irak); b) Países del Nilo (Egipto y Sudán); c) Occidente o Mahgreb (Marruecos, Túnez, Argelia, Libia)

…fue siempre una zona de paso, bisagra entre grandes civilizaciones agrarias: Asia oriental, Europa y Africa subsahariana. Como tal, constituyó una civilización mercantil basada en el monopolio del comercio lejano (que, por tanto, se apropiaba el excedente rural generado en formaciones agrarias que se desconocían entre sí). Por lo mismo, siempre fue una cultura urbana.

El islam nació en Arabia (Mashrak) a partir de tribus nómadas que vinculaban al imperio romano de oriente, Africa e India. Se expande en el norte africano, siempre desértico. El desierto solamente es capaz de sobrevivir mediante el comercio, una vez éste decae, las civilizaciones que ahí habitan intentan sobrevivir mediante la guerra de conquista.

La primera conquista importante de los árabes islámicos fue la de una sociedad agrícola fértil, Mesopotamia. La mezcla étnica y lingüística se dio con facilidad dada las semejanzas encontradas, por lo cual la generación de una cultura árabe firme y mercantil fue eminente.

La zona oriental del mundo árabe se caracteriza por la unidad lingüística y étnica de sus pueblo componentes, así como por la diversidad de sus ciudades mercantiles en competencia (cuya momentánea unificación en imperios centralizados no soslayó en gran medida).

La herejía chiíta es propia de elementos subalternos en estas formaciones (derivados de modos de producción secundarios), particularmente los campos, en los cuales una ideología igualitaria libre y crítica tuvo más cabida.

Maghreb: los árabes, portadores del islam, se imbricaron con facilidad con los bereberes, los cuales, al igual que los primeros, tendían hacia la formación de sociedades comerciales dependientes de formaciones lejanas. Así, mientras los campesinos de esta zona se mantuvieron mayormente recluidos (ya que fueron excluidos de la “civilización urbana”) adoptando posturas chiitas, bereberes y árabes ya unificados culturalmente constituyeron su comercio en base al oro proveniente de África del sur, el cual transportaban hacia Europa, el imperio romano, y luego el imperio otomano (este monopolio declinó cuando el oro empezó a fluir desde América).

Egipto. Civilización tributaria basada en valores campesinos. Similar a la china antigua, fundó sus bases en la centralización obligada por las obras hidráulicas. Solo conoció las grandes ciudades y el comercio cuando fue asimilada por los árabes. Adoptando la lengua árabe (y abandonando el copto), los egipcios siempre han sido conscientes de su particularidad nacional, por lo cual rehúsan la total asimilación con el mundo árabe (el suyo fue siempre un mundo de valores campesinos y no urbanos).

Sudán: bisagra articuladora entre el Africa negra y Egipto, combinaba población campesina negra y árabes islamizados comerciantes.

Mundo árabe: profundamente unificado por su clase dirigente mercantil guerrera. Esta, sunita y móvil (no apegada a la tierra), constituyó su dominio aliándose a las poblaciones nómades caravaneras. El hecho de que sus clases dirigentes circularan de esta manera, y la civilización en su conjunto dependiera de la circulación de productos, hizo que las diferencias nacionales no se acentuaran (como si lo hicieron el europa medieval que se basaba en la extracción de excedente de clases campesinas endógenas). Así también, la base exclusivamente comercial de esta civilización la hizo muy frágil y vulnerable a los vaivenes de otras sociedades.

Regiones africanas subsaharianas: basadas en el intercambio con el mundo árabe, la europa del mediterráneo y el mundo antiguo, florecieron y constituyeron sociedades tributarias jerarquizadas. Su nivel técnico y cultural no fue menor al dado en otras regiones. Por otra parte, su anclaje exclusivo en la extracción de oro, les proporcionó una temprana conexión con el mercantilismo, pero, al mismo tiempo fue su debilidad: una vez el oro comenzó a fluir desde América, se debilitaron y tuvieron una regresión importante.

Las primeras expresiones de la civilización se dieron en cuatro lugares: Egipto, China, Mesopotamia e India. Todas ellas fueron formaciones tributarias, basadas en una “clase- estado” que se apropiaba del excedente generado por los campesinos (las primeras formaciones de clases fueron tributarias, no esclavistas)
Mientras Mesopotamia e India se encontraban en una situación geográfica desprotegida y eran vulnerables a los frecuentes ataques de los pueblos nómades, Egipto y China tuvieron una posición geográfica privilegiada en tanto se encontraba “protegida”. Por esto, el modo tributario pudo desarrollarse a cabalidad en estas últimas formaciones, mientras las primeras periclitaban. El modo tributario supone un Estado que se hace jurídicamente con las tierras de los campesinos, a quienes extrae el excedente. Sin embargo, los abusos y la sobreexplotación no son la norma contra las clases rurales; si lo son, en cambio, contra el incipiente comercio exterior y el desarrollo de actividades en las ciudades (la situación inversa se produce en la Europa medieval, en la cual las ciudades son protegidas por los incipientes Estados para que se desarrollan libremente, mientras en el campos los señores feudales explotan al campesino). La particularidad de estas sociedades tributarias es el amplio margen que permite al desarrollo de las fuerzas productivas, en tanto las mismas no entran en conflicto con las relaciones de producción sino después de un largo lapso de tiempo. Así, la penetración del capitalismo será muy paulatina, el reverso de sociedades en las cuales el desarrollo del modo tributario es menor, ya que en éstas el conflicto entre fuerzas productivas y relaciones de producción es muy temprano, ergo el desarrollo del capitalismo más rápido.

Retener dos ideas: a) el modo tributario (mpa) en ningún caso es estático y no desarrolla las ffpp como supone Wright. Además de que Amin reconoce formaciones tributarias, ricas, pobres y comerciales, enfatiza en el hecho de que las formaciones tributarias ricas habilitan un amplio desarrollo de las ffpp (lo que hace que el paso al mpc sea más paulatino –el reverso es América del sur, con formaciones tributarias pobres, cuyo paso al mpc es más brisco y repentino-); b) la relación ciudad campo es inversa en el mpa y el mpf: en el primero el Estado “reprime” a las ciudades y protege a los campesinos; en las segundas el Estado “reprime” y explota al campesino y protege a las ciudades

El esclavismo, propio de Grecia y Roma se da en función del pequeño excedente que generan comunidades campesinas aisladas geográficamente. Por esto, estas formaciones, que se encumbran mediante su función comercial de articulación entre sociedades que se desconocen, suponen el mantenimiento de su posición y cultura mediante “razzias” en las cuales la captura de hombres proporcionaba la base del esclavismo. Así, la autoreproducción de estas sociedades se reforzó por el trabajo esclavo (lo que las hizo más firmes que la civilización árabe), el cual compraba más trabajo esclavo. Ahora bien, este modo de producción es muy poco elástico, ya que debe poseer un exterior dentro del cual extraer mano de obra esclava. Rodeado de civilizaciones tributarias que no vendían a sus hombres, solo pudieron conseguir esclavos entre los germanos y los africanos subsaharianos. Así, su desaparición no es sorpresiva.

Concuerda con Anderson

El capitalismo se desarrolla en la periferia de un mundo en el cual predominaban unos “centros tributarios”. El feudalismo, característico de un modo tributario pobre, posibilitó las dos variables constitutivas del capitalismo: capital-dinero y proletarización.

Retener. Pero ya reconocimos que el mpf es un modo de producción distinto del mp tributario. Ambos tienen leyes de movimiento diferentes y específicas

Japón no fue integrado en la periferia de la economía capitalista dada su pobreza (por el contrario China si lo fue). Este hecho permitió a Japón desarrollar el capitalismo de una manera endógena, a lo cual coadyuvaba su escaza centralización administrativa: liberación de los campos y autonomía de las ciudades.

Esta es una de las razones de la revolución burguesa por arriba propia del Japón

La formación tributaria es autocentrada, normal y central. Las periferias son mercantilistas, feudales, etc (no son autocentradas y comportan vías excepcionales).

A lo primero se opone Banaji: el modo tributario central sí desarrollaría el comercio, al ciudad, etc

Existe capitalismo cuando, en un formación social determinada, los medios de producción, producto del trabajo social, no son controlados por la sociedad entera, sino por una sección de ésta, que entonces se convierte en burguesía (así, puede existir capitalismo tanto con formas de propiedad individuales como con formas de propiedad colectivas)

Condiciones para la existencia del capitalismo: a) generalización de la forma mercantil para todos los bienes (incluido lo antes dirigido a la subsistencia); b) transformación de la fuerza de trabajo en mercancía (proletarización asalariada, el productor debe “desligarse” de sus medios de producción); c) transformación en mercancía de los bienes de equipo (medios de producción)

En las formaciones precapitalistas, cuando el modo de producción mercantil simple existe, éste supone una reproducción simple (los precios son equivalentes a los valores), así como el hecho de que la ley del valor solo comprenda esta fracción de la economía.

Amin subraya que es posible describir el sistema de los precios relativos en el capitalismo sin recurrir a la ley del valor (esto hizo Sraffa, quien multiplicó los “precios” del salario, el capital constante y los beneficios por su cantidad). Sin embargo, aun si esta manera matemática muestra que el capital es una relación –ya que el precio de los salarios y los beneficios depende de su relación mutua-, posee el defecto de no explicar la génesis y el desarrollo del modo capitalista de producción.

Amin explica que el sistema de transformación de los valores en precios de producción, desarrollado por Marx en el tomo III del Capital, es incompleto (verificar esta aserción, que se fundamenta en la siguiente frase “los elementos del capital constante se contabilizan, efectivamente, según su valor y no según su precio” - ¿cuál es la forma correcta?, ¿contabilizar los elementos del capital constante según su valor o según su precio?-)

Retener que Amin le compra la crítica a Sraffa , Bohm Bawerk y Okishio. Critica a Marx por una cuestión que luego Kliman resuelve leyendo de manera correcta al mismo Marx

El capitalismo se destaca por el progreso endógeno de las fuerzas productivas, derivado de la competencia.
El respeto a la propiedad del suelo en el capitalismo, del cual deriva en cierto sentido la alianza de la burguesía y la nobleza terrateniente, no es una mera alianza política función de la voluntad de las clases, sino que es relativa a una variable estructural. El capitalismo requiere al trabajador libre frente a sí, de modo que pueda asalarizarlo; esto solo se consigue mediante el trasvasije de campesinos a la urbe, siempre en función a su pérdida de tierras en favor de la gran propiedad terrateniente.

Incluso cuando la composición orgánica de la agricultura fuera igual a la media que se da en la industria, o incluso superior, el monopolio del suelo permite que la estructura de los precios de los productos agrícolas respecto a los productos industriales sea tal que contenga una transferencia de valor en beneficio de los propietarios monopolistas, que constituye su renta. A partir de éste momento, ésta ya no está determinada por las composiciones orgánicas respectivas en la industria y la agricultura, sino solo por una relación social: la relación de fuerza que caracteriza la división del poder social y político entre la burguesía y los propietarios de la tierra.

Aquí se encuentra la misma tesis de Pierre Phillippe Rey

La renta solo puede desaparecer cuando la propiedad del suelo desaparece. La producción ataca la propiedad del suelo abriendo a la producción agrícola tierras nuevas sin propietarios…tal es sentido de la apertura del mercado inglés a los trigos de América del norte en el siglo XIX; o también haciendo competir los productos de la agricultura del centro con los de agriculturas periféricas dominadas por la propiedad terrateniente, pero cuya remuneración del trabajo es más débil y la plusvalía más elevada.

La renta del suelo, bajo el capitalismo, siempre adquiere el carácter de un beneficio derivado del capital, aquél que proviene del capital invertido en la compra del suelo.

El autor desarrolla una noción de monopolio en la cual éste transfiere valor solo según una relación de fuerzas política, no en función de una determinación económica regular. Si en el capitalismo avanzado el monopolio del suelo pierde significación cuantitativa, esto solo sucede porque su lugar lo ocupa el monopolio de los terrenos urbanos (verificar la concepción de monopolio del autor: ¿eliminación de la competencia y de la ley del valor?)

Ver como Amin trabaja con una concepción de monopolio derivada de la economía política clásica, como Hilferding y Lenin. Ver que esto también tiene que ver con su comprensión de la ley del valor (le compra a Sraffa). Ver que él intenta hacer una analogía estructural entre la renta comprendida “a la Rey” y transformación (la misma relación social de fuerzas) y el monopolio propio del capitalismo avanzado

Mercantilismo: la ley del valor rige para los pequeños productores propietarios de sus medios de producción (artesanos urbanos), mientras ésta no rige para la gran acumulación de capital-dinero en mano de quienes monopolizan el comercio exterior. Esta matriz, entonces, puede entendérsela como transicional (no alcanza a configurar un modo de producción)

Discutir que la ley del valor rija para el pequeño productor (cae en el mito del mpms). Entender que este modo de producción secundario no debe ser definido estructuralmente  a través de una vigencia pura de la ley del valor. Ésta es una remanencia Engelsiana errada que luego niega la vigencia de la ley del valor para el mpc maduro

Capitalismo monopolistaEl autor entiende que los precios dejan de corresponder a sus valores en las esferas monopolizadas (deja de regir la ley del valor), al ser eliminada la competencia. Así, existen por lo menos dos estructuras de precios: una para los monopolios, determinada por las relaciones de fuerza políticas entre los capitales monopólicos; otra para el capital competitivo, que se rige mediante la ley del valor

(Discutir con Guerrero)

la única salida capitalista de lo anterior es el capitalismo de estado. Esta solución restablece el predominio de la esfera económica por sobre la instancia política: la planificación, formulada en la esfera política, determina que cada capital sea retribuido según su magnitud, instituyéndose así una tasa de ganancia media

(Comentario: Amin entiende que la “recuperación de la ley del valor” para toda la esfera de los capitalistas, no es función de una estructura económica que se ha mantenido inalterable, sino que deriva de una política contingente derivada de relaciones de fuerza que logran consensuar una unidad determinada ante las clases dominadas. Ver y Discutir. ¿Entiende Amin que en la urss la ley del valor recupera su vigencia?)

Criticar todas las tesis de Amin sobre los modos de producción porque están basadas sobre una incomprensión de la ley del valor y del monopolio. Todas sus tesis se derivan de la tesis fundamental del desarrollo desigual: esta estructura es determinante antes que la noción de valor o totalidad entendida como modo de producción. Esto, aún si luego afirma la primacía estructural autocentrada del mpc. El desarrollo desigual (título del libro) es central porque explica las transiciones entre modos de producción. El feudalismo era un mp tributario degradado; el socialismo es una forma periférica de mpc

La racionalidad dominante en una formación social dada, es siempre relativa al modo de producción que predomina, no puede ir más allá de sus relaciones sociales fundamentales. Así, la racionalidad capitalista está limitada por: a) el nivel de explotación del trabajo (tasa de plusvalía); b) el monopolio de ciertos terratenientes de algunos (o muchos) recursos naturales; c) los monopolios privados (conflictos intraclase burguesa)

La tasa de plusvalía, determina el ritmo de la acumulación, la tasa de actualización sobre cuya base los capitalistas realizan sus opciones

Lo que caracteriza al modo capitalista es la producción simultánea de bienes de producción y de bienes de consumo, la división social del trabajo entre estas dos ramas esenciales de la producción social...Así, la articulación determinante en un sistema capitalista autocentrado es, pues, la que une la producción de bienes de consumo con la producción de bienes de equipo destinados a permitir la producción de los primeros.

Existe una relación objetiva, necesaria, entre el desarrollo de las fuerzas productivas y la tasa de plusvalía. Al aumentar la composición orgánica del capital, necesariamente se acrece la tasa de plusvalía, mecanismo mediante el cual el capitalismo es capaz de superar la contradicción inmanente entre la capacidad de producir y la capacidad de consumir del sistema. Amin sostiene que esto atribuye a la determinación del salario un carácter político eminente –pero al cual atribuye un carácter objetivo, no contingente-, evidenciando el cariz no mecanicista de las crisis susceptibles de terminar con el sistema.

Las relaciones comerciales exteriores no son estructuralmente constitutivas del capitalismo, el cual puede y debe desarrollarse de manera autocentrada. Estas relaciones son características del momento de la acumulación primitiva y no la continua reproducción ampliada del capital.

Discutir esta tesis. De hecho, nuestra tesis es radicalmente opuesta (aún si no caemos en la tesis de Wallerstein, Frank, Proyect y otros). Amin radicaliza el argumento de Brenner del “capitalismo en un solo país” y lo generaliza a la autorreproducción del mpc maduro. Ahora bien, no concuerda con Brenner acerca de la cuestión de la emergencia del mpc (éste requería relaciones comerciales externas en su emergencia, las cuales funcionaron como acumulación primitiva)

Por otro lado, las relaciones comerciales entre los centros son cuantitativa y cualitativamente mucho mayores e importantes que las relaciones de intercambio (siempre marginales) que sostienen los centros con su periferia.

Deben ser considerados como productos de lujo aquellos cuya demanda proviene de la fracción consumida del beneficio
En sus comienzos, el capitalismo supuso la generalización de los bienes de consumo ligeros provenientes de la agricultura (capitalismo agrario). Solo cuando el nivel de las fuerzas productivas creció lo suficiente –lo hizo la productividad-, los bienes de consumo de masas pudieron llegar a ser bienes duraderos.

La acumulación autocentrada, es decir, sin expansión exterior del sistema, es posible, teóricamente, si el salario real aumenta a un ritmo calculable, determinado. Pero la tendencia inmanente del sistema es mantener el nivel del salario real, que solo aumenta cuando y en la medida que la clase obrera obtiene con sus luchas sindicales algunas mejoras. Si el salario real no aumenta a un ritmo necesario, la acumulación exige en compensación una expansión exterior continua del mercado. Esta es la base del expansionismo “necesario” del modo capitalista. (en oposición a Luxemburg, pero concordando con Rosdolsky)

la acumulación autocentrada es la condición necesaria para que se manifieste la baja tendencial de la tasa de ganancia. Los monopolios y el imperialismo constituyen la respuesta del sistema a esta baja tendencial, poniendo fin a la perecuación del beneficio –igualación de las tasa de ganancia-

(Comentario: ¿termina el capitalismo monopolista con la tendencia a la baja de la tasa de ganancia, siendo que suprime la ley del valor?...Contrastar con lo que postula Guerrero y Nicolaus. Asimismo, ver como la instancia política podría restituir la tendencia a la baja de la tasa ganancia, mediante recomposición de la primacía de la economía, como señala anteriormente Amin).

Amin se apoya en su argumentación en las formulaciones de Sweezy y Baran en “El capital monopolista”, libro en el cual estos autores rechazan la “actualidad” de la tendencia a la baja de la tasa de ganancia, sustituyéndola por su forma transformada: la “tendencia al aumento del excedente”, en función de la acción del Estado y los monopolios

(discutir con Nicolaus y Guerrero)
¡Discutir con Shaik y demases!

Funciones de la moneda: a) medida de valor; b) instrumento de circulación; c) medio de reserva de valor; d) pago liberador

La hipótesis subyacente al keynesianismo es que el tipo de interés determina el nivel del ahorro y el de la inversiónSegún Amin, no es así. El ahorro depende esencialmente del volumen absoluto y relativo de las rentas de la propiedad; la inversión responde poco a las variaciones del tipo de interés; depende esencialmente del grado de correspondencia entre la capacidad de producir y la de consumir.

Keynes atribuye un papel excesivo a la tasa de interés a la vez que una función mayormente pasivo a los bancos. El desequilibrio entre el ahorro y la inversión, para los keynesianos viene dado por la preferencia natural por la liquidez (inclinación al ahorro, a atesorar). El límite natural de la tasa de interés, dado por la inclinación a ahorrar (premisa psicológica que es una petición de principio), funciona de esta manera: al atesorar, los capitalistas sustraen dinero de la economía, lo cual hace escasear el dinero: dinero escaso, en tanto mercancía, supone una tasa de interés más alta. Por ello algunos keynesianos critican la expansión monetaria cuando se ha alcanzado el límite mínimo de la tasa de interés: en estos casos la mayor demanda no se traduciría en un aumento de la producción sino en mera inflación.

El autor sostiene que en el modo capitalista de producción la tendencia permanente, estructural, no es la inclinación a atesorar, sino su contrario, ahorrar para luego invertir.

Ahorro: no constituye una masa homogénea. Existe el ahorro creador, constituido por la cantidad de moneda separada por los empresarios con vistas a una ampliación ulterior de la producción; y el ahorro reserva, constituido por cantidades de moneda separadas, bien por los consumidores, con vistas a un gasto futuro en bienes de consumo finales, bien por los empresarios con vista a financiar la producción actual normal y sus salidas.

El sistema bancario, a través del crédito a corto plazo, adapta la cantidad de moneda en circulación a una primera necesidad social de moneda, dirigida a financiar el funcionamiento corriente de la economía, es decir, para repartir en el tiempo las entradas y salidas de los empresarios.

“…se trata de saber si fundamentalmente el nivel de actividad y el de los precios están determinados por la cantidad de moneda o si dependen en definitiva de otros datos. Keynes afirma que la cantidad de moneda ofrecida cumple la función de variable primera, autónoma. Esta hipótesis no tiene base

(Comentario: el cuantitativismo es precisamente esta hipótesis que Amin rechaza de esta manera: “la cantidad de moneda es una variable que en sí misma depende de la demanda de moneda, es decir, del nivel de los ingresos y los precios –ergo, de los salarios, la renta, y los beneficios, determinados por la ley del valor trabajo”. Por lo mismo, también puede asegurar: “cuando la cantidad de moneda aumenta, la producción generalmente también ha aumentado, pues la moneda suplementaria ha penetrado en la economía a través de unos canales concretos” –que en este caso se entiende como implícitos, pero que solo pueden provenir de la renta, el salario o el beneficio-)

Funciones de la moneda: a) técnica: adaptar la necesidad de moneda a la actividad normal de reproducción simple; b) activa: permitir la reproducción ampliada previendo el porvenir, adaptando la oferta a la demanda dinámica

Una segunda barrera a la realización del valor del capital, está en la necesaria presencia de dinero, en el conjunto de la sociedad, que se le contraponga como equivalente. Pero como este dinero equivalente debe subsanar un plusvalor que el capitalista lleva al mercado, una condición de la valorización del capital en el mercado es el hecho de que exista este plusvalor en el mercado, que exista en forma de dinero. Para que esto se cumpla deben existir producciones concomitantes de plusvalor llevadas al mercado, existentes en forma dinero; en síntesis, una limitación a la realización del capital es la necesaria b) existencia de procesos de producción de plusvalor concomitantes o antecedentes (así como también futuros) con los cuales éste pueda intercambiar el plusvalor producido (Rosdolsky)

Como el proceso de acumulación capitalista supone una continuidad ininterrumpida –al menos en tiempos de no crisis-, para que el capital pueda cumplir con ello, el mismo –en términos de capital social total- debe fraccionarse en porciones que, sin embargo, actúan de manera simultánea. Así, la porción que se encuentra en la esfera de circulación –por ejemplo, en la forma dinero- constituye una reserva de capital inutilizado, en barbecho, que a la vez permite la realización (Rosdolsky).

Crédito: constituye una necesidad funcional estructural –inmanente- al capital y su desarrollo. Primero, porque es la segunda manera en que el capital logra superar su necesaria fase de interrupción en la creación de valor debida a la circulación –la primera forma de superación de esta barrera se configura mediante la división del capital en porciones-… Finalmente, el crédito constituye una institución fundamental del MPC toda vez que el mismo contribuye a solucionar el déficit crónico de demanda que se produce bajo este sistema –solución parcial a la superproducción-.
(Rosdolsky)

Este modelo demuestra que no se da el problema de salidas exteriores necesarias, sino solo un problema de crédito, los empresarios deben disponer, durante cierto periodo, de medios monetarios que no recuperarán hasta que, en el período siguiente pueda realizarse su producción” (contra Luxemburg)

El sistema monetario cumple una función delicada: se encarga de mantener las previsiones de los empresarios dentro de un marco razonable, calcula las posibilidades del equilibrio dinámico. Tiene una función de planificador que asegura el mantenimiento de los equilibrios sectoriales dinámicos.

Movimiento de los precios: a) en momentos en que el la moneda se igualaba al oro (siglo XIX), una súbita alza en la oferta de este metal –por ejemplo, dada por el descubrimiento de nuevas minas más ricas-, suponía una desvalorización de la moneda, ergo una inflación de los precios (aun siendo que su nivel relativo se mantuviera). b) Puede suceder por la modificación del tipo de cambio (si una moneda deviene más fuerte, se aprecia con respecto a la moneda patrón -la divisa-, los precios a los cuales adquiere sus importaciones descenderán. Si dentro de estas importaciones se encuentran bienes básicos para la producción de la mayor parte de los demás bienes, el precio de las mercancías caerá: habrá deflación) c) puede producirse inflación como reacción “subjetiva” ante climas sociales conflictivos;  d) si existe inflación real en una formación social dada, si la productividad ha disminuido –los costos de producción han aumentado-, es ineluctable el hecho de la depreciación de su moneda: modificación en el tipo de cambio

En el siglo XX las condiciones cambiaron: los monopolios dominan las ramas esenciales de la producción, de modo que no se ven obligados a bajar sus precios. La competencia opera de distinto modo…
(Comentario: por lo mismo la regulación de los mercados, ergo, la fijación arbitraria de los precios mediante la connivencia de la clase capitalista en su conjunto, no es una tendencia objetiva permanente: la competencia sigue otros caminos. Por esto, debe tomarse la palabra de Amin y seguir a Baran y Sweezy para argumentar contra la idea de una regulación conciente de los mercados: la anarquía propia del modo capitalista de producción no se ha eliminado en la actualidad, por lo cual puede y debe hablarse de mercados desrregulados –contrastar y reflexionar la idea de mercados regulados por el capitalismo privado, que postula Borón-)

…Así, pues, lo que hizo fracasar el retorno al patrón oro después de la primera guerra mundial fue la resistencia a la baja en las condiciones de estructuras nuevas. La primera ola de dificultades eliminó totalmente la convertibilidad del oro.

La tendencia a la baja en la tasa de la ganancia, muy propia a la generalización de la competencia y las técnicas productivas más avanzadas del siglo XIX, se veía periódicamente contrarrestada por bajas brutales en el valor del oro (nuevos yacimiento, como ya se explicó), lo cual acrecía los precios (inflación)

¿Por qué los monopolios no desean aumentar constantemente los precios? (en la lógica de la eliminación de la competencia, la ley del valor y la igualación de las tasas de ganancia) “Si el alza de los precios no es indefinida, es porque existe un nivel de salario real que asegura la salida de la producción a un precio que da un máximo beneficio” (Comentario: así, nos apercibimos de un hecho fundamental. No es la competencia, el único mecanismo que permite la cumplimentación de la ley del valor, sino que el movimiento de la esfera productiva en tanto determina la tasa de plusvalor y todas sus derivadas: salario, ganancia. Aun sin competencia, en un capitalismo en el cual los medios de producción fueran propiedad de un solo agente, los precios de las mercancías deberían ajustarse, en alguna medida, a su valor, determinado éste por el valor de la fuerza trabajo…)

…en la medida en que los obreros se nieguen a ver disminuidos los ingresos reales para adaptarse al nivel máximo de ganancia que definen los monopolios, la inflación es inevitable.

La tendencia histórica del capitalismo es la contradicción entre la capacidad de producir y la capacidad de consumir de este modo de producción. Sin embargo, esta tendencia no conduce al derrumbe espontáneo del sistema, “porque éste puede reaccionar organizando monopolios y con la intervención estatal con vistas a la absorción del excedente en aumento” (Comentario: aumenta el excedente pero disminuye la tasa de ganancia, ya que la mayor parte de este excedente tiende a ir progresivamente cada vez más a financiar el valor del capital constante en aumento. Por lo tanto, lo necesario no es la absorción del excedente –temática subconsumista por excelencia que reproduce los argumentos de Sweezy y Baran-, sino la recuperación de la tasa de plusvalía –aumento de la explotación del trabajo vivo- , para que la ganancia se recomponga)

Criticar esta supuesta contradicción histórica fundamental del mpc

Marx, y más tarde Lenin…demostraron la posibilidad de un crecimiento continuo dentro de una economía capitalista sin salida exterior. El ahorro separado de los ingresos en un primer periodo puede invertirse y crear su salida durante un segundo periodo profundizando, sin ampliarlo, el mercado capitalista (Comentario: Rosdolsky afirma que esta posibilidad teórica realmente la desarrolló Marx en el libro II, sin embargo, la realidad concreta del capitalismo la niega, como Marx también postuló –los análisis del tomo II son abstractos en grado sumo, nunca representan realidades concretas, como lo querría Amin-. Al respecto, en Rosdolsky se formulan las siguientes ideas:

(Lenin: influido por los marxistas legales rusos, adhirió a la tesis de la reproducción ilimitada del capitalismo (si al mismo se lo dirigía mediante una planificación consciente). Esto en un contexto político donde los narodniki propugnaban un socialismo romántico con base agrícola, toda vez que éstos no veían posibilidades históricas de desarrollo del capitalismo en Rusia. Si bien Lenin se equivocaba naturalmente, acertaba si su argumento se lo ajustaba a la realidad rusa que él vivía en ese momento.  Porque, cuando sostenía que el capitalismo debía desarrollarse en Rusia gracias a que el mismo podía crearse con relativa facilidad un mercado interno, siempre en función del crecimiento más rápido de la producción de medios de producción que de medios de consumo, no equivocaba el punto. En efecto, un capitalismo primitivo puede desarrollarse - y se desarrolla- mediante una aceleración de la demanda de bienes de producción por sobre los medios de consumo; de hecho, toda industrialización supone esto junto a una limitación en el consumo de las masas populares. Ahora bien, el error de Lenin estaba en el hecho de que generalizaba esta situación al capitalismo en su conjunto, lo que no es efectivo en la práctica: una vez el proceso industrializador se ha llevado a cabo, la formación capitalista debe producir para el consumo, con lo cual se equilibran las demandas de los sectores de la producción y emerge la posibilidad recurrente de las crisis de realización dependientes del consumo popular. Por último, no es menor consignar que Lenin adhirió a las teorías de Tugán y Bulgakov hasta el final, solo que derivando del problema fundamental de la desproporcionalidad (siempre más amplio e importante) la contradicción entre producción y consumo, y así entendiendo como complementarios el tomo II y el tomo III de El capital.)

Sobre la “realización”: Rosdolsky: No se debe considerar estáticamente este problema…Pues mientras avanza la acumulación y un parte del plusvalor acumulado se emplea para ocupar fuerza de trabajo adicional, estos nuevos obreros ayudarán a realizar, mediante el gasto de sus salarios, una y otra vez, el plusvalor creado en el periodo de producción anterior. Ciertamente, los nuevos obreros empleados crean a su vez un producto de valor cuya magnitud debe exceder la suma total de sus salarios, y de esa manera la contradicción anteriormente mencionada se reproduce constantemente de nuevo en un nuevo plano

“La moneda le da al sistema económico una flexibilidad indudable. Pero le da también la posibilidad de descomponerse como consecuencia de un desequilibrio entre la demanda y la oferta globales. Al permitir la separación en le tiempote lacto de ahorrar y el de invertir, crea la posibilidad de las crisis….En realidad la moneda no tiene un papel activo en el intercambio: la salida debe existir, la moneda sola no podría crearla. Todo lo que puede hacer es facilitar una transición en el tiempo.

…construye un modelo de ciclo haciendo intervenir el multiplicador y el acelerador: una inversión inicial engendra un aumento en la renta nacional que determina una inversión secundaria (aceleración)…a medida que los ingresos aumentan, la parte de los beneficios, ingreso destinado esencialmente al ahorro y la inversión, aumenta relativamente. Este fenómeno corresponde a la disminución del multiplicador en Harrod….el multiplicador no es sino la relación entre la inversión y la parte de los ingresos, cuya distribución está ligada a ella, que se gasta: todos los ingresos menos la renta ahorrada

(Comentario: en base a estas frases nos damos cuenta que el multiplicador incluye la demanda dirigida bienes que desarrollan la producción, así como la misma inversión. Fuera del multiplicador se encuentra la renta ahorrada. Asimismo, el acelerador implica una inversión secundaria, derivada de los efectos multiplicadores, pero que se focaliza en el capital constante y que de esta manera amplía la escala de la producción. La perspectiva inmediata de inversión que poseen los agentes capitalista, dada su determinación como tales, permite que la mayor participación relativa de los beneficios en el aumento de la renta nacional no suponga una rápida disminución del efecto multiplicador, ya que una fracción importante de la ganancia no se ahorra sino que se invierte y tiene, por tanto, efectos aceleradores)

El ciclo económico, que según el autor fue la norma durante todo el siglo XIX, supone un aumento de la acumulación que deriva en un desequilibrio entre el ahorro y la inversión (esta última disminuye sus posibilidades). La única salida posible a estas crisis recurrentes, sino se posee la posibilidad de “salidas exteriores”, es la inversión en nuevas tecnologías, las cuales aumentan la productividad del trabajo, ergo, la tasa de explotación (aumento tasa de plusvalor). Por esto, la solución a las crisis cíclicas no supone la reutilización del excedente para de esta manera generar demanda, sino en una recomposición de la tasa de ganancia mediante el aumento de la tasa de explotación.

“…La razón final del desequilibrio global sigue siendo la contradicción que opone la distribución de la renta entre el salario y el beneficio (y, por lo tanto, la distribución de los ingresos entre el ahorro y el consumo) (Comentario: pero esta contradicción no es equivalente a una falta de demanda, sino una tasa de plusvalor insuficiente. Lo que aparece en el mercado como falta de consumo, solo implica que la dinámica propia del modo de producción no ha generado la suficiente plusvalía como para que los capitalistas inviertan constantemente y de esta manera generen demanda, a través de la mediación salarial. Asimismo, si las crisis se manifiestan como tales en la falta de demanda, ésta afecta tanto a los bienes de consumo finales como a los bienes de equipo. Que un capitalista no pueda vender sus medios de producción a otro capitalista, supone una falta de plusvalía, una falta de ganancia con la cual solventar estas “compras”)

Amin asegura que la planificación post segunda guerra, materializada en los “centros”, elimina los ciclos pertinentes al modo de desarrollo del capitalismo en el siglo XIX. Solo existen fluctuaciones (oscilaciones irregulares de poca amplitud) controladas por el Estado (no grandes sacudidas).  (Comentario: ¿cae el autor en una ilusión regulacionista, la cual solo pudo efectivizarse como tendencia mediante la injerencia de la instancia política durante un lapso no prolongado?)

El autor afirma que la “planificación concertada” (que elimina el ciclo), solo pudo darse cuando se cumplieron dos condiciones estructurales. Por una parte, emergencia y preponderancia de los monopolios (eliminación de la competencia). Por otra, la eliminación del patrón oro y el control político de la moneda. Ambos rasgos fueron parte de la realidad durante el keynesianismo.

No se puede resolver un desequilibrio real de la balanza exterior, debido a desadaptaciones estructurales profundas, con manipulaciones monetarias. Así también, el valor interno y el valor externo de la moneda no pueden seguir siendo diferentes por mucho tiempo.  

Las devaluaciones por lo general no pueden solucionar los desequilibrios en las balanzas exteriores (mucho si no tienen en cuenta que para sostener una producción esencial que se exporta se deben importar, mediante divisas, materias primas o productos que no se poseen)

La estructura de precios dominantes se impone a la economía dominada (¿cómo se produce esto?)

El desequilibrio de la balanza exterior no actúa directamente sobre los precios a través del cuantitativismo monetario. Este desequilibrio actúa sobre el tipo de cambio, que a su vez actúa sobre todos los precios. De esto resulta que las modificaciones del tipo de cambio nunca pueden resolver las dificultades de un desequilibrio estructural…

El volumen de absorción de capitales extranjeros no está determinado fundamentalmente por el tipo de cambio, ni por la tasa de interés (esta tasa solo implicará el ingreso de capitales especulativos a corto plazo), sino que por la disponibilidad de capitales libres en los países desarrollados, los cuales encuentran condiciones favorables a la inversión en ciertos países subdesarrollados (por ejemplo, mano de obra calificada a bajo precio).

En la economía actual, que funciona mediante la no-convertibilidad en oro de la divisa, y que, por el contrario, impone una divisa internacional determinada, implica que la expansión del ciclo económico se da desde el país dominante al país dominado. Los efectos regresivos de la crisis se reflejan acentuados en el país dominado, al tiempo que los tiempos de bonanza no implican una necesariamente una sangría de divisas de los centros a la periferia (Verificar esta tendencia)

Una balanza exterior negativa, fenómeno propio del siglo XX, no depende fundamentalmente de la coyuntura cíclica de la economía (balanza comercial), sino que del aflujo de capitales (aflujo que no fue eminente en el siglo XIX)

El déficit de Estados unidos viene de principios de los 70’s (emergencia de las potencia japonesa y la alemana, al tiempo que la crisis del petróleo se afirmaba. Asimismo, este déficit se explica por el continuo aflujo de capitales norteamericanos a Europa. Situación que se debió a barreras arancelarias importantes impuestas por los europeos a los productos yanquis, lo cual implicó que el circulara fuera el capital norteamericano, no tanto las mercancías norteamericanas. Por otra parte, la exportación de capitales yanquis también se debe a la baja tasa de ganancia que muestra su economía interna (tasa de plusvalor reducida), por lo cual sus capitales emigran en busaca de mayor beneficio.

Sin embargo, mientras en la esfera de los intercambios internos la ley del valor implica la igualdad de los valores de cambio de dos mercancías que contienen la misma cantidad de trabajo, en la esfera d los intercambios exteriores las mercancías cambiadas contienen cantidades desiguales de trabajo, que traducen la desigualdad de los niveles de productividad.
Primer caso (intercambio desigual característico de las transacciones internas de una formación social. Emmanuel designa este intercambio desigual como “igual”)

En el primer caso, los salarios y las tasas de plusvalía son iguales, pero como las composiciones orgánicas son diferentes, los precios de producción –que implican la perecuación o igualación de las tasas de beneficio- son tales que la hora de trabajo total (directo e indirecto) del país más desarrollado (caracterizado por una composición orgánica más elevada) obtiene, en el mercado internacional, más productos que la hora de trabajo total del país menos desarrollado:





Ejemplo
K Constante(c)
K Variable (v)
Plusvalía (m)
Valor (v)
Ganancia (b)
Precio de producción (p)
10
10
10
30
8
28
 País A
16
7
7
30
9,6
32
 País B

A: país menos desarrollado (composición orgánica, c/v=1)
B: país más desarrollado (Composición orgánica, c/v= 2.3)
Tasa de plusvalía= 100%
Tasa de beneficio medio = conjunto del capital (10+10+16+7= 43) : masa de plusvalor (10+7= 17) = 40%

Segundo caso

Se adicionan al ejemplo anterior productividades distintas. Para B, 30 horas de trabajo producen 90 unidades de producto; mientras que en A, 30 horas de trabajo solo producen 60 unidades de producto. Si ambos países están integrados en el mercado mundial, el precio del producto solo puede ser uno: el precio más bajo relativo a la forma de producir del país más desarrollado.  Por lo tanto, 30 horas de trabajo de A no valen 30 horas de trabajo de B, valen 30 x 60/90 = 20 horas. Si el precio del producto es 10, en el caso de B se pagaran 90x 10= 900, o sea 30 la hora. En el caso de A, la hora se paga a 20.

“Como destacó Charles Bettelheim, el intercambio aquí es desigual, esencialmente, porque las productividades son desiguales (segundo caso) y accesoriamente, porque las composiciones orgánicas diferentes determinan, a través del juego de la igualación de las tasas de ganancia, precios de producción diferentes de los valores aislados (primer caso)”

Tercer caso (verdadero intercambio desigual según Emmanuel)

K Invertido C
K c trabajando
K variable (v)
Plusvalía (m)
Valor (V)
Ganancia (b)
Precio de producción( p)
70
10
2
18
30
20
32
País A
70
10
10
10
30
20
40
País B

A y B producen el mismo producto con las mismas técnicas, y este producto tiene salida en le mercado mundial. Sin embargo, en A el salario real es 5 veces inferior al de B. El precio es único (precio comercial, distinto al precio de producción)…El aumento en la tasa de plusvalía acrece l atas media de ganancia del conjunto A+ B de 14% a 20%. El país de salarios bajos recibe en el intercambio internacional –por cantidad total de trabajo directo e indirecto de la misma productividad- menos que su oponente (exactamente un 80%, dado que 32/40= 0,8)

Tasa de plusvalía: en A = 900%---en B =100%
Tasa de beneficio medio: a igual plusvalía y composición orgánica (70+70: 10+10= 14%)----cambio en la plusvalía (70+70: 18+10 = 20%).

Este tercer caso es que el realmente se da en la estructura del comercio internacional. Las tres cuartas partes de la producción exportada de la periferia al centro fueron realizadas mediante el sector capitalista ultramoderno (1966). Si esta producción hubiera sido realizada en los “centros”, la misma alcanzaría un 125% de lo que cuesta su producción en la periferia. En este caso hipotético, la periferia le ahorra un cuarto del valor del producto al capital invertido, por lo tanto le “transfiere” (o subvenciona) con este 25%.

En el año 1966, “las transferencia enmascaradas de valor desde la periferia hacia el centro, debidas al mecanismo del intercambio desigual, son del orden de los 22 mil millones de dólares, dos veces el importe de la “ayuda pública” y de los capitales privados que la periferia recibe. Se puede, pues, hablar de un auténtico pillaje del tercer mundo.

La crítica a la tesis del intercambio desigual que subraya la necesidad de salarios más elevados en el centro, dada la mayor productividad de la fuerza de trabajo en estas formaciones, olvida que para Marx el valor de la fuerza de trabajo es independiente de la productividad de ésta.

Las relaciones entre la periferia y el centro vienen determinadas por los mecanismos de la acumulación primitiva, por lo que, de esta manera, la evolución del el salario en la periferia debe analizarse en estos términos y no mediante el recurso a las leyes del mercado (e.g. excedente de mano de obra, etc)

…la transformación de los valores en precios según el método de Marx, no tiene en cuenta que los elementos constitutivos del capital constante, los inputs, son también mercancías, incorporadas al procesos de producción y contabilizadas, por tanto, no según su valor sino según su precio (verificar esta aserción)

El intercambio desigual puede observarse en el deterioro de los recursos naturales –no compensado de ninguna forma- que poseen los países dependientes, pero que son monopolizados en su acceso por los “centros”. Otra arista del intercambio desigual tiene que ver con la dependencia tecnológica, la cual permite el dominio económico ya no necesariamente mediante el control efectivo y real de los medios de producción en la periferia, sino solamente a través de patentes licencias y “conocimientos”.

El intercambio internacional, una vez convertido el capitalismo en sistema mundial, cambia de naturaleza. Por primera vez en la historia, podemos hablar con todo derecho de especialización internacional, es decir, de intercambio de productos de valor conocido (antes, con el comercio lejano, la especialización internacional no existía ya que los valores de los productos intercambiados se desconocían).

Mientras en el siglo XIX el intercambio entre los centros y la periferia comportaba una fracción sustancial del comercio internacional y del intercambio propio de los mismos países desarrollados, luego de la crisis de 1929 los intercambios centrales se acusaron y disminuyó el valor relativo de los intercambios “centro-periferia”.

Los países subdesarrollados no tienen el monopolio de la producción de los productos de base primarias (agrícolas y minerales): existen países ricos exportadores de productos de base (madera escandinava, lana de Australia, etc); existen productos primarios que provienen principalmente de países desarrollados (trigo, por ejemplo)

Considerar que país subdesarrollado equivale a país exportador de productos de base conduce a un error teórico. La misma naturaleza de los productos intercambiados ha evolucionado. Así, si en un primer momento la periferia exportó fundamentalmente materias primas, luego, en la actualidad y en un futuro posible, no sería extraño que las regiones atrasada exportaran manufacturas a los países dominantes.

El comercio “centro-periferia” es cuantitativa y cualitativamente más importante para la periferia (constituye un 80% de su comercio) que para los países centrales (solo comprende un 20% de su comercio)
El gran período de exportación de capitales (1880-1913) no disminuyó el flujo de mercancías sino que lo impulsó (gran desarrollo del comercio en general)

la distancia entre el salario en el centro y en la periferia, con productividades iguales, tiende a ampliarse (ver inversión de esta tendencia en la actualidad según Meszaros)

La tasa de ganancia tiende a ser más elevada en la periferia que en el centro, pero esto no compensa ni siquiera mínimamente la distancia relativa entre las remuneraciones del trabajo.

El movimiento de los términos del intercambio fue desfavorable para las regiones centrales entre los años 1800 y 1880, pasando de un índice de 245 a uno de 100. Esto quiere decir que, con la misma cantidad física de exportaciones, las naciones subdesarrolladas recibían 2 veces y media más productos manufacturados que en 1800 (este movimiento se explica por el mejoramiento de las técnicas de producción en las manufacturas, realizado por los países avanzados, lo cual trajo una caída en el precio y el valor de estos productos; esto frente a la estabilidad de los precios de los productos agrícolas extraídos de las zonas subdesarrolladas. Por todo esto la periferia pudo efectivamente recibir mayor cantidad de manufacturas a cambio de los mismos productos primarios)

Luego, de 1880 a 1938, los términos del intercambio se invierten: giro desfavorable para la periferia que pasa de un índice de 163 en 1880 a uno de 100 en 1938. Así, en 1938 el mundo desarrollado puede adquirir sólo un 60% de los productos que hubiera podido costear en 1880.

Desde 1938 a 1954 los términos del intercambio mejoraron relativamente para las regiones atrasadas, para volver a caer drásticamente a partir de estos años hasta 1970.

La revolución científico-técnica que tiene lugar a partir de la década de 1920 en EEUU, y más tarde alcanza la zona desarrollada europea, permite que el coeficiente de capital constante (abaratamiento de éste) disminuya, al ser remplazado por la fuerza productiva “científica”. Así, mientras esto sucedía en el primer mundo, los países emergentes del tercer mundo que se industrializaban lo hacían mediante técnicas aún no actualizadas, las cuales era muy intensivas en capital constante, lo cual produjo la paradoja de que algunos países subdesarrollados tuvieran un coeficiente de capital más alto que algunos países avanzados.

El autor subraya la utilización investigativa de los términos de intercambio factoriales dobles, los cuales conjuntan la variación de los términos mercantiles simples y el índice comparativo de progresión de las productividades.

El deterioro de los términos del intercambio, cuyo inicio data de 1880, no es un proceso meramente contingente, sino que deriva de una transformación estructural del modo de acumulación del capital. La generalización tendencial de los monopolios, los cuales permiten que la competencia deje de generarse mediante los precios, y que por lo tanto habilitan un alza de conjunta de precios, salarios y ganancia, tienen una importancia significativa. El crecimiento de los salarios en el mundo desarrollado, la emergencia de la aristocracia obrera, es un fenómeno esencial para comprender el desarrollo del intercambio desigual (ver ejemplo 3 citado más arriba)
La teoría del modo de producción capitalista –como demostraron Marx y Lenin- establece que la realización de la plusvalía no exige la extensión del mercado a través de la desintegración de medios precapitalistas. El único problema existente para la realización de la plusvalía es un problema monetario, el de la conveniente expansión del crédito (Comentario: ver como Rosdolsky y Mattick se oponen a esta conclusión sin por ello concordar con Luxemburg, sino que arguyendo la imposibilidad de eternización del capitalismo en base a contradicciones internas fundamentadas en la tendencia a la baja de la tasa de ganancia…)

Debido a que los monopolios aumentan el excedente contrarrestando la tendencia a la baja de la tasa de ganancia, a la vez que lo concentran, a partir de un momento no sujeto a factores volitivos, la exportación de capitales desde el centro se hace inevitable (Comentario: ¿Si este argumento se asume como tal, debe rechazarse la crítica a Baran y Sweezy que versa sobre el tema de la tasa de ganancia?)

“La tendencia inherente a la ampliación de mercado, a la constitución de un mercado internacional, no es un fenómeno nuevo, característico únicamente de la fase imperialista del capitalismo. Cox demostró como desde sus orígenes, en la época mercantilista, el comercio internacional tiene un papel esencial en el desarrollo del capitalismo” (Comentario: Poulantzas critica esto cuando tematiza las formulaciones de Gunder Frank y autores afines. Asimismo, Amin tiende a no suscribir esta tesis en el comienzo de este texto, ya que atribuye mayor importancia a los factores endógenos en la generación propia del mpc, como es el trabajador libre susceptible de asalarización frente al capital…)

La teoría general del subconsumo (que en algún sentido soportan los postkeynesianos) sostiene algunos de estos argumentos: las posibilidades de ahorro habrían aumentado por sobre la inclinación a invertir (en el mundo desarrollado), porque la renta media se habría elevado y la desigualdad en la distribución de la misma, reforzado. Asimismo, las necesidades de inversión nueva permanecerían estables porque en la época contemporánea la revolución científica y técnica se traduce por una baja del coeficiente de capital.

El aumento de la composición orgánica del capital, al tiempo que produce una baja tendencial de la tasa de ganancia, produce un alza en la tasa de plusvalía que contrarresta la primera tendencia (esta alza esta parte dada por el crecimiento relativo de la oferta de trabajo generado por la expulsión de fuerza de trabajo en función de l mayor utilización de máquinas)

Ni el comercio exterior ni la exportación de capitales (esta última porque produce un reflujo de beneficios al país exportador de mayor envergadura que las salidas de capitales iniciadas en un comienzo) constituyen verdaderos medios para superar las dificultades de realización de la plusvalía.

La exportación del capital, si bien no permite absorber el excedente, cumple el papel de elevar la tasa de ganancia, puesto que el capital se beneficia de una tasa de plusvalía superior en la periferia que en su país de origen

Ayuda pública: aparte de su significado político, permite superar la contradicción entre el flujo de las inversiones privadas y el reflujo de los beneficios

“Como el comercio exterior hace disminuir los precios, bien de los elementos del capital constante, bien de las subsistencias en que se convierte el capital variable, tiene también el efecto de hacer subir la tasa de ganancia, elevando la tasa de plusvalía y reduciendo el valor del capital constante” (Marx)

Cuando las posibilidades de desarrollo de la revolución industrial se agotan a finales del siglo XIX, luego de un siglo en el cual los salarios en el mundo europeo y norteamericano se mantuvieron a un nivel muy bajo comprendiendo solo las subsistencias, emergen los monopolios, la periferia y la reemergencia de los mecanismos de la acumulación primitivaEsta, que se diferencia particularmente de la reproducción ampliada, supone el intercambio desigual, es decir, el intercambio de productos cuyos precios de producción, en el sentido marxista, son desiguales. A partir de este momento la remuneración del trabajo empezará también a ser desigual.

La periferia, desde fines del siglo XIX, tiene siempre, con respecto a los centros capitalistas, una doble función: elevar una tasa de ganancia en descenso y absorber un excedente creciente (exportación de capitales que juega así en dos sentidos: absorbe excedente que no puede ser invertido en los centros dada la baja tasa de ganancia, al tiempo que instala producciones en la periferia basadas en bajas tasad e salario lo que acrece la tasa media de ganancia)

Las direcciones de la especialización internacional conllevan la inclusión en el mercado mundial, mediante la producción industrial, de los países del Este, a la vez que habilitan la posibilidad de que los países dominantes solo conserven en sus manos las actividades ultramodernas (automación, electrónica, energía atómica, conquista del espacio), mientras delegan la producción industrial más propiamente “física” en los países dominados.

Acumulación autocentrada no significa autarquía. Por el contrario, ya hemos visto el papel decisivo que cumplía el comercio exterior, no sólo en la génesis del modo de producción capitalista, en la época mercantilista, sino también a partir de la revolución industrial. Sin embargo, el comercio exterior se ve sometido a exigencias de la acumulación autocentrada y constituye uno de los medios de realizarla.

El salario no es, en este caso, coste e ingreso creador de una demanda esencial al modelo, sino sólo un coste, mientras que la demanda se origina en ora parte: en el exterior o en el ingreso de las categorías sociales privilegiadas.

La distorsión hacia actividades exportadoras, decisiva, no procede de la insuficiencia del mercado interior, sino de la superioridad de las productividades del centro en todos los aspectos, que obliga a la periferia a refugiarse en la función de proveedora de los productos para los que dispone de una ventaja natural (productos agrícolas y mineros).

La hipertrofia del sector terciario de la economía se produce en la periferia por razones distintas a las que producen este efecto en el centro. En el centro esta hipertrofia se deriva de la necesidad de realización de la plusvalía y de l absorción del excedente, mientras que en la periferia no es función de la evolución de la estructura de la demanda, la cual siempre es limitada…

Subdesarrollo: a) no se define por el nivel de la renta per cápita (en Kuwait el producto per cápita es mayor que en EEUU en 1960, 3.290 contra 3.020 respectivamente; en Venezuela el producto per cápita es superior al de Japón, 780 contra 660); b) no constituyen formaciones equivalentes al pasado propio de las formaciones centrales; c) desigualdad de extrema de productividades entre sus ramas activas; e) la estructura de la distribución de la renta, muy desigual, está determinada por la imposición del sistema de precios desde los países desarrollados; f) desarticulación de la formación en función de las necesidades particulares de los centros;; g) dependencia de financiamiento hacia los países dominantes; h) acentuación de un tipo de crecimiento que reproduce la dependencia e inhibe la posibilidad de un desarrollo autocentrado; i) predominio de capital agrario y comercial de acompañamiento (burguesía compradora)

La industrialización tardía en la periferia no se explica por la exigüidad de mercados debida especialmente a las escasas remuneraciones, pues la depreciación de la remuneración del trabajo no es en sí misma un obstáculo para la industrialización. El mercado no se compone solo de bienes de consumo: los bienes de producción tienen también un papel importante. Unos salarios bajos significan beneficios elevados y, por lo tanto, la posibilidad para los empresarios de ahorrar e invertir, es decir, de crear el mercado. En Europa, la industrialización se constituyó a partir de salarios muy bajos, al principio (lo mismo ocurrió e Japón)

Mientras la periferia comenzó su industrialización primero por los sectores ligeros (mercancías de consumo final), para luego pasar, en algunos casos, a constituir industrias productoras de equipos; el centro, por su parte constituyó su industrialización de manera simultánea, sino mediante la anterioridad de la transformación en los sectores productores de equipo.

Nueva división internacional del trabajo: sustentada en el interior de una misma firma o empresa transnacional, la cual dispersa los estadios de la producción por el mundo entero (integración vertical: supone la producción de elementos necesarios para la conformación de bienes finales por medio de distintas industrias). Anteriormente se intercambiaban productos terminados…

La firma transnacional sigue siendo fundamentalmente nacional (yanqui, japonesa o alemana). La misma impone una nueva especialización, en la cual la periferia proporciona mano de obra poco calificada para desarrollar materias primas y manufacturas, mientras el centro se reserva la tecnología los equipos de primera generación, etc.

La desigualdad sectorial de productividad, muy acusada en la periferia mientras que bastante matizada en el centro, se constituye mediante la imposición de las estructuras de precios desde el centro a la periferia (así también los salarios son muy dispersos, su jerarquía muy acusada, en los países dominados). La razón de este situación está dada porque el modo capitalista de producción no ha logrado cooptar todas las esferas de la producción en la periferia.

El capitalismo tiende a morigerar (igualar) las diferentes productividades de la ramas activas en una formación social dada. Esto porque uniformiza el tiempo de trabajo (reduciéndolo a su categoría más simple), a remunerar según una tasa uniforme y a igualar las tasa de ganancia. Ahora bien, esto se cumple como tendencia, ya que las diferencias empíricas entre las ramas (de salario, composición orgánica, productividad, ganancia) no cesa realmente (las variaciones gravitan en torno a un centro igualador)

En los países desarrollados, los asalariados representan la gran masa de los trabajadores (de un 60% a un 90% de la población activa). Esto hace que a largo plazo el salario medio no pueda evolucionar de forma muy distinta al producto nacional per cápitaEl nivel de salario (dada en parte la solidaridad de los asalariados basada en sindicatos poderosos) tiende entonces a fijarse uniformemente para los trabajadores de todas las ramas de la economía, en torno a la tasa de crecimiento medio de la productividad.

En los países subdesarrolladosdonde los asalariados no constituyen gran parte de la mano de obra activa (no más de un 30%), existe menos solidaridad sindical (agravada por la distancia entre la urbe y el campo). Entonces, no existe relación evidente entre la evolución a largo plazo de los salarios y la del producto nacional.

Cuando se modifica la distribución en favor de la ganancia, la técnica de producción utilizada tiende a ser más primitiva, como demostró Sraffa. Así, pues, el nivel del producto nacional disminuye y los empresarios no recuperan todo lo que pierden los asalariados. Queda frenado el pleno desarrollo de las fuerzas productivas.

Cuando la integración vertical de la empresa transnacional es la norma, los precios de las materias primas derivan de acuerdo a voliciones contingentes, no determinadas por el automatismo económico. Es por esto por lo que los precios de las materias primas fluctúan, dependiendo de si es más conveniente para la empresa fijar su ganancia en un país determinado o en otro.

La inversión y el desarrollo que esta produce, no esta determinada principalmente por la tasa de interés (la preferencia por el presente por parte de quienes invierten). La inversión (la tasa de acumulación) es función de la tasa de plusvalía, del nivel del salario real.

Es la búsqueda de ganancia lo que induce al capital central a crear en la periferia industrias ligeras más que industrias pesadas. Para la misma productividad el salario de la periferia es inferior al del centro. En una misma rama de producción que utilice las mismas técnicas, el aumento de la ganancia consecutivo a la emigración del capital del centro hacia la periferia será, pues, tanto más pronunciado cuanto más ligera sea la rama. Esta fuerza es la explica la especialización desigual”

Análisis keynesiano: supone la estructura de una sociedad capitalista desarrollada donde el problema de las crisis se reduce a una insuficiencia de demanda, porque existen capacidades productivas ya instaladas capaces de responder a una demanda creada “ex nihilo” por el Estado (el problema es la subutilización de equipo no su creación)

En una economía autocentrada estructurada, el progreso que aparece en un punto cualquiera se propaga al conjunto del cuerpo (efectos de arrastre de la demanda primaria). Por el contrario, en las sociedades periféricas la integración económica no existe (efectos de arrastre nulos), existiendo sectores yuxtapuestos insertados separadamente en los mecanismos comerciales de los centros. Así, la “nación económica” es una realidad para el mundo desarrollado, no así para las formaciones sociales periféricas.

En una economía periférica la disminución de la población agrícola no se desplaza al sector secundario de la economía, sino al sector terciario. Por otra parte, la hipertrofia de ciertas actividades terciarias de baja productividad (pequeño comerciante detallista, comerciantes ambulantes, servicios múltiples) es una manifestación del paro disfrazado, resultante de los procesos de marginalización específicos del desarrollo del capitalismo periférico. Así también, el sector terciario crece debido a la desigualdad en las rentas y el gasto improductivo en servicios “lujosos” (servicio doméstico, por ejemplo).

La esfera de la actividad productiva pone a disposición de la sociedad productos materiales en los lugares en los que se da su consumo. Se divide en dos: sector primario y sector secundario. La actividad improductiva, por el contrario, no le arrebata nada a la naturaleza –esto no significa que sea inútil-. Esta visión es profundamente sociológica: corresponde al hecho de que, para arrancar cierta cantidad de riquezas a la naturaleza, los hombres están organizados en sociedades y deben dedicar una parte de su tiempo, no a la producción directa, sino a tareas sociales.

Prestatario joven (flujo de entrada de los capitales superior al flujo de salida de los beneficios); prestatarios viejos (reflujo de los beneficios superior al flujo de entrada)

Composición orgánica del trabajo (Emmanuel): estructura de la fuerza de trabajo en una empresa o rama determinada que establece la diferente combinación entre trabajos simples y trabajos calificados presentes.

“Si la cobertura de la emisión sigue estando constituida por divisas extranjeras, la transmisión de las fluctuaciones del valor de la moneda extranjera se perpetúa”. En la misma línea, el volumen de los créditos emitidos depende de la balanza de pagos (cantidad de divisas)

“…en los países desarrollados, en los que todos los sectores de la actividad están interrelacionados, el alza de los precios puede limitarse a un solo sector, mientras que en los países subdesarrollados en los que coexisten dos sectores que no se interpenetran, en los que la economía no forma un todo integrado, el alza de los precios en el sector capitalista ligado al mercado internacional se transmite íntegramente al sector indígena, autónomo en apariencia” (Preguntar)

La periferia sufre de inflación importada (ver), derivada de la estructura monopólica de la fase actual del capitalismo. Este refuerzo del intercambio desigual también se expresa en la agudización de la diferencia entre salarios y beneficios en el mundo subdesarrollado (mientras el alza de la productividad dada en los centros manifiesta un alza correlativa de los salarios en estas formaciones)

Puede producirse inflación sin desequilibrios en la demanda y la oferta. Aquí, aunque el presupuesto, la emisión y los salarios se equilibren al desarrollo de la economía, la inflación se produce porque la producción de bienes de consumo (principalmente alimenticios) aumenta en menor medida que la producción de equipo industrial. Los salarios aumentan en términos generales, ya que se basan en bienes de consumo que relativamente se han encarecido, lo que supone un alza general de los precios. El encarecimiento de la generalidad del proceso productivo produce una menor competitividad de las exportaciones en el extranjero, lo que se traduce en una depreciación de la moneda, ergo, en una mayor inflación.

La generación de inflación puede implicar distintas consecuencias. a) La modificación en las relaciones de fuerza a favor de una clase social en ascenso que se hace con el aparato de Estado, siempre mediante un alza de precios que la favorece castigando recíprocamente a los obreros urbanos y agrícolas. b) La modificación del modo de producción, en la cual la inflación favorece a una burguesía emergente: mientras se depaupera a las masas trabajadoras, el excedente así generado sirva para adquirir máquinas y tecnología en el extranjero que fomenten la industrialización.

El periodo de sustitución de importaciones en la periferia latinoamericana se explica porque los centros se ven en la imposibilidad de exportar manufacturas (debido a la segunda guerra), pero continúan necesitando materias agrícolas y mineras en gran cantidad que les provee el tercer mundo. De esta manera se crea un excedente para la periferia, la cual ya no puede utilizarla comprando manufacturas y productos de lujo en el extranjero, sino que debe, forzosamente, usarla en la producción industrial interior.

En las economías subdesarrolladas no se da un verdadero ciclo. La función del multiplicador, que permite que una porción del excedente se invierta, no se presenta ya que la totalidad del ingreso se gasta. Asimismo, el acelerador no cumple su función porque la demanda se genera en otros lugares: en los “centros” extranjeros.

La periferia cumple un papel axial en la recuperación de las crisis capitalistas. Dado que los ingresos de los productores en estas formaciones no se derivan solamente de los salarios, sino que se componen también de autoproducción de subsistencia, la reproducción de la mano de obra no se ve completamente afectada por la crisis, y la misma se encuentra aun habilitada para trabajar. Por otra parte, la periferia permite a los países dominantes ampliar sus mercados y tasa de plusvalor…(el intercambio de bienes de consumo en los que la oferta es suprior a la demanda, por bienes intermedios cuya demanda es, por el contrario, superior a la oferta, facilita el movimiento ascendente de los países desarrollados).

El despilfarro (gastos militares, estatales, costes de venta) es un medio de gastar los beneficios que no pueden ser invertidos debido a la insuficiencia de la tasa de ganancia (lo cual permite elevar relativa la tasa de plusvalía)

Si la periferia se sustenta en la exportación de productos primarios (o secundarios), esto implica que su ritmo de crecimiento es función de la demanda particular de los mismos por parte de los centros, la cual depende del propio ritmo de crecimiento de las zonas dominantes.
Ninguna de las características que definen al estructura de la periferia se atenúa, pues, con el crecimiento económico. Por el contrario se acentúa. Mientas que en el centro el crecimiento es desarrollo, es decir que integra, en la periferia no lo es, pues desarticula; solo es desarrollo del subdesarrollo.

Las nuevas estratificaciones que surgen con el desarrollo del capitalismo no constituyen nuevas clases propiamente, porque se encuentran determinadas por una de las dos clases fundamentales (burguesía o proletariado). Así, los técnicos, profesionales liberales y empleados del Estado siempre tienen una pertinencia de clase específica. Así, su distinción como estratos diferenciados no se fundamenta principalmente en el aspecto económico, sino en las variables más políticas e ideológicas.

Si en la periferia el modo de producción tiende a hacerse dominante, pero no exclusivo (como en el centro), esto implicará que la polarización esencial modo de producción capitalista se de manera diferenciada y en menor medida en la zonas subdesarrolladas.

En el transcurso del periodo mercantilista, América Latina adquirió sus estructuras definitivas esenciales que la marcarán hasta nuestros días. Estarán basadas en el capitalismo agrario latifundista, a la cual se añadirá una burguesía mercantil “compradora” en el momento de la extensión de los monopolios en los países avanzados. Asimismo, de manera paralela se constituirá un pequeño mundo urbano (artesanos, pequeños comerciantes, funcionarios del Estado) a imagen y semejanza del de la Europa de la época”.
    Mientras en Europa el liberalismo fue la bandera de los empresarios dedicados al desarrollo de la industria, en América Latina el liberalismo fue fomentado por la burguesía compradora y los terratenientes (grupos que sirvieron de correa de transmisión del capitalismo en la región), a los cuales se oponía el partido “americanista” que buscaba el desarrollo industrial propio…

En Asia y el mundo Árabe la formación de un capitalismo agrario vinculado al mercado internacional es muy posterior a los hechos latinoamericanos. En muchos casos habrá que esperar al advenimiento de la segunda posguerra para que esta transformación se produzca. Esta situación supone que la burguesía compradora tenga menos peso estas regiones, si es que llega tener efectiva. Su puesto, más bien, será ocupado por una burocracia estatal que cumplirá en alguna medida las mismas funciones
El apogeo mercantil del mundo Árabe se pierde –también se pierde la unidad “nacional”- una vez el mercantilismo se desarrolla en Europa.

El África negra, durante el periodo mercantilista, cumplirá el papel de periferia de la periferia: proporcionará mano de obra esclava que será utilizada en América en general, la cual a su vez produce para Europa.

En Europa, las capas burguesas del Antiguo Régimen muchas veces no han jugado un papel esencial en la constitución de la nueva burguesía industrial. Con frecuencia se han feudalizado comprando tierras, mientras que la nueva burguesía rural y los artesanos proporcionaban los elementos básicos de las élites de empresarios del siglo XIX.

Si durante el capitalismo competitivo el político profesional se constituía en una esfera parlamentaria en la cual representaba los intereses de las fracciones dispersas del capital en su conjunto, bajo el capitalismo monopolista deviene “tecnócrata racionalizador” mediante el predominio del Ejecutivo.

Formaciones periféricas:
a) predominio del capitalismo agrario (tipo ideal: Cuba). Provoca crisis agraria y sobrepoblación relativa. Siendo el acceso a la tierra ahora negado, con el desarrollo del capitalismo, y la mano de obra no empleada en una industria inexistente, se genera el fenómeno de un campesinado numeroso sin tierras.

b) Capitalismo comercial (“burguesía compradora”: este término proviene de los marxistas chinos, los cuales definieron con él a una clase burguesa urbana que nace antes que los capitalistas rurales, los cuales ven imposibilitada su aparición por las relaciones rurales “comunitarias” en la región. Esta burguesía compradora trabajara de la mano con el capital extranjero, al tiempo que se aliará de manera estratégica con los terratenientes “semifeudales”). Surgida de las ciudades y emparentada con los terratenientes, en América Latina constituye una burguesía nacional. En África, por el contrario, la inexistencia de una burguesía “nacional” hace ocupar estas funciones directamente al capital colonial (la gran propiedad terrateniente, susceptible de devenir capitalismo agrario, no existe en África)

Lumpen-burguesía (Arrighi): microburguesía que se constituye a remolque del capital extranjero y solo puede desarrollarse dentro de los estrechos límites que le concede la política del capital dominante

A partir de la primera guerra mundial, la oligarquía latifundista comparadora pasa, en América Latina y en Oriente, a una industrialización esporádica por sustitución de importaciones. En líneas generales, se asocia al capital extranjero que domina esta industria ligera nueva.

c) Las tendencias al desarrollo del capitalismo de estado comunes al conjunto del Tercer Mundo encuentran, pues, su origen en el lugar dominante ocupado por el capital extranjero y la debilidad de la burguesía nacional urbana que es su contrapartida (las burguesías urbanas quedaron ahogadas por el movimiento nacionalista pequeñoburgués)

d) Desigualdad en la distribución del ingreso. Implica que la generación del crecimiento, por amplio que éste sea, nunca puede llegar a alcanzar más de un 20% de la población (el pib siempre crece más rápido que la proporción de las capas privilegiadas). Amin sostiene que esta no es una causa necesaria de todo crecimiento bajo el capitalismo, como lo demuestra la evolución europea decimonónica, en la cual los salarios crecieron de manera sostenida...
Esta última característica proporciona altas tasa de desempleo, las cual muchas veces se encuentran enmascaradas mediante la existencia de trabajos precarios y parciales…

Neomalthusianos: arguyen que el tercer Mundo se encuentra sobrepoblado, con una población joven no activa que imposibilita el desarrollo de la producción en general. La sobrepoblación obliga a importar alimentos, y de esta manera a desviar recursos esenciales que pudieran ser redirigidos a la industria.
Amin sostiene que estas tesis son erróneas. Tanto en África como en AL y Asia, la baja población no permite el desarrollo de la productividad agrícola. Boserup, por lo demás, ha demostrado que la densidad población es un factor que contribuye al crecimiento de la productividad agrícola.

Asimismo, el autor sostiene que la reducción de la tasa demográfica en la urbe no contribuiría a la solución del desempleo y a un aumento de los salarios. Esto porque la curva demográfica y la curva socioeconómica comportan una independencia importante (cuando el crecimiento demográfico es menor, la tasa del producto también lo es). Así, el fenómeno de la marginalización es un fenómeno completamente independiente de la demografía (asimismo, familias extensas son un fenómeno estructural necesario para la supervivencia de las gentes marginalizadas, ya que sus muchos miembros aumentan el ingreso familiar mediante subempleos)

En todas las civilizaciones conocidas, los momentos de transformación intensa y de progreso se han visto caracterizados por una explosión demográfica; ninguna civilización ha podido progresar si su población estaba estancada.

En torno a la cuestión polémica que enmarca la discusión entre “naciones burguesas” v/s “naciones proletarias”, Amin formula la siguiente postura. La única burguesía propiamente tal es la burguesía central; accesoriamente se le añade una burguesía periférica no explotada, sino limitada en su desarrollo. Por esto, el proletariado existe en forma mundial (las clases existen forma mundial), a la vez que en su forma nacional característica. Si bien el proletariado de la periferia (compuesto no solamente por asalariados, sino también por una gran parte de campesinos que se integran el mercado mundial mediante el intercambio desigual, y por una amplia masa de población marginal)  es el más explotado, el proletariado del mundo desarrollado también es explotado (aunque en menor medida). Las luchas de ambos proletariados son solidarias (y no así la burguesía nacional periférica con su propio proletariado), ya que si el proletariado del Tercer Mundo constituye una lucha efectiva que mejore su nivel salarial real, en realidad se está oponiendo al aumento de la tasa de plusvalía mundial, que constituye la ofensiva del capital en general para contrarrestar la caída de la tasa de ganancia.

El problema “actual” de los movimientos regionalistas en le primer mundo, nos habla de un factor causal básico: el desarrollo desigual propio e interno al mundo desarrollado.
Marginalización: según el autor no constituye propiamente un concepto, sino una categoría descriptiva (al igual que “ejército industrial de reserva”) que expresa los efectos derivados de una tendencia estructural al modo de producción capitalista.

No existe una teoría general de las formaciones sociales concretas, sino solo un conjunto de conceptos acerca de los modos de producción y sus tendencias, los cuales “modos” se presentan articulados de diferentes maneras especificas en formaciones sociales determinadas (que por lo tanto comportan sus propias tendencias estructurales distintivas)

Ha podido suceder en la historia –pero raramente- que el capitalismo emergiera de medios en la cuales predominaba la producción mercantil simple. Estos capitalismos jóvenes, que carecían de un antecedente precapitalista, muestran su capacidad motora de desarrollo al momento de ser comparados con economías fuertes que si tuvieron un periodo precapitalista distintivo (Australia v/s Argentina)

Japón no es un capitalismo joven, sino que posee una deriva análoga a la generación del capitalismo occidental

Modo de producción soviético a) Distinto a capitalismo monopolista de Estado; b) principales medios de producción son propiedad estatal y no se encuentran mercantilizados (aunque la tendencia a mercantilizar los bienes de equipo ya se manifestaba a finales de los 60’s); c) fuerza de trabajo mercantilizada (verificar esto); d) productos objeto de consumo mercantilizados

La ideología en este modo de producción se convierte en un elemento fundamental para sustentar la reproducción y ampliación de las relaciones sociales esenciales. Es esencialmente una ideología elitista (que reproduce el mito de la movilidad social) y nacionalista (que fomenta el “crecimiento” relativo en el poder de la nación), la cual permite que el excedente y la direcciones de su utilización sean cooptados por una “clase estado”.
Por otra parte, la deriva soviética habla de una orientación a generar un “capitalismo sin capitalistas”, en el cual la instancia planificadora estatal produjera a priori los resultados óptimos de una competencia perfecta que el capitalismo realmente existente produce a posterior solo en algunos casos.

La desaparición de la competencia, al “exteriorizar” de nuevo el progreso económico, es la condición para recuperar el porvenir de la propia sociedad, la condición para el fin de la alienación. En esto, el modo socialista coincidirá con los modos precapitalistas, no dominados por la economía”. Ahora bien, si estos últimos solo pueden “escoger” la reproducción simple, el modo socialista puede elegir la reproducción ampliada (pero controlada)

A principios de este siglo, Rusia no era un país periférico sino un país de capitalismo central retrasado. Sus estructuras eran diferentes a las del subdesarrollo, es decir a las del capitalismo dependiente (lo mismo sucedió con Alemania, EEUU, Japón)

La experiencia histórica de la Rusia soviética nos recuerda que la tendencia espontánea del sistema capitalista no es engendrar el socialismo. En ausencia de una acción consciente, este sistema supera las contradicciones que le caracterizan en cierto estadio de su desarrollo conservando lo esencial de lo que lo determina, la alienación mercantil

Neocolonialismo (neoimperialismo). Supone la eliminación de la dominación política directa porque ya se engendraron clases apoyo a la burguesía central (con modos de consumo y conducta “aprendidos”). Así también, la dominación económica se mediatiza mediante la tecnología, no ya mediante el control directo de la inversión.

El proyecto socialista no se define en términos economicistas, sino que integra lo económico. El socialismo acabado estará basado necesariamente en una economía moderna, de gran productividad. Pensar lo contrario es imaginar que el mal viene de la técnica.